{"id":7517,"date":"2016-02-17T14:37:13","date_gmt":"2016-02-17T19:37:13","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hallazgos-de-la-crucifixion-de-jesus\/"},"modified":"2016-02-17T14:37:13","modified_gmt":"2016-02-17T19:37:13","slug":"hallazgos-de-la-crucifixion-de-jesus","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hallazgos-de-la-crucifixion-de-jesus\/","title":{"rendered":"Hallazgos de la Crucifixi\u00f3n de Jesus"},"content":{"rendered":"<p><strong>El arresto, juicio y crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0En los \u00faltimos n\u00fameros de Las Buenas Noticias hemos examinado los hallazgos arqueol\u00f3gicos que nos permiten comprender mejor la vida y el ministerio de Jesucristo en las primeras d\u00e9cadas del siglo primero. Ning\u00fan per\u00edodo de la vida de Jes\u00fas est\u00e1 narrado con m\u00e1s detalle en los cuatro evangelios que el de sus \u00faltimos d\u00edas, cuando fue arrestado, juzgado y crucificado como un criminal com\u00fan. <\/p>\n<p><strong>La tumba de Caif\u00e1s.<\/strong><\/p>\n<p>\u00a0Con el arribo de Jes\u00fas y sus disc\u00edpulos a Jerusal\u00e9n para tomar esa \u00faltima Pascua, los acontecimientos pronto llegaron a su cl\u00edmax. Los principales sacerdotes sintieron p\u00e1nico cuando se enteraron de que en Betania, una aldea cercana, Jes\u00fas hab\u00eda resucitado de la muerte a su amigo L\u00e1zaro (Juan 11). \u00bfC\u00f3mo reaccionaron ante la noticia de ese milagro?<\/p>\n<p>\u00a0<strong>\u201cEntonces los principales\u00a0 sacerdotes y los fariseos reunieron el concilio, y dijeron: \u00bfQu\u00e9 haremos? Porque este hombre hace muchas se\u00f1ales. Si le dejamos as\u00ed, todos creer\u00e1n en \u00e9l; y vendr\u00e1n los romanos, y destruir\u00e1n nuestro lugar santo y nuestra naci\u00f3n. Entonces Caif\u00e1s, uno de ellos, sumo sacerdote aquel a\u00f1o, les dijo: Vosotros no sab\u00e9is nada; ni pens\u00e1is que nos conviene que un hombre muera por el pueblo, y no que toda la naci\u00f3n perezca&#8230; As\u00ed que, desde aquel d\u00eda acordaron matarle\u201d (vv. 47-53).<\/strong><\/p>\n<p>Asombrosamente, en 1990 se descubri\u00f3 la tumba del sacerdote Caif\u00e1s. El arque\u00f3logo israel\u00ed Zvi Greenhut relata: \u201cCuando llegu\u00e9 pude constatar que la b\u00f3veda de la cueva se hab\u00eda derrumbado. No obstante, desde afuera pod\u00eda ver cuatro osarios, o cofres con huesos, en la c\u00e1mara principal de la cueva. Para un arque\u00f3logo, era un claro indicio de que era una cueva para sepultar jud\u00edos . . . As\u00ed fue c\u00f3mo descubrimos el \u00faltimo lugar de descanso para la familia Caif\u00e1s, uno de cuyos miembros presidi\u00f3 el juicio de Jes\u00fas\u201d (Biblical Archaeology Review [\u201cRevista de arqueolog\u00eda b\u00edblica\u201d], septiembre-octubre de 1992, pp. 29-30). <\/p>\n<p>Dos de las 12 urnas de piedra que fueron halladas tienen inscritas el nombre Caif\u00e1s, y una de ellas con el nombre completo \u201cJos\u00e9, hijo de Caif\u00e1s\u201d. Dentro de este osario yacen los restos de un hombre de 60 a\u00f1os, una mujer y cuatro personas j\u00f3venes que probablemente eran de su propia familia. El arque\u00f3logo Ronny Reich nos da m\u00e1s detalles acerca del descubrimiento: \u201cEl osario m\u00e1s adornado que se hall\u00f3 en esta cueva tiene dos inscripciones relacionadas con Caif\u00e1s . . . <\/p>\n<p>Tal parece que el anciano enterrado en este osario ricamente ornamentado fue Jos\u00e9. Probablemente uno de sus ancestros hab\u00eda adquirido este apodo. [Caif\u00e1s parece ser un apodo que significa \u2018cesto\u2019, y se deriva de cestero.] Una