{"id":7142,"date":"2016-02-17T14:20:53","date_gmt":"2016-02-17T19:20:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-ayudar-al-joven-caido-2\/"},"modified":"2016-02-17T14:20:53","modified_gmt":"2016-02-17T19:20:53","slug":"como-ayudar-al-joven-caido-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-ayudar-al-joven-caido-2\/","title":{"rendered":"C\u00f3mo ayudar al joven ca\u00eddo"},"content":{"rendered":"<p>Muchos l\u00edderes conocen poco la tr\u00e1gica realidad de la juventud; estos l\u00edderes se han expresado con actitudes que hacen que el joven nunca se acerque a ellos para pedir consejo y ayuda. <br \/><strong><br \/>\u00bfC\u00f3mo podemos ayudar a estos j\u00f3venes que representan, estimadamente, una tercera parte de nuestros j\u00f3venes?<\/strong><\/p>\n<p><strong>Si pretendemos que Dios nos use para sanar a los ca\u00eddos y golpeados, hay ciertas actitudes que debemos cultivar; s\u00f3lo despu\u00e9s de esto veremos frutos permanentes de nuestro trabajo en este tipo de problemas.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>MI CONDUCTA COMO CONSEJERO<\/strong><\/p>\n<p>Muchos l\u00edderes conocen poco la tr\u00e1gica realidad de la juventud; se han expresado p\u00fablicamente y en privado con actitudes que hacen que el joven nunca se acerque a ellos para confesar y ser restaurado. Como la gente de mala vida no se acerc\u00f3 a los fariseos sino a Jes\u00fas, igualmente hay muchos que no se acercan a los \u00abexpertos\u00bb y \u00absantos\u00bb porque s\u00f3lo encuentran rechazo, condenaci\u00f3n y retos. Podemos tomar la posici\u00f3n farisaica de se\u00f1alarlos y decir que nunca deber\u00edan haber ca\u00eddo, pero si bien es verdad no resuelve la realidad.<\/p>\n<p>Si pretendemos que Dios nos use para sanar a los ca\u00eddos y golpeados, hay ciertas actitudes que debemos cultivar; s\u00f3lo despu\u00e9s de esto veremos frutos permanentes de nuestro trabajo en este tipo de problemas:<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Su actitud p\u00fablica y privada determinar\u00e1 cu\u00e1ntas personas vendr\u00e1n a usted con estos problemas. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Los que han ca\u00eddo se sienten juzgados, culpables, y no est\u00e1n buscando un juez sino un doctor. Buscan compasi\u00f3n, aceite para la herida, no un \u00abpalo en la cabeza\u00bb. <\/strong><\/p>\n<p>No es que est\u00e9 bien el pecado, la gran mayor\u00eda de ellos ya lo saben; no necesitan que otra persona les diga eso sino de alguien a quien ellos puedan confesar su mal y ser guiados a la restauraci\u00f3n. Misericordia y compasi\u00f3n necesitan fluir del Esp\u00edritu a trav\u00e9s de nuestra vida y de nuestras palabras. Eso es fundamental para que la gente se acerque.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hay que escuchar y preguntar, sin apurar ni avergonzar a la persona que se ha acercado.<\/strong><\/p>\n<p>La mayor\u00eda de las personas abren lentamente sus vidas a otros, probando paso por paso si est\u00e1n siendo entendidas y comprendidas. La mayor\u00eda de nosotros queremos hablar antes que hemos escuchado toda la historia, y es all\u00ed cuando la otra persona se cierra antes de llegar al gran peso de su alma. Evite todo consejo hasta que usted realmente haya comprendido lo que pas\u00f3, por qu\u00e9 pas\u00f3, cu\u00e1les han sido los resultados, qu\u00e9 ha sido hecho y por qu\u00e9, etc.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Dar tiempo a la persona para lamentar, llorar y expresar su pesar.