{"id":7783,"date":"2016-03-07T20:02:54","date_gmt":"2016-03-08T01:02:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-271-46\/"},"modified":"2016-03-07T20:02:54","modified_gmt":"2016-03-08T01:02:54","slug":"estudio-biblico-de-genesis-271-46","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-271-46\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de G\u00e9nesis 27:1-46"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>G\u00e9nesis 27<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cap\u00edtulo nos relata c\u00f3mo Jacob y Rebeca se confabularon para obtener de Isaac la bendici\u00f3n para Jacob que era, en realidad, la bendici\u00f3n que Isaac ten\u00eda reservada para Esa\u00fa. Jacob anhelaba recibir esa bendici\u00f3n de su padre. El sab\u00eda que Dios hab\u00eda prometido a su madre que el hijo mayor servir\u00eda al menor, por lo que la bendici\u00f3n ya le pertenec\u00eda a \u00e9l. Sin embargo, Jacob no crey\u00f3 en Dios ni su madre, Rebeca crey\u00f3 en aquella promesa de Dios Es evidente que Isaac, su padre, tampoco la crey\u00f3, porque si no, no hubiera tratado de pasar por alto a Jacob, prometi\u00e9ndole la bendici\u00f3n a Esa\u00fa. Su actitud revela que se dej\u00f3 llevar por sus propios sentimientos y por su apetito, en contradicci\u00f3n con lo que la Palabra de Dios hab\u00eda expresado con claridad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El m\u00e9todo que Jacob utiliz\u00f3 para obtener su primogenitura no puede ser respaldado ni justificado por ning\u00fan motivo. Se vali\u00f3 del enga\u00f1o y de una trampa, por lo que su conducta fue despreciable. Dios no toler\u00f3 ese proceder, de la misma manera en que tampoco toler\u00f3 la conducta de Sara y Abraham en el asunto de Agar e Ismael. Dios no pod\u00eda utilizar ni el enga\u00f1o ni el ingenio de Jacob. Como veremos m\u00e1s adelante en el relato, Dios se ocupar\u00eda de este hombre de una forma muy concreta, porque Jacob tuvo que pagar las consecuencias de su pecado con la misma moneda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cap\u00edtulo anterior, el 26, conclu\u00eda con la situaci\u00f3n de Esa\u00fa, quien a la edad de cuarenta a\u00f1os se cas\u00f3 con dos de las hijas de Het, de aquella regi\u00f3n. Aquella uni\u00f3n fue causa de aflicci\u00f3n para Isaac y Rebeca. Luego veremos que ellos reconocieron que Jacob no podr\u00eda casarse con una de las hijas de Het o con una mujer filistea. Esto fue el motivo que les movi\u00f3 a enviarle a la zona de Har\u00e1n, donde se casar\u00eda con una mujer de la familia de Abraham.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los primeros 4 vers\u00edculos, que nos cuentan como<\/p>\n<h3 class='estudio'>Isaac prometi\u00f3 la bendici\u00f3n a Esa\u00fa<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY aconteci\u00f3 que siendo ya viejo Isaac, y sus ojos demasiado d\u00e9biles para ver, llam\u00f3 a Esa\u00fa, su hijo mayor, y le dijo: Hijo m\u00edo. Y \u00e9l respondi\u00f3: Heme aqu\u00ed. Y dijo Isaac: Mira, yo soy viejo y no s\u00e9 el d\u00eda de mi muerte. Ahora, pues, te ruego, toma tu equipo, tu aljaba y tu arco, sal al campo, y tr\u00e1eme caza; y prep\u00e1rame un buen guisado como a m\u00ed me gusta, y tr\u00e1emelo para que yo coma, y que mi alma te bendiga antes que yo muera.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos considerado que Isaac era un hombre excepcional, una gran personalidad. Recordemos cuando el rey Abimelec y los filisteos, que le tem\u00edan y respetaban, vinieron a concertar un tratado con \u00e9l. Era un hombre paciente y pac\u00edfico y, al mismo tiempo, prominente y poderoso. Sin embargo, aqu\u00ed revel\u00f3 su debilidad. Durante toda su vida, Esa\u00fa hab\u00eda sido su hijo favorito, mientras que Jacob hab\u00eda sido el favorito de Rebeca. Esa\u00fa era el joven amante de la vida al aire libre, que sal\u00eda de caza