{"id":7114,"date":"2016-02-17T14:19:54","date_gmt":"2016-02-17T19:19:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/duda-de-tus-dudas-el-caso-de-jeremias\/"},"modified":"2016-02-17T14:19:54","modified_gmt":"2016-02-17T19:19:54","slug":"duda-de-tus-dudas-el-caso-de-jeremias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/duda-de-tus-dudas-el-caso-de-jeremias\/","title":{"rendered":"Duda de tus dudas: el caso de Jerem\u00edas"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00abDuda de tus dudas y cree tus creencias; pero nunca creas tus dudas ni dudes de tus creencias.\u00bb<\/strong><\/p>\n<p>Estas palabras, que recib\u00ed de m\u00ed padre siendo muy joven, siempre me han acompa\u00f1ado y me han fortalecido en momentos de prueba. \u00bfPor qu\u00e9 es tan importante saber afrontar las dudas de forma adecuada?<\/p>\n<p><strong>La prueba, por lo general, purifica y fortalece nuestra fe como se nos ense\u00f1a reiteradamente en las ep\u00edstolas de Pablo y de Pedro; pero en ocasiones puede debilitarnos.<\/strong><\/p>\n<p>Ya el mismo Se\u00f1or Jes\u00fas nos advierte de ello en la par\u00e1bola del sembrador: \u00ab<strong>los que fueron sembrados en pedregales&#8230; cuando viene la tribulaci\u00f3n o la persecuci\u00f3n a causa de la palabra, luego tropiezan..<\/strong>.\u00bb (Mr. 4:17).<\/p>\n<p><strong>No siempre el sufrimiento nos acerca a Dios, por lo menos en un primer momento. A veces produce el efecto contrario: el golpe nos deja tan perplejos que nos lleva a \u00abdudar de todo\u00bb, incluidas nuestras creencias m\u00e1s firmes.<\/strong><\/p>\n<p>Nos preguntamos \u00ab\u00bfd\u00f3nde est\u00e1 la bondad de Dios?, \u00bfNo ser\u00e1 la fe una ilusi\u00f3n?, \u00bfPor qu\u00e9 Dios parece tan lejano?\u00bb Si te sientes as\u00ed, est\u00e1s en sinton\u00eda con algunos de los gigantes de la fe. David, por ejemplo, con frecuencia exclamaba \u00ab\u00bfHasta cuando, Se\u00f1or? \u00bfMe olvidar\u00e1s para siempre?\u00bb (Sal. 13:1); \u00ab<strong>Oye mi oraci\u00f3n, oh Se\u00f1or, y escucha mi clamor. No calles ante mis l\u00e1grimas<\/strong>\u00bb (Sal. 39:12).<\/p>\n<p>Incluso Juan el Bautista, de quien el Se\u00f1or dijo \u00bb<strong>entre los que nacen de mujer no se ha levantado otro mayor que \u00e9l<\/strong>\u00bb (Mt. 11:11), agobiado por su situaci\u00f3n de c\u00e1rcel y muerte inminente lleg\u00f3 a dudar de la identidad de Jes\u00fas: <strong>\u00ab\u00bfEres t\u00fa el que hab\u00eda de venir o esperaremos a otro?\u00bb<\/strong> (Lc. 7:19). S\u00ed, en momentos de crisis, Dios parece lejano, sus silencios se hacen largos, todo parece derrumbarse. Es el terreno f\u00e9rtil para las dudas que empiezan a crecer como espinos en el campo de las creencias.<\/p>\n<p><strong><\/strong>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo evitar que estas dudas incipientes lleven a un naufragio de la fe? <\/strong><\/p>\n<p>La clave est\u00e1 en saber afrontarlas de forma adecuada. La ilustraci\u00f3n de la picadura de una serpiente nos ayuda a entenderlo: hay que hacer todo lo posible para que el veneno no quede dentro. De la misma manera, lo peor cuando la duda nos invade es encerrarse cada vez m\u00e1s dentro de uno mismo, ignorando las preguntas que surgen de la perplejidad.<\/p>\n<p>El reprimir las dudas equivale a guardar el veneno tras la picadura: tarde o temprano, acabar\u00e1 haciendo da\u00f1o. Os Guiness, escritor y pensador brit\u00e1nico cristiano, en su excelente libro sobre la duda tiene un cap\u00edtulo titulado \u00abYo creo en la duda\u00bb. Parece una contradicci\u00f3n, pero contiene una gran verdad: en la medida en que logremos entender el significado y la naturaleza de las dudas, incluso su valor saludable como acicate de la fe, les vamos a perder el miedo y las podremos afrontar de forma correcta.<\/p>\n<p><strong>Por esta raz\u00f3n hemos escogido el ejemplo de Jerem\u00edas. Nos sentimos muy identificados con el llamado \u00abprofeta llor\u00f3n\u00bb y sus aparentes \u00abpeleas\u00bb con Dios. Sus altibajos constituyen un espejo de la vida espiritual de muchos creyentes.