{"id":7037,"date":"2016-02-17T14:17:14","date_gmt":"2016-02-17T19:17:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-tiempo-de-dios-y-la-manera-de-dios\/"},"modified":"2016-02-17T14:17:14","modified_gmt":"2016-02-17T19:17:14","slug":"el-tiempo-de-dios-y-la-manera-de-dios","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-tiempo-de-dios-y-la-manera-de-dios\/","title":{"rendered":"El tiempo de Dios y la manera de Dios"},"content":{"rendered":"<p><strong>Ten\u00eda tan solo catorce a\u00f1os, estaba en el colegio secundario, viv\u00eda una vida normal y feliz en una familia de ocho hijos, en la hermosa isla de Newfoundland al noreste de Canad\u00e1. <\/strong><\/p>\n<p>Un d\u00eda, abruptamente y sin advertencia, mi vida fue sacudida por la repentina muerte de mi padre de solo cuarenta a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Mi hermano mayor, de diecisiete, se convirti\u00f3 en el consejero de mam\u00e1. El futuro parec\u00eda sombr\u00edo y est\u00e9ril.<\/strong><\/p>\n<p>Mi sue\u00f1o era convertirme en enfermera, pero una enfermera en el campo misionero en un pa\u00eds lejano, donde pudiera comenzar una escuela de enfermer\u00eda o tal vez un orfanato. \u00bfSe cumplir\u00eda alguna vez mi sue\u00f1o? \u00bfC\u00f3mo podr\u00eda pagar mis estudios? Todo lo que sab\u00eda hacer era esperar que Dios se manifestara con una respuesta.<\/p>\n<p>La espera se convirti\u00f3 en un compromiso m\u00e1s profundo. Inmediatamente despu\u00e9s de completar la escuela secundaria me bautic\u00e9 en las suaves olas del oc\u00e9ano, no muy lejos de casa. Un a\u00f1o despu\u00e9s, dej\u00e9 la isla y fui a un colegio cristiano\u00a0adventista en el territorio continental de Canad\u00e1, donde comenc\u00e9 mis estudios para luego ir a otro colegio en los Estados Unidos donde pude concluir la carrera de enfermer\u00eda. La traves\u00eda hacia este primer t\u00edtulo fue llena de desaf\u00edos financieros y de todo tipo, pero Dios ya hab\u00eda preparado el camino.<\/p>\n<p>Un paso a la vez, fue la manera como \u00e9l me guiaba. Lleg\u00f3 el d\u00eda en que yo marchaba junto a otros, para recoger en la plataforma mi diploma de enfermer\u00eda. Ning\u00fan miembro de mi familia estuvo presente para atestiguar ese momento. Durante cinco a\u00f1os hab\u00eda estado a ocho mil kil\u00f3metros de mi hogar, sin poder ir. Pero muy pronto formar\u00eda mi propio hogar, al casarme con John quien se encontraba en el colegio estudiando teolog\u00eda. Poco despu\u00e9s nos dirig\u00edamos a otro colegio para continuar estudios de posgrado.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Convirti\u00e9ndome en misionera<\/strong><\/p>\n<p>Unos pocos meses despu\u00e9s que John comenzara su trabajo pastoral, aceptamos un llamado para servir como docentes en la Divisi\u00f3n del Lejano Oriente. Mis sue\u00f1os adolescentes comenzaban a desplegar, uno por vez, todos bajo la direcci\u00f3n y bendici\u00f3n de Dios. Contra todas las dificultades, me hab\u00eda convertido en una enfermera, una educadora, la esposa de un pastor adventista y ahora era una misionera docente en el colegio cristiano\u00a0adventista de Hong Kong.<\/p>\n<p>El colegio ten\u00eda la gran responsabilidad de preparar personal para China. Con esta meta en mente comenzamos a estudiar el idioma \u2013elegimos el mandar\u00edn, que era el m\u00e1s popular de China, aunque el canton\u00e9s era el dialecto predominante en Hong Kong.<\/p>\n<p>China estaba atravesando una tremenda agitaci\u00f3n social y pol\u00edtica mientras la revoluci\u00f3n cultural se desplazaba por el pa\u00eds. La d\u00e9cada de 1960 fue marcada por tensiones y violencia en la parte continental, que se propagaron a Hong Kong. Las calles comerciales y los pac\u00edficos lugares en la colonia brit\u00e1nica repentinamente se convirtieron en revoltosos centros de protestas y demostraciones pol\u00edticas. La violencia acompa\u00f1aba esas escenas.