{"id":7136,"date":"2016-02-17T14:20:42","date_gmt":"2016-02-17T19:20:42","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-canon-de-la-biblia-como-se-formo\/"},"modified":"2016-02-17T14:20:42","modified_gmt":"2016-02-17T19:20:42","slug":"el-canon-de-la-biblia-como-se-formo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-canon-de-la-biblia-como-se-formo\/","title":{"rendered":"El canon de la Biblia: \u00bfc\u00f3mo se form\u00f3?"},"content":{"rendered":"<p><strong>De todos los libros conocidos en la historia humana, ninguno es tan singular en su origen, tan maravilloso en sus afirmaciones, tan din\u00e1mico en sus promesas, o tan abarcante en su mensaje como lo es la Biblia. <\/strong><\/p>\n<p>No es un libro com\u00fan. Es m\u00e1s, no es un libro solo, sino una biblioteca con 39 libros en el Antiguo Testamento y 27 en el Nuevo. Su composici\u00f3n llev\u00f3 siglos, y su autoridad viene durando m\u00e1s todav\u00eda.<\/p>\n<p><strong>El primero de los 40 autores b\u00edblicos (Mois\u00e9s) est\u00e1 separado del \u00faltimo (Juan) por unos 1.600 a\u00f1os. <\/strong><\/p>\n<p>Los autores proceden de diversas profesiones y recibieron educaci\u00f3n en todos los niveles concebibles, desde el m\u00e1s alto hasta el m\u00e1s bajo. Difirieron en su condici\u00f3n y ocupaci\u00f3n: Algunos fueron ganaderos, pastores, soldados y pescadores; otros fueron reyes, legisladores, estadistas, cortesanos, sacerdotes, poetas y m\u00e9dicos.<\/p>\n<p>Era inevitable que sus estilos literarios reflejasen las diferencias entre ellos. Algunos redactaron leyes; otros, poes\u00eda religiosa, y otros m\u00e1s, historia. Algunos emplearon prosa l\u00edrica; otros poes\u00eda l\u00edrica; unos escrib\u00edan par\u00e1bolas y alegor\u00edas, y otros biograf\u00edas o diarios y memorias personales. Algunos escribieron profec\u00eda, y otros simplemente correspondencia personal.<\/p>\n<p><strong>Con toda esta diversidad, \u00bfc\u00f3mo fue que los 66 libros llegaron a ser considerados lo suficientemente especiales o divinamente inspirados para ser incluidos en lo que hoy llamamos el \u201cCanon\u201d de la Biblia?<\/strong><\/p>\n<p>Lo primero que tenemos que entender aqu\u00ed es que ning\u00fan individuo ni grupo de individuos compil\u00f3 la Biblia. La Biblia fue creciendo. Este principio se aplica tanto al Antiguo como al Nuevo Testamentos. El principio unificador que hace de la Biblia algo santo, diferente y org\u00e1nicamente viviente es Cristo mismo, quien trae salvaci\u00f3n. Al contemplar el proceso por el cual se escribieron estos libros y llegaron a ser aceptados como inspirados, notamos que Aquel que es este principio unificador, estaba obrando tambi\u00e9n.<\/p>\n<p><strong>El canon del Antiguo Testamento<\/strong><\/p>\n<p>\u201c<strong>Pocos son los que se dan cuenta<\/strong>\u201d, escribi\u00f3 George Smith, \u201c<strong>que la Iglesia de Cristo posee una garant\u00eda superior para el canon del Antiguo Testamento que para el Nuevo<\/strong>\u201d.1 Esta garant\u00eda superior consiste en la relaci\u00f3n que Jesucristo estableci\u00f3 entre \u00e9l mismo y los libros del Antiguo Testamento. Con frecuencia los cit\u00f3 como fuente de su autoridad. Tras la resurrecci\u00f3n, les dijo a sus disc\u00edpulos que la cruz y todo lo que le hab\u00eda ocurrido no era m\u00e1s que el cumplimiento de las profec\u00edas del Antiguo Testamento. De hecho, hay profec\u00edas mesi\u00e1nicas intercaladas en todo el Antiguo Testamento. Obviamente, el Nuevo Testamento no recibi\u00f3 el mismo peso de la autoridad de Jesucristo porque todav\u00eda no hab\u00eda sido escrito.