{"id":7771,"date":"2016-03-07T20:02:28","date_gmt":"2016-03-08T01:02:28","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-156-165\/"},"modified":"2016-03-07T20:02:28","modified_gmt":"2016-03-08T01:02:28","slug":"estudio-biblico-de-genesis-156-165","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-156-165\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de G\u00e9nesis 15:6-16:5"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>G\u00e9nesis 15:6-16:5<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro programa anterior hab\u00edamos considerado al cap\u00edtulo 15 como uno de los m\u00e1s importantes de la Biblia. Volvamos a leer el vers\u00edculo 6, al que se\u00f1alamos como uno de los m\u00e1s destacados de las Sagradas Escrituras:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY Abram crey\u00f3 en el Se\u00f1or, y El se lo reconoci\u00f3 por justicia.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que Dios le hab\u00eda aparecido a Abraham por cuarta vez, despu\u00e9s que el patriarca alcanzase una victoria sobre los reyes del oriente, liberando a Lot, y despu\u00e9s de que Abraham hubiera rechazado el bot\u00edn del enemigo, que le ofrec\u00eda el rey de Sodoma. Dios le hab\u00eda asegurado al patriarca que El era su escudo de protecci\u00f3n y su recompensa. En esa misma ocasi\u00f3n, Abraham le hab\u00eda manifestado a Dios su preocupaci\u00f3n por no tener un hijo, un heredero a trav\u00e9s de quien las promesas divinas pudieran cumplirse. Por ello, una noche Dios le tom\u00f3 de la mano y, llev\u00e1ndole fuera de la casa,  le mostr\u00f3 las estrellas del cielo, asegur\u00e1ndole que su descendencia ser\u00eda tan innumerable como ellas. Abraham crey\u00f3 en esta promesa y por su fe, Dios le consider\u00f3 un hombre justo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ap\u00f3stol Pablo trata este mismo Tema en su carta a los Romanos, en el cap\u00edtulo 4:1-5, donde dice lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfQu\u00e9 diremos, entonces, que hall\u00f3 Abraham, nuestro padre seg\u00fan la carne? Porque si Abraham fue justificado por las obras, tiene de qu\u00e9 jactarse, pero no para con Dios. Porque \u00bfqu\u00e9 dice la Escritura? Y crey\u00f3 Abraham a Dios, y le fue contado por justicia. Ahora bien, al que trabaja, el salario no se le cuenta como favor, sino como deuda; m\u00e1s al que no trabaja, pero cree en aquel que justifica al imp\u00edo, su fe se le cuenta por justicia.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En sencillas palabras, el ap\u00f3stol est\u00e1 explicando que si t\u00fa tuvieses que trabajar para ocuparte en tu propia salvaci\u00f3n, entonces Dios te la deber\u00eda. Pero Dios salva por gracia. El nunca ha salvado por ning\u00fan otro m\u00e9todo. Si alguna vez te salvas, ser\u00e1 porque habr\u00e1s cre\u00eddo en Dios, aceptando a Jesucristo como Salvador, creyendo que Dios ha provisto la salvaci\u00f3n para ti.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Abraham simplemente crey\u00f3 en Dios, aceptando lo que Dios le hab\u00eda dicho.  Esa es precisamente la forma de salvarse. Creyendo que Dios ha hecho algo por ti y para ti, que Jesucristo muri\u00f3 por ti y resucit\u00f3. Es decir que si t\u00fa simplemente aceptas a Cristo, Dios te declara justo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el tercer cap\u00edtulo de la carta del ap\u00f3stol Pablo a los G\u00e1latas, en los vers\u00edculos 6 al 9, dice lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed Abraham crey\u00f3 a Dios y le fue contado como justicia. Por consiguiente, sabed que los que son de fe, \u00e9stos son hijos de Abraham. Y la Escritura, previendo que Dios justificar\u00eda a los Gentiles por la fe, anunci\u00f3 de anTemano las buenas nuevas a Abraham, diciendo: En ti ser\u00e1n benditas todas las naciones. As\u00ed que, los que son de fe son bendecidos con Abraham, el creyente.