{"id":7391,"date":"2016-02-17T14:30:21","date_gmt":"2016-02-17T19:30:21","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/amistades-peligrosas\/"},"modified":"2016-02-17T14:30:21","modified_gmt":"2016-02-17T19:30:21","slug":"amistades-peligrosas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/amistades-peligrosas\/","title":{"rendered":"Amistades Peligrosas"},"content":{"rendered":"<p>No me he sentado con hombres hip\u00f3critas, ni entr\u00e9 con los que andan simuladamente. Sal. 26:4. <\/p>\n<p>Todav\u00eda me acuerdo de aquel joven alegre y lleno de vida sentado a la mesa, a la hora del almuerzo. Diecis\u00e9is a\u00f1os. Ojos azules y muchas ganas de vivir. Hijo \u00fanico y orgullo de sus padres. <\/p>\n<p>El hombre de cabellos color de plata, miraba al hijo y dec\u00eda: \u00ab<strong>Va a ser m\u00e9dico y cuando se grad\u00fae, voy a vender la mitad de la hacienda para que tenga su propio hospital<\/strong>\u00ab. <\/p>\n<p>Planes, sue\u00f1os, proyectos que todo padre hace en torno del hijo amado.<\/p>\n<p>Tres a\u00f1os despu\u00e9s volv\u00ed a aquella ciudad y el padre desesperado me busc\u00f3. Su hijo estaba completamente destruido. Parec\u00eda una fiera enjaulada, amarillo, lleno de tics nerviosos, no ten\u00eda ni siquiera el coraje de levantar la cara y mirarme.<\/p>\n<p>-\u00bfQue hicieron con su hijo? -le pregunt\u00e9.<\/p>\n<p>-Fueron los falsos amigos los que lo llevaron a las drogas. Ahora, eso es lo que queda de aquel joven bonito que usted conoci\u00f3 un d\u00eda -fue la respuesta de aquel padre, que lloraba desesperadamente.<\/p>\n<p>\u00a1Hombres \u00abque andan simuladamente\u00bb! Esos hombres no aparecieron en el siglo XXI, ya exist\u00edan en los d\u00edas de David. Llegan hasta ti como que no quieren nada o tal vez diciendo que quieren tu bienestar. Conquistan tu confianza, ganan tu admiraci\u00f3n, y cuando t\u00fa menos lo esperas, te muerden como una cobra venenosa.<\/p>\n<p>Y eso no sucede solo con j\u00f3venes inexpertos. Los falsos simuladores est\u00e1n todos los d\u00edas, en todos los lugares. En el trabajo, en la calle donde t\u00fa vives, en el colegio.<\/p>\n<p>David dec\u00eda con convicci\u00f3n: \u00abNo me he sentado con hombres hip\u00f3critas, ni entr\u00e9 con los que andan simuladamente\u00bb. \u00bfY qu\u00e9 en cuanto a ti? P\u00eddele a Dios que abra tus ojos para descubrir qui\u00e9n es falso y simulador. P\u00eddele a Dios que ponga colirio en tus ojos para ver la diferencia entre la paja y el trigo.<\/p>\n<p>No te ausentes de la vida. Participa en tu comunidad. S\u00e9 amigo de todos, extiende la mano a todos. Tan solo haz como David. No te sientes con ellos, no participes en sus planes ni en sus ardides, porque ese camino, tarde o temprano, te destruir\u00e1.<\/p>\n<p>Hoy es un nuevo d\u00eda para repensar tus valores y tus amistades. Un d\u00eda para volver atr\u00e1s y corregir los errores. Esa es la maravilla de todo nuevo d\u00eda.<\/p>\n<p>Antes de iniciar tus actividades hoy, di como el salmista: \u00abNo me he sentado con hombres hip\u00f3critas, ni entr\u00e9 con los que andan simuladamente\u00bb.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>No me he sentado con hombres hip\u00f3critas, ni entr\u00e9 con los que andan simuladamente. Sal. 26:4. Todav\u00eda me acuerdo de aquel joven alegre y lleno de vida sentado a la mesa, a la hora del almuerzo. Diecis\u00e9is a\u00f1os. Ojos azules y muchas ganas de vivir. Hijo \u00fanico y orgullo de sus padres. 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