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Jerem\u00edas, el hombre que supo afrontar sus dudas<\/strong><\/p>\n<p>Un aspecto clave de la vida del profeta fue su relaci\u00f3n con Dios, una relaci\u00f3n \u00edntima y fecunda, pero salpicada de protestas y lamentos. En ocasiones su fe entraba en crisis porque no entend\u00eda ciertos aspectos de la voluntad divina. Sin embargo, la fe de Jerem\u00edas no era una fe d\u00e9bil, todo lo contrario: Era la fortaleza de su fe lo que le capacit\u00f3 para ser \u2013en palabras de Dios mismo- \u00ab<strong>como ciudad fortificada, como columna de hierro y como muro de bronce contra toda esta tierra<\/strong>\u00bb (Jer. 1:18).<\/p>\n<p><strong>Una fe fuerte, sin embargo, no excluye altibajos, momentos de perplejidad ante los misterios de la providencia.<\/strong> Las preguntas de Jerem\u00edas encuentran eco en muchos creyentes hoy: \u00ab\u00bfPor qu\u00e9? \u00bfHasta cu\u00e1ndo? \u00bfD\u00f3nde est\u00e1 Dios cuando permite que ocurran estas cosas?\u00bb. Sus oraciones se convert\u00edan a veces en protestas encendidas. Volcaba todo el peso de su coraz\u00f3n sobre el Se\u00f1or. En sus lamentos vehementes usaba incluso un lenguaje judicial: \u00abalegar\u00e9 mi causa ante ti\u00bb (Jer. 12:1). \u00bfHay algo de malo en ello? \u00bfNo es pecado el dudar?<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo afront\u00f3 Jerem\u00edas sus dudas y luchas espirituales? \u00bfQu\u00e9 aprendemos de sus sinceras oraciones en las que vierte todas sus preguntas al Todopoderoso?<\/strong><\/p>\n<p>Entre otras, cinco lecciones que nos ayudan a enfocar nuestras propias dudas.<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Las dudas de Jerem\u00edas nacen de la perplejidad, no de la incredulidad.<\/strong>Son el fruto de un coraz\u00f3n atribulado, no de una mente altiva o de un coraz\u00f3n endurecido; como en el caso de muchos ateos. El profeta protesta, pero siempre desde una postura de lealtad y confianza en Dios. A\u00fan en los momentos m\u00e1s oscuros, cuando su alma desfallece y su fe parece en crisis, est\u00e1 del lado del Se\u00f1or. Por ello no vemos ni una palabra de reprensi\u00f3n de parte de Dios.<\/li>\n<li><strong>Las dudas que nacen de la perplejidad son se\u00f1al de vida espiritual. <\/strong>Por l\u00f3gica, no puede existir duda sin una creencia previa. La comparaci\u00f3n con el dolor f\u00edsico nos ayuda a entenderlo: un muerto no puede sentir dolor porque no tiene vida; solo puede dolerse el que est\u00e1 vivo. En este aspecto, las preguntas y dudas lejos de ser algo negativo estimulan el crecimiento del creyente y le van creando sus propias defensas espirituales. Alguien que nunca ha tenido preguntas sobre su fe est\u00e1 en riesgo de tener un \u00absistema inmunitario\u00bb espiritual muy d\u00e9bil.<\/li>\n<li><strong>Jerem\u00edas no se queja de Dios sino a Dios.<\/strong> La diferencia es importante. No es pecado decirle a Dios c\u00f3mo nos sentimos porque \u00c9l se complace m\u00e1s en la honestidad de una oraci\u00f3n osada que en la frialdad de un coraz\u00f3n altivo. El pecado radica en desafiar a Dios, no en protestar ante \u00c9l. No olvidemos el significado original de la palabra protestar que es afirmar delante de alguien.<\/li>\n<li><strong>La expresi\u00f3n de la duda es positiva y necesaria porque previene males mayores. <\/strong>Nos referimos, por supuesto, a la duda que surge de la tribulaci\u00f3n. Aunque parezca parad\u00f3jico, es la mejor manera de evitar crisis de fe. No hace falta ser psic\u00f3logo para conocer el gran valor terap\u00e9utico de la catarsis -compartir, descargar- aquellas emociones o pensamientos que nos abruman. Podr\u00edamos decir que la impresi\u00f3n sin la expresi\u00f3n produce depresi\u00f3n.<\/li>\n<li><strong>Lo malo no es dudar, sino persistir en la duda.