{"id":7267,"date":"2016-02-17T14:25:26","date_gmt":"2016-02-17T19:25:26","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/riesgos-de-salud-causados-por-el-ambiente\/"},"modified":"2016-02-17T14:25:26","modified_gmt":"2016-02-17T19:25:26","slug":"riesgos-de-salud-causados-por-el-ambiente","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/riesgos-de-salud-causados-por-el-ambiente\/","title":{"rendered":"Riesgos de salud causados por el ambiente"},"content":{"rendered":"<p>La tierra est\u00e1 en peligro y la vida se halla bajo el ataque de un nuevo enemigo: el ambiente contaminado, que se debe a una falla sist\u00e9mica por la pr\u00e1ctica de una administraci\u00f3n irresponsable de nuestro planeta.<\/p>\n<p>La avaricia de la industria diezma los bosques tropicales y los desechos peligrosos contaminan nuestras v\u00edas fluviales y oc\u00e9anos.<\/p>\n<p><strong>El calentamiento global cambia los esquemas del clima en todo el mundo y la superpoblaci\u00f3n impone una carga intolerable sobre los recursos de la tierra.<\/strong><\/p>\n<p>Estas y otras noticias con respecto al ambiente en nuestra tierra aparecen en forma rutinaria en los medios de comunicaci\u00f3n. Pero, \u00bfestamos conscientes de que existen factores ambientales menos publicados que afectan nuestra vida en nuestros propios hogares, en nuestro lugar de trabajo y en nuestras aulas? Consider\u00e9moslo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Ambientes interiores<\/strong><\/p>\n<p><strong>La mayor\u00eda de nosotros pasamos gran parte de nuestro tiempo en ambientes interiores al comer, trabajar, dormir, comprar y viajar. Pero, podr\u00edas arg\u00fcir, \u00bfqu\u00e9 tiene que ver esto con la salud ambiental?<\/strong><\/p>\n<p>Ya en 1986, un informe de la Agencia de Protecci\u00f3n Ambiental de los Estados Unidos (EPA, por sus siglas en ingl\u00e9s) revel\u00f3 que los niveles de contaminaci\u00f3n del aire en el interior de la mayor\u00eda de los edificios eran generalmente cinco veces m\u00e1s elevados que en el aire exterior.<\/p>\n<p>\u00a0La Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud calcula que el 30 por ciento de todos nuestros edificios nuevos o renovados sufren del \u201cs\u00edndrome de edificio enfermante\u201d (<strong>ver final del art\u00edculo<\/strong>).<\/p>\n<p>Algunos pueden decir: \u201c<strong>Vivimos en un pa\u00eds menos desarrollado y por lo tanto no tenemos que preocuparnos por los problemas asociados con las estructuras edilicias modernas<\/strong>\u201d. Sin embargo, en los pa\u00edses en desarrollo los elevados niveles de contaminantes contribuyen a diversas infecciones respiratorias agudas en ni\u00f1os y adultos, las que resultan en 4.3 millones de muertes por a\u00f1o, seg\u00fan se estima.<\/p>\n<p>Entre todas las enfermedades end\u00e9micas, incluyendo la diarrea, las infecciones respiratorias agudas son la causa m\u00e1s difundida de las enfermedades cr\u00f3nicas, causando el 34 por ciento de toda la mortalidad infantil de ni\u00f1os menores de cinco a\u00f1os de edad en los pa\u00edses en desarrollo.<\/p>\n<p>En Am\u00e9rica Latina, Africa y Asia, entre el 40 al 60 por ciento de todo el combustible que se usa para cocinar se origina en la biomasa (madera, esti\u00e9rcol de vaca y otras fuentes de origen vegetal). El uso de combustibles procedentes de la biomasa en las cocinas tradicionales permite la utilizaci\u00f3n de solamente entre el 5 al 15 por ciento de la energ\u00eda para la cocci\u00f3n de los alimentos, mientras el resto se desperdicia en la forma de calor no usado y una gran cantidad de humo.<\/p>\n<p>Los estudios han mostrado que los hogares donde se usan combustibles derivados de la biomasa a menudo exceden hasta veinte veces los l\u00edmites de calidad del aire recomendados por la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud. En realidad, los niveles de contaminaci\u00f3n en dichos hogares exceden la peor contaminaci\u00f3n del aire de las principales \u00e1reas metropolitanas del mundo.