{"id":7104,"date":"2016-02-17T14:19:34","date_gmt":"2016-02-17T19:19:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-libro-de-daniel-marco-historico\/"},"modified":"2016-02-17T14:19:34","modified_gmt":"2016-02-17T19:19:34","slug":"el-libro-de-daniel-marco-historico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-libro-de-daniel-marco-historico\/","title":{"rendered":"El libro de Daniel: Marco hist\u00f3rico"},"content":{"rendered":"<p><strong>El libro de Daniel contiene un registro de ciertos incidentes hist\u00f3ricos de la vida de Daniel y de sus tres amigos, jud\u00edos deportados que estaban al servicio del gobierno de Babilonia<\/strong>, y el registro de un sue\u00f1o prof\u00e9tico del rey Nabucodonosor, interpretado por Daniel, juntamente con el registro de visiones recibidas por el profeta mismo.<\/p>\n<p>Aunque el libro fue escrito en Babilonia durante el cautiverio y poco despu\u00e9s de \u00e9l, no ten\u00eda el prop\u00f3sito de proporcionar una historia del destierro de los jud\u00edos ni una biograf\u00eda de Daniel.<\/p>\n<p><strong>El libro relata las vicisitudes principales de la vida del estadista-profeta y de sus compa\u00f1eros, y fue compilado con fines espec\u00edficos.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>RAZONES DE LA INVASI\u00d3N\u00a0<\/strong><\/p>\n<p>Ante todo Daniel presenta una breve informaci\u00f3n acerca de la raz\u00f3n por la cual \u00e9l se hallaba al servicio del rey de Babilonia (cap. 1). Despu\u00e9s de haber sido llevados a Babilonia en el primer cautiverio en el a\u00f1o 605 a. C., durante la primera campa\u00f1a del rey Nabucodonosor contra Siria, Daniel y otros pr\u00edncipes de sangre real fueron escogidos para ser preparados para el servicio gubernamental.<\/p>\n<p>Los primeros 19 a\u00f1os de la estada de Daniel en Babilonia fueron los \u00faltimos a\u00f1os de la existencia del reino de Jud\u00e1, aunque estaba subyugado por Babilonia. La in\u00fatil pol\u00edtica antibabil\u00f3nica de los \u00faltimos reyes de Jud\u00e1 atrajo cat\u00e1strofe tras cat\u00e1strofe sobre la naci\u00f3n jud\u00eda.<\/p>\n<p>El rey Joacim, durante cuyo reinado Daniel hab\u00eda sido llevado cautivo, permaneci\u00f3 leal a Babilonia durante algunos a\u00f1os. Sin embargo, m\u00e1s adelante cedi\u00f3 a la pol\u00edtica del partido proegipcio de Jud\u00e1, y se rebel\u00f3. Como resultado, el pa\u00eds sufri\u00f3 invasiones militares; sus ciudadanos perdieron la libertad y fueron llevados al cautiverio, y el rey perdi\u00f3 la vida. Joaqu\u00edn, su hijo y sucesor, despu\u00e9s de un breve reinado de s\u00f3lo tres meses, vio volver a los ej\u00e9rcitos babilonios para castigar la deslealtad de los jud\u00edos.<\/p>\n<p>El, junto con miles de los principales ciudadanos de Jud\u00e1, fue llevado cautivo en el a\u00f1o 597 a. C. Su sucesor, Sedequ\u00edas, evidentemente trat\u00f3 de permanecer leal a <br \/>Babilonia. <strong>Sin embargo, debido a su debilidad y vacilaci\u00f3n no pudo resistir durante mucho tiempo las propuestas de Egipto y los sentimientos antibabil\u00f3nicos de sus principales consejeros. Como resultado de esto, Nabucodonosor cansado ya de las repetidas revueltas de Palestina, decidi\u00f3 acabar con el reino de Jud\u00e1.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Durante dos a\u00f1os y medio los ej\u00e9rcitos de Babilonia asolaron la tierra de Jud\u00e1, tomaron y destruyeron las ciudades, incluso Jerusal\u00e9n con su templo y sus palacios, y llevaron cautivos a la mayor\u00eda de los habitantes de Jud\u00e1 en el a\u00f1o 586 a. C. