{"id":7250,"date":"2016-02-17T14:24:43","date_gmt":"2016-02-17T19:24:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-chico-del-no-pero-si\/"},"modified":"2016-02-17T14:24:43","modified_gmt":"2016-02-17T19:24:43","slug":"el-chico-del-no-pero-si","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-chico-del-no-pero-si\/","title":{"rendered":"El chico del no pero s\u00ed"},"content":{"rendered":"<p>\u201cQu\u00e9 os parece? <strong>Un hombre ten\u00eda dos hijos. Se acerc\u00f3 al primero y le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar a la vi\u00f1a. Pero el chico le contest\u00f3: No quiero. Sin embargo, despu\u00e9s se arrepinti\u00f3 y fue. Se acerc\u00f3 al segundo y le dijo lo mismo. Y le contest\u00f3: De acuerdo, ir\u00e9. Pero despu\u00e9s no fue\u2026<\/strong>\u201d (Mateo 21:28-30)<\/p>\n<p>Hoy quiero proponeros una reflexi\u00f3n,\u00a0sobre la historia ficticia de dos chicos. O quiz\u00e1 no tan ficticia. Es lo que tienen las par\u00e1bolas de Jes\u00fas. Que son tan escandalosas, que preferimos pensar que son inventadas.<\/p>\n<p><strong>Sin embargo, s\u00f3lo tenemos que echar un vistazo a nuestras comunidades para caer en la cuenta de que no son tan irreales como a veces nos parecen. Esta historia de Jes\u00fas es ilustrativa. El hijo que parec\u00eda desobediente result\u00f3 ser obediente, y el que parec\u00eda sumiso result\u00f3 rebelde.<\/strong><\/p>\n<p>La explicaci\u00f3n inmediata la dio el mismo Jes\u00fas: <strong>hay en el pueblo de Dios quienes afirman con sus labios cumplir su voluntad, pero en realidad despu\u00e9s s\u00f3lo hacen sus caprichos; hay tambi\u00e9n quienes en un primer momento rechazan la Palabra con una vida disoluta y, a nuestros ojos, inmoral, pero cuando llega el momento de la verdad reconcilian su vida con el Padre<\/strong>.<\/p>\n<p>De esta forma, y como vemos al final de nuestra par\u00e1bola de hoy, la gente con peor fama entra en el Reino de Dios, mientras que los sacerdotes, ancianos y fariseos se quedan fuera.<\/p>\n<p><strong>Jes\u00fas analiza en pocos trazos la actitud religiosa de dos grupos bien definidos de creyentes; o, para ser mas exactos quiz\u00e1, dos momentos que pueden darse en un mismo creyente, o dos aspectos de una misma persona que se dice religiosa.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Primer caso: un chico de una conducta rebelde pasa a la aceptaci\u00f3n de la voluntad de Dios.<\/strong> Ante la invitaci\u00f3n del padre a trabajar en la vi\u00f1a, el primer hijo responde espont\u00e1nea y taxativamente: No quiero. Pero despu\u00e9s se lo piensa mejor y va a trabajar.<\/p>\n<p>Tal persona se nos presenta, al menos en primera instancia, como un rebelde. Ve la voluntad del padre como una imposici\u00f3n a la suya propia; la rebeld\u00eda es casi la afirmaci\u00f3n de su identidad, m\u00e1s que el rechazo al padre. Es la situaci\u00f3n t\u00edpica del adolescente, que necesita afirmarse como persona a trav\u00e9s de muchos noes agresivos.<\/p>\n<p><strong>La par\u00e1bola parece considerar normal en la vida del creyente una primera actitud de rebeld\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>En efecto, un servil sometimiento a Dios ser\u00eda precisamente lo opuesto a la voluntad de Dios, libre para amar y deseoso de una respuesta libre por parte del hombre. En la medida en que \u00e9ste se siente capaz de rebelarse y lo hace, se afirma como hombre, como si se diera cuenta de que entregar su propia voluntad en manos de otro, de forma indiscriminada, es algo que atenta gravemente contra s\u00ed mismo.