{"id":7328,"date":"2016-02-17T14:27:49","date_gmt":"2016-02-17T19:27:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/buscando-a-los-antepasados-de-adan\/"},"modified":"2016-02-17T14:27:49","modified_gmt":"2016-02-17T19:27:49","slug":"buscando-a-los-antepasados-de-adan","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/buscando-a-los-antepasados-de-adan\/","title":{"rendered":"Buscando a los antepasados de Ad\u00e1n"},"content":{"rendered":"<p>Los bi\u00f3logos evolucionistas est\u00e1n convencidos de que los seres <strong>humanos descienden de criaturas semejantes a los simios<\/strong>. A pesar de las diversas discusiones acerca de las teor\u00edas de los linajes simiohumanos, los paleoantrop\u00f3logos est\u00e1n de acuerdo con ellos.<\/p>\n<p><strong>Sin embargo, la mayor\u00eda de los Cristianos, aceptan el relato del G\u00e9nesis como el registro de un evento hist\u00f3rico.<\/strong><\/p>\n<p>\u00bfDe d\u00f3nde vino Ad\u00e1n? \u00bfFue creado del polvo de la tierra por un Creador inteligente o desciende de una criatura semejante al simio? Sabemos lo que dice la Biblia, pero, \u00bfconcuerda con ella el \u201c<strong>libro de la naturaleza<\/strong>\u201d?<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Qu\u00e9 es un ser humano<\/strong><\/p>\n<p>Aunque algunos due\u00f1os de animales dom\u00e9sticos podr\u00edan discutirlo, el sentido est\u00e9tico y el moral, el libre albedr\u00edo y un lenguaje complejo separan a los seres humanos de los animales.<\/p>\n<p><strong>Los esqueletos extinguidos de apariencia humana no pueden proveernos este tipo de informaci\u00f3n.<\/strong> Considerando que a los cient\u00edficos no les es posible hablar con los organismos que supuestamente sean nuestros antepasados como para determinar cu\u00e1n humanos eran, los investigadores se basan en los rasgos estructurales de los huesos f\u00f3siles y en la informaci\u00f3n gen\u00e9tica de simios y de seres humanos actuales.<\/p>\n<p><strong>Los seres humanos modernos se distinguen por varios rasgos del cr\u00e1neo.<\/strong> Se pueden reconocer f\u00e1cilmente tres caracter\u00edsticas notables:<\/p>\n<ul>\n<li>En los seres humanos modernos una parte del hueso de la mand\u00edbula inferior sobresale hacia adelante para formar el ment\u00f3n.<\/li>\n<li>Los seres humanos modernos tienen el \u00e1ngulo de la cara muy chato porque carecen de un hocico y tienen la frente inclinada hacia atr\u00e1s.<\/li>\n<li>Tienen la porci\u00f3n superior del cr\u00e1neo m\u00e1s ancha que la base del mismo.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Por lo tanto, no parece ser demasiado dif\u00edcil poder determinar si un esqueleto f\u00f3sil pertenece a un ser humano moderno.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Los hom\u00ednidos<\/strong><\/p>\n<p>Hom\u00ednido es el nombre que se les da a los primates b\u00edpedos, incluyendo todas las especies de los g\u00e9neros Australopithecus y Homo. Los australopitecinos incluyen el g\u00e9nero Australopithecus y, para algunos investigadores, el Paranthropus. Los hominoideos se refieren a los miembros del g\u00e9nero Homo.<\/p>\n<p>Tomando como base el tipo de cuerpo, los australopitecinos se dividen en dos grupos:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Las formas gr\u00e1ciles, semejantes al simio<\/strong>, de huesos peque\u00f1os y m\u00e1s fr\u00e1giles incluyen el A. ramidus (el hallazgo australopitecino m\u00e1s reciente, que en la actualidad ha sido propuesto como el f\u00f3sil m\u00e1s cercano al \u201ceslab\u00f3n perdido\u201d o antepasado com\u00fan de los simios y los seres humanos); el A. afarensis (se ha encontrado una \u201ccomunidad\u201d de f\u00f3siles; un esqueleto completo en un 40 por ciento, conocido popularmente como \u201cLucy\u201d); y el A. africanus (el \u201cNi\u00f1o de Taung\u201d, nombrado as\u00ed por la localidad cercana al lugar donde se lo encontr\u00f3).