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La fe que Abraham ten\u00eda le hizo ser una persona fiel a Dios. Pero \u00e9l no se salv\u00f3 por el hecho de ser fiel. Es sumamente importante que veamos que \u00e9l se salv\u00f3 porque crey\u00f3 en Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos nuestro estudio con <\/p>\n<h3 class='estudio'>El pacto de Dios con Abraham<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para lo cual leeremos los vers\u00edculos 7 al 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY le dijo: Yo soy el Se\u00f1or que te saqu\u00e9 de Ur de los Caldeos, para darte esta tierra para que la poseas. Y \u00e9l le dijo: Oh Se\u00f1or Dios, \u00bfc\u00f3mo puedo saber que la poseer\u00e9? El le respondi\u00f3: Tr\u00e1eme una novilla de tres a\u00f1os, una cabra de tres a\u00f1os, un carnero de tres a\u00f1os, una t\u00f3rtola y un pich\u00f3n. El le trajo todos \u00e9stos y los parti\u00f3 por la mitad, y puso cada mitad enfrente de la otra; m\u00e1s no parti\u00f3 las aves.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de escuchar la promesa de la concesi\u00f3n de la tierra para \u00e9l y sus descendientes, Abraham dese\u00f3 tener una confirmaci\u00f3n y entonces, Dios le dijo a Abraham que preparase un sacrificio, de acuerdo con las instrucciones que acabamos de leer. Esa era la forma legal de formalizar un contrato en aquellos tiempos. Era la ceremonia equivalente a lo que en la actualidad consistir\u00eda en un tr\u00e1mite ante un tribunal de justicia o ante un notario. En el libro del profeta Jerem\u00edas, cap\u00edtulo 34:18, encontramos una referencia a esta costumbre que prevalec\u00eda no s\u00f3lo en aquella tierra sino entre otros pueblos de le \u00e9poca:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY entregar\u00e9 a los hombres que han transgredido mi pacto, que no han cumplido las palabras del pacto que hicieron delante de m\u00ed, cuando cortaron en dos  el becerro y pasaron entre los pedazos.\u00bb <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9todo entonces consist\u00eda en dividir los animales del sacrificio, y luego las dos partes contratantes formalizaban el contrato pasando entre los trozos de los animales, simbolizando el juicio que caer\u00eda sobre ellos si violaban el acuerdo. Si continuamos con nuestra lectura veremos que, una vez preparado el sacrificio, Abraham se dispuso a esperar. Tambi\u00e9n, al continuar con nuestra lectura, veremos lo que sucedi\u00f3 mientras Abraham esperaba:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY las aves de rapi\u00f1a descend\u00edan sobre los animales sacrificados, pero Abram las ahuyentaba. Y sucedi\u00f3 que a la puesta del sol un profundo sue\u00f1o cay\u00f3 sobre Abram, y he aqu\u00ed que el terror de una gran oscuridad cay\u00f3 sobre \u00e9l\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, a pesar de ello, Abraham permaneci\u00f3 esperando, sin hacer nada. Despu\u00e9s de todo, no se esperaba que \u00e9l hiciera algo, pues era Dios quien hab\u00eda prometido hacer algo. Aquel no era un contrato como los otros, con responsabilidades para ambas partes. Era, m\u00e1s bien, un compromiso, un pacto unilateral por parte de Dios. Y como Abraham lo crey\u00f3, aunque paralizado por la escena que estaba contemplando, su actitud fue de expectativa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto es precisamente lo que ocurri\u00f3 hace m\u00e1s de 2.000 a\u00f1os cuando Dios envi\u00f3 a su Hijo. El evangelio seg\u00fan Juan, en el cap\u00edtulo 3:16, lo expresa de la siguiente manera:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque de tal manera am\u00f3 Dios al mundo, que dio a su Hijo unig\u00e9nito, para que todo aquel que cree en El, no se pierda, mas tenga vida eterna.