<\/p>\n<p>Las mujeres y los ni\u00f1os son los que reciben el impacto mayor del humo de la cocina pues tradicionalmente realizan m\u00e1s del 90 por ciento de las tareas dom\u00e9sticas.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>El ambiente laboral<\/strong><\/p>\n<p><strong>De acuerdo con la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, entre el 60 al 70 por ciento de todos los hombres adultos, y entre el 30 al 60 por ciento de todas las mujeres adultas est\u00e1n empleados fuera de su hogar.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0El lugar de trabajo, aun en sociedades relativamente modernas, puede ser potencialmente peligroso para la salud humana. Cada a\u00f1o se informan m\u00e1s de 100 millones de casos de enfermedades relacionados con el trabajo alrededor del mundo.<\/p>\n<p>El Instituto Nacional para la Seguridad y la Salud en los Estados Unidos financi\u00f3 proyectos de investigaci\u00f3n que demostraron que en 1992 los costos directos e indirectos de los da\u00f1os y enfermedades ocupacionales totalizaron $45 mil millones y $26 mil millones de d\u00f3lares, respectivamente s\u00f3lo en ese pa\u00eds.<\/p>\n<p>Estos costos son comparables a los $33 mil millones del HIV\/SIDA, $67.3 mil millones de la enfermedad de Alzheimer, los $164.3 mil millones de las enfermedades circulatorias, y los $170.7 mil millones del c\u00e1ncer.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Otras enfermedades<\/strong><\/p>\n<p>El asma, una condici\u00f3n que afecta a millones de personas, es un desorden de las v\u00edas respiratorias que conducen a los pulmones. En los ataques agudos de asma, estas v\u00edas se contraen y en consecuencia obstruyen el flujo del aire, estado que provoca muchas molestias y en ocasiones lleva a la muerte.<\/p>\n<p><strong>Aunque es dif\u00edcil obtener estad\u00edsticas mundiales, los informes de diversas agencias de salud sugieren que el asma y su control han llegado a ser un gran problema de salud p\u00fablica en muchos pa\u00edses. <\/strong><\/p>\n<p>Los datos de los Estados Unidos sugieren que el asma prevaleciente en ni\u00f1os y j\u00f3venes menores de 20 a\u00f1os de edad se duplic\u00f3 entre 1982 y 1991 (de 3 a 5 por ciento) y que el asma relacionado con las tasas de mortalidad para las personas entre los 5 y los 34 a\u00f1os de edad aument\u00f3 aproximadamente en la misma proporci\u00f3n.<\/p>\n<p>Aunque los ataques de asma pueden ser precipitados por el ejercicio, el estr\u00e9s, los cambios en el clima, las alergias y otros factores contribuyentes, un factor clave en su desarrollo y los episodios asm\u00e1ticos subsecuentes es la exposici\u00f3n a ciertos elementos en los ambientes interiores tales como el humo del tabaco, los compuestos para la limpieza, las garrapatas, la caspa animal y las cucarachas, los que act\u00faan a manera de factores desencadenantes.<\/p>\n<p>Los riesgos ambientales tambi\u00e9n contribuyen al resurgimiento de muchas enfermedades infecciosas y acarreadas por portadores. Los profesionales de la salud cre\u00edan que muchas de estas enfermedades comunes ser\u00edan erradicadas antes del fin del siglo. Desafortunadamente, debido a la resistencia a las drogas y a factores ambientales, algunas de ellas est\u00e1n volviendo.<\/p>\n<p><strong>Tal es el caso de la malaria. Hace treinta a\u00f1os se cre\u00eda que esta enfermedad potencialmente fatal transmitida por mosquitos pronto ser\u00eda algo del pasado<\/strong>.<\/p>\n<p>Sin embargo, debido a los factores ambientales y a la creciente tolerancia de los mosquitos a los pesticidas y a la resistencia del organismo a las drogas contra la malaria, el 55 por ciento de la poblaci\u00f3n mundial en el presente est\u00e1 expuesta en forma rutinaria a contraer esta enfermedad.