{"id":7009,"date":"2016-02-17T14:16:14","date_gmt":"2016-02-17T19:16:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cristiano-ante-la-pornografia-y-el-sexo-online\/"},"modified":"2016-02-17T14:16:14","modified_gmt":"2016-02-17T19:16:14","slug":"el-cristiano-ante-la-pornografia-y-el-sexo-online","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-cristiano-ante-la-pornografia-y-el-sexo-online\/","title":{"rendered":"El Cristiano ante la Pornograf\u00eda y el Sexo online"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u201cLa adicci\u00f3n sexual ataca a la voluntad y la autoestima\u201d, explica Marcos Zapata.<\/strong><\/p>\n<p>El tema da para mucho, pero se habla muy poco de ello en las iglesias. Una de las razones podr\u00eda ser que, seg\u00fan se\u00f1alan las cifras de algunos estudios, su consumo entre cristianos est\u00e1 casi tan extendido como entre personas que no se consideran religiosas.<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 efectos tiene la visualizaci\u00f3n de sexo online? Marcos Zapata, pastor evang\u00e9lico y terapeuta familiar, nos acerca a un tema que ya se ha convertido en una problem\u00e1tica central de muchas familias cristianas.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Una de cada cuatro b\u00fasquedas en internet tiene que ver contenidos er\u00f3ticos o pornogr\u00e1ficos. Esta es una de las estad\u00edsticas m\u00e1s conocidas sobre el comportamiento de los internautas a nivel global, una tendencia que alimenta una \u201cindustria sexual\u201d que sigue su crecimiento y diversificaci\u00f3n. Se calcula que en la red hay m\u00e1s de 1.000 millones de sitios web con referencia a contenidos X.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 hay del consumo entre cristianos? El impacto en las comunidades cristianas ser\u00eda m\u00e1s alto de lo pensado , si hacemos caso de los estudios hechos en Estados Unidos, un pa\u00eds representativo porque combina su protestantismo hist\u00f3rico con el hecho de ser el mayor productor de pornograf\u00eda.<\/p>\n<p><strong>La mitad de las familias cristianas consultadas all\u00ed apuntan a la pornograf\u00eda como un problema importante. Incluso entre l\u00edderes cristianos el impacto del consume es alto. Sobre un 30% de los pastores evang\u00e9licos encuestados reconocieron haber consumido pornograf\u00eda en internet en el \u00faltimo mes . Una cifra que sub\u00eda a m\u00e1s de la mitad de los consultados si se ampl\u00eda el espacio de tiempo al \u00faltimo a\u00f1o.<\/strong><\/p>\n<p>Los datos los ofrece la organizaci\u00f3n JustOneClickAway . Esta plataforma, lanzada por el autor Josh McDowell, muestra en un impactante videoclip c\u00f3mo la pornograf\u00eda ha hecho un impacto silencioso en la mayor\u00eda de familias, incluidas las cristianas. La propia industria pornogr\u00e1fica reconoce que m\u00e1s del 20% de consumidores de sus contenidos son menores de edad. La edad media en la que se visiona por primera vez un contenido pornogr\u00e1fico es de 11 a\u00f1os.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>OCULTAR EL PROBLEMA: MIEDO A REACCI\u00d3N DEL ENTORNO <\/strong><\/p>\n<p>Preguntado por la situaci\u00f3n en Espa\u00f1a, Marcos Zapata explica que se ha encontrado con algunos casos de adicci\u00f3n sexual entre l\u00edderes cristianos. Pero en contraste con EEUU, donde varias organizaciones han investigado en profundidad, \u201cque yo conozca, no hay trabajos editados en nuestro pa\u00eds\u201d, explica.