{"id":7071,"date":"2016-02-17T14:18:23","date_gmt":"2016-02-17T19:18:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/se-puede-confiar-en-la-biblia\/"},"modified":"2016-02-17T14:18:23","modified_gmt":"2016-02-17T19:18:23","slug":"se-puede-confiar-en-la-biblia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/se-puede-confiar-en-la-biblia\/","title":{"rendered":"\u00bfSe puede confiar en la Biblia?"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u201cNo os fi\u00e9is de las tablas podridas\u201d, escribi\u00f3 el dramaturgo ingl\u00e9s William Shakespeare. Y es l\u00f3gico, pues antes de saltar al interior de un bote, por ejemplo, conviene asegurarse de que sus tablas no est\u00e9n podridas.<\/strong><\/p>\n<p>Las palabras de Shakespeare reflejan bien el sentir de Salom\u00f3n, el sabio rey del antiguo Israel, quien unos tres mil a\u00f1os atr\u00e1s escribi\u00f3: \u201cEl ingenuo cree todo lo que le dicen; el prudente se fija por d\u00f3nde va\u201d (Proverbios 14:15, NVI).<\/p>\n<p><strong>Solo un ingenuo ir\u00eda por la vida aceptando ciegamente todo lo que oyera y basando sus decisiones y conducta en consejos irreflexivos y ense\u00f1anzas infundadas. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Depositar la confianza en el objeto equivocado \u2014igual que pisar las tablas podridas de un bote\u2014 podr\u00eda resultar catastr\u00f3fico. Por ello, cabe la pregunta: \u201c\u00bfHabr\u00e1 una gu\u00eda que merezca nuestra confianza?\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>Millones de personas conf\u00edan plenamente en un libro antiguo: la Santa Biblia. Lo consultan para guiarse en la vida y tomar decisiones y amoldan su conducta a sus ense\u00f1anzas. \u00bfPisan estas personas tablas podridas, por as\u00ed decirlo? La respuesta depende much\u00edsimo de la contestaci\u00f3n a otra pregunta: \u201c\u00bfExisten razones s\u00f3lidas para fiarse de la Biblia?\u201d.<\/p>\n<p>El tema merece m\u00e1s que solo un inter\u00e9s pasajero, dada su importancia. De hecho, si la Biblia viene en realidad de parte de nuestro Creador, tanto a usted como a su familia les beneficiar\u00e1 averiguar lo que dice.<\/p>\n<p>Veamos en primer lugar datos relevantes que hacen que sea, como m\u00ednimo, un libro sin igual.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Un libro sin igual<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u201cLa Biblia es el libro de mayor difusi\u00f3n de la historia.\u201d (The World Book Encyclopedia.)<\/strong><\/p>\n<p>Hace m\u00e1s de quinientos cincuenta a\u00f1os, el inventor alem\u00e1n Johannes Gutenberg inici\u00f3 la impresi\u00f3n con tipos m\u00f3viles. El primer libro de importancia que sali\u00f3 de su prensa fue la Biblia. Desde entonces se han impreso miles de millones de libros sobre infinidad de temas, pero ninguno alcanza la talla de la Biblia.<\/p>\n<ul>\n<li>Se calcula que se han impreso, total o parcialmente, casi cinco mil millones de biblias, lo que supone m\u00e1s de cinco veces la cifra del Libro rojo de Mao, la segunda obra de mayor difusi\u00f3n.<\/li>\n<li>En tan solo un a\u00f1o reciente, la Biblia completa o en parte ha alcanzado una distribuci\u00f3n de m\u00e1s de cincuenta millones de ejemplares. \u201cLa Biblia es el libro m\u00e1s vendido del a\u00f1o, todos los a\u00f1os\u201d, informa la revista The New Yorker.<\/li>\n<li>La Biblia ha sido traducida en su totalidad o en parte en m\u00e1s de dos mil cuatrocientos idiomas. M\u00e1s del noventa por ciento de la humanidad dispone al menos de alg\u00fan libro de la Biblia en su lengua.