{"id":6920,"date":"2016-02-17T14:10:11","date_gmt":"2016-02-17T19:10:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-conocer-la-voluntad-de-dios-en-mi-vida-parte-2\/"},"modified":"2016-02-17T14:10:11","modified_gmt":"2016-02-17T19:10:11","slug":"como-conocer-la-voluntad-de-dios-en-mi-vida-parte-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-conocer-la-voluntad-de-dios-en-mi-vida-parte-2\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo conocer la voluntad de Dios en mi vida (Parte 2)"},"content":{"rendered":"<p>Cuando entendemos la guerra mortal en que estamos involucrados, tambi\u00e9n llegamos a comprender por qu\u00e9 Dios est\u00e1 tan interesado en nuestra salud f\u00edsica y mental. El desea que nada afecte nuestra capacidad de elegir consciente y libremente entre obedecerle o desobedecerle.<\/p>\n<p>Por eso nos aconseja que mantengamos el cuerpo libre de sustancias que disminuyen nuestra capacidad de razonar y que conservemos nuestra mente libre de las influencias negativas que nos llegan a trav\u00e9s de lo que leemos, miramos u o\u00edmos. <strong>Nada debe impedir que escuchemos con claridad la voz de Dios en nuestra conciencia.<\/strong><\/p>\n<h2>Dios ha establecido condiciones b\u00e1sicas para conocer su voluntad para nuestra vida.<\/h2>\n<p>Tweet!function(d,s,id){var js,fjs=d.getElementsByTagName(s)[0],p=\/^http:\/.test(d.location)?&#8217;http&#8217;:&#8217;https&#8217;;if(!d.getElementById(id)){js=d.createElement(s);js.id=id;js.src=p+&#8217;:\/\/platform.twitter.com\/widgets.js&#8217;;fjs.parentNode.insertBefore(js,fjs);}}(document, &#8216;script&#8217;, &#8216;twitter-wjs&#8217;);<\/p>\n<p><strong> Confianza en que Dios existe.<\/strong><\/p>\n<p>Que es bueno y justo, y que desea lo mejor para nosotros (Hebreos 11:6).<\/p>\n<p><strong>Obediencia: Decidir obedecer a Dios en todo aquello en que ya haya revelado su voluntad para nosotros.<\/strong><\/p>\n<p>Esto requiere desterrar de nuestra vida todo pecado conocido. Dice el salmista: \u201cSi en mi coraz\u00f3n hubiese yo mirado a la iniquidad, el Se\u00f1or no me habr\u00eda escuchado\u201d (Salmo 66:18). Por otra parte, \u201csi pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, \u00e9l nos oye\u201d (1 Juan 5:14).<\/p>\n<p><strong>Sumisi\u00f3n: Estar dispuestos a obedecer lo que Dios nos revele de su voluntad.<\/strong><\/p>\n<p>Esto requiere una actitud especial, porque nuestra tendencia natural es decirle al Se\u00f1or: \u201cMu\u00e9strame tu voluntad y despu\u00e9s d\u00e9jame que decida si la voy a obedecer o no\u201d. Se cuenta que un joven elev\u00f3 a Dios una oraci\u00f3n parecida: \u201cSe\u00f1or, quiero servirte como misionero. Estoy listo a ir a cualquier parte que t\u00fa me env\u00edes, con tal que el sueldo sea bueno y el clima agradable\u201d. Esta actitud tragic\u00f3mica se basa en dos falacias: Creer que sabemos mejor que Dios lo que nos conviene y pensar que \u00e9l no desea nuestra felicidad ni nuestra salvaci\u00f3n eterna.<\/p>\n<h2>\u00bfCu\u00e1les son los siguientes pasos en la voluntad de Cristo?<\/h2>\n<p>Existen cinco factores que nos ayudan a conocer la voluntad de Dios y aplicarla a nuestra vida. Vamos a repasarlos.<\/p>\n<ul>1. La Biblia: <\/p>\n<p><strong>En este libro inspirado Dios comunica su voluntad para todos los seres humanos de todos los tiempos.<\/strong> La Biblia nos provee instrucci\u00f3n espec\u00edfica sobre la voluntad de Dios. Tambi\u00e9n encontramos en ella ejemplos sobre las bendiciones de la obediencia y los tristes resultados de la desobediencia. Por eso nos conviene estudiarla cada d\u00eda, individualmente y en grupos. Ella contiene ense\u00f1anzas sobre la salvaci\u00f3n, la familia, el trabajo, las finanzas, los h\u00e1bitos de vida y muchos otros temas importantes.