<\/p>\n<p>La autoridad del Antiguo Testamento fue aceptada por el pueblo al que estaba destinado \u2014Israel\u2014 mucho antes de la llegada del Mes\u00edas. Bastar\u00e1 un ejemplo. En el curso de una limpieza del templo durante el reinado de Jos\u00edas, se encontr\u00f3 \u201cel libro de la ley\u201d por mucho tiempo descuidado. El libro fue presentado al rey, quien lo ley\u00f3. Se dio cuenta de que se hab\u00eda extraviado debido a la indiferencia de sus predecesores. En \u00e9pocas anteriores se lo manten\u00eda en el tabern\u00e1culo, despu\u00e9s en el templo, y los sacerdotes lo le\u00edan frecuentemente. El rey sol\u00eda toner un segundo ejemplar. La recuperaci\u00f3n del libro de la ley fue considerada por Jos\u00edas y los cronistas posteriores como un evento de gran importancia. El rey ley\u00f3 en alta voz al pueblo algunos pasajes tomados de Lev\u00edtico 26 y Deuteronomio 28 y 29. De esto se deduce que el \u201clibro de la ley\u201d representaba los primeros cinco libros de la Biblia o al menos parte de ellos. El redescubrimiento de este libro fue el motivador de la reforma que ocurri\u00f3 durante su reinado.<\/p>\n<p><strong>Durante los 70 a\u00f1os del exilio babil\u00f3nico, las palabras de los profetas fueron muy apreciadas. Jud\u00e1 como naci\u00f3n dej\u00f3 de existir, incluyendo su capital y su templo. Pero todav\u00eda exist\u00edan el libro de la ley y los libros de los profetas.<\/strong><\/p>\n<p>El Talmud jud\u00edo afirma que Esdras, quien dirig\u00eda al pueblo al final del exilio en Babilonia, emprendi\u00f3 la recopilaci\u00f3n y el cuidado del texto de la Ley y los Profetas. Tambi\u00e9n sugiere que se convoc\u00f3 una \u201cgran sinagoga\u201d (asamblea) y que por algunos a\u00f1os toda la Ley, los Profetas y los Escritos fueron examinados y evaluados. Adem\u00e1s de la obra de Esdras mismo, muchos estudiosos han sugerido que miembros de esta gran asamblea hicieron trabajo editorial.<\/p>\n<p>Los libros del Antiguo Testamento se dividen com\u00fanmente en cuatro secciones: el Pentateuco (los libros de Mois\u00e9s), los libros hist\u00f3ricos (Josu\u00e9 a Ester), los cinco libros de poes\u00eda y \u00e9tica (Job a Cantares) y los libros de los profetas (Isa\u00edas a Malaqu\u00edas).<\/p>\n<p>El trabajo de conformar lo que llamamos el Antiguo Testamento hab\u00eda comenzado, gracias a Esdras y la Gran Sinagoga, ya por el 450 a.C. La mayor\u00eda de los estudiosos acepta hoy que, para tiempos de Cristo, el Antiguo Testamento exist\u00eda en la forma delineada arriba.<\/p>\n<p>Tras la ca\u00edda de Jerusal\u00e9n en el a\u00f1o 70 d.C. hubo bastante discusi\u00f3n sobre el canon b\u00edblico. Un rabino llamado Yochanan ben Zakkai obtuvo permiso de las autoridades romanas para abrir una academia rab\u00ednica en Jamnia en la que se discuti\u00f3 el contenido del canon inspirado. El debate se centr\u00f3 en cuatro libros que algunos consideraban marginales: Proverbios, Eclesiast\u00e9s, Cantares y Ester. Despu\u00e9s de tratar los pros y contras, los eruditos acordaron incluirlos con los dem\u00e1s libros en el canon. De hecho, \u201c<strong>los libros que decidieron reconocer como can\u00f3nicos ya eran generalmente aceptados, aunque se hab\u00edan levantado preguntas sobre ellos. Los que rehusaron aceptar nunca hab\u00edan sido incluidos. Nunca expurgaron del canon ning\u00fan libro previamente aceptado<\/strong>\u201d.2<\/p>\n<p>La academia rab\u00ednica de Jamnia no invisti\u00f3 los libros de lo que llamamos el Antiguo Testamento con autoridad por el hecho de incluirlos en alguna lista sagrada. Los incluyeron en la lista \u2014o canon\u2014 porque ya estaban reconocidos como inspirados por Dios, autoritativos, y lo hab\u00edan sido, en la mayor\u00eda de los casos, ya por siglos.<\/p>\n<p>Un contempor\u00e1neo de Jesucristo, Fil\u00f3n de Alejandr\u00eda, acept\u00f3 el canon del Antiguo Testamento en la forma reconocida hoy. Lo mismo ocurre con Flavio Josefo, autor del siglo primero. La lista m\u00e1s antigua de libros del Antiguo Testamento fue redactada por Melit\u00f3n, obispo de Sardis, por el 170 d.C., y est\u00e1 preservada en el cuarto volumen de la Historia eclesi\u00e1stica de Eusebio de Cesarea.3<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>El canon del Nuevo Testamento<\/strong><\/p>\n<p>El Nuevo Testamento tiene tres categor\u00edas de libros: los narrativos (los cuatro evangelios y Hechos), las ep\u00edstolas y un libro apocal\u00edptico, el Apocalipsis de San Juan.