{"id":7100,"date":"2016-02-17T14:19:28","date_gmt":"2016-02-17T19:19:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-fosiles-su-origen-y-significado\/"},"modified":"2016-02-17T14:19:28","modified_gmt":"2016-02-17T19:19:28","slug":"los-fosiles-su-origen-y-significado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-fosiles-su-origen-y-significado\/","title":{"rendered":"Los f\u00f3siles: Su origen y significado"},"content":{"rendered":"<p><strong>Una de las evidencias m\u00e1s importantes que ofrecen los evolucionistas para apoyar su teor\u00eda de los or\u00edgenes es la que se obtiene del estudio de la paleontolog\u00eda.1 <\/strong><\/p>\n<p>Los paleont\u00f3logos estudian los f\u00f3siles de plantas y animales \u2014restos o rastros de organismos que existieron en el pasado, tales como un esqueleto, una pisada o una impronta de hoja\u2014.<\/p>\n<p><strong>Como ciencia, la paleontolog\u00eda est\u00e1 relacionada tanto con la geolog\u00eda \u2014porque estudia los f\u00f3siles que yacen en las capas y rocas de la corteza terrestre\u2014 como con la biolog\u00eda \u2014ya que examina las formas de vida antiguas, hoy fosilizadas\u2014.2 <\/strong><\/p>\n<p>Aunque los hallazgos de f\u00f3siles se usan frecuentemente para apoyar la teor\u00eda de la evoluci\u00f3n, en este art\u00edculo demostraremos que los f\u00f3siles apoyan la historia b\u00edblica de un diluvio universal. Nuestros ejemplos han sido tomados mayormente de hallazgos de f\u00f3siles sudamericanos, un \u00e1rea del mundo en la cual he realizado considerables investigaciones.<\/p>\n<p><strong>El estudio de los f\u00f3siles es una ciencia antigua. Los egipcios y griegos reconocieron f\u00f3siles de animales marinos. Leonardo da Vinci atribuy\u00f3 los f\u00f3siles a restos de organismos del pasado, y su compatriota Alessandro explic\u00f3 su presencia en las monta\u00f1as con la emergencia del fondo marino.3 <\/strong><\/p>\n<p>En el siglo XVI Gesner public\u00f3 un cat\u00e1logo de la primera colecci\u00f3n de f\u00f3siles europeos. Del siglo XVII en adelante se sucedieron los descubrimientos y explicaciones acerca del origen de los f\u00f3siles.4<\/p>\n<p>Etimol\u00f3gicamente la palabra f\u00f3sil significa algo extra\u00eddo de la tierra. Actualmente se aplica ese t\u00e9rmino a toda evidencia de la vida del pasado remoto.5 Un organismo se transforma en f\u00f3sil s\u00f3lo bajo ciertas condiciones.<\/p>\n<li><strong>Para evitar la destrucci\u00f3n del organismo por los ataques mec\u00e1nicos, qu\u00edmicos y biol\u00f3gicos del medio en que est\u00e1, \u00e9ste debe quedar aislado de esos agentes por medio de un sepultamiento r\u00e1pido, por lo que todo f\u00f3sil es una evidencia de ese enterramiento.6<br \/><\/strong><\/li>\n<li><strong>El organismo debe ser conservado por sales minerales, en general de calcio o s\u00edlice, disueltas en el sedimento que lo sepulta.7<br \/><\/strong><\/li>\n<li><strong>Esta mineralizaci\u00f3n se produce por la presi\u00f3n que ejerce el sedimento, haciendo penetrar las sales en el organismo.<\/strong><\/li>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>En ciertos casos el organismo se conserv\u00f3 en forma completa por congelamiento, por inclusi\u00f3n en resina (\u00e1mbar), o por quedar sepultado en un pozo de asfalto o en una turbera.8<\/p>\n<p>Originalmente la paleontolog\u00eda enfocaba su atenci\u00f3n en los organismos fosilizados, en forma completa o en algunas partes del organismo. Sin embargo, actualmente el inter\u00e9s de las investigaciones de los paleont\u00f3logos se ha ampliado para incluir variadas manifestaciones de esos organismos. As\u00ed tenemos los moldes interiores y\/o exteriores, las perforaciones, los excrementos (coprolitos), las pisadas y huellas, as\u00ed como toda otra evidencia que demuestre no s\u00f3lo la presencia, sino tambi\u00e9n la acci\u00f3n directa de un organismo. Por ejemplo, la marca que dej\u00f3 un resto vegetal en el barro, hoy litificado, al ser arrastrado por el agua.9<\/p>\n<p>Algunos autores incluyen en esta categor\u00eda hasta las ondulitas o marcas del oleaje as\u00ed como las marcas de las gotas de lluvia.