<\/li>\n<li>Casi la mitad de los escritores b\u00edblicos completaron sus escritos antes de que nacieran Confucio, el renombrado sabio chino, y Siddh\u0101rtha Gautama, el fundador del budismo.<\/li>\n<li>La Biblia ha dejado una honda huella en las artes, como lo atestiguan algunas de las obras pict\u00f3ricas, musicales y literarias m\u00e1s c\u00e9lebres.<\/li>\n<li>La Biblia ha salido airosa de las prohibiciones oficiales, las quemas a manos de enemigos religiosos y los embates de la cr\u00edtica. Ning\u00fan otro libro ha soportado mayor oposici\u00f3n a lo largo de la historia.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Estos datos son excepcionales, \u00bfverdad? Pero claro, por impresionantes que sean los datos y las estad\u00edsticas, no demuestran por s\u00ed mismos que la Biblia sea digna de confianza. A continuaci\u00f3n examinaremos cinco razones que han convencido a millones de personas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Razones para confiar en la Biblia<\/strong><\/p>\n<p><strong>1. Exactitud hist\u00f3rica<\/strong><\/p>\n<p><strong>Ser\u00eda muy dif\u00edcil fiarse de una obra que tuviera inexactitudes. Imag\u00ednese que un libro de historia moderna situara la segunda guerra mundial en el siglo XIX o que llamara rey al presidente de Estados Unidos. \u00bfNo minar\u00eda esto su credibilidad?<\/strong><\/p>\n<p>Nadie jam\u00e1s ha podido demostrar que la Biblia sea inexacta en materia hist\u00f3rica. Los personajes y los sucesos de los que habla son reales.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Personajes.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0La cr\u00edtica puso en duda la existencia de Poncio Pilato, el prefecto de Judea que entreg\u00f3 a Jes\u00fas para que lo colgaran (Mateo 27:1-26). Una prueba de que Pilato gobern\u00f3 Judea es la inscripci\u00f3n grabada en un bloque de piedra descubierto en 1961 en la ciudad portuaria de Cesarea, a orillas del Mediterr\u00e1neo.<\/p>\n<p>Antes de 1993 no hab\u00eda prueba externa que sostuviera la historicidad de David, el valeroso y joven pastor que lleg\u00f3 a ser rey de Israel. Pero aquel a\u00f1o se desenterr\u00f3 en el norte de Israel una estela de basalto que databa del siglo IX antes de nuestra era y que, seg\u00fan los expertos, ten\u00eda grabadas las palabras \u201ccasa de David\u201d y \u201crey de Israel\u201d.<\/p>\n<p><strong>Sucesos.<\/strong><\/p>\n<p>Hasta hace poco, muchos eruditos dudaban de la exactitud del relato b\u00edblico sobre la lucha que libr\u00f3 Edom contra Israel en tiempos de David (2 Samuel 8:13, 14). Argumentaban que Edom era un simple pueblo de pastores que en aquella \u00e9poca a\u00fan no ten\u00eda ni el poder ni la organizaci\u00f3n suficientes para suponer una amenaza contra Israel. Sin embargo, las \u00faltimas excavaciones indican que \u201cEdom era una sociedad desarrollada siglos antes [de lo que se cre\u00eda anteriormente], tal como describe la Biblia\u201d, afirma un art\u00edculo de la revista Biblical Archaeology Review.<\/p>\n<p><strong>T\u00edtulos correctos.