{"id":7130,"date":"2016-02-17T14:20:30","date_gmt":"2016-02-17T19:20:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lecciones-significativas-que-nos-dejo-apolos\/"},"modified":"2016-02-17T14:20:30","modified_gmt":"2016-02-17T19:20:30","slug":"lecciones-significativas-que-nos-dejo-apolos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/lecciones-significativas-que-nos-dejo-apolos\/","title":{"rendered":"Lecciones significativas que nos dej\u00f3 Apolos"},"content":{"rendered":"<p><strong>Perteneci\u00f3 a la segunda generaci\u00f3n de ap\u00f3stoles. Un hombre con educaci\u00f3n, un intelectual de su \u00e9poca. Se lo menciona raramente en el Nuevo Testamento, y sin embargo su influencia fue notoria en la iglesia primitiva.<\/strong><\/p>\n<p>Conozcamos a este Apolos. Hechos 18: 24-281 presenta a este joven jud\u00edo como ciudadano de Alejandr\u00eda, la segunda ciudad del Imperio Romano de ese tiempo y llamada as\u00ed en honor a Alejandro Magno.<\/p>\n<p><strong>La ciudad, hogar de muchos jud\u00edos inmigrantes, fue el lugar donde se realiz\u00f3 la traducci\u00f3n y producci\u00f3n de la Biblia Septuaginta. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Alejandr\u00eda fue un centro supremo del juda\u00edsmo, del helenismo y de la filosof\u00eda griega; un polo educativo con una biblioteca que albergaba m\u00e1s de novecientos mil libros.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Apolos era \u201cun var\u00f3n elocuente\u201d (vers. 24), lo que sugiere que era un hombre altamente educado.<\/strong> Al haber sido instruido en las ciencias helen\u00edsticas, en filosof\u00eda y especialmente en ret\u00f3rica, no pod\u00eda ser menos que elocuente. La ret\u00f3rica, disciplina principal de la filosof\u00eda en aquellos d\u00edas, habilitaba a una persona para discutir convincentemente y presentar su pensamiento con claridad.<\/p>\n<p><strong>Apolos tambi\u00e9n era \u201cpoderoso en las Escrituras\u201d (vers. 24), lo cual significa que conoc\u00eda el Antiguo Testamento y pod\u00eda interpretarlo correctamente.<\/strong> No fue un lector superficial sino que estudi\u00f3 las Escrituras en profundidad y de esta manera obtuvo un acabado conocimiento de sus verdades.<\/p>\n<p>Fue contempor\u00e1neo de Fil\u00f3n de Alejandr\u00eda, un famoso fil\u00f3sofo y te\u00f3logo jud\u00edo que adem\u00e1s de escribir comentarios sobre los libros del Antiguo Testamento, hab\u00eda desarrollado diferentes m\u00e9todos de interpretaci\u00f3n de las Escrituras, intentando armonizar la sabidur\u00eda de la filosof\u00eda helen\u00edstica con la revelaci\u00f3n de las Escrituras. Cre\u00eda que todas las verdades de los fil\u00f3sofos griegos pod\u00edan ser finalmente rastreadas hasta Mois\u00e9s.<\/p>\n<p><strong>Se cree que Apolos fue disc\u00edpulo de Fil\u00f3n. Conoc\u00eda bien la filosf\u00eda helen\u00edstica as\u00ed como el Antiguo Testamento.<\/strong> Hab\u00eda recibido tanto la educaci\u00f3n acad\u00e9mica como la religiosa. De lo poco que sabemos de \u00e9l por el libro de Hechos, podemos afirmar que fue un argumentador exitoso, estableciendo m\u00e1s all\u00e1 de toda duda, la veracidad de las Escrituras. Su m\u00e9todo probablemente inclu\u00eda un razonamiento l\u00f3gico y una presentaci\u00f3n racional.