{"id":7219,"date":"2016-02-17T14:23:36","date_gmt":"2016-02-17T19:23:36","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mirando-la-vida-desde-andromeda\/"},"modified":"2016-02-17T14:23:36","modified_gmt":"2016-02-17T19:23:36","slug":"mirando-la-vida-desde-andromeda","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/mirando-la-vida-desde-andromeda\/","title":{"rendered":"Mirando la Vida desde Andr\u00f3meda"},"content":{"rendered":"<p><strong>Hace poco le\u00ed la prosa eleg\u00edaca Starry Nights.The Soul of the Night, del astr\u00f3nomo Chet Raymo. <\/strong><\/p>\n<p>Me hizo pensar bastante en el universo como un todo. Ahora, cuando logro encontrar un raro espacio oscuro entre las luces de las calles de Chicago, estiro el cuello en extra\u00f1os \u00e1ngulos para mirar el cielo.<\/p>\n<p>Lo que m\u00e1s logro ver es la luna, Venus y la estela dejada por los jets que se dirigen al campo de aterrizaje del O&#8217;Hare. Por lo tanto debo creer en las palabras de Raymo por lo que est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de mi visi\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>Cuanto m\u00e1s aprende uno del universo, tanto m\u00e1s disminuye la terrena autoestima. <\/strong><\/p>\n<p>Nuestro sol, lo suficientemente poderoso como para broncearnos la piel y extraer el ox\u00edgeno de cada planta de la tierra, obtiene una clasificaci\u00f3n muy baja seg\u00fan las normas gal\u00e1cticas. Si la gigantesca estrella Antares estuviese ubicada en la posici\u00f3n en que est\u00e1 nuestro sol &#8211;143 millones de km de distancia (93 millones de millas)&#8211; \u00a1la tierra quedar\u00eda adentro! Y pensar que nuestro sol y Antares son s\u00f3lo dos representantes de las 500 mil millones de estrellas que nadan alrededor en el vasto, solitario espacio de la V\u00eda L\u00e1ctea.<\/p>\n<p>Una moneda peque\u00f1ita sostenida entre los dedos y con el brazo extendido puede bloquear de la vista unas 15 millones de estrellas, siempre que nuestros ojos pudiesen ver con ese poder.<\/p>\n<p><strong>Existe s\u00f3lo una galaxia, Andr\u00f3meda, lo suficientemente cerca de nosotros (la frusler\u00eda de 2 millones de a\u00f1os luz) como para verla a simple vista. <\/strong><\/p>\n<p>Ya aparec\u00eda en los mapas estelares mucho antes de la invenci\u00f3n del telescopio. Hasta hace muy poco nadie sab\u00eda que aquella peque\u00f1a burbuja de luz marcaba la presencia de otra galaxia que es dos veces m\u00e1s grande que nuestra galaxia, la V\u00eda L\u00e1ctea, ni que fuese el hogar de un trill\u00f3n de estrellas. T<\/p>\n<p>ampoco nadie sab\u00eda que estas dos vecinas s\u00f3lo representan dos de los cientos de millones de galaxias parecidas \u00a0 y atestadas de estrellas.<\/p>\n<p>Una de las razones por las cuales el cielo nocturno permanece oscuro a pesar de la presencia de tantos cuerpos luminosos, es que todas las galaxias se alejan la una de la otra a una velocidad impresionante. Ma\u00f1ana, algunas galaxias estar\u00e1n a 48 millones de km (alrededor de 30 millones de millas) m\u00e1s distantes. En el tiempo que me lleva escribir esta frase, ya se han separado otros 8.000 km (5.100 millas).<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Una carretera pavimentada con polvo de diamantes<\/strong><\/p>\n<p>En cierta ocasi\u00f3n, pude contemplar la V\u00eda L\u00e1ctea en toda su gloria. Tuve esa magn\u00edfica experiencia durante mi visita a un campamento de refugiados en Somalia, Africa, justo debajo de la l\u00ednea ecuatorial. Nuestra galaxia se extend\u00eda a trav\u00e9s de la oscura b\u00f3veda celeste igual que una carretera pavimentada con polvo de diamantes.<\/p>\n<p><strong>Aquella noche, cuando estaba con la espalda apoyada sobre la tibia arena y lejos de las luces callejeras, nunca m\u00e1s me ha parecido el cielo tan vac\u00edo y la tierra tan grande.<\/strong><\/p>\n<p>Hab\u00eda pasado todo el d\u00eda entrevistando a los obreros de socorro para obtener datos de los grandes desastres del momento. Bangladesh, Kurdistan, Armenia, Sudan, Etiop\u00eda, Yugoeslavia, Rwanda &#8211;los nombres de los lugares cambian, pero el espect\u00e1culo del sufrimiento tiene una mortal igualdad: madres con fl\u00e1ccidos pechos que no dan leche, beb\u00e9s que lloran y mueren, padres buscando afanosamente le\u00f1a para el fuego en un terreno desprovisto de \u00e1rboles.<\/p>\n<p>Luego de haber estado escuchando durante tres d\u00edas las dram\u00e1ticas historias de la miseria humana, casi no pod\u00eda levantar mis ojos m\u00e1s all\u00e1 del campamento de refugiados situado en un oscuro rinc\u00f3n de un oscuro pa\u00eds del Cuerno de Africa.<\/p>\n<p><strong>Hasta que vi la V\u00eda L\u00e1ctea. Abruptamente record\u00e9 que el momento presente no representa toda la vida. Y que la historia contin\u00faa. Tribus, gobiernos, civilizaciones enteras han surgido y han ca\u00eddo, llevando consigo el desastre en su desaparici\u00f3n. Pero no me permit\u00ed confinar mi visi\u00f3n a las escenas de dolor que me rodeaban. Necesitaba alzar mi vista, hacia arriba, hacia las estrellas.