<\/p>\n<p>Aunque llev\u00f3 s\u00f3lo unos 50 a\u00f1os escribir los libros del Nuevo Testamento, darle la forma que tiene actualmente llev\u00f3 mucho m\u00e1s. No encontramos antes del 367 una enumeraci\u00f3n de libros exactamente con la forma actual. Esta lista aparece en una carta pascual de un obispo cristiano, Atanasio.<\/p>\n<p>Durante los dos siglos y medio transcurridos entre la finalizaci\u00f3n del \u00faltimo libro del Nuevo Testamento y la lista de Atanasio hubo mucha discusi\u00f3n sobre qu\u00e9 libros debieran ser o no incluidos en el canon. El Antiguo Testamento era la Sagrada Escritura de los primeros cristianos. Gradualmente algunos escritos cristianos fueron colocados a la par del Antiguo Testamento, \u201c<strong>no por alg\u00fan decreto de un concilio sino por el consenso de los creyentes; la intuici\u00f3n espiritual de la Iglesia vino a decidir paulatinamente cu\u00e1les de sus escritos debieran ser considerados \u2018can\u00f3nicos\u2019<\/strong>\u201d.4<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 produjo \u201c<strong>el consenso de los creyentes<\/strong>\u201d? \u00bfQu\u00e9 inform\u00f3 la \u201c<strong>intuici\u00f3n espiritual de la iglesia<\/strong>\u201d? Los libros descartados del canon del Antiguo Testamento llegaron a ser llamados \u201cap\u00f3crifos\u201d. Otro grupo de libros mal adjudicados \u2014los pseudoepigr\u00e1ficos\u2014 tambi\u00e9n fue descartado. Los ap\u00f3crifos contienen historia y dichos sapienciales. Los pseudoepigr\u00e1ficos contienen mucho de magia y poca historia. Al examinar los libros descartados del Nuevo Testamento \u2014los ap\u00f3crifos\u2014 nuevamente detectamos la acci\u00f3n de una influencia guiadora sobrenatural.<\/p>\n<p>Los libros incluidos fueron aquellos reconocidos como inspirados por Dios y capaces de ayudar espiritualmente a los seres humanos y dar a conocer a Cristo. Se los reconoci\u00f3 como escritos por hombres cercanos a Jes\u00fas e implicados en la gran aventura del primer siglo que llev\u00f3 el evangelio a los l\u00edmites del mundo entonces conocido.<\/p>\n<p>Un contempor\u00e1neo griego de Atanasio habl\u00f3 del \u201ceco de una gran alma\u201d que \u00e9l declaraba percibir en los libros can\u00f3nicos del Nuevo Testamento. William Barclay, el renombrado estudioso del Nuevo Testamento, dice: \u201cEl timbre de sublimidad se percibe en los libros del Nuevo Testamento. Llevan la grandeza impresa en sus rostros. Son autoevidentes\u201d.<\/p>\n<p>Cuando el traductor b\u00edblico J. B. Phillips compar\u00f3 los libros del Nuevo Testamento \u201ccon los escritos que fueron excluidos del Nuevo Testamento por los antiguos Padres\u201d no pudo menos que \u201cadmirar su sabidur\u00eda\u201d. Afirm\u00f3: \u201c<strong>Probablemente la mayor parte de la gente no ha tenido la oportunidad de leer los \u2018evangelios\u2019 y las \u2018ep\u00edstolas\u2019 ap\u00f3crifos, como lo han hecho los estudiosos. S\u00f3lo puedo decir que en tales escritos respiramos una atm\u00f3sfera de magia y fantas\u00eda, de mito y f\u00e1bula. En toda la tarea de traducir el Nuevo Testamento, no importa cu\u00e1n grande fuera el desaf\u00edo, nunca llegu\u00e9 a sentir que se me arrastraba a un mundo hechizado, embrujado y sometido a poderes m\u00e1gicos tales como abundan en los libros rechazados del Nuevo<\/strong>Testamento. Fue ese sentimiento de fe y confianza lo que me llev\u00f3 a la convicci\u00f3n, dif\u00edcil de expresar con palabras, que estamos frente a lo genuino y aut\u00e9ntico\u201d.5<\/p>\n<p>El argumento de la \u201cautoevidencia\u201d se hace m\u00e1s convincente al leer uno mismo los libros que casi entraron en el Nuevo Testamento, pero no lo lograron; libros cuyos autores quisieron que fuesen aceptados y no lo fueron. <strong>En el siglo II se escribi\u00f3 una serie de libros llamados \u201cevangelios de la infancia\u201d. Los cuatro evangelios can\u00f3nicos no nos dan detalles de la primeras tres d\u00e9cadas de la vida de Jes\u00fas hasta el comienzo de su ministerio p\u00fablico. Estos \u201cevangelios de la infancia\u201d se propusieron llenar ese vac\u00edo.