<\/li>\n<li><strong>Las formas robustas con semejanza de simio<\/strong> incluyen el A. aethiopicus (un esqueleto con algunos rasgos diferentes de los del A. afarensis, conocido como \u201ccr\u00e1neo negro\u201d), el A. robustus y el A. boisei. Algunos investigadores colocan todas las formas robustas en el g\u00e9nero Paranthropus.2<\/li>\n<\/ul>\n<p><strong>Al g\u00e9nero Homo \u2014al cual pertenecen los seres humanos\u2014, se le asign\u00f3 un n\u00famero de especies:<\/strong> el H. habilis (material fragmentario de una especie peque\u00f1a, encontrado cerca de unas herramientas de piedra, conocido como el \u201cHombre habilidoso\u201d); el H. rudolfensis (de cr\u00e1neo gr\u00e1cil y material \u00f3seo notablemente m\u00e1s grande que el del H. habilis, aunque hab\u00eda sido asignado anteriormente a aquella especie); el H. erectus (m\u00e1s de 200 f\u00f3siles individuales popularmente designados como erguidos, incluyendo el Hombre de Java y el Hombre de Peking); el H. ergaster (de cr\u00e1neo y material \u00f3seo anteriormente asignado a los erguidos y ahora distinguido por la mand\u00edbula inferior y la estructura dental como una especie separada, conocida como \u201cel muchacho de Turkana\u201d); el H. heidelbergensis (\u201chombre de Rodesia\u201d, un H. sapiens arcaico previamente identificado como un erguido, a veces catalogado como H. sapiens heidelbergensis, una subespecie del H. sapiens \u2014la especie tiene una capacidad craneana mayor que la de los erguidos\u2014); el H. neanderthalensis (una especie robusta com\u00fanmente descrita como un \u201chombre de las cavernas\u201d, cuyos restos de esqueleto frecuentemente muestran evidencias de un trauma, a veces catalogado como H. sapiens neanderthalensis); y finalmente, el homo sapiens u homo sapiens sapiens (seres humanos modernos).<\/p>\n<p><p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Diferentes perspectivas de la investigaci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong>En la b\u00fasqueda del origen de los seres humanos, hay tres grupos principales de cient\u00edficos<\/strong> \u2014los paleoantrop\u00f3logos, los filogenetistas evolucionistas y los antrop\u00f3logos moleculares\u2014, los cuales se aproximan al problema desde tres perspectivas muy diferentes. Los paleoantrop\u00f3logos se concentran en los rasgos f\u00edsicos de los esqueletos de hom\u00ednidos y en el uso de herramientas. Los filogenetistas evolucionistas describen las similitudes o parentescos de los organismos. Los antrop\u00f3logos moleculares enfatizan las semejanzas de prote\u00edna y del ADN entre los hom\u00ednidos.<\/p>\n<p><strong>Algunos rasgos f\u00edsicos de los hom\u00ednidos<\/strong>. Los paleoantrop\u00f3logos son cient\u00edficos que estudian exclusivamente los or\u00edgenes del ser humano. Al comparar la estructura de los esqueletos o los rasgos morfol\u00f3gicos en los hom\u00ednidos, creen que han encontrado varios rasgos de hominoideos y de semejanza de simio en estos f\u00f3siles.<\/p>\n<p>Estos rasgos aparecen en una de las especies m\u00e1s importantes de los australopitecinos, los Australopithecus afarensis.<\/p>\n<p><strong>El Australopithecus afarensis<\/strong>, un hom\u00ednido popularmente conocido como \u201cLucy\u201d, tiene una articulaci\u00f3n de cadera que no es ni muy semejante a la del simio ni a la humana.<\/p>\n<p>Mientras parece claro que los australopitecinos no caminaban sobre los nudillos como los simios modernos, las articulaciones de la cadera estaban suficientemente rotadas hacia adelante como para no ser confundidas con las articulaciones de las caderas de los seres humanos modernos. (Uno de los criterios que ha sido utilizado para identificar al g\u00e9nero Homo es la posici\u00f3n de paso completamente erguida.)<\/p>\n<p><strong>Otra estructura se\u00f1alada por los paleoantrop\u00f3logos como evidencia de un eslab\u00f3n australopitecino entre simios y seres humanos<\/strong> es la curvatura de los huesos de los dedos de las manos y de los pies. Los dedos de las manos y de los pies del australopitecino, no son tan rectos como los dedos de las manos y de los pies de los seres humanos, pero el nudillo no es tan simple como el de un chimpanc\u00e9.