<\/strong><\/p>\n<p>Es muy importante para la persona expresar su dolor, as\u00ed como el saber que usted tambi\u00e9n siente su dolor. Nunca trate de consolarlo en medio de las l\u00e1grimas con \u00abclich\u00e9s\u00bb espirituales como: \u00abTodos somos imperfectos\u00bb, \u00abTodos hemos ca\u00eddo en algo\u00bb, \u00abTodo va a salir bien\u00bb, etc. Son los consuelos del necio, el sabio dejar\u00e1 a la persona resolverlo. Observe Santiago 4.9,10: \u00ab<strong>Afligios, lamentad y llorad; que vuestra risa se tome en llanto y vuestro gozo en tristeza. Humillaos en la presencia del Se\u00f1or y El os exaltar\u00e1<\/strong>\u00ab. La persona que no se lamenta y aflige por su pecado no encontrar\u00e1 el perd\u00f3n y exaltaci\u00f3n del Se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Mantener la confianza de la persona.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Conozco muchos casos donde un joven ha confesado su pecado a su pastor y d\u00edas m\u00e1s tarde en la iglesia ha recibido un \u00abpalo\u00bb a trav\u00e9s del serm\u00f3n. Tambi\u00e9n conozco casos donde la confesi\u00f3n \u00edntima ha sido compartida con otros o con la esposa, y despu\u00e9s ha corrido por la congregaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>La confianza violada dif\u00edcilmente se vuelve a ganar. \u00danicamente debemos compartir informaci\u00f3n confidencial cuando es vital para la protecci\u00f3n de la obra del Se\u00f1or, y all\u00ed s\u00f3lo con gran cuidado; esto s\u00f3lo en situaci\u00f3n extrema.Hay que reconocer tambi\u00e9n la gran diferencia entre el caso de un joven que viene a confesar su pecado y buscar la ayuda para salir y el de quien es encontrado en el pecado y no est\u00e1 buscando ayuda. En el primer caso, debo evitar que el pecado trascienda, en el segundo caso necesito seguir las instrucciones de Calatas 6.1 y Mateo 18.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>No buscar m\u00e1s detalles de lo necesario en los actos impuros y vergonzosos <\/strong><\/p>\n<p>(Ef. 6.3), porque despu\u00e9s es probable que la persona, por verg\u00fcenza, huya de usted. Especialmente con una persona del sexo opuesto, en cuyo caso es sabio mandarla a un consejero de su propio sexo. Algunos, por su propia enfermedad, buscan y se deleitan en todos los detalles. Es enfermizo, es pecado y, por lo tanto, hace da\u00f1o. S\u00f3lo debemos escuchar los detalles que la persona necesita y desea contarnos para ayudamos a entenderla.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Asuma con sinceridad y responsabilidad su papel, cuidando de no mal representar a Dios<\/strong>. <\/p>\n<p>(2 Sam. 12.1-13).La responsabilidad del profeta es ayudar a la persona a entender la verdad de Dios aplicada a su situaci\u00f3n. Con gran seriedad y sabidur\u00eda debemos usar la Palabra para llevar y guiar a la persona a encarar su problema y resolverlo como Dios desea. El rol de sacerdote es el de orar con y por la persona, en la confesi\u00f3n de su pecado y la b\u00fasqueda de su restauraci\u00f3n. Cuando vemos que la persona realmente ha confesado y se ha arrepentido necesitamos, como Nat\u00e1n, decir: \u00abEl Se\u00f1or ha quitado tu pecado\u00bb. Sin embargo, hay que hacerlo s\u00f3lo cuando uno est\u00e1 convencido que delante de Dios es as\u00ed. He visto nueva vida fluir en una persona cuando, despu\u00e9s de la confesi\u00f3n honesta, he dicho a la persona: \u00abEl Se\u00f1or ha quitado tu pecado\u00bb. La declaraci\u00f3n en el nombre de Dios ayuda a la persona a creer a Dios, lo cual es fundamental para gozar lo que el Se\u00f1or tiene para ella.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>El consejero nunca debe olvidar que la gracia de Dios y su Palabra es suficiente para toda situaci\u00f3n humana. Hay casos dram\u00e1ticos, dif\u00edciles, en los que f\u00e1cilmente podemos desesperarnos con el aconsejado, sin saber qu\u00e9 hacer. Sin embargo, hay que creer y dar la esperanza en Dios, de que hay soluciones reales para los dramas m\u00e1s dif\u00edciles.