{"id":7174,"date":"2016-02-17T14:22:02","date_gmt":"2016-02-17T19:22:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuatro-propositos-para-el-ano-nuevo\/"},"modified":"2016-02-17T14:22:02","modified_gmt":"2016-02-17T19:22:02","slug":"cuatro-propositos-para-el-ano-nuevo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/cuatro-propositos-para-el-ano-nuevo\/","title":{"rendered":"Cuatro prop\u00f3sitos para el a\u00f1o nuevo"},"content":{"rendered":"<p><strong>Desde hace mucho, el ser humano ha tratado de controlar su propia vida sin tener que depender de Dios. Una de las formas en que hacemos esto es por medio de las supersticiones. <\/strong><\/p>\n<p>Existen muchas supersticiones que se relacionan con el a\u00f1o nuevo. Cuando era ni\u00f1o, era com\u00fan encontrar cosas viejas tiradas a la calle el primer d\u00eda de enero, pues hab\u00eda que tirar lo viejo para dar lugar a lo nuevo.<\/p>\n<p><strong>Tambi\u00e9n hab\u00eda personas que sacaban sus maletas para darles una vuelta por el barrio, pues cre\u00edan que esto les garantizar\u00eda un viaje en el a\u00f1o entrante.<\/strong><\/p>\n<p><p>Existen muchas otras supersticiones. Por ejemplo, hay personas que van de compras para tener la alacena llena el primer d\u00eda del a\u00f1o. Creen que esto les garantiza la prosperidad durante todo el a\u00f1o.<\/p>\n<p>Tambi\u00e9n hay quienes abren todas las puertas de la casa a la medianoche para que el a\u00f1o viejo pueda salir. Otros tratan de hacer mucho ruido, pensando que esto espantar\u00e1 a los malos esp\u00edritus para que no puedan ejercer una influencia negativa sobre el nuevo a\u00f1o.<\/p>\n<p><strong>Como creyentes, sabemos que el diablo no huye por el ruido, sino por la oraci\u00f3n y la resistencia espiritual. Sabemos que la prosperidad viene de Dios, no del d\u00eda en que hacemos las compras. Nuestra confianza debe de estar puesta en El para el a\u00f1o nuevo.<\/strong><\/p>\n<p>En lugar de enfocarnos en estas cosas, nuestra atenci\u00f3n debe de estar puesta en otra cosa. En realidad, lo m\u00e1s importante en la vida es estar en comuni\u00f3n con Dios. No creo que nos sirva de nada abrir todas las puertas de la casa o darle vuelta a la cuadra con una maleta. M\u00e1s bien, debemos de proponernos cosas que nos acercar\u00e1n a Dios.<\/p>\n<p><strong>Hoy quisiera proponerles cuatro cosas que podemos hacer en este a\u00f1o para acercarnos m\u00e1s El. Mediante estas costumbres y pr\u00e1cticas, podemos disfrutar de su presencia y profundizar en nuestra relaci\u00f3n con El.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>I. Pasa tiempo a diario con Dios<\/strong><\/p>\n<p>No existe otra cosa m\u00e1s importante para nuestro crecimiento espiritual. La lectura b\u00edblica es el pan que alimenta nuestra alma, y la oraci\u00f3n es el agua que refresca nuestro esp\u00edritu. Si no estamos pasando tiempo a diario con Dios, el fuego de nuestra fe empezar\u00e1 a enfriarse.<\/p>\n<p>Un gran ejemplo de esta realidad es el profeta Daniel. A pesar de encontrarse en tierra ajena, lejos del templo de su Dios, mantuvo fuerte su fe. Pudo dar testimonio a reyes y pr\u00edncipes de las grandezas de Dios. Mantuvo un testimonio fuerte y poderoso en medio de una naci\u00f3n pagana.<\/p>\n<p><strong>\u00bfC\u00f3mo lo hizo? Separ\u00f3 tiempo para Dios todos los d\u00edas. Aun frente al peligro, no dej\u00f3 de pasar tiempo en oraci\u00f3n. Todos conocemos la historia de la forma en que Daniel fue librado de la fosa de los leones, pero a veces olvidamos la raz\u00f3n por la que \u00e9l se encontr\u00f3 all\u00ed.<\/strong><\/p>\n<p>Ve\u00e1mosla en Daniel 6:10-12:<\/p>\n<p>6:10 Cuando Daniel supo que el edicto hab\u00eda sido firmado, entr\u00f3 en su casa, y abiertas las ventanas de su c\u00e1mara que daban hacia Jerusal\u00e9n, se arrodillaba tres veces al d\u00eda, y oraba y daba gracias delante de su Dios, como lo sol\u00eda hacer antes.<br \/>6:11 Entonces se juntaron aquellos hombres, y hallaron a Daniel orando y rogando en presencia de su Dios. <br \/>6:12 Fueron luego ante el rey y le hablaron del edicto real: \u00bfNo has confirmado edicto que cualquiera que en el espacio de treinta d\u00edas pida a cualquier dios u hombre fuera de ti, oh rey, sea echado en el foso de los leones? Respondi\u00f3 el rey diciendo: Verdad es, conforme a la ley de Media y de Persia, la cual no puede ser abrogada.