<\/strong> De ah\u00ed la importancia de exponer y no esconder las dudas nacidas del coraz\u00f3n atribulado. Es como una herida contaminada: lo peor que podemos hacer es taparla si antes no la hemos limpiado bien, con el consiguiente riesgo de infecci\u00f3n. Ocultar las dudas es como tapar una herida sin haberla limpiado. En este caso el equivalente de la infecci\u00f3n es la crisis espiritual. No pocas personas han visto su fe muy mermada a causa de un trato deficiente de este tipo de dudas. El mejor ant\u00eddoto para una crisis de fe es ventilar, exponer las dudas ante alguien que puede comprendernos y darnos repuestas. As\u00ed lo hac\u00eda Jerem\u00edas por cuanto hab\u00eda aprendido que protestar no es incompatible con acercarse al Se\u00f1or.<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>El conflicto de un amante: Jerem\u00edas no lucha contra Dios, sino en busca de Dios. <\/strong><\/p>\n<p>A primera vista Jerem\u00edas est\u00e1 en conflicto con Dios; sus quejas parecen expresar m\u00e1s rebeld\u00eda que confianza. Sin embargo, no es as\u00ed. Necesitamos entender aqu\u00ed un fen\u00f3meno psicol\u00f3gico frecuente en las relaciones con nuestros seres queridos, por ejemplo en el matrimonio o entre padres e hijos.<\/p>\n<p><strong>Todo conflicto encierra un doble mensaje; por un lado, hay confrontaci\u00f3n, la cara negativa de la protesta. Cuando dos personas discuten, la primera reacci\u00f3n es pensar que est\u00e1n enfrentadas, la una en contra de la otra.<\/strong><\/p>\n<p>Sin embargo, hay algo m\u00e1s profundo: yo no discuto o peleo con alguien que me es indiferente. Si as\u00ed fuera, simplemente no le har\u00eda ning\u00fan caso, le ignorar\u00eda. Un conflicto contiene un mensaje no verbal: \u00ab<strong>me importas, necesito que me digas algo<\/strong>\u00bb. En realidad, lo que se est\u00e1 buscando con la confrontaci\u00f3n es acercarse al otro, sentirle cerca. As\u00ed ocurre con muchas discusiones matrimoniales: no surgen del rechazo, sino del amor; no buscan alejarse, sino acercarse. Igualmente un padre no se preocupa por reprender a su hijo si no le ama. Lo peor en una relaci\u00f3n de amor es el silencio que nace de la indiferencia, no el conflicto que surge del anhelo de acercarse al otro.<\/p>\n<p><strong>Jerem\u00edas se quejaba a Dios porque necesitaba y quer\u00eda acercarse a \u00c9l y escuchar su respuesta. No estaba luchando contra Dios, sino en busca de Dios.<\/strong> Es la lucha de alguien que ama, no la de un ateo o un esc\u00e9ptico. Si a Jerem\u00edas no le hubiese importado para nada el mensaje divino, no habr\u00eda luchado con Dios, simplemente le habr\u00eda sido indiferente o le habr\u00eda desobedecido. Por esta raz\u00f3n, el Se\u00f1or nunca condena la expresi\u00f3n sincera de las dudas y los sentimientos de perplejidad que brotan de un coraz\u00f3n abrumado por la pena y el dolor. Al hacerlo as\u00ed, nos acercamos a Dios.<\/p>\n<p>El gran secreto de la vida de Jerem\u00edas es que luch\u00f3 siempre abrazado a Dios. Aun en medio de la perplejidad y la duda -que le lleva a maldecir el d\u00eda en que naci\u00f3- es capaz de remontar su mirada de fe al cielo e irrumpe en alabanza con una declaraci\u00f3n de confianza memorable: \u00ab<strong> mas Jehov\u00e1 est\u00e1 conmigo como poderoso gigante&#8230; Cantad a Jehov\u00e1..<\/strong>.\u00bb (Jer. 20:11,13)<\/p>\n<p>A \u00e9l -y tambi\u00e9n a nosotros- el Se\u00f1or nos promete: \u00ab<strong>Pelear\u00e1n contra ti, pero no te vencer\u00e1n; porque yo estoy contigo<\/strong>\u00bb (Jer. 1:19).<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Dr. Pablo Mart\u00ednez Vila<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abDuda de tus dudas y cree tus creencias; pero nunca creas tus dudas ni dudes de tus creencias.\u00bb Estas palabras, que recib\u00ed de m\u00ed padre siendo muy joven, siempre me han acompa\u00f1ado y me han fortalecido en momentos de prueba. \u00bfPor qu\u00e9 es tan importante saber afrontar las dudas de forma adecuada? 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