{"id":7289,"date":"2016-02-17T14:26:16","date_gmt":"2016-02-17T19:26:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-biblia-oculta\/"},"modified":"2016-02-17T14:26:16","modified_gmt":"2016-02-17T19:26:16","slug":"la-biblia-oculta","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-biblia-oculta\/","title":{"rendered":"La Biblia oculta"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u201cBendice, alma m\u00eda, a Jehov\u00e1, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma m\u00eda, a Jehov\u00e1, y no olvides ninguno de sus beneficios\u201d (Salmo 103:1, 2).<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo pudo un joven que sufr\u00eda de una enfermedad respiratoria soportar un confinamiento de 15 a\u00f1os en una c\u00e1rcel, sometido a trabajos forzados en la China por causa de sus convicciones religiosas, y finalmente salir de all\u00ed sano y salvo?<\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo fue posible que su vida se salvara de accidentes mortales por lo menos seis veces en el campo de concentraci\u00f3n? \u00bfC\u00f3mo pudo esa misma persona, encerrada por a\u00f1os en una celda de 2 por 3 metros, tener el privilegio de viajar por docenas de pa\u00edses para dar testimonio de la verdadera libertad en Cristo?<\/p>\n<p><strong>Yo soy ese joven,\u00a0ese preso.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfC\u00f3mo fue posible que luego de suspender sus estudios durante 25 a\u00f1os, tuviese la oportunidad de recomenzar sus estudios tres veces, y con el tiempo recibir un doctorado cuando ya ten\u00eda m\u00e1s de cincuenta a\u00f1os? \u00bfC\u00f3mo pudo este muchacho t\u00edmido convertirse en un comunicador social y predicador del evangelio?<\/p>\n<p>De las numerosas bendiciones y cuidados providenciales del Se\u00f1or, quisiera compartir con ustedes un testimonio especial sobre cu\u00e1n maravilloso es nuestro amante Padre celestial. Los primeros cuatro a\u00f1os de mi encarcelamiento los pas\u00e9 en una casa de custodia, y all\u00ed se me instal\u00f3 en un sector de m\u00e1xima seguridad por causa de mis creencias religiosas.<\/p>\n<p><strong>Eso significaba que no pod\u00eda escribirles a mis familiares ni recibir correspondencia de ellos.<\/strong><\/p>\n<p>Todo lo que recib\u00ed fue mi sentencia, una calurosa tarde de verano. Despu\u00e9s me transfirieron a una c\u00e1rcel convencional en Shanghai donde pas\u00e9 cuatro a\u00f1os m\u00e1s, para cumplir mi sentencia de ocho a\u00f1os.<\/p>\n<p><strong>Las condiciones de vida all\u00ed eran casi tan malas como las de la casa de custodia: no ten\u00eda cama, no hab\u00eda sillas, ni mesa, y tampoco libros que leer excepto la biblia roja, es decir, las Citas de Mao. La comida era todo menos agradable.<\/strong><\/p>\n<p>Una cosa era redimible: lleg\u00f3 m\u00e1s tarde el permiso para comunicarme por correspondencia con mi familia y recibir algunas visitas de ellos de vez en cuando.<\/p>\n<p>No obstante, se me comunic\u00f3 que mis cartas no deb\u00edan tener m\u00e1s de cien caracteres chinos, es decir, menos de un tercio de p\u00e1gina. Despu\u00e9s de la primera visita de mis parientes inmediatos, una nueva esperanza surgi\u00f3 en mi coraz\u00f3n.<\/p>\n<p><strong>M\u00e1s importante que algunos alimentos suplementarios (lo que no se me permit\u00eda en ese momento tampoco), ten\u00eda hambre en mi coraz\u00f3n por una Biblia, ya que me confiscaron la de bolsillo que ten\u00eda al llegar a la estaci\u00f3n de polic\u00eda. Al darme cuenta de que estar\u00eda encerrado por largo tiempo, antes de mi prolongado encarcelamiento, hab\u00eda aprendido de memoria tantos vers\u00edculos de la Biblia como pude<\/strong>.<\/p>\n<p>Comenc\u00e9 con el libro de Daniel, vers\u00edculo por vers\u00edculo, y despu\u00e9s con el Apocalipsis, a continuaci\u00f3n con los Salmos, y despu\u00e9s con otros textos familiares del Antiguo y el Nuevo Testamento. Por la gracia de Dios, una vez les di estudios b\u00edblicos a dos compa\u00f1eros de celda sin tener una Biblia en la mano. Apliqu\u00e9 un sistema tem\u00e1tico de estudio de las doctrinas cristianas, y les di unos diez vers\u00edculos el primer d\u00eda. Al d\u00eda siguiente repasamos las doctrinas y los textos b\u00edblicos.<\/p>\n<p><strong>Al tercer d\u00eda tratamos de repetirlos de memoria. Y luego hasta les pusimos m\u00fasica a algunos de ellos.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Durante todo ese tiempo estuve anhelando tener un ejemplar de la Biblia.<\/strong> Desde un punto de vista meramente humano, durante ese per\u00edodo de la as\u00ed llamada Revoluci\u00f3n Cultural en China (1966-1976), cuando todo era un desastre, y con el tejido social literalmente quebrantado, <strong>conseguir una Biblia, que era un libro prohibido, era s\u00f3lo una fantas\u00eda. <\/strong><\/p>\n<p><strong>Cualquier intento de introducir una de contrabando pon\u00eda en peligro a mi familia y a m\u00ed tambi\u00e9n. Pero nuestro Dios es Hacedor de maravillas y milagros.