{"id":6830,"date":"2016-02-16T20:18:00","date_gmt":"2016-02-17T01:18:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/juan-wesley-vida-y-obra\/"},"modified":"2016-02-16T20:18:00","modified_gmt":"2016-02-17T01:18:00","slug":"juan-wesley-vida-y-obra","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/juan-wesley-vida-y-obra\/","title":{"rendered":"Juan Wesley, vida y obra"},"content":{"rendered":"<p>Juan Wesley naci\u00f3 el 17 de junio de 1703 en Epworth, Inglaterra, hijo de Samuel y Susana Wesley, su padre era un ministro, y siendo el decimoquinto hijo. No solamente su padre era ministro, sino que tambi\u00e9n lo hab\u00edan sido su abuelo y su bisabuelo.<\/p>\n<p>Todos los hijos de la familia Wesley eran de muy buenos modales, y muy educados, a pesar de ser sumamente pobres. La madre de familia era tambi\u00e9n la maestra. Les ense\u00f1aba las materias escolares, a la vez que les impart\u00eda una educaci\u00f3n cristiana excelente. Cada una de las hijas aprendi\u00f3 el griego, el lat\u00edn y el franc\u00e9s, as\u00ed como lo necesario para los quehaceres dom\u00e9sticos. Los ni\u00f1os fueron ense\u00f1ados a ser amables unos a otros, as\u00ed como con los sirvientes y vecinos: algo muy raro en aquellos d\u00edas.A pesar de que Susana de Wesley fue una madre muy ocupada, se hizo el prop\u00f3sito de dedicar un tiempo especial para cada hijo, cuando \u00e9ste cumpl\u00eda los cinco a\u00f1os, con el fin de ense\u00f1arle el alfabeto. En cada caso, tuvo \u00e9xito.<\/p>\n<p>Un d\u00eda cuando Juan ten\u00eda s\u00f3lo seis a\u00f1os, la vieja casa pastoral se incendi\u00f3. Mientras la casa ard\u00eda, toda la familia escap\u00f3, excepto el peque\u00f1o Juan. Su padre estaba a punto de volver a entrar corriendo otra vez, para buscar a su hijito, cuando pareci\u00f3 que la casa entera estaba a punto de desplomarse. Durante todo lo ocurrido Juan hab\u00eda continuado durmiendo, ajeno a lo que acontec\u00eda. Pero cuando la casa se derrumb\u00f3, el estr\u00e9pito lo despert\u00f3 y le hizo correr hacia la ventana. No hab\u00eda ninguna escalera a la mano, de modo que uno de los vecinos se subi\u00f3 a los hombros de otro, y de esta manera lograron rescatar al ni\u00f1o, justo en el momento en que el techo se ven\u00eda abajo.Esta experiencia qued\u00f3 profundamente grabada en la memoria de Juan Wesley. Sent\u00eda que Dios le hab\u00eda salvado la vida con alg\u00fan prop\u00f3sito especial.<\/p>\n<p>La Sra. de Wesley procuraba dedicar alg\u00fan tiempo a cada uno de sus hijos, cada semana. Tambi\u00e9n hall\u00f3 tiempo, o m\u00e1s bien dicho, hizo el esfuerzo para hallar tiempo, para hablarles a cada uno de ellos acerca de Dios, y de c\u00f3mo orar y de c\u00f3mo agradar al Se\u00f1or. Jueves por la tarde era el tiempo dedicado a Juanito. Esto hizo en \u00e9l una honda impresi\u00f3n. Se acordar\u00eda de ello un cuando se fue a la universidad de Oxford par estudiar. A menudo le escrib\u00eda a su madre, y le recordaba que pensara en \u00e9l los jueves por la tarde.Cuando Juan ten\u00eda diez a\u00f1os, su padre lo llev\u00f3 al Colegio de Charterhouse, en Londres. All\u00ed recibi\u00f3 una excelente educaci\u00f3n; una de las mejores que se pod\u00edan obtener en cualquier parte, en aquellos d\u00edas. Estudi\u00f3 lenguas cl\u00e1sicas, matem\u00e1ticas y ciencias.