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>LOS PRIMEROS A\u00d1OS DE DANIEL<\/strong><\/p>\n<p>Daniel estuvo en Babilonia durante esos d\u00edas agitados. Sin duda vio los ej\u00e9rcitos babilonios que se pon\u00edan en marcha para llevar a cabo sus campa\u00f1as contra Judea y fue testigo de su regreso victorioso y de la llegada de los cautivos jud\u00edos. Entre los cautivos estuvo el joven rey Joaqu\u00edn con su familia (2 Rey. 24: 10-16), y m\u00e1s tarde el rey Sedequ\u00edas, a quien hab\u00edan sacado los ojos (2 Rey. 25: 7).<\/p>\n<p>Durante esos a\u00f1os Daniel debe haber estado enterado de la agitaci\u00f3n pol\u00edtica que hab\u00eda entre los jud\u00edos deportados, la que hizo que el rey mandara quemar vivos a algunos de los principales instigadores. Fue esta agitaci\u00f3n la que impuls\u00f3 a Jerem\u00edas a enviar una carta a sus compatriotas exiliados en la que los instaba a llevar una vida sosegada y tranquila en Babilonia (Jer. 29).<\/p>\n<p><strong>Durante esos a\u00f1os Daniel y sus tres amigos cumplieron lealmente y sin alardes sus deberes como funcionarios del rey y s\u00fabditos del reino. Despu\u00e9s de su esmerada instrucci\u00f3n, llegaron a ser miembros de un grupo selecto llamado los sabios, los que serv\u00edan al rey como consejeros. Fue entonces cuando Daniel tuvo excepcional oportunidad de explicar a Nabucodonosor el sue\u00f1o de los imperios futuros (Dan. 2). <\/strong><\/p>\n<p>Como resultado Daniel fue nombrado para un cargo sumamente importante, que al parecer retuvo durante muchos a\u00f1os. Ese cargo le dio la oportunidad de hacer que el rey conociera el poder del Dios del cielo y de la tierra, a quien serv\u00edan Daniel y sus amigos.<\/p>\n<p><strong>No se sabe cu\u00e1nto tiempo permaneci\u00f3 Daniel en ese importante cargo. Al parecer lo perdi\u00f3 antes del a\u00f1o 570 a. C. ya que su nombre no se encuentra en el \u00abAlmanaque de la Corte y el Estado\u00bb, escrito en cuneiforme, que contiene la lista de los principales funcionarios del gobierno de Nabucodonosor en ese tiempo. No existen otros \u00abAlmanaques de la Corte y el Estado\u00bb que sean del tiempo del reinado de Nabucodonosor. En verdad, no se menciona a Daniel en ning\u00fan documento extrab\u00edblico de la \u00e9poca. <\/strong><\/p>\n<p>La ausencia del nombre de Daniel en este documento no es extra\u00f1a, ya que no sabemos cu\u00e1nto tiempo permaneci\u00f3 Daniel desempe\u00f1ando un cargo p\u00fablico. S\u00f3lo se registran en el libro de Daniel cuatro acontecimientos principales del reinado de Nabucodonosor, y en tres de ellos figura Daniel:<\/p>\n<li>La educaci\u00f3n de los pr\u00edncipes jud\u00edos durante los tres primeros a\u00f1os de su reinado, lo que incluye el a\u00f1o ascensional (cap. 1). <\/li>\n<li>La interpretaci\u00f3n del sue\u00f1o de Nabucodonosor en el segundo a\u00f1o del reinado del monarca (cap. 2). <\/li>\n<li>La dedicaci\u00f3n de la imagen en la llanura de Dura y la liberaci\u00f3n extraordinaria de los amigos de Daniel, en un a\u00f1o no especificado (cap. 3). <\/li>\n<li>La interpretaci\u00f3n del sue\u00f1o de Nabucodonosor hecha por Daniel, quien anunci\u00f3 que el rey perder\u00eda la raz\u00f3n durante siete a\u00f1os, lo que probablemente ocurri\u00f3 durante los \u00faltimos a\u00f1os del monarca (cap. 4). <\/li>\n<p>No se sabe nada de las actividades de Daniel durante los a\u00f1os cuando Nabucodonosor estuvo incapacitado. Tampoco sabemos lo que hizo Daniel despu\u00e9s de que el rey recobr\u00f3 sus facultades y su trono, o si prest\u00f3 servicios durante los reinados de los reyes posteriores: Amel-Marduk (Evil- Merodac en la Biblia), Nergal-sar-usur, Labasi-Marduk, y Nabonido.