<\/p>\n<p>\u201cMi intuici\u00f3n personal indica que lo vergonzante de la situaci\u00f3n hace que se calle, hay miedo a las repercusiones ministeriales o a la reacci\u00f3n del entorno\u201d. Muchas personas creen que si su actividad online relacionada con el sexo sale a la luz llevar\u00eda a conflictos que podr\u00edan acabar por afectar gravemente a la familia , el trabajo o su servicio en la iglesia local. Y a\u00f1ade: \u201cA esto se le llama angustia, que es el factor m\u00e1s determinante en la permanencia de la adicci\u00f3n. Es entendible que el miedo y la angustia atenace a los adictos al sexo\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u201cPONE TODOS LOS VALORES PATAS ARRIBA\u201d <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfHasta d\u00f3nde puede la pornograf\u00eda cambiar el d\u00eda a d\u00eda de una persona? \u201cEn mi experiencia pastoral me he encontrado con que la adicci\u00f3n sexual tiene un elemento compulsivo que hace que se pierda el control y se vuelvan \u2018patas arriba\u2019 la vivencia de los valores y principios\u201d, dice Zapata.<\/strong><\/p>\n<p>Una adicci\u00f3n sexual es muy parecida a otras adicciones y la \u2018desintoxicaci\u00f3n\u2019 tambi\u00e9n suele ser m\u00e1s dif\u00edcil de lo que parece. \u201cAlgunos pueden pasar meses, semanas, e incluso a\u00f1os presumiblemente libres, hasta que algo pone en movimiento la adicci\u00f3n nuevamente: la tensi\u00f3n, el tiempo libre, cambios en la vida, un per\u00edodo del a\u00f1o, un lugar, una vieja canci\u00f3n\u201d .<\/p>\n<p>Uno de los efectos m\u00e1s demoledores es que \u201cla adicci\u00f3n por s\u00ed misma ataca la voluntad y la autoestima , divide el coraz\u00f3n en dos. La gente que es adicta sexualmente a menudo dir\u00e1 que se siente como si fuera dos personas diferentes\u201d. Las prioridades normales de la persona cambian por completo. \u201cEsa segunda persona llega a dominar tanto que deja de importarle todo aquello que le rodea, con tal de conseguir una dosis m\u00e1s\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u201cL\u00f3gicamente el matrimonio se resiente, los hijos quedan a un lado \u2026 La adicci\u00f3n sexual suprime la ternura y la compasi\u00f3n, para dejar su espacio a la indiferencia, cuando no al menosprecio o al maltrato\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>PLATAFORMAS PARA \u201cFRENAR LA EPIDEMIA\u201d <\/strong><\/p>\n<p>Una de las formas de combatir el consumo de pornograf\u00eda es la de rendir cuentas a alguien de confianza. Lo facilitan algunas plataformas en internet, con programas que no filtran ni bloquean el acceso a contenidos er\u00f3ticos pero que permiten, con la aprobaci\u00f3n del usuario, enviar su historial de visitas online a otro usuario de confianza. Es lo que proponer, por ejemplo, Covenant Eyes, una de las organizaciones que m\u00e1s ha desarrollado esta idea .<\/p>\n<p><strong>Seg\u00fan las estad\u00edsticas de esta organizaci\u00f3n (recogidas tambi\u00e9n en EEUU), un 56% de los casos de divorcio incluyen a una de las partes teniendo \u201cun inter\u00e9s obsesivo en la pornograf\u00eda online\u201d. Adem\u00e1, el consumo se ha normalizado tanto que el 29% de personas consultadas reconoce haber accedido a contenidos pornogr\u00e1ficos desde su lugar de trabajo.<\/strong><\/p>\n<p>Existen decenas de libros publicados por diversos autores del contexto cristiano sobre el impacto de la pornograf\u00eda. La mayor\u00eda de ellos en ingl\u00e9s. Destacan \u201cCaptured by a better vision\u201d (Tim Chester, IVP, 2012), \u201cPorn-free Church\u201d (Covenant Eyes, 2012), \u201cPorn-again Christian\u201d (Mark Driscoll, Re:Lit, 2009), \u201cSecret Sexual Sins: Understanding A Christian&#8217;s Desire For Pornography\u201d (Fred C. Rochester, Outskirst Press, 2009), \u201cSurfing for God\u201d (Michael John Cusick, Thomas Nelson, 2012) o \u201cWired for Intimacy: How Pornography Hijacks the Male Brain\u201d (William M. Struthers, IVP, 2009). <\/p>\n<p><strong>\u00abNO PUEDO MANEJAR ESTO SOLO\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ser honesto con uno mismo y la \u201ccobertura de personas de confianza\u201d, primeros pasos para romper con la adicci\u00f3n sexual en internet.