{"id":7204,"date":"2016-02-17T14:23:08","date_gmt":"2016-02-17T19:23:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/buscando-mis-raices-encontre-al-mesias\/"},"modified":"2016-02-17T14:23:08","modified_gmt":"2016-02-17T19:23:08","slug":"buscando-mis-raices-encontre-al-mesias","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/buscando-mis-raices-encontre-al-mesias\/","title":{"rendered":"Buscando mis ra\u00edces encontr\u00e9 al Mes\u00edas"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u2014\u00a0Me podr\u00eda dar un Antiguo Testamento?<\/strong><\/p>\n<p>\u2014Har\u00e9 lo posible por conseguirte uno \u2014me contest\u00f3 el pastor anglicano\u2014, pero el Antiguo Testamento no viene solo.<\/p>\n<p>\u00abSe lo consigue junto con el Nuevo Testamento.\u00bb<\/p>\n<p><strong>Yo no quer\u00eda ni tocar el Nuevo Testamento. Ese era el libro de los cristianos, los atormentadores de los jud\u00edos a trav\u00e9s de la historia. \u00a1A los jud\u00edos como yo!<\/strong><\/p>\n<p>Unas semanas antes alguien me hab\u00eda dado La fe de nuestros padres, de Merlin Neff. Como estaba aburrido y ten\u00eda poco para hacer comenc\u00e9 a leerlo. Pronto se despert\u00f3 mi curiosidad.<\/p>\n<p><strong>De hecho, el autor dec\u00eda algunas cosas de los jud\u00edos, pero por primera vez me encontr\u00e9 con un autor que hablaba de los jud\u00edos con respeto. <\/strong><\/p>\n<p>Ninguna menci\u00f3n sobre los asesinos de Cristo. Ninguna maldici\u00f3n pendiendo sobre los jud\u00edos. El autor destacaba lo mucho que el cristianismo le deb\u00eda a los jud\u00edos y al Antiguo Testamento.<\/p>\n<p><strong>El libro de Neff cre\u00f3 en m\u00ed un deseo intenso de conocer mis propias ra\u00edces en el Antiguo Testamento, de descubrir por m\u00ed mismo en qu\u00e9 consist\u00eda la fe de mis antepasados. Ansiosamente aguard\u00e9 que el pastor cumpliera su promesa.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Una raz\u00f3n para odiar<\/strong><\/p>\n<p>Como hab\u00eda nacido en un hogar jud\u00edo, ten\u00eda multitud de razones para odiar a los cristianos. M\u00e1s de una vez dese\u00e9 incendiar una o dos iglesias cristianas si me hubiera sido posible, por todas las cosas abominables que los cristianos les hab\u00edan hecho a los jud\u00edos desde el a\u00f1o 70 d. de C., cuando el templo de Jerusal\u00e9n fue destruido y los jud\u00edos fueron esparcidos por todo el Imperio Romano.<\/p>\n<p><strong>El grupo \u00e9tnico jud\u00edo al que pertenezco escap\u00f3 a la Pen\u00ednsula Ib\u00e9rica. Las cosas iban tan mal para los nuestros hasta que los cristianos asumieron el poder. Con ellos sobrevino el acoso y la persecuci\u00f3n interminable.<\/strong><\/p>\n<p>El a\u00f1o 1492 fue testigo de una nueva ola de persecuci\u00f3n. Los jud\u00edos que rehusaron convertirse al cristianismo fueron expulsados de sus hogares, despu\u00e9s de ser despojados de su dinero y propiedades. Ning\u00fan pa\u00eds \u201ccristiano\u201d los recibir\u00eda. <strong>El \u00fanico lugar que los acogi\u00f3 bien fue el Imperio Otomano y los que huyeron a Turqu\u00eda prosperaron y crecieron.<\/strong><\/p>\n<p>Cuando alboreaba el siglo XX muchos jud\u00edos espa\u00f1oles (sefard\u00edes), como los miembros de nuestra familia, comenzaron a emigrar a diferentes partes del mundo. Algunos se desplazaron hacia el continente americano, mientras que otros fueron a Rhodesia (ahora Zimbabwe) y el Congo Belga (la actual Rep\u00fablica Democr\u00e1tica del Congo). Mis padres se mudaron a la isla de Rodas, muy cerca de la costa de Turqu\u00eda, la que a la saz\u00f3n pertenec\u00eda a Italia.