<\/p>\n<p>Sin embargo, se le permiti\u00f3 ver la decadencia moral y la corrupci\u00f3n del poderoso imperio de Nabucodonosor, gobernado por reyes que hab\u00edan asesinado a sus predecesores. Daniel tambi\u00e9n debe haber observado con sumo inter\u00e9s el r\u00e1pido encumbramiento del rey Ciro de Persia en el oriente, ya que un var\u00f3n de ese nombre hab\u00eda sido mencionado en la profec\u00eda como libertador de Israel (Isa. 44: 28; 45: 1). Es tambi\u00e9n posible que en el a\u00f1o 553 a. C. (el a\u00f1o en que probablemente Ciro se adue\u00f1\u00f3 del imperio de los medos) <strong>Daniel viera a Nabonido nombrar a su hijo Belsasar como rey de Babilonia mientras Nabonido mismo iba a la conquista de Tema, en Arabia.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>EL IMPERIO MEDOPERSA<\/strong><\/p>\n<p><strong>Fue durante los tres primeros a\u00f1os del reinado de Belsasar cuando Daniel recibi\u00f3 grandes visiones (cap. 7-8), y el hombre que hasta entonces hab\u00eda sido conocido s\u00f3lo como int\u00e9rprete de sue\u00f1os y visiones se transform\u00f3 en uno de los grandes profetas de todos los tiempos. <\/strong><\/p>\n<p>Los babilonios pidieron nuevamente los servicios de Daniel durante la noche de la ca\u00edda de Babilonia en el a\u00f1o 539 a. C., para que leyera e interpretara la escritura fatal en el muro de la sala de banquetes de Belsasar.<\/p>\n<p><strong>Despu\u00e9s de que los persas se adue\u00f1aron de Babilonia y de su imperio, los nuevos gobernadores aprovecharon de los talentos y de la experiencia del anciano estadista de la generaci\u00f3n pasada. <\/strong><\/p>\n<p>Otra vez Daniel lleg\u00f3 a ser el principal consejero de la corona. Quiz\u00e1 fue \u00e9l quien mostr\u00f3 al rey las profec\u00edas de Isa\u00edas (ver PR 408), las cuales influyeron sobre el monarca persa para que promulgara el decreto que terminaba con el destierro de los jud\u00edos y les daba nuevamente una patria y un templo. Durante esta \u00faltima parte de la actuaci\u00f3n p\u00fablica de Daniel hubo un atentado contra su vida promovido por sus colegas envidiosos, pero el Se\u00f1or intervino maravillosamente y liber\u00f3 a su siervo (cap. 6).<\/p>\n<p><strong>Adem\u00e1s recibi\u00f3 otras visiones importantes durante estos \u00faltimos a\u00f1os de su vida, primero durante el reinado de Dar\u00edo el Medo (cap. 9; ver la Nota Adicional del cap. 6) y despu\u00e9s durante el de Ciro (cap. 10-12). <\/strong><\/p>\n<p><strong>En cualquier estudio del libro de Daniel hay dos asuntos que requieren un examen cuidadoso: <\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>LA HISTORICIDAD DE DANIEL<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0Desde que el fil\u00f3sofo neoplat\u00f3nico Porfirio realiz\u00f3 los primeros grandes ataques contra la historicidad de Daniel (233-c. 304 d. C.), este libro ha estado expuesto a los embates de los cr\u00edticos, al principio s\u00f3lo de vez en cuando, pero durante los dos \u00faltimos siglos el ataque ha sido constante.<\/p>\n<p>Por eso much\u00edsimos eruditos cristianos de hoy consideran que el libro de Daniel es obra de un autor an\u00f3nimo que vivi\u00f3 en el siglo II a. C., m\u00e1s o menos en el tiempo de la revoluci\u00f3n macabea.