<\/p>\n<p>En efecto, la malaria causa cada a\u00f1o la muerte de hasta el 2 por ciento de los ni\u00f1os de Africa. Anualmente, se informan de 300 a 500 millones de casos nuevos en todo el mundo, con una mortalidad que se calcula de 1.5 a 3 millones de personas.<\/p>\n<p><strong>Otro ejemplo de una enfermedad infecciosa relacionada con el ambiente que contin\u00faa resistiendo a su control es la tuberculosis.<\/strong><\/p>\n<p>Esta enfermedad es causada por una bacteria que se transmite de persona a persona mediante gotas muy peque\u00f1as despedidas al toser o al estornudar y llevadas por el aire. Si no se la trata, la tuberculosis puede debilitar y ser potencialmente fatal. Aproximadamente un tercio de la poblaci\u00f3n del mundo padece de tuberculosis, y alrededor de dos tercios de la poblaci\u00f3n en los pa\u00edses en desarrollo son portadores de ese organismo.<\/p>\n<p>Las tasas de infecciones tuberculosas a menudo son m\u00e1s elevadas en ambientes donde la gente vive densamente api\u00f1ada, con una ventilaci\u00f3n escasa y una luz de sol d\u00e9bil o sin ella.<\/p>\n<p><strong>Otras enfermedades que se deben a las malas condiciones ambientales incluyen la hepatitis, la criptosporidiosis, la fiebre hemorr\u00e1gica dengue, las enfermedades diarreicas y la encefalitis, entre muchas otras enfermedades<\/strong>. La migraci\u00f3n humana y la expansi\u00f3n de los viajes a\u00e9reos aumentan la interconexi\u00f3n ambiental y en poco tiempo las enfermedades ambientales de una parte del mundo pueden producir un brote en lugares muy distantes. La distancia ya no proporciona inmunidad.<\/p>\n<p><strong>S\u00ed, nuestro planeta est\u00e1 enfermo. Y los riesgos ambientales pueden convertirnos en la presa de una o m\u00e1s de las enfermedades causadas por un ambiente contaminado. Los gobiernos, las organizaciones sanitarias y las industrias pueden hacer mucho para mejorar la situaci\u00f3n. Pero la pregunta es: \u00bfQu\u00e9 deber\u00edamos hacer nosotros como individuos? A continuaci\u00f3n hay una lista sencilla de cosas que est\u00e1n a nuestro alcance.<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 podemos hacer?<\/strong><\/p>\n<p><strong>1. Seamos buenos administradores<\/strong>. Este es el primer principio ecol\u00f3gico que aprendemos de la Biblia. El registro del G\u00e9nesis nos dice que despu\u00e9s que Dios cre\u00f3 el planeta en toda su belleza y perfecci\u00f3n, se lo entreg\u00f3 al ser humano para que \u201clo labrara y lo guardase\u201d (G\u00e9nesis 2:15). Dios nos dio la tierra para nuestro bien y para gozarla \u2014los alimentos, la belleza, el trabajo\u2014 y debemos cuidarla como buenos mayordomos. Una buena administraci\u00f3n significa que no explotaremos descuidadamente los recursos de la tierra ni produciremos desequilibrios ambientales que podr\u00edan constituirse en riesgos para la vida y la salud.<\/p>\n<p><strong>2. Tengamos principios de higiene s\u00f3lidos.<\/strong> La Biblia nos proporciona buenos ejemplos de pr\u00e1cticas sanitarias b\u00e1sicas. En Lev\u00edtico (15:2-12) se instruye a las personas que han estado en contacto con enfermedades contagiosas o contaminantes a limpiarse antes de relacionarse con otras personas. Y en Deuteronomio 23:14 se trata de la limpieza personal y ambiental porque Dios siempre est\u00e1 con nosotros. Dice Elena White: \u201cLa limpieza perfecta, la abundancia de sol, la cuidadosa atenci\u00f3n a las condiciones sanitarias de todo detalle de la vida dom\u00e9stica, son esenciales para librarse de las enfermedades y para alegrar y vigorizar a los que vivan en la casa\u201d.9 La higiene personal es un deber cristiano.<\/p>\n<p><strong>3. Usemos m\u00e9todos preventivos sencillos.<\/strong> El riesgo asociado con la mayor\u00eda de los problemas ambientales puede reducirse con un poco de previsi\u00f3n b\u00e1sica. Las autoridades de salud p\u00fablica aconsejan lavados frecuentes de las manos con agua y jab\u00f3n pues minimizan la transmisi\u00f3n de enfermedades comunicables. Esto es particularmente importante para los padres, los que est\u00e1n a cargo del cuidado de los ni\u00f1os, los que practican la medicina y quienes manipulan alimentos.