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Una \u201cadicci\u00f3n privada\u201d como la pornograf\u00eda no deja de tener un efecto devastador en el entorno personal. Como mostraban algunos datos recogidos en el\u00a0 primer art\u00edculo de esta serie , el consumo de sexo online es pr\u00e1cticamente invisible pero acaba impactando gravemente en familias, iglesias y el lugar de trabajo. As\u00ed que, si uno est\u00e1 atrapado, \u00bfpor d\u00f3nde empezar? Marcos Zapata, terapeuta familiar y pastor evang\u00e9lico, da algunas claves.<\/strong><\/p>\n<p>\u201cNo es f\u00e1cil hacer una confesi\u00f3n de adicci\u00f3n sexual, cualquiera que sea su manifestaci\u00f3n\u201d. Pero los primeros pasos deben ser claros, cree Zapata, y empiezan por ser honesto. Una primera pregunta puede ser:\u00a0 \u00bfEs m\u00e1s importante parecer libre o ser verdaderamente libre?<\/p>\n<p>Una vez comprendido que se trata ir a la ra\u00edz del problema (y no s\u00f3lo de mantener las apariencias o una reputaci\u00f3n), el segundo paso consiste en aprender a confiar en otros. \u201cPuedo manejar esto s\u00f3lo\u201d es una actitud que en la lucha contra cualquier adicci\u00f3n acaba llevando al fracaso.\u00a0 \u201cDebemos traer al conocimiento de personas en las que confiamos lo que realmente est\u00e1 sucediendo en nuestras vidas\u201d , personas que \u201cte acepten y te amen a la luz de tu adicci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>SIN ARREPENTIMIENTO NO HAY CAMBIOS <\/strong><\/p>\n<p>Otra etapa\u201d imprescindible\u201d es \u201cla confesi\u00f3n y el arrepentimiento\u201d. Zapata aconseja a todos, pero muy especialmente a los l\u00edderes cristianos en una situaci\u00f3n de adicci\u00f3n, que \u201crompan el secreto de su lucha a trav\u00e9s de la continua cobertura de otros. La presencia de\u00a0 gente a la cual mantienes informada\u00a0 ayuda a romper todas las racionalizaciones que hayas utilizado para mantener viva tu adicci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>En este sentido reflexionaba el activista y te\u00f3logo alem\u00e1n\u00a0 Dietrich Bonhoeffer , en su libro Vida en Comunidad: \u201cUn hombre que confiesa sus pecados en la presencia de un hermano (o hermana) sabe que ya no estar\u00e1 solo consigo mismo; experimenta la presencia de Dios en la realidad de la otra persona. Mientras vaya por mi propia cuenta en la confesi\u00f3n de mis pecados, todo quedar\u00e1 en la oscuridad, pero en la presencia de un hermano, el pecado tiene que ser tra\u00eddo a la luz\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>RECLAMAR LA VOLUNTAD PROPIA <\/strong><\/p>\n<p><strong>Cuando se haya pasado el proceso de reconocer el problema, explicarlo a personas de confianza y tener un profundo deseo de cambio, el siguiente paso es reafirmar la voluntad. \u201cEl adicto tiene que reclamar a Dios la voluntad que \u00c9l le ha dado. Esta es la habilidad de\u00a0 tomar decisiones para bien o para mal . No importa cu\u00e1n d\u00e9bil sea, la voluntad siempre est\u00e1 all\u00ed\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>El pastor evang\u00e9lico pone \u00e9nfasis en la necesidad de incluir a Dios en el proceso, pero matiza concretamente sobre las oraciones pidiendo una liberaci\u00f3n: \u201cNo niego las fuerzas demon\u00edacas que est\u00e1n involucradas en la adicci\u00f3n sexual. Sin embargo, la oraci\u00f3n por liberaci\u00f3n no quita la responsabilidad personal, esto es, la propia voluntad de uno para tomar decisiones para bien o para mal. No quita la capacidad de ser adicto\u201d. Y pone como ejemplo las propias\u00a0 palabras de Jes\u00fas , que se refiere a \u201clos malos esp\u00edritus que regresan a la casa barrida y limpiada, y nuestra postrera condici\u00f3n volvi\u00e9ndose peor que la primera\u201d.