<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p><strong>Debemos ser cautelosos<\/strong><\/p>\n<p>Debe resaltarse uno de los riesgos persistentes en el estudio de los f\u00f3siles. En los casos en que s\u00f3lo se encuentran partes del organismo, o en que \u00e9ste ha sido alterado en el proceso de fosilizaci\u00f3n, los cient\u00edficos consideran necesario realizar la reconstrucci\u00f3n del organismo a fin de interpretar el resto f\u00f3sil, compar\u00e1ndolo con organismos actuales y\/o f\u00f3siles similares. Esta tarea est\u00e1 sujeta al \u201cingenio\u201d o idea de quien la realiza, por lo que no puede ser totalmente objetiva o confiable.10<\/p>\n<p><strong>Lo mismo se aplica a la clasificaci\u00f3n de los f\u00f3siles. Muchos autores reconocen que sus sistemas de clasificaci\u00f3n, adem\u00e1s de ser artificiales, presuponen la aceptaci\u00f3n de una cosmovisi\u00f3n personal.11 <\/strong><\/p>\n<p>A causa de este elemento subjetivo utilizado en la interpretaci\u00f3n y\/o reconstrucci\u00f3n y la informaci\u00f3n parcial disponible, podemos esperar errores en las conclusiones de los investigadores. Adem\u00e1s ha habido casos en que el investigador sucumbi\u00f3 ante su \u201cparadigma,\u201d falseando los hechos, especialmente en el \u00e1rea de la paleoantropolog\u00eda (estudio del hombre f\u00f3sil).12<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>La estratigraf\u00eda y los f\u00f3siles<\/strong><\/p>\n<p>En el siglo XVIII, W. Smith propuso la caracterizaci\u00f3n de las formaciones geol\u00f3gicas por sus f\u00f3siles. Este principio se aplica en la paleontolog\u00eda y en la geolog\u00eda.13 Si bien en ninguna parte del mundo se puede encontrar una sucesi\u00f3n ininterrumpida de f\u00f3siles y rocas, los cient\u00edficos crearon una columna geol\u00f3gica ideal correlacionando f\u00f3siles y sedimentos de diferentes lugares, especialmente de Europa.14<\/p>\n<p><strong>Para caracterizar cada \u201cper\u00edodo\u201d de la columna geol\u00f3gica se utilizan \u201cf\u00f3siles gu\u00edas\u201d, que son f\u00f3siles peculiares, propios del mismo. Una caracter\u00edstica notable de la columna geol\u00f3gica es la s\u00fabita aparici\u00f3n y desaparici\u00f3n de algunos de esos \u201cf\u00f3siles gu\u00edas\u201d, sin que se puedan se\u00f1alar los antepasados ni los descendientes directos de ellos.15<\/strong><\/p>\n<p>La columna estratigr\u00e1fica puede ser interpretada en base a dos teor\u00edas o modelos: el uniformismo (o actualismo) y el catastrofismo (o diluvialismo). A continuaci\u00f3n consideraremos ambas teor\u00edas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p><strong>El uniformismo como modelo<\/strong><\/p>\n<p>Varios fil\u00f3sofos griegos sostuvieron la teor\u00eda de que los fen\u00f3menos naturales actuales serv\u00edan para explicar los sucesos del pasado. Esta idea fue adoptada por J. Hutton, en 1788, en su teor\u00eda de la historia de la tierra al afirmar que no observaba \u201cning\u00fan vestigio de comienzo, ninguna previsi\u00f3n de final\u201d.16 Esta teor\u00eda, que se aplica tanto en la geolog\u00eda como en la paleontolog\u00eda, se conoce como uniformismo o actualismo.