{"id":7112,"date":"2016-02-17T14:19:51","date_gmt":"2016-02-17T19:19:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jack-una-vida-increible\/"},"modified":"2016-02-17T14:19:51","modified_gmt":"2016-02-17T19:19:51","slug":"jack-una-vida-increible","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jack-una-vida-increible\/","title":{"rendered":"Jack, una vida incre\u00edble"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00ab\u00bfY c\u00f3mo llamar\u00e1s al peque\u00f1o bastardo?\u00bb, pregunt\u00f3 rudamente la matrona de severo rostro, mientras se volv\u00eda para levantar su bolsa. <\/strong><\/p>\n<p>No esperando respuesta de la estoica muchacha inmigrante alemana, sali\u00f3 malhumorada, dejando esa pregunta hostil resonando en la habitaci\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Katie apret\u00f3 contra s\u00ed su peque\u00f1o beb\u00e9, cubriendo su rostro con la mantilla. \u00ab\u00bfC\u00f3mo puedo protegerte de la gente mala?\u00bb, murmuraba. <\/strong><\/p>\n<p>Esas no ser\u00edan las \u00fanicas l\u00e1grimas que derramar\u00eda mientras trataba de criar a Jack sola, en los ghettos de Chicago, durante la Gran Depresi\u00f3n.<\/p>\n<p>Para cuando su hijo lleg\u00f3 a la edad escolar, muchos milagros se hab\u00edan producido en la vida de Jack; tantos como para que Katie se preguntara si es que Dios no tendr\u00eda alg\u00fan plan especial para su hijo sin padre. Las \u00abhermanas\u00bb de la escuela cat\u00f3lica a la que hab\u00eda estado asistiendo lo trataron con amor y Jack prosper\u00f3 en medio de sus atenciones.<\/p>\n<p>Entonces, un d\u00eda, cuando ten\u00eda casi diez a\u00f1os, su madre entr\u00f3 apresuradamente por la puerta del apartamento de Chicago que compart\u00edan con familiares comprensivos. <strong>\u00ab\u00a1Nos vamos a Alemania!\u00bb, exclam\u00f3 alborozada. \u00ab\u00bfNo es algo fant\u00e1stico?\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>La transici\u00f3n desde los barrios de Chicago hasta aquel id\u00edlico sector rural alem\u00e1n fue muy contrastante y Jack inmediatamente se entusiasm\u00f3 con sus abuelos, su t\u00edo y t\u00eda, los animales de la granja. Todo le gustaba tanto que la familia decidi\u00f3 que Alemania ser\u00eda el lugar perfecto para que Jack pasara otro a\u00f1o all\u00ed. Hasta que tuvieron que llevar a Katie a la estaci\u00f3n del ferrocarril para emprender su solitario regreso a Am\u00e9rica.<\/p>\n<p><strong>\u00ab\u00a1Por favor, no me dejes aqu\u00ed!\u00bb, imploraba el ni\u00f1o, aferr\u00e1ndose de su preciosa madre. Su rostro espantado y crispado revelaba el terror incontrolable que le produc\u00eda el darse cuenta plenamente que ella se iba de Alemania sin \u00e9l. <\/strong><\/p>\n<p>\u00a1Por un a\u00f1o! Si la familia hubiera sabido cuan largo ser\u00eda esto verdaderamente quiz\u00e1s todos lo hubieran lamentado con \u00e9l. Sus queridos t\u00edos lo arrancaron, pataleando y gritando, de los brazos de Katie mientras ella abordaba r\u00e1pidamente el tren con el coraz\u00f3n quebrantado y llorosa ante la desmedida demostraci\u00f3n de su hijo. Un \u00faltimo pitazo del tren y la madre se fue. Se fue a Am\u00e9rica. Se fue. Se fue.<\/p>\n<p>Por muchos d\u00edas Jack no pod\u00eda hacer nada que no fuera llorar y rumiar su duelo, a pesar de la tentadora comida de la abuela y su afable cari\u00f1o. Pero gradualmente fue volviendo a la dura vida de la granja alemana en la que se encontraba.<\/p>\n<p>El abuelo lo ayud\u00f3 a sentirse importante, sin embargo, especialmente despu\u00e9s que el t\u00edo Fritz fue reclutado en el ej\u00e9rcito. Jack ayudaba con la leche dos veces al d\u00eda y hac\u00eda otros trabajos de granja desde antes de la salida del sol hasta bastante despu\u00e9s que se hubiera ocultado, durante seis d\u00edas a la semana. Pronto estaba hablando alem\u00e1n tan fluidamente como sus compa\u00f1eros en la escuela de la aldea donde viv\u00eda. Cuando lleg\u00f3 el verano, Jack estaba contando los d\u00edas para volver a Estados Unidos, su casa y su madre. Sus cartas estaban llenas de augurios y planes.