<\/strong><\/p>\n<p>Durante los diecis\u00e9is siglos que tard\u00f3 en redactarse la Biblia, hubo muchos gobernantes en el mundo. Cada vez que la Biblia se refiere a un gobernante, le da el tratamiento correcto. Por ejemplo, a Herodes Antipas se le llama acertadamente \u201cgobernante de distrito\u201d, y a Gali\u00f3n, \u201cproc\u00f3nsul\u201d (Lucas 3:1; Hechos 18:12). Esdras 5:6 dice que Tatenai era el gobernador de la provincia persa de \u201cm\u00e1s all\u00e1 del R\u00edo\u201d, el \u00c9ufrates, y una moneda acu\u00f1ada en el siglo IV antes de nuestra era lleva una inscripci\u00f3n similar, que indica que el gobernador persa Mazaeus estaba al frente de la provincia de \u201cm\u00e1s all\u00e1 del R\u00edo\u201d.<\/p>\n<p><strong>La exactitud en lo que parecen ser detalles sin importancia no debe tenerse en poco. El hecho de que los escritores b\u00edblicos demostraran ser confiables aun en tales detalles sin duda refuerza nuestra confianza en todos sus escritos.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>2. Franqueza de sus escritores<\/strong><\/p>\n<p><strong>La honradez es la base de la confianza. El hombre honrado se gana la confianza de los dem\u00e1s; pero si miente una sola vez, la pierde.<\/strong><\/p>\n<p>Los escritores b\u00edblicos fueron hombres honrados y sinceros. Su franqueza contribuye a que sus escritos posean el distintivo sabor de la verdad.<\/p>\n<p><strong>Debilidades.<\/strong><\/p>\n<p>Los escritores b\u00edblicos admitieron sin reservas sus flaquezas. Mois\u00e9s cont\u00f3 lo caro que le cost\u00f3 un error (N\u00fameros 20:7-13). Asaf confes\u00f3 que por un tiempo envidi\u00f3 la prosperidad de los imp\u00edos (Salmo 73:1-14). Jon\u00e1s habl\u00f3 de su desobediencia y de la mala actitud que al principio adopt\u00f3 cuando Dios fue misericordioso con los pecadores arrepentidos (Jon\u00e1s 1:1-3; 3:10; 4:1-3). Mateo cont\u00f3 sin rodeos que hab\u00eda abandonado a Jes\u00fas la noche en que lo apresaron (Mateo 26:56).<\/p>\n<p><strong>Los escritores b\u00edblicos, como Jon\u00e1s, no escondieron sus flaquezas<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0Los redactores de las Escrituras Hebreas pusieron al descubierto las reiteradas quejas y la rebeli\u00f3n de su propio pueblo (2 Cr\u00f3nicas 36:15, 16). Ni siquiera los l\u00edderes nacionales se salvaron de sus denunciaciones (Ezequiel 34:1-10). Con igual franqueza, los ap\u00f3stoles informaron en sus cartas de los problemas graves por los que pasaron varias congregaciones del siglo primero, as\u00ed como varios cristianos, incluso algunos que ocupaban puestos de responsabilidad (1 Corintios 1:10-13; 2 Timoteo 2:16-18; 4:10).<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>La verdad desnuda.<\/strong><\/p>\n<p>Los escritores b\u00edblicos no intentaron encubrir lo que algunas personas calificar\u00edan de verdad embarazosa. Por ejemplo, los cristianos primitivos reconocieron abiertamente que el mundo no los admiraba, sino que los ten\u00eda por necios e innobles (1 Corintios 1:26-29). De hecho, escribieron que a los ap\u00f3stoles de Jes\u00fas se los consideraba \u201chombres iletrados y del vulgo\u201d (Hechos 4:13).<\/p>\n<p>Los evangelistas no adornaron la verdad para darle a Jes\u00fas una imagen m\u00e1s favorable. Con franqueza contaron que tuvo un nacimiento humilde en el seno de una familia de clase trabajadora, que no estudi\u00f3 en escuelas prestigiosas y que la mayor\u00eda de sus contempor\u00e1neos rechazaron su mensaje (Mateo 27:25; Lucas 2:4-7; Juan 7:15).<\/p>\n<p><strong>No cabe duda, la Biblia ofrece muchas pruebas de que es obra de hombres honrados. \u00bfNo le inspira confianza tal honradez?