{"id":7028,"date":"2016-02-17T14:16:54","date_gmt":"2016-02-17T19:16:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/soy-yo-acaso-guarda-de-mi-hermano-ii\/"},"modified":"2016-02-17T14:16:54","modified_gmt":"2016-02-17T19:16:54","slug":"soy-yo-acaso-guarda-de-mi-hermano-ii","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/soy-yo-acaso-guarda-de-mi-hermano-ii\/","title":{"rendered":"\u00bfSoy yo acaso guarda de mi hermano? (II)"},"content":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo tiene su primera parte AQU\u00cd<\/p>\n<p><strong>\u00abY consider\u00e9monos unos a otros, para estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando de reunimos corno algunos tienen por costumbre, sino exhort\u00e1ndonos, tanto m\u00e1s cuando veis que este d\u00eda se acerca\u00bb (Heb. 10:24-25).<\/strong><\/p>\n<p>En el anterior art\u00edculo consideramos las motivaciones correctas para sobrellevar las cargas los unos de los otros. En esta segunda parte nos centraremos en la puesta en pr\u00e1ctica del cuidado mutuo -\u00bfc\u00f3mo hacerlo?- y en sus resultados, \u00bfqu\u00e9 efectos produce?<\/p>\n<p><strong>La puesta en pr\u00e1ctica: \u00bfc\u00f3mo hacerlo?<\/strong><\/p>\n<p>Una vez tenemos la motivaci\u00f3n correcta, \u00bfc\u00f3mo poner en pr\u00e1ctica esta exhortaci\u00f3n? De nuevo, el an\u00e1lisis del texto nos ayuda a entender su aplicaci\u00f3n. El verbo \u00absobrellevar\u00bb es el mismo que \u00abcargar\u00bb, como aparece en Juan 19:27, cuando Jes\u00fas carga con la cruz y empieza a andar hacia el G\u00f3lgota. La idea en el original es la de coger \u00abalgo que pesa\u00bb. De la misma ra\u00edz viene la palabra \u00abcarga\u00bb -bar\u00f3s- en Mateo 20:12: \u00abPorque mi yugo es f\u00e1cil y ligera mi carga\u00bb. Se refiere tanto a un peso f\u00edsico, literal, como a un peso simb\u00f3lico o moral, algo que agobia u oprime: una preocupaci\u00f3n, un problema, una dificultad, una enfermedad.<\/p>\n<p>Una ilustraci\u00f3n nos ayudar\u00e1 a entenderlo: todos viajamos por la vida con una mochila que puede estar m\u00e1s o menos cargada (la de unos m\u00e1s cargada que la de otros). La idea de \u00absobrellevar mutuamente las cargas\u00bb es la de coger la mochila del pr\u00f3jimo y llev\u00e1rsela un rato. Exactamente esto es lo que hizo Sim\u00f3n cuando los soldados romanos le cargaron con la cruz que llevaba el Se\u00f1or, posiblemente agotado por el peso de la misma: \u00abTomaron a Sim\u00f3n de Cirene, que ven\u00eda del campo, y le pusieron encima la cruz para que la llevase tras Jes\u00fas\u00bb (Lc. 23:26). \u00a1Qu\u00e9 privilegio, sin saberlo, el de Sim\u00f3n! Pero mucho mayor es el privilegio de todo creyente, porque en el acto mismo de llevar esta cruz y morir en ella, Jes\u00fas estaba cargando con todos nuestros pecados. Emociona descubrir que la palabra usada en Isa\u00edas 53:4 -\u00abCiertamente \u00c9l llev\u00f3 (carg\u00f3) nuestras enfermedades&#8230;\u00bb- es la misma de G\u00e1latas 6:2: \u00abSobrellevad las cargas los unos de los otros\u00bb.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s, el ejemplo de Jes\u00fas nos impele a hacer lo mismo. Es obvio que, en un sentido, nosotros no podemos llevar las cargas del pr\u00f3jimo como lo hizo Jes\u00fas: hay un elemento de sustituci\u00f3n, vicario, en la muerte del Se\u00f1or. Pero en un sentido m\u00e1s amplio, el de compartir la carga, podemos y debemos imitar a Cristo. Todo creyente deber\u00eda anhelar este coraz\u00f3n pastoral que nos lleva a acercarnos al hermano con esta actitud: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te pasa, puedo hacer algo por ti?. \u00bfTe puedo llevar la mochila un rato?\u00bb. Y no olvidemos que una de las maneras m\u00e1s eficaces de hacerlo es escuchando al otro. Saber escuchar al hermano es una excelente manera de sobrellevar su carga.<\/p>\n<p><strong>Hay un pasaje en el Nuevo Testamento que describe con precisi\u00f3n algunas formas pr\u00e1cticas de sobrellevar las cargas: \u00abY consider\u00e9monos unos a otros, para estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando de reunimos corno algunos tienen por costumbre, sino exhort\u00e1ndonos, tanto m\u00e1s cuando veis que este d\u00eda se acerca\u00bb (Heb. 10:24-25). Veamos estas cuatro formas pr\u00e1cticas de cuidar al hermano.