<\/p>\n<p>Al graduarse en Charterhouse, a los diecisiete a\u00f1os, ingres\u00f3 a la universidad de Oxford. Por primera vez, en su vida, nadie lo mandaba; ahora era su propio patr\u00f3n. A pesar de estar rodeado de otros estudiantes que tomaban licor, que jugaban al azar y llevaban una vida de inmoralidad, Juan demostr\u00f3 que la instrucci\u00f3n cristiana recibida en el hogar no hab\u00eda sido en vano; as\u00ed que llev\u00f3 una vida buena y limpia.Wesley hizo muchos amigos durante su estad\u00eda en la universidad.Ten\u00eda un ingenioso sentido del humor, y una excepcional habilidad para escribir poemas. Era el que pon\u00eda la chispa en cualquier reuni\u00f3n social, y era siempre bienvenido en los hogares de sus compa\u00f1eros de estudio que viv\u00edan en las aldeas cercanas.<\/p>\n<p>Siguiendo las pisadas de su bisabuelo, de su abuelo y de su padre, aun Wesley decidi\u00f3 hacerse ministro. Predic\u00f3 su primer serm\u00f3n en una peque\u00f1a iglesia en la aldea de South Leigh.Despu\u00e9s de obtener su bachillerato, y despu\u00e9s de pasar alg\u00fan tiempo ayudando a su padre en Lincolnshire, Wesley fue elegido para el cargo de Compa\u00f1ero de la universidad de Lincoln. Compa\u00f1ero era el nombre dado a un dignatario de alto rango, y Wesley desempe\u00f1o tal cargo con honor para s\u00ed mismo, y para la universidad, durante veinticinco a\u00f1os.<\/p>\n<p>Fue en aquel tiempo que Juan Wesley comenz\u00f3 a desarrollarse como predicador anglicano, creyendo en todas las formalidades y ceremonias de la iglesia oficial de Inglaterra, y tambi\u00e9n en disciplina severa. Se levantaba a las cuatro de la ma\u00f1ana, ayunaba con regularidad, trabajaba duro y sin descanso, y demandaba de su fuerte cuerpo un esfuerzo casi hasta el l\u00edmite del colapso.Visitaba a los presos en las c\u00e1rceles, que eran lugares terribles en aquellos d\u00edas; y procuraba suavizar todo lo posible la vida de los prisioneros por donde quiera que iba. Tambi\u00e9n ense\u00f1aba a los ni\u00f1os que no ten\u00edan que los cuidara.<\/p>\n<p>A pesar de toda esta incesante e incansable actividad religiosa, y aunque predicaba sermones preparados con esmero, no pod\u00eda dejar de sentir que su vida era est\u00e9ril. No atra\u00eda a multitudes. No influ\u00eda en ninguna vida ajena. No despertaba ninguna conciencia. No hac\u00eda arder a ning\u00fan coraz\u00f3n.Pasado alg\u00fan tiempo Carlos, el hermano menor de Wesley, ingres\u00f3 a la universidad de Oxford, y con algunos otros de los estudiantes m\u00e1s serios, formaron un grupo, al que algunos apodaron \u00abel club santo\u00bb. Se reun\u00edan para orar, par estudiar la Biblia, y comentar sobre lo que hab\u00edan le\u00eddo y meditado. Eran muy met\u00f3dicos en su asistencia a los servicios de comuni\u00f3n, y como resultado de sus pr\u00e1cticas tan ordenadas, sus compa\u00f1eros comenzaron a llamarles los \u00abmetodistas\u00bb.<\/p>\n<p>En octubre de 1735, Juan Wesley y su hermano Carlos viajaron a Am\u00e9rica. Juan iba a servir como capell\u00e1n en la ciudad de Savannah, en la colonia de Georgia, en tanto que Carlos iba a desempe\u00f1ar el cargo de secretario del fundador y gobernador de la colonia, el general Oglethorpe.Juan hizo planes para celebrar servicios, visit\u00f3 cada hogar, y estableci\u00f3 una escuela para los hijos de los colonos. Trat\u00f3 de ense\u00f1ar a los ind\u00edgenas, para \u00e9stos no aceptaron en nada sus esfuerzos. Se manten\u00eda sumamente ocupado, pero no era de ning\u00fan modo popular. Todo el tiempo, en el fondo de su alma, estaba buscando una verdadera fe en Dios.