<\/p>\n<p>Yo nac\u00ed en Rodas. Mi educaci\u00f3n formal se inici\u00f3 en una escuela hebrea. Me encantaba ir a la sinagoga. El s\u00e1bado era el mejor d\u00eda de la semana para nuestra familia, y sab\u00edamos c\u00f3mo celebrarlo. Mi vida era feliz y ten\u00edamos un amplio horizonte delante de nosotros.<\/p>\n<p><strong>Pero entonces escuchamos el sonido del trueno lejano, trayendo consigo lo peor que pudo pasarle a un jud\u00edo. Hitler lleg\u00f3 al poder y el Holocausto asom\u00f3 su pavorosa cabeza. Hasta que ni siquiera en nuestro ghetto jud\u00edo (vecindario \u00e9tnico) pod\u00edamos protegernos de manos malvadas y tuvimos que huir de Rodas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>De la noche a la ma\u00f1ana nos convertimos en desterrados. \u00bfA d\u00f3nde podr\u00edamos ir? \u00bfQui\u00e9n nos dejar\u00eda entrar?<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0Afortunadamente ten\u00edamos unos parientes en el Congo Belga. Mi padre sali\u00f3 primero, sobornando para poder huir. En cuanto se estableci\u00f3 quiso que nos reuni\u00e9ramos con \u00e9l. No fue tarea f\u00e1cil conseguir los documentos para mi madre y los cinco hijos. Con la mirada fija de Buchenwald y Beergen-Belsen sobre nosotros, el soborno fue una vez m\u00e1s la \u00fanica manera de salir. La codicia humana puede abrir puertas tan r\u00e1pidamente como cerrarlas. Tan pronto como pudimos, salimos de Rodas para reunirnos con nuestro padre.<\/p>\n<p>Elisabethville (ahora Lubumbashi) en el Congo Belga fue nuestro hogar por casi dos a\u00f1os. Nos mudamos nuevamente, esta vez a Rhodesia del Norte (actualmente Zambia). All\u00ed aprend\u00ed el ingl\u00e9s.<\/p>\n<p>Un a\u00f1o antes que la guerra terminara complet\u00e9 mi noveno grado en la escuela. Para poder continuar mis estudios ten\u00eda que trasladarme como pupilo a una escuela con internado en Sud\u00e1frica, pero las limitadas finanzas familiares descartaron esa opci\u00f3n. De manera que entr\u00e9 como aprendiz en la Refiner\u00eda de Cobre de Zambia, que estaba en otra ciudad.<\/p>\n<p><strong>Echaba de menos mi hogar y ten\u00eda que viajar \u201ca dedo\u201d las 35 millas que me separaban de mi casa cada fin de semana. Fue en uno de esos felices viajes que me encontr\u00e9 con el pastor anglicano.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Descubriendo mis ra\u00edces<\/strong><\/p>\n<p>Bien, el pastor anglicano cumpli\u00f3 su promesa, aunque parcialmente. Como no pudo encontrar un Antiguo Testamento solo, me dio una Biblia completa. \u201c<strong>No importa \u2014me dije\u2014, me circunscribir\u00e9 estrictamente a la secci\u00f3n del Antiguo Testamento. Ni siquiera voy a espiar el Nuevo Testamento que est\u00e1 lleno de mentiras<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>All\u00ed comenz\u00f3 mi jornada de regreso hacia mis ra\u00edces. La lectura del G\u00e9nesis me result\u00f3 fascinante. Aunque reverenci\u00e1bamos la Tor\u00e1 nunca la le\u00edamos en casa. En Zambia hab\u00edamos dejado de observar el s\u00e1bado. A veces \u00edbamos a la sinagoga los viernes de noche para la iniciaci\u00f3n del s\u00e1bado y tambi\u00e9n respet\u00e1bamos las grandes festividades; pero no era lo mismo que cuando viv\u00edamos en Rodas. All\u00ed ten\u00edamos una comunidad con v\u00ednculos muy estrechos y la religi\u00f3n nos manten\u00eda muy unidos.<\/p>\n<p>Ahora, solo en mi cuarto, lejos de mi hogar, pasaba mucho tiempo con mi tesoro reci\u00e9n descubierto. La historia de la creaci\u00f3n, el origen del s\u00e1bado, el significado del pacto, todo cobraba frescura en mi mente. Los patriarcas y los profetas, los salmos y los proverbios, los h\u00e9roes y los villanos del Antiguo Testamento estaban all\u00ed, vivos delante de m\u00ed.