{"id":7780,"date":"2016-03-07T20:02:47","date_gmt":"2016-03-08T01:02:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-2433-67\/"},"modified":"2016-03-07T20:02:47","modified_gmt":"2016-03-08T01:02:47","slug":"estudio-biblico-de-genesis-2433-67","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-2433-67\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de G\u00e9nesis 24:33-67"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>G\u00e9nesis 24:33-67<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cap\u00edtulo 24 nos relata como Abraham, pensando en una esposa para su hijo Isaac, env\u00eda a su siervo principal, Eliezer, a buscar una joven a la tierra donde resid\u00edan sus parientes. Ante las preguntas de su siervo, Abraham, en una actitud de fe le asegur\u00f3 que el Dios que le hab\u00eda prometido una tierra y una descendencia enviar\u00eda su \u00e1ngel para guiarle. Y as\u00ed fue. Eliezer realiz\u00f3 el viaje y, cerca ya de su destino, al detenerse en una fuente para beber, tuvo un encuentro con una bella joven llamada Rebeca,  que, le ofreci\u00f3 de beber a \u00e9l y a sus camellos, confirmando as\u00ed lo que el siervo hab\u00eda pedido a Dios que sucediese. Como gesto de gratitud, le regal\u00f3 unas valiosas alhajas y la joven fue a su casa y  relat\u00f3 el encuentro. Mientras Eliezer esperaba junto a la fuente, apareci\u00f3 Lab\u00e1n, hermano de Rebeca, para darle una calurosa bienvenida. Anteriormente dijimos que este personaje estaba muy apegado a los bienes materiales y, como veremos m\u00e1s adelante en nuestro estudio de la vida de Jacob, demostrar\u00eda ser un h\u00e1bil negociador. Al ver las valiosas joyas obsequiadas a su hermana por aquel extra\u00f1o, debi\u00f3 concluir que aquel siervo representaba a un hombre muy rico, lo que debi\u00f3 influir en su actitud de generosa hospitalidad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00edamos dejado el relato B\u00edblico en el momento en que Eliezer, el siervo de Abraham, invitado por Lab\u00e1n, entr\u00f3 en la casa, dispuesto a afrontar el final de su misi\u00f3n, explicando los motivos de su viaje.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 33 al 35, en los que<\/p>\n<h3 class='estudio'>El siervo expone su misi\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero cuando la comida estaba puesta delante de \u00e9l para que comiera, dijo: No comer\u00e9 hasta que haya dicho el prop\u00f3sito de mi viaje. Y Lab\u00e1n le dijo: Habla. Entonces dijo: Soy siervo de Abraham, y el Se\u00f1or ha bendecido en gran manera a mi Se\u00f1or, que se ha enriquecido, y le ha dado ovejas y vacas, plata y oro, siervos y siervas, camellos y asnos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resumiendo, aunque la hospitalidad era exquisita, cuando le invitaron a comer, prefiri\u00f3 primero explicar el motivo de su viaje y las circunstancias de su encuentro con Rebeca en el pozo, y c\u00f3mo hab\u00eda visto en cada detalle la gu\u00eda y  confirmaci\u00f3n de Dios en la culminaci\u00f3n de su misi\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se nos presenta aqu\u00ed una adecuada imagen de la relaci\u00f3n que existe entre Cristo y su iglesia. Una de las figuras ret\u00f3ricas que el Nuevo Testamento expone, consiste en afirmar que en un d\u00eda futuro la iglesia se convertir\u00e1 en la esposa de Cristo. En la actualidad, la iglesia est\u00e1 siendo reunida por la obra del Esp\u00edritu Santo, que ha sido enviado al mundo por Dios el Padre y por Su Hijo Jesucristo. El Esp\u00edritu Santo, como el siervo de nuestra historia, ha venido a hablarnos de Otro, para tomar las cosas de Cristo y mostr\u00e1rnoslas. As\u00ed como este siervo sali\u00f3 de su caso para procurar conseguir una esposa para Isaac, de la misma manera, el Esp\u00edritu Santo vino al mundo para hacer surgir de \u00e9l una esposa para Cristo, es decir, una familia formada por creyentes.   <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observamos que, en este relato, el nombre del siervo no se cit\u00f3. Cuando \u00e9l se present\u00f3 a toda la familia de Rebeca, dice el vers\u00edculo 24 que se identific\u00f3 diciendo simplemente, \u00abYo soy el siervo de Abraham\u00bb.  Del mismo modo, seg\u00fan el Evangelio de Juan, cap\u00edtulo 16:13-15, el Se\u00f1or Jesucristo dijo, respecto a la venida del Esp\u00edritu Santo, \u00bb . . . no hablar\u00e1 por su propia cuenta, sino que hablar\u00e1 todo lo que oiga, . . . El toma de lo m\u00edo y os lo har\u00e1 saber\u00bb. As\u00ed es como actu\u00f3 el siervo, no hablando de s\u00ed mismo sino de la casa del padre. Eso es precisamente lo que el Esp\u00edritu Santo quiere que conozcamos. Seg\u00fan el Evangelio de Juan cap\u00edtulo 16:8, El ha venido para convencer al mundo de pecado, justicia y juicio; de estos tres asuntos El habla hoy a un mundo perdido. El desea que sepamos que la tierra, controlada por el pecado, est\u00e1 bajo juicio, as\u00ed como los seres humanos est\u00e1n hoy perdidos, porque son pecadores. Se ha llegado a decir que los hombres se pierden porque rechazan a Cristo. Ellos se pierden porque son pecadores. Hayan o\u00eddo o no hablar de Jes\u00fas, son pecadores perdidos. Y esta es, en realidad, la condici\u00f3n del ser humano en la actualidad. Ante esta situaci\u00f3n, el Esp\u00edritu Santo ha venido para que sepamos que hay un Salvador que ha experimentado nuestro juicio y que ha cumplido la justicia de Dios por nosotros, para que podamos tener un lugar en el cielo, en la presencia de Dios. Es por todo ello que enfatizamos que el Esp\u00edritu Santo ha venido al mundo para hablar de otro, para presentar a Jesucristo. El Esp\u00edritu Santo no ha venido para hablar de s\u00ed mismo, sino de Cristo. Adem\u00e1s, tomemos nota de lo que dice el vers\u00edculo 36:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY Sara, la mujer de mi se\u00f1or, le dio a luz un hijo a mi se\u00f1or en su vejez; y mi se\u00f1or le ha dado a \u00e9l todo lo que posee.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El siervo de Abraham hab\u00eda venido para comunicar a aquella familia que \u00e9l estaba buscando una esposa para el hijo de su se\u00f1or, quien iba a heredar todas las posesiones de su padre. Comparando estas palabras con los resultados de la obra de Jesucristo a nuestro favor, diremos que en una manera infinitamente mayor y sublime, el Se\u00f1or Jes\u00fas, como Hijo de Dios, es el Heredero y nosotros, entonces, somos hoy coherederos juntamente con El. Leamos los vers\u00edculos 37 al 41;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMi se\u00f1or me hizo jurar, diciendo: No tomar\u00e1s mujer para mi hijo de entre las hijas de los cananeos, en cuya tierra habito; sino que ir\u00e1s a la casa de mi padre y a mis parientes, y tomar\u00e1s mujer para mi hijo. Y dije a mi se\u00f1or: Tal vez la mujer no quiera seguirme. Y \u00e9l me respondi\u00f3: El Se\u00f1or, delante de quien he andado, enviar\u00e1 su \u00e1ngel contigo para dar \u00e9xito a tu viaje, y tomar\u00e1s mujer para mi hijo de entre mis parientes y de la casa de mi padre; entonces cuando llegues a mis parientes quedar\u00e1s libre de mi juramento;  y si ellos no te la dan, tambi\u00e9n quedar\u00e1s libre de mi juramento.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En los vers\u00edculos 42 al 48, el siervo cuenta detalladamente las circunstancias de su encuentro con Rebeca en la fuente. Al finalizar, pidi\u00f3 formalmente la autorizaci\u00f3n familiar para la uni\u00f3n de Rebeca e Isaac. Dice el vers\u00edculo 49:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAhora pues, si hab\u00e9is de mostrar bondad y sinceridad con mi se\u00f1or, dec\u00eddmelo; y si no, dec\u00eddmelo tambi\u00e9n, para que vaya yo a la mano derecha o a la izquierda.