{"id":7449,"date":"2016-02-17T14:33:30","date_gmt":"2016-02-17T19:33:30","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-milagros-de-la-oracion\/"},"modified":"2016-02-17T14:33:30","modified_gmt":"2016-02-17T19:33:30","slug":"los-milagros-de-la-oracion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/los-milagros-de-la-oracion\/","title":{"rendered":"Los milagros de la oraci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><strong>Autor:<\/strong> Caroline V. Katemba Tobing<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00bfCrees en la oraci\u00f3n? \u00bfHas sentido la alegr\u00eda de tener respuesta a tus oraciones?<\/p>\n<p class=\"bodytext\">La Biblia se refiere frecuentemente a la oraci\u00f3n. Cuando oramos, conversamos con Dios, revelamos nuestra confianza en \u00e9l, nos aferramos a sus promesas, aguardamos su respuesta, y avanzamos con la certeza de que \u00e9l es poderoso. Una vida sin oraci\u00f3n es una vida inestable. <\/p>\n<p class=\"bodytext\">El ap\u00f3stol advierte al cristiano: <strong>\u201cPero pida con fe, no dudando nada; porque el que duda es semejante a la onda del mar, que es arrastrada por el viento y echada de una parte a otra\u201d (Santiago 1:6, RVR).<\/strong><\/p>\n<p class=\"bodytext\">El 8 de mayo de 2000 mi esposo Josu\u00e9 y yo est\u00e1bamos entre los 65 estudiantes calificados para tomar el examen de admisi\u00f3n para el doctorado en educaci\u00f3n en la Universidad de las Filipinas. Aguard\u00e1bamos la llegada del funcionario que nos dar\u00eda las instrucciones acerca del procedimiento. Inmediatamente antes de entregarnos las hojas del examen, nos advirti\u00f3. \u201cMiren a su alrededor. Ustedes son 65, pero solamente 21 ser\u00e1n seleccionados. \u00a1As\u00ed veremos qui\u00e9nes de entre ustedes pueden ser aceptados!\u201d Un suspiro de desaliento se pudo o\u00edr en toda la sala. Josu\u00e9 me mir\u00f3 y todo lo que pudo decir fue: <strong>\u201cOra, Lina. \u00a1Solamente ora!\u201d<\/strong><\/p>\n<p class=\"bodytext\">Los dos inclinamos la cabeza y oramos silenciosamente. Este no era un momento para el desaliento, sino para aferrarse a la promesa de Dios: <strong>\u201c\u2018Y yo os digo: Pedid, y se os dar\u00e1; buscad, y hallar\u00e9is; llamad y se os abrir\u00e1\u2019\u201d (Lucas 11:9)<\/strong>. <\/p>\n<p class=\"bodytext\">Or\u00e9 en mi coraz\u00f3n, pero con la certeza de estar hablando con Dios en persona: <strong>\u201cSe\u00f1or, estoy rogando y llamando a tu puerta; por favor, \u00e1brela. Te imploramos que nos concedas tu gracia\u201d. <\/strong><\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00bfAcaso, no nos prometi\u00f3 Jes\u00fas, <strong>\u201c\u2018Si algo pidiereis en mi nombre, Yo lo har\u00e9\u2019\u201d (Juan 14:14)<\/strong>? Entonces ped\u00ed conocimiento y sabidur\u00eda para que pudi\u00e9ramos responder correctamente las preguntas del examen. Le rogu\u00e9 a Dios que tomara mi mano y la guiara para poder escribir las respuestas correctas. S\u00ed, \u00e9l estaba all\u00ed ayud\u00e1ndonos a los dos. Cuando los resultados fueron anunciados, solamente 16 de los 65 aspirantes hab\u00edan pasado el examen. Dos de ellos \u00e9ramos nosotros.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Luego vino la inscripci\u00f3n. Qued\u00e9 impactada al ver que todas las materias m\u00e1s importantes estaban programadas para los s\u00e1bados. Habl\u00e9 con el secretario acad\u00e9mico acerca de la posibilidad de cursar estas materias en el segundo semestre, en d\u00edas de semana. \u201cNo\u201d, fue su respuesta categ\u00f3rica. Por diez a\u00f1os estas materias hab\u00edan sido dictadas los s\u00e1bados y dicha tradici\u00f3n no pod\u00eda alterarse. Le supliqu\u00e9, pero cuanto m\u00e1s rogaba, m\u00e1s firme era su \u201cNo\u201d. \u201cEntonces no voy a poder estudiar en la universidad\u201d, dije con tristeza y me retir\u00e9 de su oficina llorando.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Josu\u00e9 ten\u00eda una manera m\u00e1s eficiente. \u201cNo te preocupes\u201d, me dijo. <strong>\u201cPresentemos este asunto al Se\u00f1or en oraci\u00f3n y dej\u00e9moslo en sus manos\u201d<\/strong>. Luego de orar fervientemente, escrib\u00ed una carta con un pedido formal a la universidad y a los profesores que dictaban dichas materias. Cuando se public\u00f3 el cronograma del segundo semestre, me sent\u00ed sumamente feliz al ver que una profesora hab\u00eda cambiado su clase del s\u00e1bado a un d\u00eda de semana. <\/p>\n<p class=\"bodytext\">Cuando nos vimos en la clase, ella me dijo: \u201cCarol, tu otra profesora (la Dra. A) no quiere cambiar su clase para un d\u00eda de semana; as\u00ed que no s\u00e9 c\u00f3mo resolver\u00e1s esto\u201d. Bueno, pens\u00e9, voy a dar un paso a la vez. Nuevamente recurr\u00ed a la oraci\u00f3n, convencida de que no hay monta\u00f1a que una plegaria sincera, brotando de la fe en el Dios viviente, no pueda mover. <\/p>\n<p class=\"bodytext\">Pocos d\u00edas m\u00e1s tarde, una amiga me cruz\u00f3 por el camino y coment\u00f3 que casi hab\u00eda perdido la clase de la Dra. A. Yo me sorprend\u00ed. \u201cPero hoy no es s\u00e1bado, y la Dra. A da su clase los s\u00e1bados\u201d. \u201cYo no s\u00e9 qu\u00e9 pas\u00f3\u201d, dijo mi amiga.