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Discernir la responsabilidad de las personas en diferentes situaciones es fundamental para poder ayudarlas a salir. <\/strong><\/p>\n<p>Es muy diferente la responsabilidad (\u00abculpa\u00bb) de una adolescente de 11 a\u00f1os que fue seducida por un muchacho de 21 a\u00f1os quien, deliberadamente, la condujo al pecado.<\/p>\n<p>Hay personas que son, literalmente, v\u00edctimas de la maldad de otros; sin embargo, muchas veces ellas se sienten culpables y sucias. La ni\u00f1a de 8 a\u00f1os abusada por su primo mayor o por su padre no es culpable de pecado, es v\u00edctima del pecado del otro. En cada caso hay que discernir la responsabilidad de la persona y trabajar a la luz de eso. La chica de 20 a\u00f1os que fue violada volviendo a su casa a la noche por un desconocido no es culpable de pecado, sin embargo en muchas ocasiones es acusada de haber \u00abseguramente. provocado la situaci\u00f3n por su vestir o forma de caminar\u00bb o algo as\u00ed.<\/p>\n<p>La chica no s\u00f3lo fue violada sino que despu\u00e9s es menospreciada y maltratada por los cristianos super espirituales que tienen una teolog\u00eda cuadrada como los amigos de Job, y que no entienden que el sufrimiento no siempre viene por el pecado. Las v\u00edctimas necesitan gran amor y compasi\u00f3n, necesitan que lloremos con ellas, que sintamos su dolor y que juntos tratemos de recrear su confianza en Dios y su identidad como persona de valor<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>EL TRABAJO DE ACONSEJAMIENTO<\/strong><\/p>\n<p>La curaci\u00f3n o restauraci\u00f3n de estas vidas involucra dos elementos vitales. Pastoralmente, es necesario discernir y trabajar en las dos \u00e1reas si vamos a ver vidas sanadas. Las dos \u00e1reas son: los resultados del pecado y las causas del mismo. Generalmente encaramos los resultados en relaci\u00f3n a Dios, pero descuidamos las causas que llevaron al pecado. Cuando las causas no son resueltas, lo m\u00e1s probable es que el pecado brote otra vez en la misma o en otra forma. Las personas que vienen a nosotros confesando haber ca\u00eddo sexualmente, generalmente desean resolver los resultados; rara vez han discernido las causas. Sin embargo, toda soluci\u00f3n necesita resolver estas \u00faltimas.<\/p>\n<p>La persona vendr\u00e1 en una de las tres categor\u00edas del diagrama aparte, con algunos de los problemas manifiestos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>RESOLVIENDO LOS RESULTADOS<\/strong><\/p>\n<p>Los problemas resultantes ayudan al arrepentimiento. Debemos entender claramente dos verdades: a) Todo lo que Dios llama pecado resulta en mal para quien peca; y 2) Los resultados adversos en la vida son una herramienta poderosa de presi\u00f3n para llevar al arrepentimiento y cambio. La mayor\u00eda de las personas jam\u00e1s se arrepentir\u00edan de su pecado si no fuera por las consecuencias y aflicciones que sufren por \u00e9l.Entonces, como siervos del Se\u00f1or, necesitamos entender c\u00f3mo el pecado ha hecho \u00abpagar\u00bb a la persona, y usar eso para ayudarla a reconocer que ha hecho mal y que nunca m\u00e1s debe volver a repetir ese mal porque paga un salario doloroso.<\/p>\n<p>Los consejeros no creyentes en general (y algunos cristianos tambi\u00e9n) tratan de ayudar a las personas a salvarse de la consecuencia de su pecado, en vez de arrepentirse por \u00e9l. Las emociones y consecuencias negativas son como la luz roja en el tablero del auto, indicando que algo anda mal, algo que urgentemente necesita ser resuelto. Si el conductor la tapa o la apaga sin resolver el problema es probable que resultar\u00e1 en un desastre. En igual forma, debemos ayudar a las personas a ver \u00abla luz roja\u00bb de su culpa y arrepentirse delante de Dios. (Dt.. 28 y Sal. 6.7-9).