<\/p>\n<p><strong>Entonces, en los comienzos de septiembre y s\u00f3lo unos d\u00edas antes de la partida ya programada para Jack, Hitler invadi\u00f3 Polonia y comenz\u00f3 la Segunda Guerra Mundial. Jack no iba a dejar Alemania.<\/strong><\/p>\n<p>\u00abPero quiz\u00e1s la guerra no dure mucho\u00bb. El muchachito con optimismo se puso a ayudar al abuelo con m\u00e1s vigor, especialmente porque el t\u00edo Jos\u00e9, el m\u00e1s joven de los hijos, tambi\u00e9n hab\u00eda ido lejos por la guerra<\/p>\n<p>. Esto dej\u00f3 al abuelo, Connie y Jack para trillar, arar, sembrar, cortar heno, sacar la mala hierba, echar abajo los \u00e1rboles, cosechar, segar y zarandear, utilizando s\u00f3lo el buey y el viejo equipo de la granja. La abuela ansiosamente deslizaba el rosario por entre sus dedos mientras murmuraba el nombre de sus hijos al cumplir sus tareas. Las risas hab\u00edan desaparecido de la casa. La dura sobrevivencia era el nombre de este juego.<\/p>\n<p>La privaci\u00f3n hab\u00eda venido a ser el modo de vida, mes tras mes sin fin. Despu\u00e9s de tres a\u00f1os desesperantes y muy duros, sin comunicaci\u00f3n alguna con su madre, Jack se gradu\u00f3 del octavo a\u00f1o, madurando una idea. \u00bfQuer\u00eda continuar con la \u00e1spera vida de la granja o se preparar\u00eda para entrar en la universidad? \u00a1Quiz\u00e1s con su gusto por la ingenier\u00eda podr\u00eda llegar a ser piloto! \u00a1Y esto s\u00ed que era emocionante!<\/p>\n<p><strong>\u00abNo te voy a tratar de cambiar tu sue\u00f1o\u00bb, le dec\u00eda, cansado, el abuelo. \u00abLos estudios podr\u00edan mantenerte alejado de las l\u00edneas del frente hasta que te grad\u00faes\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Atrapado en un campo de trabajos forzados<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00ab\u00bfC\u00f3mo puedo ir hasta Koenigswusterhausen, donde est\u00e1 la escuela de ingenier\u00eda?\u00bb un impaciente Jack le pregunt\u00f3 al jefe de la estaci\u00f3n de trenes. La canasta de comida que la abuela le hab\u00eda preparado no era de gran inter\u00e9s ahora que el tren comenzaba a avanzar y Jack se sent\u00eda muy agitado. \u00abMe pregunto si alguien me estar\u00e1 esperando en la estaci\u00f3n\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>Por supuesto, un soldado alto lo salud\u00f3 mientras descend\u00eda por las escalinatas del vag\u00f3n. \u00ab\u00bfTu nombre?\u00bb \u00abBien. S\u00edgueme\u00bb. El nazi de cara agria camin\u00f3 unos pocos pasos por delante alrededor de un kil\u00f3metro antes de que Jack viera el alambrado de p\u00faas.<\/p>\n<p>El muchacho trat\u00f3 de recobrar la respiraci\u00f3n. \u00a1Esta no es una escuela! \u00a1Es un campo de trabajos forzados! \u00a1Y este es un guardia nazi llev\u00e1ndome a trabajar a ese campo!<\/p>\n<p>Era verdad. Pero no hab\u00eda tiempo para simpat\u00edas por \u00e9l o sus compa\u00f1eros de cautiverio en ese lastimoso estado. Aunque estaba habituado a levantarse a las 4:00 de la ma\u00f1ana, Jack no ten\u00eda la costumbre de trabajar todo el d\u00eda con el est\u00f3mago casi vac\u00edo. La dieta de pan y agua conten\u00eda muy poco pan. Su delgada colchoneta de paja estaba infestada de cucarachas, piojos, pulgas y otras alima\u00f1as. A pesar de las dur\u00edsimas temperaturas bajo cero, los detenidos ten\u00edan s\u00f3lo una ligera manta, de manera que aprendieron a dormir completamente vestidos, con lo que ten\u00edan puesto y hasta los zapatos para sobrevivir. El olor acre de los cuerpos sin ba\u00f1ar llenaba las barracas.<\/p>\n<p><strong>Con el intenso fr\u00edo, brutal trabajo f\u00edsico y una dieta casi de inanici\u00f3n, el una vez fuerte f\u00edsico de Jack se arruin\u00f3.<\/strong><\/p>\n<p>Un incre\u00edble milagro tras otro fueron preservando su vida por los siguientes dos a\u00f1os, incluyendo un par de intentos de huida. Pero finalmente la guerra termin\u00f3 y Jack volvi\u00f3 a la granja de su abuelo. Fritz y Joseph hab\u00edan muerto en la guerra, de modo que Jack, de 16 a\u00f1os, se puso a ayudar a sus abuelos en todo lo que pod\u00eda. El pa\u00eds entero estaba moribundo. Hasta el correo no funcionaba, pero Jack comenz\u00f3 a pensar m\u00e1s y m\u00e1s en su madre, Chicago y su hogar.