y volver\u00eda trayendo un ciervo u otro animal para asarlo, y para que su padre disfrutase as\u00ed de una buena comida. Ahora Isaac, en su ancianidad, quer\u00eda bendecir a su hijo favorito. Aunque \u00e9l sab\u00eda bien que Dios hab\u00eda dicho que el hijo mayor servir\u00eda al menor, evit\u00f3 cumplir lo que Dios hab\u00eda establecido porque, realmente, quer\u00eda bendecir a Esa\u00fa. Es as\u00ed que le pidi\u00f3 que saliese al campo a cazar para traerle y prepararle una comida, despu\u00e9s de la cual le bendecir\u00eda. As\u00ed estaba la situaci\u00f3n y las relaciones familiares en aquel hogar. Leamos los vers\u00edculos 5 al 8,  para ver de qu\u00e9 manera<\/p>\n<h3 class='estudio'>Rebeca conspir\u00f3 con Jacob para enga\u00f1ar a Isaac<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abRebeca estaba escuchando cuando Isaac hablaba a su hijo Esa\u00fa. Y cuando Esa\u00fa fue al campo a cazar una pieza para traer a su casa, Rebeca habl\u00f3 a su hijo Jacob, diciendo: He aqu\u00ed, o\u00ed a tu padre que hablaba con tu hermano Esa\u00fa, dici\u00e9ndole: Tr\u00e1eme caza y prep\u00e1rame un buen guisado para que coma y te bendiga en presencia del Se\u00f1or antes de mi muerte. Ahora pues, hijo m\u00edo, obed\u00e9ceme en lo que te mando.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rebeca acert\u00f3 a o\u00edr  lo que Isaac dijo a Esa\u00fa. Y para proteger a Jacob, su favorito, concibi\u00f3 aquel plan basado en el enga\u00f1o. Dios no pod\u00eda tolerar ese astuto proceder, desde ning\u00fan punto de vista. El permiti\u00f3 que este incidente quedase registrado como historia, aunque lo condenase. Recordemos lo que sucedi\u00f3 en esta ocasi\u00f3n, porque luego comprobaremos como todo acab\u00f3 volvi\u00e9ndose en contra de Jacob. Leamos el di\u00e1logo entre la madre y el hijo, y c\u00f3mo resolvieron el problema del diferente aspecto f\u00edsico de Esa\u00fa, en los vers\u00edculos 9 al 17, <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abVe ahora al reba\u00f1o y tr\u00e1eme de all\u00ed dos de los mejores cabritos de las cabras, y yo preparar\u00e9 con ellos un buen guisado para tu padre como a \u00e9l le gusta. Entonces se lo llevar\u00e1s a tu padre, que comer\u00e1, para que te bendiga antes de su muerte. Y Jacob dijo a su madre Rebeca: He aqu\u00ed, Esa\u00fa mi hermano es hombre velludo, y yo soy lampi\u00f1o. Quiz\u00e1 mi padre me palpe, y entonces ser\u00e9 para \u00e9l un enga\u00f1ador, y traer\u00e9 sobre m\u00ed una maldici\u00f3n y no una bendici\u00f3n. Pero su madre le respondi\u00f3: Caiga sobre m\u00ed tu maldici\u00f3n, hijo m\u00edo; solamente obed\u00e9ceme, y ve y tr\u00e1emelos. Y \u00e9l fue, los tom\u00f3 y los trajo a su madre; y su madre hizo un buen guisado, como a su padre le gustaba. Entonces Rebeca tom\u00f3 las mejores vestiduras de Esa\u00fa, su hijo mayor, que ten\u00eda en la casa, y visti\u00f3 a Jacob, su hijo menor; le puso las pieles de los cabritos sobre las manos y sobre la parte lampi\u00f1a del cuello, y puso el guisado y el pan que hab\u00eda hecho en manos de su hijo Jacob.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La preparaci\u00f3n de la trama no pudo ser m\u00e1s minuciosa, y Jacob estuvo listo para entrevistarse con su padre utilizando m\u00e9todos fraudulentos con los cuales Dios, por supuesto,  no ten\u00eda nada que ver. Continuaremos leyendo el relato B\u00edblico que, en el pr\u00f3ximo p\u00e1rrafo nos relata c\u00f3mo<\/p>\n<h3 class='estudio'>La intriga tuvo \u00e9xito y Jacob enga\u00f1\u00f3 a su padre<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos, en primer lugar, los vers\u00edculos 18 al 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces \u00e9l fue a su padre, y dijo: Padre m\u00edo. Y \u00e9ste respondi\u00f3: Aqu\u00ed estoy. \u00bfQui\u00e9n eres, hijo m\u00edo? Y Jacob dijo a su padre: Soy Esa\u00fa tu primog\u00e9nito. He hecho lo que me dijiste. Lev\u00e1ntate, te ruego. Si\u00e9ntate y come de mi caza para que me bendigas. E Isaac dijo a su hijo: \u00bfC\u00f3mo es que la has encontrado tan pronto, hijo m\u00edo? Y \u00e9l respondi\u00f3: Porque el Se\u00f1or tu Dios hizo que as\u00ed me acaeciera.