{"id":6651,"date":"2016-02-16T20:12:01","date_gmt":"2016-02-17T01:12:01","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-mensaje-del-libro-de-los-proverbios\/"},"modified":"2016-02-16T20:12:01","modified_gmt":"2016-02-17T01:12:01","slug":"el-mensaje-del-libro-de-los-proverbios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-mensaje-del-libro-de-los-proverbios\/","title":{"rendered":"El mensaje del libro de los Proverbios"},"content":{"rendered":"<p>Deseamos alentar fervorosamente a los creyentes, y particularmente a los j\u00f3venes, a leer, estudiar y meditar el libro de los Proverbios.<\/p>\n<p>Los principios presentados en este libro, en resumidas cuentas, no revisten el car\u00e1cter de la dispensaci\u00f3n o econom\u00eda que precedi\u00f3 al cristianismo.<\/p>\n<p>Si en algunos casos es necesaria una transposici\u00f3n para recordar los caracteres distintivos de la econom\u00eda jud\u00eda y de la econom\u00eda cristiana, se puede decir, sin embargo, que la mayor parte de estos principios tienen una aplicaci\u00f3n literal en todos los tiempos.<\/p>\n<p>La expresi\u00f3n &#8220;hijo m\u00edo&#8221;, repetida con tanta frecuencia, nos indica a qui\u00e9n se dirige Dios en primer lugar. Dios se dirige a aquel que posee Su vida y est\u00e1 en relaci\u00f3n con \u00c9l, es decir, al creyente.<\/p>\n<p>Ahora bien, \u00e9ste se encuentra en un mundo lleno de peligros y de trampas, en un mundo cuyos pensamientos son profundamente contrarios a los de Dios.<\/p>\n<p>A estas dificultades exteriores se agregan todos los peligros que brotan de su propio coraz\u00f3n. Es pues necesario que el creyente sea puesto en guardia contra todo lo que lo expone al peligro de caer, y que sea ense\u00f1ado acerca del andar que le conviene a aquel que ocupa la posici\u00f3n de hijo.<\/p>\n<p>Tal es el principal objetivo del libro, objetivo esencialmente pr\u00e1ctico; aunque ello no impide que al mismo tiempo les dirija saludables advertencias e instrucciones a todos los hombres (v\u00e9ase, por ejemplo, 8:4). Dios se ocupa de darnos a conocer su pensamiento acerca de temas que conciernen a la vida diaria.<\/p>\n<p>Estas cosas est\u00e1n escritas para hacernos &#8220;saber la certidumbre de las palabras de verdad&#8221; (22:21). En el mundo actual, donde todo se cuestiona &#8212;hasta los fundamentos&#8212;, necesitamos, m\u00e1s que nunca, normas seguras de origen divino.<\/p>\n<p>El libro de los Proverbios es particularmente \u00fatil para proveernos de ellas y para restablecer lo que en nosotros se desforma tan f\u00e1cilmente a causa de la influencia del mundo.<\/p>\n<p>Sin pretender ofrecer un comentario completo, nos detendremos en algunos de los temas que se desarrollan en este libro.<\/p>\n<p>Al lector le ser\u00e1 provechoso leer todos los pasajes que se citen, para hallar a la vez otros que completen los pensamientos expresados y para que \u00e9l mismo re\u00fana la ense\u00f1anza del libro acerca de otros temas.<\/p>\n<p>La sabidur\u00eda<br \/>La sabidur\u00eda no le es dada al hombre en el momento de nacer. Al contrario, &#8220;la necedad est\u00e1 ligada en el coraz\u00f3n del muchacho (o ni\u00f1o)&#8221; (22:15).<\/p>\n<p>De manera que la sabidur\u00eda tiene que ser adquirida &#8220;Sabidur\u00eda ante todo, adquiere sabidur\u00eda&#8221; (4:7). Dios es quien la da (2:6), pero s\u00f3lo se la da a los que la buscan con energ\u00eda (2:4-5 y 4:7).