<\/p>\n<p><strong>Propone que todos los fen\u00f3menos pueden ser explicados como resultado de fuerzas que han actuado uniformemente desde el origen de la vida hasta el presente. Evaluemos este modelo a la luz de la evidencia paleontol\u00f3gica.<\/strong><\/p>\n<p>Los cient\u00edficos que apoyan el uniformismo ignoran el origen de los representantes de la mayor\u00eda de los \u201ctipos\u201d actuales en el C\u00e1mbrico \u2014primer Per\u00edodo del Paleozoico\u2014 y designan su aparici\u00f3n repentina como la \u201cexplosi\u00f3n de la vida\u201d.17<\/p>\n<p>Es por eso que los paleont\u00f3logos utilizan la taxonom\u00eda actual, la cual facilita la clasificaci\u00f3n de los f\u00f3siles, bas\u00e1ndose en evidencias de poco cambio en la naturaleza. Algunos autores proponen series fil\u00e9ticas (la historia ancestral) de algunos seres, como por ejemplo el caballo. Pero es dif\u00edcil apoyarlas en el registro f\u00f3sil. De acuerdo con S. J. Gould, siempre existen \u201ceslabones perdidos\u201d.18<\/p>\n<p>Gerald Kerkut comenta lo siguiente acerca de la Seymouria, un supuesto \u201cnexo entre anfibios y reptiles. Infortunadamente se la halla&#8230; 20 millones de a\u00f1os\u201d despu\u00e9s del surgimiento de \u00e9stos.19 Seg\u00fan algunos paleont\u00f3logos, las brechas son notorias .20 As\u00ed sucede con el Archaeopteryx, anteriormente considerado como un \u201ceslab\u00f3n\u201d,21 pero que ahora se reconoce como ave.<\/p>\n<p>Como la paleontolog\u00eda no provee evidencias del \u201cgradualismo darwiniano\u201d, algunos paleont\u00f3logos adoptaron el \u201csaltacionismo\u201d o \u201cequilibrio puntuado\u201d de S. J. Gould, el cual propone que la evoluci\u00f3n ocurri\u00f3 por \u201csaltos\u201d progresivos pero inexplicables. Otros contin\u00faan tratando de demostrar la acumulaci\u00f3n de peque\u00f1as variaciones.22<\/p>\n<p><strong>La habitual interpretaci\u00f3n del registro f\u00f3sil enfrenta cuatro desaf\u00edos singulares:<\/strong><\/p>\n<li>La constancia de algunas formas vivas a trav\u00e9s de las eras geol\u00f3gicas, llamada home\u00f3stasis. Hay plantas y animales que no cambiaron desde el C\u00e1mbrico o per\u00edodos posteriores, como por ejemplo la zarig\u00fceya o comadreja, que se mantuvo invariable desde el Cret\u00e1cico hasta la actualidad. Entre las plantas mencionamos las c\u00edcadas (parecidas a palmeras), que se mantuvieron invariables desde el Carb\u00f3nico.23<\/li>\n<li>La disminuci\u00f3n de tama\u00f1o o p\u00e9rdida de complejidad que revela la involuci\u00f3n o regresi\u00f3n evolutiva antes que el aumento de tama\u00f1o o de complejidad. En ciertos casos, cuando queda algo de lo que se atrofi\u00f3, se designa como \u201c\u00f3rgano o miembro vestigial\u201d. Tal es el caso del caballo, que redujo el n\u00famero de sus dedos, como lo revelan los restos de sus antepasados.24 Asimismo, como ejemplos de reducci\u00f3n de tama\u00f1o de animales prehist\u00f3ricos, citamos el ave Argentavis magnificens, de la Pampa, Argentina, y el ping\u00fcino de la isla Marambio, en la Ant\u00e1rtida. Otros ejemplos m\u00e1s conocidos son el perezoso gigante o megaterio, el gliptodonte o armadillo gigante, y el carcarod\u00f3n megalodon, tibur\u00f3n gigante, terror de los mares del Terciario.25 El registro f\u00f3sil de muchos invertebrados revela un \u201cdecrecimiento evolutivo en diversidad\u201d, el que \u201cpuede justificarse s\u00f3lo por una decadencia evolutiva\u201d. Tal es el caso de los