<\/p>\n<p>Conforme la persona se distancia de la pornograf\u00eda, surge un nuevo reto: encarar lo que uno puede encontrar dentro de s\u00ed mismo. \u201cMientras los h\u00e1bitos adictivos y patrones comienzan a romperse, muchas de los\u00a0 aspectos de ra\u00edz\u00a0 empiezan a salir a flote\u201d. Aqu\u00ed Zapata plantea que son \u201cnecesarios momentos de quietud, oraci\u00f3n de escucha, cobertura, cuidado pastoral, consejer\u00eda, y grupos de apoyo. Uno debe reclamar su propio coraz\u00f3n, no cambiar de lugar lo que hay en \u00e9l con distracciones\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>REAPRENDER A RELACIONARSE <\/strong><\/p>\n<p>\u00bfY qu\u00e9 hay del impacto hecho en otras personas? \u201cDeber\u00e1s reaprender a\u00a0 relacionarte de forma nueva con aquellos a los que amas . Aprender\u00e1s a ver desde una perspectiva no sexual, y que la intimidad no equivale a sexo\u201d.<\/p>\n<p>Este proceso de volver a construir relaciones debe tener en cuenta siempre que la persona con la adicci\u00f3n no es la \u00fanica v\u00edctima. En el caso de los casados, por ejemplo, \u201cel\u00a0 c\u00f3nyuge\u00a0 tambi\u00e9n es afectado por el pecado\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u201cUn c\u00f3nyuge no puede s\u00f3lo enfocar su atenci\u00f3n sobre el \u2018adicto\u2019 o sobre \u2018el tipo de adicci\u00f3n\u2019. Un c\u00f3nyuge tambi\u00e9n necesita apoyo personal. La\u00a0 confianza ha sido violada\u00a0 y ambas partes necesitan diferentes tipos de apoyo\u201d. De hecho, \u201cel c\u00f3nyuge no deber\u00e1 ser la fuente principal o \u00fanica de cobertura para el adicto\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>DIFERENCIAS EN LA CONDUCTA <\/strong><\/p>\n<p>Ante esto, \u00bfcu\u00e1les son las diferencias entre una actitud sexual habitual y los comportamientos que apuntan a una adicci\u00f3n? De forma sencilla pero ilustrativa, algunas de las diferencias son las siguientes:<br \/>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<br \/>\u00a0\u00bfSATISFACCI\u00d3N EN DIOS? <\/strong><\/p>\n<p>Varios de los libros sobre el auge del consumo de pornograf\u00eda online hablan de la necesidad de conseguir una satisfacci\u00f3n personal en un nivel m\u00e1s profundo que el sexual.\u00a0 \u00bfPuede hablarse de un v\u00ednculo de lo espiritual con la adicci\u00f3n sexual?\u00a0 Zapata cree que s\u00ed. \u201cEl abordaje pastoral que se quede s\u00f3lo a nivel de apoyo fraternal, acompa\u00f1amiento, rendici\u00f3n de cuentas, y que obvie el aspecto espiritual, nunca alcanzar\u00e1 totalmente la sanidad integral del hombre\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u201cJes\u00fas es el \u00fanico que puede verdaderamente liberarnos de este cuerpo de pecado y de corrupci\u00f3n. Reconocer esto es el principio de la recuperaci\u00f3n. La libertad nos llega inevitablemente como gracia\u201d.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0Hay dos alternativas para un cristiano, opina Zapata.\u00a0 \u201cUno puede pelear contra este \u2018monstruo interno\u2019 odi\u00e1ndose, o uno puede empezar a ver esta \u00e1rea de ruptura y da\u00f1o en su vida como un lugar que necesita desesperadamente la presencia de Dios\u201d. Buscar esta presencia empieza por \u00abescuchar, m\u00e1s en estos casos, es obedecer\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Finalmente, el desengancharse del consumo de pornograf\u00eda u otras formas de consumo de sexo es una cuesti\u00f3n muy relacionada con el concepto b\u00edblico de\u00a0 idolatr\u00eda . Cambiar la mirada fijada en un \u00eddolo para ponerla en Dios no es algo f\u00e1cil. \u201cEl verdadero amor es una decisi\u00f3n dif\u00edcil\u201d, concluye Zapata, \u201cen la que penosamente nos alejamos de amores menores (\u00eddolos), hacia Jesucristo\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>ANTE LA PORNOGRAF\u00cdA EL CRISTIANO TIENDE A \u00abAUTOJUSTIFICARSE\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><strong>Lidia Mart\u00edn, psic\u00f3loga, explica las consecuencias y equipara el consumo de sexo online a la infidelidad matrimonial.