{"id":7025,"date":"2016-02-17T14:16:50","date_gmt":"2016-02-17T19:16:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-supervivencia-de-los-mas-falsos\/"},"modified":"2016-02-17T14:16:50","modified_gmt":"2016-02-17T19:16:50","slug":"la-supervivencia-de-los-mas-falsos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-supervivencia-de-los-mas-falsos\/","title":{"rendered":"La supervivencia de los m\u00e1s falsos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Si durante mis a\u00f1os de estudio de ciencia en Berkeley alguien me hubiera preguntado si cre\u00eda lo que le\u00eda en mis libros de texto cient\u00edficos, hubiera respondido de una forma muy similar a cualquiera de mis compa\u00f1eros de estudios; me hubiera sentido perplejo de que siquiera se me hiciese una pregunta as\u00ed.<\/strong><\/p>\n<p>Naturalmente, uno podr\u00eda encontrar peque\u00f1os errores, erratas y cosas as\u00ed. Y la ciencia est\u00e1 siempre descubriendo cosas nuevas. Pero yo cre\u00eda \u2014lo ten\u00eda como un supuesto\u2014 que mis libros de texto cient\u00edficos conten\u00edan el mejor conocimiento cient\u00edfico disponible en aquel tiempo.<\/p>\n<p><strong>Solo fue cuando acababa mi doctorado en biolog\u00eda celular y del desarrollo que me di cuenta de lo que al principio consider\u00e9 como una extra\u00f1a anomal\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0El libro de texto que yo usaba presentaba de forma destacada unos dibujos de embriones de vertebrados \u2014peces, gallinas, seres humanos, etc.\u2014 cuyas semejanzas se presentaban como evidencia de descendencia desde un antecesor com\u00fan.<\/p>\n<p>Desde luego, los dibujos parec\u00edan muy semejantes. Pero yo hab\u00eda estado estudiando embriones durante alg\u00fan tiempo, examin\u00e1ndolos al microscopio. Y me di cuenta de que los dibujos estaban sencillamente equivocados.<\/p>\n<p>Volv\u00ed a comprobar todos mis otros libros de texto. Todos ellos presentaban dibujos similares, y todos ellos estaban evidentemente equivocados. No s\u00f3lo distorsionaban los embriones que representaban, sino que omit\u00edan etapas tempranas en las que los embriones aparecen muy diferentes entre s\u00ed.<\/p>\n<p>Lo mismo que en el caso de la mayor\u00eda de los dem\u00e1s estudiantes de ciencia, y como la mayor\u00eda de los cient\u00edficos mismos, lo dej\u00e9 pasar. No afectaba a mi trabajo de manera directa, y di por supuesto que aunque los textos estaban equivocados en esta cuesti\u00f3n por la raz\u00f3n que fuese, se trataba de una excepci\u00f3n a la regla.<\/p>\n<p>Pero en 1997 mi inter\u00e9s en los dibujos de los embriones se reaviv\u00f3 cuando el embri\u00f3logo brit\u00e1nico Michael Richardson y sus colegas publicaron el resultado de su estudio en el que comparaban los dibujos de los libros de texto con embriones reales. Tal como se cit\u00f3 al mismo Richardson en la prestigiosa revista Science:<\/p>\n<p><strong>\u00abparece que est\u00e1 resultando ser uno de los m\u00e1s famosos fraudes de la biolog\u00eda\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>Peor todav\u00eda, no se trataba de un fraude reciente. Ni tampoco era un descubrimiento reciente. Los dibujos de embriones que aparecen en casi cada libro de texto de bachillerato y de universidad son o bien reproducciones, o se basan en una famosa serie de dibujos realizados por el bi\u00f3logo alem\u00e1n del siglo XIX y ferviente darwinista, Ernst Haeckel, y los eruditos acerca de Darwin y de la teor\u00eda evolucionista han sabido que se trataba de falsificaciones durante m\u00e1s de cien a\u00f1os. Pero por lo que parece, ninguno de ellos consider\u00f3 oportuno corregir esta falsa informaci\u00f3n presente en casi todas partes.<\/p>\n<p><strong>Todav\u00eda creyendo que se trataba de una circunstancia excepcional, sent\u00ed curiosidad por ver si pod\u00eda encontrar otros errores en los textos normativos de biolog\u00eda que trataban de la evoluci\u00f3n. Pero mi investigaci\u00f3n revel\u00f3 algo sorprendente: Bien lejos de ser excepciones, estas descaradas tergiversaciones son m\u00e1s frecuentemente la regla.<\/strong><\/p>\n<p>En mi reciente libro las designo como \u00ab<strong>Iconos de la Evoluci\u00f3n<\/strong>\u00bb, porque muchas de ellas est\u00e1n representadas por las cl\u00e1sicas y constantemente repetidas ilustraciones que, como los dibujos de Haeckel, han servido demasiado bien para su prop\u00f3sito pedag\u00f3gico, el de fijar una falsa informaci\u00f3n fundamental acerca de la teor\u00eda evolucionista en la mente del p\u00fablico.<\/p>\n<p><strong>Todos los recordamos de la clase de biolog\u00eda: el experimento que cre\u00f3 \u00ablos ladrillos de la vida\u00bb en un tubo; el \u00ab\u00e1rbol\u00bb de la evoluci\u00f3n, arraigado en el lodo primordial y ramific\u00e1ndose a una vida animal y vegetal. Luego hab\u00eda las estructuras \u00f3seas semejantes de, digamos, el ala de un ave y la mano de un hombre, las polillas del abedul y los pinzones de Darwin. Y, naturalmente, los embriones de Haeckel.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Lo que sucede es que todos estos ejemplos, as\u00ed como muchos otros que se presentan como evidencia de evoluci\u00f3n, resultan incorrectos. No solo ligeramente desviados. No solo ligeramente err\u00f3neos.