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta sorprendente aqu\u00ed la utilizaci\u00f3n del nombre de Dios por parte de Jacob. Esto me lleva a a\u00f1adir una breve reflexi\u00f3n sobre la importancia que tiene este asunto en la actualidad, en la que el comportamiento privado y p\u00fablico de los cristianos se halla bajo el escrutinio de otros. De acuerdo con los principios \u00e9ticos de las Sagradas Escrituras, no existe tal cosa como una \u00bb piadosa \u00bb utilizaci\u00f3n de m\u00e9todos dudosos o que impliquen enga\u00f1o u ocultamiento, por m\u00e1s meritorios que puedan parecer los motivos o fines. Aqu\u00ed se aplica, una vez m\u00e1s, la conocida expresi\u00f3n de que el fin no justifica los medios. No se puede manipular ni utilizar indebidamente el nombre de Dios, para encubrir o maquillar conductas claramente no aprobadas por la Palabra de Dios. Volvamos al relato de aquel lamentable encuentro y leamos los vers\u00edculos 21 al 29:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abIsaac entonces dijo a Jacob: Te ruego que te acerques para palparte, hijo m\u00edo, a ver si en verdad eres o no mi hijo Esa\u00fa. Jacob se acerc\u00f3 a Isaac su padre, y \u00e9l lo palp\u00f3, y dijo: La voz es la voz de Jacob, pero las manos son las manos de Esa\u00fa. Y no lo reconoci\u00f3 porque sus manos eran velludas como las de su hermano Esa\u00fa; y lo bendijo. Y le pregunt\u00f3: \u00bfEres en verdad mi hijo Esa\u00fa? Y \u00e9l respondi\u00f3: Yo soy. Entonces dijo: S\u00edrveme, y comer\u00e9 de la caza de mi hijo para que yo te bendiga. Y le sirvi\u00f3, y comi\u00f3; le trajo tambi\u00e9n vino, y bebi\u00f3. Y su padre Isaac le dijo: Te ruego que te acerques y me beses, hijo m\u00edo. Y \u00e9l se acerc\u00f3 y le bes\u00f3; y al notar el olor de sus vestidos, lo bendijo, diciendo:  He aqu\u00ed, el olor de mi hijo es como el aroma de un campo que el Se\u00f1or ha bendecido, Dios te d\u00e9, pues, del roc\u00edo del cielo, y de la grosura de la tierra, y abundancia de grano y de mosto. S\u00edrvante pueblos, y p\u00f3strense ante ti naciones; s\u00e9 se\u00f1or de tus hermanos, e incl\u00ednense ante ti los hijos de tu madre. Malditos los que te maldigan, y benditos los que te bendigan.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Isaac estaba transmitiendo a Jacob la heredad de la promesa, es decir,  la bendici\u00f3n que \u00e9l hab\u00eda recibido de su padre Abraham, la promesa que Dios hab\u00eda dado a Abraham. Es interesante observar que tal bendici\u00f3n, como Dios hab\u00eda indicado anteriormente, ya pertenec\u00eda a Jacob. Dios bendecir\u00eda a Jacob pero no aceptar\u00eda el fraude, el enga\u00f1o utilizado para obtener la bendici\u00f3n. Continuemos leyendo el pr\u00f3ximo p\u00e1rrafo, los vers\u00edculos 30 al 40, en el relato de c\u00f3mo<\/p>\n<h3 class='estudio'>La intriga fue descubierta cuando Esa\u00fa regres\u00f3<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY sucedi\u00f3 que tan pronto como Isaac hab\u00eda terminado de bendecir a Jacob, y apenas hab\u00eda salido Jacob de la presencia de su padre Isaac, su hermano Esa\u00fa lleg\u00f3 de su cacer\u00eda. Y tambi\u00e9n \u00e9l hizo un buen guisado y lo trajo a su padre, y le dijo: Lev\u00e1ntese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que t\u00fa me bendigas. Y su padre Isaac le dijo: \u00bfQui\u00e9n eres? Y \u00e9l respondi\u00f3: Soy tu hijo, tu primog\u00e9nito Esa\u00fa. Y tembl\u00f3 Isaac con estremecimiento muy grande, y dijo: \u00bfQui\u00e9n fue entonces el que trajo caza, antes que t\u00fa vinieras, y me la trajo y yo com\u00ed