{"id":7787,"date":"2016-03-07T20:03:03","date_gmt":"2016-03-08T01:03:03","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-317-55\/"},"modified":"2016-03-07T20:03:03","modified_gmt":"2016-03-08T01:03:03","slug":"estudio-biblico-de-genesis-317-55","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-317-55\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de G\u00e9nesis 31:7-55"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>G\u00e9nesis 31:7-55<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro programa anterior, comenzamos el cap\u00edtulo 31 comentando que Dios estaba preparando las circunstancias para que Jacob y su familia saliesen de casa de Lab\u00e1n. Las relaciones entre Jacob y Lab\u00e1n se hab\u00edan enfriado y llegaron a su punto m\u00e1s bajo en una atm\u00f3sfera de abierta desconfianza. Jacob reuni\u00f3 en un lugar aparte a Raquel y a Lea para exponerles la situaci\u00f3n. Reanudamos, pues el relato B\u00edblico con aquella entrevista, leyendo los vers\u00edculos 7 al 12<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo obstante vuestro padre me ha enga\u00f1ado, y ha cambiado mi salario diez veces; Dios, sin embargo, no le ha permitido perjudicarme. Si \u00e9l dec\u00eda: Las moteadas ser\u00e1 tu salario, entonces todo el reba\u00f1o par\u00eda moteadas; y si dec\u00eda: Las rayadas ser\u00e1n tu salario, entonces todo el reba\u00f1o par\u00eda rayadas. De esta manera Dios ha quitado el reba\u00f1o a vuestro padre y me lo ha dado a m\u00ed. Y sucedi\u00f3 que por el tiempo cuando el reba\u00f1o estaba en celo, alc\u00e9 los ojos y vi en sue\u00f1os; y he aqu\u00ed, los machos cabr\u00edos que cubr\u00edan las hembras eran rayados, moteados y abigarrados. Entonces el \u00e1ngel de Dios me dijo en el sue\u00f1o: Jacob; y yo respond\u00ed: Heme aqu\u00ed. Y \u00e9l dijo: Levanta ahora los ojos y ve que todos los machos cabr\u00edos que est\u00e1n cubriendo las hembras son rayados, moteados y abigarrados, pues yo he visto todo lo que Lab\u00e1n te ha hecho.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con respecto a aquel incidente de las rayas que aparecieron en el ganado que se estaba reproduciendo, en nuestro programa anterior planteamos el Tema de si hab\u00eda o no respuestas satisfactorias a este asunto relacionado, desde un punto de vista natural, con factores gen\u00e9ticos. Tambi\u00e9n dijimos que el relato de este cap\u00edtulo 31, arrojar\u00eda m\u00e1s luz sobre el Tema. En efecto, en el pasaje reci\u00e9n le\u00eddo, Jacob manifest\u00f3 que Dios hab\u00eda actuado sobre el reba\u00f1o para que \u00e9l recibiese justamente lo que le correspond\u00eda y fue el \u00e1ngel de Dios quien se lo confirm\u00f3. Lo que no sabemos, es c\u00f3mo obr\u00f3 Dios este milagro, es decir, si obr\u00f3 controlando factores gen\u00e9ticos o si actu\u00f3 de otra manera. Simplemente, lo aceptamos como una intervenci\u00f3n milagrosa m\u00e1s de las numerosas que nos relatan tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 13 al 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abYo soy el Dios de Betel, donde tu ungiste un pilar, donde me hiciste un voto. Lev\u00e1ntate ahora, sal de esta tierra, y vuelve a la tierra donde naciste. Y Raquel y Lea respondieron, y le dijeron: \u00bfTenemos todav\u00eda nosotras parte o herencia alguna en la casa de nuestro padre? \u00bfNo nos ha tratado como extranjeras? Pues nos ha vendido, y tambi\u00e9n ha consumido por completo el precio de nuestra compra. Ciertamente, toda la riqueza que Dios ha quitado de nuestro padre es nuestra y de nuestros hijos; ahora pues, todo lo que Dios te ha dicho, hazlo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este p\u00e1rrafo, Dios manifest\u00f3 a Raquel y a Lea que Dios se le hab\u00eda presentado como el Dios que le hab\u00eda aparecido en Betel, cuando hu\u00eda de su hogar. Como vemos la actitud de ellas fue de aceptaci\u00f3n a la revelaci\u00f3n y a la voluntad de Dios. Finalmente, los vers\u00edculos 17 al 21 nos relatan c\u00f3mo<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jacob