<\/strong><\/p>\n<p>Por lo que respecta a la cuesti\u00f3n de la evoluci\u00f3n darwinista, los textos conten\u00edan distorsiones desmesuradas e incluso alguna evidencia inventada. Y no estamos hablando solo de textos de bachillerato que algunos pudieran excusar (aunque no se debiera) por adherirse a un est\u00e1ndar m\u00e1s bajo. Tambi\u00e9n resultan culpables algunos de los libros de texto universitarios m\u00e1s prestigiosos y de m\u00e1s circulaci\u00f3n, como Evolutionary Biology de Douglas Futuyma, y la \u00faltima edici\u00f3n del libro de texto a nivel graduado Molecular Biology of the Cell, que tiene como coautor al presidente de la Academia Nacional de las Ciencias, Bruce Alberts.<\/p>\n<p>De hecho, cuando se eliminan las falsas \u00abevidencias\u00bb, el alegato en favor de la evoluci\u00f3n darwinista, al menos en los libros de texto, queda tan debilitado que se hace casi invisible.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>La vida en una botella<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u00a0<\/p>\n<p>Cualquiera que en 1953 fuese lo suficientemente mayor para comprender la relevancia de la noticia recuerda lo impresionante, y, para muchos, lo inspiradora que fue.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos Stanley Miller y Harold Urey hab\u00edan tenido \u00e9xito en la creaci\u00f3n de \u00ablos ladrillos\u00bb de la vida en una redoma. Imitando lo que cre\u00edan que hab\u00edan sido las condiciones naturales de la atm\u00f3sfera de la tierra primitiva, y entonces haciendo pasar una chispa el\u00e9ctrica por ella, Miller y Urey hab\u00edan conseguido unos amino\u00e1cidos simples.<\/p>\n<p>Como los amino\u00e1cidos son los \u00abladrillos\u00bb de la vida, se cre\u00eda que era solo cuesti\u00f3n de tiempo hasta que los mismos cient\u00edficos pudieran crear organismos vivos. En aquel tiempo pareci\u00f3 ser una espectacular confirmaci\u00f3n de la teor\u00eda evolucionista. La vida no era un \u00abmilagro\u00bb. No hab\u00eda necesidad de ninguna actividad exterior o de inteligencia divina. S\u00f3lo era necesario juntar los gases necesarios, a\u00f1adir electricidad, y la vida ten\u00eda que aparecer. Es un acontecimiento com\u00fan. De esta manera, Carl Sagan pod\u00eda as\u00ed predecir confiadamente en la radio nacional que los planetas en \u00f3rbita alrededor de aquellos \u00abmilesssss y milesssss de millonessss\u00bb de estrellas en el espacio ten\u00edan que estar abarrotados de vida.<\/p>\n<p>Pero aparecieron problemas. Los cient\u00edficos nunca pudieron ir m\u00e1s all\u00e1 de los m\u00e1s simples amino\u00e1cidos en su simulado ambiente primordial, y la creaci\u00f3n de las prote\u00ednas comenz\u00f3 a resultar no un peque\u00f1o paso, ni un par de pasos, sino una gran sima, quiz\u00e1 imposible de salvar. Pero el golpe de gracia al experimento de Miller-Urey lleg\u00f3 en la d\u00e9cada de 1970, cuando los cient\u00edficos comenzaron a llegar a la conclusi\u00f3n de que la atm\u00f3sfera primitiva de la tierra no se parec\u00eda en nada a la mezcla de gases empleada por Miller y Urey.<\/p>\n<p><strong>En lugar de ser lo que los cient\u00edficos designan como \u00abreductora\u00bb, un medio rico en hidr\u00f3geno, la atm\u00f3sfera primitiva de la tierra estaba probablemente compuesta por gases liberados por volcanes. Acerca de esta cuesti\u00f3n hay un consenso casi general entre los geoqu\u00edmicos. Pero pongamos estos gases volc\u00e1nicos en el aparato de Miller y Urey, y el experimento no funciona \u2014en otras palabras, no aparecen \u00abladrillos\u00bb de la vida.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 dicen los libros de texto acerca de este hecho tan inc\u00f3modo? De modo general, lo silencian y siguen usando el experimento de Miller y Urey para convencer a los estudiantes de que los cient\u00edficos han demostrado un importante primer paso en el origen de la vida. Entre estos libros de texto se encuentran el ya mencionado Molecular Biology of the Cell, del que uno de los coautores es el presidente de la Academia Nacional de las Ciencias, Bruce Alberts. La mayor\u00eda de los libros de texto dicen adem\u00e1s a los estudiantes que los investigadores acerca del origen de la vida han hallado abundantes evidencias adicionales para explicar c\u00f3mo la vida se origin\u00f3 espont\u00e1neamente \u2014en lugar de decir a los estudiantes que los investigadores mismos reconocen en la actualidad que la explicaci\u00f3n les sigue escapando.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Embriones falseados<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u00a0<\/p>\n<p>Darwin pensaba que \u00abde lejos la clase singular de pruebas m\u00e1s en\u00e9rgicas en favor de\u00bb su teor\u00eda proced\u00edan de la embriolog\u00eda. Pero Darwin no era embri\u00f3logo, de modo que se apoy\u00f3 en el trabajo del bi\u00f3logo alem\u00e1n Ernest Haeckel, que realiz\u00f3 unos dibujos de embriones de diversas clases de vertebrados para exponer que son virtualmente id\u00e9nticos en sus etapas m\u00e1s tempranas, y que se diferencian de forma ostensible solo al desarrollarse.