<\/p>\n<p>La sabidur\u00eda no nos es dada de una vez por todas, sino de manera progresiva: &#8220;Oir\u00e1 el sabio, y aumentar\u00e1 el saber&#8221; (1:5). Y aun aquel a quien ya se lo considera como sabio, todav\u00eda necesita ser corregido (9:8).<\/p>\n<p>Da pruebas de ser sabio aquel que escucha la instrucci\u00f3n de su padre (13:1), aquel que se deja aconsejar (13:10), aquel que, viendo el mal, teme caer en \u00e9l y se salva (14:16 y 22:3), aquel que es lento para airarse: &#8220;La sensatez (o sabidur\u00eda) de un hombre hace que sea tardo en airarse&#8221; (19:11; VM), aquel que domina su esp\u00edritu y sus palabras (29:11 y 10:19). Los ejemplos podr\u00edan multiplicarse.<\/p>\n<p>El sabio no se considera a s\u00ed mismo como sabio, porque hay m\u00e1s esperanza para un necio que para un &#8220;hombre sabio en su propia opini\u00f3n&#8221; (26:12).<\/p>\n<p>A causa de haber sido ense\u00f1ados por Dios, los sabios est\u00e1n en condiciones de comunicar a otros el precioso conocimiento que han recibido. Su lengua puede &#8220;adornar la sabidur\u00eda&#8221; (15:2). &#8220;Los sabios guardan la sabidur\u00eda&#8221; (10:14), y en el momento oportuno pueden esparcirla (15:7).<\/p>\n<p>&#8220;El temor de Jehov\u00e1 es el principio de la sabidur\u00eda&#8221; (9:10). El hombre m\u00e1s inteligente del mundo no posee ni el primer rudimento de la verdadera sabidur\u00eda. Para el hombre, el primer acto de sabidur\u00eda es temer a Jehov\u00e1, es decir, tomar su lugar ante de Dios. Todos los que reh\u00fasan tomar este lugar se cuentan entre los insensatos (1:7).<\/p>\n<p>En importantes pasajes de los Proverbios vemos que la que habla all\u00ed es la sabidur\u00eda misma (1:20 y siguientes; 8:1 y siguientes). Ella se identifica con Aquel que es la Palabra de Dios, la perfecta expresi\u00f3n de lo que Dios piensa y de lo que \u00c9l es.<\/p>\n<p>All\u00ed tenemos una maravillosa revelaci\u00f3n del Hijo, delicias eternas del Padre (8:30). \u00c9l es Aquel a quien el Nuevo Testamento llama: &#8220;Cristo poder de Dios, y sabidur\u00eda de Dios&#8221; y &#8220;el cual nos ha sido hecho por Dios sabidur\u00eda&#8221; (1.\u00aa Corintios 1:24, 30).<\/p>\n<p>Las palabras<br \/>&#8220;La boca del necio es quebrantamiento para s\u00ed (o es su ruina; RVA) (18:7). &#8220;El necio da rienda suelta a toda su ira (lit: da salida a todo su esp\u00edritu)&#8221; (29:11). Se conoce todo lo que est\u00e1 dentro de \u00e9l: &#8220;Lo que est\u00e1 en el interior de los insensatos ser\u00e1 prontamente conocido&#8221; (14:33; VM), porque &#8220;no toma placer el necio en la inteligencia, sino en que su coraz\u00f3n se descubra&#8221; (18:2).<\/p>\n<p>Sin moderaci\u00f3n alguna, su boca &#8220;rebosar\u00e1 en necedades&#8221; (15:2; VM), y se complace en las cosas abyectas (26:11). Si llega a pronunciar una palabra sabia, por el hecho de salir de su boca ella no tiene fuerza y no produce ning\u00fan efecto (26:7, 9).<\/p>\n<p>Por el contrario, la boca del justo es un &#8220;manantial de vida&#8221; (10:11), su lengua es &#8220;plata escogida&#8221; (10:20), sus labios &#8220;saben hablar lo que agrada&#8221; (10:32) y &#8220;apacientan a muchos&#8221; (10:21). &#8220;Panal de miel son los dichos suaves; suavidad al alma y medicina para los huesos&#8221; (16:24). &#8220;Manzana de oro con figuras de plata es la palabra dicha como conviene&#8221; (25:11).