huy\u00f3 de Har\u00e1n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Jacob se levant\u00f3, mont\u00f3 a sus hijos y a sus mujeres en los camellos, y puso en camino todo su ganado y todas las posesiones que hab\u00eda acumulado, el ganado adquirido que hab\u00eda acumulado en Pad\u00e1n-aram, para ir a Isaac su padre, en la tierra de Cana\u00e1n. Y mientras Lab\u00e1n hab\u00eda ido a trasquilar las ovejas, Raquel rob\u00f3 los \u00eddolos dom\u00e9sticos que eran de su padre. Y Jacob enga\u00f1\u00f3 a Lab\u00e1n arameo al no informarle que hu\u00eda. Huy\u00f3, pues, con todo lo que ten\u00eda; y se levant\u00f3, cruz\u00f3 el r\u00edo Eufrates y se dirigi\u00f3 hacia la regi\u00f3n monta\u00f1osa de Galaad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed volvemos a comprobar que en la casa de Lab\u00e1n predominaba la idolatr\u00eda y no era el lugar m\u00e1s apropiado para que se formasen los hijos de Jacob. Nos llama la atenci\u00f3n que Raquel misma compartiese aquellas nociones tan primitivas de la deidad, y se sintiese tan apegada a aquellos \u00eddolos que se quiso llevar, quiz\u00e1s para asegurarse protecci\u00f3n para el peligroso viaje a Palestina. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato que sigue nos detalla como<\/p>\n<h3 class='estudio'>Lab\u00e1n alcanz\u00f3 a Jacob<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero antes,  Dios intervino durante la persecuci\u00f3n apareci\u00e9ndose a Lab\u00e1n. Leamos los vers\u00edculos 22 al 30,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY al tercer d\u00eda, cuando informaron a Lab\u00e1n que Jacob hab\u00eda hu\u00eddo, tom\u00f3 a sus parientes consigo y lo persigui\u00f3 por siete d\u00edas; y lo alcanz\u00f3 en los montes de Galaad. Pero Dios vino a Lab\u00e1n arameo en sue\u00f1os durante la noche, y le dijo: Gu\u00e1rdate que no hables a Jacob ni bien ni mal. Alcanz\u00f3, pues, Lab\u00e1n a Jacob. Y Jacob hab\u00eda plantado su tienda en la regi\u00f3n monta\u00f1osa, y Lab\u00e1n y sus parientes acamparon en los montes de Galaad. Entonces Lab\u00e1n dijo a Jacob: \u00bfQu\u00e9 has hecho, enga\u00f1\u00e1ndome y llev\u00e1ndote a mis hijas como si fueran cautivas de guerra? \u00bfPor qu\u00e9 huiste en secreto y me enga\u00f1aste, y no me avisaste para que yo pudiera despedirte con alegr\u00eda y cantos, con panderos y liras? \u00bfPor qu\u00e9 no me has permitido besar a mis hijos y a mis hijas? En esto has obrado neciamente. Tengo poder para hacerte da\u00f1o, pero anoche el Dios de tu padre me habl\u00f3 diciendo: Gu\u00e1rdate de hablar nada con Jacob ni bueno ni malo. Y ahora, ciertamente te has marchado porque a\u00f1orabas mucho la casa de tu padre; pero \u00bfpor qu\u00e9 robaste mis dioses?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de maquillar todo su resentimiento con supuestos motivos sentimentales de celebraciones de despedida abord\u00f3, finalmente, el Tema del robo de los \u00eddolos, que Jacob ignoraba, como vemos en la respuesta de \u00e9ste, quien justific\u00f3 su hu\u00edda con las palabras detalladas en los vers\u00edculos 31 y 32: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Jacob respondi\u00f3, y dijo a Lab\u00e1n: Porque tuve miedo, pues dije: No sea que me quites a tus hijas a la fuerza. Pero aquel con quien encuentres tus dioses, no vivir\u00e1. En presencia de nuestros parientes indica lo que es tuyo entre mis cosas y ll\u00e9vatelo. Pues Jacob no sab\u00eda que Raquel los hab\u00eda robado.\u00bb <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El robo afect\u00f3 a Lab\u00e1n m\u00e1s de lo que su hija pudo imaginar, ya que su padre debi\u00f3 creer que la posesi\u00f3n los \u00eddolos de la casa implicaba liderazgo sobre la familia con efectos hereditarios. Lab\u00e1n no conceb\u00eda  que tales derechos pasasen a manos de Jacob quien, en opini\u00f3n de Lab\u00e1n ya se estaba llevando demasiado. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y ante la operaci\u00f3n de b\u00fasqueda de Lab\u00e1n, observamos que su hija hab\u00eda heredado, al menos, algo de la inteligencia de su padre. Veamos que sucedi\u00f3, leyendo los vers\u00edculos 33 al 35:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntr\u00f3 entonces Lab\u00e1n en la tienda de Jacob, en la tienda de Lea y en la tienda de las dos siervas, pero no los encontr\u00f3. Despu\u00e9s sali\u00f3 de la tienda de Lea y entr\u00f3 en la tienda de Raquel. Y Raquel hab\u00eda tomado los \u00eddolos dom\u00e9sticos y los hab\u00eda puesto en los aparejos del camello, y se hab\u00eda sentado sobre ellos. Y Lab\u00e1n busc\u00f3 por toda la tienda, pero no los encontr\u00f3. Y ella dijo a su padre: No se enoje mi se\u00f1or porque no pueda levantarme delante de ti, pues estoy con lo que es com\u00fan entre las mujeres. Y \u00e9l busc\u00f3, pero no encontr\u00f3 los \u00eddolos dom\u00e9sticos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato contin\u00faa con una apasionada declaraci\u00f3n de Jacob en defensa de su conducta  durante veinte a\u00f1os de conducta leal y entrega absoluta a su trabajo. Leamos, pues, los vers\u00edculos 36 al 42,que leeremos sin interrupci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces se enoj\u00f3 Jacob y ri\u00f1\u00f3 con Lab\u00e1n; y respondiendo Jacob, dijo a Lab\u00e1n: \u00bfCu\u00e1l es mi transgresi\u00f3n? \u00bfCu\u00e1l es mi pecado para que tan enardecidamente me hayas perseguido? Aunque has buscado en todos mis enseres, \u00bfqu\u00e9 has hallado de todos los enseres de tu casa? Ponlo delante de mis parientes y de tus parientes para que ellos juzguen entre nosotros dos. Estos veinte a\u00f1os yo he estado contigo; tus ovejas y tus cabras no han abortado, ni yo he comido los carneros de tus reba\u00f1os. No te tra\u00eda lo despedazado por las fieras; yo cargaba con la p\u00e9rdida. Tu lo demandabas de mi mano, tanto lo robado de d\u00eda como lo roba de de noche. Estaba yo que de d\u00eda el calor me consum\u00eda y de noche la helada, y el sue\u00f1o hu\u00eda de mis ojos. Estos veinte a\u00f1os he estado en tu casa; catorce a\u00f1os te serv\u00ed por tus dos hijas, y seis por tu reba\u00f1o, y diez veces cambiaste mi salario. Si el Dios de mi padre, Dios de Abraham, y temor de Isaac, no hubiera estado conmigo, ciertamente me hubieras enviado ahora con las manos vac\u00edas. Pero Dios ha visto mi aflicci\u00f3n y la labor de mis manos, y anoche hizo justicia.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como vemos, esta elocuente apelaci\u00f3n finaliz\u00f3 con un reconocimiento del cuidado del Dios  de la promesa, quien le protegi\u00f3 fielmente durante ese per\u00edodo de aflicci\u00f3n y abusos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los vers\u00edculos 43 y 44 nos muestran como  <\/p>\n<h3 class='estudio'>Jacob y Lab\u00e1n hicieron un pacto en Mizpa<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abRespondi\u00f3 Lab\u00e1n y dijo a Jacob: Las hijas son mis hijas, y los hijos mis hijos, y los reba\u00f1os mis reba\u00f1os, y todo lo que ves es m\u00edo. \u00bfPero qu\u00e9 puedo yo hacer hoy a \u00e9stas mis hijas, o a sus hijos que ellas dieron a luz? Ahora bien, ven, hagamos un pacto tu y yo y que sirva de testimonio entre t\u00fa y yo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los \u00faltimos vers\u00edculos de este cap\u00edtulo, del 46 al 55,  nos muestran algunos detalles de aquel acuerdo. Siguiendo la costumbre de aquel pueblo, pronunciaron los t\u00e9rminos del pacto que regular\u00eda sus relaciones mutuas y que somet\u00edan a la aprobaci\u00f3n de Dios, erigiendo un monumento conmemorativo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al llegar este momento en la vida de Jacob resulta inevitable hacer una reflexi\u00f3n sobre su vida hasta este momento. Aqu\u00ed tenemos a un hombre astuto que se consider\u00f3 capaz de actuar con una conducta mala, en contra de los principios divinos y de toda \u00e9tica humana, y pens\u00f3 que eludir\u00eda las consecuencias de su comportamiento. Dios le mostr\u00f3 que lo que una persona sembrara, eso mismo cosechar\u00eda y que tal principio se cumpl\u00eda invariablemente. Jacob