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00abConsider\u00e9monos unos a otros\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Se refiere a la actitud de tomar la iniciativa y preocuparse por el hermano. Es simplemente \u00abtener en cuenta\u00bb al otro, no dejarlo de lado. A veces basta con un \u00ab\u00bfc\u00f3mo est\u00e1s?\u00bb sincero, sentido, que refleja todo el amor que sentimos hacia esta persona. Otras veces, incluso sobran las palabras, y la misma actitud de amor se transmite con una simple mirada a los ojos, penetrante, consoladora, una mirada que habla sola y que dice silenciosa: \u00ab\u00bfQu\u00e9 te pasa, hermano, te puedo ayudar? Estoy a tu lado si me necesitas\u00bb. Una carta o postal en momentos especiales, una simple llamada telef\u00f3nica al hermano enfermo o atribulado, una visita en su casa o en el hospital son otras formas pr\u00e1cticas de \u00abconsiderarnos unos a otros\u00bb y que enriquecen mucho la vida de la congregaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00abPara estimularnos al amor y a las buenas obras\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Todos conocemos personas cuya presencia nos contagia de un buen \u00e1nimo y nos enriquece. Su vida es una inspiraci\u00f3n que nos estimula de forma positiva. Transmiten el amor y la paz de Cristo. En una palabra, nos son modelos. La conversaci\u00f3n con ellos o la simple convivencia un rato a su lado nos motiva a imitarles porque, en realidad, ellos son imitadores de Cristo. Esta es una forma excelente de \u00abguardar\u00bb y cuidar de mi hermano: siendo un est\u00edmulo en su vida cristiana. Lo opuesto, ser un motivo de tropiezo, es un grave pecado que el Se\u00f1or conden\u00f3 con dureza (Mt. 18:6-7).<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00abNo dejando de reunimos\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>A primera vista puede sorprender esta frase en un contexto de cuidado pastoral y est\u00edmulo mutuo. Pero su inclusi\u00f3n aqu\u00ed es muy significativa. \u00bfPor qu\u00e9 y para qu\u00e9 vamos a los cultos en la iglesia? \u00bfSolo para recibir? \u00bfLa meta es sentirme bien yo? Por supuesto, recibimos bendici\u00f3n del culto, pero no podemos ir a la iglesia solo para recibir. Vamos para dar tanto como para recibir. De ah\u00ed que la asistencia al culto en s\u00ed misma sea muy importante, porque con ella expreso no solo mi compromiso con Dios, sino tambi\u00e9n mi amor hacia el hermano. Mi presencia en la iglesia es un gran est\u00edmulo para mis hermanos, de la misma manera que mi ausencia duele, entristece. No hay sentimiento m\u00e1s desolador que ver bancos vac\u00edos, los huecos dejados por hermanos que \u00abhan dejado de reunirse\u00bb. Esta es la raz\u00f3n por que no podemos aceptar la expresi\u00f3n peyorativa de calientabancos. \u00a1Bienvenidos sean los calientabancos! Su presencia en la iglesia es muy importante, porque con su sola asistencia nos transmiten amor fraternal y nos estimulan.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00abExhort\u00e1ndonos\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>El verbo \u00abexhortar\u00bb en el original tiene una gran riqueza de matices. Puede significar animar, estimular, consolar, fortalecer, interesarse por. Transmite una idea b\u00e1sica: preocuparse por el otro y darle un trato afable. Se trata m\u00e1s de una actitud que de una actividad; no tanto algo que se hace, sino una forma de ser. Es muy interesante observar c\u00f3mo el nombre dado al Esp\u00edritu Santo -Parakletos- deriva justamente de este mismo verbo \u00abexhortar\u00bb -parakaleo-, de tal manera que la tarea que realizamos al \u00abexhortarnos unos a otros\u00bb es, ni m\u00e1s ni menos, un eco -imperfecto- de la preciosa obra que el Esp\u00edritu Santo realiza en el creyente. \u00c9l es el Consolador por excelencia, y nuestro objetivo al \u00abexhortarnos unos a otros\u00bb es proporcionar tambi\u00e9n consolaci\u00f3n.