<\/p>\n<p>Fue este patr\u00f3n el que Darwin encontr\u00f3 tan convincente. Esta puede que sea la m\u00e1s insigne de las distorsiones, porque los bi\u00f3logos han sabido durante m\u00e1s de un siglo que los embriones vertebrados nunca se parecen tanto como Haeckel los dibuj\u00f3. En algunos casos, Haeckel us\u00f3 el mismo grabado de madera para imprimir embriones que se supon\u00eda que pertenec\u00edan a clases diferentes. En otros, retoc\u00f3 sus dibujos para hacer que los embriones se pareciesen m\u00e1s que en la realidad.<\/p>\n<p>Los coet\u00e1neos de Haeckel lo criticaron en repetidas ocasiones por estas tergiversaciones, y fue objeto de numerosas acusaciones de fraude a lo largo de su vida. En 1997, el embri\u00f3logo brit\u00e1nico Michael Richardson y un equipo internacional de expertos compararon los dibujos de Haeckel con fotograf\u00edas de embriones reales de vertebrados, y demostraron de manera concluyente que los dibujos tergiversan la realidad.<\/p>\n<p>Los dibujos son enga\u00f1osos de otra manera. Darwin fundament\u00f3 sus inferencias de descendencia com\u00fan sobre la creencia de que las etapas m\u00e1s tempranas en el desarrollo de los embriones son las m\u00e1s similares. Pero los dibujos de Haeckel omiten por entero las etapas m\u00e1s tempranas, que son muy diferentes, y arrancan a partir de un punto medio de mayor semejanza. El embri\u00f3logo William Ballard escribi\u00f3 en 1976 que es \u00absolo mediante trucos sem\u00e1nticos y selecci\u00f3n subjetiva de la evidencia\u00bb, y \u00ab<strong>torciendo los hechos de la naturaleza<\/strong>\u00bb que alguien puede argumentar que las etapas tempranas de los vertebrados \u00abson m\u00e1s semejantes que sus formas adultas\u00bb. Pero se puede encontrar alguna versi\u00f3n de los dibujos de Haeckel en la mayor parte de los libros de texto de biolog\u00eda. Stephen Jay Gould, uno de los proponentes m\u00e1s visibles de la teor\u00eda evolucionista, escribi\u00f3 recientemente que deber\u00edamos estar \u00ab<strong>asombrados y avergonzados por todo el siglo de reciclado irreflexivo que ha llevado a la persistencia de estos dibujos en una gran cantidad, por no decir que en una mayor\u00eda, de los libros de texto modernos<\/strong>\u00bb. (M\u00e1s adelante volver\u00e9 a la cuesti\u00f3n de por qu\u00e9 es solo ahora que el Sr. Gould, que ha conocido estas falsedades durante d\u00e9cadas, ha decidido desenmascararlas ante el gran p\u00fablico.)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El \u00e1rbol de la vida seg\u00fan Darwin<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u00a0<\/p>\n<p>Darwin escribi\u00f3 en El Origen de las Especies:<\/p>\n<p><strong>\u00abConsidero a todos los seres no como creaciones especiales, sino como los descendientes lineales de algunos pocos seres\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>que vivieron en el distante pasado. \u00c9l cre\u00eda que las diferencias entre las especies modernas surgieron primariamente por selecci\u00f3n natural, o por supervivencia de los m\u00e1s aptos, y describi\u00f3 todo el proceso como \u00abdescendencia con modificaci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<p>Naturalmente, nadie pone en duda que tiene lugar una cierta cantidad de descendencia con modificaci\u00f3n dentro de las especies. Pero la teor\u00eda de Darwin pretende explicar el origen de nuevas especies \u2014de hecho, de todas las especies, por cuanto las primeras c\u00e9lulas emergieron del l\u00e9gamo primordial. Esta teor\u00eda tiene la virtud de hacer una predicci\u00f3n: Si todos los seres vivos son descendientes por modificaci\u00f3n gradual procedentes de una o de unas pocas formas originales, entonces la historia de la vida tendr\u00eda que asemejarse a un \u00e1rbol que se va ramificando. Desafortunadamente, y a pesar de declaraciones oficiales, esta predicci\u00f3n ha resultado ser falsa en algunos aspectos importantes.<\/p>\n<p>El registro f\u00f3sil muestra la aparici\u00f3n de los grupos m\u00e1s generales de animales plenamente formados alrededor del mismo tiempo en una \u00abexplosi\u00f3n del C\u00e1mbrico\u00bb, en lugar de una divergencia a partir de un antecesor com\u00fan. Esto Darwin lo sab\u00eda, y lo consideraba como una grave objeci\u00f3n a su teor\u00eda. Pero \u00e9l lo atribu\u00eda a la imperfecci\u00f3n del registro f\u00f3sil, y cre\u00eda que una investigaci\u00f3n futura proporcionar\u00eda los antecesores que faltaban. Pero el transcurso de un siglo y medio de una recolecci\u00f3n continuada de f\u00f3siles solo ha servido para agravar el problema. En lugar de la aparici\u00f3n de ligeras diferencias al principio y luego el posterior surgimiento de diferencias mayores, las mayores diferencias surgen ya al mismo principio. Algunos expertos en f\u00f3siles describen esto como \u00abevoluci\u00f3n cabeza abajo\u00bb, y observan que contradice el patr\u00f3n de \u00abcabeza arriba\u00bb predicho por la teor\u00eda de Darwin. Sin embargo, la mayor\u00eda de los libros de texto de biolog\u00eda actuales ni siquiera hacen menci\u00f3n de la explosi\u00f3n del C\u00e1mbrico, y mucho menos se\u00f1alan al reto que significa para el evolucionismo darwinista.