{"id":7036,"date":"2016-02-17T14:17:12","date_gmt":"2016-02-17T19:17:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-universo-rumores-de-lo-invisible\/"},"modified":"2016-02-17T14:17:12","modified_gmt":"2016-02-17T19:17:12","slug":"el-universo-rumores-de-lo-invisible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-universo-rumores-de-lo-invisible\/","title":{"rendered":"El Universo: Rumores de lo invisible"},"content":{"rendered":"<p><strong>En 1977, el cineasta George Lucas captur\u00f3 la imaginaci\u00f3n de millones con su aventura \u00e9pica La guerra de las galaxias. <\/strong><\/p>\n<p>Tanto los androides antropom\u00f3rficos como los efectos especiales convirtieron a este filme en un hito de la ciencia ficci\u00f3n. Lo que m\u00e1s impresion\u00f3 a los espectadores fue la espada de luz blandida por Luke Skywalker en sus luchas mortales con Darth Vader. Estos m\u00edticos conflictos fascinaron a las audiencias con la presencia de una Fuerza invisible que inundaba el cosmos y cuyo poder pod\u00eda ser convocado por personas comunes que procuraban defenderse de las fuerzas del mal.<\/p>\n<p><strong>Todo esto atrajo a un p\u00fablico que experimentaba el nacimiento de la alta tecnolog\u00eda y los avances del misticismo occidental. Pero, \u00bfno ser\u00e1 que, por medio de este \u00e9xito de taquilla, Lucas y compa\u00f1\u00eda comunicaron una verdad mucho mayor de la que ellos mismos imaginaron? Veamos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cTomad&#8230;la espada del Esp\u00edritu, que es la palabra de Dios\u201d (Efesios 6:17).<\/strong><\/p>\n<p>M\u00e1s de 20 a\u00f1os despu\u00e9s del episodio inicial de La guerra de las galaxias, la comunidad de astrof\u00edsicos realiz\u00f3 un asombroso descubrimiento. Desde 1929, cuando Edwin Hubble detect\u00f3 los corrimientos hacia el rojo que emit\u00edan estrellas distantes, se hab\u00eda establecido como hecho la r\u00e1pida expansi\u00f3n del universo. Lo que dej\u00f3 pasmados a los investigadores de los a\u00f1os noventa fue que la medici\u00f3n de los corrimientos hacia el rojo de las supernovas revelaba que el universo no s\u00f3lo se expande, sino que cada vez lo hace a mayor velocidad. Esto significa que las galaxias y las estrellas se est\u00e1n separando cada vez m\u00e1s unas de otras. En su intento por identificar la fuente de este fen\u00f3meno, los f\u00edsicos lo denominaron \u201cenerg\u00eda oscura\u201d, debido a su naturaleza misteriosa e invisible.<\/p>\n<p><strong>\u201cNo mirando nosotros las cosas que se ven, sino las que no se ven; pues las cosas que se ven son temporales, pero las que no se ven son eternas\u201d (2 Corintios 4:18).<\/strong><\/p>\n<p>Mediciones posteriores revelaron que esta energ\u00eda invisible que impregna el cosmos es responsable del 70 por ciento de los elementos del universo. Si a eso se le agrega toda la materia oscura del universo (la materia invisible), descubrimos que los elementos invisibles conforman el 95 por ciento del cosmos conocido. La aparici\u00f3n inesperada de la energ\u00eda oscura, y sus implicaciones para entender el universo, ha llevado a f\u00edsicos prominentes tales como Lawrence Krauss, Ed Witten y Steven Weinberg a denominar a esto el mayor interrogante de la f\u00edsica.<\/p>\n<p><strong>\u201cPor la fe entendemos haber sido constituido el universo por la palabra de Dios, de modo que lo que se ve fue hecho de lo que no se ve\u00eda\u201d (Hebreos 11:3).<\/strong><\/p>\n<p>Si se le pregunta a alguien qu\u00e9 es lo que hay en el vac\u00edo oscuro del espacio, muy probablemente responder\u00e1: \u201c\u00a1No hay nada, por supuesto!