de todo, y le bendije? S\u00ed, y bendito ser\u00e1. Al o\u00edr Esa\u00fa las palabras de su padre, clam\u00f3 con un grande y amargo clamor, y dijo a su padre: \u00a1Bend\u00edceme, bend\u00edceme tambi\u00e9n a m\u00ed, padre m\u00edo! Y \u00e9l respondi\u00f3: Tu hermano vino con enga\u00f1o, y se ha llevado tu bendici\u00f3n. Y Esa\u00fa dijo: Con raz\u00f3n se llama Jacob, pues me ha suplantado estas dos veces. Me quit\u00f3 mi primogenitura, y he aqu\u00ed, ahora me ha quitado mi bendici\u00f3n. Y a\u00f1adi\u00f3: \u00bf No has reservado una bendici\u00f3n para m\u00ed? Pero Isaac respondi\u00f3, y dijo a Esa\u00fa: He aqu\u00ed, yo le he puesto por se\u00f1or tuyo, y le he dado por siervos a todos sus parientes; y con grano y mosto le he sustentado. En cuanto a ti \u00bfqu\u00e9 har\u00e9, pues, hijo m\u00edo? Y Esa\u00fa dijo a su padre: \u00bfNo tienes m\u00e1s que una bendici\u00f3n, padre m\u00edo? Bend\u00edceme, bend\u00edceme tambi\u00e9n a m\u00ed, padre m\u00edo. Y Esa\u00fa alz\u00f3 su voz y llor\u00f3. Entonces su padre Isaac respondi\u00f3, y le dijo: He aqu\u00ed, lejos de la fertilidad de la tierra ser\u00e1 tu morada, y lejos del roc\u00edo que baja del cielo. Por tu espada vivir\u00e1s, y a tu hermano servir\u00e1s; mas acontecer\u00e1 que cuando te impacientes, arrancar\u00e1s su yugo de tu cerviz.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Seg\u00fan la narraci\u00f3n, en el oportunismo de Jacob funcion\u00f3 tambi\u00e9n el factor tiempo, pues apenas sali\u00f3 \u00e9ste, entr\u00f3 Esa\u00fa. Una coincidencia de ambos en este episodio hubiese resultado tr\u00e1gica. En esto podemos ver la intervenci\u00f3n de Dios, que evit\u00f3 as\u00ed que uno de los hermanos hubiera sido puerto por el otro, y que ese otro se convirtiese en homicida de su hermano. Y la reacci\u00f3n de dolor de Esa\u00fa fue comprensible, aunque debamos preguntarnos si su profunda tristeza se deb\u00eda solamente a la p\u00e9rdida de los beneficios materiales de aquella bendici\u00f3n, o si, en alguna medida, le afectaban tambi\u00e9n las implicaciones espirituales incluidas en la bendici\u00f3n. El escritor de la ep\u00edstola a los Hebreos, comentando este incidente en el cap\u00edtulo 12:17,  y refiri\u00e9ndose a Esa\u00fa, dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque sab\u00e9is que a\u00fan despu\u00e9s, cuando quiso heredar la bendici\u00f3n, fue rechazado, pues no hall\u00f3 ocasi\u00f3n para el arrepentimiento, aunque la busc\u00f3 con l\u00e1grimas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed quiz\u00e1s pueda interpretarse que su arrepentimiento no fue completamente sincero, sino m\u00e1s bien la expresi\u00f3n de una frustraci\u00f3n por las consecuencias del enga\u00f1o que hab\u00eda sufrido. De todos modos, Isaac pronunci\u00f3 para \u00e9l una bendici\u00f3n relacionada con su futuro, que finalizaba con una nota positiva, ya que la sumisi\u00f3n ante su hermano Jacob no ser\u00eda para siempre. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n hemos de observar en los siguientes cap\u00edtulos que la bendici\u00f3n a Jacob no implicaba una vida de bienestar ni carente de problemas. Su car\u00e1cter tampoco cambi\u00f3 repentinamente al recibir esta bendici\u00f3n, sino que fue evolucionando en las sucesivas experiencias por las que Dios le fue llevando, y por haber tenido que sufrir las consecuencias de su enga\u00f1o.