<\/p>\n<p>Luego vino la evidencia procedente de la biolog\u00eda molecular. En la d\u00e9cada de 1970 los bi\u00f3logos comenzaron a contrastar el patr\u00f3n del \u00e1rbol ramificado de Darwin comparando mol\u00e9culas en diversas especies. Cuanto m\u00e1s semejantes sean las mol\u00e9culas en dos especies diferentes, tanto m\u00e1s estrechamente relacionadas se las supone. Al principio este m\u00e9todo parec\u00eda confirmar el \u00e1rbol de la vida de Darwin.<\/p>\n<p>Pero al realizar los cient\u00edficos m\u00e1s y m\u00e1s mol\u00e9culas, descubrieron que diferentes mol\u00e9culas daban resultados en conflicto. El patr\u00f3n de ramificaci\u00f3n del \u00e1rbol que se infiere mediante una mol\u00e9cula contradice con frecuencia el patr\u00f3n que se obtiene con otra.<\/p>\n<p>El bi\u00f3logo molecular canadiense W. Ford Doolittle no cree que el problema vaya a desaparecer. Quiz\u00e1 los cient\u00edficos \u00abno han alcanzado a encontrar el \u201cverdadero \u00e1rbol\u201d\u00bb, escribi\u00f3 en 1999,<\/p>\n<p><strong>\u00abno debido a que sus m\u00e9todos sean inadecuados o porque hayan escogido los genes incorrectos, sino porque la historia de la vida no se pueda representar de forma adecuada como un \u00e1rbol\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, los libros de texto de biolog\u00eda siguen asegurando a los estudiantes que el \u00c1rbol de la Vida de Darwin es un hecho cient\u00edfico abrumadoramente confirmado por la evidencia. Pero a juzgar por la verdadera evidencia f\u00f3sil y molecular, es una hip\u00f3tesis no acreditada disfrazada de hecho.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Todos se parecen: La homolog\u00eda en los miembros de los vertebrados<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u00a0<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los libros de texto de biolog\u00eda muestran dibujos de extremidades de vertebrados que exhiben semejanzas en sus estructuras \u00f3seas. Los bi\u00f3logos anteriores a Darwin hab\u00edan observado este tipo de semejanza y la hab\u00edan llamado \u00abhomolog\u00eda\u00bb, y la atribu\u00edan a una construcci\u00f3n sobre un arquetipo o dise\u00f1o com\u00fan. Pero en El Origen de las Especies Darwin argument\u00f3 que la mejor explicaci\u00f3n para la homolog\u00eda es la descendencia con modificaci\u00f3n, y la consider\u00f3 como evidencia en favor de su teor\u00eda. Los seguidores de Darwin se apoyan en las homolog\u00edas para ordenar a los f\u00f3siles en \u00e1rboles ramificados que supuestamente exhiben relaciones de antecesores y descendientes.<\/p>\n<p>En su libro de 1990, Evolution and the Myth of Creationism [La evoluci\u00f3n y el mito del creacionismo], el bi\u00f3logo Tim Berra compar\u00f3 el registro f\u00f3sil con una serie de modelos de autom\u00f3vil Corvette:<\/p>\n<p><strong>\u00abSi uno compara un Corvette modelo 1953 y un Corvette modelo 1954, poni\u00e9ndolos juntos, y luego un modelo 1954 y un modelo 1955, y se sigue as\u00ed, la evidencia de la descendencia con modificaci\u00f3n resulta abrumadora\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Pero Berra se olvid\u00f3 de un punto crucial, y evidente: Los Corvettes, que se sepa, no dan a luz a peque\u00f1os Corvettes. Lo mismo que todos los dem\u00e1s autom\u00f3viles, est\u00e1n dise\u00f1ados por personas que trabajan para las compa\u00f1\u00edas automovil\u00edsticas. En otras palabras, hay una inteligencia exterior. As\u00ed, aunque Berra cre\u00eda que estaba prestando apoyo a la evoluci\u00f3n darwinista en lugar de a la explicaci\u00f3n predarwinista, puso en evidencia, involuntariamente, que la evidencia de los f\u00f3siles es compatible con ambas cosas. El catedr\u00e1tico de derecho (y cr\u00edtico del darwinismo) Phillip E. Johnson lo design\u00f3 como \u00abLa Bobada de Berra\u00bb.<\/p>\n<p>La lecci\u00f3n que debemos aprender de la Bobada de Berra es que es preciso especificar un mecanismo natural antes de poder excluir cient\u00edficamente la construcci\u00f3n por designio como la causa de la homolog\u00eda. Los bi\u00f3logos darwinistas han propuesto dos mecanismos: v\u00edas de desarrollo y programas gen\u00e9ticos.<\/p>\n<p>Seg\u00fan el primero, las caracter\u00edsticas hom\u00f3logas surgen de c\u00e9lulas y procesos semejantes en el embri\u00f3n; seg\u00fan el segundo, las caracter\u00edsticas hom\u00f3logas est\u00e1n programadas por genes semejantes. Pero los bi\u00f3logos han sabido durante cien a\u00f1os que las estructuras hom\u00f3logas no las producen v\u00edas semejantes de desarrollo. Y han sabido desde hace treinta a\u00f1os que a menudo tampoco las producen genes semejantes. De modo que no hay ning\u00fan mecanismo demostrado emp\u00edricamente para establecer que las homolog\u00edas se deban a una descendencia com\u00fan en lugar de a un designio com\u00fan. En ausencia de mecanismo, los darwinistas modernos han pasado a definir la homolog\u00eda simplemente como semejanza debido a una descendencia com\u00fan.<\/p>\n<p>Seg\u00fan Ernst Mayr, uno de los principales arquitectos del moderno neodarwinismo:<\/p>\n<p><strong>\u00abA partir de 1859 solo ha habido una definici\u00f3n de hom\u00f3logo que tiene sentido en biolog\u00eda: Los atributos de dos organismos son hom\u00f3logos cuando derivan de una caracter\u00edstica equivalente del antecesor com\u00fan\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>En esto tenemos un caso cl\u00e1sico de razonamiento en c\u00edrculos. Darwin consideraba la evoluci\u00f3n como una teor\u00eda, y la homolog\u00eda como evidencia en favor de la misma. Los seguidores de Darwin dan por supuesta la evoluci\u00f3n como si estuviese establecida de forma independiente, y consideran la homolog\u00eda como su resultado. Pero entonces uno no puede usar la homolog\u00eda como prueba en favor de la evoluci\u00f3n excepto razonando en c\u00edrculos: La semejanza debida a la descendencia com\u00fan demuestra la descendencia com\u00fan.