<\/strong><\/p>\n<p>Un d\u00eda, mientras le escrib\u00eda a mi familia, estaba pensando en qu\u00e9 clave darles para que entendieran que yo necesitaba desesperadamente una Biblia. En ese mismo momento o\u00ed que alguien, en voz alta \u2014era otro condenado a trabajos forzados\u2014 <strong>estaba llamando a un compa\u00f1ero por su n\u00famero de identificaci\u00f3n: \u201c\u00a1115, 115!\u201d Entonces el Esp\u00edritu Santo ilumin\u00f3 mi mente para recordar que en nuestro antiguo himnario chino el t\u00edtulo del himno n\u00famero 115 era \u201cDadme la Biblia\u201d.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<strong>\u00a1Fue como un s\u00fabito rel\u00e1mpago de iluminaci\u00f3n divina! \u00a1Asombroso! Puesto que yo no pod\u00eda escribir claramente en mi carta censurada: \u201cPor favor, m\u00e1ndenme una Biblia\u201d, escrib\u00ed en cambio: \u201cM\u00e1ndenme una libreta de notas No. 115\u201d, y subray\u00e9 el n\u00famero. Le entregu\u00e9 la carta al guardia de la prisi\u00f3n con una oraci\u00f3n silenciosa. Este, al revisarlo y darle el visto bueno, no percibi\u00f3 el secreto espiritual que conten\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>El mismo Esp\u00edritu Santo que me ilumin\u00f3 tambi\u00e9n abri\u00f3 los ojos de los miembros de mi familia para darles una vislumbre de mi mensaje secreto. Cuando lleg\u00f3 la hora de las visitas, nuestros corazones palpitaban fuertemente. <strong>Pasaron ocho minutos y justo antes de que mis familiares se retiraran, me dijeron: \u201cCuando uses el jab\u00f3n, p\u00e1rtelo en pedazos\u201d.<\/strong> Asent\u00ed con una sonrisa de entendimiento.<\/p>\n<p><strong>Despu\u00e9s de despedirnos, el guardia me entreg\u00f3 lo que me hab\u00edan tra\u00eddo. Entre las cosas, hab\u00eda una gran barra de jab\u00f3n de lavar.<\/strong><\/p>\n<p>Nada era f\u00e1cil de hacer en una celda tan peque\u00f1a. Pens\u00e9 por un momento qu\u00e9 podr\u00eda hacer para sacar lo que sospechaba que estaba dentro de la barra de jab\u00f3n, sin que me viera el guardia o alg\u00fan otro. Faltaba poco para la puesta del sol. D\u00e1ndole la espalda a mis compa\u00f1eros de celda, y mientras el guardia miraba hacia otro lado, puse mi ropa sucia en un balde. Us\u00e9 un hilo para partir el jab\u00f3n en dos mitades.<\/p>\n<p><strong>Sali\u00f3 un hermoso Nuevo Testamento en miniatura, en ingl\u00e9s. \u00a1Era como para entusiasmarse! R\u00e1pidamente ocult\u00e9 la Biblia en el bolsillo de mi ropa interior y agradec\u00ed a Dios en oraci\u00f3n: \u201cT\u00fa diste alegr\u00eda a mi coraz\u00f3n, mayor que la de ellos cuando abundaban su grano y su mosto. En paz me acostar\u00e9 y asimismo dormir\u00e9; porque s\u00f3lo t\u00fa, Jehov\u00e1, me haces vivir confiado\u201d (Salmo 4:7, 8).<\/strong><\/p>\n<p>A la ma\u00f1ana siguiente, vi a varios presos en fila mientras los examinaban en el vest\u00edbulo. Ten\u00edan que confesar que eran antireformistas. Se los hab\u00eda descubierto con art\u00edculos prohibidos, que ahora colgaban de sus cuellos. Uno ten\u00eda caramelos, otro galletitas, otro ten\u00eda tocino dentro de un tubo de dent\u00edfrico, puesto all\u00ed por los miembros de su familia. Todo eso se hab\u00eda descubierto, y se castig\u00f3 a los destinatarios de esos art\u00edculos introducidos de contrabando.<\/p>\n<p>Me enter\u00e9 despu\u00e9s que alguien hab\u00eda introducido una aguja dentro de una barra de jab\u00f3n, y eso tambi\u00e9n se descubri\u00f3 y se confisc\u00f3. Al parecer los guardias hab\u00edan colado el mosquito pero hab\u00edan dejado pasar el camello. <strong>Descubrieron una aguja en una barra de jab\u00f3n, pero no un Nuevo Testamento en otra.<\/strong><\/p>\n<p>Cu\u00e1nto asombro y gratitud despert\u00f3 en m\u00ed el poder y el amor de Dios. \u201c<strong>No os afan\u00e9is, pues\u2026vuestro Padre celestial sabe que ten\u00e9is necesidad de todas estas cosas. Mas buscad primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas os ser\u00e1n a\u00f1adidas<\/strong>\u201d (Mateo 6:31-33).<\/p>\n<p>Pero, \u00bfc\u00f3mo pod\u00eda yo leer mi Biblia bajo la constante vigilancia del guardia? Esa es otra historia. Nunca podr\u00e9 olvidar lo que Dios hizo por m\u00ed, que ten\u00eda hambre y sed de su verdad y su justicia. La Biblia ciertamente ha sido l\u00e1mpara a mis pies y una gu\u00eda infalible en medio de las tinieblas. Pero el lugar m\u00e1s seguro, y el m\u00e1s adecuado para guardar la Palabra de Dios es nuestro coraz\u00f3n, nuestra alma y nuestra vida.<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Robert Wong (director de Ministerios Globales\u00a0en China)<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cBendice, alma m\u00eda, a Jehov\u00e1, y bendiga todo mi ser su santo nombre. 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