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Encuentro con la madre<\/strong><\/p>\n<p><strong>Maravillosos acontecimientos reunieron a Jack con su madre, su esposo Lee, y la nueva hermanita de Jack, Marie, de cuatro a\u00f1os.<\/strong> De regreso a Chicago, su padrastro pronto reconoci\u00f3 que toda esa nueva libertad de Jack era demasiado para \u00e9l. Compr\u00f3 un restauran de comidas r\u00e1pidas y antes de no mucho el joven Jack estaba trabajando desde lavacopas hasta cocinero del tumo de la noche en ese caf\u00e9.<\/p>\n<p>\u00ab<strong>Hijo, tu deber\u00edas finalizar la escuela secundaria<\/strong>\u00ab, su madre lo reprendi\u00f3, luego que Jack comenzara a juntarse con ciertas amistades cuestionables de una pandilla del vecindario. \u00abS\u00ed, claro\u2014le respondi\u00f3 con sarcasmo el muchacho\u2014, \u00bfy encima debo trabajar diez horas al d\u00eda?\u00bb Es que su lenguaje se hab\u00eda vuelto tan grosero que su madre se encog\u00eda cada vez que su hijo hablaba.<\/p>\n<p>Entonces Lee se enter\u00f3 de una escuela nocturna en la Universidad de Chicago y Jack se inscribi\u00f3. Con impaciencia su mente activa absorbi\u00f3 la educaci\u00f3n que hab\u00eda perdido por varios a\u00f1os. La escuela lo mantuvo alejado de sus rudos amigos.<\/p>\n<p>Sin embargo, continu\u00f3 con su lenguaje sucio. Finalmente, una amable profesora le explic\u00f3 por que hab\u00eda tantas marcas rojas en sus trabajos. \u00abEse no es un lenguaje adecuado para una sociedad cort\u00e9s\u00bb, le dijo ella, y Jack inici\u00f3 un esfuerzo verdadero para cambiar.<\/p>\n<p>Emergi\u00f3 un tumultuoso per\u00edodo en su vida y Jack, separado de la iglesia desde su infancia, dolorosamente hac\u00eda sufrir a su madre. En una reuni\u00f3n de bebedores, Jack, completamente ebrio, hizo una escena en la que qued\u00f3 como tonto delante de mucha gente. Pronto, luego de este incidente, se vio forzado a registrarse para el reclutamiento del servicio militar. Jack tuvo que dejar los estudios y entrar en las Fuerzas A\u00e9reas, con la esperanza de abandonar el restaur\u00e1n para siempre.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Buscando al verdadero modelo<\/strong><\/p>\n<p>Los avisos de reclutamiento anunciaban fornidos j\u00f3venes h\u00e9roes, varoniles y fuertes, resistentes y confiables, de quijadas firmes, con mirada de determinaci\u00f3n y maneras impecables. Jack quer\u00eda un h\u00e9roe para imitar, un modelo de vida para emular. Pero la realidad era muy diferente. <strong>No encontr\u00f3 h\u00e9roes. Parec\u00eda que todos entraban por un precio. Muy frustrado, Jack lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que s\u00f3lo hab\u00eda escuchado alguna vez de una persona merecedora de pleno respeto: Jesucristo. E hizo una decisi\u00f3n muy significativa: Cristo ser\u00e1 mi ejemplo.<\/strong><\/p>\n<p>El Esp\u00edritu Santo hab\u00eda iniciado una obra milagrosa. Los h\u00e1bitos negativos que Jack reconoc\u00eda como malos o da\u00f1inos comenzaron a desaparecer. El tabaco, la bebida y el lenguaje profano desaparecieron casi inmediatamente. Los entretenimientos, el material de lectura y la dieta fueron modific\u00e1ndose lentamente, pero de manera admirable. Un libro que encontr\u00f3 en la biblioteca de la base a\u00e9rea, el cual Jack crey\u00f3 que era una Biblia, vino a ser su fuente de informaci\u00f3n e inspiraci\u00f3n.<\/p>\n<p>Un d\u00eda, otro joven aviador le dijo: \u00ab<strong>Entiendo que est\u00e1s interesado en las cosas religiosas<\/strong>\u00ab. Y Cari le prest\u00f3 a Jack un libro: El Deseado de todas las gentes. Cari le mencion\u00f3 sobre algunas lecciones por correspondencia que \u00e9l estaba disfrutando. Una providencia inspirada iba llevando a la otra hasta que Jack y Cari fueron bautizados juntos en una hermosa laguna azul de la isla de Guam.