\u201d De la misma manera, en la comunidad cient\u00edfica se crey\u00f3 por mucho tiempo que, con excepci\u00f3n de los escasos grupos de galaxias, estrellas, planetas y polvo y gas interestelares, la vasta expansi\u00f3n del espacio estaba vac\u00eda, desprovista de materia y energ\u00eda. Sin embargo, con el surgimiento de la teor\u00eda cu\u00e1ntica y de la teor\u00eda de la relatividad de Albert Einstein, los cient\u00edficos comenzaron a ver que el espacio no es una vasta regi\u00f3n de vac\u00edo sino que, por el contrario y junto con el tiempo, conforma la estructura de cuatro dimensiones del universo visible.<\/p>\n<p><strong>\u201cEl que se cubre de luz como de vestidura, que extiende los cielos como una cortina\u201d (Salmo 104:2).<\/strong><\/p>\n<p>Estos descubrimientos revolucionarios revelaron que, en una escala subat\u00f3mica, el espacio-tiempo es una delicada estructura entretejida con hebras ondulantes de energ\u00eda cu\u00e1ntica en las cuales part\u00edculas diminutas y ex\u00f3ticas continuamente saltan a la existencia y desaparecen de ella. A gran escala, los movimientos de las galaxias y las estrellas crean ondas gravitacionales que rizan el tejido c\u00f3smico de acuerdo con la formulaci\u00f3n de la relatividad general de Einstein. Estos avances ayudaron a reformular la noci\u00f3n sostenida por tanto tiempo del espacio como un vac\u00edo inerte, para reconocer en cambio el espacio como un tumultuoso oc\u00e9ano de actividad. Pero, \u00bfqu\u00e9 conforma exactamente estas ondas?<\/p>\n<p><strong>\u201c\u00bfNo lleno yo, dice Jehov\u00e1, el cielo y la tierra?\u201d (Jerem\u00edas 23:24)<\/strong><\/p>\n<p>Una de las mayores iron\u00edas de la ciencia es el hecho de que Einstein modificara su teor\u00eda original de la relatividad al incluir una peque\u00f1a fuerza repulsiva en contrapartida de la atracci\u00f3n de la fuerza de gravedad. Einstein crey\u00f3 necesaria esta modificaci\u00f3n porque, a gran escala, la fuerza centr\u00edpeta de la gravedad producir\u00eda un eventual colapso del universo. Y esto era inaceptable porque, como \u00e9l y sus colegas cre\u00edan, el universo era eterno e inmutable. Pero los descubrimientos de los corrimientos hacia el rojo, de la r\u00e1pida expansi\u00f3n del universo y el Big Bang obligaron a Einstein a retractarse de su modificaci\u00f3n y a llamarla su \u201cm\u00e1s grande error\u201d. Sin embargo su \u201cerror\u201d surgir\u00eda nuevamente 70 a\u00f1os m\u00e1s tarde, al proponerse la existencia de la energ\u00eda oscura: la misteriosa fuerza que causa la expansi\u00f3n c\u00f3smica.<\/p>\n<p><strong>\u201cJehov\u00e1 Dios, Creador de los cielos, y el que los despliega&#8230; el que da aliento al pueblo que mora sobre ella, y esp\u00edritu a los que por ella andan\u201d (Isa\u00edas 42:5).<\/strong><\/p>\n<p>Esto a\u00fan no logra explicar en qu\u00e9 consiste esta energ\u00eda misteriosa y de d\u00f3nde proviene. Para muchos te\u00f3ricos, una posible explicaci\u00f3n es la energ\u00eda ondulada del campo cu\u00e1ntico que se cree es inherente al cosmos y que satura el espacio. Pero eso agrava el dilema y le agrega preguntas fundamentales: \u00bfCu\u00e1l es el origen de esta perpetua fuente de energ\u00eda? \u00bfQu\u00e9 \u201cmotor\u201d la sostiene?<\/p>\n<p><strong>\u201cEl cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia&#8230; sustenta todas las cosas con la palabra de su poder\u201d (Hebreos 1:3).<\/strong><\/p>\n<p>Otro problema es que, seg\u00fan la teor\u00eda cu\u00e1ntica, la cantidad de energ\u00eda de un cent\u00edmetro c\u00fabico de espacio \u201cvac\u00edo\u201d es superior a la que se encuentra en toda la materia del universo. (Supongo que Vader no bromeaba cuando dijo: \u201c\u00a1No subestimes el poder de la Fuerza!\u201d) Esto nos lleva a hacernos otra pregunta: \u00bfPor qu\u00e9 la energ\u00eda observable es tan poca en comparaci\u00f3n con la disponible?