{"id":644,"date":"2015-11-30T19:13:00","date_gmt":"2015-12-01T00:13:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vision-del-valle-de-los-huesos\/"},"modified":"2015-11-30T19:13:00","modified_gmt":"2015-12-01T00:13:00","slug":"vision-del-valle-de-los-huesos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vision-del-valle-de-los-huesos\/","title":{"rendered":"Visi\u00f3n del valle de los huesos"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify;\">Ezequiel 37:1-28<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El leccionario contiene la lectura de Ezequiel 37 para este d\u00eda cuando el calendario lit\u00fargico celebra Pentecost\u00e9s. La situaci\u00f3n de la Iglesia de hoy se asemeja a la experiencia de Israel, registrada en el cap\u00edtulo 37 de Ezequiel, cuando Jud\u00e1 estaba cautivo en Babilonia. El Se\u00f1or permiti\u00f3 que el Profeta Ezequiel tuviese una visi\u00f3n profunda a cerca de la real situaci\u00f3n en que se encontraba la naci\u00f3n en ese momento. Esa visi\u00f3n inclu\u00eda los planes de Dios para con ellos, planes que se realizar\u00edan mediante la acci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo, cuyo derramamiento ocurri\u00f3 precisamente en el primer Pentecost\u00e9s cristiano.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">I. UNA VISI\u00d3N MACABRA<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Fue una visi\u00f3n macabra: &#8220;Un valle lleno de huesos secos&#8221;. V.1.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Fue una visi\u00f3n simb\u00f3lica: &#8221; Estos huesos son la casa de Israel&#8221;. Representaban al antiguo &#8220;Pueblo de Dios&#8221; V.11. Nosotros somos ahora el Pueblo de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Fue la visi\u00f3n de una realidad deprimente: &#8220;Ellos dicen: Pereci\u00f3 nuestra esperanza&#8221;. V.11 \u00bfNo nos sentimos as\u00ed nosotros muchas veces?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Fue la visi\u00f3n cuyo diagn\u00f3stico, lamentablemente se repite: \u00bfC\u00f3mo fue posible que el pueblo de Dios llegara a esa situaci\u00f3n? Ellos se hab\u00edan rebelado contra Dios y se hab\u00edan contaminado con la idolatr\u00eda. V.23,24. La Iglesia por infidelidad puede llegar tambi\u00e9n a un estado semejante al de Israel y ser como un valle lleno de huesos secos. Huesos dispersos, huesos sin signos vitales, impotentes, sin eficacia para cumplir con la vocaci\u00f3n divina. \u00bfNo solemos encontrarnos en una situaci\u00f3n parecida?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">II. UNA VISI\u00d3N DE RESTAURACI\u00d3N<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Mas la Palabra de Dios se hizo o\u00edr en ese valle sembrado de muerte: &#8220;Me dijo Profetiza&#8221; V. 9. \u00a1Qu\u00e9 necesario se nos hace tambi\u00e9n a nosotros volver a o\u00edr la Palabra del Se\u00f1or!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. El Se\u00f1or se compadece y dice a su pueblo: &#8220;Yo abro vuestros sepulcros&#8221; V.12. De esta manera anuncia el fin del exilio de Jud\u00e1. As\u00ed, por as\u00ed decirlo, revive el pueblo muerto en su esperanza y desarticulado en cuanto a sus instituciones sociales y religiosas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. El Profeta clama: &#8220;Esp\u00edritu ven&#8230;&#8221;. Hoy recordamos el primer Pentecost\u00e9s Cristiano, cuando el Esp\u00edritu vino sobre el pueblo de Dios para quedarse. El Esp\u00edritu que engendra la vida est\u00e1 con nosotros, nos hizo nacer, por la Palabra de Dios y si estamos deca\u00eddos puede vivificarnos nuevamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Ezequiel vio en esa visi\u00f3n como el Esp\u00edritu de Dios restauraba la vida en esos huesos secos y se junta cada hueso con su hueso. Vi\u00f3 como esos huesos dispersos se unieron por tendones, se cubrieron de carne y de piel; Vi\u00f3 como recobraron vida y fuerza. Dios hizo el milagro, pero la gesti\u00f3n del