{"id":6945,"date":"2016-02-17T14:11:25","date_gmt":"2016-02-17T19:11:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-temer-a-dios-sin-tener-miedo\/"},"modified":"2016-02-17T14:11:25","modified_gmt":"2016-02-17T19:11:25","slug":"como-temer-a-dios-sin-tener-miedo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-temer-a-dios-sin-tener-miedo\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo temer a Dios sin tener miedo"},"content":{"rendered":"<p>El vivir bajo el manto de la gracia de Dios nos permite distinguir las falsas alarmas. Una de esas falsas alarmas es el temor a los eventos de los \u00faltimos d\u00edas de la historia humana, el tiempo de tribulaci\u00f3n (Marcos 13:19; Lucas 21:25). Si hasta este momento has cre\u00eddo, tal vez involuntariamente, que el temor al inminente tiempo de tribulaci\u00f3n es una de tus principales armas de defensa contra los enga\u00f1os de los \u00faltimos d\u00edas, entonces Satan\u00e1s realmente te ha enga\u00f1ado. Si le tememos a todo menos a Dios, estamos equivocados. Dios es el \u00fanico en el universo digno de ser temido.<\/p>\n<p>Los temores enfermizos nos encadenan, nos oprimen y nos impiden avanzar, crecer y convertirnos en la persona que Dios desea que seamos. \u00a1Cu\u00e1nto perdemos por causa de nuestros temores innecesarios! Sin duda, las personas desconfiadas y temerosas son m\u00e1s propensas a los enga\u00f1os que las personas que conf\u00edan, porque est\u00e1n aprisionadas por sus propios temores.<\/p>\n<h2>Satan\u00e1s emplea los miedos enfermizos<\/h2>\n<p>El enemigo est\u00e1 continuamente buscando oportunidades para sacar ventaja de los miedos que podamos experimentar. Mediante cada temor procura que desviemos la mirada de nuestro Padre Celestial, sugiriendo que Dios no es lo suficientemente bueno, poderoso o capaz de resolver nuestras dificultades espec\u00edficas. Acto seguido sugerir\u00e1 que le busquemos soluci\u00f3n a nuestros problemas por nuestra cuenta porque, despu\u00e9s de todo, no podemos confiar en Dios ya que no est\u00e1 atento a nuestras dificultades.<\/p>\n<p>Cuando no tememos a Dios, tendremos temor de todo lo dem\u00e1s. Cuando cedemos ante tales temores:<\/p>\n<ul>\n<li>Declaramos que Dios no es m\u00e1s grande que nuestras dificultades.<\/li>\n<li>Rechazamos el hecho de que Dios es m\u00e1s poderoso que Satan\u00e1s.<\/li>\n<li>Abandonamos nuestra convicci\u00f3n de que Jes\u00fas est\u00e1 siempre con nosotros.<\/li>\n<li>Alegramos a Satan\u00e1s por nuestra falta de confianza en Dios.<\/li>\n<li>Deshonramos a Dios con nuestra carencia de fe.<\/li>\n<li>Abandonamos la certeza de que Jes\u00fas es capaz de satisfacer nuestras m\u00e1s profundas necesidades.<\/li>\n<li>Vemos al mundo con ojos meramente humanos.<\/li>\n<li>Abrimos la puerta a falsos dioses que nosotros mismos fabricamos.<\/li>\n<\/ul>\n<p>John Ortberg describe el temor malsano de esta manera: Este temor nos susurra que Dios no es lo suficientemente grande como para cuidar de nosotros. Nos dice que no estamos verdaderamente seguros en sus manos. Nos hace distorsionar la manera en que pensamos acerca de \u00e9l&#8230;. El miedo ha creado m\u00e1s herejes de lo que jam\u00e1s haya suscitado la mala teolog\u00eda, puesto que nos hace vivir como si sirvi\u00e9ramos a un Dios limitado, finito, cuasi-ausente y semi-competente <strong>*4<\/strong><\/p>\n<p>Cuando creemos que nuestros miedos son demasiado grandes para que Dios los atienda, sentamos las bases de la idolatr\u00eda, lo que nos lleva a crear dioses falsos que esperamos resuelvan nuestros problemas en vez de volvernos a Dios. Por otra parte, el sano temor a Dios como respuesta a su evangelio eterno es uno de las mejores defensas contra los enga\u00f1os que el enemigo presentar\u00e1 en los \u00faltimos d\u00edas.<\/p>\n<p>El temer a Dios nos permite tener una relaci\u00f3n de coraz\u00f3n a coraz\u00f3n; una \u00edntima y cercana comuni\u00f3n con nuestro Creador. Al alabarlo y adorarlo, descubriremos que quiere aliviarnos de todas nuestras cargas, calmar todos nuestros temores, y darnos paz y reposo verdaderos. Mas yo, por la abundancia de tu misericordia, entrar\u00e9 en tu casa; adorar\u00e9 hacia tu santo templo con temor (<strong>Salmos 5:7<\/strong>)<br \/>Entonces, la pr\u00f3xima vez que sientas miedo, recuerda lo que dijo el salmista:En el d\u00eda en que temo, yo en ti conf\u00edo&#8230;. En Dios he confiado; no temer\u00e9. \u00bfQu\u00e9 puede hacerme el hombre? (<strong>Salmos 56:3,11<\/strong>)<br \/><strong>Autor:<\/strong> Ervin K. Thomsen<\/p>\n<p><strong>Referencias: <\/strong>1. Apocalipsis 14:7. Las citas b\u00edblicas provienen de la versi\u00f3n Reina Valera revisada en 1960. 2. Mike Yaconelli, http:\/\/www.youthspecialties.com\/articles\/Yaconelli\/fear.php3. Oswald Chambers, Run This Race: The Complete Works of Oswald Chambers (Grand Rapids, Michigan: Discovery House Publishers, 2000). Lectura devocional para el 23 de agosto. 4. John Ortberg, If You Want to Walk on Water, You\u2019ve Got to Get Out of the Boat (Grand Rapids, Michigan: Zondervan Publ. House, 2001), p. 43.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El vivir bajo el manto de la gracia de Dios nos permite distinguir las falsas alarmas. Una de esas falsas alarmas es el temor a los eventos de los \u00faltimos d\u00edas de la historia humana, el tiempo de tribulaci\u00f3n (Marcos 13:19; Lucas 21:25). 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