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto a la respuesta de Lab\u00e1n y del resto de la familia de Rebeca al requerimiento del siervo de Abraham, veremos que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Se le concede permiso a Rebeca<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 50 al 53;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLab\u00e1n y Betuel respondieron y dijeron: Del Se\u00f1or ha salido esto; no podemos decirte que est\u00e1 mal ni que est\u00e1 bien. He aqu\u00ed, Rebeca est\u00e1 delante de ti, t\u00f3mala y vete, y que sea ella la mujer del hijo de tu se\u00f1or, como el Se\u00f1or ha dicho. Y sucedi\u00f3 que cuando el siervo de Abraham escuch\u00f3 sus palabras, se postr\u00f3 en tierra delante del Se\u00f1or. Y el siervo sac\u00f3 objetos de plata, objetos de oro y vestidos, y se los dio a Rebeca; dio tambi\u00e9n cosas preciosas a su hermano y a su madre.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante el informe del siervo de Abraham, Lab\u00e1n y Betuel tuvieron que admitir que todo el proceso hab\u00eda sido guiado por Dios y era la expresi\u00f3n de Su voluntad. Por consiguiente, no interpusieron ning\u00fan obst\u00e1culo al matrimonio de Isaac y Rebeca. Observemos el detalle del siervo, entreg\u00e1ndole a Rebeca regalos, que eran como un anticipo y garant\u00eda de todos los bienes y experiencias que poseer\u00eda en cuanto se reuniese con su marido. Trasladando esa escena a nuestra realidad espiritual, diremos que \u00e9sa es la forma en que el Esp\u00edritu Santo act\u00faa dando  a las personas bendiciones cuando vienen a Cristo, convirti\u00e9ndose en hijos de Dios. Al haber sido justificados por la fe, tenemos paz con Dios, el acceso a su Presencia, el gozo y la esperanza de la presencia del Esp\u00edritu Santo. Todas \u00e9stas son las cosas maravillosas que como creyentes poseemos en esta tierra, en este tiempo, como se\u00f1al y anticipo de nuestra posesi\u00f3n total de nuestra herencia eterna ante Dios. Como bien dice el ap\u00f3stol Pablo en su carta a los Efesios, cap\u00edtulo 1: 13 y 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bb . . . habiendo cre\u00eddo, fuisteis sellados en El con el Esp\u00edritu Santo de la promesa, que nos es dado como garant\u00eda de nuestra herencia, con miras a la redenci\u00f3n, de la posesi\u00f3n adquirida de Dios . . .\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro relato prosigue en el vers\u00edculo 54, y leeremos hasta el 58:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s \u00e9l y los hombres que estaban con \u00e9l comieron y bebieron y pasaron la noche. Cuando se levantaron por la ma\u00f1ana, \u00e9l dijo: Enviadme a mi se\u00f1or. Pero el hermano y la madre de ella dijeron: Permite que se quede la joven con nosotros unos d\u00edas, quiz\u00e1 diez; y despu\u00e9s se ir\u00e1. Y \u00e9l les dijo: No me deteng\u00e1is, puesto que el Se\u00f1or ha dado \u00e9xito a mi viaje; enviadme para que vaya a mi se\u00f1or. Y ellos dijeron: Llamaremos a la joven y le preguntaremos cuales son sus deseos. Entonces llamaron a Rebeca, y le dijeron: \u00bf Te ir\u00e1s con este hombre? Y ella dijo: Me ir\u00e9.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Habiendo pasado all\u00ed la noche, el siervo de Abraham se dispuso a partir con Rebeca, ansioso por culminar su misi\u00f3n. Pero su hermano y su madre pidieron que se le permitiese permanecer con ellos por unos diez d\u00edas. Al final, la decisi\u00f3n fue dejada en manos de Rebeca, que resolvi\u00f3 partir.