{"id":6814,"date":"2016-02-16T20:17:30","date_gmt":"2016-02-17T01:17:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-67-tesis-de-ulrico-zwinglio\/"},"modified":"2016-02-16T20:17:30","modified_gmt":"2016-02-17T01:17:30","slug":"las-67-tesis-de-ulrico-zwinglio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-67-tesis-de-ulrico-zwinglio\/","title":{"rendered":"Las 67 Tesis de Ulrico Zwinglio"},"content":{"rendered":"<p>Yo, Ulrico Zuinglio, confieso haber predicado en la muy noble ciudad de Z\u00fcrich los art\u00edculos y pensamientos que luego pasar\u00e9 a exponer. Se basan en la Sagrada Escritura, la &#171;theopneustos&#187;, o sea, la inspirada por Dios.<\/p>\n<p>Me ofrezco a defender dichos art\u00edculos y estoy dispuesto a dejarme aleccionar en el caso de que yo no haya comprendido bien la Sagrada Escritura; pero cualquier correcci\u00f3n que se me haga ha de estar basada exclusivamente en la Sagrada Escritura.<\/p>\n<p>LAS SESENTA Y SIETE CONCLUSIONES<\/p>\n<p>1. Yerran y ofenden a Dios todos los que dicen que nada vale el Evangelio si no es confirmado por la Iglesia.<\/p>\n<p>2. He aqu\u00ed resumido el Evangelio: Nuestro Se\u00f1or Cristo Jes\u00fas, el verdadero Hijo de Dios, nos ha dado a conocer la voluntad de su Padre celestial y con su muerte inocente nos ha redimido y reconciliado con Dios.<\/p>\n<p>3. Por eso es Cristo el \u00fanico camino de salvaci\u00f3n para todos los hombres que fueron, son y ser\u00e1n.<\/p>\n<p>4. Cualquiera que busque o indique otra puerta yerra e incluso es un asesino de las almas y un ladr\u00f3n.<\/p>\n<p>5. Por consiguiente, todos cuantos ense\u00f1an falsas doctrinas diciendo que son iguales al Evangelio o que valen m\u00e1s que \u00e9ste ignoran lo que es el Evangelio.<\/p>\n<p>6. Porque Cristo Jes\u00fas es el jefe y capit\u00e1n por Dios prometido a los hombres y por Dios enviado,<\/p>\n<p>7. para que \u00e9l fuese la salvaci\u00f3n eterna y la cabeza de todos los creyentes. Estos son su cuerpo que, sin El, ser\u00eda un cuerpo muerto, incapaz de emprender nada.<\/p>\n<p>8. De aqu\u00ed se colige: Primero: Todos los que viven en Cristo como cabeza son sus miembros e hijos de Dios, o sea, la Iglesia o comuni\u00f3n de los santos, la esposa de Cristo, la &#171;Ecclesia Catholica&#187;, es decir, universal.<\/p>\n<p>9. Segundo: As\u00ed como los miembros corporales nada pueden si no son regidos por la cabeza, tampoco puede nadie nada si est\u00e1 en el cuerpo de Cristo sin su cabeza, que es Cristo.<\/p>\n<p>10. Si ya act\u00faan los hombres neciamente cuando sus miembros obran sin contar con la cabeza y en consecuencia se hieren entre s\u00ed y salen perjudicados, igualmente obran neciamente los miembros de Cristo si intentan emprender algo sin su cabeza: Cristo. Lo que hacen es herirse a s\u00ed mismos y sobrecargarse con leyes imprudentes.<\/p>\n<p>11. De aqu\u00ed procede el que veamos c\u00f3mo los preceptos promulgados por gente que llamamos &#171;cl\u00e9rigos&#187;, referentes a su boato, sus riquezas, su rango, sus t\u00edtulos y leyes son la causa de toda necedad; porque no concuerdan con la cabeza.<\/p>\n<p>12. Por eso obran neciamente, aunque no por causa de la cabeza (ya se realizan esfuerzos, mediante la gracia divina, para restablecer el valor de la cabeza), sino que decimos del obrar necio porque ya no estamos dispuestos a soportarlo, sino que deseamos escuchar solamente lo que la cabeza dice.<\/p>\n<p>13. Oy\u00e9ndola, se aprende a conocer la voluntad de Dios en forma clara y precisa, y gracias al Esp\u00edritu de Dios el hombre es atra\u00eddo hacia Dios y transformado en EL.