{"id":7303,"date":"2016-02-17T14:26:51","date_gmt":"2016-02-17T19:26:51","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-gran-regreso-a-casa\/"},"modified":"2016-02-17T14:26:51","modified_gmt":"2016-02-17T19:26:51","slug":"el-gran-regreso-a-casa","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/el-gran-regreso-a-casa\/","title":{"rendered":"El gran regreso a casa"},"content":{"rendered":"<p><strong>\u00a1No hay nada como un regreso a casa!<\/strong><\/p>\n<p>Est\u00e1 el regreso de un padre. Imagina la escena en el aeropuerto cuando vuelve de un largo compromiso de trabajo en el extranjero. Al salir del avi\u00f3n, entra en el edificio. Su esposa y sus dos hijos est\u00e1n esper\u00e1ndolo expectantes, y su emoci\u00f3n no tiene l\u00edmite. Los dos ni\u00f1os se sueltan de la mano de la madre y se lanzan a los brazos del pap\u00e1.<\/p>\n<p><strong>Finalmente es el turno de ella que lo abraza como si nunca m\u00e1s lo dejar\u00e1 ir.<\/strong><\/p>\n<p>Est\u00e1 el regreso de un hijo o una hija que viene de la universidad para gozar de algunos d\u00edas de vacaciones en casa. La mam\u00e1 prepara una comida preferida, y el pap\u00e1 sale del trabajo m\u00e1s temprano. Todos, incluyendo el perro y el gato, est\u00e1n entusiasmados ante la llegada!<\/p>\n<p>\u00a1S\u00ed, no hay nada como un regreso al hogar!<\/p>\n<p>Una raz\u00f3n por la cual nos gustan tanto es porque presagian otro regreso al hogar, el celestial, un acontecimiento que se podr\u00eda llamar: \u201c<strong>El gran regreso a casa<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>En realidad, estos retornos a la casa terrenal estimulan nuestro gusto y nos hacen anhelar m\u00e1s el supremo regreso al hogar, porque a diferencia de \u00e9ste, no son permanentes. La alegr\u00eda que nos provocan se esfuma demasiado pronto. El padre debe despedir una vez m\u00e1s a su familia para otro viaje al exterior, y el tiempo de vacaciones en la universidad pasa r\u00e1pidamente.<\/p>\n<p>Jes\u00fas habla de ese gran regreso en Juan 14:1-3, un pasaje que representa una de las joyas m\u00e1s preciadas de las Escrituras.<\/p>\n<p><strong>Varias frases del mismo merecen una reflexi\u00f3n.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Preparar un lugar<\/strong><\/p>\n<p>Una de estas frases es la declaraci\u00f3n de Jes\u00fas en el final de Juan 14:2: \u201c<strong>Voy a prepararles un lugar<\/strong>\u201d.* Este anuncio de que nuestro Se\u00f1or y Salvador ha ido personalmente a preparar nuestro propio lugar contiene un significado evidente, porque subraya su futuro plan para cada uno de nosotros.<\/p>\n<p>Sin embargo, lo hace a\u00fan m\u00e1s especial cuando recordamos cu\u00e1l era la ocupaci\u00f3n terrenal de Jes\u00fas antes de su ministerio. Fue carpintero. De esta manera el texto nos dice que el carpintero de Nazaret est\u00e1 utilizando sus habilidades, construyendo un lugar para cada uno de sus hijos.<\/p>\n<p><strong>\u00c9l se est\u00e1 encargando personalmente de la preparaci\u00f3n de un lugar para nosotros, y esto demuestra su amor e inter\u00e9s para con sus hijos.<\/strong><\/p>\n<p>Siempre recordar\u00e9 la manera como mi esposa se puso a trabajar despu\u00e9s de enterarse que estaba embarazada de nuestro primer hijo. Para m\u00ed como hombre, el resultado positivo de embarazo era una se\u00f1al de que ten\u00edamos alrededor de siete meses antes de comenzar a preparar todo para la llegada de nuestro beb\u00e9, pero para mi esposa, la historia era diferente. \u00a1Ten\u00eda que comenzar a prepararse enseguida! Un cuarto para el beb\u00e9, una cuna, tambi\u00e9n un coche de beb\u00e9 y un asiento para el auto, y la lista continuaba. Todos estos preparativos reflejaban su alegr\u00eda de traer al beb\u00e9 a nuestro hogar y su gran amor por \u00e9l. De ah\u00ed en m\u00e1s pudimos decir: \u201c<strong>Antes que llegaras al mundo ya eras amado y cuidado. Tu mam\u00e1, con un poco de ayuda de pap\u00e1, te prepar\u00f3 un lugar<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Muchas Casas<\/strong><\/p>\n<p>Otra frase a considerar en Juan 14:1-3 es la afirmaci\u00f3n de Jes\u00fas en el comienzo del vers\u00edculo 2, \u201c<strong>En el hogar de mi Padre hay muchas viviendas<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Deseo detenerme en el adjetivo \u201cmuchas\u201d en donde se enfatiza que en el momento del gran regreso, la patria divina tendr\u00e1 una capacidad ilimitada. \u00a1Nunca habr\u00e1 un cartel anunciando \u201cCompleto\u201d!