<\/strong><\/p>\n<p>Los cristianos no s\u00f3lo tienen un consumo de pornograf\u00eda parecido a la media social, sino que adem\u00e1s tienden a justificarlo. Es una de las conclusiones del an\u00e1lisis que hace la psic\u00f3loga Lidia Mart\u00edn, que ha investigado esta problem\u00e1tica desde su praxis como psic\u00f3loga. Explica a este diario que lo grave de visionar sexo online es que \u201ccada vez se necesitar\u00e1n contenidos m\u00e1s expl\u00edcitos, m\u00e1s agresivos y, lo peor, se considerar\u00e1 que son normales, tolerables\u201d. Puede leer el\u00a0 primer art\u00edculo de la serie y el\u00a0 segundo , ambos con el an\u00e1lisis del terapeuta Marcos Zapata.<\/p>\n<p><strong>La accesibilidad desde internet, la comodidad de un\u00a0 consumo desde casa\u00a0 y el hecho de que los contenidos sean, en muchos casos, gratuitos. \u201c Estos factores, sin duda, contribuyen al uso de la pornograf\u00eda\u201d, dice Mart\u00edn, que ejerce en Madrid. \u201cNo hace falta hacer grandes esfuerzos para cruzarse con archivos de este tipo incluso sin buscarlo o buscando cosas mucho m\u00e1s inocentes y absolutamente desligadas del tema.\u00a0 Tener el ordenador delante y no tener que dar ninguna clase de explicaci\u00f3n\u00a0 respecto a lo que se consume, facilita su uso (no como ocurre, por ejemplo, al comprar una revista de este tipo en un kiosko, en que te tienes que encontrar con el kioskero y adem\u00e1s asumir que alg\u00fan vecino puede toparse contigo en el momento m\u00e1s inoportuno)\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Este uso tan \u201ccuotidiano\u201d que se puede dar de los contenidos sexuales online no deben hacernos olvidar, sin embargo, que el riesgo es importante. \u201cEste terreno es tan altamente adictivo que, al igual que sucede con otras cosas, los primeros contactos suelen ser gratuitos para convertirse despu\u00e9s en interacciones o visionados de pago\u201d.<\/p>\n<p><strong>La pornograf\u00eda se parece a otras drogas en que, a la larga, el cuerpo se acostumbra y genera tolerancia:\u00a0 \u201cLa persona se acostumbra a cierto contenido y necesita ir subiendo la temperatura y el calado de lo que ve\u201d , explica Mart\u00edn.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0\u201cSON MUCHOS LOS CONSUMIDORES CRISTIANOS\u201d <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u00bfC\u00f3mo es la problem\u00e1tica entre cristianos?\u00a0 Mart\u00edn explica que la realidad es bastante decepcionante. \u201cEsperar\u00edamos que entre cristianos esto no existiera o que, al menos, no fuera tan frecuente como lo es fuera de nuestras filas. Sin embargo, son muchos los consumidores cristianos de pornograf\u00eda, aunque l\u00f3gicamente no se habla abiertamente de ello\u201d.<\/p>\n<p>La psic\u00f3loga explica por qu\u00e9, en su opini\u00f3n, la diferencia con personas \u2018no religiosas\u2019 es tan peque\u00f1a: \u201cLos cristianos somos personas como cualquier otra, con las\u00a0 mismas debilidades , s\u00f3lo que regenerados por la sangre de Cristo. Y en ese sentido es que la cercan\u00eda con el Se\u00f1or y poner nuestra mirada en Sus cosas son la \u00fanica protecci\u00f3n real con la que contamos en estos casos. Somos igual de d\u00e9biles, entonces, que cualquier otro y privarnos del uso de estas cosas es m\u00e1s\u00a0 una cuesti\u00f3n de obediencia\u00a0 que de falta de tentaciones\u201d.