{"id":6979,"date":"2016-02-17T14:12:56","date_gmt":"2016-02-17T19:12:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/datos-cientificos-en-favor-del-diluvio\/"},"modified":"2016-02-17T14:12:56","modified_gmt":"2016-02-17T19:12:56","slug":"datos-cientificos-en-favor-del-diluvio","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/datos-cientificos-en-favor-del-diluvio\/","title":{"rendered":"Datos cient\u00edficos en favor del Diluvio"},"content":{"rendered":"<p>Antes de entrar en el tema, diremos que con frecuencia, en el campo de las ciencias naturales, algunas teor\u00edas sostenidas por una generaci\u00f3n de investigadores se convierten en la generaci\u00f3n siguiente de ense\u00f1anzas que se presentan dogm\u00e1ticamente como si fueran realidades. Sin embargo, fueron simplemente \u00abteor\u00edas\u00bb.<\/p>\n<p>En algunas ciencias naturales (qu\u00edmica, f\u00edsica, alg\u00fan cap\u00edtulo de la biolog\u00eda, bacteriolog\u00eda por ejemplo) esas teor\u00edas han sido de corta duraci\u00f3n, a menos que hubieran sido bien comprobadas.<\/p>\n<p><strong>Por desgracia, en la geolog\u00eda durante much\u00edsimo tiempo (d\u00e9cadas y m\u00e1s d\u00e9cadas), sin tener una base que las compruebe de una manera fidedigna, muchas teor\u00edas han subsistido como si fueran realidades.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Como ejemplo, mencionaremos la ense\u00f1anza de que el interior de la tierra est\u00e1 en estado de fusi\u00f3n, la de la uniformidad de la acci\u00f3n de los agentes tel\u00faricos (por ejemplo, la erosi\u00f3n) y la que sostiene que las formas de vida se han ido desarrollando mediante un lento proceso de evoluci\u00f3n por todo el mundo.<\/strong><\/p>\n<p>Sin una comprobaci\u00f3n adecuada, estas suposiciones y las derivaciones que de ellas se desprenden dominaron en el panorama de las publicaciones cient\u00edficas. Si hay alg\u00fan fen\u00f3meno hist\u00f3rico que pueda compararse con \u00e9ste, es el de la Edad Media, cuando los maestros de la \u00e9poca se guiaban por las ense\u00f1anzas de los escol\u00e1sticos, sin someterlas a prueba. Es cierto que, desde hace medio siglo, han ca\u00eddo en descr\u00e9dito las teor\u00edas de que el interior de la tierra est\u00e1 en estado de fusi\u00f3n y la uniformista.<\/p>\n<p>Desde hace unos 50 a\u00f1os, las teor\u00edas geol\u00f3gicas se han inclinado m\u00e1s bien hacia un cierto tipo de \u00abcatastrofismo c\u00edclico\u00bb. Se ha venido aceptando que se alternaron per\u00edodos de una acci\u00f3n pareja de los agentes tel\u00faricos con otros de una acci\u00f3n muy pronunciada de esos mismos agentes (erosi\u00f3n provocada por glaciares, r\u00edos, viento). La evoluci\u00f3n de las especies animales y vegetales, aunque s\u00f3lo es una suposici\u00f3n, sigue siendo aceptada por muchos.<\/p>\n<p><h2>La cuesti\u00f3n de los f\u00f3siles<\/h2>\n<h2>Cuando se examinan las capas de rocas, es frecuente encontrar dos series de ellas que concuerdan perfectamente pero son muy diferentes en los f\u00f3siles que contienen. Seg\u00fan la teor\u00eda popular, una o m\u00e1s \u00abedades geol\u00f3gicas\u00bb debieron pasar desde que fue depositada la primera serie de capas hasta que se asent\u00f3 sobre ella la segunda. Sin embargo, en muchos casos, la creta de unas capas puede ir seguida de creta exactamente similar en la otra, o un esquisto puede ser sucedido por otro igual, siendo las dos series de capas exactamente las mismas en lo que ata\u00f1e a sus estructuras y formaciones de rocas. <\/h2>\n<h2><strong>Este ejemplo demuestra que las edades atribuidas a los f\u00f3siles presentan problemas capaces de echar por tierra todas las suposiciones que se han hecho en cuanto al transcurso de muchos miles de a\u00f1os a partir de esos animales que ahora est\u00e1n fosilizados.