persona llamada Jos\u00e9, con el apodo de Caif\u00e1s, fue el sumo sacerdote en Jerusal\u00e9n durante los a\u00f1os 18-36 d.C. El Nuevo Testamento s\u00f3lo da su apodo en griego: Caif\u00e1s (ver Mateo 26:3, 57; Lucas 3:2; Juan 11:49; 18:13-14, 24, 28; Hechos 4:6). <\/p>\n<p>Josefo [historiador jud\u00edo del primer siglo] da su nombre completo: Jos\u00e9 Caif\u00e1s, o en otra parte, \u2018Jos\u00e9 que era llamado Caif\u00e1s del sumo sacerdocio\u2019. En suma, Josefo nos relata expl\u00edcitamente que Caif\u00e1s era realmente un apodo\u201d (Biblical Archaeology Review [\u201cRevista de arqueolog\u00eda b\u00edblica\u201d], septiembre-octubre de 1992, p. 41).<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>La inscripci\u00f3n de Pilato<\/strong><\/p>\n<p>Despu\u00e9s de que Jes\u00fas fue arrestado por \u00f3rdenes de Caif\u00e1s, fue llevado ante \u00e9ste para ser juzgado y luego enviado al gobernador romano Poncio Pilato. La descripci\u00f3n de Pilato que encontramos en el Nuevo Testamento concuerda con otros relatos hist\u00f3ricos: \u201cDos escritores, Fil\u00f3n y Josefo, unen sus testimonios al atribuir a Pilato acciones viles y terribles, de manera que se le atribuye un car\u00e1cter malvado\u201d (The Interpreter\u2019s Dictionary of the Bible [\u201cDiccionario b\u00edblico para el int\u00e9rprete\u201d], tomo 3, p. 813). Fil\u00f3n, fil\u00f3sofo jud\u00edo de Alejandr\u00eda (20 a.C.-50 d.C.), describe a Pilato como un hombre \u201cmuy inflexible, despiadado y obstinado\u201d. <\/p>\n<p>De hecho, menciona que las caracter\u00edsticas del gobierno de Pilato eran \u201cla corrupci\u00f3n . . . la insolencia . . . la crueldad&#8230; constantes asesinatos de personas no juzgadas ni condenadas, y una implacable,caprichosa y cruel inhumanidad\u201d (The Works of Philo [\u201cLas obras de Fil\u00f3n\u201d], pp. 301-302). <\/p>\n<p>Varios a\u00f1os despu\u00e9s de la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas, Pilato fue enviado a Roma para enfrentar un juicio humillante, habiendo sido acusado de ordenar la matanza de unos peregrinos samaritanos. Eusebio, historiador eclesi\u00e1stico del siglo cuarto, narra que Pilato fue hallado culpable y fue exiliado. M\u00e1s tarde se suicid\u00f3 al no poder soportar la verg\u00fcenza del exilio. Ese fue el final de este orgulloso y corrupto gobernante. <\/p>\n<p>Durante siglos, las \u00fanicas fuentes de informaci\u00f3n acerca de Pilato eran los escasos relatos hist\u00f3ricos y los cuatro evangelios. Pero en 1961 hallaron en Cesarea, el puerto romano y capital de Judea en tiempos de Jes\u00fas, una placa de piedra inscrita con el nombre y el t\u00edtulo de Pilato. \u201cLa placa, que mide un metro por 60 cent\u00edmetros, y conocida ahora como la inscripci\u00f3n de Pilato . . . <\/p>\n<p>parece haber sido escrita para conmemorar la inauguraci\u00f3n y dedicaci\u00f3n de un tiberi\u00f3n, un templo para la adoraci\u00f3n de Tiberio C\u00e9sar, emperador romano durante el per\u00edodo de gobierno de Pilato sobre Judea. La inscripci\u00f3n latina de cuatro l\u00edneas menciona su t\u00edtulo como: \u2018Poncio Pilato, prefecto de Judea\u2019, una expresi\u00f3n muy parecida a la que se usa en los evangelios (ver Lucas 3:1). Es el primer descubrimiento arqueol\u00f3gico que menciona a Pilato y nuevamente comprueba la precisi\u00f3n de quienes escribieron los evangelios. El conocimiento que ten\u00edan de los t\u00edtulos oficiales nos indica que vivieron en la \u00e9poca en que \u00e9stos se utilizaban, y no uno o dos siglos m\u00e1s tarde, cuando dichos t\u00e9rminos fueron olvidados\u201d (Randall Price, The Stones