<\/p>\n<p>Estos eruditos dan dos razones principales para ubicar el libro de Daniel en ese siglo:<\/p>\n<li>Siendo que entienden que algunas profec\u00edas se refieren a Ant\u00edoco IV Ep\u00edfanes (175-c. 163 a. C.), y que la mayor parte de las profec\u00edas -por lo menos de aqu\u00e9llas cuyo cumplimiento ha sido demostrado- habr\u00edan sido escritas despu\u00e9s de ocurridos los acontecimientos descritos, las profec\u00edas de Daniel deben ubicarse con posterioridad al reinado de Ant\u00edoco IV. <\/li>\n<li>Siendo que seg\u00fan sus argumentos, las secciones hist\u00f3ricas de Daniel contienen el registro de ciertos sucesos que no concuerdan con los hechos hist\u00f3ricos conocidos de acuerdo con los documentos disponibles, estas diferencias pueden explicarse si suponemos que el autor estaba tan alejado de dichos acontecimientos, tanto en el espacio como en el tiempo, que s\u00f3lo pose\u00eda un conocimiento limitado de lo que hab\u00eda ocurrido 400 a\u00f1os antes, en los siglos VII y VI a. C.<\/li>\n<p>El primero de los dos argumentos no tiene validez para quien cree que los inspirados profetas de anta\u00f1o realmente hac\u00edan predicciones precisas en cuanto al curso de la historia. El segundo argumento merece una mayor atenci\u00f3n por la seriedad de la afirmaci\u00f3n de que Daniel contiene errores hist\u00f3ricos, anacronismos y conceptos errados. Por eso presentamos aqu\u00ed un breve estudio acerca de la validez hist\u00f3rica del libro de Daniel.<\/p>\n<p><strong>Es verdad que Daniel describe algunos acontecimientos que a\u00fan hoy no pueden ser verificados por medio de los documentos de que disponemos. Uno de esos acontecimientos es la locura de Nabucodonosor, que no se menciona en ning\u00fan registro babil\u00f3nico que exista hoy.<\/strong><\/p>\n<p>La ausencia de comprobaci\u00f3n de una incapacidad temporaria del m\u00e1s grande rey del Imperio Neobabil\u00f3nico no es un fen\u00f3meno extra\u00f1o en un tiempo cuando los registros reales s\u00f3lo conten\u00edan narraciones dignas de alabanza (ver com. Dan. 4:36). Dar\u00edo el Medo, cuyo verdadero lugar en la historia no ha sido establecido por fuentes fidedignas ajenas a la Biblia, es tambi\u00e9n un enigma hist\u00f3rico. Se encuentran insinuaciones en cuanto a su identidad en los escritos de algunos autores griegos y en informaci\u00f3n fragmentaria de fuentes cuneiformes (ver Nota Adicional del cap. 6).<\/p>\n<p>Las otras supuestas dificultades hist\u00f3ricas que confund\u00edan a los comentaristas conservadores de Daniel hace cien a\u00f1os, han sido resueltas por el aumento del conocimiento hist\u00f3rico que nos ha proporcionado la arqueolog\u00eda. Mencionaremos a continuaci\u00f3n algunos de estos problemas m\u00e1s importantes que ya han sido resueltos:<\/p>\n<p><strong>1. La supuesta discrepancia cronol\u00f3gica entre Dan. 1: 1 y Jer. 25: 1. Jerem\u00edas, que seg\u00fan el criterio general de los eruditos es una fuente hist\u00f3rica digna de confianza, sincroniza el 4.\u00ba a\u00f1o de Joacim de Jud\u00e1 con el 1er a\u00f1o de Nabucodonosor de Babilonia.<\/strong> Sin embargo, Daniel habla de que la primera conquista de Jerusal\u00e9n efectuada por Nabucodonosor ocurri\u00f3 en el 3er a\u00f1o de Joacim, con lo que indudablemente afirma que el 1er a\u00f1o de Nabucodonosor coincide con el 3er a\u00f1o de Joacim. Antes del descubrimiento de registros de esa \u00e9poca que revelan los varios sistemas de computar los a\u00f1os de reinado de los antiguos monarcas, los comentaristas ten\u00edan dificultad para explicar esta aparente discrepancia. Trataban de resolver el problema suponiendo una corregencia de Nabucodonosor con su padre Nabopolasar (PP. 93-94) o presuponiendo que Jerem\u00edas y Daniel ubicaban los acontecimientos seg\u00fan diferentes sistemas de c\u00f3mputo: Jerem\u00edas seg\u00fan el sistema jud\u00edo y Daniel seg\u00fan el babil\u00f3nico. Ambas explicaciones ya no son v\u00e1lidas.