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>3. Coherencia interna<\/strong><\/p>\n<p>Supongamos que se pidiera a cuarenta hombres de diversos antecedentes que cada uno escribiera un fragmento de un libro. La mayor\u00eda no se conocen entre s\u00ed, y algunos ignoran lo que han escrito los dem\u00e1s. \u00bfSe esperar\u00eda que su obra fuera coherente?<\/p>\n<p>LA Biblia encaja con esta descripci\u00f3n. Aunque fue redactada en circunstancias a\u00fan m\u00e1s ins\u00f3litas, su coherencia interna es extraordinaria.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Circunstancias excepcionales.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0La Biblia se escribi\u00f3 en el lapso de unos mil seiscientos a\u00f1os. Se empez\u00f3 en 1513 antes de nuestra era y se concluy\u00f3 alrededor del a\u00f1o 98 de nuestra era, de modo que hubo siglos de distancia entre muchos de sus aproximadamente cuarenta redactores. Estos ten\u00edan oficios muy variados: algunos eran pescadores, otros pastores, otros reyes, y hubo uno que era m\u00e9dico.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Mensaje coherente.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0Los escritores de la Biblia siguieron un mismo hilo argumental: la vindicaci\u00f3n del derecho de Dios a gobernar a la humanidad y el cumplimiento de su prop\u00f3sito mediante su Reino celestial, que regir\u00e1 el mundo. El tema central arranca en G\u00e9nesis y se desarrolla en libros sucesivos, hasta alcanzar su punto culminante en Revelaci\u00f3n o Apocalipsis.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Concordancia en los detalles. <\/strong><\/p>\n<p>Los escritores b\u00edblicos concordaron hasta en el m\u00e1s m\u00ednimo detalle, aunque en muchos casos tal concordancia no fue intencionada. Veamos un ejemplo. Juan el evangelista relata que cuando una multitud fue a donde estaba Jes\u00fas para escucharlo, este le pregunt\u00f3 espec\u00edficamente a Felipe d\u00f3nde podr\u00edan comprar pan para tanta gente (Juan 6:1-5). En un relato paralelo, Lucas sit\u00faa este suceso en las cercan\u00edas de Betsaida, y Juan ya hab\u00eda mencionado al comienzo de su Evangelio que Felipe era de Betsaida (Lucas 9:10; Juan 1:44). Era l\u00f3gico, pues, que Jes\u00fas se dirigiera al hombre que hab\u00eda vivido en aquellos alrededores. Como vemos, concuerdan los detalles, aunque es evidente que no hubo intencionalidad.#<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Diferencias l\u00f3gicas. <\/strong><\/p>\n<p>Es verdad que en algunos relatos existen ciertas diferencias, pero \u00bfno es lo que se esperar\u00eda? Imaginemos que un grupo de personas presenciara un asesinato. Si cada una mencionara los mismos detalles con las mismas palabras, \u00bfno sospechar\u00edamos que hubo complicidad? Lo normal ser\u00eda que su testimonio variara algo, en funci\u00f3n de su perspectiva personal. As\u00ed fue en el caso de los redactores de la Biblia.<\/p>\n<p>\u00bfEra el manto de Jes\u00fas p\u00farpura o escarlata?<\/p>\n<p>\u00a0Tomemos por ejemplo el manto que llevaba Jes\u00fas el d\u00eda de su muerte. \u00bfEra de color p\u00farpura, como indican Marcos y Juan, o escarlata, como dice Mateo? (Mateo 27:28; Marcos 15:17; Juan 19:2.) En realidad, ambas descripciones son correctas. El p\u00farpura es un rojo intenso que tiende al violeta, as\u00ed que, dependiendo del \u00e1ngulo de visi\u00f3n del observador, el reflejo de la luz y el fondo podr\u00edan haber matado su intensidad y haberle dado diferentes tonalidades al manto.