Cry Out [\u201cLas piedras claman\u201d], 1997, pp. 307-308). <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Prueba horrorosa de la crucifixi\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p>En el pasado, algunos estudiosos consideraban que la descripci\u00f3n que en la Biblia se da sobre la crucifixi\u00f3n no era cre\u00edble. <\/p>\n<p>Pensaban que era imposible que un cuerpo humano pudiera ser sostenido por unos clavos enterrados en las manos y los pies, puesto que la carne se desgarrar\u00eda debido al peso de la v\u00edctima. Cre\u00edan que las v\u00edctimas eran atadas con cuerdas. Sin embargo, en 1968 se hall\u00f3 en Jerusal\u00e9n el cuerpo de un hombre que hab\u00eda sido crucificado durante el primer siglo de nuestra era. As\u00ed se descubri\u00f3 la verdadera manera de crucificar. <\/p>\n<p>Eran los tobillos y no los pies los que eran clavados, y as\u00ed pod\u00edan sostener f\u00e1cilmente el peso. El arque\u00f3logo Randall Price explica: \u201cEste hallazgo poco com\u00fan ha demostrado ser uno de los testimonios m\u00e1s importantes con respecto a la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas tal como est\u00e1 descrita en los evangelios . . . Este m\u00e9todo de ejecuci\u00f3n hac\u00eda que el peso del cuerpo, cayendo sobre los clavos, causara terribles y dolorosos espasmos musculares y, finalmente, la muerte por el atroz proceso de asfixia . . . <\/p>\n<p>El descubrimiento del hueso de tobillo perforado refuta a los que dicen que no pod\u00edan haberse usado clavos\u201d (Price, op. cit., pp. 309-310). La ley romana de ese entonces prescrib\u00eda la crucifixi\u00f3n como un castigo para los cr\u00edmenes m\u00e1s graves, como la rebeli\u00f3n, la traici\u00f3n y el robo. Los jud\u00edos tambi\u00e9n conoc\u00edan del m\u00e9todo de crucifixi\u00f3n, incluso antes del dominio romano, porque alrededor del a\u00f1o 87 a.C. el rey jud\u00edo Alejandro Janeo orden\u00f3 crucificar a 800 fariseos rebeldes. Josefo, quien presenci\u00f3 la crucifixi\u00f3n de sus compatriotas jud\u00edos durante el sitio de Jerusal\u00e9n (66-70 d.C.), la llam\u00f3 \u201cla m\u00e1s espantosa de las muertes\u201d. La crucifixi\u00f3n sigui\u00f3 siendo el castigo para los cr\u00edmenes m\u00e1s graves hasta los tiempos del emperador Constantino, cuando fue abolida.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>\u00bfFue Jes\u00fas ejecutado en una cruz?<\/strong><\/p>\n<p>Puesto que los romanos usaban diferentes m\u00e9todos para crucificar, no se sabe c\u00f3mo era exactamente el tipo de madero o cruz que usaron para ejecutar a Jes\u00fas. La palabra griega que es traducida como \u201ccruz\u201d es stauros. El lexic\u00f3grafo W.E. Vine nos da bastante informaci\u00f3n sobre este t\u00e9rmino: \u201cStauros . . . denota, primariamente, un palo o estaca derecha. Se clavaba en ellas a los malhechores para ejecutarlos. Tanto el nombre como el verbo stauro\u00f5, fijar sobre un palo o una estaca, debieran distinguirse originalmente de la forma eclesi\u00e1stica de una cruz de dos brazos. <\/p>\n<p>La forma de esta \u00faltima tuvo su origen en la antigua Caldea [Babilonia], y se utilizaba como s\u00edmbolo del dios Tamuz (que ten\u00eda la forma de la m\u00edstica Tau, la inicial de su nombre) en aquel pa\u00eds y en los pa\u00edses adyacentes, incluyendo Egipto. A mediados del siglo 3 d.C., las iglesias se hab\u00edan apartado en ciertas doctrinas de la fe cristiana, o las hab\u00edan pervertido. <\/p>\n<p>Con el fin de aumentar el prestigio del sistema eclesi\u00e1stico ap\u00f3stata, se recibi\u00f3 a los paganos en las iglesias aparte de la regeneraci\u00f3n por la fe, y se les permiti\u00f3 mantener en gran parte sus signos y s\u00edmbolos. De ah\u00ed que se adoptara la Tau o T, en su forma m\u00e1s frecuente, con la pieza transversal abajada, como representaci\u00f3n de la cruz de Cristo. \u201cEn cuanto a la chi, o X, que Constantino declar\u00f3 haber visto en una visi\u00f3n que le condujo a ser el valedor de la fe cristiana, aquella letra era la inicial de la palabra \u2018Cristo\u2019, y no ten\u00eda nada que ver con \u2018la Cruz\u2019 . . .