{"id":7305,"date":"2016-02-17T14:26:54","date_gmt":"2016-02-17T19:26:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-te-preocupes-por-el-dinero\/"},"modified":"2016-02-17T14:26:54","modified_gmt":"2016-02-17T19:26:54","slug":"no-te-preocupes-por-el-dinero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/no-te-preocupes-por-el-dinero\/","title":{"rendered":"\u00a1No te preocupes por el dinero!"},"content":{"rendered":"<p>\u00bfProblemas con el dinero? \u00bfQui\u00e9n no los tiene? En realidad, muchos cristianos no los tienen.<\/p>\n<p><strong>Han aprendido y practicado los principios b\u00edblicos de administraci\u00f3n y pr\u00e1cticamente han eliminado las tensiones financieras. Conf\u00edan en la providencia de Dios, quien tambi\u00e9n les brinda los principios de administraci\u00f3n que deben seguir.<\/strong><\/p>\n<p><strong>Veremos en este art\u00edculo como al aplicar los principios de administraci\u00f3n que Dios nos ha ense\u00f1ado, podremos confiar en el \u00e9xito.<\/strong><\/p>\n<p>Hace alg\u00fan tiempo, una dama llam\u00f3 por tel\u00e9fono a mi oficina mientras me encontraba en una gira de trabajo. Mi asistente le dijo que estaba ausente y que estar\u00eda de regreso y disponible el lunes siguiente. La mujer estaba tan estresada que continu\u00f3 llamando cada d\u00eda hasta que regres\u00e9. Cuando me comuniqu\u00e9 con ella, esta joven esposa me explic\u00f3 que acababa de consultar a un abogado, quien le hab\u00eda dicho que su \u00fanica soluci\u00f3n era declararse en bancarrota. Pero, me dijo, \u201c<strong>No creo que eso est\u00e9 bien para un cristiano; \u00bfqu\u00e9 piensa usted<\/strong>?\u201d.<\/p>\n<p>\u201c<strong>No est\u00e1 bien hacerlo, si es posible evitarlo<\/strong>\u201d, le respond\u00ed, y agregu\u00e9: \u201c\u00bf<strong>A cu\u00e1nto ascienden sus deudas<\/strong>?\u201d<\/p>\n<p>Me contest\u00f3: \u201c\u00a1Debemos m\u00e1s de 300.000 d\u00f3lares!\u201d<\/p>\n<p>Ella y su esposo acababan de terminar sus estudios de posgrado. \u00bfQu\u00e9 les pod\u00eda decir? Se me ocurri\u00f3 que tal vez hab\u00edan comprado una casa muy costosa, por lo que le pregunt\u00e9: \u201c\u00bfQu\u00e9 parte de esa deuda corresponde a la hipoteca?\u201d Me dijo que no ten\u00edan casa propia y que estaban alquilando el lugar donde viv\u00edan. Sus deudas pertenec\u00edan a tres categor\u00edas: impuestos atrasados, pr\u00e9stamos para pagar estudios y deudas en tarjetas de cr\u00e9dito.<\/p>\n<p>Le pregunt\u00e9 si hab\u00edan estado entregando sus diezmos a la iglesia y me respondi\u00f3: \u201cNo, no podemos\u201d.<\/p>\n<p>Por mi parte, le dije: \u201c<strong>Me ha llamado para consultarme como abogado cristiano, por lo que le har\u00e9 una pregunta cristiana, basada en la Biblia: \u00bfC\u00f3mo espera que Dios los bendiga si le est\u00e1n robando?<\/strong>\u201d (ver Malaqu\u00edas 3:7, 8).<\/p>\n<p>Este es el s\u00edndrome de la angustia y el dolor que experimentamos cuando vivimos separados de Dios y sus consejos. El Se\u00f1or dijo a Jud\u00e1: \u201c<strong>Sembr\u00e1is mucho, y recog\u00e9is poco; com\u00e9is, y no os saci\u00e1is; beb\u00e9is, y no qued\u00e1is satisfechos; os vest\u00eds, y no os calent\u00e1is; y el que trabaja a jornal recibe su jornal en saco roto<\/strong>\u201d (Hageo 1:6).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Causas de los problemas financieros<\/strong><\/p>\n<p>En mis 15 a\u00f1os de asesorar y presentar conferencias sobre administraci\u00f3n de fondos personales e inversiones, he hallado tres causas b\u00e1sicas que llevan a las personas a tener dificultades financieras.