<\/p>\n<p>Se han identificado una cantidad de estos rasgos semisimios, semihumanos en las extremidades de los australopitecinos. Adem\u00e1s, la disminuci\u00f3n del tama\u00f1o de los dientes desde adelante hacia atr\u00e1s en la boca es un rasgo similar al arreglo de los dientes en los hominoideos.<\/p>\n<p><strong>Los rasgos de apariencia simiohumana tambi\u00e9n se encuentran en el g\u00e9nero Homo<\/strong>. Se incluye al Homo habilis u \u201cHombre habilidoso\u201d en el g\u00e9nero Homo b\u00e1sicamente porque se encontr\u00f3 ese material f\u00f3sil en relaci\u00f3n con \u201cherramientas\u201d. Adem\u00e1s, el H. habilis tiene una mand\u00edbula muy semejante a la humana; sin embargo, el esqueleto de su cuerpo se asemeja a un australopitecino.<\/p>\n<p>Se incluyen los espec\u00edmenes asignados al Homo rudolfensis en el g\u00e9nero Homo porque su estructura esquel\u00e9tica se parece en mucho a la humana; pero el rostro y los dientes se parecen a los del robusto australopitecino.<\/p>\n<p>Basados en las mand\u00edbulas y los dientes, ubicaci\u00f3n africana y menor capacidad cerebral del H. ergaster en relaci\u00f3n con los erguidos de Asia, los paleoantrop\u00f3logos dividen a los erguidos en dos especies.<\/p>\n<p><strong>Para demostrar los propuestos linajes ancestrales opuestos de los hom\u00ednidos, se han trazado varios diagramas.<\/strong> Estos diagramas difieren porque los paleoantrop\u00f3logos no concuerdan acerca de cu\u00e1les son los rasgos f\u00edsicos espec\u00edficos que debieran usarse para identificar las relaciones ancestrales, el tiempo de divergencia y la ubicaci\u00f3n de los nuevos hallazgos de esqueletos.8<\/p>\n<p><strong><\/strong><\/p>\n<p><strong>Relaci\u00f3n de los hom\u00ednidos<\/strong>. Los filogeneticistas usan m\u00e9todos clad\u00edsticos (cladogramas) para describir las relaciones entre los organismos. Los cladogramas son diagramas que ubican los organismos en grupos que comparten caracteres y describe a los organismos en t\u00e9rminos de relaciones fraternales m\u00e1s bien que de ancestros, en una forma jer\u00e1rquica.<\/p>\n<p>Al desarrollar los cladogramas, los filogenetistas se apoyan en tres suposiciones b\u00e1sicas:<\/p>\n<ul>\n<li>Los rasgos o caracteres que componen la informaci\u00f3n pueden ser colocados en una estructura jer\u00e1rquica;<\/li>\n<li>La informaci\u00f3n o caracteres seleccionados representan con exactitud los organismos; y<\/li>\n<li>Ha habido poca o ninguna p\u00e9rdida de caracteres definitorios.<\/li>\n<\/ul>\n<p>\u00a0En la Figura 1 se muestra un cladograma que describe las posibles relaciones entre los hom\u00ednidos.<\/p>\n<p><strong>Algunos de los caracteres utilizados para desarrollar el cladograma aparecen en las especies en un orden diferente que la mayor\u00eda de los caracteres definitorios del cladograma.<\/strong><\/p>\n<p>Los filogeneticistas seleccionan el cladograma con el menor n\u00famero de caracteres fuera-de-lugar para desarrollar diagramas \u201cmejor ajustados\u201d; consecuentemente, hay cierto desacuerdo sobre qu\u00e9 caracteres describen mejor los organismos y d\u00f3nde debieran acomodarse en la jerarqu\u00eda.<\/p>\n<p>Despu\u00e9s de usar el cladismo para identificar las relaciones jer\u00e1rquicas, numerosos investigadores incorporan esta informaci\u00f3n en las hip\u00f3tesis y desarrollan esquemas filogen\u00e9ticos que describen relaciones ancestrales para los hom\u00ednidos. Hasta 1993, se hab\u00edan propuesto por lo menos seis esquemas filogen\u00e9ticos principales para los hom\u00ednidos, pero despu\u00e9s del descubrimiento del A. ramidus, se ha a\u00f1adido un s\u00e9ptimo esquema. La mayor\u00eda de los movimientos de especies en estos diagramas representan disputas sobre la validez de atribuir a la evoluci\u00f3n humana los variados rasgos encontrados en los cr\u00e1neos y dientes de los espec\u00edmenes.