{"id":6978,"date":"2016-02-17T14:12:54","date_gmt":"2016-02-17T19:12:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-actitud-de-jesus-hacia-la-mujer\/"},"modified":"2016-02-17T14:12:54","modified_gmt":"2016-02-17T19:12:54","slug":"la-actitud-de-jesus-hacia-la-mujer","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-actitud-de-jesus-hacia-la-mujer\/","title":{"rendered":"La actitud de Jes\u00fas hacia la mujer"},"content":{"rendered":"<p>Su estad\u00eda en la tierra fue tan s\u00f3lo de 33 a\u00f1os y medio. Su ministerio fue aun m\u00e1s breve: 3 a\u00f1os y medio. Sin embargo, ninguna vida y ense\u00f1anza han impactado la historia de una forma tan extraordinaria como la de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>Lo que \u00e9l ense\u00f1\u00f3 y lo que hizo, alteraron el curso de la historia. Produjo tremendos cambios y contin\u00faa transformando la vida de millones de personas alrededor del mundo. <\/p>\n<p><strong>Una faceta de la misi\u00f3n de Jes\u00fas menos conocida pero digna de una revisi\u00f3n, es su actitud hacia la mujer. Esto es particularmente importante a la luz de las pr\u00e1cticas y costumbres de la \u00e9poca, en relaci\u00f3n a las mujeres.<\/strong><\/p>\n<p>Romanos y griegos, jud\u00edos y gentiles, la ubicaban en una posici\u00f3n de segundo rango. Herramientas \u00fatiles en una sociedad dominada por el hombre: cocinar los alimentos, cuidar y criar ni\u00f1os y desempe\u00f1ar un rol limitado al interior de las paredes de sus casas. Casos individuales de liderazgo y valent\u00eda ocurrieron de vez en cuando, tal como ahora, pero lo que m\u00e1s imperaba era estar bajo el dominio del var\u00f3n.<strong> Ellas eran consideradas propiedad que era transferida desde el padre al esposo.<\/strong><\/p>\n<p><strong>En un mundo como ese, Jes\u00fas vino y abri\u00f3 nuevas perspectivas de igualdad y dignidad.<\/strong> Se opuso a las tradiciones humanas y gui\u00f3 a varones y mujeres de regreso al plan original de Dios para la humanidad. Este art\u00edculo revisar\u00e1 brevemente la actitud de Jes\u00fas hacia la mujer en su ense\u00f1anza y ministerio, en contraste con el estatus de la mujer jud\u00eda del primer siglo.<\/p>\n<p><h2>Estatus de la mujer en la sociedad jud\u00eda<\/h2>\n<p><strong>Las sinagogas del primer siglo llevaban registros s\u00f3lo de varones.<\/strong><\/p>\n<p>Los ni\u00f1os y varones pod\u00edan entrar a la sinagoga para adorar, pero, hab\u00eda una reja que separaba el lugar destinado para ni\u00f1as y mujeres. La mujer no era tenida en cuenta en el quorum necesario para comenzar la adoraci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Salvaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>La tradici\u00f3n manten\u00eda que la mujer no ten\u00eda derecho a la salvaci\u00f3n por sus propios m\u00e9ritos. S\u00f3lo hab\u00eda esperanza para ellas por la asociaci\u00f3n con un jud\u00edo piadoso. Las prostitutas eran desechadas por no tener el amparo de un var\u00f3n y las viudas ten\u00edan que haber estado casadas con un jud\u00edo virtuoso para gozar de este privilegio.<\/p>\n<p><strong>Trato en p\u00fablico.<\/strong><\/p>\n<p>Estaba prohibido que un var\u00f3n hablase a una mujer en p\u00fablico. Un rabino ignorar\u00eda a una mujer a\u00fan si ella pacientemente persistiera por alg\u00fan consejo espiritual urgente.<\/p>\n<p><strong>Condena por el pecado. <\/strong><\/p>\n<p>En una procesi\u00f3n funeraria, las mujeres marchaban delante del f\u00e9retro. Se supon\u00eda que eran causantes del pecado, por lo tanto, iban adelante asumiendo la culpa. Los varones no sinti\u00e9ndose culpables de la muerte caminaban detr\u00e1s del cuerpo.<\/p>\n<p><strong>Impureza.<\/strong><\/p>\n<p>Las mujeres eran consideradas ceremonial y socialmente impuras durante su per\u00edodo menstrual. Durante ese tiempo, ellas eran aisladas. A\u00fan los miembros de la familia ten\u00edan prohibido acerc\u00e1rsele para no quedar contaminados.