<\/p>\n<p><strong>Un hilo com\u00fan parec\u00eda extenderse a trav\u00e9s de todo el Antiguo Testamento: la esperanza del Mes\u00edas. Y en esa esperanza encontr\u00e9 mis ra\u00edces. Mi alma hambrienta encontr\u00f3 all\u00ed alimento nutritivo.<\/strong><\/p>\n<p>Entonces, un buen d\u00eda, un aviso en el peri\u00f3dico local cautiv\u00f3 mi atenci\u00f3n. Era un curso b\u00edblico gratuito ofrecido por La Voz de la Profec\u00eda. Mand\u00e9 la solicitud a mi nombre. Las lecciones cautivaron mi inter\u00e9s. El estudio sobre el s\u00e1bado encontr\u00f3 inmediata respuesta en mi coraz\u00f3n. Despu\u00e9s de todo, un jud\u00edo deb\u00eda saber que el s\u00e1bado era el descanso del Se\u00f1or.<\/p>\n<p><strong>Pero encontr\u00e9 un punto en las lecciones que era dif\u00edcil de aceptar: la audaz afirmaci\u00f3n de que Jes\u00fas era el Mes\u00edas. <\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo pod\u00eda ser? \u00bfNo era el mismo en cuyo nombre millones de jud\u00edos hab\u00edan sido masacrados? \u00bfNo hab\u00eda estado la Iglesia cristiana en primera fila persiguiendo a los jud\u00edos? \u00bfY qu\u00e9 decir del clero cristiano que instigaba a cazar y perseguir a los jud\u00edos a trav\u00e9s de toda la Europa cristiana como si fueran animales salvajes?<strong> \u00a1Este Jes\u00fas nunca pod\u00eda ser el Mes\u00edas!<\/strong><\/p>\n<p><strong>La lucha espiritual continu\u00f3 por muchos meses. Cuidadosamente estudi\u00e9 las profec\u00edas, especialmente las de Daniel e Isa\u00edas. Lentamente mi resistencia se fue desmoronando y finalmente acept\u00e9 a Jes\u00fas como mi Mes\u00edas.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Viviendo mi fe<\/strong><\/p>\n<p>Ten\u00eda que dar a conocer la noticia a mis padres. Les escrib\u00ed sobre mi convicci\u00f3n de que Jes\u00fas era el Mes\u00edas de Israel. Les cont\u00e9 que me hab\u00eda vuelto un jud\u00edo completo y no un gentil. Trat\u00e9 de hacer que las cosas fluyeran lo m\u00e1s suavemente posible.<\/p>\n<p>Mi padre no perdi\u00f3 tiempo. Se apareci\u00f3 en mi apartamento. Ya hab\u00eda hecho arreglos con mis superiores para que me dieran alg\u00fan tiempo libre, dici\u00e9ndoles que mi madre estaba seriamente enferma y que ella deseaba verme. Yo estaba realmente preocupado.<\/p>\n<p>Mientras viaj\u00e1bamos hacia casa, mi padre casi no cruz\u00f3 una palabra conmigo. Cuando llegamos, descubr\u00ed que mam\u00e1 estaba en el cine.<\/p>\n<p><strong>En cuanto regres\u00f3, grit\u00f3, chill\u00f3 y me amenaz\u00f3. Demand\u00f3 saber c\u00f3mo yo hab\u00eda podido llegar a ser un traidor de mi familia y de mi pueblo. <\/strong><\/p>\n<p>La perorata dur\u00f3 un largo rato. La dej\u00e9 hacer toda esa griter\u00eda mientras sosten\u00eda mi cabeza entre mis manos. Estaba en paz, y su llanto, aunque doloroso, no me conmovi\u00f3.<\/p>\n<p>Gradualmente se fue calmando. Primero vinieron las promesas. Podr\u00eda volver a casa y mi padre me iba a conseguir un empleo en la localidad. Despu\u00e9s vinieron las amenazas. Si yo no renunciaba a mis ideas locas iba a ser desheredado. Hasta celebrar\u00edan un servicio f\u00fanebre en mi memoria con un f\u00e9retro verdadero y rituales de entierro reales.