<\/p>\n<p>Las nombrar\u00e9 en orden de frecuencia.<\/p>\n<p><strong>La primera es la ignorancia.<\/strong><\/p>\n<p>Muchos, aun los que poseen t\u00edtulos universitarios, son financieramente analfabetos. Nunca han aprendido los principios b\u00edblicos o seculares de la administraci\u00f3n. Pero hay esperanza para esta gente.<\/p>\n<p>En este art\u00edculo presentaremos un resumen de estos consejos y sugeriremos c\u00f3mo aplicarlos.<\/p>\n<p><strong>La segunda causa es lacodicia y el ego\u00edsmo.<\/strong><\/p>\n<p>Impulsados por la publicidad y por los deseos de posesi\u00f3n, algunos viven por encima de sus medios. No est\u00e1n dispuestos a conformarse con la casa, el autom\u00f3vil, o la ropa que pueden pagar. Muchas de estas personas tambi\u00e9n se sienten demasiado pobres como para entregar los diezmos al Se\u00f1or. En consecuencia, viven sin la sabidur\u00eda y la bendici\u00f3n divinas prometidas (ver Proverbios 3:5-10). Tambi\u00e9n es posible ayudar a estas personas, pero esto requiere un cambio radical en su modo de pensar y la recepci\u00f3n de un don divino llamado contentamiento.<\/p>\n<p>Pablo nos exhorta: \u201c<strong>Y claro est\u00e1 que la religi\u00f3n es una fuente de gran riqueza, pero s\u00f3lo para el que se contenta con lo que tiene. Porque nada trajimos a este mundo, y nada podremos llevarnos; si tenemos qu\u00e9 comer y con qu\u00e9 vestirnos, ya nos podemos dar por satisfechos. En cambio, los que quieren hacerse ricos no resisten la prueba, y caen en la trampa de muchos deseos insensatos y perjudiciales, que hunden a los hombres en la ruina y la condenaci\u00f3n<\/strong>\u201d (1 Timoteo 6:6-9, VP).<\/p>\n<p><strong>La tercera causa de dificultades financieras personales es alguna tragedia desafortunada.<\/strong><\/p>\n<p>Por ejemplo, se puede haber sufrido una grave enfermedad sin tener un seguro m\u00e9dico adecuado o haber quedado cesante por diversas razones. Uno puede haber sido abandonado por un c\u00f3nyuge despilfarrador, o haber perdido todas las posesiones en un desastre natural.<\/p>\n<p>Para esta gente tambi\u00e9n hay esperanza. Aunque el camino se les haga m\u00e1s dif\u00edcil, pueden vencer la pobreza. El cambio puede ser el resultado del apoyo de amigos cristianos; el consejo y\/o la asistencia de personas piadosas; el trabajo duro combinado con la buena educaci\u00f3n; y la bendici\u00f3n y la providencia divinas. Pero basta de considerar problemas. P<\/p>\n<p>ensemos ahora en lo que podemos hacer para experimentar libertad financiera.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Siete principios b\u00edblicos<\/strong><\/p>\n<p>Este art\u00edculo ser\u00e1 de mayor beneficio si brindo a los lectores una gu\u00eda pr\u00e1ctica respecto de qu\u00e9 hacer para obtener paz y libertad financieras. Con esto en mente, voy a enumerar siete principios b\u00edblicos de administraci\u00f3n, seguidos de siete pasos que aseguran el \u00e9xito financiero. En primer lugar, los principios b\u00edblicos:<\/p>\n<p><strong>1. Dios es due\u00f1o de todo<\/strong> (Salmo 24:1; 50:12; 1 Cr\u00f3nicas 29:13, 14). Como cristianos, entendemos que nada hemos tra\u00eddo a este mundo, y que nada nos llevaremos de \u00e9l. Mientras vivimos, s\u00f3lo somos administradores de lo que Dios nos ha confiado. Lo \u00fanico importante es ser fiel.<\/p>\n<p><strong>2. Debemos conceder el primer lugar a Dios y a sus sabios consejos<\/strong> (Proverbios 3:5-9; Mateo 6:33). El Se\u00f1or puede ver nuestras vidas de comienzo a fin. \u00c9l sabe lo que es mejor para cada uno de nosotros y desea que prosperemos. Esto no significa s\u00f3lo preguntarse \u201c\u00bfQu\u00e9 har\u00eda Jes\u00fas en mi lugar?