<\/p>\n<p>Entretanto, Carlos Wesley se las hab\u00eda ingeniado para enredarse en una ser\u00eda disputa con el gobernador, y como resultado, regres\u00f3 a Inglaterra. Despu\u00e9s de haber estado en Georgia menos de dos a\u00f1os. Juan sigui\u00f3 a su hermano, regresando tambi\u00e9n a Inglaterra. La aventura de Georgia, iniciada con tan doradas esperanzas, se hab\u00eda tornado en un amargo fracaso.Tanto Juan como Carlos Wesley hab\u00eda hecho ya su profesi\u00f3n de fe en Cristo, pero ni el uno ni el otro sent\u00edan que estaban consagrado de lleno al Se\u00f1or.<\/p>\n<p>Una y otra vez Juan le\u00eda la historia de la conversi\u00f3n de Pablo, y oraba pidiendo obtener \u00e9l tambi\u00e9n una luz deslumbrante, y una creencia segura de haber sido aceptado como un siervo de Cristo, su Salvador. Esta ansiedad fue la que los condujo a emprender su b\u00fasqueda espiritual, y eso les trajo una seguridad completa de su fe en Cristo.Desde aquel d\u00eda en adelante, todo cambi\u00f3 para Juan Wesley. Quer\u00eda, sobre todo, compartir su experiencia de conversi\u00f3n con otras personas que parec\u00edan no tener el verdadero gozo en el Se\u00f1or. Trat\u00f3, en seguida, de predicar en algunas de las iglesias establecidas de Inglaterra.<\/p>\n<p>La gente acudi\u00f3 en multitudes para escucharle. El mensaje que predicaba era tan sencillo, tan directo y tan convincente, que tanto hombres como mujeres, sintiendo la carga de una vida pecaminosa, clamaban arrepentidos perd\u00f3n a Dios.Sin embargo, otros cl\u00e9rigos no aceptaban su mensaje. Pronto hall\u00f3 que le ser\u00eda necesario conseguirse un sitio propio para poder predicar, al aire libre. As\u00ed lo hizo, y centenares de personas siguieron reuni\u00e9ndose para o\u00edr los mensajes de Juan Wesley.<\/p>\n<p>Entonces empez\u00f3 su ministerio, a caballo; viajando de arriba abajo por las carreteras de Inglaterra, par predicar a la gente el evangelio de Cristo. Era valiente y osado. Predicaba en cualquier edificio, grande o peque\u00f1o, que se pudiera conseguir.Cuando no hab\u00eda ninguno disponible, predicaba al aire libre, en cualquier lugar en donde se pod\u00eda reunir la gente. Siempre estaba dispuesto a predicar, aunque lo escuchara solamente una persona. Cuando viajaba solo, dejaba suelta las riendas del caballo, con el fin de poder leer. De esta manera se manten\u00eda al d\u00eda en cuanto al estudio, y compon\u00eda sus numerosos sermones.En vista de que no se le permit\u00eda predicar en las iglesias establecidas de las parroquias, Wesley decidi\u00f3 edificar capillas y lugares de predicaci\u00f3n en los distintos lugares que visitaba. Habiendo dise\u00f1ado estos edificios de modo que sirvieran no s\u00f3lo como iglesias, sino tambi\u00e9n como escuelas, le fue posible ayudar tambi\u00e9n a muchos ni\u00f1os abandonados y desprovistos de instrucci\u00f3n.<\/p>\n<p>En algunas de esas capillas tambi\u00e9n construy\u00f3 algunas habitaciones, en donde pod\u00edan alojarse los evangelistas ambulantes, que no ten\u00edan en donde pasar la noche. Adem\u00e1s, hab\u00eda un establo para un par de caballos.Por dondequiera que iba, y a veces miles, de personas se reun\u00edan para escucharle predicar. Juan Wesley se dio cuenta de que no le ser\u00eda posible continuar haciendo tan magna obra solo, as\u00ed que empez\u00f3 a valerse de la ayuda de algunos predicadores laicos.