<\/strong><\/h2>\n<p><h2>Un evidente cambio de clima<\/h2>\n<h2><strong>Las rocas proporcionan pruebas irrefutables de que hubo una vez un cambio repentino y de car\u00e1cter permanente en el clima de una buena parte de la tierra.<\/strong><\/h2>\n<p>Sir Henry Howerth afirm\u00f3 hace ya varias d\u00e9cadas que la flora y la fauna son virtualmente el \u00fanico term\u00f3metro con que podemos comprobar el clima de los per\u00edodos pasados. \u00abLas otras pruebas -afirma ese ge\u00f3logo- siempre corren el riesgo de desvirtuarse por el hecho de que se podr\u00eda atribuir al clima lo que en realidad se debe a otras causas. Los cantos rodados pueden ser arrollados por el mar tanto como por corrientes subgaciales y los conglomerados pueden ser formados por otros agentes que no sea el hielo. Pero las pruebas biol\u00f3gicas son indudables. Los reptiles de sangre fr\u00eda no pueden vivir en agua helada; las plantas semitropicales, o las de las zonas templadas, no pueden producir semillas y no pueden sembrarlas en condiciones de un fr\u00edo \u00e1rtico\u00bb (The Glacial Nightmare [La pesadilla glacial], p\u00e1g. 427).<\/p>\n<p>Sin embargo, cuando se examina toda la serie geol\u00f3gica, desde el llamado per\u00edodo c\u00e1mbrico hasta el pleistoceno, se encuentra que todos los f\u00f3siles demuestran con su aspecto que el mundo de anta\u00f1o de los f\u00f3siles conoci\u00f3 un solo clima tal como lo indican las plantas y los animales sepultados en las rocas.<\/p>\n<p><strong>Ese clima era a manera de un manto de suavidad primaveral y parec\u00eda abarcar en forma pareja todo el globo terr\u00e1queo. No podemos saber hoy exactamente c\u00f3mo se manten\u00eda ese clima uniforme, pero el hecho es que exist\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p><h2>Desaparecieron misteriosamente los animales<\/h2>\n<h2>Desde hace ya m\u00e1s de medio siglo se ha comprobado que los animales, por lo menos muchos de ellos, \u00abfueron ra\u00eddos de la existencia\u00bb. Esta desaparici\u00f3n abarc\u00f3 g\u00e9neros, familias y hasta \u00f3rdenes que incluyeron \u00abalgunos de los animales m\u00e1s notables que hayan adornado la tierra, elefantes, mastodontes, tapires, muchas especies de bisontes, caballos, felinos enormes y lobos gigantescos\u00bb (Oliverio P. Hay en su Monograf\u00eda sobre los Pleistocenos de Norteam\u00e9rica, edici\u00f3n de 1923).<\/h2>\n<p>Esta referencia comprueba lo que ya hemos dicho. Desde hace ya algo m\u00e1s de medio siglo, algunos ge\u00f3logos y bi\u00f3logos pudieron comprobar la extinci\u00f3n completa o la migraci\u00f3n a latitudes m\u00e1s c\u00e1lidas de animales como los grandes megaterios o perezosos terrestres, los gliptodontes, tres o cuatro g\u00e9neros de camellos, tres o cuatro de tapires, una variedad de rinocerontes y varios animales m\u00e1s peque\u00f1os. Todos ellos se extinguieron, o por lo menos desaparecieron localmente, de una manera repentina y misteriosa.<\/p>\n<p><strong> Sus restos son encontrados sepultados en capas de arcilla, arena o pedregullo que fueron depositados por agua en movimiento con pruebas inequ\u00edvocas de que fue agua marina. \u00bfC\u00f3mo se realiz\u00f3 ese fen\u00f3meno?