<\/p>\n<p>As\u00ed que puede haber un tiempo en la vida del creyente en que tiene derecho a decir NO a Dios; tiene derecho a medir el significado de una entrega que en ning\u00fan caso puede significar la renuncia a su propia identidad y opci\u00f3n. Podemos llegar a la conclusi\u00f3n, incluso, de que ese primer rechazo no es visto por Dios como algo aborrecible por s\u00ed mismo, en la medida en que es la afirmaci\u00f3n del hombre en su derecho a elegir.<\/p>\n<p><strong>Lo que s\u00ed aborrece Dios es la actitud farisaica y santurrona de quienes ya se consideran justos y sin necesidad de cambio alguno.<\/strong><\/p>\n<p>\u00c9sta es una de las escandalosas conclusiones de esta par\u00e1bola: El rechazo a Dios puede jugar un papel positivo en la vida de fe, en la medida que nos permite vernos como somos para saber despu\u00e9s lo que elegimos. Dios prefiere ese largo camino, saturado de libertad y de fracasos, al camino corto de los que dicen s\u00ed a todo pero no se comprometen en serio con nada.<\/p>\n<p>Sin embargo, es importante insistir en que la par\u00e1bola no alaba el rechazo al padre como tal, sino el proceso de ese hijo que pudo, desde un rechazo instintivo y violento, llegar hasta una aceptaci\u00f3n voluntaria y reflexionada de la petici\u00f3n del padre.<\/p>\n<p>Una vez m\u00e1s resalta la pedagog\u00eda del Reino de Dios, tan opuesta y distinta a la pedagog\u00eda que est\u00e1 al servicio de los intereses de una instituci\u00f3n religiosa; la pedagog\u00eda del Reino no tiene prisa en recoger frutos del hombre, no quiere frutos prematuros, que despu\u00e9s se echar\u00e1n a perder por la helada tard\u00eda.<\/p>\n<p><strong>Dios sabe esperar al hombre, le deja tiempo para que piense sus decisiones, para que reflexione sobre todo el alcance de un compromiso que, para ser tal, debe tener sus ra\u00edces bien enganchadas a la tierra. Un Dios que no se escandaliza por la debilidad humana, ni por el pecado, ni por la rebeld\u00eda: por ese trance ha de pasar todo aqu\u00e9l que quiera comprometerse de verdad con el Padre.<\/strong><\/p>\n<p>Me admira descubrir a este Dios tan humano, tan maduro en respetar al otro, aun en una decisi\u00f3n adversa. Porque toda pedagog\u00eda de liberaci\u00f3n pasa por ese trance doloroso, s\u00ed, pero inevitable: ser consciente de que si no se es uno mismo cuando se escoge, en un acto libre, toda respuesta que se d\u00e9 no tiene valor. Se trata de una pedagog\u00eda escandalosa, que jam\u00e1s aceptar\u00e1n quienes no gozan de su propia libertad interior; s\u00f3lo personas serviles y domesticadas pueden exigir una respuesta servil y domesticada al creyente.<\/p>\n<p><strong>Consoladora conclusi\u00f3n a esta primera reflexi\u00f3n:<\/strong> Dios nos da tiempo para que respondamos; no nos apresura a escribir con buena letra antes de tiempo.<\/p>\n<p>M\u00e1s bien nos propone estudiar y reflexionar el Evangelio; probar, si es el caso, otros esquemas de vida; afirmar nuestra personalidad de alguna manera\u2026 para que nuestra opci\u00f3n de fe sea sentida como un gesto esencialmente libre y comprometido.<\/p>\n<p><strong>Es importante que el hombre que busca vivir en libertad lo consiga. Jes\u00fas tiene la seguridad de que su Buena Noticia no defraudar\u00e1 al hombre sincero. Por eso nos espera. Arriesga por nosotros mucho m\u00e1s de lo que nosotros arriesgamos: respeta, espera y conf\u00eda. Hasta ah\u00ed llega \u00e9l. El resto es cosa nuestra\u2026<\/strong><\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong>\u00a0 Juan Ram\u00f3n Junqueras<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cQu\u00e9 os parece? Un hombre ten\u00eda dos hijos. Se acerc\u00f3 al primero y le dijo: Hijo, ve hoy a trabajar a la vi\u00f1a. Pero el chico le contest\u00f3: No quiero. Sin embargo, despu\u00e9s se arrepinti\u00f3 y fue. Se acerc\u00f3 al segundo y le dijo lo mismo. Y le contest\u00f3: De acuerdo, ir\u00e9. 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