<\/p>\n<p>14. Por esta raz\u00f3n todos los cristianos deber\u00edan poner su m\u00e1xima atenci\u00f3n en que en todo el mundo sea predicado \u00fanicamente el Evangelio.<\/p>\n<p>15. Porque nuestra salvaci\u00f3n consiste en creer en el Evangelio y, por el contrario, nuestra condenaci\u00f3n consiste en la incredulidad. Y es que el Evangelio contiene claramente toda la verdad.<\/p>\n<p>16. En el Evangelio y del Evangelio se aprende que las doctrinas y los preceptos humanos no ayudan en absoluto para salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p>17. Cristo es el eterno y \u00fanico Sumo Sacerdote. De esto colegimos que quienes se han proclamado &#171;Sumos Sacerdotes&#187; no solamente se oponen a la gloria y el poder de Cristo, sino que incluso le desechan.<\/p>\n<p>18. Cristo se sacrific\u00f3 a s\u00ed mismo una vez y su sacrificio vale eternamente como actuante y expiatorio y acontecido por los pecados de todos los creyentes. Esto permite reconocer que la misma misa no es ning\u00fan sacrificio, sino un memorial del sacrificio y, a la vez, la confirmaci\u00f3n de la redenci\u00f3n que Cristo ha realizado en bien nuestro.<\/p>\n<p>19. Cristo es el \u00fanico Mediador entre Dios y nosotros.<\/p>\n<p>20. Dios quiere concedernos todas las cosas en el nombre de Cristo y de esto se deduce que tampoco necesitamos de otro Mediador en el M\u00e1s All\u00e1.<\/p>\n<p>21. Si aqu\u00ed, en este mundo, oramos los unos por los otros, lo hacemos confiando en que solamente por Cristo todo nos ser\u00e1 concedido.<\/p>\n<p>22. Cristo es nuestra justicia 1 y de ello colegimos que nuestras obras, siempre que sean buenas, es decir, realizadas en Cristo, son buenas obras; pero no lo son si las realizamos por cuenta propia.<\/p>\n<p>23. Cristo dej\u00f3 a un lado el provecho y las glorias de este mundo y de ello deducimos que aquellos que en nombre de Cristo atesoran riquezas, le perjudican sobremanera; porque le invocan como pretexto de su avaricia y arbitrariedad.<\/p>\n<p>24. Como ning\u00fan cristiano est\u00e1 obligado a hacer obras no ordenadas por Dios, puede tomar en cualquier tiempo los alimentos que le plazcan. Y de esto deducimos que el permiso del gustar del queso y la mantequilla son un enga\u00f1o papista.2<\/p>\n<p>25. El cristiano no depende de fechas o lugares determinados, sino al contrario. Por consiguiente, quienes se\u00f1alan fechas y lugares privan al cristiano de su libertad.<\/p>\n<p>26. Lo que m\u00e1s desagrada a Dios es la hipocres\u00eda. Por lo tanto, todo cuanto el hombre haga para aparentar ser mejor que los dem\u00e1s es pura hipocres\u00eda y merece ser puesto en entredicho. En esto van incluidos los h\u00e1bitos o ropajes, los signos (cruces, etc\u00e9tera) cosidos a la vestimenta, la tonsura, etc.<\/p>\n<p>27. Todos los cristianos son hermanos de Cristo y hermanos entre s\u00ed y ninguno debe considerarse superior a otros delante de Dios. Esto quiere decir que las Ordenes Religiosas, las sectas y los movimientos revolucionarios cristianos no tienen raz\u00f3n de ser.<\/p>\n<p>28. Justo es todo lo que Dios ha permitido y no ha prohibido. Por consiguiente, el matrimonio es cosa l\u00edcita para todos los hombres.<\/p>\n<p>29. y de aqu\u00ed colegimos que aquellos que se denominan &#171;cl\u00e9rigos&#187; pecan si habiendo advertido que Dios no admite su continencia no la remedian cas\u00e1ndose.<\/p>\n<p>30. Quienes hacen voto de castidad realizan una promesa ingenua o neciamente. Y por eso los que tales votos hacen obran alevosamente para con los hombres piadosos.