<\/p>\n<p>Pablo dice que en las Escrituras podemos hallar todo lo necesario para vivir una vida digna y alcanzar la vida eterna (2 Timoteo 3:15-17). Los cristianos encontramos en los Diez Mandamientos (\u00c9xodo 20:3-17) los grandes principios morales que definen nuestra relaci\u00f3n con Dios y con nuestros semejantes (Lucas 10:27). Cuando aceptamos a Jesucristo como Salvador y Amigo, orientamos nuestra existencia en base a esos principios como una expresi\u00f3n de nuestro amor hacia \u00e9l (Juan 14:15). Jes\u00fas no s\u00f3lo present\u00f3 un modelo perfecto de c\u00f3mo se viven esos principios, sino que tambi\u00e9n explic\u00f3 sus implicaciones para la vida real (ver Mateo cap\u00edtulos 5 al 7).2. El Esp\u00edritu Santo: <\/p>\n<p><strong>Dios se comunica con nosotros mediante el Esp\u00edritu Santo hablando a nuestra conciencia. El Esp\u00edritu Santo es Dios mismo apelando a nuestra voluntad<\/strong> (Isa\u00edas 30:21). Sin embargo, la conciencia no es siempre ni necesariamente la voz de Dios, porque puede estar deformada o cauterizada. Aunque el Esp\u00edritu Santo ven\u00eda actuando en el mundo desde la Creaci\u00f3n, cuando Cristo complet\u00f3 su ministerio en esta Tierra y ascendi\u00f3 al cielo, nos dej\u00f3 el Esp\u00edritu Santo para cumplir una misi\u00f3n especial (Hechos 1:8).<\/p>\n<p><strong>Hay momentos cuando escuchamos la voz del Esp\u00edritu de Dios con m\u00e1s claridad.<\/strong> Esto sucede cuando oramos y permanecemos silenciosos aguardando la respuesta de Dios. Tambi\u00e9n ocurre cuando estudiamos un pasaje de la Biblia, meditamos sobre su significado y le pedimos al Esp\u00edritu Santo que nos ense\u00f1e a aplicarlo a la vida. Adem\u00e1s, podemos sentir las impresiones de Dios cuando participamos con otros cristianos en la adoraci\u00f3n, el canto congregacional, la oraci\u00f3n p\u00fablica y cuando escuchamos la exposici\u00f3n de la Palabra de Dios con poder.<\/p>\n<p>Es el Esp\u00edritu Santo quien nos hace entender las verdades espirituales (Juan 16:13) y nos capacita para hacer lo que Dios desea (Filipenses 2:13; Hebreos 13:20, 21. El Esp\u00edritu tambi\u00e9n estimula nuestro pensamiento para imaginarnos el gozo que experimentaremos cuando hagamos la voluntad de Dios (Salmo 37:3-6).3. Los eventos de la vida: <\/p>\n<p><strong>Dios nos ayuda a discernir su voluntad al interpretar con sabidur\u00eda lo que nos acontece.<\/strong> Cuando tomamos una decisi\u00f3n que nos parece correcta y avanzamos en cierta direcci\u00f3n, Dios con frecuencia abre o cierra las puertas de la oportunidad delante de nosotros. Por ejemplo: Solicitamos admisi\u00f3n en tres universidades y una de ellas nos acepta y adem\u00e1s nos ofrece una beca. Pedimos trabajo en dos empresas y una de ellas nos invita, con el s\u00e1bado libre. Conocemos a alguien, aparentemente por casualidad, y ese encuentro abre oportunidades inesperadas.<\/p>\n<p>En la Biblia encontramos varios casos en que Dios utiliza los eventos para llevar adelante su plan. Cuando los hermanos de Jos\u00e9 est\u00e1n a punto de matarlo motivados por la envidia, una caravana de mercaderes pasa cerca de ellos en el momento oportuno y lo compran como esclavo (G\u00e9nesis 37:12-28). A\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando Jos\u00e9 hab\u00eda llegado a ser el primer ministro del fara\u00f3n en Egipto, les dice a sus hermanos que Dios, en su providencia, lo hab\u00eda enviado a esa tierra extra\u00f1a para salvarles la vida a ellos y a toda su familia (G\u00e9nesis 45:7, 8).<\/p>\n<p>Rebeca llega a buscar agua para su reba\u00f1o justamente cuando Eliezer, siervo de Abraham, se acerca al mismo pozo despu\u00e9s de haber orado a Dios para que le ayudara a encontrar una esposa para Isaac (G\u00e9nesis 24:12-46).<\/p>\n<p>Dos eventos en la vida de Pablo muestran la providencia divina en acci\u00f3n. Durante uno de sus viajes misioneros, el ap\u00f3stol decide dirigirse a una regi\u00f3n de Asia Menor para predicar el evangelio, pero el Esp\u00edritu Santo le impide hacerlo y en cambio lo gu\u00eda hacia Europa con ese fin (Hechos 16:6-10). Alg\u00fan tiempo despu\u00e9s Pablo se propone viajar a Roma para comunicar el cristianismo en la capital del vasto imperio (Hechos 19:21). Eventualmente llega a Roma a predicar las buenas nuevas de salvaci\u00f3n, pero como prisionero de las autoridades romanas (Hecho 23:11; Filipenses 1:12, 13).<\/p>\n<p><strong>En cada caso, sin embargo, debemos interpretar los eventos y las circunstancias asegur\u00e1ndonos de que no contradicen los principios de la Biblia y que coinciden con la orientaci\u00f3n del Esp\u00edritu Santo.<\/strong>4. Consejeros cristianos: <\/p>\n<p><strong>Personas de experiencia y buen juicio que pueden ayudarnos a aplicar los principios de la Palabra de Dios a nuestra vida.