\u201d (Diccionario expositivo de palabras del Nuevo Testamento, 1984, tomo 1, p. 348, \u201cCrucificar, Cruz\u201d). <\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>La tumba vac\u00eda<\/strong><\/p>\n<p>Los escritores de los evangelios nos dan muchos detalles acerca del entierro y el sepulcro de Jes\u00fas. \u201cCuando lleg\u00f3 la noche, vino un hombre rico de Arimatea, llamado Jos\u00e9, que tambi\u00e9n hab\u00eda sido disc\u00edpulo de Jes\u00fas . . . Y tomando Jos\u00e9 el cuerpo, lo envolvi\u00f3 en una s\u00e1bana limpia, y lo puso en su sepulcro nuevo, que hab\u00eda labrado en la pe\u00f1a; y despu\u00e9s de hacer rodar una gran piedra a la entrada del sepulcro, se fue . . . Al d\u00eda siguiente, que es despu\u00e9s de la preparaci\u00f3n, se reunieron los principales sacerdotes y los fariseos ante Pilato, diciendo: Se\u00f1or, nos acordamos que aquel enga\u00f1ador dijo, viviendo a\u00fan: Despu\u00e9s de tres d\u00edas resucitar\u00e9. Manda, pues, que se asegure el sepulcro hasta el tercer d\u00eda, no sea que vengan sus disc\u00edpulos de noche, y lo hurten, y digan al pueblo: Resucit\u00f3 de entre los muertos. Y ser\u00e1 el postrer error peor que el primero. Y Pilato les dijo: Ah\u00ed ten\u00e9is una guardia; id, aseguradlo como sab\u00e9is. Entonces ellos fueron y aseguraron el sepulcro, sellando la piedra y poniendo la guardia\u201d (Mateo 27:57-66). <\/p>\n<p>\u00bfCoincide este relato con los descubrimientos arqueol\u00f3gicos acerca de las pr\u00e1cticas de entierro de ese tiempo? <\/p>\n<p>En los alrededores de Jerusal\u00e9n se han hallado varias tumbas que encajan perfectamente con la descripci\u00f3n dada por los escritores de los evangelios. \u201cEra frecuente que en la \u00e9poca romana la entrada de la tumba fuera cerrada con una gran piedra circular, que se pon\u00eda en un costado y se deslizaba por una ranura hasta que tapaba completamente la abertura del sepulcro. Adem\u00e1s, la piedra pod\u00eda ser asegurada con una correa o pod\u00eda ser sellada. Pilato orden\u00f3 que la tumba de Jos\u00e9 de Arimatea, donde yac\u00eda el cuerpo de Jes\u00fas, fuera cuidadosamente sellada y asegurada (Mateo 27:66)\u201d (The International Standard Bible Enciclopedia [\u201cEnciclopedia internacional general de la Biblia\u201d], 1979, tomo 1, p. 559). <\/p>\n<p>Cuando los romanos deseaban asegurar una tumba, colocaban una correa de lado a lado de la piedra circular. Fijaban la correa con cera y le imprim\u00edan el sello imperial de Roma. El que violara este sello estaba desafiando la autoridad romana y se expon\u00eda al peligro de la pena de muerte. Los guardias fueron puestos alrededor del sepulcro con \u00f3rdenes de defenderlo a toda costa; y si se dorm\u00edan, lo pagar\u00edan con sus vidas. Con todo esto, la tumba se consideraba completamente segura e inviolable. No obstante, cuando Jes\u00fas resucit\u00f3 y un \u00e1ngel abri\u00f3 la tumba, la Biblia narra que los guardias \u201ctemblaron y se quedaron como muertos\u201d (Mateo 28:4). Cuando volvieron en s\u00ed y vieron el sepulcro vac\u00edo, inmediatamente acudieron a los principales sacerdotes en