<\/p>\n<p>31. La excomuni\u00f3n no puede ser dictada por una sola persona, sino por la Iglesia, es decir, por la comuni\u00f3n de aquellos con quienes convive el posible excomulgado juntamente con el que vigila, o sea, el pastor.<\/p>\n<p>32. Solamente puede ser castigado con la excomuni\u00f3n quien cause esc\u00e1ndalo p\u00fablica y notoriamente.<\/p>\n<p>33. Si alguien ha acumulado bienes de fortuna por medios injustos, dichos bienes no deben servir para beneficio de los templos, los conventos, los frailes o las monjas, sino que deben ser destinados a personas indigentes, o sea, necesitadas.<\/p>\n<p>34. El boato que ostentan las &#171;autoridades eclesi\u00e1sticas&#187;, como suele decirse, no tiene ning\u00fan fundamento en la doctrina de Cristo;<\/p>\n<p>35. pero, por el contrario, las autoridades civiles y seculares tienen poder y fundamento en la doctrina y los hechos de Cristo.<\/p>\n<p>36. Ese poder autoritativo que pretende ejercer la autoridad eclesi\u00e1stica le pertenece, en realidad, a las autoridades seculares, siempre que \u00e9stas sean cristianas.<\/p>\n<p>37. Todos los cristianos sin excepci\u00f3n deben obediencia a la autoridad secular,<\/p>\n<p>38. mientras ella no ordene cosas que vayan contra Dios.<\/p>\n<p>39. Por eso, las leyes de la autoridad secular en su totalidad han de estar en conformidad con la voluntad de Dios, de modo que protejan al oprimido, aunque \u00e9ste no levante la voz.<\/p>\n<p>40. Solamente la autoridad civil tiene el derecho de condenar a muerte sin provocar la ira de Dios. Pero puede sentenciar a muerte \u00fanicamente a aquellos que p\u00fablica y notoriamente escandalicen contra lo que Dios ha ordenado.<\/p>\n<p>41. Si en forma justa la autoridad civil aconseja y ayuda, consejo y ayuda de que rendir\u00e1 cuentas ante Dios, est\u00e1 tambi\u00e9n obligada a proporcionar el sustento corporal de quienes hayan sido por ella juzgados.<\/p>\n<p>42. Mas si, por el contrario, las autoridades civiles act\u00faan al margen de la regla de Cristo es la voluntad de Dios que sean destituidas.<\/p>\n<p>43. Resumiendo: El mejor y m\u00e1s firme gobierno legislativo es el que rige conforme a la voluntad de Dios, mientras que el peor y m\u00e1s d\u00e9bil gobierno es el que act\u00faa s\u00f3lo conforme a su propio arbitrio.<\/p>\n<p>44. Los verdaderos adoradores invocan a Dios en esp\u00edritu y en verdad sin jactarse delante de los hombres.<\/p>\n<p>45. Los hip\u00f3critas realizan sus obras para que los hombres las vean; pero ahora ya reciben su recompensa.<\/p>\n<p>46. As\u00ed pues, los c\u00e1nticos en el templo y el predicar mucho, pero sin devoci\u00f3n y solamente para ganar dinero, son cosas hechas buscando la alabanza de los hombres o por mero af\u00e1n de lucro.<\/p>\n<p>47. Todo hombre debe preferir dejarse matar antes que escandalizar al cristiano o hacerle caer en desgracia.<\/p>\n<p>48. Si alguien por debilidad o ignorancia se siente escandalizado, no se le debe dejar en su debilidad o ignorancia, sino que es preciso fortalecerle, a fin de que no considere pecado lo que no es pecado.<\/p>\n<p>49. El mayor esc\u00e1ndalo que conozco es que se proh\u00edba casarse a los cl\u00e9rigos y, en cambio, se les permita, si abonan dinero, tener trato con rameras.<\/p>\n<p>50. Sola y exclusivamente Dios mismo perdona los pecados por Cristo Jes\u00fas, nuestro Se\u00f1or.<\/p>\n<p>51. Quien permita a la criatura humana perdonar pecados despoja a Dios de su gloria para d\u00e1rsela a lo que no es Dios. Esto es en el fondo pura idolatr\u00eda.