<\/strong> Cuando estamos frente a una decisi\u00f3n importante, nos beneficiaremos mucho al escuchar el consejo de quienes nos conocen bien, como nuestros profesores y mentores (Proverbios 11:14). Nuestros padres, si son cristianos, tambi\u00e9n pueden orientarnos con sabidur\u00eda (Proverbios 23:22). De la misma manera, es valioso el parecer de pastores, capellanes y l\u00edderes de confianza.1 (El ap\u00f3stol Pablo prest\u00f3 atenci\u00f3n al consejo de sus amigos durante los disturbios en Efeso y de esa manera probablemente salv\u00f3 su vida. Ver Hechos 19:30, 31.)<\/p>\n<p>El di\u00e1logo con personas de experiencia ofrece la ventaja de que pueden evaluar nuestra situaci\u00f3n con cierta objetividad. Adem\u00e1s, pueden hacernos preguntas que aclaren nuestro pensamiento y sugerir opciones que no hab\u00edamos considerado. Por supuesto, si ya hemos formado nuestro hogar, debemos conversar con nuestro c\u00f3nyuge e incluso con nuestros hijos, evaluando el pro y el contra, puesto que ellos tambi\u00e9n ser\u00e1n afectados por la decisi\u00f3n que tomemos.5. La reflexi\u00f3n personal: <\/p>\n<p><strong>Evaluamos con oraci\u00f3n los cuatro factores anteriores y tomamos una decisi\u00f3n.<\/strong> Ahora que hemos satisfecho las tres condiciones \u2013confianza en Dios, obediencia a su voluntad y sumisi\u00f3n a lo que \u00e9l nos indique\u2013 integramos los cuatro factores. Tomamos en cuenta los principios b\u00edblicos, las impresiones del Esp\u00edritu Santo, el sentido de direcci\u00f3n que nos indican los eventos y el consejo de personas en quienes confiamos. La lista titulada \u201cAntes de tomar una decisi\u00f3n importante\u201d puede ayudarnos en el proceso.<\/p>\n<p>Esto es esencial, porque no debemos confiar demasiado en nuestro juicio, que con frecuencia es parcial y limitado: \u201cNo te apoyes en tu propia prudencia. No seas sabio en tu propia opini\u00f3n\u201d (Proverbios 3:5, 7), aconseja Salom\u00f3n. \u201cHay camino que parece derecho al hombre, pero su fin es camino de muerte\u201d (Proverbios 16:25). Sin embargo, la decisi\u00f3n final debe ser nuestra.<\/p>\n<p>A pesar de haber tomado cuidadosamente estos cinco pasos, es posible que cometamos errores y hagamos decisiones incorrectas. Pero Dios es paciente con nosotros (Salmo 103:13, 14). Debemos pedir perd\u00f3n, volver atr\u00e1s y comenzar de nuevo el proceso.Conclusi\u00f3n<\/p>\n<p>Durante su ministerio, Jes\u00fas repiti\u00f3 varias veces un relato con variaciones. Es la par\u00e1bola del due\u00f1o de una hacienda que, antes de partir hacia una tierra lejana, llama a su mayordomo y le pide que se haga cargo de toda su propiedad mientras \u00e9l se encuentra ausente. Cuando el due\u00f1o regresa le pide al mayordomo un informe sobre c\u00f3mo ha desempe\u00f1ado sus responsabilidades. En otra versi\u00f3n, Jes\u00fas cuenta el relato de un hombre rico que conf\u00eda su fortuna a varios de sus empleados y despu\u00e9s de un tiempo les pide cuentas.<\/p>\n<p>La esencia de estos relatos es la misma: Dios nos ha confiado vida, talentos, oportunidades y opciones para la acci\u00f3n. Nos provee orientaci\u00f3n y se alegra cuando tomamos buenas decisiones. Su promesa es segura: \u201c<strong>Este Dios es Dios nuestro eternamente y para siempre; \u00e9l nos guiar\u00e1 aun m\u00e1s all\u00e1 de la muerte<\/strong>\u201d (Salmo 48:14). Por eso, cuando hacemos frente a una decisi\u00f3n importante y queremos conocer la voluntad de Dios, podemos orar como David: \u201c<strong>Exam\u00edname, oh Dios, y conoce mi coraz\u00f3n; pru\u00e9bame y conoce mis pensamientos; y ve si hay en m\u00ed camino de perversidad, y gu\u00edame en el camino eterno<\/strong>\u201d (Salmo 139:23, 24).<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Humberto M. Rasi<br \/>\u00bfLe\u00edste tambi\u00e9n C\u00f3mo conocer la voluntad de Dios en mi vida (Parte 1)?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cuando entendemos la guerra mortal en que estamos involucrados, tambi\u00e9n llegamos a comprender por qu\u00e9 Dios est\u00e1 tan interesado en nuestra salud f\u00edsica y mental. El desea que nada afecte nuestra capacidad de elegir consciente y libremente entre obedecerle o desobedecerle. 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