<\/p>\n<p>Puesto que la boca puede emitir palabras de diverso valor, conviene vigilarla (13:3). &#8220;El que guarda su boca y su lengua, su alma guarda de angustias&#8221; (21:23). Es necesario evitar la precipitaci\u00f3n (29:20), reflexionar antes de responder (15:28), ahorrar las palabras (17:27) y no pronunciar una multitud de ellas (10:19). Entonces las palabras ser\u00e1n un fuente de gozo, tanto para el que las pronuncia (15:23), como para los que las oyen (18:4).<\/p>\n<p>Las influencias<br \/>Los contactos que podemos tener con tal o cual persona, sobre todo si son frecuentes, ejercen en nosotros una considerable influencia y siempre dejan sus rastros.<\/p>\n<p>Esto es cierto tanto para bien como para mal. Es pues de la mayor importancia que sepamos elegir bien a las personas a quienes frecuentamos. &#8220;El que anda con sabios, sabio ser\u00e1&#8221; (13:20).<\/p>\n<p>&#161;Precioso est\u00edmulo para buscar la compa\u00f1\u00eda de los que han adquirido sabidur\u00eda en la escuela de Dios! Los contactos entre creyentes, incluso de diferentes edades, pueden ser extremadamente preciosos y \u00fatiles.<\/p>\n<p>Por otro lado, &#8220;el que se junta con necios ser\u00e1 quebrantado&#8221; (13:20). &#8220;No te entremetas con el iracundo&#8230; no sea que aprendas sus maneras&#8221; (22:24, 25). Tr\u00e1tese de los imp\u00edos y de los malos (4:14, 15), del necio (14:7), del &#8220;hombre violento&#8221; que &#8220;incita a su amigo, y le hace andar por camino que no es bueno&#8221; (16:29; VM), o aun del chismoso (20:19), existe siempre el gran peligro de dejarse arrastrar por ellos.<\/p>\n<p>De manera que la exhortaci\u00f3n siempre es parecida: &#161;&#8220;Ap\u00e1rtate&#8221;, &#8220;vete de delante del hombre necio&#8221;, &#8220;no te entremetas&#8221;! El que teme a Dios y no conf\u00eda en su propio coraz\u00f3n (28:26), evita en la medida de lo posible los contactos con aquellos que no tienen la vida de Dios o con los que desprecian la ense\u00f1anza divina.<\/p>\n<p>Es cierto que hay que dar testimonio y tenemos que cumplir un servicio frente a aquellos que Satan\u00e1s arrastra a la perdici\u00f3n (24:11, 12). Pero esto jam\u00e1s debe conducirnos a andar en el mismo camino con ellos.<\/p>\n<p>En este mundo existen ingeniosas ense\u00f1anzas para hacer que las almas se desv\u00eden de Dios. A nosotros no se nos invita a contradecirlas o refutarlas, sino a huir de ellas. &#8220;Cesa, hijo m\u00edo, de o\u00edr las ense\u00f1anzas que te hacen divagar de las razones de sabidur\u00eda&#8221; (19:27).<\/p>\n<p>&#161;Que las ovejas de Jes\u00fas no conozcan otra voz que la de su Pastor!<\/p>\n<p>El matrimonio<br \/>Las instrucciones referentes al matrimonio se presentan desde el punto de vista del hombre. Esto es as\u00ed, no s\u00f3lo porque ante Dios el hombre es el representante de la raza humana, sino tambi\u00e9n porque es responsable en la elecci\u00f3n de su c\u00f3nyuge.<\/p>\n<p>Las Escrituras reconocen &#8220;el camino del hombre hacia la doncella&#8221; (30:19; versi\u00f3n francesa de J.N.D.), pero no el camino inverso.<\/p>\n<p>M\u00e1s de una vez se le advierte al joven acerca de las seducciones de la mujer extra\u00f1a. Aquel a quien se lo llama hijo, &#191;c\u00f3mo podr\u00eda unirse con una mujer que no pertenece al pueblo de Dios? Aun cuando su apariencia pudiera ser excelente, &#8220;su fin es amargo como el ajenjo, agudo como espada de dos filos&#8221; (5:4), &#8220;pozo angosto (o de angustia)&#8221; (23:27. &#8220;No codicies su hermosura en tu coraz\u00f3n&#8221; (6:25). &#8220;Como zarcillo de oro en el hocico de un cerdo es la mujer hermosa y apartada de raz\u00f3n&#8221; (11:22). &#8220;Enga\u00f1osa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehov\u00e1, \u00e9sa ser\u00e1 alabada&#8221; (31:30).