cefal\u00f3podos, crinoideos y braqui\u00f3podos.26<\/li>\n<li>Con el tiempo, se descubrieron plantas o animales que se cre\u00edan extinguidos hace millones de a\u00f1os, y que actualmente viven. Algunos autores los designan como \u201cf\u00f3siles vivientes\u201d. Ejemplos conocidos son el pez celacanto (Latimeria Chalumnae), y el \u00e1rbol Ginkgo biloba.27<\/li>\n<li>Finalmente hay f\u00f3siles que contrar\u00edan la teor\u00eda com\u00fanmente aceptada. Seg\u00fan ella los antepasados de los actuales vertebrados debieran tener esqueletos cartilaginosos. Pero el registro f\u00f3sil revela lo opuesto en los ostracodermos.28<\/li>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: center;\"><strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>El catastrofismo como modelo<\/strong><\/p>\n<p><strong>La idea de una cat\u00e1strofe o diluvio universal, tal como lo describe la Biblia, est\u00e1 presente en las tradiciones de decenas de pueblos nativos de todos los continentes.29 \u00bfSer\u00e1n estas tradiciones una mera coincidencia? \u00bfO se\u00f1alan un evento catacl\u00edsmico real recordado v\u00edvidamente a trav\u00e9s de las generaciones? <\/strong><\/p>\n<p>Algunos autores, tales como Derek Ager, afirman que los sedimentos de la tierra fueron depositados en y por el agua, por medio de una cat\u00e1strofe. Estos autores se\u00f1alan eventos catastr\u00f3ficos como causa del registro f\u00f3sil con apariciones y extinciones repentinas, aunque la mayor\u00eda de ellos no aceptan la idea de una cat\u00e1strofe global.30<\/p>\n<p><strong>Entre 1680 y 1690, T. Burnet public\u00f3 una obra acerca del origen del mundo y su destrucci\u00f3n por el diluvio, obra que Newton elogi\u00f3 calurosamente. Grandes naturalistas del siglo XIX como Cuvier y D\u2019Orgigny tambi\u00e9n defendieron la teor\u00eda del diluvio. Tratando de ajustar el registro b\u00edblico al conocimiento cient\u00edfico de sus d\u00edas, propusieron interpretaciones que desacreditaron a la Biblia en el ambiente cient\u00edfico.31<\/strong><\/p>\n<p>Muchas evidencias del registro f\u00f3sil, s\u00f3lo posibles debido a un r\u00e1pido enterramiento, son explicables con la teor\u00eda de la \u201czonaci\u00f3n ecol\u00f3gica\u201d de H. W. Clark, que supone el sepultamiento de los organismos en su h\u00e1bitat a medida que las aguas barr\u00edan la tierra, produciendo la sucesi\u00f3n de f\u00f3siles.32<\/p>\n<p>La geolog\u00eda convencional afirma que las ingresiones marinas cubrieron la mayor parte de Sudam\u00e9rica, como consecuencia de un movimiento basculante de los continentes que los elev\u00f3 y los sumergi\u00f3.33 Sugerimos que esas \u201cingresiones\u201d podr\u00edan haber sido parte del evento catastr\u00f3fico conocido como el diluvio b\u00edblico. Esto explicar\u00eda la presencia de amonitas (invertebrados marinos) a miles de metros de altura, en plena Cordillera de los Andes, subiendo por El Caj\u00f3n del Maipo, cerca de Santiago, Chile, o del otro lado de la cordillera en Neuqu\u00e9n, Argentina.<\/p>\n<p>Muchos f\u00f3siles evidencian no haber vivido en el sitio en que se los encuentra.34 La orientaci\u00f3n de los troncos y la ausencia del sistema radicular en los bosques petrificados de la Patagonia Argentina revelan el transporte anterior al sepultamiento. El agente m\u00e1s probable para ese transporte es el agua, como lo demostr\u00f3 el estudio de la cat\u00e1strofe del monte St. Helens, Estados Unidos, llevado a cabo por Harold Coffin.35<\/p>\n<p>Lo anterior es aplicable a la ecolog\u00eda de la vida animal y vegetal en un mismo per\u00edodo geol\u00f3gico. Con frecuencia no coinciden los f\u00f3siles de animales con los vegetales que deber\u00edan haberles servido de alimento. Esto no solamente se observa en Norteam\u00e9rica, sino tambi\u00e9n en Sudam\u00e9rica, como los dinosaurios de la Patagonia.