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Contemplemos nuevamente todo este cuadro. Dibujado en el medio oriente, en aquellos remotos or\u00edgenes de los tiempos, en el amanecer de la humanidad. Aquella familia hab\u00eda agasajado a un hu\u00e9sped, a quien hab\u00edan atendido exquisitamente. Hab\u00edan alimentado a sus camellos y atendido a sus siervos. Le sentaron a su mesa y le ofrecieron un banquete digno de un gran personaje. Pero \u00e9l hab\u00eda preferido exponer, en primer lugar, el motivo de su misi\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed comenz\u00f3 a transmitirles su extra\u00f1o mensaje. Hab\u00eda venido a buscar una esposa para Isaac, el hijo de su amo. Podemos ver al siervo entregando los regalos para la familia all\u00ed reunida, alhajas de oro y plata, enviadas por Abraham quien, recordemos, era un hombre rico. Vemos al siervo habl\u00e1ndoles y a la familia situada en un c\u00edrculo alrededor del fuego y algo alejada, en un \u00faltimo plano, vemos a una muchacha muy atractiva, con bellos ojos oscuros, escuchando atentamente las palabras del siervo. Le est\u00e1 oyendo contar la historia de Abraham,  del nacimiento milagroso de Isaac y de la vida de \u00e9ste. El siervo tambi\u00e9n cuenta sobre aquel d\u00eda en que su padre le llev\u00f3 a la cima del Monte Moriah para ofrecerle en sacrificio y c\u00f3mo Dios evit\u00f3 que Isaac muriese devolvi\u00e9ndole con vida a su padre. Finalmente, cuenta c\u00f3mo Abraham le ha enviado para encontrar una esposa para su hijo, que no fuese de los cananeos. La futura esposa deb\u00eda tener la misma forma de pensar y sensibilidad con respecto al Dios viviente y a Su Palabra. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rebeca, que hab\u00eda estado escuchando con suma atenci\u00f3n, tuvo toda la noche para pensarlo y, cuando le preguntaron por su decisi\u00f3n, a la pregunta \u00ab\u00bfTe ir\u00e1s?\u00bb, contest\u00f3 sin vacilar,  sin evasivas y les dijo resueltamente: \u00abme ir\u00e9\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el relato del Nuevo Testamento, observamos que los hombres llamados por el Se\u00f1or Jes\u00fas, adoptaron la misma actitud y tomaron la misma decisi\u00f3n que Rebeca. Aquellos pescadores dejaron sus redes y le siguieron. Es cierto que hubo momentos en que volvieron a desempe\u00f1ar su antiguo oficio, pero lleg\u00f3 un d\u00eda cuando rompieron sus v\u00ednculos con sus redes, con su pasado, y siguieron a Jes\u00fas definitivamente, qued\u00e1ndose con El. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Esp\u00edritu Santo contin\u00faa llamando, invitando, en la actualidad. Es como si hubiese ocupado el lugar asumido simb\u00f3licamente por aquel siervo. Dios el Padre y el Esp\u00edritu Santo han enviado a Jes\u00fas, el Hijo, a esta tierra, para morir por el mundo. Y, despu\u00e9s de resucitar, antes de ascender al cielo, dijo que enviar\u00eda al Esp\u00edritu Santo, el Consolador. Efectivamente, el Esp\u00edritu ha venido al mundo para llamar a quien el Nuevo Testamento denomina  \u00abla esposa de Cristo\u00bb, es decir, a la iglesia, que es el conjunto de aquellas personas que han aceptado a Jesucristo como su Salvador personal. Es como si El te estuviese preguntando: \u00ab\u00bfte ir\u00e1s?\u00bb. Aqu\u00ed est\u00e1 el que muri\u00f3 por ti. El quiere salvarte. Pero primero ha de redimirte, rescatarte. Debes venir a El c\u00f3mo pecador, tienes que dar ese paso y aceptarle como Salvador. Cuando as\u00ed lo hagas, ser\u00e1 como si volvieses a nacer; te convertir\u00e1s en un hijo de Dios y formar\u00e1s parte de la iglesia que un d\u00eda le ser\u00e1 presentada a Jesucristo como su esposa. La pregunta contin\u00faa siendo, \u00bf ir\u00e1s ? \u00bfaceptar\u00e1s su invitaci\u00f3n? \u00bfconfiar\u00e1s en Cristo como tu Salvador? Ante esta pregunta no puedes andar con rodeos. O aceptas a Cristo, o no lo aceptas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para retomar el relato, leamos los vers\u00edculos 59 y 60:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY enviaron a su hermana Rebeca y a su nodriza con el siervo de Abraham y sus hombres. Y bendijeron a Rebeca, y le dijeron: Que tu, hermana nuestra, te conviertas en millares de mir\u00edadas, y posean tus descendientes la puerta de los que los aborrecen.