<\/p>\n<p>El sentido de culpa es una luz roja fuerte. Hay un resultado universal de haber pecado y es la culpa. Algunos tienen relaciones sexuales que nunca terminan en embarazo, ni aborto, ni en enfermedades, sin embargo todos sienten culpa. Es cierto que, con el tiempo, pueden cauterizar su conciencia y no sentir m\u00e1s culpa. En muchas ocasiones con j\u00f3venes que afirman no sentirse culpables sino con placer, les pregunto acerca de las primeras veces y, casi sin excepci\u00f3n, la respuesta es que tuvieron grandes luchas.En nuestra labor, la conciencia es un don de Dios, que facilita a todos el saber que han hecho mal. Como este resultado es el resultado universal, tambi\u00e9n es el problema universal que tienen que resolver las personas para ser sanadas.<\/p>\n<p><strong>El perd\u00f3n tiene condiciones. Rodrigo, aquel presidente de la sociedad de j\u00f3venes que hab\u00eda ca\u00eddo, pidi\u00f3 perd\u00f3n al Se\u00f1or docenas de veces, sin embargo segu\u00eda sintiendo culpa. Es el caso de cientos de creyentes; saben que el Se\u00f1or perdona, pero ellos no se sienten perdonados. Hay varias razones por las cuales esto ocurre que en cada caso necesitamos identificar:<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>A. Est\u00e1n lamentando las consecuencias, no el pecado.<\/strong><\/p>\n<p>Han reconocido el mal de las consecuencias pero no el mal de la ra\u00edz o el pecado. Algunos eruditos afirman que David tuvo este problema en Salmos 6 y 38, donde \u00e9l clama al Se\u00f1or por sus aflicciones, pidiendo ayuda; sin embargo, no es aliviado porque quiere escapar de las consecuencias sin haberse arrepentido de coraz\u00f3n de sus hechos. Reci\u00e9n en Salmos 51 y 32 \u00e9l confiesa su pecado y sus transgresiones contra el Se\u00f1or, entonces recibe misericordia y bendici\u00f3n. S\u00f3lo cuando las personas reconocen la maldad de su pecado contra Dios pueden esperar el perd\u00f3n de Dios. Mientras mantienen su orgullo, sus razones y excusas por su pecado, entonces no hay perd\u00f3n. Hay que llorar el pecado, no s\u00f3lo por las consecuencias.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>B. Dios borra el pecado pero no la memoria.<\/strong><\/p>\n<p>Rodrigo asumi\u00f3 que con el perd\u00f3n iba a desaparecer la memoria del mal que hab\u00eda hecho. Reci\u00e9n pudo gozarse cuando entendi\u00f3 que Dios deja la memoria, deliberadamente, por dos razones: primero, para que ame mucho al Se\u00f1or (El que ha sido perdonado mucho ama mucho) y, segundo, para que \u00e9l no lo repita. Le expliqu\u00e9 que cada vez que viene a su mente el pecado, debe dar gracias a Dios por perdonarlo y limpiarlo, seg\u00fan I Juan 1.9; y como resultado, entonces, debe gozarse en el Se\u00f1or y su gran amor. El diablo, el acusador de los santos, toma la memoria y la usa para acusar y turbar al creyente. Este debe recordar la verdad de Dios y usar la memoria correctamente. Hoy, cuando Rodrigo piensa en su pecado, siempre se maravilla porque Dios lo ha perdonado y restaurado; el tiene ahora mucho amor para el Se\u00f1or.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>C. Dios perdona y limpia, pero s\u00f3lo en algunas ocasiones salva a la persona de las consecuencias.<\/strong><\/p>\n<p>David pec\u00f3, despu\u00e9s se arrepinti\u00f3 y Dios le perdon\u00f3; sin embargo, tuvo que pagar las consecuencias de su pecado por toda su vida. No resucit\u00f3 a su hijo y la profec\u00eda de que sus esposas ser\u00edan pose\u00eddas en p\u00fablico se cumpli\u00f3 tal cual. Muchos demandan de Dios un perd\u00f3n que les libre de las consecuencias. David puedo gozarse en el Se\u00f1or por el perd\u00f3n, y la nueva comuni\u00f3n con Dios porque entendi\u00f3 que no merec\u00eda ni aun eso. Muchos, en cambio, quieren pecar y salvarse de todo; acusan a Dios y a otros a la hora de pagar las consecuencias de su pecado. Es una falla total de comprensi\u00f3n de la seriedad de Dios y su justicia (Sal. 6.7-8). Cuando un hombre reconoce que su pecado es causa justa para su muerte y separaci\u00f3n eterna de Dios, no menosprecia el don de comuni\u00f3n y vida aun cuando tenga que pagar las consecuencias sabiendo que eso es poco ante lo que, realmente, merece.