<\/p>\n<p><strong>Mantengamos el hogar limpio por dentro y por fuera para crear un ambiente saludable.<\/strong> Quitemos peri\u00f3dicamente el polvo de las mesas, las mesadas y otras superficies con un pa\u00f1o h\u00famedo para eliminar en lo posible el polvo y otras part\u00edculas que pueden agravar las alergias o iniciar episodios de asma.<\/p>\n<p><strong>Lavemos la ropa de cama regularmente.<\/strong> La invasi\u00f3n de garrapatas y chinches, que se alimentan con la piel muerta, pueden aumentar el riesgo de desarrollar asma y alergia. Lavemos frecuentemente la s\u00e1banas y las fundas y expongamos los colchones y almohadas al sol, para disminuir este riesgo.<\/p>\n<p><strong>Si usamos una aspiradora, o estamos renovando o limpiando una habitaci\u00f3n, asegur\u00e9monos de abrir las ventanas y puertas.<\/strong> El exceso de polvo o productos qu\u00edmicos pueden agravar estados preexistentes, pero tambi\u00e9n pueden ser diluidos con abundante aire fresco del exterior.<\/p>\n<p><strong>Adosemos chimeneas eficientes a las estufas de le\u00f1a y los hogares para que provean una buena ventilaci\u00f3n al comunicar con el exterior.<\/strong> Los gases generados por el uso de combustibles derivados de la biomasa pueden crear problemas respiratorios a corto y a largo plazo. Una chimenea bien construida minimizar\u00e1 la concentraci\u00f3n de humo en las habitaciones.<\/p>\n<p><strong>Si nuestro hogar tiene un sistema mec\u00e1nico de ventilaci\u00f3n (de aire forzado), inspeccionemos y cambiemos los filtros en forma regular. <\/strong>Esto impedir\u00e1 que los microbios potencialmente patog\u00e9nicos se establezcan en el sistema de ventilaci\u00f3n de la casa, desde donde pueden ser distribuidos f\u00e1cilmente por todas las habitaciones.<\/p>\n<p>Pongamos mallas contra los mosquitos en las puertas y ventanas para disminuir la entrada de insectos portadores de enfermedades.<\/p>\n<p><strong>4. Mantengamos limpio el espacio que rodea la casa.<\/strong> Mantengamos los patios libres de hondonadas, de escombros y desperdicios que pueden actuar como centros de recolecci\u00f3n de agua. El agua que se acumula dentro de neum\u00e1ticos viejos, repuestos de autom\u00f3viles y aun los ba\u00f1os para p\u00e1jaros que no se mantienen limpios podr\u00edan tornarse en lugares de reproducci\u00f3n de mosquitos portadores de enfermedades y otros vectores.<\/p>\n<p>Si poseemos un estanque en el jard\u00edn, agregu\u00e9mosle peces para que coman las larvas de mosquitos y as\u00ed mantener bajo control esa plaga.<\/p>\n<p><strong>5. Desarrollemos buenos h\u00e1bitos al cocinar y comer.<\/strong> Cocinemos los alimentos en forma completa, particularmente si se trata de productos animales. Los alimentos contaminados con virus y bacterias no pueden convertirse en saludables con s\u00f3lo calentarlos. Las carnes deber\u00edan estar bien cocidas, idealmente libres de todo vestigio de sangre, y la temperatura para los alimentos enfriados y congelados debe ser la apropiada.<\/p>\n<p><strong>6. Mantengamos nuestro lugar de trabajo saludable. <\/strong>Revisemos el lugar donde trabajamos para ver qu\u00e9 riesgos pudieran existir en nuestras ocupaciones. Instruy\u00e1monos para reconocer factores potenciales de riesgo y las se\u00f1ales de haber sido expuestos a ellos. Muchas sustancias peligrosas que se usan en las manufacturas pueden ser reemplazadas con compuestos menos costosos, menos t\u00f3xicos e igualmente efectivos. Tanto nosotros como nuestro empleador quedaremos satisfechos si aumentamos la salubridad en el lugar de trabajo y ahorramos dinero al mismo tiempo.