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p style=\"text-align: center;\">\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>La mejor explicaci\u00f3n para los grandes yacimientos de carb\u00f3n y petr\u00f3leo son los eventos catastr\u00f3ficos que produjeron la acumulaci\u00f3n y posterior sepultamiento de inmensas cantidades de plantas y animales que les dieron origen.36<\/strong><\/p>\n<p>En La Portada, a 25 km (9 millas) al norte de Antofagasta, Chile, hay una enorme acumulaci\u00f3n de conchas marinas f\u00f3siles. Es un \u201cbanco conch\u00edfero\u201d de una potencia de 50 metros (65 pies) en promedio, y una extensi\u00f3n de kil\u00f3metros. La causa m\u00e1s probable es la acci\u00f3n del agua seguida por un sepultamiento r\u00e1pido. Pero, \u00bfsucede esto en la actualidad? Algunos investigadores afirman que \u201clas conchas no se pueden acumular permanentemente en el fondo oce\u00e1nico\u201d, y agregan : \u201cLa pregunta levantada frecuentemente acerca de \u00bfpor qu\u00e9 es preservado tan poco?, en realidad es formulada mejor como \u00bfpor qu\u00e9 es preservado algo bajo cualquier circunstancia?\u201d.37<\/p>\n<p>Un testimonio innegable de catastrofismo es la posici\u00f3n de angustia en el momento de su muerte violenta que revelan muchos animales fosilizados, como los peces de la Formaci\u00f3n Santana. Otra evidencia es la exquisita conservaci\u00f3n de peque\u00f1os peces e insectos, con todos los detalles de su estructura, de la misma formaci\u00f3n, en el estado de Cear\u00e1, Brasil.38<\/p>\n<p>Son muy raros los f\u00f3siles tridimensionales de animales, lo cual revela un sepultamiento en vida o inmediato a la muerte del animal. Un estudio de algunos peces de la Formaci\u00f3n Santana ha revelado la presencia de par\u00e1sitos (cop\u00e9podos) en sus agallas y cierta investigaci\u00f3n revela que la petrificaci\u00f3n de algunos ejemplares tiene que haber comenzado en vida del animal.39 El mismo fen\u00f3meno puede observarse en los f\u00f3siles completos de trilobites de Jujuy, Argentina, y del altiplano boliviano, que se encuentran entre La Paz y Oruro. M\u00e1s notable es la conservaci\u00f3n de las \u201ccruzianas\u201d (huellas de trilobites) en la Quebrada de Humahuaca, Jujuy, y en el cerro Tunari, en Vinto, Cochabamba, Bolivia.<\/p>\n<p><strong>Otra evidencia de sepultamiento r\u00e1pido de seres todav\u00eda vivos la constituyen las ostras cerradas y petrificadas que se encuentran a lo largo de los arroyos cercanos a Libertador San Mart\u00edn, Entre R\u00edos, Argentina, y en muchos lugares de la Patagonia argentina.40<\/strong><\/p>\n<p>En las calizas del Estado de S\u00e3o Paulo, Brasil, se encuentran los delicados esqueletos articulados de los mesosauros. Seg\u00fan la geolog\u00eda uniformista, cada l\u00e1mina de sedimento requiri\u00f3 un a\u00f1o para depositarse, pero el di\u00e1metro de muchos huesos de estos peque\u00f1os dinosaurios supera el espesor de una l\u00e1mina. Si se aceptara el modelo uniformista, uno tendr\u00eda que aceptar tambi\u00e9n que los huesos fr\u00e1giles de los mesosauros tendr\u00edan que haber estado expuestos a los agentes destructores durante un a\u00f1o sin ser desarticulados o degradados mientras se depositaban los siguientes sedimentos, un escenario irreal.