<\/p>\n<p>Pensando que su madre estar\u00eda feliz con el cariz que su vida hab\u00eda tomado ahora, Jack le escribi\u00f3 una nota apresurada justo antes del bautismo explic\u00e1ndole el despertar de su amor por Cristo y su deseo de seguir por donde Jes\u00fas lo llevase. Unos pocos d\u00edas despu\u00e9s emocionadamente rasg\u00f3 y abri\u00f3 la que sinti\u00f3 era la esperada respuesta de su madre. Paralizado ley\u00f3: \u00ab<strong>Si t\u00fa vas a pasar todo esto con esa loca noci\u00f3n&#8230;(de ser bautizado en una iglesia protestante) no te recibiremos en nuestra casa y nunca esperes comer a nuestra mesa&#8230; me siento avergonzada&#8230; Te has vuelto en contra de toda la familia, y en contra de Dios&#8230;\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>La carta era breve, abrupta. Esta flagelante reprimenda lo dej\u00f3 dolido y aturdido. Pero despu\u00e9s de mucho pensar y orar, se convenci\u00f3 que el amor de Dios triunfar\u00eda. Decidi\u00f3 escribirle a su madre todos los d\u00edas, expresando amor y gratitud por ella.<\/p>\n<p>No hubo respuesta. Los d\u00edas pasaron. Semanas. Meses. Jack continuaba escribi\u00e9ndole diariamente. Tambi\u00e9n se integr\u00f3 a la misi\u00f3n adventista de la isla, leyendo \u00e1vidamente de esa biblioteca y absorbiendo el estilo de vida adventista y descubri\u00f3 que la vida militar se volvi\u00f3 mucho m\u00e1s desafiante cuando decidi\u00f3 guardar el s\u00e1bado.<\/p>\n<p>Finalmente, su madre comenz\u00f3 a contestar sus cartas y eventualmente pareci\u00f3 que ella hab\u00eda hecho un peque\u00f1o cambio en su coraz\u00f3n y miraba al futuro pensando en el regreso de su hijo. Jack pens\u00f3: \u00ab<strong>Voy a encontrar la direcci\u00f3n de una iglesia de Chicago y pedirle al pastor que la visite. Tal vez ella est\u00e9 lista para el bautismo para el tiempo cuando yo llegue a casa<\/strong>\u00ab. Y aconteci\u00f3 que, en respuesta a su pedido, la instructora b\u00edblica fue a visitar a su madre. Pero Jack recibi\u00f3 una carta frustrante de parte de ella.<\/p>\n<p>\u00ab<strong>Lo siento, pero no he podido iniciar estudios b\u00edblicos con su madre&#8230;Quiz\u00e1s el Esp\u00edritu Santo tenga un cronograma diferente<\/strong>\u00ab. La carta era cort\u00e9s, amable. Tremendamente chasqueado, Jack ech\u00f3 la carta al cesto. Nadie conoce a mam\u00e1 como yo \u2014se dec\u00eda\u2014. Me encargar\u00e9 de esto cuando vuelva a casa. Pens\u00e1ndolo mejor rescat\u00f3 el sobre, por si acaso necesitara el remitente, para descubrir luego que la mano de Dios estaba aun sobre ese simple hecho.<\/p>\n<p>Para saber el resto de la historia, lee Jack, una vida incre\u00edble (Review and Herald, 1998), que muestra la impresionante obra de Dios actuando en la vida llena de aventuras de este hombre. El libro est\u00e1 a disposici\u00f3n en el centro de publicaciones local. El Dr. Jack Blanco es actualmente decano de la Escuela de Religi\u00f3n en Southern Adventist University.<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Jolena Taylor King<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00ab\u00bfY c\u00f3mo llamar\u00e1s al peque\u00f1o bastardo?\u00bb, pregunt\u00f3 rudamente la matrona de severo rostro, mientras se volv\u00eda para levantar su bolsa. No esperando respuesta de la estoica muchacha inmigrante alemana, sali\u00f3 malhumorada, dejando esa pregunta hostil resonando en la habitaci\u00f3n. Katie apret\u00f3 contra s\u00ed su peque\u00f1o beb\u00e9, cubriendo su rostro con la mantilla. \u00ab\u00bfC\u00f3mo puedo protegerte &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/jack-una-vida-increible\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abJack, una vida incre\u00edble\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7112","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7112","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7112"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7112\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7112"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7112"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7112"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}