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguno de nosotros se encontraba all\u00ed, cuando Jesucristo muri\u00f3 en la cruz por nuestros pecados, los tuyos y los m\u00edos. Paralizados por el pecado, por todo aquello que nos aleja de Dios, no pod\u00edamos hacer ni prometer nada, como para corresponder con promesas u obras a lo que Dios estaba haciendo en la cruz. Todo acuerdo o contrato que hubiese dependido de nuestras promesas o acciones, hubiera quedado roto por nuestra incapacidad e insuficiencia. Pero Dios hab\u00eda prometido llevar a cabo su parte y, efectivamente, la cumpli\u00f3. Y todo lo que Dios pide es que el ser humano solo haga una cosa: creer en El, aceptando su obra de salvaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se cuenta de una madre escocesa que hab\u00eda enviado a su hijo lejos, a estudiar en una universidad. Pasado un tiempo su hijo regres\u00f3 y frecuentemente manifestaba a su madre que no cre\u00eda absolutamente en nada. Un d\u00eda, a la hora del desayuno, la madre habl\u00f3 entonces con su hijo, cont\u00e1ndole lo que Dios hab\u00eda hecho en su vida y cu\u00e1n segura se encontraba de su salvaci\u00f3n. Como el joven era muy esc\u00e9ptico, las palabras de su madre no le provocaron mayor reacci\u00f3n. Solo le pregunt\u00f3: \u00bf\u00bbc\u00f3mo sabes que eres salva? Despu\u00e9s de todo, \u00bfqu\u00e9 importancia tiene tu alma?\u00bb Y continu\u00f3 habl\u00e1ndole sobre la inmensidad del universo, de c\u00f3mo Dios no la podr\u00eda tener a ella en cuenta y de que, por lo tanto,  era imposible que ella pudiera tener la seguridad de su salvaci\u00f3n. Ella no respondi\u00f3 nada, mientras segu\u00eda sirvi\u00e9ndole el desayuno. Finalmente, cuando hubo terminado, se sent\u00f3 con \u00e9l y le dijo: \u00abhe estado pensando en eso y quiz\u00e1s tengas raz\u00f3n. Puede que mi peque\u00f1a alma no represente mucho ante la inmensidad del universo que Dios tiene que controlar y probablemente, El no me eche de menos. Pero, si El no me salva, va a perder m\u00e1s de lo que yo voy a perder. Yo solamente perder\u00eda mi peque\u00f1a e insignificante alma, pero El perder\u00eda su reputaci\u00f3n, porque El ha prometido salvar mi alma. Dios ha acordado hacerlo as\u00ed, como dice Su palabra: \u00ab. . . para que todo aquel que cree en El no se pierda, m\u00e1s tenga vida eterna\u00bb. Dios ha formulado este pacto de amor,  esta promesa y la ha llevado a cabo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y el relato B\u00edblico contin\u00faa en el vers\u00edculo 13, con las palabras de Dios a Abraham:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY dijo Dios a Abram: Ten por cierto que tus descendientes ser\u00e1n extranjeros en una tierra que no es suya, donde ser\u00e1n esclavizados y oprimidos cuatrocientos a\u00f1os. Mas yo tambi\u00e9n juzgar\u00e9 a la naci\u00f3n a la cual servir\u00e1n, y despu\u00e9s saldr\u00e1n de all\u00ed con grandes riquezas. Tu ir\u00e1s a tus padres en paz; y ser\u00e1s sepultado en buena vejez. Y en la cuarta generaci\u00f3n ellos regresar\u00e1n ac\u00e1, porque hasta entonces no habr\u00e1 llegado a su colmo la iniquidad de los amorreos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las Sagradas Escrituras se ha predicho que el pueblo Hebreo ser\u00eda expulsado 3 veces de su tierra. Esta que acabamos de leer ser\u00eda la primera y tambi\u00e9n se predijo que regresar\u00edan a su tierra, como as\u00ed ocurrir\u00eda, pues saldr\u00edan de Egipto con grandes riquezas. Aunque Abraham no vivir\u00eda para verlo. Avanzando a\u00fan m\u00e1s en la historia, el pueblo Israelita ser\u00eda nuevamente expulsado y llevado en cautividad a Babilonia, de la cual tambi\u00e9n regresar\u00edan. Y posteriormente, en el a\u00f1o 70 de nuestra era cristiana, Jerusal\u00e9n ser\u00eda finalmente destruida por los romanos, siendo el pueblo dispersado por tercera vez.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo a este pasaje B\u00edblico,  es como si Dios le estuviese diciendo a Abraham: \u00abNo te puedo instalar ahora en esta tierra porque tambi\u00e9n amo a los amorreos y quiero darles una oportunidad de volver a m\u00ed\u00bb. Es as\u00ed que Dios le dio al pueblo de los amorreos 400 a\u00f1os, un per\u00edodo de tiempo ciertamente extenso para que estableciesen una relaci\u00f3n con El. Y la \u00fanica persona que creer\u00eda en Dios ser\u00eda una mujer Cananea llamada Rahab, una ramera de la ciudad de Jeric\u00f3. Por eso decimos que todo lo que Dios pide a los seres humanos de todas las \u00e9pocas es que crean. Por ello les concedi\u00f3 a los amorreos ese per\u00edodo, para que pudiesen reconocer a Dios, creyendo en El.