<\/p>\n<p>Pero si una mala mujer es como carcoma en los huesos de su marido, por el contrario, una mujer virtuosa es su corona (12:4). &#8220;Su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas&#8221; (31:10). &#8220;&#191;Qui\u00e9n la hallar\u00e1?&#8221; &#161;Solemne pregunta! Que el joven espere en Dios para que \u00c9l se la haga hallar. &#8220;De Jehov\u00e1 viene la mujer prudente&#8221; (19:14; VM).<\/p>\n<p>Dios no rehusar\u00e1 esta benevolencia a quien conf\u00ede en \u00c9l (18:22). Entre tanto espera y pone en pr\u00e1ctica el consejo: &#8220;Prepara tus labores fuera, y disp\u00f3nlas en tus campos, y despu\u00e9s edificar\u00e1s tu casa&#8221; (24:27), mientras espera el momento elegido por Dios, que el joven recuerde: &#161;&#8220;Sobre toda cosa guardada, guarda tu coraz\u00f3n; porque de \u00e9l mana la vida&#8221; (4:23)<\/p>\n<p>La correcci\u00f3n de los ni\u00f1os<br \/>La correcci\u00f3n que un padre impone a su hijo, imagen de la que Dios aplica a sus hijos, es la prueba de un verdadero amor (3:12).<\/p>\n<p>Esta disciplina no se limita a las reprensiones verbales. La vara tiene tambi\u00e9n su parte. &#8220;La vara y la correcci\u00f3n dan sabidur\u00eda&#8221; (29:15). &#8220;El que escatima la vara odia a su hijo, mas el que lo ama lo disciplina con diligencia&#8221; (13:24; BAS).<\/p>\n<p>Este trabajo paciente y diligente, llevado a cabo en el temor y la confianza de Dios, dar\u00e1 frutos (22:15; 23:13, 14; 29:17). &#8220;Instruye al ni\u00f1o en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartar\u00e1 de \u00e9l&#8221; (22:6).<\/p>\n<p>La reprensi\u00f3n<br \/>No s\u00f3lo los ni\u00f1os necesitan la reprensi\u00f3n. Todo hombre tambi\u00e9n la necesita, incluso el sabio (9:8) y el hombre inteligente (17:10 y 19:25).<\/p>\n<p>La reprensi\u00f3n se encuentra \u00edntimamente unida a la instrucci\u00f3n, de la cual es, por as\u00ed decirlo, el complemento (3:11; 5:12; 10:17; 12:1; 13:18; 15:5; 15:32). &#161;Dichoso aquel que la escucha (15:31, 32) y la guarda (13:18 y 15:5)! Vendr\u00e1 a ser prudente, tendr\u00e1 entendimiento y ser\u00e1 honrado. &#8220;Entre los sabios morar\u00e1&#8221; (15:31).<\/p>\n<p>Por el contrario, aquel que aborrece la reprensi\u00f3n es ignorante&#8221; (12:1). Y &#8220;el hombre que reprendido endurece la cerviz, de repente ser\u00e1 quebrantado, y no habr\u00e1 para \u00e9l medicina&#8221; (29:1).<\/p>\n<p>La manera en que un hombre recibe la reprensi\u00f3n es un test de su estado moral: &#8220;El escarnecedor no ama al que le reprende&#8221; (15:12), mientras que el sabio lo ama (9:8). &#161;Qu\u00e9 palabra incisiva para nuestro coraz\u00f3n!<\/p>\n<p>Si se nos exhorta a recibir la reprensi\u00f3n, tambi\u00e9n se nos recomienda expresarla (24:24, 25). &#8220;El que reprende al hombre, hallar\u00e1 despu\u00e9s mayor gracia que el que lisonjea con la lengua&#8221; (28:23).<\/p>\n<p>Ciertamente, es necesario que \u00e9sa sea una palabra dicha convenientemente y con sabidur\u00eda (25:11, 12). Ser\u00e1 de gran valor si manifiesta un verdadero amor. &#8220;Fieles son las heridas del que ama&#8221; (27:6).