<\/p>\n<p>Los fil\u00f3sofos de la biolog\u00eda han estado criticando este modo de hacer durante d\u00e9cadas. Como escribi\u00f3 Ronald Brady en 1985:<\/p>\n<p><strong>\u00abAl introducir nuestra explicaci\u00f3n en la definici\u00f3n de la condici\u00f3n a explicar, no expresamos una hip\u00f3tesis cient\u00edfica sino una creencia. Estamos tan convencidos de que nuestra explicaci\u00f3n es verdadera que ya no vemos ninguna necesidad de distinguirla de la situaci\u00f3n que est\u00e1bamos intentando explicar. Las empresas dogm\u00e1ticas de esta clase han de dejar finalmente el \u00e1mbito de la ciencia\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>La homolog\u00eda ha resultado no ser prueba de la descendencia com\u00fan, sino un problema para dicho concepto. De nuevo, \u00bfc\u00f3mo afrontan los libros de texto esta controversia? Una vez m\u00e1s, la pasan por alto. De hecho, dan a los estudiantes la impresi\u00f3n de que tiene sentido definir la homolog\u00eda en t\u00e9rminos de descendencia com\u00fan y luego darle la vuelta y usarla como evidencia en favor de la descendencia com\u00fan. Y a esto le llaman \u00abciencia\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>No hay nada que no se pueda pegar con un poco de cola: Las polillas moteadas del abedul<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Darwin estaba convencido de que en el curso de la evoluci\u00f3n, \u00abla Selecci\u00f3n Natural ha sido el medio m\u00e1s importante, pero no exclusivo, de modificaci\u00f3n\u00bb, pero no ten\u00eda evidencia directa de esto. Lo mejor que pudo hacer en El Origen de las Especies fue dar \u00abuna o dos ilustraciones imaginarias\u00bb. Pero en la d\u00e9cada de 1950, el m\u00e9dico brit\u00e1nico Bernard Kettlewell proporcion\u00f3 lo que parec\u00eda constituir una prueba concluyente de la selecci\u00f3n natural.<\/p>\n<p>Durante el siglo precedente, las polillas moteadas del abedul hab\u00edan cambiado de ser de un color predominante claro a ser de color oscuro de manera predominante. Se pens\u00f3 que el cambio hab\u00eda tenido lugar debido a que las polillas oscuras se camuflan mejor sobre troncos de \u00e1rbol oscurecidos por la contaminaci\u00f3n, y que son por ello menos susceptibles a ser devoradas por las aves predadoras. Para poner a prueba esta hip\u00f3tesis de forma experimental, Kettlewell liber\u00f3 polillas claras y oscuras en troncos de \u00e1rboles cercanos en bosques contaminados y no contaminados, y luego observ\u00f3 mientras los p\u00e1jaros devoraban las polillas m\u00e1s visibles. Como era de esperar, los p\u00e1jaros comieron m\u00e1s polillas claras en el bosque contaminado, y m\u00e1s polillas oscuras en el bosque incontaminado.<\/p>\n<p>En un art\u00edculo escrito para Scientific American, Kettlewell design\u00f3 esto como \u00abla evidencia que le faltaba a Darwin\u00bb. Las polillas moteadas pronto se convirtieron en el cl\u00e1sico ejemplo de la selecci\u00f3n natural en acci\u00f3n, y la historia sigue apareciendo en la mayor parte de los libros de introducci\u00f3n a la biolog\u00eda, acompa\u00f1ada de fotograf\u00edas de las polillas sobre los troncos de los \u00e1rboles. Pero en la d\u00e9cada de 1980 unos investigadores encontraron evidencia de que la historia oficial era defectuosa \u2014incluyendo el hecho significativo de que las polillas moteadas no se posan normalmente sobre los troncos de los \u00e1rboles. M\u00e1s bien, vuelan de noche y aparentemente se ocultan bajo las ramas superiores durante el d\u00eda. Al liberar polillas sobre troncos de \u00e1rboles cercanos a la luz del d\u00eda, Kettlewell cre\u00f3 una situaci\u00f3n artificial que no existe en la naturaleza.<\/p>\n<p>En la actualidad, muchos bi\u00f3logos consideran nulos sus resultados, e incluso algunos incluso ponen en duda si la selecci\u00f3n natural fue la responsable de los cambios observados. As\u00ed, \u00bfde d\u00f3nde salieron todas aquellas fotograf\u00edas que aparecen en los libros de texto de polillas moteadas sobre troncos? Se trata de un montaje. Para facilitar las cosas, algunos fot\u00f3grafos incluso pegaron polillas muertas a los \u00e1rboles. Naturalmente, aquellos que realizaron este montaje antes de la d\u00e9cada de 1980 cre\u00edan que estaban representando la verdadera situaci\u00f3n de forma precisa, pero ahora sabemos que estaban en un error. Sin embargo, una examen de pasada a casi cualquier libro de texto de biolog\u00eda actual revela que se siguen empleando todav\u00eda como evidencia de selecci\u00f3n natural.<\/p>\n<p>En 1999, un escritor canadiense de libros de texto justificaba esta pr\u00e1ctica: \u00abEs preciso considerar la audiencia. \u00bfCu\u00e1n complicado lo quieres hacer para el principiante?