<\/p>\n<p>El rey hab\u00eda firmado un decreto de que s\u00f3lo \u00e9l recibir\u00eda las oraciones del pueblo por treinta d\u00edas. Daniel, sin embargo, no pudo dirigir a un hombre las peticiones que s\u00f3lo a Dios deben de ir, ni pudo dejar de pasar tiempo con su Dios &#8211; por m\u00e1s que le costara.<\/p>\n<p>Nosotros, como Daniel, vivimos en medio de un mundo que no conoce a nuestro Dios. Enfrentamos la presi\u00f3n constante de quienes nos quieren alejar de El, consciente o inconscientemente. La Biblia funciona como alimento espiritual para nosotros, y es necesario ingerirlo con regularidad.<\/p>\n<p>A veces caemos en la trampa de pensar que no nos beneficiaremos de volver a leer alg\u00fan pasaje. La verdad es que nos hace falta repasar y repetir las cosas. Los dedos del alfarero obrar\u00e1n mediante su Palabra para moldearnos y formarnos conforme a su voluntad.<\/p>\n<p>Como parte de nuestro tiempo con Dios debemos de practicar la segunda costumbre:<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>II. Admite tus defectos ante Dios<\/strong><\/p>\n<p>La Biblia misma nos lo dice en 1 Juan 1:8-9:<\/p>\n<p>1:8 Si decimos que no tenemos pecado, nos enga\u00f1amos a nosotros mismos, y la verdad no est\u00e1 en nosotros.<br \/>1:9 Si confesamos nuestros pecados, \u00e9l es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.<\/p>\n<p><strong>La forma de vivir limpios del pecado es mediante el perd\u00f3n de Cristo.<\/strong><\/p>\n<p>Jes\u00fas les ense\u00f1\u00f3 esto a sus disc\u00edpulos cuando les dijo que el que est\u00e1 limpio no necesita ba\u00f1arse, sino solamente lavarse los pies. Por medio de la Palabra del evangelio, llegamos a estar limpios. Nos hace falta solamente limpiar nuestros pies de la suciedad que recogemos en nuestro andar por el mundo y sus tentaciones.<\/p>\n<p>Esto lo hacemos admitiendo nuestros defectos. El salmista escribi\u00f3: Mientras call\u00e9 mi pecado, mi cuerpo se consumi\u00f3 con mi gemir durante todo el d\u00eda. (Salmo 32:3) Nos hace bien confesar nuestro pecado. Nos ayuda a mantener las cuentas cortas con Dios.<\/p>\n<p><strong>Ahora bien, no me refiero solamente a hacer lo que hacen muchos, que es decir: Dios, perd\u00f3name si te he fallado. Esto no envuelve ning\u00fan reconocimiento directo de que hemos pecado, ni identifica el pecado que hemos cometido.<\/strong><\/p>\n<p>La palabra griega que se traduce confesar significa, literalmente, decir lo mismo. Es decir, cuando confesamos nuestro pecado a Dios, lo vemos de la misma manera en que El lo ve. Es necesario, entonces, identificar el pecado ante Dios para confes\u00e1rselo. Tenemos que nombrarlo ante El.<\/p>\n<p>Debemos decir, por ejemplo: Se\u00f1or, te confieso que hoy me enoj\u00e9 con mi esposa y fui brusco con ella. Tenemos que ser espec\u00edficos. Adem\u00e1s de esto, si hemos herido a otra persona, debemos de pedirle perd\u00f3n tambi\u00e9n y, si es posible, hacer restituci\u00f3n por el da\u00f1o que hemos causado.<\/p>\n<p>En cierta ocasi\u00f3n, un rey estaba visitando una de las prisiones de su reino. Entrevistaba a los prisioneros, y uno por uno insist\u00edan en que eran inocentes, que no hab\u00edan hecho nada para merecer el encarcelamiento. Finalmente lleg\u00f3 a uno que no dijo nada.<\/p>\n<p>El rey pregunt\u00f3: \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1s aqu\u00ed? El hombre nombr\u00f3 su delito. Le pregunt\u00f3 el rey: \u00bfEres culpable? Respondi\u00f3 el hombre: S\u00ed, su majestad, lo soy. Al instante el rey mand\u00f3 llamar al carcelero y le orden\u00f3 que soltara de inmediato al hombre que hab\u00eda reconocido su culpabilidad. Dijo: No puedo permitir que se quede aqu\u00ed este hombre culpable y corrompa a toda la gente tan inocente que lo rodea.<\/p>\n<p><strong>Cuando nosotros reconocemos nuestro pecado ante Dios, El tambi\u00e9n nos libra de la c\u00e1rcel de culpabilidad y de amargura. No siempre nos libra de las consecuencias de nuestro pecado, pero nos asegura que estamos bien con El. La confesi\u00f3n diaria es esencial para caminar en comuni\u00f3n con Dios.<\/strong><\/p>\n<p>Pasamos ahora a la tercera costumbre.<\/p>\n<p><strong>III. Pon a Dios en primer lugar en tus finanzas<\/strong><\/p>\n<p>Se ha dicho que se puede conocer m\u00e1s acerca de una persona observando su chequera que de cualquier otra manera. Lo que hacemos con nuestro dinero demuestra d\u00f3nde est\u00e1 nuestro coraz\u00f3n. Si queremos poner a Dios en primer lugar en nuestras vidas, El tiene que reinar sobre nuestro uso del dinero.