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>D. Experimentar el perd\u00f3n requiere creer las promesas de Dios.<\/strong><\/p>\n<p>Necesitamos ayudar a los ca\u00eddos a comprender que, tanto el perd\u00f3n como la limpieza, son una promesa de Dios. El no puede mentir, no hace excepciones, y la persona necesita entender que si confes\u00f3. Dios es justo y fiel para perdonar. Nosotros s\u00e1benos eso, pero la persona ca\u00edda necesita que le sea recordado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>E. La primera condici\u00f3n para el perdonar es \u00abSi confesamos\u00bb.<\/strong><\/p>\n<p>La palabra en el griego implica decir lo mismo o estar de acuerdo. Muchos no experimentan el perd\u00f3n porque nunca est\u00e1n realmente dispuestos a \u00abdecir lo mismo\u00bb que dice Dios sobre lo que ha hecho y a \u00abponerse de acuerdo\u00bb acerca de su pecado. Excusan, justifican, blanquean, evitan la humillaci\u00f3n de reconocer la seriedad, la maldad y la rebeld\u00eda impl\u00edcita en el pescado. Se han rebelado contra Dios, en hacer lo que ellos quieren. Toda excusa es blasfemia cuando vemos la vida a trav\u00e9s de los ojos de Dios. Decir, \u00abno pude hacer otra cosa\u00bb es negar que Dios tiene el poder para ayudamos o liberamos de la tentaci\u00f3n (I Co. 10.13). \u00abSoy humano, no soy de hierro\u00bb, es decir que la obra de Dios fall\u00f3, en vez de reconocer que Dios nos hizo perfectos y que nos hemos desviado (Ec. 7.29).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>F. Dios desea perdonar, \u00e9l se goza en la restauraci\u00f3n del arrepentido.<\/strong><\/p>\n<p>El diablo trata de confundir a la gente en este sentido. La par\u00e1bola del Hijo Pr\u00f3digo es justa para ilustrar la actitud de Dios hacia el pecador arrepentido que vuelve a casa. Por un lado necesitamos ayudar a la gente a entender qu\u00e9 es arrepentimiento, y por otro, ayudarlos a ver que Dios los esta esperando y desea que vuelvan a El. Con brazos abiertos los recibir\u00e1 y har\u00e1 a una celebraci\u00f3n. Cuando hay arrepentimiento verdadero necesitamos ayudar a la persona a ver que Dios desea perdonarlo y est\u00e1 celebrando en el cielo su regreso. Lo primero es restablecer la relaci\u00f3n correcta con Dios a trav\u00e9s de una confesi\u00f3n aut\u00e9ntica, dando como resultado el perd\u00f3n y la limpieza de toda maldad. Perd\u00f3neme colega que sea tan enf\u00e1tico con esto, pero \u00e9ste es el comienzo de Dios. Reci\u00e9n cuando este paso ha sido logrado ser\u00e1 posible encarar los otros problemas y las causas por el pecado.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>G. El temor y la ansiedad por el futuro pueden paralizar la vida del culpable.<\/strong><\/p>\n<p>Son muy comunes entre los que han ca\u00eddo los temores profundos. La mujer teme que el hombre la deje y que nadie quiera casarse con ella si es conocida su ca\u00edda. El var\u00f3n cristiano teme ser siempre un ciudadano espiritual de segunda categor\u00eda, porque piensa que Dios, si bien lo perdon\u00f3, nunca lo bendecir\u00e1 o usar\u00e1 como a otros. Debemos ayudar a los dos a analizar sus temores y enfrentarlos correctamente.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>En el caso de la mujer, su temor a quedarse sin hombre puede expresarse en varias formas incorrectas:<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>A. Hacer cualquier cosa para no perder a la persona con quien tuvo relaciones.