<\/p>\n<p>Otro factor que seg\u00fan Mart\u00edn explica la profundidad de la problem\u00e1tica en las iglesias evang\u00e9licas, es que \u201chay mucho desconocimiento de hasta qu\u00e9 punto esto est\u00e1 desaconsejado y prohibido por Dios\u201d. Y a\u00f1ade: \u201cSe tiende f\u00e1cilmente a la autojustificaci\u00f3n, a dar\u00a0 explicaciones en ocasiones un tanto rebuscadas\u00a0 para conseguir precisamente esto, ver con buenos ojos lo que no es bueno\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>PORNOGRAF\u00cdA COMO INFIDELIDAD A LA PAREJA <\/strong><\/p>\n<p>Preguntada por las consecuencias en el d\u00eda a d\u00eda de un matrimonio, Lidia Mart\u00edn es clara: \u201cYo s\u00ed defender\u00eda que hay infidelidad en el uso de la pornograf\u00eda. En el momento que se visualizan im\u00e1genes de otros de cierto tipo y con la intenci\u00f3n clara de crear lujuria y promover el deseo sexual; cuando se promueve, no la pareja, sino determinadas pr\u00e1cticas y a trav\u00e9s de un foco que no es la propia pareja; cuando, por decirlo de otra forma\u00a0 entra un \u2018tercero\u2019 en escena , sea a nivel presencial o a trav\u00e9s de una pantalla, hay una infidelidad\u201d.<\/p>\n<p>No ayuda el inventar etiquetas o diferenciar entre conceptos que en el fondo tienen la misma ra\u00edz.\u00a0 \u201cSomos muchas veces excesivamente legalistas con lo que es o no una infidelidad y en el fondo no es m\u00e1s que una forma de autojustificar nuestros propios deseos. Parece que si no te acuestas con alguien f\u00edsicamente no est\u00e1s siendo infiel\u201d . Para un cristiano, cree Mart\u00edn, las palabras de Jes\u00fas son suficientemente claras, cuando dijo que quien mirara con lujuria a una mujer que no es su esposa \u201cya adulter\u00f3 con ella en su coraz\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u201cDe ah\u00ed que tengamos que ser un poco menos benevolentes con nosotros mismos en cuanto a estas cosas. Ninguna esposa o esposo se siente contento ni feliz al ver o constatar que su c\u00f3nyuge consume pornograf\u00eda. No beneficia a la vida sexual de la pareja, no contribuye a la unidad del matrimonio,\u00a0 no favorece que nuestro deseo sexual se oriente hacia nuestra pareja\u00a0 sino que, muy por el contrario, nos distancia de ella\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>CULPA QUE LLEVA A P\u00c9RDIDA DE CONFIANZA <\/strong><\/p>\n<p>El sentimiento de culpa por el consumo de pornograf\u00eda (tanto si se trata de una persona casa o soltera) acaba llevando a romper la confianza en las relaciones en un entorno familiar. \u201cEn muchas ocasiones cuando la persona se va embebiendo en la adicci\u00f3n tambi\u00e9n se va aislando. Esta es una caracter\u00edstica habitual:\u00a0 cada vez el elemento adictivo ocupa m\u00e1s y m\u00e1s tiempo y facetas de la persona , hasta el punto de que termina pr\u00e1cticamente \u2018desconectado\u2019 de la realidad o de la faceta de la realidad correspondiente con el tema en cuesti\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p>Sobre la culpa que esto genera, Lidia Mart\u00edn habla de\u00a0 dos reacciones habituales.\u00a0 \u201cDependiendo de qu\u00e9 tipo de culpa sea la que se hace presente, pueden pasar varias cosas: la culpa que lleva a la confesi\u00f3n y al perd\u00f3n puede ser que al principio se presentara en forma de aislamiento, pero termine buscando el acercamiento con el c\u00f3nyuge, la b\u00fasqueda de soluciones y el abordaje del problema\u201d.<\/p>\n<p>Pero cuando la culpa no se gestiona adecuadamente, \u201ccuando lejos de buscar la confesi\u00f3n y el perd\u00f3n lo que se busca es la ocultaci\u00f3n y la permanencia de la conducta adictiva, el aislamiento y el distanciamiento de la familia est\u00e1n pr\u00e1cticamente garantizados\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>EFECTOS EN LA SOCIEDAD <\/strong><\/p>\n<p>Ante toda esta realidad, se plantea una pregunta preocupante:\u00a0 \u00bfQu\u00e9 efecto tendr\u00e1 a nivel social el consumo generalizado de pornograf\u00eda que, seg\u00fan todos los informes, se est\u00e1 dando ahora mismo entre la amplia mayor\u00eda de los menores de edad?