\u201d, sino m\u00e1s bien \u201c\u00bfCu\u00e1l es su consejo respecto a esta \u00e1rea de la vida?\u201d<\/p>\n<p><strong>3. Nuestro prop\u00f3sito en la vida es glorificar a Dios<\/strong> (Mateo 5:16; 1 Corintios 10:31). Las personas con mente secular buscan prosperar para gastar y acumular. Los cristianos buscan prosperar para atender sus propias necesidades, ayudar a los dem\u00e1s y contribuir al avance de la causa de Dios. Saben que son embajadores del Reino de los Cielos.<\/p>\n<p><strong>4. La prosperidad consiste en tener lo que necesitamos cuando lo necesitamos<\/strong> (Filipenses 4:19; Isa\u00edas 26:3). Dios no nos ha prometido que si somos cristianos seremos ricos a los ojos del mundo. Pero nos ha prometido que si le servimos de coraz\u00f3n, atender\u00e1 nuestras necesidades, estar\u00e1 con nosotros donde vayamos y nos conceder\u00e1 paz interior.<\/p>\n<p><strong>5. Es malo tener deudas<\/strong> (Proverbios 22:7; Romanos 13:8; Salmo 37:21). Reconocer y aplicar este principio puede traer paz a nuestras familias y prosperidad a la causa de Dios m\u00e1s que ninguna otra cosa. Las deudas causan estr\u00e9s individual y conflictos familiares.<\/p>\n<p><strong>6. El diezmo es la evidencia m\u00ednima de nuestro compromiso cristiano<\/strong> (G\u00e9nesis14:20; 28:20-22; Lev\u00edtico 27:30; Malaqu\u00edas 3:6-11). Desde la perspectiva de alguien que lee la Biblia cada a\u00f1o para tener una visi\u00f3n m\u00e1s amplia de la vida, puedo decir que en ning\u00fan lugar de la Biblia se dice que s\u00f3lo un diez por ciento de nuestras ganancias pertenece a Dios. La incapacidad de reconocer y practicar este principio nos separa de la sabidur\u00eda y bendici\u00f3n divinas (ver Deuteronomio 28).<\/p>\n<p><strong>7. Todos deberemos dar cuenta a Dios de la manera en que administramos el dinero<\/strong> (Mateo 25:19-29; 2 Corintios 5:10; Apocalipsis 22:12). No hay nada m\u00e1s cierto en la Biblia que el hecho del juicio divino al fin de la historia humana. Al arreglar las cuentas con sus hijos fieles, Dios les dir\u00e1: \u201cMuy bien, eres un empleado bueno y fiel; ya que fuiste fiel en lo poco, te pondr\u00e1 a cargo de mucho m\u00e1s. Entra y al\u00e9grate conmigo\u201d (Mateo 25:21, VP).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Siete pasos hacia el \u00e9xito<\/strong><\/p>\n<p>Una vez que entendemos los principios b\u00edblicos de la administraci\u00f3n, podemos aplicarlos a la vida diaria. Esto puede lograrse siguiendo las siguientes reglas:<\/p>\n<ul>\n<li>Organ\u00edzate. Crea un presupuesto. Ten un plan. <\/li>\n<li>Gasta menos de lo que ganas. Decide vivir dentro de tus posibilidades. <\/li>\n<li>Comienza a ahorrar, al menos una peque\u00f1a cantidad para casos de emergencia. <\/li>\n<li>Evita endeudarte. No tienes por qu\u00e9 vivir pagando intereses. <\/li>\n<li>S\u00e9 un trabajador diligente (Proverbios 22:29). <\/li>\n<li>Mantente fiel a Dios. Conf\u00eda en sus promesas (Deuteronomio 28:1-14) y pide su bendici\u00f3n. <\/li>\n<li>Recuerda que este mundo, en su condici\u00f3n actual, no es nuestro hogar. La manera en que administremos lo que se nos ha confiado determinar\u00e1 nuestro destino eterno. <\/li>\n<\/ul>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Pautas para un presupuesto simple<\/strong><\/p>\n<p>Para la mayor\u00eda, vivir dentro de un presupuesto es tan interesante como seguir un r\u00e9gimen alimentario estricto. Sin embargo, las siguientes pautas no son dif\u00edciles de seguir y, si las aplicas, pronto tendr\u00e1s un nivel de vida que te dar\u00e1 satisfacciones. Este presupuesto tambi\u00e9n te ayudar\u00e1 a incorporar los siete pasos mencionados en la secci\u00f3n anterior.