<\/strong><\/p>\n<p>En muchas ocasiones ella vuelve a caer sexualmente, por miedo a que \u00e9l la deje. Sin embargo, cada vez se siente peor y lo manifiesta en otras formas (discusiones, depresi\u00f3n, agresividad) que favorece, precisamente, lo que ella intenta evitar.<\/p>\n<p><strong>B. Que, deliberadamente, intente quedar embarazada buscando un casamiento r\u00e1pido.<\/strong> Rara vez esto da resultados favorables.<\/p>\n<p><strong>C. Se retira del contacto con hombres; no desea arriesgar el dolor de enamorarse y luego ser rechazada.<\/strong><\/p>\n<p><strong>D. Ser seductiva con otros hombres creyendo que, a trav\u00e9s del sexo, puede enredarlos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>E. Afectividad desmedida buscando ser amada y aceptada.<\/strong> Muchos hombres mal entienden el afecto y ella termina diciendo: \u00abLa \u00fanica cosa que el hombre busca es el sexo\u00bb.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>En el caso del hombre es com\u00fan que sus temores resulten en alguna de las siguientes formas:<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>A. Pasividad espiritual porque, a sus ojos, es descalificado para la bendici\u00f3n o servicio cristiano.<\/strong> El piensa: \u00bfpara qu\u00e9 esforzarme si Dios igualmente me ha rechazado? Se considera como Esa\u00fa, especialmente si conoc\u00eda bien la verdad.<\/p>\n<p><strong>B. Busca chicas de calidad inferior ya que no se siente digno de tener una esposa realmente espiritual y buena.<\/strong> En algunos casos, busca la novia no creyente o chica de mala vida para recibir, a sus ojos, \u00ablo que es su merecer\u00bb.<\/p>\n<p><strong>C. Inseguridad en las decisiones y la planificaci\u00f3n.<\/strong> Ya que ha fracasado, no tiene seguridad en s\u00ed mismo ni seguridad en recibir la ayuda del Se\u00f1or.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>El consejero debe identificar estas expresiones (u otras) de temor y ansiedad resultante de la ca\u00edda y ayudar a la persona a entender correctamente c\u00f3mo encararlas. Dios es poderoso para transformar todo mal en bien, cuando ha sido entregado a El en arrepentimiento y fe. Siempre uso la siguiente ilustraci\u00f3n. Hab\u00eda una ni\u00f1a de 6 a\u00f1os que viv\u00eda en un edificio de departamentos donde tambi\u00e9n viv\u00eda un famoso artista pl\u00e1stico, un gran pintor.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a estaba enamorada y fascinada con este famoso artista. El, sabiendo esto, le regal\u00f3 un pa\u00f1uelo de seda blanca para Navidad. La chica lo usaba todos los d\u00edas, llev\u00e1ndolo a la escuela con gran orgullo. Un d\u00eda, en la escuela, salpic\u00f3 una gota de tinta negra en el pa\u00f1uelo y lo manch\u00f3.<\/p>\n<p>La ni\u00f1a, angustiada, lloraba y lloraba. Despu\u00e9s, en la casa, la madre no la pod\u00eda consolar. Al fin, a la madre se le ocurri\u00f3 una idea: fue a hablar con el artista y le cont\u00f3 todo; quer\u00eda darle el dinero para que le comprara otro nuevo y se lo entregara a la ni\u00f1a. El artista le dijo que no, pero le pidi\u00f3 el pa\u00f1uelo manchado. M\u00e1s de una hora despu\u00e9s, el artista llev\u00f3 el pa\u00f1uelo de vuelta a la ni\u00f1a. Cuando ella abri\u00f3 el pa\u00f1uelo encontr\u00f3 una hermosa mariposa pintada, con su cuerpo negro, en el medio. El gran artista hab\u00eda tomado la mancha de la ni\u00f1a y, con su creatividad, la hab\u00eda transformado en algo hermoso.