<\/p>\n<p><strong>Tener hijos, una clave para ser valorada.<\/strong><\/p>\n<p>El valor de una mujer a los ojos de la sociedad estaba ligado a su capacidad de tener hijos. La esterilidad era un estigma social. El deber de la mujer era engendrar hijos varones que perdurasen el nombre del padre.<\/p>\n<p><strong>Divorcio.<\/strong><\/p>\n<p>La iniciativa para proceder con un divorcio era privilegio del var\u00f3n, el cual pod\u00eda ejercerlo basado en consideraciones que en el presente podr\u00edan parecer fr\u00edvolas e irrisorias.<\/p>\n<p><strong>Estatus legal.<\/strong><\/p>\n<p>La palabra de una mujer, en una corte, deb\u00eda ser refrendada por al menos tres varones; de otro modo no ten\u00eda validez.<\/p>\n<p><strong>Educaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>La mujer no pod\u00eda asistir a la sinagoga para estudiar; eso era considerado una p\u00e9rdida de tiempo.<\/p>\n<p><strong>Religi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>En el templo, no pod\u00eda estar cerca del lugar sant\u00edsimo. En tiempos de Jes\u00fas, hab\u00eda un patio especial para las mujeres, localizado despu\u00e9s del patio de los sacerdotes y los varones; estaba quince escalones m\u00e1s abajo, indicando el estatus subordinado de la mujer.1<\/p>\n<p><h2>Una actitud revolucionaria<\/h2>\n<p>Jesucristo no hizo una declaraci\u00f3n expl\u00edcita en contra del sistema que somet\u00eda a la mujer en un estatus subordinado. Sin embargo, fue elocuente con su vida. \u201cEn ninguno de sus hechos, ni de sus sermones, ni en sus par\u00e1bolas encontramos nada denigratorio sobre las mujeres, algo que se pod\u00eda encontrar f\u00e1cilmente en sus contempor\u00e1neos\u201d.2 Consideremos algunos ejemplos que muestran el trato de Jes\u00fas hacia la mujer.<\/p>\n<p><p><strong>Jes\u00fas invit\u00f3 a mujeres a ser sus disc\u00edpulas.<\/strong><\/p>\n<p>Contrario a las expectativas de sus contempor\u00e1neos, Jes\u00fas acept\u00f3 mujeres en su c\u00edrculo de disc\u00edpulos (Lucas 8:1-3). Esta actitud contradice las estipulaciones rab\u00ednicas. Las mujeres que le siguen invalidan los presupuestos de su \u00e9poca. Ellas llegan a manejar sus propios recursos y sostienen la misi\u00f3n de Cristo en momentos cr\u00edticos (Lucas 8:13). \u201cEl que las mujeres estuvieran eximidas del deber de aprender la Tora, y que les estuviera prohibido asociarse con un rabino, era una cosa. Pero el hecho de viajar con un rabino y asumir la responsabilidad y el control de los fondos era otra cosa muy distinta\u201d.3 Simplemente una revoluci\u00f3n.<\/p>\n<p><p><strong>Jes\u00fas acept\u00f3 la hospitalidad de mujeres y les ense\u00f1\u00f3.<\/strong><\/p>\n<p>Es famoso el ejemplo de la asociaci\u00f3n de Jes\u00fas con Mar\u00eda, Marta y L\u00e1zaro. El Maestro encontr\u00f3 descanso y camarader\u00eda en su hogar (Lucas 10: 38-42). Mientras que un rabino jud\u00edo podr\u00eda no mirar a una mujer, Jes\u00fas no vacil\u00f3 en hablarles a Marta y Mar\u00eda en p\u00fablico o ense\u00f1arles las grandes verdades acerca de la muerte y resurrecci\u00f3n (ver Juan 11).<\/p>\n<p>Para Jes\u00fas, mujeres y varones eran igualmente importantes para llegar a aprender acerca de las buenas nuevas de su reino. Para un tiempo en que se dec\u00eda: \u201cEs mejor quemar las palabras de la Tora que encomendarlas al cuidado de una mujer\u201d,4 Jes\u00fas indic\u00f3 que entre las elecciones abiertas para la mujer, Mar\u00eda hab\u00eda \u201celegido la mejor parte\u201d la cual no le ser\u00eda quitada (Lucas 10:42), de ese modo indic\u00f3 que la educaci\u00f3n no deb\u00eda ser un monopolio de varones y que las mujeres estaban preparadas para tener las mismas oportunidades educacionales.