<\/p>\n<p>52. De aqu\u00ed que la confesi\u00f3n de los pecados hecha ante un sacerdote o simplemente ante el pr\u00f3jimo no deba considerarse como perd\u00f3n de los pecados, sino como solicitar prudente y buen consejo.<\/p>\n<p>53. Menos la excomuni\u00f3n, los actos de penitencia impuestos son consecuencia del juicio u opini\u00f3n puramente humanos. Dichos actos tampoco borran los pecados, sino que solamente han de ser impuestos para que los dem\u00e1s se atemoricen.<\/p>\n<p>54. Cristo ha soportado todos nuestros dolores y padecimientos. Quien atribuya a los actos de penitencia lo que s\u00f3lo es de Cristo yerra y ofende a Dios.<\/p>\n<p>55. Quien diga que al hombre arrepentido no le es perdonado este o aquel pecado; quien tal cosa diga no obra en lugar de Dios ni de Pedro, sino de Satan\u00e1s.<\/p>\n<p>56. Quien solamente por dinero perdone ciertos pecados hace causa com\u00fan con Sim\u00f3n y Balaam y es un verdadero ap\u00f3stol del diablo.<\/p>\n<p>57. La verdadera Sagrada Escritura nada sabe de un Purgatorio despu\u00e9s de la muerte.<\/p>\n<p>58. El juzgar sobre los muertos le corresponde exclusivamente a Dios.<\/p>\n<p>59. Cuanto menos Dios nos ha dado a conocer de estas cosas tanto m\u00e1s hemos de guardarnos de intentar saber algo acerca de ellas.<\/p>\n<p>60. No considero sea malo el que una persona atribulada ruegue por los muertos la gracia de Dios. Pero determinar que se ruegue en determinada fecha y con af\u00e1n de lucro no es humano, sino diab\u00f3lico.<\/p>\n<p>61. La Sagrada Escritura nada sabe de ese car\u00e1cter especial que finalmente se han apropiado los sacerdotes.<\/p>\n<p>62. La Sagrada Escritura tampoco reconoce otros sacerdotes fuera de aquellos que predican el Evangelio.<\/p>\n<p>63. Acerca de estos \u00faltimos ordena que se les honre, o sea, que se les proporcione lo necesario para su sustento.<\/p>\n<p>64. A todos cuantos reconozcan sus errores no hay que castigarles, sino dejarlos que vivan y mueran en paz, y por lo que respecta a los ingresos que como sacerdotes ven\u00edan disfrutando, m\u00edrese esta cuesti\u00f3n con cristiana caridad.<\/p>\n<p>65. Por lo que ata\u00f1e a aquellos que no reconozcan sus errores, ya Dios los juzgar\u00e1 conforme a su justicia divina. En consecuencia, no deben aplic\u00e1rseles castigos corporales, a no ser que se comporten tan desconsideradamente que no haya modo de tratarlos de otra forma.<\/p>\n<p>66. Ahora ya han de humillarse todos los jerarcas eclesi\u00e1sticos y levantar la cruz de Cristo en lugar de alzar el arca del dinero. Si as\u00ed no lo hacen, se hundir\u00e1n; porque el hacha ya est\u00e1 puesta junto a las ra\u00edces del \u00e1rbol.<\/p>\n<p>67. Si alguno desea discutir conmigo acerca de los intereses sobre el pr\u00e9stamo, el diezmo, los ni\u00f1os sin bautizar o la Confirmaci\u00f3n, me ofrezco gustoso a dar respuesta. Pero que nadie intente discutir conmigo esgrimiendo argumentos sof\u00edsticos o aduciendo charlataner\u00edas humanas, sino que de antemano reconozca la Sagrada Escritura por \u00fanico juez, a fin de que se encuentre la verdad o se mantenga en pie, si, como espero, ya ha sido hallada. Am\u00e9n.<\/p>\n<p>&#161;Que Dios sea con nosotros!<\/p>\n<p>Por Ulrico Zuinglio<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yo, Ulrico Zuinglio, confieso haber predicado en la muy noble ciudad de Z\u00fcrich los art\u00edculos y pensamientos que luego pasar\u00e9 a exponer. Se basan en la Sagrada Escritura, la &#171;theopneustos&#187;, o sea, la inspirada por Dios. 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