<\/p>\n<p><strong>Se ha resuelto la dificultad al descubrir que los reyes babilonios, como los de Jud\u00e1 de ese tiempo, contaban los a\u00f1os de sus reinados seg\u00fan el m\u00e9todo del \u00aba\u00f1o de ascensi\u00f3n\u00bb<\/strong> (ver t. II, p. 141). El a\u00f1o en el cual un rey babilonio ascend\u00eda al trono no se contaba oficialmente como su 1er a\u00f1o, sino s\u00f3lo como el a\u00f1o cuando sub\u00eda al trono, y su 1er a\u00f1o, es decir su 1er a\u00f1o calendario completo, no comenzaba hasta el pr\u00f3ximo d\u00eda de a\u00f1o nuevo, cuando, en una ceremonia religiosa, tomaba las manos del Dios babil\u00f3nico Bel.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n sabemos por Josefo y por la Cr\u00f3nica Babil\u00f3nica (documento que narra los acontecimientos de los once primeros a\u00f1os de Nabucodonosor, descubierto en 1956) que Nabucodonosor estaba empe\u00f1ado en una campa\u00f1a militar en Palestina contra Egipto cuando su padre muri\u00f3 y \u00e9l tom\u00f3 el trono (t. II PP. 97-98, 164-165; t. III, PP. 93-94). Por lo tanto, Daniel y Jerem\u00edas concuerdan completamente. Jerem\u00edas sincroniz\u00f3 el 1er a\u00f1o del reinado de Nabucodonosor con el 4.\u00ba a\u00f1o de Joacim, mientras que Daniel fue tomado cautivo en el a\u00f1o cuando subi\u00f3 al trono Nabucodonosor, a\u00f1o que \u00e9l identifica como el 3.\u00ba de Joacim.<\/p>\n<p><strong>2. Nabucodonosor como gran constructor de Babilonia.<\/strong> De acuerdo con los historiadores griegos, Nabucodonosor desempe\u00f1\u00f3 un papel insignificante en la historia antigua. Nunca se refieren a \u00e9l como a un gran constructor o como el creador de una nueva y m\u00e1s grande Babilonia. Todo lector de las historias cl\u00e1sicas griegas reconocer\u00e1 que se le da este honor a la reina Sem\u00edramis, a quien se le adjudica un lugar importante en la historia de Babilonia.<\/p>\n<p>Sin embargo, los registros cuneiformes de esa \u00e9poca, descubiertos por arque\u00f3logos durante los \u00faltimos cien a\u00f1os, han cambiado enteramente el cuadro presentado por los autores cl\u00e1sicos y han confirmado el relato del libro de Daniel que atribuye a Nabucodonosor la construcci\u00f3n en verdad reconstrucci\u00f3n- de \u00abesta gran Babilonia\u00bb (cap. 4:30).<\/p>\n<p>Se ha descubierto ahora que Sem\u00edramis -llamada Sammu-ramat en las inscripciones cuneiformes- era reina madre en Asiria, regente de su hijo menor de edad Adad-nirari III (810-782 a. C.), y no reina de Babilonia como afirmaban las fuentes cl\u00e1sicas. Ias inscripciones han mostrado que ella no tuvo nada que ver con la construcci\u00f3n de Babilonia.<\/p>\n<p>Por otro lado, numerosas inscripciones de Nabucodonosor que han quedado en las construcciones prueban que \u00e9l fue el creador de una nueva Babilonia, pues reedific\u00f3 los palacios, templos y la torre-templo de la ciudad, y a\u00f1adi\u00f3 nuevos edificios y fortificaciones (ver Nota Adicional del cap. 4).<\/p>\n<p>Puesto que esa informaci\u00f3n se hab\u00eda perdido completamente antes de la \u00e9poca helen\u00edstica, ning\u00fan autor podr\u00eda tenerla, salvo un neobabil\u00f3nico. La presencia de tal informaci\u00f3n en el libro de Daniel es motivo de perplejidad para los eruditos cr\u00edticos que no creen que el libro de Daniel fue escrito en el siglo VI, sino en el II. Un ejemplo t\u00edpico de su dilema es la siguiente afirmaci\u00f3n de R. H. Pfeiffer, de la Universidad de Harvard: \u00abProbablemente nunca sabremos c\u00f3mo supo nuestro autor que la nueva Babilonia era creaci\u00f3n de Nabucodonosor&#8230; como lo han probado las excavaciones\u00bb (Introduction to the Old Testament [New York, 19411, PP. 758-759).