<\/p>\n<p><strong>Las relaciones moleculares de los hom\u00ednidos.<\/strong> Para desarrollar sus hip\u00f3tesis acerca de los linajes de los hom\u00ednidos, algunos antrop\u00f3logos han estudiado las similitudes moleculares entre los simios y los seres humanos modernos. Entre ellos hay quienes suponen que las mutaciones y cambios ocurren a un ritmo constante en el ADN.<\/p>\n<p>Basados en la presuposici\u00f3n de una relativamente constante tasa de cambio en el ADN, \u2014que constituye un verdadero \u201creloj molecular\u201d, numerosos estudios, que abarcan m\u00e1s de 30 a\u00f1os, han tratado de determinar el momento en que las variadas especies vivientes difirieron de las especies relacionadas.<\/p>\n<p>Las interpretaciones basadas en el \u201creloj molecular\u201d implican que el origen humano ocurri\u00f3 hace millones de a\u00f1os y dan por sentado que existe un eslab\u00f3n entre los simios y los seres humanos. El lapso de tiempo postulado para la divergencia simio-humana fluct\u00faa de 5 a 7 millones de a\u00f1os atr\u00e1s. Sin embargo, las supuestas tasas de mutaci\u00f3n usadas para calcular estas edades, fueron desafiadas por Morris Goodman hace m\u00e1s de 30 a\u00f1os y m\u00e1s recientemente por Wen-Hsiung Li.<\/p>\n<p><strong>\u00a0Los problemas que ellos han planteado nos permiten cuestionar la validez del m\u00e9todo.<\/strong><\/p>\n<p>Otros han restringido su campo de investigaci\u00f3n y comparado el ADN mitocondrial entre las razas humanas, sugiriendo la hip\u00f3tesis de que la l\u00ednea humana puede rastrearse a una \u00fanica poblaci\u00f3n africana.<\/p>\n<p><strong>El \u201clinaje\u201d hom\u00ednido<\/strong><\/p>\n<p><strong>Australopitecinos<\/strong>. En el grupo australopitecino, tanto el A. ramidus (el hallazgo m\u00e1s reciente) como el A. afarensis (Lucy), son considerados ancestrales (Figura 2), mientras que el A. africanus (Ni\u00f1o de Taung), categorizado tan recientemente como en 1993 como ancestral (Figura 3), contin\u00faa siendo discutido como parte de la l\u00ednea directa.<\/p>\n<p><strong>Hominoideos<\/strong> (Figura 2). En el g\u00e9nero Homo, el H. habilis (Hombre habilidoso) permanece como problem\u00e1tico; sin embargo, Wood lo coloca fuera del linaje humano y McHenry lo coloca dentro de la l\u00ednea humana.<\/p>\n<p>La forma gr\u00e1cil del H. rudolfensis, reemplaz\u00f3 en un momento al H. habilis en el linaje humano pero ahora tambi\u00e9n es excluido por algunos investigadores. De acuerdo con Tattersall el H. erectus (Hombre de Pek\u00edn, Hombre de Java) debiera ser categorizado en la actualidad como \u201cfuera de l\u00ednea\u201d debido al hecho de que una porci\u00f3n de la estructura de su cr\u00e1neo es demasiado robusta. Algunos investigadores registran al H. ergaster como uno de los \u201ceslabones\u201d predilectos, aunque otros lo consideran a\u00fan como una especie separada y contin\u00faan incluyendo estos organismos con los erguidos y en la l\u00ednea ancestral.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, el H. heidelbergensis es considerado como ancestral tanto para los seres humanos modernos como para los neandertales (Figs. 2 y 3).<\/p>\n<p><p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Hip\u00f3tesis evolucionistas falseadas<\/strong><\/p>\n<p>La Figura 2 ilustra algunas conclusiones paleoantropol\u00f3gicas actuales con respecto a la relaci\u00f3n ancestro-descendientes en el caso de los hom\u00ednidos. El antepasado com\u00fan de los hom\u00ednidos y los simios todav\u00eda falta. Se categoriza claramente al A. ramidus, al A. afarensis, los erguidos y al H. heidelbergensis como \u201ceslabones\u201d en el linaje.