<\/p>\n<p><strong>\u00abDe igual forma\u00bb, digo a la persona, \u00abDios es capaz de transformar aun nuestras peores manchas cuando estamos dispuestos a llevarlas a El y dejar que El aplique su gracia y misericordia en la situaci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>Podemos llorar nuestras manchas; sin embargo. Dios puede transformarlas en algo hermoso\u00bb. David tambi\u00e9n pec\u00f3 con grave pecado sexual; sin embargo, despu\u00e9s de su arrepentimiento, Dios envi\u00f3, a trav\u00e9s de Betsab\u00e9, a Salom\u00f3n (a quien Dios am\u00f3, II Sam. 12.24), y a trav\u00e9s suyo llega Jes\u00fas. \u00bfNo es maravilloso de que Dios mand\u00f3 a nuestro Salvador al haber transformado aquello que naci\u00f3 pecaminoso? No es que el pecado llega a ser bueno, sino que el poder y la gracia de Dios pueden redimir situaciones.<\/p>\n<p>Los problemas de una pareja aumentan despu\u00e9s de la relaci\u00f3n sexual prematrimonial. Esta es la tercera gran \u00e1rea de problemas resultante del abuso del sexo, y el consejero deber\u00e1 ayudar a las personas a enfrentarla. \u00bfCu\u00e1les son los problemas de pareja m\u00e1s comunes en esta \u00e1rea? Resentimiento de la mujer contra el hombre porque se siente usada y\/o su confianza violada; p\u00e9rdida de respeto de uno para con el otro; verg\u00fcenza al querer mantener la parte espiritual de la relaci\u00f3n al sentirse culpables e hip\u00f3critas; miedo por las posibles consecuencias (embarazo) y miedo de qu\u00e9 va a hacer el otro ahora; tendencia en la pareja a girar alrededor del \u00e1rea f\u00edsica, y otros. \u00c9stos son s\u00f3lo los m\u00e1s comunes. Cada pareja responde al problema en forma diferente, por la diferencia de su propia historia y las distintas personalidades. En algunas parejas, temporalmente, mejora la relaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Recuerdo una mujer, hija de pastor, que vino a verme. Sab\u00eda que estaba en problemas por lo que hac\u00eda pero lo disfrutaba tanto que no pod\u00eda ver su mal. Ven\u00eda de un hogar muy r\u00edgido, con poco afecto y calor humano. Cuando un muchacho inconverso empez\u00f3 a invitarla a salir, sus padres se escandalizaron, pero como era mayor de edad no pod\u00edan detenerla. El muchacho la colm\u00f3 con muchos regalos, galanter\u00edas y abundante cari\u00f1o; \u00e9l era experimentado en la parte f\u00edsica y pronto llegaron a las relaciones sexuales. \u00a1C\u00f3mo lo disfrutaba ella!; hab\u00eda encontrado el cari\u00f1o y el afecto que tanto deseaba. Sin embargo, s\u00f3lo algunos meses dur\u00f3 esto, hasta que la relaci\u00f3n s\u00f3lo giraba en tomo a lo f\u00edsico. Terminaron separ\u00e1ndose.<\/p>\n<p>En cada caso hay que ayudarles a encarar los problemas que est\u00e1n teniendo, con rectitud y firmeza. Generalmente, el primer paso es pedir perd\u00f3n al otro por su parte en el pecado y tomar firmemente la decisi\u00f3n de apartarse del pecado. Proverbios 28.13: \u00ab\u00c9l que encubre sus pecados no prosperar\u00e1; mas el que los confiesa y se aparta hallar\u00e1 misericordia\u00bb. Cuando realmente hay confesi\u00f3n y abandono (fruto del arrepentimiento) la pareja puede ser restaurada y recuperado el respeto. Las parejas que no logran eso generalmente terminan en separaci\u00f3n antes del casamiento o, lo que es peor, el divorcio.<\/p>\n<p>Es importante que analicen su situaci\u00f3n y cuanto antes. Siempre es dif\u00edcil no volver a caer una vez que han ca\u00eddo, pero no es imposible. Entonces, cuanto antes puedan casarse mejor (I Co. 7.2-9). Los libros Yo me cas\u00e9 contigo y Yo quise a una chica, de Walter Trobish, pueden ayudar a la pareja en la batalla.