<\/p>\n<p>Estos hombres predicaban los domingos, y segu\u00edan trabajando en sus empleos acostumbrados durante la semana. Se les pagaba poco, vest\u00edan pobremente, les faltaba instrucci\u00f3n, y carec\u00edan de buen alojamiento: sin embargo, ten\u00edan intrepidez de h\u00e9roes. Recorr\u00edan grandes distancias, principalmente a caballo, pero a veces a pie. Enfrentaban amarga persecuci\u00f3n. A menudo las autoridades los reprend\u00edan, y a veces los encarcelaban.Wesley ten\u00eda un inter\u00e9s particular en la ni\u00f1ez y en la juventud, y muchas veces, al entrar en alg\u00fan pueblo, los visitaba antes de comenzar sus reuniones. Nunca se cansaban de decirles a ellos, as\u00ed como tambi\u00e9n a los adultos, que lo que deb\u00edan hacer era \u00abcreer, amar y obedecer.\u00bbDebido a que su inter\u00e9s en la juventud, m\u00e1s tarde pudo proveerles hogares, escuelas y reuniones juveniles en las iglesias.<\/p>\n<p>Hab\u00eda poco ricos en Inglaterra. Mucha gente viv\u00eda bien, pero gran parte de la poblaci\u00f3n carec\u00eda de empleo, o no recib\u00eda el sueldo merecido; as\u00ed que la mayor\u00eda era sumamente pobre. Viv\u00edan en casas insalubres, y los hijos no ten\u00edan ni comida ni ropa suficiente, y, por lo general, carec\u00edan de instrucci\u00f3n. Juan Wesley nunca se tap\u00f3 los o\u00eddos, ni se hizo de la vista gorda, en cuanto a las necesidades de los que ten\u00edan menos que \u00e9l. Viv\u00eda con frugalidad, con el fin de tener algo para dar a los menesterosos.<\/p>\n<p>Al crecer la obra, Wesley hizo arreglos para que otras personas se encargaran de las actividades en beneficio de la gente necesitada. Estableci\u00f3 orfanatos, en donde se educaba y se cuidaba a los ni\u00f1os. Logro hallar posada para algunas se\u00f1oras ancianas, e hizo arreglos para que se les cuidara. Fundo un dispensario m\u00e9dico, y aun distribuy\u00f3 personalmente la medicinas. Los metodistas m\u00e1s pr\u00f3speros contribu\u00edan con donativos de dineros, ropa, comida y le\u00f1a; lo cual era llevado a los hogares de la gente enferma o pobre.El ministerio de Wesley no se limit\u00f3 a Inglaterra. Tambi\u00e9n viaj\u00f3 a Irlanda, a los Estados Unidos, a Canad\u00e1 y a las Antillas. En todas partes grandes multitudes llegaban para escucharle.<\/p>\n<p>D\u00e1ndose cuenta el gran valor de la literatura, y siendo un erudito \u00e9l mismo, Juan Wesley escribi\u00f3 casi cuatrocientos libros y folletos, sobre diversos temas; tales como teolog\u00eda, historia, l\u00f3gica, ciencia, medicina y m\u00fasica. Escribi\u00f3 muchos libros devocionales, los cuales distribu\u00eda entre la gente que encontraba. Estos fueron publicados en ediciones baratas, de modo que la gente tuviera la oportunidad de comprarlos. Esta obra creci\u00f3 tan r\u00e1pidamente, que Wesley finalmente estableci\u00f3 su propia casa publicadora. En ella tambi\u00e9n fueron impresos centenares de himnos, muchos de los cuales hab\u00edan sido compuesto por su hermano Carlos.<\/p>\n<p>El 2 de marzo de 1791, a la edad de ochenta y ocho a\u00f1os, Juan Wesley acab\u00f3 su carrera. No obstante, lo que \u00e9l empez\u00f3 ha seguido adelante por medio de la Iglesia Metodista, durante m\u00e1s de doscientos a\u00f1os. Dios bendijo la vida y el ministerio de este hombre santo y consagrado, quien ten\u00eda un solo deseo, el cual es, el de predicar el evangelio de Cristo, inst\u00e1ndole a la gente a creer, amar y obedecer. <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Juan Wesley naci\u00f3 el 17 de junio de 1703 en Epworth, Inglaterra, hijo de Samuel y Susana Wesley, su padre era un ministro, y siendo el decimoquinto hijo. No solamente su padre era ministro, sino que tambi\u00e9n lo hab\u00edan sido su abuelo y su bisabuelo. 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