<\/p>\n<p>Durante mi adolescencia mis padres decidieron llevarnos a Montreal, Canad\u00e1. Pap\u00e1 trabajaba como contador y ten\u00eda que asistir a un congreso profesional, pero el verdadero prop\u00f3sito era dar a nuestra familia la oportunidad de visitar algo del vecino pa\u00eds y poder ver una parte diferente del mundo.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de largas horas de viaje desde Atlanta, finalmente llegamos. Nos sent\u00edamos muy agitados por estar en otro pa\u00eds, pero nuestra emoci\u00f3n se evapor\u00f3 cuando llegamos al elegante Hotel Bonaventure, donde se llevaban a cabo las reuniones de pap\u00e1, y descubrimos que no ten\u00edan ning\u00fan registro de reserva. Para empeorar la situaci\u00f3n, la capacidad del hotel estaba cubierta. \u00a1No hab\u00eda sitio para nosotros! Finalmente encontramos alojamiento en un peque\u00f1o y descuidado hotel en las afueras de la ciudad, pero la carencia de espacio en el Bonaventure opac\u00f3 todo nuestro viaje.<\/p>\n<p>\u00a1Cu\u00e1n feliz me hace el saber que en el Reino de Dios nunca veremos un cartel que diga \u201cCompleto, no hay lugar\u201d! De hecho, Dios continuamente est\u00e1 invit\u00e1ndonos a que moremos permanentemente en nuestro propio hogar all\u00e1 en su mundo mejor. \u201c<strong>El Esp\u00edritu y la novia dicen: \u2018\u00a1Ven!\u2019; y el que escuche diga: \u2018\u00a1Ven!\u2019 El que tenga sed, venga; y el que quiera, tome gratuitamente del agua de la vida<\/strong>\u201d (Apocalipsis 22:17).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Vendr\u00e9 otra vez<\/strong><\/p>\n<p>Otra frase de este atesorado pasaje es la promesa de Jes\u00fas en Juan 14:3, \u201c<strong>vendr\u00e9<\/strong>\u201d (\u201cvendr\u00e9 otra vez\u201d RV 1995). Esta simple palabra ha alentado y sostenido a creyentes a lo largo de las edades. Mientras Esteban, Santiago, Pedro y los otros l\u00edderes del naciente cristianismo daban sus vidas por el Se\u00f1or que amaban, estas palabras, \u201c<strong>vendr\u00e9, vendr\u00e9 otra vez<\/strong>\u201d, les dieron coraje.<\/p>\n<p>Cuando Hus, Ger\u00f3nimo, Ridley, Cranmer, Latimer y otros fueron quemados en la hoguera, estas mismas palabras fomentaron esperanza. Cuando Jos\u00e9 Bates, Jaime y Elena White y otros pioneros adventistas sufrieron burlas y fueron despreciados por su fe en un Salvador que pronto vendr\u00eda, estas palabras preservaron su \u00e1nimo y estas mismas palabras, \u201cvendr\u00e9 otra vez\u201d, son la \u00faltima y mejor esperanza para el mundo hoy.<\/p>\n<p>Sin embargo, casi 2.000 a\u00f1os han pasado desde que Jes\u00fas pronunciara esta promesa. \u00a1Eso es mucho tiempo! Alguien puede preguntar, \u00bfc\u00f3mo podemos estar seguros de que realmente va a venir? Podr\u00edamos decir: \u201c<strong>En su juventud mis abuelos pensaron que Jes\u00fas vendr\u00eda cuando ellos eran a\u00fan j\u00f3venes y discutieron si tener hijos o no. Mis padres esperaron que volviera mucho antes<\/strong>. <strong>\u00bfC\u00f3mo podemos seguir teniendo fe de que volver\u00e1?\u00bb<\/strong><\/p>\n<p><strong>La respuesta es simple y directa: Porque Jes\u00fas, el Hijo de Dios, lo dijo. Porque prometi\u00f3 que volver\u00eda.