<\/p>\n<p>No es casualidad que de este vers\u00edculo, y de otros parecidos, haya derivado la antigua y bella expresi\u00f3n cura de almas, tan com\u00fan en la Iglesia primitiva; curar es interesarse por, animar, fortalecer, dar. Puesto que la cura de almas, como hemos visto, no es tanto una actividad como una actitud, la falta de tiempo no puede ser excusa para darles a mis hermanos este trato afable.<\/p>\n<p><strong>Para concluir este punto, quisiera compartir un poema an\u00f3nimo que siempre ha ocupado un lugar especial en mi coraz\u00f3n. Desde la adolescencia me ha parecido un formidable resumen para toda una vida:<\/strong><\/p>\n<p>Una sola vez por este mundo pasar\u00e9.<br \/>Si hay alguna palabra bondadosa que pueda hablar,<br \/>alguna noble acci\u00f3n que pueda hacer,<br \/>diga yo esta palabra, haga yo esta acci\u00f3n ahora,<br \/>porque no pasar\u00e9 m\u00e1s por aqu\u00ed.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Los resultados: \u00bfqu\u00e9 consecuencias tiene?<\/strong><\/p>\n<p>La pr\u00e1ctica de sobrellevar las cargas mutuamente tiene unas consecuencias importantes en dos esferas: Por un lado, influye sobre la iglesia; es la esfera comunitaria. Por otro lado, tiene consecuencias en mi vida personal. Analicemos cada una de ellas:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>La edificaci\u00f3n de la iglesia<\/strong><\/p>\n<p>El cuidado fraternal mutuo es fruto del amor, pero al mismo tiempo transmite amor. Por ello atrae, tiene un poderoso efecto magn\u00e9tico a su alrededor. Este fue uno de los \u00absecretos\u00bb del crecimiento de la iglesia primitiva. La iglesia de Jerusal\u00e9n fue un modelo en esta noble tarea de cuidar al hermano. No es de extra\u00f1ar que \u00abel pueblo los alababa grandemente y los que cre\u00edan en el Se\u00f1or aumentaban m\u00e1s, gran n\u00famero as\u00ed de hombres como de mujeres\u00bb (Hch. 5:13-14).<\/p>\n<p>Este coraz\u00f3n pastoral de todos los miembros produce un crecimiento de la iglesia en n\u00famero porque es un testimonio poderoso. Hoy hablar\u00edamos de un fuerte impacto evangel\u00edstico. Ello es especialmente cierto en nuestra sociedad llena de gente sola que busca con ah\u00ednco \u00abcalor de hogar\u00bb, una mano que apoya, una sonrisa que simpatiza, un gesto de entrega. \u00a1Cu\u00e1ntas personas se quedaron en la iglesia y llegaron a la conversi\u00f3n \u00abporque el primer d\u00eda se interesaron por m\u00ed, me vinieron a decir algo, me dieron calor de hogar\u00bb!<\/p>\n<p>Una iglesia donde los unos sobrellevan las cargas de los otros viene a ser un hogar, una familia de familias que \u00abda cobijo al desamparado\u00bb (cf. Sal. 68:6). Es en este aspecto, entre otros, que la iglesia puede ser comunidad terap\u00e9utica, instrumento de sanidad para un mundo doliente. Hoy son muchas las personas abatidas por la angustia, la depresi\u00f3n o la soledad, heridas por relaciones rotas o familias infernales que deambulan por la vida como \u00abd\u00e9biles y perniquebradas\u00bb (Ez. 34:16). Son estas personas las que se acercar\u00e1n a la iglesia buscando que alguien las ayude a llevar su carga. Debemos estar alerta para preocuparnos por su situaci\u00f3n, dispuestos a llevarles \u00abla mochila\u00bb un tiempo, es decir, escucharlas, comprenderlas y, sobre todo, amarlas con el amor de Cristo, quien mostr\u00f3 profundo inter\u00e9s por todos aquellos que \u00abten\u00edan necesidad de m\u00e9dico\u00bb.<\/p>\n<p>Por otro lado, esta actitud de \u00abcura de almas\u00bb es uno de los instrumentos m\u00e1s poderosos de la Iglesia para lograr un crecimiento adecuado no solo en n\u00famero, sino tambi\u00e9n en madurez. El cuidado mutuo no solo es fuente de crecimiento cuantitativo, sino tambi\u00e9n de edificaci\u00f3n espiritual. Lo ve\u00edamos antes, al considerar el efecto modelo de aquellos que nos estimulan al amor y a las buenas obras. Esta es la ense\u00f1anza clara de Pablo. \u00abSiguiendo la verdad en amor crezcamos en todo en Aquel que es la cabeza, esto es, Cristo&#8230; todo el cuerpo recibe su crecimiento para ir edific\u00e1ndose en amor\u00bb (Ef. 4:15-16). Cuando me preocupo por mi hermano, le escucho y me intereso por sus problemas y necesidades estoy contribuyendo al crecimiento espiritual de toda la iglesia y al m\u00edo propio.