<strong> \u201cSin embargo, a \u00faltimo momento cambi\u00f3 su clase del s\u00e1bado a un d\u00eda de semana\u201d<\/strong>. Por supuesto que yo s\u00ed sab\u00eda lo que hab\u00eda ocurrido. El Se\u00f1or debi\u00f3 haberle hablado a la profesora acerca de mi deseo de ser fiel a mis convicciones. \u00bfAcaso no es la oraci\u00f3n la herramienta m\u00e1s poderosa en las manos de un creyente? <\/p>\n<p class=\"bodytext\">Como alumnos extranjeros, deb\u00edamos pagar una cuota de $500 d\u00f3lares por estudiante para el Fondo de Desarrollo Educativo. En nuestro caso, eso significaba un total de $1.000 d\u00f3lares, que estaban m\u00e1s all\u00e1 de nuestra capacidad financiera. \u00a1Y qu\u00e9 tremendo des\u00e1nimo sentimos cuando nos dijeron que esta cuota deb\u00eda ser paga al inicio de cada uno de los semestres, o sea, un total de siete u ocho veces durante nuestra carrera! Nuevamente oramos a Dios y enviamos una carta pidiendo una excepci\u00f3n.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">\u00a0La solicitud se basaba en nuestra fe en la promesa del Se\u00f1or:<strong> \u201c\u2018Mas tambi\u00e9n s\u00e9 ahora que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo dar\u00e1\u2019\u201d (Juan 11:22). \u201c\u2018Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibir\u00e9is, y os vendr\u00e1\u2019\u201d (Marcos 11:24).<\/strong> La fe viviente hace que las monta\u00f1as de la adversidad desaparezcan o al menos las hace m\u00e1s f\u00e1ciles de sobrellevar. Un d\u00eda despu\u00e9s que presentamos nuestro pedido, la universidad nos otorg\u00f3 una excepci\u00f3n al pago de esa cuota, y esto ocurri\u00f3 cada semestre hasta que nos graduamos. <\/p>\n<p class=\"bodytext\">Poco despu\u00e9s de matricularnos, nos dimos cuenta de que cada uno de nosotros necesitaba una computadora para trabajar en su investigaci\u00f3n. Nuestro plan de beca permit\u00eda \u00fanicamente una computadora para ambos, pero esto resultaba insuficiente para realizar nuestro trabajo. De modo que hicimos un arreglo provisorio: yo utilizaba la computadora desde las 18 hasta las 0:30, y en ese momento comenzaba el turno de Josu\u00e9, que iba hasta las 6:00 de la ma\u00f1ana. Mantuvimos este ritmo por tres meses, pero al cabo de ese tiempo llegamos a la conclusi\u00f3n de que este programa no estaba funcionando; por el contrario, comenzaba a afectar nuestra salud. Una vez m\u00e1s, la \u00fanica manera que conoc\u00edamos para salir de esta dificultad era llevar nuestro problema al Gran Solucionador de Problemas. <strong>\u00bfNo dice Mateo 21:22, \u201c\u2018Y todo lo que pidiereis en oraci\u00f3n, creyendo, lo recibir\u00e9is\u2019\u201d? <\/strong><\/p>\n<p class=\"bodytext\">Josu\u00e9 entonces envi\u00f3 un mensaje electr\u00f3nico a sus amigos. Un antiguo compa\u00f1ero a quien no hab\u00eda visto desde de la \u00e9poca de la universidad, all\u00e1 por 1985, respondi\u00f3 al d\u00eda siguiente anunci\u00e1ndole: \u201cYa est\u00e1 en camino una computadora port\u00e1til. Un amigo que viaja a las Filipinas te la llevar\u00e1 y la recibir\u00e1s dentro de tres d\u00edas\u201d.<\/p>\n<p class=\"bodytext\">Una lecci\u00f3n importante que aprend\u00ed mientras estudiaba en una universidad p\u00fablica es que no podemos trazar nuestro camino sin una dependencia absoluta de Dios. Sin oraci\u00f3n, estamos desconectados de nuestra fuente central de energ\u00eda, sustento y poder. <\/p>\n<p class=\"bodytext\">Estas experiencias me ense\u00f1aron que Dios est\u00e1 siempre a mi lado, acompa\u00f1\u00e1ndome en las alegr\u00edas y las tristezas. \u00c9l siempre tiene un camino de escape cuando me enfrento a problemas. <\/p>\n<p class=\"bodytext\"><strong>A trav\u00e9s de muchos milagros como \u00e9stos, tanto mi esposo como yo pudimos completar el doctorado. Nuestra vida y nuestro servicio como educadores son ahora un testimonio vivo del poder de la oraci\u00f3n y la fe en un Dios que nunca falla.<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Autor: Caroline V. Katemba Tobing \u00bfCrees en la oraci\u00f3n? \u00bfHas sentido la alegr\u00eda de tener respuesta a tus oraciones? La Biblia se refiere frecuentemente a la oraci\u00f3n. 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