<\/p>\n<p><strong>\u201cSu gloria cubri\u00f3 los cielos&#8230;rayos brillantes sal\u00edan de su mano, y all\u00ed estaba escondido su poder\u201d (Habacuc 3:3, 4).<\/strong><\/p>\n<p>Los cient\u00edficos hablan de una \u201ccoincidencia\u201d seg\u00fan la cual la energ\u00eda y la materia se encuentran en el universo en las proporciones exactas, de manera que se equilibran entre la expansi\u00f3n y el eventual colapso. Esto ha hecho que algunos investigadores lleguen a la conclusi\u00f3n de que vivimos en un momento especial de la historia en que se dan las condiciones necesarias para la existencia del universo, cuando los seres humanos podemos observar y discernir muchos de los misterios de la creaci\u00f3n. Pero como advierte el f\u00edsico Brian Greene: \u201c[Toda respuesta que] se base en una descripci\u00f3n extremadamente precisa de caracter\u00edsticas de las cuales no tenemos una explicaci\u00f3n satisfactoria provoca el rechazo de los cient\u00edficos\u201d.<\/p>\n<p>\u201c\u00bfA qu\u00e9 se debe esto?\u201d, es posible preguntar. Simplemente, porque implica la existencia de Alguien que maneja los controles, lo que contradice las \u201creglas\u201d del materialismo cient\u00edfico.<\/p>\n<p><strong>En los postreros d\u00edas, habr\u00e1 personas que \u201csiempre est\u00e1n aprendiendo, y nunca pueden llegar al conocimiento de la verdad\u201d (2 Timoteo 3:7).<\/strong><\/p>\n<p>En los \u00faltimos 300 a\u00f1os los cient\u00edficos han realizado grandes avances en relaci\u00f3n con la descripci\u00f3n de los fen\u00f3menos observables de la naturaleza. Pero con cada nuevo descubrimiento han surgido nuevos interrogantes que han multiplicado los misterios observables. Lo que est\u00e1 cada vez m\u00e1s claro, sin embargo, es que el paso de la descripci\u00f3n a la explicaci\u00f3n est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 del \u00e1mbito de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica. De lo infinit\u00e9simo a lo infinito, el dise\u00f1o y la estructura de la naturaleza apuntan inexorablemente a las maravillas de lo invisible.<\/p>\n<p>Y con cada nuevo descubrimiento, las evidencias se\u00f1alan un tejido sobrenatural que no s\u00f3lo impulsa y anima el cosmos, sino que tambi\u00e9n posee las respuestas \u00faltimas acerca del universo y la realidad mismas. La energ\u00eda oscura no es sino el \u00faltimo indicio de que hay algo que es sobrenatural en la naturaleza.<\/p>\n<p>Al hablar en nombre de muchos investigadores a los que les molesta esta idea, el f\u00edsico Michael Turner, de la Universidad de Chicago, remarc\u00f3: \u201cLa energ\u00eda oscura es la clave de la comprensi\u00f3n de nuestro destino y bien podr\u00eda ser el problema n\u00famero uno de toda la f\u00edsica y la astronom\u00eda\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u201c\u00bfQui\u00e9n entendi\u00f3 la mente del Se\u00f1or?\u201d (Romanos 11:34).<\/strong><\/p>\n<p>Desde que los humanos comenzamos a investigar, percibimos un rumor constante de lo invisible en la magn\u00edfica estructura del universo. Intuimos que Alguien incre\u00edblemente inteligente y poderoso lo ha dise\u00f1ado y lo sostiene. Y a pesar de nuestros esfuerzos por dejar de lado esa noci\u00f3n, cada descubrimiento parece acercarnos m\u00e1s a ese rumor persistente.<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Regis Nicoll ha trabajado por m\u00e1s de 30 a\u00f1os como ingeniero nuclear y profesional de radioterapia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En 1977, el cineasta George Lucas captur\u00f3 la imaginaci\u00f3n de millones con su aventura \u00e9pica La guerra de las galaxias. Tanto los androides antropom\u00f3rficos como los efectos especiales convirtieron a este filme en un hito de la ciencia ficci\u00f3n. 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