hab\u00eda evitado someterse a Dios en su hogar, y despu\u00e9s tuvo que someterse a su t\u00edo. Jacob hab\u00eda ido a casa de Lab\u00e1n para recibir con dignidad una esposa, pero fue convertido en un siervo, porque Dios respetaba los derechos de un primog\u00e9nito. Jacob  hab\u00eda enga\u00f1ado a su propio padre, y fue \u00e9l mismo enga\u00f1ado por su suegro. Jacob, el hijo menor, se hizo pasar por el mayor y m\u00e1s tarde en su vida descubri\u00f3 que hab\u00eda recibido la hija mayor como esposa, cuando pens\u00f3 que estaba recibiendo a la menor. El revel\u00f3 tener el car\u00e1cter de un verdadero mercenario por la manera en que obtuvo la bendici\u00f3n de la primogenitura, permitiendo que su madre cubriese sus manos con pieles de cabritos para enga\u00f1ar a su padre Isaac y hacerle creer que era su hermano Esa\u00fa. Sin embargo, al pasar los a\u00f1os,  sus propios hijos le enga\u00f1aron a \u00e9l, de forma muy parecida, pues mataron un cabrito y con su sangre mancharon las ropas de colores de su hijo Jos\u00e9, para hacerle creer que hab\u00eda muerto. Jacob hab\u00eda enga\u00f1ado a su padre fingiendo ser su hijo preferido y, finalmente, ser\u00eda enga\u00f1ado en relaci\u00f3n con Jos\u00e9, su hijo favorito. Realmente, todo lo que el hombre siembre, eso mismo tambi\u00e9n segar\u00e1.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos lo que le sucedi\u00f3 a Jacob en Betel, cuando lleg\u00f3 all\u00ed como un joven, huyendo de su casa y pensando que pod\u00eda huir de Dios. En aquel remoto lugar Dios se le hab\u00eda aparecido en sue\u00f1os para prometerle que su presencia le acompa\u00f1ar\u00eda siempre y en todo lugar. Y Jacob, por su parte, prometi\u00f3 reconocerle como su Se\u00f1or y su Dios, a partir de aquel momento<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n otro gran personaje del Antiguo Testamento, el rey David, descubrir\u00eda que resultaba imposible evadirse de la presencia de Dios. En uno de sus Salmos, el 139, vers\u00edculos 7 al 10, dijo lo siguiente:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfA d\u00f3nde huir\u00e9 de tu Esp\u00edritu, o a d\u00f3nde huir\u00e9 de tu presencia? Si subo a los cielos, he aqu\u00ed, all\u00ed est\u00e1s t\u00fa; si en el Seol preparo mi lecho, all\u00ed est\u00e1s t\u00fa. Si tomo las alas del alba, y si habito en lo m\u00e1s remoto del mar, a\u00fan all\u00ed me guiar\u00e1 tu mano, y me asir\u00e1 tu diestra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta interesante observar que, tanto Jacob como el rey David, cada uno en su momento y circunstancia,  reaccionaron de forma parecida cuando tuvieron una experiencia real y dram\u00e1tica de la presencia de Dios. As\u00ed como Jacob en Betel, hab\u00eda reaccionado reconociendo a Dios como el Se\u00f1or de su vida, el rey David, al sentir la inmensidad de la presencia y cercan\u00eda de Dios, finaliz\u00f3 el conocido Salmo 139 con una actitud de entrega, con una apertura total a su Creador. Estas fueron sus palabras:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEscudr\u00ed\u00f1ame, oh Dios, y conoce mi coraz\u00f3n: pru\u00e9bame y conoce mis inquietudes. Y ve si hay en mi camino malo, y gu\u00edame en el camino eterno.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evidentemente se trata de un sincero examen personal, un humilde reconocimiento de la posibilidad de cometer errores, un deseo de experimentar la gu\u00eda de Dios para evitarlos y una actitud de disponibilidad y obediencia a los planes de Aquel que nos ha creado y mejor nos conoce, y que quiere hacer posible en cada uno de nosotros, la realidad de una vida de relaci\u00f3n con El, una vida de calidad, significativa en este mundo y que trascienda esta experiencia humana  para proyectarse en la eternidad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>G\u00e9nesis 31:7-55 En nuestro programa anterior, comenzamos el cap\u00edtulo 31 comentando que Dios estaba preparando las circunstancias para que Jacob y su familia saliesen de casa de Lab\u00e1n. 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