<\/strong><\/p>\n<p>Cuando mi hermano y yo \u00e9ramos ni\u00f1os, de vez en cuando alguien le daba a mi padre un par de entradas para un partido de f\u00fatbol. \u00c9l sin ego\u00edsmo, porque ten\u00eda dos hijos y solamente dos entradas, nos conduc\u00eda al estadio y nos dejaba bajo un gran cartel de Coca Cola. Antes de irse nos promet\u00eda que regresar\u00eda a buscarnos al mismo punto, una vez que el juego terminara. Alguien puede preguntarse, \u00bfustedes no se preocupaban que su pap\u00e1 no volviera y los dejara abandonados en la gran ciudad? No, no hab\u00eda nada de que preocuparse.<\/p>\n<p>Pap\u00e1 hab\u00eda prometido que volver\u00eda por nosotros. Siempre cumpli\u00f3. Cristo ha prometido que volver\u00e1 por sus hijos, y realmente vendr\u00e1.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Juntos por fin<\/strong><\/p>\n<p>Hay una \u00faltima frase en este pasaje del gran retorno que requiere nuestra atenci\u00f3n. Despu\u00e9s de haber prometido volver, Jes\u00fas contin\u00faa en Juan 14:3, \u201c<strong>vendr\u00e9 para llev\u00e1rmelos conmigo. As\u00ed ustedes estar\u00e1n donde yo est\u00e9<\/strong>\u201d. En esta frase, vemos el prop\u00f3sito de todo. Vemos el objetivo final de Jes\u00fas: reuni\u00f3n; estar juntos.<\/p>\n<p>El enfoque en este texto no est\u00e1 en las se\u00f1ales c\u00f3smicas que lo preceden. Es claro que el \u00e9nfasis est\u00e1 en el deseo intenso del Se\u00f1or de un compa\u00f1erismo personal. Jes\u00fas ha estado separado de sus hijos por demasiado tiempo, y anhela estar con ellos otra vez.<\/p>\n<p>En su maravilloso libro An Endless Falling in Love, Ty Gibson titul\u00f3 \u201c<strong>El amor cuenta los d\u00edas\u201d al cap\u00edtulo que habla de la segunda venida. La idea es \u00e9sta: cuando est\u00e1s separado de alguien a quien amas, esperas con impaciencia el momento en el que estar\u00e1n juntos otra vez. Cuentas los d\u00edas<\/strong>.<\/p>\n<p>En 1993, fui con un equipo de La Voz de la Esperanza a Brasil para ayudar a celebrar el 50 aniversario de este programa. Durante mi viaje de casi cuatro semanas disfrut\u00e9 much\u00edsimo, sent\u00ed las bendiciones del Se\u00f1or en todas mis actividades y vi paisajes maravillosos. Sin embargo, si hubo un inconveniente en este viaje, fue el estar lejos de mi familia por tantos d\u00edas. Fue un tiempo demasiado largo especialmente porque Joshua mi hijo m\u00e1s peque\u00f1o, ten\u00eda apenas un a\u00f1o de edad en ese entonces.<\/p>\n<p>Recordar\u00e9 siempre lo que sucedi\u00f3 cuando lo tom\u00e9 nuevamente en mis brazos al volver a casa. Mir\u00f3 a su mam\u00e1 para que lo rescatara de este \u201cextra\u00f1o\u201d y la expresi\u00f3n de perplejidad en su carita dec\u00eda: \u201c<strong>Qui\u00e9n es este hombre extra\u00f1o que me sostiene<\/strong>?\u201d Hab\u00eda algo que era muy evidente: \u00a1Hab\u00eda estado lejos de este ni\u00f1o al que amaba, por demasiado tiempo! Era hora de reunirnos.<\/p>\n<p>Esa es la manera en que se siente el Se\u00f1or. Ha estado lejos por demasiado tiempo y ans\u00eda que la separaci\u00f3n se termine; anhela una reuni\u00f3n. Ha prometido volver para llevar a sus hijos al \u00faltimo y gran regreso a casa, y como declara 1 Tesalonicenses 4:17, \u201c<strong>Y as\u00ed estaremos con el Se\u00f1or para siempre<\/strong>\u201d. Que nuestra oraci\u00f3n sea la de Juan, \u201cAm\u00e9n. Ven, Se\u00f1or Jes\u00fas\u201d (Apocalipsis 22:20).<\/p>\n<p>* Todos los vers\u00edculos de la Biblia de este art\u00edculo se citan de la Nueva Versi\u00f3n Internacional a menos que se indique otra cosa.<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Greg A. King<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a1No hay nada como un regreso a casa! Est\u00e1 el regreso de un padre. Imagina la escena en el aeropuerto cuando vuelve de un largo compromiso de trabajo en el extranjero. Al salir del avi\u00f3n, entra en el edificio. Su esposa y sus dos hijos est\u00e1n esper\u00e1ndolo expectantes, y su emoci\u00f3n no tiene l\u00edmite. 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