<\/p>\n<p>Ese fue tambi\u00e9n el tiempo cuando nuestra primog\u00e9nita naci\u00f3 en el hospital cristiano adventista de Tsuen Wan. Una noche tarde despu\u00e9s de visitarme a m\u00ed y la beb\u00e9, John estaba volviendo a casa en el colegio en Clear Water Bay cuando pas\u00f3 al lado de un cami\u00f3n estacionado al costado de la ruta. El conductor del cami\u00f3n grit\u00f3 en la oscuridad \u00a1Puo-loh! \u00a1Puo-loh! Mientras John procesaba los sonidos que se registraban en sus o\u00eddos record\u00f3 que Puo-loh en canton\u00e9s significaba pi\u00f1a \u2013lenguaje callejero para referirse a las bombas ubicadas en distintas \u00e1reas de la ciudad para crear caos. Se detuvo e investig\u00f3 el camino frente al auto. De hecho, una bomba activa yac\u00eda esperando hacer impacto. Al observar a la polic\u00eda detonar la bomba un par de horas m\u00e1s tarde, la evidencia del cuidado divino fue simple y poderosa. \u00bfPod\u00eda existir alguna duda que Dios estaba guiando nuestras vidas? John sigui\u00f3 estudiando el idioma chino con incrementado inter\u00e9s e inclusive ense\u00f1aba griego del Nuevo Testamento a sus estudiantes de teolog\u00eda usando el mandar\u00edn. Mientras tanto, un segundo hospital estaba en construcci\u00f3n en la isla Victoria. Con dos hospitales adventistas, claramente exist\u00eda la necesidad de una escuela de enfermer\u00eda. Los l\u00edderes de la Uni\u00f3n y la Misi\u00f3n me pidieron que asumiera esa responsabilidad. La tarea no era m\u00eda, sino de Dios. Un programa cristiano de entrenamiento en enfermer\u00eda fue tomando forma y para el momento en que dejamos Hong Kong cinco a\u00f1os despu\u00e9s, la segunda cohorte de alumnos se hab\u00eda graduado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Estudios de posgrado<\/strong><\/p>\n<p>Al final de nuestro primer per\u00edodo como misioneros, mientras plane\u00e1bamos nuestro regreso a los Estados Unidos, la Divisi\u00f3n nos present\u00f3 un nuevo desaf\u00edo: proseguir con estudios de posgrado y regresar al Asia para desarrollar programas acad\u00e9micos de posgrado para la iglesia. Nos encantaba Asia y su gente. Donde hay lazos de amor, cualquier desaf\u00edo se convierte en una oportunidad para Dios.<\/p>\n<p>Los estudios de posgrado estuvieron llenos de acontecimientos, pero los dos nos concentramos en estudios doctorales de tiempo completo. El cambio en el apoyo econ\u00f3mico y el nacimiento de nuestra segunda hija agreg\u00f3 desaf\u00edos nuevos y especiales. Los marcadores en el camino hacia el futuro no eran del todo claros, pero yo sab\u00eda que Dios los revelar\u00eda uno a la vez. Su gracia y fortaleza son suficientes para el desaf\u00edo del momento. Culminamos nuestros estudios, y el d\u00eda de A\u00f1o Nuevo de 1979 nos encontr\u00f3 en las Filipinas, en el Seminario Teol\u00f3gico y la Escuela de Posgrado localizados en el nuevo campus del colegio de la Uni\u00f3n de las Filipinas en Silang, Cavite. Estos programas atra\u00edan estudiantes brillantes de los vastos territorios y ricas culturas de esa regi\u00f3n e inclusive del \u00c1frica. Servir y vivir all\u00ed fue como estar en las Naciones Unidas.<\/p>\n<p>Pronto se me present\u00f3 el siguiente desaf\u00edo: la necesidad de un programa de posgrado en enfermer\u00eda para preparar a docentes y l\u00edderes para las numerosas instituciones cristianas adventistas de salud y escuelas de enfermer\u00eda en todo el Lejano Oriente. Estudiantes de Tailandia, Indonesia, Corea, las Filipinas y del \u00c1frica se matriculaban en el nuevo programa. Ense\u00f1ar a un grupo tan diverso, altamente motivado, en un contexto cultural tan rico, fue profundamente significativo y lleno de hermosas satisfacciones.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Un ministerio en expansi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>Diez a\u00f1os despu\u00e9s nos enfrentamos con otro tipo de desaf\u00edo. Nuestras dos hijas estaban listas para hacer transiciones educativas significativas. La primera ten\u00eda que ir a la universidad, la segunda al colegio secundario. Era tiempo de dar prioridad a las necesidades de nuestras hijas y eso significaba volver a Estados Unidos. En ese momento se estaba dando un di\u00e1logo importante acerca de la posibilidad de un proyecto de apoyo a la China, financiado conjuntamente por la Iglesia cristiana Adventista y un generoso empresario de Hong Kong. La Universidad de Loma Linda supervisar\u00eda la construcci\u00f3n y funcionamiento de un nuevo y moderno centro m\u00e9dico \u2013el Hospital de Sir Run Run Shaw (SRRSH)\u2013 en China. La sola posibilidad de semejante proyecto me emocionaba, por m\u00e1s que nos est\u00e1bamos yendo de Asia y no ten\u00eda idea si estar\u00eda involucrada el \u00e9l. Veinte a\u00f1os despu\u00e9s de la Revoluci\u00f3n Cultural y nuestra estad\u00eda en Hong Kong, \u00a1una puerta se estaba abriendo para la presencia de trabajadores cristianos en China!