\u00bb, en palabras de Bob Ritter, citado en la publicaci\u00f3n Alberta Report Newsmagazine de Abril de 1999. Los estudiantes de instituto \u00abtienen todav\u00eda una mentalidad muy concreta en la forma que aprenden\u00bb, prosegu\u00eda Ritter. \u00abQueremos comunicar la idea de la adaptaci\u00f3n selectiva. M\u00e1s tarde pueden considerar el trabajo de forma cr\u00edtica.\u00bb<\/p>\n<p>Por lo que parece, esto de \u00abm\u00e1s tarde\u00bb puede llegar a ser mucho m\u00e1s tarde. Cuando el Profesor Jerry Coyne de la Universidad de Chicago se enter\u00f3 de la verdad en 1998, estaba bien adentrado en su carrera como bi\u00f3logo evolucionista. Su experiencia ilustra cu\u00e1n insidiosos son realmente los iconos de la evoluci\u00f3n, por cuanto extrav\u00edan tanto a los expertos como a los principiantes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Picos y p\u00e1jaros: Los pinzones de Darwin<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>Un cuarto de siglo antes de que Darwin publicase El Origen de las Especies, estaba formulando sus ideas como naturalista a bordo del barco brit\u00e1nico de exploraci\u00f3n H.M.S. Beagle.<\/p>\n<p>Cuando el Beagle visit\u00f3 las Islas Gal\u00e1pagos en 1835, Darwin recogi\u00f3 espec\u00edmenes de la fauna y flora aut\u00f3ctona, incluyendo algunos pinzones. Aunque los pinzones tuvieron en realidad poco que ver con el desarrollo de la teor\u00eda evolucionista de Darwin, han atra\u00eddo una considerable atenci\u00f3n de parte de los modernos bi\u00f3logos evolucionistas como evidencia adicional de la selecci\u00f3n natural.<\/p>\n<p>En la d\u00e9cada de 1970, Peter y Rosemary Grant y sus colegas observaron un aumento de un 5 por ciento en el tama\u00f1o de los picos despu\u00e9s de una intensa sequ\u00eda, debido a que los pinzones se quedaron solo con semillas dif\u00edciles de partir.<\/p>\n<p>El cambio, aunque significativo, era peque\u00f1o; sin embargo, algunos darwinistas pretenden que explica incluso el origen primero de la especie de los pinzones. Un op\u00fasculo publicado en 1999 por la Academia Nacional de Ciencias de los Estados Unidos describe los pinzones de Darwin como \u00abun ejemplo particularmente convincente\u00bb del origen de las especies. El op\u00fasculo cita el trabajo de Grant y explica c\u00f3mo \u00abun solo a\u00f1o de sequ\u00eda en las islas puede llevar a cambios evolutivos en los pinzones\u00bb. Dicho op\u00fasculo calcula tambi\u00e9n que \u00absi se dan sequ\u00edas alrededor de cada 10 a\u00f1os en las islas, podr\u00eda surgir una nueva especie de pinz\u00f3n en unos meros 200 a\u00f1os\u00bb.<\/p>\n<p>Pero este op\u00fasculo silencia que los picos de los pinzones revirtieron a la normalidad despu\u00e9s que volvieron las lluvias. No hubo una evoluci\u00f3n neta. De hecho, hay diversas especies de pinzones que actualmente parecen estar mezcl\u00e1ndose mediante hibridaci\u00f3n, en lugar de divergiendo por selecci\u00f3n natural tal como lo demanda la teor\u00eda de Darwin.<\/p>\n<p>La supresi\u00f3n de la evidencia para dar la impresi\u00f3n de que los pinzones de Darwin confirman la teor\u00eda evolucionista bordea la mala pr\u00e1ctica cient\u00edfica. Seg\u00fan el bi\u00f3logo de Harvard Louis Guenin (escribiendo en Nature en 1999), las leyes sobre t\u00edtulos garantizados de los Estados Unidos nos proporcionan \u00abnuestra fuente m\u00e1s rica de directrices experimentales\u00bb para definir qu\u00e9 constituye mala pr\u00e1ctica cient\u00edfica.<\/p>\n<p>Pero un corredor de bolsa que diga a sus clientes que se puede esperar de unas acciones determinadas que doblen de valor en veinte a\u00f1os porque subieron un 5 por ciento en 1998, a la vez que oculta el hecho de que las mismas acciones descendieron en un 5 por ciento en 1999, podr\u00eda ser acusado de fraude con toda raz\u00f3n.<\/p>\n<p>Como escribi\u00f3 el catedr\u00e1tico de derecho de Berkeley Phillip E. Johnson en The Wall Street Journal en 1999:<\/p>\n<p><strong>\u00abCuando nuestros cient\u00edficos l\u00edderes tienen que recurrir a la especie de distorsi\u00f3n que llevar\u00eda a un corredor de bolsa a la c\u00e1rcel, es que est\u00e1n en un verdadero aprieto.\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>De los simios a los humanos<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>La teor\u00eda darwinista se manifiesta realmente de forma abierta cuando se aplica a los or\u00edgenes de la humanidad.<\/p>\n<p>Aunque apenas si mencion\u00f3 este tema en El Origen de las Especies, posteriormente Darwin escribi\u00f3 con profusi\u00f3n acerca de esto en El Linaje del Hombre.<\/p>\n<p><strong>\u00abMi prop\u00f3sito\u00bb, explicaba \u00e9l, \u00abes demostrar que no existe ninguna diferencia fundamental entre el hombre y los animales superiores respecto a sus facultades mentales\u00bb \u2014 incluso en lo tocante a la moralidad y a la religi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Seg\u00fan Darwin, la tendencia de un perro a imaginar una agencia oculta en cosas movidas por el viento \u00abse transmitir\u00eda f\u00e1cilmente a la creencia en la existencia de uno o m\u00e1s dioses\u00bb.