<\/p>\n<p>Hallamos este principio en Proverbios 3:9-10:<\/p>\n<p><strong>3:9 Honra a Jehov\u00e1 con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos;<br \/>3:10 Y ser\u00e1n llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosar\u00e1n de mosto.<\/strong><\/p>\n<p>Bajo la ley del Antiguo Testamento, las primicias de la cosecha pertenec\u00edan al Se\u00f1or y se ofrec\u00edan como sacrificio a El. Esto serv\u00eda para sostener a los sacerdotes, pero tambi\u00e9n era un recordatorio regular de que la cosecha ven\u00eda del Se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Cuando nosotros le damos a Dios lo que nos sobra al final de la semana, mostramos que El ocupa un lugar poco importante en nuestro coraz\u00f3n. <\/strong><\/p>\n<p>La Biblia nos ense\u00f1a otro patr\u00f3n: Cada uno d\u00e9 como propuso en su coraz\u00f3n, no de mala gana ni por obligaci\u00f3n, porque Dios ama al dador alegre (2 Corintios 9:7).<\/p>\n<p>Ante Dios, debemos de proponernos cierta ofrenda regular que daremos al Se\u00f1or, usando al diezmo como una gu\u00eda m\u00ednima, y dar esa cantidad regularmente, con gozo. Esto sirve para sostener la obra del Se\u00f1or, pero tambi\u00e9n sirve para recordar de qui\u00e9n recibimos las bendiciones econ\u00f3micas que disfrutamos.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s de honrar a Dios con las primicias de nuestros ingresos, tambi\u00e9n lo honramos cuando somos honrados en nuestro trato con los dem\u00e1s. El est\u00e1 presente en cada trato que hacemos, y si nos aprovechamos de otros, no le agrada.<\/p>\n<p>Honramos a Dios tambi\u00e9n cuando vivimos contentos con lo que El nos ha dado, en lugar de ambicionar y endeudarnos para tener cosas innecesarias. El mundo nos dice que la felicidad est\u00e1 en tener m\u00e1s, pero es una mentira.<\/p>\n<p><strong>La ambici\u00f3n desmedida es el camino a la destrucci\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfSabes cu\u00e1l es la diferencia entre una ventana y un espejo? S\u00f3lo una leve capa de plata. Si dejas que la plata llene tu vista, no podr\u00e1s ver el glorioso mundo que Dios ha creado; no podr\u00e1s ver a los dem\u00e1s; s\u00f3lo te ver\u00e1s a ti mismo. Para ser libre, pon a Dios en primer lugar en tus finanzas. El ha prometido suplir tus necesidades. Conf\u00eda en El.<\/strong><\/p>\n<p>Un prop\u00f3sito final:<\/p>\n<p><strong>IV. Alcanza a alguien para Cristo<\/strong><\/p>\n<p>Como agua estancada, nuestra fe no se mantiene fresca si no la compartimos. Antes de irse al cielo, Jes\u00fas orden\u00f3 a los que le conoc\u00edan: Vayan y hagan disc\u00edpulos de todas las naciones. Esa es nuestra tarea hasta que El regrese. Hay otras cosas importantes en la vida, pero el privilegio de compartir las buenas nuevas de Cristo tiene que ser una prioridad para nosotros.<\/p>\n<p><strong>\u00bfCon qui\u00e9n podr\u00edas compartir a Cristo este a\u00f1o? Ponte a orar por tus amigos y familiares que a\u00fan no conocen la salvaci\u00f3n, y p\u00eddele a Dios que te d\u00e9 la oportunidad de compartir con ellos. No te asustes. El Esp\u00edritu te dar\u00e1 las palabras en el momento indicado. Conf\u00eda en El, y ponte a la disposici\u00f3n del Se\u00f1or.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo ser\u00e1 este a\u00f1o nuevo? Uno puede consultar a cinco expertos futuristas, y recibir\u00e1 cinco respuestas diferentes. S\u00f3lo Dios sabe lo que suceder\u00e1 en el a\u00f1o entrante. Sin embargo, si nos proponemos caminar con El, podemos estar seguros de disfrutar de su presencia, Su protecci\u00f3n y Su paz.<\/p>\n<p><strong>Los cuatro prop\u00f3sitos que hemos mencionado nos pueden ayudar a caminar con El. P\u00eddele al Se\u00f1or que te ayude a caminar en ellos, y conf\u00eda en Su ayuda para vivir en victoria.<\/strong><\/p>\n<p>Autor:<strong> Pr. Tony Hancock<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde hace mucho, el ser humano ha tratado de controlar su propia vida sin tener que depender de Dios. Una de las formas en que hacemos esto es por medio de las supersticiones. Existen muchas supersticiones que se relacionan con el a\u00f1o nuevo. 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