Profeta fue requerida por el Se\u00f1or. Dios le puso fin al exilio e Israel continu\u00f3 existiendo como naci\u00f3n, aunque para eso tuvo que ser capaz, casi como la cris\u00e1lida, de asumir nuevas formas de vida. Lo que el Se\u00f1or hizo antes, lo puede hacer de nuevo con nosotros. Mas es necesario que al igual que entonces, atendamos a la Palabra predicada, que &#8220;es la espada o instrumento del Esp\u00edritu&#8221; ( Ef. 6:17) y que cada uno la obedezca. Oremos como Ezequiel, diciendo: &#8220;Esp\u00edritu ven.. .. y sopla&#8221; y &#8220;que cada hueso, se una con su hueso&#8221; que los tendones la carne y la piel cubran los huesos (37:8) y termine la macabra situaci\u00f3n que suele manifestarse en nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">III. UNA VISI\u00d3N DE UNIDAD DISCIPLINA, PODER Y EFICACIA.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. &#8220;Un ej\u00e9rcito&#8221; V.10. \u00a1Qu\u00e9 cambio m\u00e1s radical ocurre cuando la Palabra de Dios se hace o\u00edr y es obedecida! La Iglesia tambi\u00e9n puede ser considerada como el &#8220;Ej\u00e9rcito de Cristo&#8221; , del cual cada uno de nosotros somos soldados. Es bueno que tengamos muy claro que la lucha no es interna ni contra nuestros semejantes, a los que debemos amar, sino contra el mal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Una sola y gran naci\u00f3n. 37:22. Nuestra vocaci\u00f3n por la unidad de la iglesia debe ser confirmada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Un s\u00f3lo Rey. En la visi\u00f3n ese rey es llamado &#8220;David&#8221;, muerto hacia ya varios siglos (37:22- 24.37). Cristo el Crucificado , el Hijo de David, es nuestro Rey. Mas el vive y reina , a la diestra del Padre, como lo record\u00e1bamos el domingo pasado , al celebrar la ascensi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">CONCLUSI\u00d3N:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es posible que si nos hace una auto evaluaci\u00f3n, nos desalentemos y tambi\u00e9n digamos: &#8220;Pereci\u00f3 nuestra esperanza&#8221;. Pero roguemos al Se\u00f1or que abra nuestros ojos y, por la fe, veamos nuestra iglesia restaurada, unida. Una iglesia que admita la diversidad, moderna y acorde con las exigencias de nuestro tiempo. Dios puede restaurarnos y hacer que seamos como un ej\u00e9rcito poderoso bajo sus ordenes. Que esa sea nuestra visi\u00f3n y oremos que en esta celebraci\u00f3n de Pentecost\u00e9s, el Esp\u00edritu sople de nuevo, de una manera muy especial, sobre nosotros y resolvamos trabajar por hacer concreta esta esperanza, en nuestro tiempo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contacte al Autor: qpinilla [arroba] hotmail.comMinisterio: Presbiterio Filadelfia<\/p>\n<p>Fuente: <a href=\"http:\/\/www.centraldesermones.com\/sermones\/954-vision-del-valle-de-los-huesos\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">www.centraldesermones.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ezequiel 37:1-28 El leccionario contiene la lectura de Ezequiel 37 para este d\u00eda cuando el calendario lit\u00fargico celebra Pentecost\u00e9s. La situaci\u00f3n de la Iglesia de hoy se asemeja a la experiencia de Israel, registrada en el cap\u00edtulo 37 de Ezequiel, cuando Jud\u00e1 estaba cautivo en Babilonia. El Se\u00f1or permiti\u00f3 que el Profeta Ezequiel tuviese una &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/vision-del-valle-de-los-huesos\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abVisi\u00f3n del valle de los huesos\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-644","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/644","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=644"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/644\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=644"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=644"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=644"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}