{"id":7097,"date":"2016-02-17T14:19:19","date_gmt":"2016-02-17T19:19:19","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-matematicas-ocultas-en-la-naturaleza\/"},"modified":"2016-02-17T14:19:19","modified_gmt":"2016-02-17T19:19:19","slug":"las-matematicas-ocultas-en-la-naturaleza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/las-matematicas-ocultas-en-la-naturaleza\/","title":{"rendered":"Las matem\u00e1ticas ocultas en la naturaleza"},"content":{"rendered":"<p><strong>En la naturaleza hay\u00a0tantas cosas asombrosas, que no podemos m\u00e1s que alabar a\u00a0su Creador, tan detallista hasta en lo m\u00e1s m\u00ednimo. <\/strong><\/p>\n<p>Debes saber, por ejemplo, que el n\u00famero de semillas de una espiral de un girasol y los p\u00e9talos de muchas flores siguen el mismo patr\u00f3n que la concha de un caracol o un Nautilus.<\/p>\n<p><strong>Esta relaci\u00f3n, aunque parezca mentira, no es causal, sino que responde a una serie de f\u00f3rmulas matem\u00e1ticas que aparecen una y otra vez en un gran n\u00famero de seres vivos. A estas f\u00f3rmulas se las llama \u00abpatrones\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p><p>Los m\u00e1s habituales son dos: el n\u00famero \u00e1ureo (o proporci\u00f3n \u00e1urea) y la serie de Fibonacci, que adem\u00e1s est\u00e1n muy relacionados entre s\u00ed. En ambos casos, su desarrollo puede ser complicado de entender, pero podemos descubrirlos de manera natural.<\/p>\n<p><strong>Para que lo entiendas, nadie calcula si la distancia entre la nariz y la barbilla es proporcional a la longitud total de la cara, pero si es as\u00ed, consideramos a esa persona bella.<\/strong><\/p>\n<p>El n\u00famero \u00e1ureo es igual a 1,618&#8230; Las espirales \u00e1ureas se alejan del centro con esta proporci\u00f3n cada cuarto de vuelta; de este modo, tambi\u00e9n se disponen las hojas en las ramas, o las ramas en los troncos.<\/p>\n<p><strong>No se trata de una coincidencia, sino que es la manera m\u00e1s efectiva de organizar las estructuras. Ese patr\u00f3n permite, entre otras cosas, que las ramas crezcan sin hacerse sombra las unas a las otras.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><br \/>Las hojas de una alcachofa<\/strong><\/p>\n<p>El empaquetado en espiral de proporciones \u00e1ureas aparece a su vez en las hojas de las alcachofas o en las estructuras de una pi\u00f1a. En ellas tambi\u00e9n encontramos la serie de Fibonacci: el n\u00famero de hojas de una espiral de alcachofa siempre pertenece a este sistema; el de la espiral contraria, es el n\u00famero anterior o superior de la serie. Un juego t\u00edpico entre bi\u00f3logos es contar dichas estructuras en una espiral y tratar de adivinar el de la contraria.<\/p>\n<p><strong>Fibonacci cre\u00f3 su famosa serie al intentar descubrir c\u00f3mo mejorar la cr\u00eda de conejos.<\/strong> La secuencia relaciona el n\u00famero de nacimientos que tienen lugar cada periodo de cr\u00eda, comenzando con los n\u00fameros cero y uno, denominados generadores. A partir de ah\u00ed los siguientes n\u00fameros son la suma de los dos anteriores: 0, 1, 1, 2, 3, 5, 8&#8230;<\/p>\n<p><strong>El modelo no funcion\u00f3 muy bien, pero mucho despu\u00e9s se descubri\u00f3 que serv\u00eda perfectamente para calcular el n\u00famero de ancestros de una abeja macho:<\/strong> El z\u00e1ngano nace de un huevo sin fecundar; tiene, por tanto una madre y ning\u00fan padre. Su madre, en cambio, s\u00ed tuvo dos padres, de tal manera que el original tiene dos abuelos y tres bisabuelos, dos de su abuela y uno de su abuelo, y as\u00ed sucesivamente, completando la serie de Fibonacci.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong><br \/>El helecho responde a la Geometr\u00eda Fractal<\/strong><\/p>\n<p>Otra teor\u00eda, la de la geometr\u00eda fractal, da una vuelta de tuerca a la disciplina, superando la rigidez de la escuela cl\u00e1sica o eucl\u00eddea. La obra que supuso el despegue de esta teor\u00eda se titula \u00abLa Geometr\u00eda Fractal de la Naturaleza\u00bb. <strong>Desde su publicaci\u00f3n en 1982, no han parado de encontrarse patrones fractales en la naturaleza, desde los valles de r\u00edos hasta la anatom\u00eda de las plantas.<\/strong><\/p>\n<p>Una de sus caracter\u00edsticas refleja la invariabilidad de su escala; es decir son iguales si los miramos de cerca o de lejos. El ejemplo cl\u00e1sico es el del helecho, donde funci\u00f3n matem\u00e1tica que describe al individuo completo es la misma que describe sus hojas o partes m\u00e1s peque\u00f1as. Esto permite, por ejemplo,\u00a0 que gracias a un programa inform\u00e1tico muy sencillo podamos ver densos bosques de helechos en el cine. Esto tiene otras aplicaciones, como ayudar a generar mapas\u00a0 cuando se aplica la misma t\u00e9cnica a los paisajes.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Es espectacular ver como nuestro Dios\u00a0es un\u00a0dios de orden, de equilibrio, de belleza, y nos\u00a0ha rodeado de cosas maravillosas para que las estudiemos, las entendamos, y sobre todo para que estas maravillas hablen de su increible amor por nosotros.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00ab\u00bfQui\u00e9n, Se\u00f1or, se te compara entre los dioses? \u00bfQui\u00e9n se te compara en grandeza y *santidad? T\u00fa, hacedor de maravillas, nos impresionas con tus portentos.\u00a0\u00ab\u00c9xodo 15:11<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En la naturaleza hay\u00a0tantas cosas asombrosas, que no podemos m\u00e1s que alabar a\u00a0su Creador, tan detallista hasta en lo m\u00e1s m\u00ednimo. 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