<\/p>\n<p>Comienza tu presupuesto con la suma total de tus ingresos mensuales, o determina tus ingresos anuales y div\u00eddelos por 12. Este es el monto bruto sobre el que te basar\u00e1s, pero no debes hacer el presupuesto a partir de esta suma.<\/p>\n<p>A continuaci\u00f3n, separa los diezmos y las ofrendas. Esto es el 10 por ciento de diezmo m\u00e1s lo que quieras separar sistem\u00e1ticamente como ofrenda. A manera de ilustraci\u00f3n, digamos que el total es un 15 por ciento.<\/p>\n<p>Entonces calcula los impuestos. Trata de determinar tu categor\u00eda tributaria, y entonces resta los impuestos de tus ingresos brutos menos diezmos y ofrendas. Digamos que los impuestos suman 25 por ciento. A estas dos categor\u00edas las denomino \u201cno discrecionales\u201d ya que si somos cristianos, pondremos a Dios en primer lugar y tambi\u00e9n seremos buenos ciudadanos y pagaremos los impuestos. De manera que antes de hacer un presupuesto, ya hemos utilizado un 40 por ciento de los ingresos.<\/p>\n<p>El 60 por ciento restante llega a ser el ingreso neto. Es decir, se convierte en el 100 por ciento de nuestro presupuesto. Luego de calcular el diezmo, las ofrendas y los impuestos, los ingresos restantes son todo el dinero disponible. Estas pautas, adaptadas a tu situaci\u00f3n personal, son \u00fatiles tanto para los solteros como para los casados.<\/p>\n<p>La mayor\u00eda de la gente ha llegado a la conclusi\u00f3n de que hay diez categor\u00edas principales en un presupuesto. Los que tienen hijos que estudian o si ellos mismos son estudiantes deben agregar una und\u00e9cima categor\u00eda: gastos educacionales. En un presupuesto sugerente, asignamos un porcentaje del dinero disponible a cada categor\u00eda de la siguiente manera:<\/p>\n<ul>\n<li>Vivienda: 30%. Esto incluye el pago de la hipoteca o el alquiler, los seguros, impuestos y servicios. <\/li>\n<li>Alimentaci\u00f3n: 15%. Esto puede incluir otros productos adquiridos en el supermercado. <\/li>\n<li>Veh\u00edculo o transporte: 17%. Esto incluye los pagos por la compra del veh\u00edculo, el combustible, el seguro y el mantenimiento. <\/li>\n<li>Seguros: 5%. B\u00e1sicamente, seguros de vida, m\u00e9dicos o de salud. <\/li>\n<li>Pago de deudas: 5%. Muchas familias necesitan un porcentaje mayor en esta categor\u00eda. <\/li>\n<li>Recreaci\u00f3n: 5%. Por ejemplo, vacaciones, comidas en restaurantes, actividades deportivas, etc. <\/li>\n<li>Vestimenta: 5%. Compra o gastos de limpieza de prendas. <\/li>\n<li>Ahorros: 10%. Aunque tengas deudas, ahorra algo, ya que requiere autocontrol. <\/li>\n<li>Gastos m\u00e9dicos: 3%. Para lo que no cubra el seguro. <\/li>\n<li>Miscel\u00e1neos: 5%. Regalos, peluquer\u00eda, art\u00edculos de belleza, suscripciones, art\u00edculos de tocador, efectivo. <\/li>\n<\/ul>\n<p>Total: 100%<\/p>\n<p>Lo bueno de este modelo es que puede adaptarse a situaciones personales. Por ejemplo, si necesitas 35%, en vez de 30%, para gastos de vivienda, puedes utilizar ese porcentaje. Pero debes restar los puntos extras de una o m\u00e1s categor\u00edas. S\u00f3lo tienes 100 por ciento para gastar, o te endeudas. Adem\u00e1s, si a\u00f1ades la und\u00e9cima categor\u00eda, la de gastos por tus estudios, debes restar ese porcentaje de las otras categor\u00edas. Es por eso que los estudiantes y los padres con hijos que estudian deben vivir con frugalidad para evitar endeudarse demasiado.