<\/p>\n<p>Naturalmente, ya mucho antes de Darwin exist\u00eda el conocimiento de que el cuerpo humano forma parte de la naturaleza. Pero Darwin iba mucho m\u00e1s lejos. Lo mismo que los fil\u00f3sofos materialistas desde la antigua Grecia, Darwin cre\u00eda que los seres humanos no son nada m\u00e1s que animales. Pero Darwin necesitaba evidencia para confirmar su conjetura.<\/p>\n<p>Aunque los Neanderthales ya hab\u00edan sido descubiertos, no se consideraban entonces como ancestros humanos, de modo que Darwin no ten\u00eda evidencia f\u00f3sil a favor de su punto de vista. No fue sino hasta 1912 que el paleont\u00f3logo amateur Charles Dawson anunci\u00f3 que hab\u00eda hallado aquello que los darwinistas estaban buscando, en una cantera de grava en Piltdown, Inglaterra. Dawson hab\u00eda encontrado parte de un cr\u00e1neo humano y parte de un maxilar inferior de forma simiesca con dos dientes.<\/p>\n<p>No fue sino hasta cuarenta a\u00f1os m\u00e1s tarde que un equipo de cient\u00edficos demostr\u00f3 que el cr\u00e1neo de Piltdown, aunque quiz\u00e1 de miles de a\u00f1os de antig\u00fcedad, pertenec\u00eda a un ser humano moderno, mientras que el fragmento de la mand\u00edbula era m\u00e1s reciente y pertenec\u00eda a un orangut\u00e1n moderno. La mand\u00edbula hab\u00eda sufrido un tratamiento qu\u00edmico para hacerla parecer f\u00f3sil, y sus dientes hab\u00edan sido limados de forma deliberada para hacerlos parecer humanos. El hombre de Piltdown era un fraude.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de los textos modernos de biolog\u00eda ni tan siquiera mencionan Piltdown. Cuando los cr\u00edticos del darwinismo suscitan el tema, se les dice generalmente que este incidente sencillamente demuestra la capacidad de autocorrecci\u00f3n de la ciencia. Y as\u00ed lo fue en este caso \u2014aunque la correcci\u00f3n se tom\u00f3 m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n<p>Pero la lecci\u00f3n m\u00e1s interesante que se puede aprender de Piltdown es que los cient\u00edficos, lo mismo que cualquier otra persona, pueden ser enga\u00f1ados a ver lo que quieren ver. La misma subjetividad que prepar\u00f3 el camino para Piltdown sigue infestando las investigaciones acerca de los or\u00edgenes humanos. Seg\u00fan la paleoantrop\u00f3loga Misia Landau, las teor\u00edas de los or\u00edgenes humanos<\/p>\n<p><strong>\u00abexceden con mucho a lo que se puede inferir del estudio de los f\u00f3siles solos y de hecho imponen una pesada carga de interpretaci\u00f3n sobre el registro f\u00f3sil \u2014carga que queda aliviada al colocar los f\u00f3siles en estructuras narrativas preexistentes\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>En 1996, el conservador del Museo Americano de Historia Natural, Ian Tattersall, reconoci\u00f3 que \u00aben paleoantropolog\u00eda, las pautas que percibimos son probablemente tanto el resultado de nuestras actitudes inconscientes como de la evidencia misma\u00bb.<\/p>\n<p>El antrop\u00f3logo Geoffrey Clark, de la Universidad Estatal de Arizona, se hizo eco de esta postura cuando escribi\u00f3:<\/p>\n<p><strong>\u00abSeleccionamos entre conjuntos alternativos de conclusiones de las investigaciones siguiendo nuestros prejuicios y conceptos previamente asumidos\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>Clark suger\u00eda que \u00abla paleoantropolog\u00eda tiene la forma pero no el fondo de la ciencia\u00bb. Los estudiantes de biolog\u00eda y el p\u00fablico en general son raras veces informados de la profunda incertidumbre acerca de los or\u00edgenes humanos que aparece reflejada en estas declaraciones de expertos cient\u00edficos. En lugar de esto, se les alimenta con las \u00faltimas especulaciones como si fuesen realidades. Y la especulaci\u00f3n va generalmente ilustrada con fantasiosos dibujos de hombres de las cavernas, o con fotograf\u00edas de actores humanos muy maquillados.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 est\u00e1 pasando aqu\u00ed?<\/strong><\/p>\n<p>La mayor\u00eda de nosotros supone que lo que o\u00edmos de parte de cient\u00edficos es relativamente digno de confianza.<\/p>\n<p>Los pol\u00edticos podr\u00edan distorsionar o empujar la verdad para respaldar un plan preconcebido, pero los cient\u00edficos, se nos dice, tratan acerca de hechos. S\u00ed, pueden equivocarse en ocasiones, pero la belleza de la ciencia es que se puede someter a prueba emp\u00edrica. Si una teor\u00eda est\u00e1 equivocada, esto lo descubrir\u00e1n otros cient\u00edficos que realicen experimentos independientes bien para reproducir o para refutar sus resultados. De esta manera se examinan constantemente los datos y las hip\u00f3tesis se transforman en teor\u00edas ampliamente aceptadas. De modo que, \u00bfc\u00f3mo explicamos una distorsi\u00f3n tan extendida y duradera de los datos espec\u00edficos que se emplean para respaldar la teor\u00eda evolucionista?<\/p>\n<p><strong>Quiz\u00e1 el evolucionismo darwinista ha adoptado una significaci\u00f3n en nuestra cultura que tiene poco que ver con su m\u00e9rito cient\u00edfico, sea \u00e9ste cual sea.<\/strong><\/p>\n<p>Una indicaci\u00f3n de ello se observ\u00f3 en la reacci\u00f3n casi universal y hostil contra la resoluci\u00f3n de la Junta Escolar de Kansas de dar lugar a la disidencia en la ense\u00f1anza est\u00e1ndar de la evoluci\u00f3n (mucha de la cual, como acabamos de ver, es sencillamente err\u00f3nea). Seg\u00fan los medios de comunicaci\u00f3n, solo los fundamentalistas religiosos ponen en duda el evolucionismo darwinista. Los que critican a Darwin, seg\u00fan se nos dice, quieren retrotraer a bombazos la ciencia hasta la Edad de Piedra y sustituirla con la Biblia.