<br \/>Kurt\u00e9n se\u00f1ala que: \u201c<strong>Se han encontrado muchos esqueletos enteros de estos dinosaurios (hadrosaurios) en posici\u00f3n de nadar y con la cabeza echada hacia atr\u00e1s, como si agonizaran<\/strong>\u201d,41 lo cual tambi\u00e9n apoya el modelo catastrofista.<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 nos revelan los f\u00f3siles, incluso los sudamericanos? Nos cuentan acerca de una inundaci\u00f3n catastr\u00f3fica en muchas \u00e1reas del mundo, en contradicci\u00f3n con el modelo uniformista. Un creciente n\u00famero de ge\u00f3logos contempor\u00e1neos se inclinan por aceptar esta postura, aunque no necesariamente acepten la teor\u00eda de un diluvio universal. Aquellos de nosotros que confiamos en el relato b\u00edblico de un diluvio universal encontramos abundante evidencia en el registro f\u00f3sil de que la superficie de la tierra experiment\u00f3 en alg\u00fan momento las convulsiones de una destrucci\u00f3n catastr\u00f3fica.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Carlos F. Steger es el director de la sede sudamericana del Instituto de Investigaciones en Geociencia, que tiene sus oficinas centrales en Loma Linda, California.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>REFERENCIAS:<\/strong><\/p>\n<p>1.\u00a0\u00a0 Gerald A. Kerkut: Implications of Evolution. (Oxford: Pergamon Press, 1973), p. 134.<br \/>2.\u00a0\u00a0 Horacio Camacho: Invertebrados f\u00f3siles (Buenos Aires: EUDEBA, 1966), p. 1.<br \/>3.\u00a0\u00a0 Andr\u00e9 Cailleux: Historia de la geolog\u00eda. 2da. ed. (Buenos Aires: EUDEBA, 1972), pp. 14, 22, 37.<br \/>4.\u00a0\u00a0 Id. p. 55.<br \/>5.\u00a0\u00a0 Camacho, p. 12.<br \/>6.\u00a0\u00a0 A. Brouwer: General Palaeontology. 2nd. ed. (Chicago: The University of Chicago Press,1968), p. 15; Camacho, p. 28.<br \/>7.\u00a0\u00a0 Bj\u00f6rn Kurt\u00e9n: Introducci\u00f3n a la paleontolog\u00eda: El mundo de los dinosaurios (Madrid, Ediciones Guadarrama, 1968) p. 11; Paolo Arduini y Giorio Teruzzi: Gu\u00eda de f\u00f3siles (Barcelona, Ediciones Grijalbo, 1987), p. 12.<br \/>8.\u00a0\u00a0 Cyril Walker y David Ward: F\u00f3siles (Barcelona, Ediciones Omega, 1993), p. 12. Kurt\u00e9n, p. 13.<br \/>9.\u00a0\u00a0 Kurt\u00e9n, p. 14. Arduini, p. 10.<br \/>10. George Gaylord Simpson: El sentido de la evoluci\u00f3n. 7a. ed. (Buenos Aires: EUDEBA, 1987), pp. 48, 49. Kurt\u00e9n, p. 12.<br \/>11. Derek V. Ager: The Nature of the Stratigraphical Record. 3rd. ed. (Chichester, England: John Wiley &amp; Sons, 1993), p. 30; Walker y Ward, p. 8; David M. Raup y Steven M. Stanley; Principios de paleontolog\u00eda (Barcelona, Editorial Ariel, 1978) pp. 124, 143.<br \/>12. Eric Trinkaus y William W. Howells. \u201cNeandertales\u201d, en Investigaci\u00f3n y Ciencia. No. 41, pp. 60 a 72; edici\u00f3n espa\u00f1ola de Scientific American (Barcelona: Prensa Cient\u00edfica, Febrero 1980), p. 6; Kurt\u00e9n p. 18.<br \/>13. Camacho p. 3; Kurt\u00e9n p. 20.<br \/>14. Francis Hitching: The Neck of the Giraffe: Where Darwin Went Wrong (New York, Ticknor &amp; Fields, 1982) p. 16; Cristian S. Petersen y Armando F. Leanza: Elementos de geolog\u00eda aplicada. 5a. ed. (Buenos Aires: Librer\u00eda y Editorial Nigar, 1979) p. 305<br \/>15. Arduini, p.19; Petersen, p. 303, 304.<br \/>16. Stephen Jay Gould: La flecha del tiempo. Madrid, Alianza Editorial, 1992), pp. 82, 139; Cailleux pp. 19, 79.<br \/>17. Simon Conway Morris y H. B. Whittington: \u201cLos animales de Burgess Shale\u201d en Investigaci\u00f3n y Ciencia, edici\u00f3n espa\u00f1ola de Scientific American (Barcelona, Prensa Cient\u00edfica, Setiembre 1979) No. 36, pp. 88-99; Simpson, pp. 15, 16, 21, 22. Raup, p. 16.; Holmes, p. 111.