<\/p>\n<p>Es notable el hecho de que \u00e9sta sea la manera en que el amor puede cubrir las faltas (10:12 y Santiago 5:19, 20). El amor procura hacer volver a aquel que se desv\u00eda.<\/p>\n<p>La retribuci\u00f3n<br \/>El principio de la retribuci\u00f3n &#8212;o del gobierno de Dios&#8212; constituye la trama del libro de los Proverbios. &#8220;Ciertamente el justo ser\u00e1 recompensado en la tierra; &#161;cu\u00e1nto m\u00e1s el imp\u00edo y el pecador!&#8221; (11:31).<\/p>\n<p>En cuanto a la manera en que este gobierno se ejerce, puede haber alguna diferencia entre la condici\u00f3n jud\u00eda y la cristiana. Pero la gracia que vino por medio de Jesucristo, y que es el \u00fanico fundamento de nuestra salvaci\u00f3n, no podr\u00eda anular el principio divino de la retribuci\u00f3n. Por eso el Nuevo Testamento afirma: &#8220;Todo lo que el hombre sembrare, eso tambi\u00e9n segar\u00e1&#8221; (G\u00e1latas 6:7).<\/p>\n<p>Los Proverbios nos muestran que la bendici\u00f3n de Dios reposa sobre los que andan seg\u00fan sus ense\u00f1anzas, mientras que su juicio pende sobre los que hacen el mal, y se ejecutar\u00e1 cuando la paciencia divina llegue a su fin (3:33; 11:8; 13:21; 16:7; 21:12).<\/p>\n<p>El que siembra trigo, cebada o ciza\u00f1a, cosechar\u00e1 trigo, cebada o ciza\u00f1a. As\u00ed tambi\u00e9n es en el dominio moral: la retribuci\u00f3n tiene la misma naturaleza que el hecho que la produjo. &#8220;El que cierra su o\u00eddo al clamor del pobre, tambi\u00e9n \u00e9l clamar\u00e1, y no ser\u00e1 o\u00eddo&#8221; (21:13). El que tiende una trampa a su pr\u00f3jimo, caer\u00e1 en ella: &#8220;El que cava foso caer\u00e1 en \u00e9l&#8221; (26:27). Y el que reh\u00fasa o\u00edr cuando Dios llama, un d\u00eda clamar\u00e1 a \u00c9l, pero no recibir\u00e1 respuesta (1:24-28). &#8220;Ciertamente \u00e9l escarnecer\u00e1 a los escarnecedores&#8221; (3:34).<\/p>\n<p>Pero, por otro lado, &#8220;a los humildes dar\u00e1 gracia&#8221;. \u00c9l exalta al que se humilla (15:33 y 29:23). \u00c9l llena con abundancia los graneros de aquel que le honra con sus bienes (3:9, 10). &#8220;A Jehov\u00e1 presta el que da al pobre, y el bien que ha hecho, se lo volver\u00e1 a pagar&#8221; (19:17). Y en el sentido espiritual, tanto como en el material, &#8220;El que saciare, \u00e9l tambi\u00e9n ser\u00e1 saciado&#8221; (11:25).<\/p>\n<p>La confianza<br \/>&#8220;El que conf\u00eda en su propio coraz\u00f3n es necio&#8221; (28:26). &#8220;El que conf\u00eda en sus riquezas caer\u00e1&#8221; (11:28), aunque imagine que ellas pueden ser una protecci\u00f3n eficaz (18:11). Pero &#8220;el que conf\u00eda en Jehov\u00e1 es bienaventurado&#8221; (16:20) y &#8220;prosperar\u00e1&#8221; (28:25); en el d\u00eda malo ser\u00e1 levantado a un alto refugio donde hallar\u00e1 amparo y estar\u00e1 seguro (29:25 y 18:10). &#8220;F\u00edate de Jehov\u00e1 de todo tu coraz\u00f3n, y no te apoyes en tu propia prudencia. Recon\u00f3celo en todos tus caminos, y \u00e9l enderezar\u00e1 tus veredas&#8221; (3:5-6). Monard J.A. &#8211; (Messager \u00c9vang\u00e9lique, 1969)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Deseamos alentar fervorosamente a los creyentes, y particularmente a los j\u00f3venes, a leer, estudiar y meditar el libro de los Proverbios. Los principios presentados en este libro, en resumidas cuentas, no revisten el car\u00e1cter de la dispensaci\u00f3n o econom\u00eda que precedi\u00f3 al cristianismo. 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