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00ab\u00bfPodr\u00e1s t\u00fa atar los lazos de las Pl\u00e9yades, o desatar\u00e1s las ligaduras de Ori\u00f3n? \u00bfSacar\u00e1s t\u00fa a su tiempo las constelaciones de los cielos, o guiar\u00e1s a la Osa Mayor con sus hijos? \u00bfSupiste t\u00fa las ordenanzas de los cielos? \u00bfDispondr\u00e1s t\u00fa de su potestad en la tierra?\u00bb Todas estas preguntas se las formul\u00f3 Dios a un hombre llamado Job quien, obsesionado por su propio gran dolor, hab\u00eda limitado su visi\u00f3n a los bordes de su picante piel.<\/strong> \u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0<\/p>\n<p>Es admirable cu\u00e1nto le ayud\u00f3 a Job la advertencia de Dios. Todav\u00eda le picaba la piel, pero hab\u00eda tenido un vistazo de otros asuntos que Dios ten\u00eda que atender en un universo de mil millones de galaxias.<\/p>\n<p>Me parece que el discurso de Dios registrado en el libro de Job contiene un tono de severidad. Y tal vez sea \u00e9se su mensaje m\u00e1s importante: el Se\u00f1or del Universo tiene derecho a la severidad cuando es atacado por un min\u00fasculo ser humano, sin importar el m\u00e9rito de su queja. Nosotros, ministros del evangelio, trabajadores de socorro en Somalia, descendientes de Job, no nos atrevamos a perder de vista el Gran Cuadro, cuya vista se capta mejor en las noches oscuras y estrelladas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Con la vista alzada al cielo<\/strong><\/p>\n<p>Uno puede casi marcar el avance de un pueblo si observa su inter\u00e9s en contemplar las estrellas. Cada gran civilizaci\u00f3n del pasado &#8211;incaica, mogul, china, egipcia, griega, del Renacimiento europeo&#8211; realizaron grandes avances en astronom\u00eda. En la historia humana existe una iron\u00eda que todav\u00eda act\u00faa: Una por una, civilizaci\u00f3n tras civilizaci\u00f3n, logran la capacidad de comprender su propia insignificancia; luego, cuando dejan de reconocer ese hecho, desaparecen.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 podemos decir, nosotros, los que lanzamos los sat\u00e9lites \u00a0 Viking y Apolos; nosotros, los fabricantes del observatorio espacial Hubble y del inmenso radio telescopio que se extiende alrededor de 60 kil\u00f3metros (39 millas) del desierto de Nuevo M\u00e9jico? \u00a0 \u00bfNos hacen m\u00e1s o menos humildes nuestros logros? \u00bfM\u00e1s o menos adoradores?<\/p>\n<p>Casi en la misma fecha en que le\u00ed a Chet Raymo fui a ver una pel\u00edcula filmada por el equipo de una nave espacial, con una c\u00e1mara Omnimax de un formato especial. Lo que m\u00e1s me impresion\u00f3 fueron los rel\u00e1mpagos de las tormentas el\u00e9ctricas. Desde el espacio, esos destellos de luces que se encend\u00edan y apagaban se ve\u00edan como un patr\u00f3n casual de belleza, que en un estallido iluminaba las nubes que cubr\u00edan muchos cientos de kil\u00f3metros. Su fulgor se extend\u00eda a trav\u00e9s del espacio, brillaba y luego empalidec\u00eda. Lo m\u00e1s misterioso es que no produc\u00edan ning\u00fan sonido.<\/p>\n<p>Me impact\u00f3 mucho la tremenda diferencia que hace la perspectiva. Sobre la tierra, las familias api\u00f1adas en el interior de las casas, los autos guarecidos bajo los puentes de las carreteras, los animales encogidos de miedo en el bosque, los ni\u00f1os llorando en la noche, los transformadores lanzando chispas, los arroyuelos aumentando su caudal e inundando todo lo que los rodea, los perros ladrando. Pero desde el espacio ve\u00edamos s\u00f3lo un suave, agradable destello que se alargaba y encog\u00eda, un oc\u00e9ano de olas de luz.<\/p>\n<p>No me imagino el escenario exacto en que tendr\u00e1 lugar el Armaged\u00f3n. Sin embargo, las luces de la tormenta filmada a trav\u00e9s de una portilla de una nave espacial, me dio una vislumbre de c\u00f3mo ser\u00e1 el fin del mundo mirado desde dos perspectivas diferentes. Desde la tierra (como lo describe el libro del Apocalipsis): granizo del peso de un talento, terremotos, una plaga como no ha existido ninguna, una estrella llamada Ajenjo cayendo del cielo. Pero desde Andr\u00f3meda: s\u00f3lo se ve una peque\u00f1a llamita como la de un f\u00f3sforo encendido y silencioso. Luego la oscuridad. Eso se parece en algo a lo que Chet Raymo ve con su telescopio cuando a muchos a\u00f1os luz de distancia explota una estrella en el espacio.<\/p>\n<p><strong>As\u00ed como aprendi\u00f3 Job, se necesita un gran esfuerzo y mucha fe para mantener el Gran Cuadro en mente. Tal vez yo deba alejarme m\u00e1s seguido de las luces de la ciudad para contemplar el cielo.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong>Philip Yancey <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hace poco le\u00ed la prosa eleg\u00edaca Starry Nights.The Soul of the Night, del astr\u00f3nomo Chet Raymo. Me hizo pensar bastante en el universo como un todo. Ahora, cuando logro encontrar un raro espacio oscuro entre las luces de las calles de Chicago, estiro el cuello en extra\u00f1os \u00e1ngulos para mirar el cielo. 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