<br \/>18. Simpson, pp. 40, 45-49; Raup, p. 124. Camacho, p. 58.<br \/>19. Kerkut, p. 135.<br \/>20. Hitching, p. 19.<br \/>21. Kurt\u00e9n, p. 140.<br \/>22. Michael Shermer: \u201c25 Creationists\u2019 Arguments &amp; 25 Evolutionists\u2019 Answers\u201d, Skeptic, Vol. No. 2, No. 2 (Altadena, California, Skeptics Society), pp 1-7; Hitching p. 17.<br \/>23. Simpson, pp. 113-115; Arduini p. 26.<br \/>24. Kurt\u00e9n, pp. 71, 72; Arduini, p. 26.<br \/>25. Leonard Brand: \u201cF\u00f3siles gigantes del Mundo Antiguo\u201d, en Ciencia de los Or\u00edgenes, No. 33, septiembre-diciembre 1992 (Loma Linda, California: Geoscience Research Institute), pp. 1-3; Kurt\u00e9n, p. 72.<br \/>26. Raup, p. 21; Simpson p. 24.<br \/>27. Kurt\u00e9n, p. 67.<br \/>28. Kerkut, p.136; Kurt\u00e9n, p. 60.<br \/>29. Ager, pp. 27, 33, 60, 65, etc.<br \/>30. Cailleux, pp. 12, 26.<br \/>31. J. Fuset-Tubi\u00e1, Manual de zoolog\u00eda. 3a ed. (M\u00e9xico, D.F., Edit. Nacional, 1949) p. 198; Cailleux, p. 75; Gould, p. 147.<br \/>32. Ariel A. Roth: Origins: Linking Science and Scripture (Hagerstown, Maryland: Reviw and Herald Publ. Assn., 1998), pp. 170-175.<br \/>33. Anselmo Windhausen: Geolog\u00eda argentina, 2da. parte (Buenos Aires: S.A. Jacobo Peuser, 1931), Parte 2, pp. 417, 546.<br \/>34. Kurt\u00e9n, pp. 15, 16; Camacho, p. 28.<br \/>35. Harold Coffin: \u201cMount St. Helens and Spirit Lake\u201d, en Origins Loma Linda, California: Geoscience Research Institute, 1983), Vol. 10, No. 1, pp. 9-17.<br \/>36. Arduini, p. 12. Kurt\u00e9n p. 71.<br \/>37. Eric Powell, George Staff, David Davies y Rusell Callender: \u201cRates of Shell Dissolution Vs. net Sediment Accumulation: Can Shell Beds form by Gradual Accumulation of Hard Parts on the Sea Floor?\u201d [\u201cTasas de disoluci\u00f3n de conchas vs. acumulaci\u00f3n neta de sedimento: \u00bfPueden formarse lechos de conchas por acumulaci\u00f3n gradual de partes duras en el fondo marino?\u201d] No. 20030; Abstracts with Programs, Vol. 20, No.7, 1988; Annual Meeting, Geological Society of America, 198, Centennial Celebration.<br \/>38. Harold Coffin: \u201cLa asombrosa Formaci\u00f3n Santana\u201d, Ciencia de los Or\u00edgenes (Loma Linda, California: Geoscience Research Institute, mayo-agosto 1991, No. 29), pp. 1, 2 y 8.<br \/>39. Id., pp. 2.<br \/>40. Joaqu\u00edn Frenguelli: Contribuci\u00f3n al conocimiento de la Geolog\u00eda de Entre R\u00edos (Buenos Aires: Imprenta y Casa Editora \u201cConi\u201d, 1920), p. 43.<br \/>41. Kurt\u00e9n, p. 115.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las evidencias m\u00e1s importantes que ofrecen los evolucionistas para apoyar su teor\u00eda de los or\u00edgenes es la que se obtiene del estudio de la paleontolog\u00eda.1 Los paleont\u00f3logos estudian los f\u00f3siles de plantas y animales \u2014restos o rastros de organismos que existieron en el pasado, tales como un esqueleto, una pisada o una impronta &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-fosiles-su-origen-y-significado\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abLos f\u00f3siles: Su origen y significado\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7100","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7100","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7100"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7100\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7100"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7100"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7100"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}