{"id":7433,"date":"2016-02-17T14:32:45","date_gmt":"2016-02-17T19:32:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-fe-salva\/"},"modified":"2016-02-17T14:32:45","modified_gmt":"2016-02-17T19:32:45","slug":"la-fe-salva","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/la-fe-salva\/","title":{"rendered":"La Fe Salva"},"content":{"rendered":"<p><strong>Y todo aquel que invocare el nombre de Jehov\u00e1 ser\u00e1 salvo; porque en el monte de Si\u00f3n y en Jerusal\u00e9n habr\u00e1 salvaci\u00f3n, como ha dicho Jehov\u00e1, y entre el remanente al cual \u00e9l habr\u00e1 llamado. Joel 2:32<\/strong><\/p>\n<p>Mart\u00edn Lutero pas\u00f3 los primeros a\u00f1os de su vida obsesionado porque no estaba seguro de su salvaci\u00f3n. <\/p>\n<p>Se encerr\u00f3 en la oscuridad de una celda mon\u00e1stica, donde castigaba su cuerpo y su alma con ayunos y azotes con el prop\u00f3sito de ganar el favor de Dios.<\/p>\n<p>\u00a0No hubo sacrificio ni pr\u00e1ctica asc\u00e9tica que no estuviera puesto a realizar, con tal de obtener la bendita seguridad de su salvaci\u00f3n. \u00c9l mismo dijo: \u00abNo rehu\u00eda sacrificio alguno con tal de llegar a poseer un coraz\u00f3n limpio que mereciese la aprobaci\u00f3n de Dios\u00bb.<\/p>\n<p>Es especialmente significativa su experiencia cuando visit\u00f3 la ciudad de Roma por primera vez. Grandes esperanzas llenaban su coraz\u00f3n al visitar el centro de la cristiandad. Cuando vislumbr\u00f3 todav\u00eda desde muy lejos la ciudad, cay\u00f3 de rodillas, y exclam\u00f3: \u00ab!Salve, Roma santa!\u00bb <\/p>\n<p>Poco antes, un decreto papal hab\u00eda prometido indulgencia a todo aquel que subiese de rodillas \u00abla escalera de Pilato\u00bb. La tradici\u00f3n dec\u00eda que los \u00e1ngeles la hab\u00edan transportado desde Jerusal\u00e9n hasta Roma. <\/p>\n<p>\u00abMientras sub\u00eda devotamente aquellas gradas, record\u00f3 de pronto estas palabras que como trueno repercutieron en su coraz\u00f3n: \u00abEl justo vivir\u00e1 por la fe\u00bb (Rom. 1:17). P\u00fasose de pronto de pie y huy\u00f3 de aquel lugar sintiendo verg\u00fcenza y horror\u00bb (ib\u00edd., p. 134).<\/p>\n<p>Pero un d\u00eda, mientras le\u00eda la Ep\u00edstola a los Romanos, Lutero se dio cuenta de que no pod\u00eda ganar su salvaci\u00f3n. La Biblia dice que la salvaci\u00f3n se recibe, que no se puede ganar. Esos vers\u00edculos de la Escritura libertaron a Lutero. Cambiaron totalmente su opini\u00f3n de que sus obras lo hac\u00edan merecedor de la gracia de Dios. Reconoci\u00f3 que Jesucristo ya hab\u00eda hecho todo lo que hab\u00eda que hacer para su salvaci\u00f3n. Lo que ten\u00eda qu\u00e9 hacer era recibir por fe lo que Jes\u00fas hab\u00eda hecho, puesto que el Se\u00f1or hab\u00eda pagado la deuda de sus pecados en la cruz.<\/p>\n<p>Todos nosotros, al igual que Lutero, experimentamos momentos de incertidumbre en cuanto a nuestra salvaci\u00f3n. A veces sentimos que estamos perdidos, que Dios se ha cansado de nosotros y que no somos aceptados por \u00e9l. Cuando nos sentimos hundidos por el peso enorme de nuestros fracasos, o cuando estamos simplemente desanimados, debemos recordar que nuestros fracasos no han terminado con nuestra salvaci\u00f3n en Cristo. <\/p>\n<p><strong>Recordemos que hoy, como el d\u00eda en que cre\u00edmos por primera vez, solamente \u00abaquel que invocare el nombre de Jehov\u00e1 ser\u00e1 salvo\u00bb. Invoquemos el nombre de Jes\u00fas hoy.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Y todo aquel que invocare el nombre de Jehov\u00e1 ser\u00e1 salvo; porque en el monte de Si\u00f3n y en Jerusal\u00e9n habr\u00e1 salvaci\u00f3n, como ha dicho Jehov\u00e1, y entre el remanente al cual \u00e9l habr\u00e1 llamado. Joel 2:32 Mart\u00edn Lutero pas\u00f3 los primeros a\u00f1os de su vida obsesionado porque no estaba seguro de su salvaci\u00f3n. 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