<\/p>\n<p>Otro ejemplo de la actitud diferente de Jes\u00fas hacia la mujer fue la revelaci\u00f3n de su mesianismo a una mujer. En la conversaci\u00f3n m\u00e1s larga que registran los evangelios, Jes\u00fas le revela a la mujer samaritana (Juan 4:4-42) algunas de las doctrinas m\u00e1s profundas del reino: La naturaleza del pecado, el significado de la adoraci\u00f3n verdadera, la universalidad del perd\u00f3n para los arrepentidos, la igualdad de todos los seres humanos sean jud\u00edos o samaritanos. En una simple conversaci\u00f3n con la mujer samaritana, junto al pozo, Jes\u00fas destruy\u00f3 dos prejuicios: el g\u00e9nero y la raza.<\/p>\n<p>Jes\u00fas reconoci\u00f3 que en la visi\u00f3n de Dios la familia de Abraham incluye hijos e hijas. Sanando a una mujer inv\u00e1lida por dieciocho a\u00f1os, Jes\u00fas la llam\u00f3, puso sus manos en ella y la defini\u00f3 suavemente como \u201chija de Abraham\u201d (Lucas 13:16). Usando esta designaci\u00f3n, Jes\u00fas se\u00f1alaba en p\u00fablico que una mujer ten\u00eda los mismos derechos inherentes prometidos a Abraham, y en la perspectiva de Dios esto era independiente de ser var\u00f3n o mujer.<\/p>\n<p><strong>En ninguna parte de la Biblia se expresa que el var\u00f3n tenga una ventaja sobre la mujer en t\u00e9rminos de acceso a la salvaci\u00f3n. En oposici\u00f3n a dicho planteo la tradici\u00f3n rab\u00ednica ense\u00f1aba que una mujer podr\u00eda ser salva s\u00f3lo en asociaci\u00f3n con un jud\u00edo piadoso; Jes\u00fas invit\u00f3 tanto a varones como a mujeres a volverse a Dios y aceptar el don de la salvaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>En otro caso, la defensa y perd\u00f3n de Cristo a una mujer sorprendida en adulterio revela que su definici\u00f3n de pecado y la provisi\u00f3n de salvaci\u00f3n es igual para todos, independiente del g\u00e9nero. Cuando algunos l\u00edderes religiosos le traen a una mujer sorprendida en adulterio, Cristo la defiende. El sab\u00eda que los l\u00edderes jud\u00edos estaban haciendo la acusaci\u00f3n contra la mujer transgrediendo la ley de Mois\u00e9s. La ley lev\u00edtica estipulaba que tanto el var\u00f3n como la mujer deb\u00edan ser juzgados en estos casos (Lev\u00edticos 20:10), pero los cr\u00edticos de Jes\u00fas trajeron s\u00f3lo a la mujer y no al var\u00f3n involucrado en el acto. Adem\u00e1s, la ley requer\u00eda que hubiese al menos dos testigos (Deuteronomio 19:15), pero los fariseos no traen a nadie. Cristo responde no solo d\u00e1ndole a la acusada el beneficio de la ley, sino tambi\u00e9n mostrando que el evangelio del perd\u00f3n est\u00e1 abierto para todos, basado en el arrepentimiento. En este contexto se\u00f1ala que \u201cel que de vosotros est\u00e9 sin pecado sea el primero en arrojar la piedra\u201d (Juan 8:7). <strong>En otras palabras, Jes\u00fas les dice a los varones: si tienen valor para acusarla, entonces, m\u00edrense primero a ustedes mismos en el espejo.<\/strong><\/p>\n<p><strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>Jes\u00fas acepta que una mujer pecadora lo unja.<\/strong><\/p>\n<p>Cuando Jes\u00fas estaba de invitado en la casa de Sim\u00f3n en Betania, una mujer conocida en el pueblo por su pobre reputaci\u00f3n se acerca apresuradamente y unge los pies de Jes\u00fas. Los reunidos en el banquete, incluyendo a sus disc\u00edpulos, condenaron el incidente. \u00bfComo pod\u00eda una mujer pecadora tocar los pies del Mes\u00edas, dec\u00edan ellos, y secar sus pies con sus cabellos? \u00a1Una ofensa absoluta a las tradiciones religiosas! Los que estaban a su alrededor no comprend\u00edan, y menos a\u00fan aceptaban, el acto de la mujer y la actitud de Jes\u00fas al permitirle esa acci\u00f3n. Pero Jes\u00fas dijo que la mujer al ungirlo hab\u00eda hecho algo hermoso, mostrando a las generaciones que vendr\u00edan, que todos los pecadores pod\u00edan estar seguros de la salvaci\u00f3n al ir al Salvador y dejar sus vidas a sus pies (Marcos 14:1-9; Lucas 7:36-50).<\/p>\n<p><p><strong>Jes\u00fas us\u00f3 tanto a varones como a mujeres para simbolizar los actos de salvaci\u00f3n de Dios.