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>El s\u00edndrome de edificio enfermante<\/strong><\/p>\n<p>Desde la crisis del petr\u00f3leo en la d\u00e9cada de 1970, el dise\u00f1o arquitect\u00f3nico ha sido influido, en gran medida, por la necesidad de ahorrar energ\u00eda. Se pueden identificar f\u00e1cilmente los edificios eficientes para la energ\u00eda por medio de sus caracter\u00edsticas de dise\u00f1o.<\/p>\n<p>\u00a0Las ventanas de muchos edificios comerciales no se pueden abrir ni cerrar porque eso permitir\u00eda que el aire, calentado a gran costo, escapara. Estos edificios tienen generalmente vidrios con pigmentos para reducir el brillo y minimizar el exceso de calor causado por los rayos del sol.<\/p>\n<p>Los edificios eficientes en el consumo de energ\u00eda pueden contribuir al s\u00edndrome de edificio enfermante. Los s\u00edntomas generalmente no se parecen al esquema de ninguna enfermedad en particular y resulta dif\u00edcil indicar cu\u00e1l es su fuente. Las personas que sufren de este mal pueden quejarse de uno o m\u00e1s de los siguientes s\u00edntomas: ojos, nariz o garganta secos o que arden; estornudos, nariz tapada o que corre; fatiga o letargo, dolor de cabeza, mareos, n\u00e1useas, irritabilidad y olvidos. Una iluminaci\u00f3n escasa, los ruidos, las vibraciones, las molestias t\u00e9rmicas y el estr\u00e9s psicol\u00f3gico pueden causar o contribuir a estos s\u00edntomas.<\/p>\n<p>Estos problemas de salud no aparecen en ninguna secuencia espec\u00edfica. En algunos casos, los obreros experimentan problemas al entrar en sus oficinas, los cuales disminuyen al salir de ellas; en otros casos, los s\u00edntomas no comienzan hasta m\u00e1s tarde, durante el d\u00eda de trabajo. A veces no hay ning\u00fan esquema particular. En ocasiones se produce una epidemia que ataca a muchos obreros en un mismo edificio; otras veces los s\u00edntomas se muestran en s\u00f3lo unas pocas personas.<\/p>\n<p><strong>Los especialistas sugieren que la existencia de edificios enfermantes se debe a tres razones principales:<\/strong><\/p>\n<li><strong>La presencia de numerosas fuentes de contaminaci\u00f3n del aire en el interior. <\/strong>Com\u00fanmente, ninguno de ellos, por s\u00ed solo, hace enfermar a los ocupantes del edificio. En la mayor\u00eda de los casos, se acumulan varios factores hasta el punto de que algunas personas se sienten enfermas cuando pasan un tiempo en un determinado edificio. Algunas de las fuentes corrientes de contaminaci\u00f3n interna incluyen: el humo del tabaco; el formaldeh\u00eddo de productos de madera prensada y tapizados; vapores de pinturas, adhesivos y m\u00e1quinas copiadoras; hongos y bacterias que se encuentran en alfombras da\u00f1adas por el agua, en la madera y en otros materiales de construcci\u00f3n. <\/li>\n<li><strong>Sistemas de ventilaci\u00f3n mal dise\u00f1ados y mal cuidados.<\/strong> Tal vez el principal contribuyente al s\u00edndrome de edificios enfermantes sean los sistemas de ventilaci\u00f3n deficientes o inadecuados. Si est\u00e1n dise\u00f1ados apropiadamente, estos sistemas proporcionar\u00e1n abundante aire exterior en cada oficina. <\/li>\n<li><strong>El uso de un edificio que fue dise\u00f1ado para otros prop\u00f3sitos.<\/strong> La ocupaci\u00f3n de un edificio a menudo cambia con el tiempo. Lo que una vez fue un aula de clases puede ser ahora un laboratorio con agua, y m\u00e1s tarde puede llegar a ser un conjunto de oficinas individuales. Cada uso puede ser v\u00e1lido, pero deben tomarse en cuenta los efectos acumulados sobre el ambiente, considerando adem\u00e1s la densidad de ocupaci\u00f3n y las actividades previas y actuales.<\/li>\n<p><strong>Autor:<\/strong>\u00a0David Dyjack y Angela Bennett Dyjack<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tierra est\u00e1 en peligro y la vida se halla bajo el ataque de un nuevo enemigo: el ambiente contaminado, que se debe a una falla sist\u00e9mica por la pr\u00e1ctica de una administraci\u00f3n irresponsable de nuestro planeta. 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