<\/strong><\/p>\n<p>El llamado \u201cevangelio de Tom\u00e1s\u201d supuestamente contiene un registro de la infancia de Jes\u00fas. El ni\u00f1o Jes\u00fas, mientras juega, aparece creando del barro pajaritos con vida, y haciendo caer muerto a un chico que \u201cvino corriendo y se estrell\u00f3 contra su hombro\u201d. A Jes\u00fas, como aprendiz de carpintero, se lo presenta estirando las vigas de madera que no alcanzaban la medida como si fueran de goma, y ejerciendo toda una serie de poderes m\u00e1gicos totalmente in\u00fatiles.<\/p>\n<p>Nadie puede confundir una cosa as\u00ed con la verdadera Biblia. De hecho, la Escritura es autoevidente. Cuando se comparan los evangelios con estos libros, se hace claro por qu\u00e9 algunos libros quedaron adentro y otros fuera, sin apelaci\u00f3n. La l\u00ednea es claramente definida y no cabe discusi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Se tuvo mucho cuidado en asegurar que los autores de los libros can\u00f3nicos hubieran conocido a Jes\u00fas personalmente.<\/strong>La se\u00f1al distintiva de estos hombres era su preocupaci\u00f3n de demostrar que el Jes\u00fas que verdaderamente hizo estas cosas en el pasado era el mismo Cristo viviente que sigue haci\u00e9ndolas.<\/p>\n<p>En el libro de Hechos de los Ap\u00f3stoles, cada uno de los sermones termina destacando la realidad de la resurrecci\u00f3n. Para el Nuevo Testamento Jes\u00fas sobre todo es el Cristo viviente. Por cuanto los evangelistas estaban hablando de este Jes\u00fas viviente, dieron una cantidad desproporcionada de espacio a la \u00faltima semana antes de la crucifixi\u00f3n y resurrecci\u00f3n. El inter\u00e9s central de los disc\u00edpulos, de la cristiandad y su teolog\u00eda, es la muerte y resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas. Los libros que no hicieron de esto su inter\u00e9s central simplemente fueron dejados de lado o deliberadamente excluidos.<\/p>\n<p>\u201cBien podemos creer\u201d, dice el profesor F. F. Bruce, \u201cque aquellos antiguos cristianos actuaron con una sabidur\u00eda mayor que la suya propia en este asunto, no s\u00f3lo por lo que aceptaron, sino por lo que rechazaron\u201d. \u201cLo que es de destacar especialmente es que el canon del Nuevo Testamento no fue delimitado por el decreto arbitrario de ning\u00fan concilio. Cuando por \u00faltimo el concilio eclesi\u00e1stico \u2014el s\u00ednodo de Hipona en el 393\u2014 elabor\u00f3 una lista con los 27 libros del Nuevo Testamento no les confiri\u00f3 con ello ninguna autoridad que no poseyesen hasta entonces, sino simplemente registr\u00f3 su canonicidad establecida previamente\u201d.6<\/p>\n<p><strong>En resumen, el proceso por el cual los libros del Nuevo Testamento llegaron a ser aceptados como inspirados por Dios fue, esencialmente, el mismo que llev\u00f3 a la aceptaci\u00f3n de los del Antiguo. Estos dos libros, la Biblia de los ap\u00f3stoles y la Biblia que escribieron los ap\u00f3stoles, unidos llegaron a abarcar lo que los cristianos aceptan como la Palabra escrita de Dios, el principio unificador de la cual es Cristo mismo, quien trae salvaci\u00f3n. De ese modo la Biblia, la Palabra inspirada, tiene su origen, autoridad y genuinidad enraizada en Cristo, la Palabra (Verbo) encarnada.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Autor: <\/strong>David Marshall<\/p>\n<p><strong>REFERENCIAS<\/strong><\/p>\n<p>1. G. A. Smith, Modern Criticism and the Preaching of the Old Testament (London: Hodder and Stoughton, 1901), p. 5.<br \/>2. F. F. Bruce, The Books and the Parchments (Westwood, N.J.: Revell, 1963), p. 89.<br \/>3. Ibid., pp. 89-92.<br \/>4. G. W. H. Lampe, ed., The Cambridge History of the Bible (Cambridge University Press, 1963-1969), vol. 2, p. 42.<br \/>5. J. B. Phillips, Ring of Truth: A Translator\u2019s Testimony (New York: Macmillan, 1967), p. 95.<br \/>6. Bruce, pp. 103, 104.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>De todos los libros conocidos en la historia humana, ninguno es tan singular en su origen, tan maravilloso en sus afirmaciones, tan din\u00e1mico en sus promesas, o tan abarcante en su mensaje como lo es la Biblia. No es un libro com\u00fan. 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