busca de ayuda, pues sab\u00edan que enfrentaban la pena de muerte. \u201cMientras ellas [Mar\u00eda Magdalena y la otra Mar\u00eda] iban, he aqu\u00ed unos de la guardia fueron a la ciudad, y dieron aviso a los principales sacerdotes de todas las cosas que hab\u00edan acontecido. Y reunidos con los ancianos, y habido consejo, dieron mucho dinero a los soldados, diciendo: Decid vosotros: Sus disc\u00edpulos vinieron de noche, y lo hurtaron, estando nosotros dormidos. Y si esto lo oyere el gobernador, nosotros le persuadiremos, y os pondremos a salvo. Y ellos, tomando el dinero, hicieron como se les hab\u00eda instruido. Este dicho se ha divulgado entre los jud\u00edos hasta el d\u00eda de hoy\u201d (vv. 11-15). <\/p>\n<p>En este relato tambi\u00e9n se puede corroborar que es fidedigno el testimonio hist\u00f3rico de que Pilato era un gobernante corrupto. Es obvio que los principales sacerdotes sab\u00edan que \u00e9l aceptaba sobornos.<\/p>\n<p>\u00a0<\/p>\n<p><strong>Conclusi\u00f3n de los evangelios<\/strong><\/p>\n<p>Por medio de la arqueolog\u00eda, se han podido confirmar muchos de los detalles que describen el juicio, la crucifixi\u00f3n y el entierro de Jes\u00fas. <\/p>\n<p>El arque\u00f3logo Randall Price indica lo que todo esto significa: \u201c. . . La arqueolog\u00eda nos ha mostrado que los hechos que respaldan la fe [en la resurrecci\u00f3n de Jes\u00fas] \u2014una tumba identificable que atestigua los hechos literales\u2014 son confiables. <\/p>\n<p>La fe en el Cristo de la historia, para poder ser real, s\u00ed depende hist\u00f3ricamente de un sepulcro vac\u00edo. Mientras que la arqueolog\u00eda s\u00f3lo puede se\u00f1alar la tumba, las personas y los acontecimientos que fueron parte de este prop\u00f3sito hist\u00f3rico (Herodes, Pilato, Caif\u00e1s, la crucifixi\u00f3n, etc.), la resurrecci\u00f3n est\u00e1 entrelazada con estos hechos y exige la misma consideraci\u00f3n\u201d (Price, op. cit., pp. 315, 318). <\/p>\n<p>Podemos resumir el prop\u00f3sito de esta serie de art\u00edculos acerca de los evangelios con una cita muy apropiada: \u201cExisten cinco evangelios que registran la vida de Jes\u00fas. Cuatro de ellos se encuentran en libros, y uno se halla en la tierra que llaman santa. Lea ese quinto evangelio y el mundo de los otros cuatro se le abrir\u00e1\u201d (Bargil Pixner,With Jesus Through Galilee According to the Fifth Gospel [\u201cCon Jes\u00fas en Galilea seg\u00fan el quinto evangelio\u201d],1992). <\/p>\n<p><strong>Autor:<\/strong> Mario Seiglie<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El arresto, juicio y crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas. \u00a0En los \u00faltimos n\u00fameros de Las Buenas Noticias hemos examinado los hallazgos arqueol\u00f3gicos que nos permiten comprender mejor la vida y el ministerio de Jesucristo en las primeras d\u00e9cadas del siglo primero. Ning\u00fan per\u00edodo de la vida de Jes\u00fas est\u00e1 narrado con m\u00e1s detalle en los cuatro evangelios &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/hallazgos-de-la-crucifixion-de-jesus\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abHallazgos de la Crucifixi\u00f3n de Jesus\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7517","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7517","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7517"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7517\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7517"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7517"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7517"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}