<\/p>\n<p><strong>\u201cUna de las cuestiones que ya estamos contemplando, no s\u00f3lo en los j\u00f3venes, sino en los muchos adultos que la consumen, es una banalizaci\u00f3n de la sexualidad y de las implicaciones del uso de la pornograf\u00eda\u201d. Relativizar el problema no ayuda. \u201cParece que no pasa nada, pero s\u00ed pasa. Uno de los efectos m\u00e1s evidentes y que acarrea tambi\u00e9n consecuencias en otros \u00e1mbitos es, principalmente, el hecho de que se ven las relaciones sexuales como algo puramente utilitario, para cubrir una\u00a0 necesidad personal inmediata , pero poco o nada tiene que ver el amor o el afecto por el otro\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0Las principales afectadas ser\u00e1n las mujeres.\u00a0 \u201cSe tiende a la degradaci\u00f3n de la mujer\u201d, explica Mart\u00edn, \u201cya que son principalmente hombres los que hacen uso de estas im\u00e1genes y se la cosifica\u201d. El efecto en los consumidores es de largo plazo: \u201cPensemos que normalmente este es un camino con dif\u00edcil retorno, ya que se crean im\u00e1genes mentales que son imborrables, f\u00e1cilmente reproducibles una y otra vez y que generan tolerancia, por lo que la adicci\u00f3n avanza sola\u201d.<\/p>\n<p>\u00a0El consumo repetido ahonda en el problema. \u201cEn ese sentido, cada vez se necesitar\u00e1n contenidos m\u00e1s expl\u00edcitos, m\u00e1s agresivos y, lo peor, se considerar\u00e1 que son normales, tolerables\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u201cMuchos de los comportamientos que estas im\u00e1genes muestran son vejatorios para una de las partes y es\u00a0 peligroso acostumbrarse a ello\u00a0 y considerar que constituyen la normalidad y no la anormalidad\u201d, concluye la pisc\u00f3loga.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0Lidia Mart\u00edn\u00a0 es columnista de este diario y puede\u00a0 leer sus reflexiones en el blog \u201cEl Espejo\u201d . En el primer art\u00edculo de esta serie destac\u00e1bamos algunos de los\u00a0 libros publicados recientemente en ingl\u00e9s . Aqu\u00ed les ofrecemos una selecci\u00f3n de libros parecida en castellano, una bibliograf\u00eda seleccionada por Marcos Zapata:<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0\u201cC\u00f3mo sanar las heridas de las adicci\u00f3n sexual\u201d (Dr. Mark R. Laaser, Editorial Vida), \u201cEn el altar de la idolatr\u00eda sexual\u201d (Steve Gallagher, Editorial Vida), \u201cLibertad en un mundo obsesionado por el sexo\u201d (Neil T. Anderson, Editorial Unilit), \u201cSexualidad sana, liderazgo s\u00f3lido\u201d (Jos\u00e9 Luis y Silvia Cinalli), \u201cLa relaci\u00f3n sexual y el soltero\u201d (Joseph Knable, Editorial Unilit), \u201cLa batalla de cada hombre\u201d (Stephen Arteburn y Fred Stoker, Editorial Unilit), \u201cHacia la sanidad sexual\u201d (John White, editorial Certeza), \u201cEl sexo, los hombres y Dios\u201d (Douglas Weiss, Editorial Peniel) y \u201cSanidad sexual\u201d (David Kyle Foster, Mastering Life Ministries). Adem\u00e1s, Lidia Mart\u00edn ha participado, junto a otros autores, en el libro \u201cPsicolog\u00eda y Sexualidad\u201d (Varios autores, B\u00e1sicos Andamio).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Autores:<\/strong> Joel Forster<br \/><strong>Editado por:<\/strong> Protestante Digital 2012<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cLa adicci\u00f3n sexual ataca a la voluntad y la autoestima\u201d, explica Marcos Zapata. El tema da para mucho, pero se habla muy poco de ello en las iglesias. 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