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta profec\u00eda se fue cumpliendo en el transcurso de los siglos. Pero esta  historia no finaliza en este punto del relato B\u00edblico. M\u00e1s bien, comienza y el siervo,  Rebeca y todo el grupo partieron hacia la tierra prometida. Leamos la \u00faltima parte del cap\u00edtulo, comenzando por el vers\u00edculo 61,  que trata sobre como  <\/p>\n<h3 class='estudio'>El siervo y Rebeca comienzan su largo viaje<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY se levant\u00f3 Rebeca con sus doncellas y, montadas en los camellos, siguieron al hombre. El siervo, pues, tom\u00f3 a Rebeca y parti\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El viaje de regreso fue largo; estamos hablando de una larga distancia a trav\u00e9s del desierto y en camellos. Podemos imaginar a los viajeros descansando al anochecer en un oasis, rodeando el fuego del campamento. Habr\u00e1 sido el momento de conversar y quiz\u00e1s Rebeca habr\u00e1 formulado al siervo de Abraham muchas preguntas sobre todo lo relacionado con su futuro marido, como por ejemplo, las circunstancias de su nacimiento, su crecimiento, el ofrecimiento sobre aquel altar del sacrificio. . . La caravana se dirig\u00eda hacia Beer-lajai-roi, lugar que recorrimos al leer G\u00e9nesis cap\u00edtulo 16, y donde Agar, la madre de Ismael, hab\u00eda sido visitada por el \u00e1ngel del Se\u00f1or. Continuando la lectura, vemos que los vers\u00edculo 62 y 63 nos llevan a contemplar qu\u00e9 hac\u00eda Isaac en aquellos mismos d\u00edas:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abIsaac hab\u00eda venido a Beer-lajai-roi, pues habitaba en la tierra del Neguev. Y por la tarde Isaac sali\u00f3 a meditar al campo; y alz\u00f3 los ojos y mir\u00f3, y he aqu\u00ed, ven\u00edan unos camellos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este episodio se nos presenta una figura que nos anticipa la venida del Se\u00f1or a la tierra por su iglesia que, como la Biblia dice en la primera carta del ap\u00f3stol Pablo a los Tesalonicenses, ser\u00e1 arrebatada para recibir al Se\u00f1or. Pero habr\u00e1 otra parte de la iglesia, la m\u00e1s numerosa,  que estar\u00e1 con \u00c9l cuando venga, formada por aquellos creyentes que ya han cruzado el umbral de la muerte y que en aquel d\u00eda resucitar\u00e1n. La iglesia vive, pues en esta gozosa espera, tal como Rebeca esperaba ilusionada, su encuentro con Isaac. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro relato finaliza con los vers\u00edculos 64 hasta el 67;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abRebeca alz\u00f3 los ojos, y cuando vio a Isaac baj\u00f3 del camello, y dijo al siervo: \u00bf Qui\u00e9n es ese hombre que camina por el campo a nuestro encuentro ? Y el siervo dijo: Es mi se\u00f1or. Y ella tom\u00f3 el velo y se cubri\u00f3. Y el siervo cont\u00f3 a Isaac todo lo que hab\u00eda hecho. Entonces Isaac la trajo a la tienda de su madre Sara, y tom\u00f3 a Rebeca y ella fue su mujer, y la am\u00f3. As\u00ed se consol\u00f3 Isaac de la muerte de su madre.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un d\u00eda futuro, tambi\u00e9n el Esp\u00edritu Santo, tal como este siervo hizo, dar\u00e1 testimonio de la pertenencia de todos los creyentes a la familia de Cristo. Y as\u00ed como Isaac am\u00f3 a Rebeca, el Se\u00f1or, que am\u00f3 tanto al ser humano que se ofreci\u00f3 en el sacrificio de la cruz, ver\u00e1 con satisfacci\u00f3n el fruto de la aflicci\u00f3n de su alma, que son aquellos que han aceptado su sacrificio y le han reconocido como su Salvador convirti\u00e9ndose, por su gracia, en hijos de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>G\u00e9nesis 24:33-67 El cap\u00edtulo 24 nos relata como Abraham, pensando en una esposa para su hijo Isaac, env\u00eda a su siervo principal, Eliezer, a buscar una joven a la tierra donde resid\u00edan sus parientes. 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