<\/p>\n<p><strong>3. Belsasar, rey de Babilonia.<\/strong>Ver la Nota Adicional del cap. 5 referente al asombroso relato del descubrimiento hecho por orientalistas modernos acerca de la identidad de Belsasar. El hecho de que el nombre de este rey no se hubiese encontrado en fuentes antiguas ajenas a la Biblia, mientras que Nabonido siempre aparec\u00eda como el \u00faltimo rey de Babilonia antes de la conquista de los persas, se usaba com\u00fanmente como uno de los m\u00e1s poderosos argumentos en contra de la historicidad del libro de Daniel. Pero los descubrimientos efectuados desde mediados del siglo XIX han refutado a todos los cr\u00edticos de Daniel en este respecto y han vindicado de manera impresionante el car\u00e1cter fidedigno del relato hist\u00f3rico del profeta respecto a Belsasar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>LOS IDIOMAS DEL LIBRO<\/strong><\/p>\n<p><strong>Como Esdras (ver t. III, 322), una parte del libro de Daniel fue escrita en hebreo y otra parte en arameo. <\/strong><\/p>\n<p>Algunos han explicado este uso de dos idiomas suponiendo que en el caso de Esdras el autor tom\u00f3 documentos arameos, acompa\u00f1ados con sus descripciones hist\u00f3ricas, y los incorpor\u00f3 a su libro, que fuera de esos pasajes estaba escrito en hebreo, el idioma nacional de su pueblo. Pero tal interpretaci\u00f3n no se acomoda con el libro de Daniel, donde la secci\u00f3n aramea comienza con el cap. 2: 4 y termina con el \u00faltimo vers\u00edculo del cap. 7.<\/p>\n<p><strong>A continuaci\u00f3n hay una lista parcial de las muchas explicaciones que ofrecen los eruditos en cuanto a este problema, junto con algunas observaciones entre par\u00e9ntesis que parecen contradecir la validez de esas explicaciones: <\/strong><\/p>\n<li>El autor escribi\u00f3 los relatos hist\u00f3ricos para quienes hablaban arameo, y las profec\u00edas para los eruditos de habla hebrea. (Sin embargo, el que haya arameo en los cap. 2 y 7 -ambos contienen grandes profec\u00edas- indica que esta opini\u00f3n no es correcta.) <\/li>\n<li>Los dos idiomas muestran la existencia de dos fuentes. (Esta opini\u00f3n no puede ser correcta porque el libro tiene una marcada unidad, cosa que a\u00fan algunos cr\u00edticos radicales han reconocido; ver p. 771.) <\/li>\n<li>El libro fue escrito originalmente en un idioma, ya fuera arameo o hebreo, y m\u00e1s tarde algunas partes fueron traducidas. (Este punto de vista deja sin contestar la pregunta en cuanto a la raz\u00f3n por la cual se tradujeron s\u00f3lo algunas secciones al otro idioma y no todo el libro.) <\/li>\n<li>El autor public\u00f3 el libro en dos ediciones, una en hebreo, otra en arameo, para que toda clase de gente pudiese leerlo; durante las persecuciones en el tiempo de los Macabeos, algunas partes del libro se perdieron, y las partes que se pudieron salvar de las dos ediciones fueron reunidas en un libro sin hacer cambios. (Esta idea tiene el defecto de no poder comprobarse y de basarse en demasiadas conjeturas.) <\/li>\n<li>El autor empez\u00f3 a escribir en arameo en el punto donde los caldeos se dirigieron \u00abal rey en lengua aramea\u00bb (cap. 2: 4), y continu\u00f3 en este idioma mientras escrib\u00eda en ese tiempo; pero despu\u00e9s, cuando volvi\u00f3 a escribir, us\u00f3 el hebreo (cap. 8: 1). <\/li>\n<p>La \u00faltima opini\u00f3n aparentemente est\u00e1 bien orientada porque pareciera que las diferentes secciones del libro fueron escritas en distintas ocasiones. Por el hecho de ser un culto funcionario del gobierno, Daniel hablaba y escrib\u00eda en varios idiomas. Probablemente escribi\u00f3 algunos de los relatos hist\u00f3ricos y algunas de las visiones en hebreo, y otras en arameo. Partiendo de esta suposici\u00f3n, el cap. 1 habr\u00eda sido escrito en hebreo, probablemente durante el 1er a\u00f1o de Ciro, y los relatos de los cap. 3 al 6 en arameo en distintas ocasiones.