{"id":7338,"date":"2016-02-17T14:28:12","date_gmt":"2016-02-17T19:28:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/encuentra-a-dios-en-la-soledad\/"},"modified":"2016-02-17T14:28:12","modified_gmt":"2016-02-17T19:28:12","slug":"encuentra-a-dios-en-la-soledad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/encuentra-a-dios-en-la-soledad\/","title":{"rendered":"Encuentra a Dios en la Soledad"},"content":{"rendered":"<p>\u00ab<strong>La soledad no hace acepci\u00f3n de personas: entra en el palacio y en la choza<\/strong>.\u00bb &#8211; dijo un autor cristiano. Es cierto.<\/p>\n<p>Mucha gente padece y sufre por su soledad, por esa forma de soledad cr\u00f3nica y depresiva. Muchos en su soledad han visto hundirse sus vidas, hasta han llegado al manicomio, o al suicidio.<\/p>\n<p><strong>Sin embargo, muchos tambi\u00e9n, en su soledad, han buscado a Dios y le han hallado.<\/strong><\/p>\n<p>Es que la soledad te aparta del ruido, del tr\u00e1fago incesante, y te permite escuchar a Dios. Porque el ruido interfiere entre tu coraz\u00f3n y Dios. Un sabio antiguo dec\u00eda: \u00ab<strong>Excusa cuanto pudieres el ruido de los hombres, que de verdad mucho estorba el tratar de las cosas del siglo<\/strong>\u00ab.<\/p>\n<p>Hay af\u00e1n y fatiga en el mundo que nos rodea. Es que el traj\u00edn, las risas locas, y el disfrute del momento, nos impiden escuchar a Dios.<\/p>\n<p>Para los hijos de Dios, la soledad tambi\u00e9n es necesaria. \u00ab<strong>A menos que salgas del mundo, donde la voluntad propia y el placer personal reinan, nunca podr\u00e1s vivir la vida en que el creyente busca solamente ser un sacrificio agradable a la voluntad de Dios<\/strong>\u00ab, &#8212; dijo una vez Andr\u00e9s Murray, un conocido siervo de Dios.<\/p>\n<p><strong>Ir al desierto<\/strong><\/p>\n<p>Esa soledad es como \u00ab<strong>ir al desierto<\/strong>\u00ab. All\u00ed se desnudan los m\u00f3viles mezquinos de nuestra alma, y se conoce la voluntad de Dios. La expresi\u00f3n \u00abel desierto\u00bb es usada en muchas ocasiones en las Escrituras, no como un lugar f\u00edsico, sino como una situaci\u00f3n de vida en la que hay soledad, tristeza y dolor.<\/p>\n<p><strong>All\u00ed no hay vanidades que atrapen el coraz\u00f3n. All\u00ed se est\u00e1 solo con Dios y consigo mismo.<\/strong><\/p>\n<p>Por ejemplo, en el libro del profeta Oseas encontramos esto. El Se\u00f1or le habla a Israel como un marido a su mujer. Aunque ella le hab\u00eda sido infiel, \u00c9l todav\u00eda quer\u00eda hablarle con ternura: \u00ab<strong>La atraer\u00e9 y la llevar\u00e9 al desierto, y hablar\u00e9 a su coraz\u00f3n<\/strong>\u00bb (Oseas 2:14). El esperaba que en el desierto podr\u00eda reencontrarse con el coraz\u00f3n de su amada.<\/p>\n<p><strong>Muchas veces al Se\u00f1or hace as\u00ed tambi\u00e9n con nosotros.<\/strong><\/p>\n<p>En las Escrituras encontramos a muchos siervos de Dios que fueron llevados por Dios al desierto (desierto f\u00edsico y tambi\u00e9n espiritual), porque all\u00ed \u00c9l les quer\u00eda hablar al coraz\u00f3n.<\/p>\n<p>Mois\u00e9s fue uno de ellos; David fue otro; Pablo tambi\u00e9n estuvo all\u00ed. En el silencio, en la quietud, lejos del mundanal ruido, Dios les habl\u00f3, y ellos aprendieron las lecciones m\u00e1s importantes de su vida.<\/p>\n<p>\u00ab<strong>S\u00f3lo en el silencio, el coraz\u00f3n puede esperar y escuchar a Dios.<\/strong>\u00bb &#8211; dice G. Campbell Morgan.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>El valor de la soledad<\/strong><\/p>\n<p>Cuando t\u00fa te quedas solo, entonces se caen las caretas, las falsas posturas, y <strong>te quedas tal como eres.<\/strong> Y entonces puedes sentir que la mirada escrutadora de Dios te atraviesa hasta adentro. Entonces ves cosas que nunca antes hab\u00edas visto. \u00a1Qu\u00e9 importante es este escrutinio de Dios! \u00a1Cu\u00e1nto bien hace al alma del creyente! \u00bfHuir\u00e1s de la soledad, si all\u00ed Dios puede examinarte y hablar a tu coraz\u00f3n?<\/p>\n<p>Muchos temen a la soledad, porque le temen a Dios y temen su juicio. Sin embargo, \u00bfno tenemos nosotros paz con Dios? \u00bfNo conocemos nosotros a Dios, quien es nuestro Padre? En la soledad crecemos en profundidad, como cuando un \u00e1rbol echa ra\u00edces para luego resistir el vendaval.<\/p>\n<p><strong>Un hijo de Dios -sea joven o adulto-\u00a0 dif\u00edcilmente va a caer en la soledad cr\u00f3nica y depresiva, porque tiene a su lado a los hermanos, a trav\u00e9s de los cuales Dios va a dosificar cuidadosamente la cantidad de soledad necesaria para su alma.<\/strong><\/p>\n<p>En la iglesia nosotros nunca vamos a experimentar esa soledad que destruye. Somos bienaventurados, porque nunca estaremos solos m\u00e1s de lo que Dios considera necesario. Luego de estar all\u00ed, en el silencio, el tiempo preciso;\u00a0 luego de crecer en el conocimiento de nosotros mismos y en el conocimiento de Dios, podremos volver, un poco m\u00e1s sabios, algo m\u00e1s crecidos, y con renovadas fuerzas, para seguir avanzando en el camino de la fe.<\/p>\n<p>Por tanto, la soledad -como la tristeza- es una ocasi\u00f3n para crecer en Dios, para esperar en \u00c9l, para que se temple en nosotros el dulce y precioso car\u00e1cter de nuestro amado Se\u00f1or Jesucristo.<\/p>\n<p><strong>As\u00ed que, la soledad no debe ser tanto \u00abvencida\u00bb, sino \u00abaprovechada\u00bb, para la gloria de Dios.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00abLa soledad no hace acepci\u00f3n de personas: entra en el palacio y en la choza.\u00bb &#8211; dijo un autor cristiano. Es cierto. Mucha gente padece y sufre por su soledad, por esa forma de soledad cr\u00f3nica y depresiva. 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