<\/p>\n<p><strong>El creciente cuerpo de evidencia que contradice a las pretensiones darwinistas es ignorado ol\u00edmpicamente.<\/strong><\/p>\n<p>Cuando el bioqu\u00edmico Michael Behe observ\u00f3 en el diario The New York Times el a\u00f1o pasado que la \u00abevidencia\u00bb embriol\u00f3gica en favor de la evoluci\u00f3n era un fraude, el darwinista de Harvard Stephen Jay Gould admiti\u00f3 que hab\u00eda conocido esto durante d\u00e9cadas (como se ha observado con anterioridad en el presente art\u00edculo), pero acus\u00f3 a Behe de ser un \u00abcreacionista\u00bb por manifestarlo p\u00fablicamente. Ahora bien, aunque Behe respalda la idea de que algunas caracter\u00edsticas de los seres vivos se explican mejor mediante un dise\u00f1o inteligente, no es un \u00abcreacionista\u00bb en el sentido en que se emplea normalmente este t\u00e9rmino. Behe es un bi\u00f3logo molecular cuyo trabajo cient\u00edfico le ha convencido de que la teor\u00eda darwinista no se ajusta a la evidencia observacional y experimental.<\/p>\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 Gould, que sabe que los dibujos de Haeckel son una falsificaci\u00f3n, descarta a Behe como creacionista por criticar dichos dibujos?<\/p>\n<p>Sospecho que existe un inter\u00e9s activo aqu\u00ed aparte del de la ciencia pura. Mi evidencia es el mensaje materialista m\u00e1s o menos expl\u00edcito entretejido en muchos de los libros de texto.<\/p>\n<p>El libro de Futuyma Evolutionary Biology es t\u00edpico de esto mismo, al informar a los estudiantes que \u00abfue la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n de Darwin\u00bb, junto con la teor\u00eda de Marx acerca de la historia y la teor\u00eda de Freud acerca de la naturaleza humana \u00ablo que proporcion\u00f3 un trampol\u00edn crucial para la plataforma del mecanismo y del materialismo\u00bb que ha sido desde entonces \u00abel escenario de la mayor parte del pensamiento occidental\u00bb.<\/p>\n<p>Un libro de texto cita a Gould, que declara abiertamente que los seres humanos no han sido creados, sino que son meramente las ramitas fortuitas en un \u00e1rbol de la vida \u00abcontingente\u00bb (esto es, accidental).<\/p>\n<p>El darwinista Richard Dawkins, de Oxford, aunque no en libro de texto, lo escribi\u00f3 de forma m\u00e1s contundente:<\/p>\n<p><strong>\u00abDarwin hizo posible el ser un ateo intelectualmente satisfecho\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>Estos son puntos de vista evidentemente filos\u00f3ficos m\u00e1s que cient\u00edficos.<\/p>\n<p>Futuyma, Gould y Dawkins tienen derecho a expresar su filosof\u00eda. Pero no tienen derecho a ense\u00f1arla como si fuese ciencia.<\/p>\n<p>En ciencia todas las teor\u00edas \u2014incluyendo el evolucionismo darwinista\u2014 han de contrastarse mediante la evidencia. Por cuanto Gould sabe que la verdadera evidencia embriol\u00f3gica contradice los dibujos falseados en los libros de texto de biolog\u00eda, \u00bfpor qu\u00e9 no adopta un papel m\u00e1s activo en limpiar la educaci\u00f3n cient\u00edfica?<\/p>\n<p>Las tergiversaciones y omisiones que he rese\u00f1ado aqu\u00ed son solo una peque\u00f1a muestra. Hay muchas m\u00e1s. Durante demasiado tiempo el debate acerca de la evoluci\u00f3n ha dado como supuestos unos \u00abhechos\u00bb que no son ciertos.<\/p>\n<p><strong>Es hora de eliminar las mentiras que obstruyen la discusi\u00f3n de la evoluci\u00f3n a nivel popular, y de insistir en que las teor\u00edas se ajusten a la evidencia. En otras palabras, es hora de hacer ciencia de la forma en que se supone que se debe hacer.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Dr. Jonathan Wells<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Agradecimientos<\/strong><\/p>\n<p>T\u00edtulo: La supervivencia de los m\u00e1s falsos T\u00edtulo original: Survival of the Fakest Autor: Jonathan Wells, Ph.D.<\/p>\n<p>Fuente: Survival of the Fakest, art\u00edculo aparecido originalmente en The American Spectator -Diciembre de 2000 \/ Enero de 2001 &#8211; con permiso del Instituto Discovery &#8211; Discovery Institute, www.discovery.org, Discovery Institute \u00b7 1511 Third Ave Suite 808 \u00b7 Seattle, WA 98101 \u00b7 EE.UU. de Norteam\u00e9rica.<\/p>\n<p>Traducci\u00f3n del ingl\u00e9s: Santiago Escuain<\/p>\n<p>\u00a9 Copyright 2005, SEDIN &#8211; todos los derechos reservados. SEDIN-Servicio Evang\u00e9lico Apartado 126 17244 Cass\u00e0 de la Selva (Girona) ESPA\u00d1A<\/p>\n<p>Se puede reproducir en todo o en parte para usos no comerciales, a condici\u00f3n de que se cite la procedencia reproduciendo \u00edntegramente lo anterior y esta nota.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Si durante mis a\u00f1os de estudio de ciencia en Berkeley alguien me hubiera preguntado si cre\u00eda lo que le\u00eda en mis libros de texto cient\u00edficos, hubiera respondido de una forma muy similar a cualquiera de mis compa\u00f1eros de estudios; me hubiera sentido perplejo de que siquiera se me hiciese una pregunta as\u00ed. 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