<\/strong><\/p>\n<p><strong>El Dr. Howerth escribi\u00f3 en cuanto a este problema: <\/strong>\u00abHace ya mucho tiempo, cuando era muchacho, mantuve correspondencia con Darwin acerca de un tema que siempre me hab\u00eda interesado: c\u00f3mo explicar la existencia de los cuerpos de mamutes y otros animales conservados \u00edntegros en el terreno helado de Siberia, la de enormes hecatombes demostradas por los esqueletos y los huesos de sus contempor\u00e1neos [de los mamutes] en diferentes partes del mundo, y el evidente gran salto que hay entre los restos de estos animales, incluso el hombre primitivo, y los restos de seres humanos posteriores con sus animales domesticados.<\/p>\n<p>\u00abDarwin, al igual que muchos otros que han hecho frente al problema, me confes\u00f3 que eso era todav\u00eda para \u00e9l un inmenso misterio de la geolog\u00eda y no le hab\u00eda hallado ninguna explicaci\u00f3n racional\u00bb.<\/p>\n<p><h2>\u00bfCu\u00e1l fue la causa de los cambios?<\/h2>\n<h2>Hay regiones ahora g\u00e9lidas que evidentemente una vez tuvieron un clima templado. Tal es el caso de Siberia. Los cad\u00e1veres de mamutes all\u00ed encontrados lo demuestran y son una evidencia de un s\u00fabito y violento cambio de clima. Este hecho y otras comprobaciones (rocas coralinas sepultadas junto con abundante vegetaci\u00f3n en regiones \u00e1rticas, etc.) nos dicen que en nuestro planeta una vez existi\u00f3 una temperatura idea y pareja en todas las latitudes.<strong> \u00bfQu\u00e9 cataclismo interrumpi\u00f3 bruscamente ese estado de cosas?<\/strong><\/h2>\n<p>Los dep\u00f3sitos geol\u00f3gicos actuales indican una acci\u00f3n anormal de las mareas. Esa acci\u00f3n anormal se explica f\u00e1cilmente cuando se toma en cuenta un cataclismo de orden mundial provocado por el agua. Recu\u00e9rdese que las mareas significan cada 24h cuatro movimientos de agua: dos de flujo y otros dos de reflujo. La invasi\u00f3n repentina de grandes masas de agua que ocuparon vastas zonas de la tierra durante varios meses explica los efectos de mareas anormales que ocurrieron en regiones de la tierra donde hoy no tienen ning\u00fan efecto.<\/p>\n<p><strong>Con todo esto vamos llegando a una explicaci\u00f3n racional de todos los principales fen\u00f3menos geol\u00f3gicos. Es muy clara la evidencia de que una vez se produjo un gran cataclismo de agua que destruy\u00f3 el clima ideal que antes imperaba y al mismo tiempo sepult\u00f3 en sus dep\u00f3sitos los animales que hoy, fosilizados, dejan a veces perplejos a los cient\u00edficos. <\/strong>Recu\u00e9rdese tambi\u00e9n que se encuentran restos humanos juntamente con los de mamutes e hipop\u00f3tamos y otros animales gigantescos encontrados en el hemisferio norte. De eso se deduce que ese gran cambio mundial ocurri\u00f3 despu\u00e9s de que el hombre apareci\u00f3 en la tierra.<\/p>\n<p>Es inevitable que relacionemos ese cataclismo, tan bien testificado por numerosos hechos perfectamente comprobados, con el diluvio que se describe en los cap\u00edtulos s\u00e9ptimo y octavo del libro del G\u00e9nesis. Existe una analog\u00eda sorprendente entre el relato que nos ha llegado del primer libro de la Biblia, y el que ha quedado registrado en las rocas. <strong>Los descubrimientos modernos y las conclusiones a que llegan algunos  ge\u00f3logos que no est\u00e1n atados por prejuicios confirman el relato b\u00edblico que describe un diluvio universal.<\/strong><\/p>\n<p><p><strong>Autor:<\/strong> Pr. Enrique Mardones. <\/p>\n<p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Antes de entrar en el tema, diremos que con frecuencia, en el campo de las ciencias naturales, algunas teor\u00edas sostenidas por una generaci\u00f3n de investigadores se convierten en la generaci\u00f3n siguiente de ense\u00f1anzas que se presentan dogm\u00e1ticamente como si fueran realidades. Sin embargo, fueron simplemente \u00abteor\u00edas\u00bb. 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