<\/p>\n<p>Se ha afirmado que \u201c<strong>el que cabalga sobre un tigre no puede desmontar<\/strong>\u201d. En t\u00e9rminos financieros, ese tigre se llama deuda. En muchos pa\u00edses, la deuda es la mercanc\u00eda m\u00e1s publicitada. Me refiero a las docenas de ofertas de tarjetas de cr\u00e9dito que muchas familias reciben por correo.<\/p>\n<p>Muchos j\u00f3venes me preguntan por los pr\u00e9stamos estudiantiles. Les respondo: Todos los pr\u00e9stamos deben ser devueltos con inter\u00e9s. Pero un pr\u00e9stamo estudiantil no es lo mismo que endeudarse con la tarjeta de cr\u00e9dito comiendo en restaurantes y comprando m\u00fasica grabada.<\/p>\n<p>Si los estudios conducir\u00e1n a un aumento en los ingresos futuros, es aconsejable un pr\u00e9stamo estudiantil como \u00faltimo recurso. Pero en primer lugar, el estudiante debe trabajar y ahorrar todo lo que pueda, y conseguir subvenciones y becas; y entonces, de ser necesario, pedir el pr\u00e9stamo m\u00ednimo que le permita pagar los aranceles de estudio. Esto es aconsejable ya que los que terminan estudios universitarios pueden ganar casi el doble a lo largo de la vida que los que s\u00f3lo terminan la escuela secundaria. De manera que la educaci\u00f3n profesional es valiosa.<\/p>\n<p>Adem\u00e1s, un cristiano instruido puede servir mejor a Dios y a la humanidad.<\/p>\n<p>Los asesores financieros a menudo aconsejan que la gente divida sus vidas en tres segmentos: Los a\u00f1os de acumulaci\u00f3n, los a\u00f1os de preservaci\u00f3n, y los a\u00f1os de distribuci\u00f3n. Desde una perspectiva cristiana, podr\u00edamos referirnos a esta tr\u00edada como los a\u00f1os de aprendizaje, los a\u00f1os de ganancias, y los a\u00f1os de devoluci\u00f3n. En la juventud, no pensamos en la vejez; sin embargo, de no ser por una enfermedad terminal temprana, un accidente fatal o la segunda venida de Cristo, todos envejeceremos y moriremos.<\/p>\n<p>Para la mayor\u00eda de la gente, llega un momento de la vida en que, debido a limitaciones f\u00edsicas o de otro tipo, deben reducir el tiempo que dedican al trabajo remunerado o jubilarse. Por eso se deben hacer provisiones y planes cuidadosos para esta etapa de la vida. Si es posible retirarse sin deudas, con una vivienda paga y con ninguna otra deuda significativa, este per\u00edodo se hace m\u00e1s f\u00e1cil.<\/p>\n<p>En \u00faltimo t\u00e9rmino, todos sabemos que un d\u00eda, ya sea debido a muerte o al regreso de Jes\u00fas a esta tierra, todos tendremos que abandonar nuestras posesiones terrenales. No las podemos llevar (1 Timoteo 6:7). Por eso Jes\u00fas anim\u00f3 a sus seguidores a hacerse tesoros en el cielo (Mateo 6:20). Podemos hacer esto al ayudar a otros y a colaborar con el progreso de la causa de Dios. Es verdad que nada podemos llevarnos, pero lo podemos enviar por adelantado.<\/p>\n<p>Mi deseo es que, al aplicar los principios de administraci\u00f3n que Dios nos ha ense\u00f1ado, disfrutemos de la paz que sobrepasa todo entendimiento.<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong>\u00a0G. Edward Reid<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfProblemas con el dinero? \u00bfQui\u00e9n no los tiene? En realidad, muchos cristianos no los tienen. Han aprendido y practicado los principios b\u00edblicos de administraci\u00f3n y pr\u00e1cticamente han eliminado las tensiones financieras. Conf\u00edan en la providencia de Dios, quien tambi\u00e9n les brinda los principios de administraci\u00f3n que deben seguir. 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