<\/p>\n<p><strong>La coherencia entre los escritores de la Biblia, incluida su concordancia no intencionada en los detalles, imprime un sello de autenticidad a sus relatos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>4. Exactitud cient\u00edfica<\/strong><\/p>\n<p>La ciencia ha avanzado much\u00edsimo en las \u00faltimas d\u00e9cadas: viejas teor\u00edas han cedido el paso a otras m\u00e1s novedosas. Lo que en su d\u00eda se admiti\u00f3 como verdad ahora tal vez se considere falso. Tanto es as\u00ed que no dejan de revisarse los libros de ciencia.<\/p>\n<p><strong>La Biblia no es un tratado cient\u00edfico, pero cuando toca aspectos de este tipo se destaca no solo por lo que dice, sino tambi\u00e9n por lo que no dice.<\/strong><\/p>\n<p>Libre de conceptos contrarios a los principios cient\u00edficos. En la antig\u00fcedad hubo conceptos err\u00f3neos muy difundidos, entre ellos que la Tierra era plana o que la sosten\u00edan ciertos objetos o sustancias tangibles. Antes, cuando la ciencia a\u00fan ignoraba c\u00f3mo se propagaban las enfermedades o c\u00f3mo prevenirlas, los m\u00e9dicos empleaban ciertas t\u00e9cnicas que eran ineficaces o, en el peor de los casos, mortales. Pero la Biblia no apoya ni siquiera una vez, en sus m\u00e1s de mil cien cap\u00edtulos, ning\u00fan concepto ni ninguna t\u00e9cnica nociva que vayan en contra de los principios cient\u00edficos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<br \/>Adelant\u00e1ndose a los conocimientos de la \u00e9poca, la Biblia acertadamente afirm\u00f3 que la Tierra es circular y cuelga \u201csobre nada\u201d<\/strong><\/p>\n<p>Declaraciones con rigor cient\u00edfico. Hace tres mil quinientos a\u00f1os, la Biblia declar\u00f3 que la Tierra colgaba \u201csobre nada\u201d (Job 26:7). En el siglo VIII antes de nuestra era, Isa\u00edas aludi\u00f3 claramente al \u201cc\u00edrculo [o esfera] de la tierra\u201d (Isa\u00edas 40:22). Una Tierra esf\u00e9rica que flota en el vac\u00edo sin nada f\u00edsico o visible que la sustente&#8230; \u00bfno parece un concepto incre\u00edblemente moderno?<\/p>\n<p>La Ley de Mois\u00e9s (escrita alrededor de 1500 antes de nuestra era y recogida en los cinco primeros libros de la Biblia) conten\u00eda acertados preceptos sobre la cuarentena, sobre qu\u00e9 hacer cuando se tocaba un cad\u00e1ver y sobre c\u00f3mo deshacerse de los excrementos (Lev\u00edtico 13:1-5; N\u00fameros 19:1-13; Deuteronomio 23:13, 14).<\/p>\n<p>Gracias en parte a los poderosos telescopios que escrutan el firmamento, algunos cosm\u00f3logos han llegado a la conclusi\u00f3n de que el universo tuvo un nacimiento repentino. Claro, no todos los cient\u00edficos aceptan lo que implica este punto de vista. Cierto profesor dijo: \u201cUn universo que tenga principio parece exigir una primera causa, pues \u00bfqui\u00e9n podr\u00eda imaginar semejante efecto sin una causa de suficiente magnitud?\u201d. Mucho antes de que se inventaran los telescopios, el primer vers\u00edculo de la Biblia ya afirmaba: \u201cEn el principio Dios cre\u00f3 los cielos y la tierra\u201d (G\u00e9nesis 1:1).<\/p>\n<p><strong>Aunque se trata de un libro antiguo y toca muchos temas, la Biblia no contiene inexactitudes cient\u00edficas. \u00bfVerdad que merece, como m\u00ednimo, que la examinemos?^<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>5. Cumplimiento de profec\u00edas<\/strong><\/p>\n<p>Pensemos en un meteor\u00f3logo que lleva a\u00f1os pronosticando el tiempo con acierto. Si anunciara lluvia, \u00bfno ser\u00eda prudente salir de casa con un paraguas?