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Un cristiano apasionado<\/strong><\/p>\n<p><strong>No podemos precisar cu\u00e1ndo, pero en alg\u00fan momento posterior a la dispersi\u00f3n del evangelio conocida como Pentecost\u00e9s, Apolos se convirti\u00f3 al cristianismo y fue \u201cinstruido en el camino del Se\u00f1or\u201d (vers. 25). <\/strong><\/p>\n<p>Una vez que aprendi\u00f3 el tremendo significado del advenimiento de Cristo, le fue imposible permanecer en silencio. Lleg\u00f3 a ser un misionero apasionado que predicaba el evangelio dondequiera que iba: \u201cfervoroso, hablaba y ense\u00f1aba lo concerniente al Se\u00f1or\u201d (vers. 25). Apolos sac\u00f3 provecho de su conocimiento de las Escrituras y tambi\u00e9n de sus estudios en filosof\u00eda y ret\u00f3rica, cuando \u201crefutaba p\u00fablicamente a los jud\u00edos\u201d (vers. 28). Se comprometi\u00f3 con el ministerio cristiano y dej\u00f3 huellas de su entusiasmo en Acaya, \u00c9feso y especialmente en Corinto. En esa ciudad seguramente produjo un gran impacto, porque algunos de los cristianos de all\u00ed fueron llamados \u201cde Apolos\u201d (1 Corintios 1:12).<\/p>\n<p>Algo muy significativo que no debe pasarse por alto es su humildad y deseo de aprender m\u00e1s. A\u00fan siendo un erudito, con una educaci\u00f3n formal elevada, estaba dispuesto a aprender m\u00e1s acerca de Jes\u00fas \u2013su muerte y resurrecci\u00f3n\u2013 a trav\u00e9s de humildes creyentes como Aquila y Priscila, \u201c<strong>quienes percibiendo que \u00e9l no hab\u00eda recibido todav\u00eda toda la luz del evangelio, \u2018le tomaron y le declararon m\u00e1s particularmente el camino de Dios\u2019. Por su ense\u00f1anza adquiri\u00f3 una comprensi\u00f3n m\u00e1s clara de las Escrituras y lleg\u00f3 a ser uno de los abogados m\u00e1s capaces de la fe cristiana<\/strong>\u201d.2<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Aprendiendo de Apolos<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 podemos aprender nosotros de la vida de este gran hombre cuya influencia en los albores de la iglesia cristiana nos ser\u00e1 revelada en su totalidad reci\u00e9n en el cielo?<\/strong><\/p>\n<p>Primeramente, en nuestra b\u00fasqueda de conocimiento y en el af\u00e1n de alcanzar la excelencia acad\u00e9mica, no debemos dudar en anhelar una educaci\u00f3n \u00f3ptima. Al mismo tiempo, necesitamos tener en mente que la sabidur\u00eda humana no es el objetivo supremo. En vez de esto, debemos apuntar a buscar la sabidur\u00eda divina revelada en las Escrituras.<\/p>\n<p>Debemos permitir que ambas se unan y aglutinen como lo hicieron en el ministerio de Apolos. Los primeros educadores adventistas promovieron estos dos aspectos. Elena White escribi\u00f3: \u201c<strong>Dios ha dado a conocer su designio, a saber, que nuestro pueblo tenga oportunidad de estudiar las ciencias y al mismo tiempo aprender los requisitos de su Palabra<\/strong>\u201d.3<\/p>\n<p>La educaci\u00f3n no es un objetivo en s\u00ed misma sino un medio para alcanzar un fin. Para los pioneros adventistas, la educaci\u00f3n ten\u00eda su prop\u00f3sito en el servicio de la misi\u00f3n. Las primeras instituciones educativas de la iglesia fueron escuelas misioneras. Eran centros de entrenamiento para la misi\u00f3n.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de todo, uno de los objetivos de la instituci\u00f3n educativa adventista m\u00e1s antigua \u2013 la Escuela Sab\u00e1tica\u2013 es la preparaci\u00f3n para la misi\u00f3n y al participar en ella obtenemos otros beneficios. No solamente nos da la oportunidad de ser educados en forma continua en la Biblia y la religi\u00f3n, incrementando nuestro conocimiento, sino que tambi\u00e9n aumentar\u00e1 nuestras habilidades y nos ayudar\u00e1 a crecer espiritualmente. De esa manera tendremos la oportunidad de ense\u00f1ar lo que hemos aprendido y de esta manera contribuir a la educaci\u00f3n y el desarrollo de los dem\u00e1s.<\/p>\n<p><strong>Por otra parte, al igual que Apolos, necesitamos estar abiertos a nuevos aprendizajes.<\/strong> En este proceso, nunca llega el momento en el que podemos afirmar que lo hemos alcanzado todo. El aprendizaje es un viaje y a\u00fan en la eternidad estaremos siempre aprendiendo. Apolos, con los dones y la devoci\u00f3n que pose\u00eda, ten\u00eda una gran deficiencia: \u201c<strong>solamente conoc\u00eda el bautismo de Juan<\/strong>\u201d (vers. 25). Cuando Psicila y Aquila notaron esto, vieron la necesidad de instruirlo y \u201cle expusieron m\u00e1s exactamente el camino de Dios\u201d (vers 26).