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora el vers\u00edculo 17, para ver el desenlace de la espera de Abraham ante el sacrificio que hab\u00eda preparado:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY aconteci\u00f3 que cuando el sol ya se hab\u00eda puesto, hubo densas tinieblas, y he aqu\u00ed, apareci\u00f3 un horno humeante y una antorcha de fuego que pas\u00f3 entre las mitades de los animales.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos aqu\u00ed lo que dijimos anteriormente sobre el antiguo ritual y su significado. Las dos partes que realizaban el mutuo acuerdo, pasaban juntas entre las partes de los animales sacrificados y divididos, simbolizando el juicio que caer\u00eda sobre ellos si violaban el acuerdo. Significativamente, en este pacto de Dios con Abraham, el patriarca no pas\u00f3 entre los trozos de aquellos animales. Solamente Dios lo hizo porque este era un pacto unilateral, en el que Dios promet\u00eda algo, que El mismo llevar\u00eda a cabo.  Aqu\u00ed el horno humeante nos habla de juicio, y la antorcha de fuego simboliza a Cristo, que es la luz del mundo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos a continuaci\u00f3n el vers\u00edculo 18:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn aquel d\u00eda el Se\u00f1or hizo un pacto con Abram, diciendo: A tu descendencia he dado esta tierra, desde el r\u00edo de Egipto hasta el r\u00edo grande, el \u00c9ufrates:\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta descripci\u00f3n vemos c\u00f3mo Dios se\u00f1al\u00f3 y estableci\u00f3 los l\u00edmites de la tierra prometida a Abraham. El patriarca no prometi\u00f3 nada, ni tampoco se lo requiri\u00f3 Dios. Solo crey\u00f3 en Dios. De la misma manera El te salvar\u00e1, te salvar\u00e1 por su gracia, si crees en lo que \u00c9l ha hecho por ti.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pr\u00f3ximo cap\u00edtulo, el 16, nos presenta un contraste brusco. Porque en el cap\u00edtulo 15, vimos a Abraham transitar por caminos elevados de fe y comuni\u00f3n con Dios. No debemos olvidar que \u00e9l no era perfecto. Y en este nuevo cap\u00edtulo le vemos en una reca\u00edda de su fe ante la situaci\u00f3n en que intervinieron Sarai y Agar. Es as\u00ed que podr\u00edamos hablar de la incredulidad de Abraham y Sarai. El cap\u00edtulo nos relata tambi\u00e9n el nacimiento de Ismael. Leamos entonces el vers\u00edculo 1, que nos introduce los acontecimientos de este <\/p>\n<h3 class='estudio'>Cap\u00edtulo 16 &#8211; La sugerencia de Sara, de que Abraham tomase a Agar<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby Sarai, mujer de Abram, no le hab\u00eda dado a luz hijo alguno; y ten\u00eda ella una sierva egipcia que se llamaba Agar.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un programa anterior hicimos notar que Abraham hab\u00eda salido de Egipto trayendo cosas o personas que le producir\u00edan problemas. En la parte material, llev\u00f3 consigo grandes riquezas y, a nivel personal, una esclava Egipcia. En relaci\u00f3n con aquella mujer, dice el vers\u00edculo 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Sarai dijo a Abram: He aqu\u00ed que el Se\u00f1or me ha impedido tener hijos. Ll\u00e9gate, te ruego, a mi sierva; quiz\u00e1 por medio de ella yo tenga hijos. Y Abram escuch\u00f3 la voz de Sarai.