<\/p>\n<p>Era tarde cuando me fui a dormir aquella noche. A la ma\u00f1ana siguiente requirieron que visitara a todos los jud\u00edos prominentes de la comunidad con la esperanza de que me persuadieran y cambiara mi manera de pensar. Me sent\u00ed aliviado cuando acab\u00f3 esa \u201cinquisici\u00f3n\u201d. D\u00e1ndose cuenta de que no iban a hacerme cambiar lo que pensaba, mi madre y mi padre hicieron un intento final. Mientras yo creyese que Jes\u00fas era el Mes\u00edas no necesitaba volver a casa de visita. No ser\u00eda m\u00e1s su hijo. Esto me doli\u00f3 mucho, especialmente porque pap\u00e1 y yo \u00e9ramos buenos amigos.<\/p>\n<p>Volv\u00ed a mi apartamento. Habl\u00e9 con mi jefe sobre mis nuevas creencias. Quer\u00eda tener los s\u00e1bados libres.<\/p>\n<p>\u2014Mi querido muchacho \u2014replic\u00f3\u2014, yo soy cristiano y tengo que trabajar los domingos. Lo siento mucho. No puedo dejar que tomes los s\u00e1bados libres.<\/p>\n<p>\u2014En ese caso, se\u00f1or \u2014contest\u00e9\u2014, no me queda otra alternativa que renunciar.<\/p>\n<p>\u2014No seas tonto, muchacho \u2014me amonest\u00f3 mi supervisor con preocupaci\u00f3n genuina\u2014. \u00bfTe das cuenta de que est\u00e1s echando por la borda una magn\u00edfica carrera? En pocos a\u00f1os t\u00fa ser\u00e1s un ingeniero electricista. Llegar\u00e1s a ser un hombre rico. \u00a1No seas arrebatado y est\u00fapido!\u201d<\/p>\n<p>\u2014Lo siento, se\u00f1or \u2014le contest\u00e9\u2014, pero tengo que obedecer a mi conciencia. Si no puedo hacer lo que le pido, entonces debo renunciar.<\/p>\n<p>Y renunci\u00e9. Bien pronto me encontr\u00e9 imposibilitado de hallar un empleo con s\u00e1bado libre. Poco a poco mis ahorros se fueron agotando. Dif\u00edcilmente me quedar\u00eda lo suficiente para comer. El propietario de mi apartamento me amenaz\u00f3 con echarme si no cumpl\u00eda con el pago de la renta mensual.<\/p>\n<p>Le rogu\u00e9 que me dejara estar unos pocos d\u00edas m\u00e1s. Cuando estaba por concluir mi tiempo adicional, lleg\u00f3 una carta certificada. Conten\u00eda algo de dinero; lo suficiente como para atender mis necesidades inmediatas. Alguien se hab\u00eda sentido impresionado para salir en mi rescate.<\/p>\n<p>Me inici\u00e9 como vendedor de publicaciones religiosas, un colportor, aunque era t\u00edmido y tartamudeaba mucho. Y el Se\u00f1or me mostr\u00f3 un camino, fuera de los ghettos de Rodas, fuera de las garras de la peor de las tiran\u00edas de la historia, alejado de los circuitos de la explotaci\u00f3n del cobre africano, para ser maestro en escuelas de iglesia.<\/p>\n<p><strong>Desde el descubrimiento de mis ra\u00edces hasta alcanzar la dicha, mi existencia ha estado consagrada al encuentro del verdadero significado de la vida en la Palabra de Dios.<\/strong><\/p>\n<p>Pero esto no es todo. Yo no estaba solo en este proceso. A\u00f1os despu\u00e9s de mi propio descubrimiento, mi padre emigr\u00f3 otra vez; fue a Houston, Texas. All\u00ed se encontr\u00f3 con cristianos hispanos en 1998. A mi padre le encantaba hablar el espa\u00f1ol que hab\u00eda aprendido en sus a\u00f1os mozos.<\/p>\n<p><strong>Sus nuevos amigos le contaron que Jes\u00fas era realmente el Mes\u00edas, y mi padre, antes de fallecer, a la edad de noventa a\u00f1os, se convirti\u00f3 en creyente.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong>Alf Nahaman. Ha ense\u00f1ado treinta a\u00f1os en escuelas p\u00fablicas y de iglesia. Actualmente reside en Sud\u00e1frica, donde escribe por cuenta propia, en especial para ni\u00f1os.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u2014\u00a0Me podr\u00eda dar un Antiguo Testamento? \u2014Har\u00e9 lo posible por conseguirte uno \u2014me contest\u00f3 el pastor anglicano\u2014, pero el Antiguo Testamento no viene solo. \u00abSe lo consigue junto con el Nuevo Testamento.\u00bb Yo no quer\u00eda ni tocar el Nuevo Testamento. 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