<\/p>\n<p><strong>\u00a0Apolos era lo suficientemente humilde como para aceptar nuevas ense\u00f1anzas de ellos; estaba abierto a nuevas experiencias de aprendizaje.<\/strong><\/p>\n<p>Hoy escuchamos frecuentemente acerca de la necesidad del aprendizaje que dura toda la vida. Esto es imprescindible en muchas profesiones y a\u00fan m\u00e1s en temas de fe y religi\u00f3n. Para nosotros los adventistas, la idea del aprendizaje continuo est\u00e1 profundamente enraizada en nuestra historia. Elena White profetiz\u00f3: \u201c<strong>Ante el estudiante se abre un camino de progreso continuo\u2026 Progresar\u00e1 tan r\u00e1pidamente e ir\u00e1 tan lejos como fuere posible en todos los ramos del verdadero conocimiento<\/strong>\u201d.4<\/p>\n<p>La b\u00fasqueda por \u201cnueva luz\u201d motiv\u00f3 a los pioneros a continuar estudiando y aprendiendo. Por ende, necesitamos estar abiertos a nuevas experiencias y puntos de vista, estar listos para aprender y ahondar nuestros estudios acad\u00e9micos a la vez que la Palabra de Dios. Debemos confiar en el Esp\u00edritu quien \u201c<strong>os guiar\u00e1 a toda verdad<\/strong>\u201d (Juan 16:13).<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, todo aprendizaje debe guiarnos en forma directa, hacia la proclamaci\u00f3n \u201cque Jes\u00fas es el Cristo\u201d (vers 28). Apolos conoc\u00eda la filosof\u00eda griega; era muy versado en la interpretaci\u00f3n de las Escrituras y conoc\u00eda los rigores de la l\u00f3gica y las reglas de la ret\u00f3rica. Pero coloc\u00f3 todo esto para la ense\u00f1anza de la verdad \u201cconcerniente al Se\u00f1or\u201d (vers. 25). Apolos exhibi\u00f3 el conocimiento verdadero de Jes\u00fas el Cristo.<\/p>\n<p>Nuestra educaci\u00f3n, conocimiento acad\u00e9mico y a\u00fan nuestra comprensi\u00f3n de las Escrituras son en vano, a menos que nos orienten hacia Jesucristo. La sabidur\u00eda acad\u00e9mica o el conocimiento de las Escrituras no son el objetivo final, sino el conocimiento de Jesucristo. Apolos comprend\u00eda esto muy bien. Elena White resalt\u00f3: \u201cPara obtener una educaci\u00f3n digna de tal nombre, debemos recibir un conocimiento de Dios, el Creador, y de Cristo, el Redentor\u201d.5<\/p>\n<p><strong>Por lo tanto, orientemos toda nuestra educaci\u00f3n a una relaci\u00f3n mas \u00edntima con Cristo, de tal manera que lo que Pablo anticip\u00f3, pueda hacerse realidad: \u201cHasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un var\u00f3n perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo.\u201d (Efesios 4:13).<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Roland E. Fischer (Ph. D, Universidad de Bayreuth, Alemania)<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>REFERENCIAS:<\/strong><\/p>\n<p>1. Biblia Versi\u00f3n Reina Valera 1960<br \/>2. Elena G. de White, Los hechos de los ap\u00f3stoles (Mountain View, California: Publicaciones Interamericanas, 1977), p. 218.<br \/>3. _______, Consejos para los maestros, padres y alumnos acerca de la educaci\u00f3n cristiana (Mountain View, California: Publicaciones Interamericanas) , p. 86.<br \/>4. _______, La educaci\u00f3n (Buenos Aires, Argentina: Asociaci\u00f3n Casa Editora Sudamericana, 1974), p. 16<br \/>5. Ib\u00edd., p. 15.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Perteneci\u00f3 a la segunda generaci\u00f3n de ap\u00f3stoles. Un hombre con educaci\u00f3n, un intelectual de su \u00e9poca. Se lo menciona raramente en el Nuevo Testamento, y sin embargo su influencia fue notoria en la iglesia primitiva. Conozcamos a este Apolos. 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