<\/p>\n<p>Las visiones prof\u00e9ticas fueron registradas mayormente en hebreo (cap. 8-12), aunque la visi\u00f3n del cap. 7 fue escrita en arameo. Por otra parte, el relato del sue\u00f1o de Nabucodonosor concerniente a las monarqu\u00edas futuras (cap. 2) fue escrito en hebreo hasta el punto en que se cita el discurso de los caldeos (cap. 2: 4); y desde este punto hasta el fin de la narraci\u00f3n el autor us\u00f3 el arameo.<\/p>\n<p><strong>Al final de su vida, cuando Daniel reuni\u00f3 todos sus escritos para formar un solo libro, es posible que no hubiera considerado necesario traducir ciertas partes para dar al libro unidad ling\u00fc\u00edstica, ya que sab\u00eda que la mayor parte de sus lectores entender\u00edan los dos idiomas, hecho que resulta evidente seg\u00fan otras fuentes. <br \/>Tambi\u00e9n se podr\u00e1 notar que la existencia de dos idiomas en el libro de Daniel no puede usarse como argumento para asignar una fecha posterior al libro. <\/strong><\/p>\n<p>Aquellos que fechan el origen de Daniel en el siglo II a. C. tienen tambi\u00e9n el problema de explicar por qu\u00e9 un autor hebreo del per\u00edodo macabeo escribi\u00f3 parte de un libro en hebreo y otra parte del mismo en arameo.<\/p>\n<p>Si bien las peculiaridades ortogr\u00e1ficas de las secciones arameas del libro de Daniel son parecidas a las del arameo del Asia occidental de los siglos IV y III a. C., debido posiblemente a una modernizaci\u00f3n del idioma, hay diferencias notables. La ortograf\u00eda no puede decirnos mucho en cuanto a la fecha cuando se escribi\u00f3 el libro, as\u00ed como la \u00faltima revisi\u00f3n del texto de la RVR no puede tomarse como prueba de que la Biblia fue originalmente escrita o traducida en el siglo XX d. C. A lo sumo, las peculiaridades ortogr\u00e1ficas pueden indicar cu\u00e1ndo se hicieron las \u00faltimas revisiones de la ortograf\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Entre los Rollos del Mar Muerto (ver t. I, PP. 35-38) hay varios fragmentos de Daniel que provienen del siglo 11 a. C. Por lo menos dos de ellos contienen la secci\u00f3n del cap. 2 donde se hace el cambio del hebreo al arameo y muestran claramente el car\u00e1cter biling\u00fce del libro en esa fecha.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong>\u00a0Franz en recuerdo del Pastor Wilfredo Carrillo C.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El libro de Daniel contiene un registro de ciertos incidentes hist\u00f3ricos de la vida de Daniel y de sus tres amigos, jud\u00edos deportados que estaban al servicio del gobierno de Babilonia, y el registro de un sue\u00f1o prof\u00e9tico del rey Nabucodonosor, interpretado por Daniel, juntamente con el registro de visiones recibidas por el profeta mismo. &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-libro-de-daniel-marco-historico\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEl libro de Daniel: Marco hist\u00f3rico\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7104","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7104","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7104"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7104\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7104"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7104"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7104"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}