<\/p>\n<p>Nosotros regresamos a Estados Unidos y nos unimos al cuerpo docente de la Universidad de Loma Linda. El proyecto SRRSH se mov\u00eda hacia adelante en forma constante y pronto surgi\u00f3 la necesidad de que l\u00edderes en enfermer\u00eda fueran a China a trabajar junto con las enfermeras locales cuando el hospital abriera sus servicios. Una estudiante de posgrado de la escuela de enfermer\u00eda decidi\u00f3 ir cuando terminara sus estudios. Era la persona ideal para el desaf\u00edo, mostrando no solamente profesionalismo en enfermer\u00eda sino tambi\u00e9n el amor de Dios, y as\u00ed fue que varias enfermeras del SRRSH se interesaron por el cristianismo.<\/p>\n<p>El ministerio global de la Universidad de Loma Linda pronto dar\u00eda un nuevo giro. Por a\u00f1os, la Escuela de Enfermer\u00eda de la Universidad de Loma Linda (LLUSN) hab\u00eda recibido pedidos de distintas partes del mundo para asignar becas para preparar a docentes de instituciones hermanas en otros pa\u00edses. La LLUSN respondi\u00f3, concediendo una o dos becas por vez. Algunas veces los alumnos luchaban con el ingl\u00e9s y necesitaban hasta tres a\u00f1os para completar la Maestr\u00eda, por lo que nuestro ministerio global era limitado. Pero Dios nos mostr\u00f3 un camino distinto.<\/p>\n<p>La escasez de enfermeras y docentes de enfermer\u00eda a nivel mundial demandaba una nueva estrategia. Si pod\u00edamos atraer m\u00e1s y m\u00e1s alumnos de alrededor del mundo a Loma Linda, \u00bfpor qu\u00e9 no llevar los programas de posgrado de la LLUSN al mundo? De este modo naci\u00f3 un nuevo desaf\u00edo: se desarroll\u00f3 un programa de posgrado extramuros. Donantes con visi\u00f3n proveyeron el apoyo financiero. El primer experimento distante de Maestr\u00eda en Enfermer\u00eda se lanz\u00f3 en 2005 con cerca de 50 alumnos de 24 pa\u00edses. La mayor\u00eda eran de instituciones adventistas, pero ocho eran de China. La mitad del grupo asisti\u00f3 a clases en Tailandia y la otra mitad en Argentina y Sud\u00e1frica. La ense\u00f1anza era la misma que en la Universidad de Loma Linda y provista por los mismos docentes. Un intercambio cultural entre los estudiantes y entre los estudiantes y los docentes, mejor\u00f3 la experiencia educacional tanto de los docentes como de los alumnos. A trav\u00e9s del modelado de los valores cristianos y la integraci\u00f3n de la fe y ense\u00f1anza, los alumnos observaron el cristianismo en acci\u00f3n y lo describieron como un cambio en sus vidas.<\/p>\n<p>Pero pronto descubrimos que el t\u00edtulo de Maestr\u00eda no era suficiente. Un creciente n\u00famero de universidades adventistas alrededor del mundo est\u00e1n agregando programas de posgrado propios, para mantener un cuerpo docente calificado y ayudar a satisfacer las necesidades de sus territorios. En las instituciones que ofrecen un t\u00edtulo de Maestr\u00eda, es necesario que los docentes posean un Doctorado. Nuevamente, es dif\u00edcil en muchos pa\u00edses que los docentes adventistas obtengan acceso y apoyo para estos estudios. La Escuela de Enfermer\u00eda de la Universidad de Loma Linda ofrece un Doctorado en Enfermer\u00eda, pero en el presente, requiere que los estudiantes vengan al campus por un per\u00edodo de cuatro o cinco a\u00f1os para obtener su t\u00edtulo. Para servir al campo mundial m\u00e1s eficientemente, necesitamos un formato en el cual los estudiantes puedan venir por per\u00edodos m\u00e1s cortos y continuar en sus roles de docencia en sus pa\u00edses. Adem\u00e1s, se necesitan becas para hacer esto posible y este es el pr\u00f3ximo desaf\u00edo misionero a ser conquistado \u2013un desaf\u00edo que Dios resolver\u00e1 a su modo y a su debido tiempo, un paso a la vez. Todo lo que \u00e9l necesita son instrumentos humanos que busquen seguir su camino.<\/p>\n<p><strong>En esa b\u00fasqueda he encontrado mi gozo. De la adolescente en shock por la prematura muerte de su padre y atribulada por un futuro que parec\u00eda ser oscuro e incierto, me he convertido en una persona que ha visto la vida en toda su tragedia y triunfo, incertidumbre y completo gozo. El camino fue allanado y preparado por el que dijo, \u201cYo soy el camino, la verdad y la vida\u201d. Todo lo que necesitaba hacer era poner mis sue\u00f1os, mis esperanzas y mi vida en quien nunca falla.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Patricia S. Jones (Ph.D., Vanderbilt University) es profesora de Enfermer\u00eda y directora del Departamento Internacional de Enfermer\u00eda en la Universidad de Loma Linda, California.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Ten\u00eda tan solo catorce a\u00f1os, estaba en el colegio secundario, viv\u00eda una vida normal y feliz en una familia de ocho hijos, en la hermosa isla de Newfoundland al noreste de Canad\u00e1. 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