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>La aprobaci\u00f3n de Cristo mismo: \u00abPorque a su tiempo segaremos si no desmayamos\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>Esta es la promesa firme del Ap\u00f3stol en nuestro texto de G\u00e1latas. \u00bfEn qu\u00e9 consistir\u00e1 la siega y cu\u00e1ndo ser\u00e1? Ante todo conviene observar que la siega no ocurrir\u00e1 cuando a nosotros nos guste o cuando queramos. A veces tenemos prisa por ver los resultados de nuestro trabajo. La siega ser\u00e1 a su tiempo. La expresi\u00f3n original significa en el momento maduro, en la estaci\u00f3n id\u00f3nea. El tiempo de la siega no lo marcamos nosotros, sino el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>\u00bfY en qu\u00e9 consistir\u00e1 la siega? \u00bfCu\u00e1les ser\u00e1n los resultados? El cuidar de mi hermano sobrellevando sus cargas tiene recompensas hermosas aqu\u00ed y ahora. Ya hemos visto el efecto ben\u00e9fico sobre la vida de la iglesia. Podr\u00edamos mencionar tambi\u00e9n la gratitud de aquellos que reciben nuestra \u00abcura de almas\u00bb, aunque ello -como ya hemos mencionado- no ocurre siempre. Igualmente, el hecho en s\u00ed de darse a otros y hacerles bien ya contiene un elemento de satisfacci\u00f3n personal, de manera que la mejor recompensa es sentirse \u00fatil al pr\u00f3jimo.<\/p>\n<p>Sin embargo, todos estos aspectos positivos y agradables quedan relegados a un lugar secundario cuando los comparamos con la m\u00e1s grande de las recompensas: el galard\u00f3n que Cristo mismo nos dar\u00e1 cuando entremos en su presencia. \u00abBien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondr\u00e9\u00bb (Mt. 25:21). \u00a1Este es el diploma por excelencia! Jes\u00fas mismo les dijo a sus disc\u00edpulos que \u00abcualquiera que d\u00e9 a uno de estos peque\u00f1itos un vaso de agua fr\u00eda solamente&#8230; no quedar\u00e1 sin recompensa\u00bb (Mt. 10:42). Por ello, Pablo nos exhorta: \u00abY todo lo que hag\u00e1is, hacedlo de coraz\u00f3n, como para el Se\u00f1or y no para los hombres; sabiendo que del Se\u00f1or recibir\u00e9is la recompensa de la herencia, porque a Cristo el Se\u00f1or serv\u00eds\u00bb (Col. 3:23-24). Por tanto, no debemos esperar el reconocimiento y la aprobaci\u00f3n aqu\u00ed y ahora de nuestros hermanos, sino de Cristo y en el futuro. Ello nos evitar\u00e1 decepciones innecesarias.<\/p>\n<p>Este pasaje donde se nos exhorta a sobrellevar los unos las cargas de los otros termina con un sano toque de realismo: \u00abNo nos cansemos, pues, de hacer el bien, porque a su tiempo segaremos si no desmayamos\u00bb (G\u00e1. 6:9). Pablo tiene una gran experiencia de entrega a los hermanos y tiene los pies en el suelo. \u00a1Cuidado! Sobrellevar las cargas de otros desgasta mucho. Es un ministerio esforzado del que uno se cansa con facilidad. Por ello nos avisa, porque lo natural es el cansancio. De ah\u00ed la gran necesidad de tener los ojos de la fe que remontan la mirada por encima de lo visible -un panorama no siempre halag\u00fce\u00f1o- y nos dan \u00abla certeza de lo que esperamos y la convicci\u00f3n de lo que no se ve\u00bb. Este fue el caso de Mois\u00e9s, un hombre que pudo sobrellevar las cargas de los otros -de todo un pueblo- porque \u00abse sostuvo como viendo al Invisible\u00bb (Heb. 11:27).<\/p>\n<p><strong>\u00abAs\u00ed que, seg\u00fan tengamos la oportunidad, hagamos bien a todos, y mayormente a los de la familia de la fe\u00bb (G\u00e1. 6:10).<\/strong><\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Dr. Pablo Mart\u00ednez Vila<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Este art\u00edculo tiene su primera parte AQU\u00cd \u00abY consider\u00e9monos unos a otros, para estimularnos al amor y a las buenas obras, no dejando de reunimos corno algunos tienen por costumbre, sino exhort\u00e1ndonos, tanto m\u00e1s cuando veis que este d\u00eda se acerca\u00bb (Heb. 10:24-25). 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