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>LAS RAZONES DE LA CA\u00cdDA<\/strong><\/p>\n<p>Lo \u00faltimo importante es ayudar al ca\u00eddo a resolver la ra\u00edz que lo llev\u00f3 a caer. En muchas ocasiones simplemente han estado de novios demasiado tiempo y poco a poco han ido hacia el sexo. Son humanos y no hay que excavar mucho m\u00e1s sino ayudarles a llegar pronto al casamiento. Sin embargo, no siempre es tan f\u00e1cil. Marcela se sent\u00eda muy insegura. En su casa era la \u00abfea\u00bb, la que nunca pod\u00eda hacer las cosas correctamente y la menospreciada por su padre; \u00abCenicienta\u00bb, digamos.<\/p>\n<p>Gustavo, un compa\u00f1ero de clase en el colegio, era un muchacho t\u00edmido. Sus padres estaban en el proceso de separaci\u00f3n. Marcela y Gustavo un d\u00eda descubrieron que ten\u00edan mucho en com\u00fan. Los dos encontraron en el otro a una persona que le entend\u00eda. Pasaban horas hablando y compartiendo. L\u00f3gicamente, al fin, se dieron cuenta que hab\u00edan encontrado a la persona especial, que le apreciaba y amaba. Con el tiempo pasaban m\u00e1s y m\u00e1s tiempo juntos en la casa de Juan ya que los padres trabajaban. Cada vez el afecto f\u00edsico avanzaba hasta que lleg\u00f3 a sus consecuencias naturales.<\/p>\n<p>Eran dos personas reales, con necesidades reales que encontraron soluciones para sus problemas. Estas soluciones, realmente, no resolvieron los problemas, sin embargo, para ellos s\u00ed. Decir a esta pareja que deben cortar la relaci\u00f3n, seg\u00fan los padres desean, ser\u00e1 resistido por ellos y, casi seguro, resultar\u00e1 en fracaso.<\/p>\n<p>Pastoralmente, tenemos que tomar en cuenta el por qu\u00e9 llegaron esas personas al pecado. S\u00ed, hay veces en que es por rebeld\u00eda directa contra Dios, pero en muchas ocasiones hay necesidades que no son satisfechas. S\u00f3lo cuando entendemos la din\u00e1mica que los lleva al pecado, podremos ayudarlos a resolver las causantes verdaderas. Hay que recordar, tambi\u00e9n, que en una misma pareja los dos pueden tener causantes muy diferentes. En la p\u00e1gina siguiente vemos las causantes y variantes, con un cuadro demostrativo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>PASOS PR\u00c1CTICOS PARA EL CA\u00cdDO:<\/strong><\/p>\n<ul>\n<li>Identificar los problemas reales y resolverlos.<\/li>\n<li>Orar, confesar y buscar la obra de Dios en la vida interior.<\/li>\n<li>Tomar los pasos santos y responsables necesarios para ganar la batalla. (Pedir perd\u00f3n a quien sea necesario, reacomodar la vida seg\u00fan el deseo de Dios, casarse si es lo aconsejable, etc.).<\/li>\n<li>Luchar la batalla de adicci\u00f3n sexual con un corte de est\u00edmulos.<\/li>\n<li>Controlar la mente e ingreso de ideas: Decir NO a la pornograf\u00eda, a la m\u00fasica sensual, la vestimenta indecorosa, las situaciones estimulantes<\/li>\n<li>Mantenerse responsable a un amigo espiritual o pastor.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Enrique Zapata<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Muchos l\u00edderes conocen poco la tr\u00e1gica realidad de la juventud; estos l\u00edderes se han expresado con actitudes que hacen que el joven nunca se acerque a ellos para pedir consejo y ayuda. \u00bfC\u00f3mo podemos ayudar a estos j\u00f3venes que representan, estimadamente, una tercera parte de nuestros j\u00f3venes? Si pretendemos que Dios nos use para sanar &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/como-ayudar-al-joven-caido-2\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abC\u00f3mo ayudar al joven ca\u00eddo\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7142","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7142","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7142"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7142\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7142"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7142"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7142"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}