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que Sarai sugiri\u00f3 era una costumbre habitual en aquellos tiempos. Cuando una mujer no pod\u00eda tener un hijo, se recurr\u00eda a la concubina. Dios no aprobaba esas pr\u00e1cticas y, en este caso, fue una idea de Sarai que Abraham escuch\u00f3. El fue m\u00e1s lejos y, cediendo su posici\u00f3n como l\u00edder de la familia, aprob\u00f3 la sugerencia de ella. Los vers\u00edculos 3 al 5 nos relatan lo que ocurri\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY al cabo de diez a\u00f1os de habitar Abram en Cana\u00e1n, Sarai, mujer de Abram, tom\u00f3 a su sierva Agar la egipcia, y se la dio a su marido Abram por mujer. Y \u00e9l se lleg\u00f3 a Agar, y ella concibi\u00f3; y cuando ella vio que hab\u00eda concebido, miraba con desprecio a su se\u00f1ora. Y Sarai dijo a Abram: recaiga sobre ti mi agravio. Yo entregu\u00e9 a m\u00ed sierva en tus brazos; pero cuando ella vio que hab\u00eda concebido, me mir\u00f3 con desprecio. Juzgue el Se\u00f1or entre t\u00fa y yo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed fue como la esclava Egipcia se convirti\u00f3 en la concubina de Abraham. Como esto estaba en contra de la voluntad de Dios, El no pod\u00eda aceptar a la descendencia de Agar. Vemos que al recibir el desprecio de Agar, Sarai se dio cuenta de que hab\u00eda cometido un error. Y todo comenz\u00f3 porque Abraham y Sarai no hab\u00edan confiado en Dios como debieran haberlo hecho. En ese momento Abraham ten\u00eda 90 a\u00f1os de edad y Sarai, 80. Quiz\u00e1s en alg\u00fan momento llegaron a la conclusi\u00f3n de que realmente no iban a tener un hijo. El hijo que iba a nacer, de Agar,  hab\u00eda sido fruto de la raz\u00f3n y la l\u00f3gica humana y no de la fe. Sus padres, ante una aparente imposibilidad humana y a pesar de la promesa recibida de Dios, se hab\u00edan apresurado a obtener, por medios humanos, el resultado de aquella promesa.\tLas implicaciones morales que nosotros comprendemos al leer este pasaje no se encuentran especificadas en este texto concreto. Abraham y Sarai se hab\u00edan formado en Ur de los Caldeos, donde esta pr\u00e1ctica era com\u00fan, por lo que ellos no apreciaron esas implicaciones morales. Puede que Sarai haya incluso pensado que, como \u00e9sa era la costumbre de la \u00e9poca, Dios iba a aprobarla. Pero \u00e9sa no era la forma de actuar de Dios. \tLo realmente grave es que ellos no confiaron en Dios. Por lo tanto, aunque al tomar a la esclava de Sarai, Abraham estaba actuando en contra de la voluntad de Dios, el mayor pecado consisti\u00f3 en su incredulidad, en su falta de fe y de confianza en Dios, y en lo que Dios les hab\u00eda prometido. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La Biblia registra fielmente \u00e9stas y otras costumbres, pero ello no significa que Dios las apruebe. La Biblia est\u00e1 inspirada en el sentido de que constituye un relato ver\u00eddico que nosotros debemos conocer, pero los relatos B\u00edblicos incluyen muchas actitudes y eventos no aprobados por Dios. Precisamente, el Esp\u00edritu Santo que gui\u00f3 a los autores B\u00edblicos permiti\u00f3 que conoci\u00e9semos tanto los aciertos como los errores de los grandes personajes de la Biblia, la fe que les llev\u00f3 a vencer ante cualquier circunstancia y la incredulidad que les hizo caer y fracasar. Al ver sus fallos, comprendemos que fueron falibles, como nosotros; de su pecado y errores entendemos que todos nuestros actos tienen consecuencias. Y al ver a aquellos que alcanzaron por su fe y obediencia grandes victorias, reavivamos la esperanza porque vemos c\u00f3mo Dios levanta a los ca\u00eddos, les ayuda a ponerse en pie para que, con mayores fuerzas que antes, puedan alcanzar una vida m\u00e1s plena y de gran riqueza espiritual. En los programas siguientes comprobaremos que, en medio de las lamentables consecuencias de este error de Abraham y Sarai, la fe de ellos fue restaurada y la promesa de Dios se cumpli\u00f3. No existe en este mundo una influencia mayor que la Palabra de Dios para restaurar al ser humano.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>G\u00e9nesis 15:6-16:5 En nuestro programa anterior hab\u00edamos considerado al cap\u00edtulo 15 como uno de los m\u00e1s importantes de la Biblia. 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