<\/p>\n<p><strong>Utilizando m\u00e9todos cient\u00edficos comunes, los investigadores ponen a prueba sus hip\u00f3tesis, rechazando las ideas que aparecen como falsas<\/strong>. En los estudios de la evoluci\u00f3n humana, algunos investigadores pueden no ce\u00f1irse a los m\u00e9todos cient\u00edficos comunes. Por ejemplo, el A. afarensis tiene rasgos \u00fanicos, lo cual impide que sea incluido entre nuestros antepasados. Un estudio clad\u00edstico identific\u00f3 69 rasgos que se expresan en forma diferente entre las especies dentro del \u201clinaje humano\u201d. De \u00e9stos, s\u00f3lo 45 apoyan la hip\u00f3tesis evolucionista preferida.<\/p>\n<p>Los 24 caracteres restantes contradicen esta hip\u00f3tesis. La hip\u00f3tesis preferida fue escogida por los investigadores como la representaci\u00f3n probable de la escala de la \u201cevoluci\u00f3n humana\u201d porque es la que ha sido falseada el menor n\u00famero de veces. Como resultado, y para cr\u00e9dito de ellos, otros investigadores han cuestionado la validez del A. afarensis como un antepasado humano.<\/p>\n<p>La inversi\u00f3n en robustez que ocurre con la inclusi\u00f3n de H. erectus en el \u201clinaje\u201d es otro factor que es inconsistente con la actual hip\u00f3tesis evolucionista de los hom\u00ednidos.<\/p>\n<p><strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 nos dice el \u201clibro de la naturaleza\u201d? Todas las hip\u00f3tesis evolucionistas de los hom\u00ednidos han sido falseadas. Para ser justos, debemos mencionar que esto no echa abajo la teor\u00eda evolucionista (pues podr\u00edan descubrirse nuevos espec\u00edmenes para resolver los conflictos). Por lo tanto, no es apropiado anunciar al mundo que \u201cla evoluci\u00f3n ha sido refutada\u201d, basados en la incongruencia de las hip\u00f3tesis actuales.<\/strong><\/p>\n<p>Si todas las hip\u00f3tesis evolucionistas de los hom\u00ednidos han sido falseadas, \u00bfc\u00f3mo interpretamos el material f\u00f3sil? Algunos comentarios de Wood ilustran lo que se puede percibir como una mezcla de caracteres:<\/p>\n<p>\u201c<strong>Aunque el H. habilis sensu stricto [en el sentido estricto] es un hom\u00ednido con respecto a su complejo masticatorio [boca o mand\u00edbulas], retiene un esqueleto esencialmente australopitecino post craneal [cuerpo]. Por otro lado, el H. rudolfensis aparentemente combina un esqueleto post craneal [cuerpo] semejante al del Homo m\u00e1s reciente, con un rostro y una dentici\u00f3n [dientes] que son an\u00e1logos en cuanto a su adaptaci\u00f3n a los de los australopitecinos \u2018robustos\u2019, especialmente al P. boisei<\/strong>\u201d.<\/p>\n<p>Muchos caracteres que se encuentran juntos en los australopitecinos y en los hominoideos representan un mosaico de rasgos. Algunos cristianos interpretar\u00edan estos organismos como el resultado de la degeneraci\u00f3n de la forma humana debido a la entrada del pecado.<\/p>\n<p>Otra interpretaci\u00f3n restringe el t\u00e9rmino humano a humanos anat\u00f3micamente modernos y asigna el resto de los f\u00f3siles a formas no humanas creadas. Una interpretaci\u00f3n m\u00e1s amplia del t\u00e9rmino humano aceptar\u00eda por lo menos a algunos de los f\u00f3siles como otras sub especies creadas de seres humanos. Independientemente de lo que hayan sido estas criaturas, es obvio que existen problemas con casi cualquier interpretaci\u00f3n de estos f\u00f3siles. Considerando la informaci\u00f3n que tenemos actualmente, lo m\u00e1s aconsejable es ser cautos.<\/p>\n<p>Realmente, ser\u00eda prematuro extraer cualquier conclusi\u00f3n definitiva con respecto a los or\u00edgenes de estos organismos y su relaci\u00f3n con el registro del G\u00e9nesis.<\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Elaine Kennedy<br \/>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los bi\u00f3logos evolucionistas est\u00e1n convencidos de que los seres humanos descienden de criaturas semejantes a los simios. A pesar de las diversas discusiones acerca de las teor\u00edas de los linajes simiohumanos, los paleoantrop\u00f3logos est\u00e1n de acuerdo con ellos. 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