<\/p>\n<p><strong>En la\u00a0Biblia abundan las predicciones, o profec\u00edas. Y como bien documenta la historia, siempre han resultado certeras.<\/strong><\/p>\n<p>Se\u00f1as distintivas. Las profec\u00edas b\u00edblicas suelen ser concretas y se cumplen hasta el m\u00e1s m\u00ednimo detalle. Normalmente tratan asuntos de gran relevancia y predicen justo lo contrario de lo que los contempor\u00e1neos del escritor esperar\u00edan.<\/p>\n<p>La Biblia predijo con exactitud que un rey llamado Ciro conquistar\u00eda la poderosa Babilonia<\/p>\n<p><strong>\u00a0Un caso destacado.<\/strong><\/p>\n<p>A la antigua Babilonia, construida estrat\u00e9gicamente a orillas del r\u00edo \u00c9ufrates, se la ha llamado \u201cel centro cultural, pol\u00edtico y religioso del antiguo Oriente\u201d. Pues bien, cerca del a\u00f1o 732 antes de la era com\u00fan (a.e.c.), Isa\u00edas puso por escrito una profec\u00eda nefasta: que Babilonia caer\u00eda. El profeta dio datos precisos, a saber, que el nombre del conquistador ser\u00eda Ciro, que las aguas protectoras del \u00c9ufrates se secar\u00edan y que las puertas de la ciudad no estar\u00edan cerradas (Isa\u00edas 44:27\u201345:3). Unos doscientos a\u00f1os despu\u00e9s, el 5 de octubre del 539, la profec\u00eda se cumpli\u00f3 con exactitud. El historiador griego Herodoto (siglo V a.e.c.) confirm\u00f3 que la ca\u00edda de Babilonia aconteci\u00f3 tal como se hab\u00eda pronosticado.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Una predicci\u00f3n audaz.<\/strong><\/p>\n<p>Isa\u00edas lanz\u00f3 otra predicci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s sorprendente sobre Babilonia: \u201cNunca ser\u00e1 habitada\u201d (Isa\u00edas 13:19, 20). Anunciar la desolaci\u00f3n permanente de una ciudad pr\u00f3spera y estrat\u00e9gica como esta sin duda era una predicci\u00f3n audaz, pues lo l\u00f3gico ser\u00eda que se la reconstruyera si alg\u00fan d\u00eda llegaba a ser destruida. Aunque Babilonia no fue devastada inmediatamente despu\u00e9s de su conquista, las palabras de Isa\u00edas acabaron realiz\u00e1ndose. El lugar donde se alzaba Babilonia \u201ces una zona desolada, calurosa, des\u00e9rtica y polvorienta\u201d, informa la revista Smithsonian.<\/p>\n<p><strong>Resulta impresionante observar el alcance de la profec\u00eda de Isa\u00edas. Su predicci\u00f3n equivaldr\u00eda a profetizar con exactitud y con doscientos a\u00f1os de antelaci\u00f3n de qu\u00e9 manera una ciudad moderna \u2014como Nueva York o Londres\u2014 ser\u00eda arrasada, y luego declarar enf\u00e1ticamente que nunca volver\u00eda a ser habitada. Por supuesto, lo que m\u00e1s impresiona es que las palabras de Isa\u00edas se cumplieron.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>En\u00a0este art\u00edculo\u00a0hemos repasado algunas de las pruebas que han convencido a millones de personas de que la Biblia es digna de cr\u00e9dito y una gu\u00eda segura para orientar su vida. \u00bfPor qu\u00e9 no aprende m\u00e1s de ella y as\u00ed decide usted mismo si merece su confianza?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cNo os fi\u00e9is de las tablas podridas\u201d, escribi\u00f3 el dramaturgo ingl\u00e9s William Shakespeare. Y es l\u00f3gico, pues antes de saltar al interior de un bote, por ejemplo, conviene asegurarse de que sus tablas no est\u00e9n podridas. 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