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos, pues, en el \u00faltimo p\u00e1rrafo del cap\u00edtulo, en los vers\u00edculos 41 al 46, el relato de c\u00f3mo <\/p>\n<h3 class='estudio'>Rebeca envi\u00f3 a Jacob a Lab\u00e1n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para librarle de la ira de su hermano Esa\u00fa:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEsa\u00fa, pues, guard\u00f3 rencor a Jacob a causa de la bendici\u00f3n con que su padre le hab\u00eda bendecido; y Esa\u00fa se dijo: Los d\u00edas de luto por m\u00ed padre est\u00e1n cerca; entonces matar\u00e9 a mi hermano Jacob. Cuando las palabras de Esa\u00fa, su hijo mayor, le fueron comunicadas a Rebeca, envi\u00f3 a llamar a Jacob, su hijo menor, y le dijo: Mira, en cuanto a ti, tu hermano Esa\u00fa se consuela con la idea de matarte. Ahora pues, hijo m\u00edo, obedece mi voz; lev\u00e1ntate y huye a Har\u00e1n, a casa de mi hermano Lab\u00e1n. Y qu\u00e9date con \u00e9l algunos d\u00edas hasta que se calme el furor de tu Hermano; hasta que la ira de tu hermano contra ti se calme, y olvide lo que le hiciste. Entonces enviar\u00e9 y te traer\u00e9 de all\u00e1. \u00bfPor qu\u00e9 he de sufrir la p\u00e9rdida de vosotros dos en un mismo d\u00eda? Y Rebeca dijo a Isaac: Estoy cansada de vivir a causa de las hijas de Het; si Jacob toma mujer de las hijas de Het, como \u00e9stas, de las hijas de esta tierra, \u00bfpara qu\u00e9 me servir\u00e1 la vida?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed hemos podido ver a la madre tomando este asunto en sus manos. Recordemos que Esa\u00fa se hab\u00eda casado con mujeres paganas, lo cual hab\u00eda tra\u00eddo gran aflicci\u00f3n al hogar. En vista de aquella situaci\u00f3n, Rebeca encontr\u00f3 un motivo para convencer a Isaac de la conveniencia de que Jacob saliese de all\u00ed, para evitar que cometiese el mismo error. De esa manera, en realidad, le estaba protegiendo de su hermano Esa\u00fa.  Lejos estaba de imaginar hasta qu\u00e9 punto pagar\u00eda ella las consecuencias de su propia actuaci\u00f3n en este asunto. Nunca volver\u00eda a ver a su hijo Jacob; le envi\u00f3 fuera de su casa con la intenci\u00f3n de mantenerle ausente por un tiempo breve, que en realidad se convertir\u00eda en un largo per\u00edodo de tiempo, nada menos que veinte a\u00f1os y, durante ese per\u00edodo, ella morir\u00eda. Y Jacob regresar\u00eda para el funeral de su padre, pero nunca volver\u00eda a ver a su madre. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un detalle interesante es que Rebeca estaba enviando a su hijo favorito a la casa de su hermano Lab\u00e1n, precisamente al lugar en que Jacob tendr\u00eda que aprender dur\u00edsimas lecciones, ya que experimentar\u00eda en carne propia los malos resultados de su fraude, y el duradero y amargo fruto de su car\u00e1cter enga\u00f1oso. Crey\u00f3 ser muy astuto pero, durante muchos a\u00f1os, tendr\u00eda que soportar que su t\u00edo Lab\u00e1n, que le superaba en inteligencia, controlase su vida con enga\u00f1os y artima\u00f1as. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, volviendo a la secuencia final del relato, podemos imaginarnos c\u00f3mo habr\u00e1n sido aquellos a\u00f1os de la vida de Rebeca, al considerar el poco aprecio de su hijo Esa\u00fa a causa de este episodio. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Concluimos nuestro programa resaltando la amargura y el tiempo malgastado, o perdido, que resultan de actuar con incredulidad ante la Palabra y las promesas de Dios, obrando impulsivamente y en contra de los planes de Dios. Ciertamente, cada uno de los personajes que  hoy hemos considerado permanece en la historia B\u00edblica, entre otras cosas, como un recordatorio de aquellas palabras del ap\u00f3stol Pablo en su carta a los G\u00e1latas, cap\u00edtulo 6:7,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo os dej\u00e9is enga\u00f1ar, de Dios nadie se burla; pues todo lo que el hombre siembre, eso tambi\u00e9n segar\u00e1.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>G\u00e9nesis 27 Este cap\u00edtulo nos relata c\u00f3mo Jacob y Rebeca se confabularon para obtener de Isaac la bendici\u00f3n para Jacob que era, en realidad, la bendici\u00f3n que Isaac ten\u00eda reservada para Esa\u00fa. Jacob anhelaba recibir esa bendici\u00f3n de su padre. 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