<\/strong><\/p>\n<p>En Lucas 15 usa tres par\u00e1bolas para ilustrar la profundidad y eterna verdad de Dios buscando a la humanidad perdida. Mientras que las par\u00e1bolas de la oveja perdida y del hijo pr\u00f3digo ilustran la b\u00fasqueda de Dios mediante las figuras masculinas del pastor y del padre, la par\u00e1bola de la moneda perdida muestra a Dios a trav\u00e9s de la cuidadosa y persistente misi\u00f3n de una mujer que no descansa hasta que encuentra la moneda y se regocija con sus amigas (Lucas 15:8-10). Para los o\u00eddos legalistas de aquel tiempo esto debe haber sonado her\u00e9tico.<\/p>\n<p><p><strong>Jes\u00fas eleva a las mujeres como las primeras testigos del evento m\u00e1s grande de la historia humana: su resurrecci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>La tradici\u00f3n rab\u00ednica consideraba a las mujeres mentirosas por naturaleza; desprend\u00edan esta conclusi\u00f3n a partir de la reacci\u00f3n de Sara frente al anuncio que tendr\u00eda un hijo (G\u00e9nesis 18:15). El razonamiento era: ella ment\u00eda porque Dios siempre dice la verdad, por lo tanto en ella todas las mujeres descendientes eran mentirosas.5 Ninguna mujer pod\u00eda dar testimonio. Pero, Jes\u00fas rechaza esta perversa tradici\u00f3n y elige a mujeres como sus primeras testigos (Mateo 28:9-10) \u201chaci\u00e9ndolas no s\u00f3lo las primeras receptoras del mensaje m\u00e1s importante del cristianismo, sino tambi\u00e9n las primeras predicadoras del mismo\u201d.6 Jes\u00fas reprende a los disc\u00edpulos que no creyeron el testimonio de las mujeres (Marcos 16:11, 14), y entonces los desaf\u00eda a rechazar los prejuicios del pasado y caminar en la luz de su Reino, el cual no discrimina entre var\u00f3n o mujer.<\/p>\n<p><h2>Conclusi\u00f3n<\/h2>\n<p>En el relato b\u00edblico de Cristo las mujeres \u201cno se muestran nunca discriminadas\u201d.7 No hay nada que apoye la perspectiva cultural y religiosa de su tiempo que mostraba a la mujer como inferior. Por el contrario \u201clas actitudes y el mensaje de Jes\u00fas significaron una ruptura con la situaci\u00f3n imperante\u201d.8<\/p>\n<p>Jes\u00fas \u201c<strong>no se relacion\u00f3 con las mujeres de acuerdo con las normas del sistema patriarcal propio de su tiempo, ni particip\u00f3 de un sistema que era, por definici\u00f3n, represivo para la mujer<\/strong>\u201d.9 Abiertamente pero sin ostentaci\u00f3n Jes\u00fas acab\u00f3 con una tradici\u00f3n que negaba dignidad a la mujer. A trav\u00e9s de su ejemplo y ense\u00f1anza, Jes\u00fas reclam\u00f3 para su reino las bendiciones de su creaci\u00f3n original, la igualdad de los dos g\u00e9neros en la perspectiva de Dios.<\/p>\n<p><p><strong>Autor:<\/strong> Miguel \u00c1ngel N\u00fa\u00f1ez <\/p>\n<p><p><strong>Referencias<\/strong><\/p>\n<p>1.Joachim Jerem\u00edas, Jerusal\u00e9n en tiempos de Jes\u00fas: Estudio econ\u00f3mico y social del mundo del Nuevo Testamento (Madrid: Cristiandad, 1977), p. 97.<br \/>2. Marga Mu\u00f1iz, Femenino plural: Las mujeres en la ex\u00e9gesis b\u00edblica (Barcelona: Clie, 2000), p. 183.<br \/>3.Alci\u00f3n Westphal Wilson, \u201cLos disc\u00edpulos olvidados: La habilitaci\u00f3n del amor vs. el amor al poder\u201d, en Bienvenida a la mesa (Langley Park, MA.: TEAM Press, 1998), p. 185.<br \/>4.Wilson, \u201cLos disc\u00edpulos olvidados\u201d, p. 180.<br \/>5.Jerem\u00edas, Jerusal\u00e9n en tiempos de Jes\u00fas, p. 386.<br \/>6.Mu\u00f1iz, Femenino plural, p. 187.<br \/>7.Leonardo Boff, El rostro materno de Dios: Ensayo interdisciplinar sobre lo femenino y sus formas religiosas (Madrid: Paulinas, 1988), p. 83.<br \/>8.Ibid., p. 84.<br \/>9.Mu\u00f1iz, Femenino plural, p. 187.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Su estad\u00eda en la tierra fue tan s\u00f3lo de 33 a\u00f1os y medio. Su ministerio fue aun m\u00e1s breve: 3 a\u00f1os y medio. 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