{"id":7789,"date":"2016-03-07T20:03:08","date_gmt":"2016-03-08T01:03:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-331-20\/"},"modified":"2016-03-07T20:03:08","modified_gmt":"2016-03-08T01:03:08","slug":"estudio-biblico-de-genesis-331-20","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-331-20\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de G\u00e9nesis 33:1-20"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>G\u00e9nesis 33<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el cap\u00edtulo anterior, el relato B\u00edblico nos llev\u00f3 a examinar el encuentro entre Dios y Jacob, que fue el momento culminante en la vida de Jacob. Durante aquella noche, un hombre luch\u00f3 con \u00e9l. M\u00e1s exactamente, fue el hombre el que luch\u00f3 y no Jacob. El patriarca no estaba precisamente buscando con qui\u00e9n luchar. Acababa de dejar a sus espaldas a su t\u00edo Lab\u00e1n, de cuyo aprecio no gozaba y frente a \u00e9l, se acercaba su hermano Esa\u00fa. La \u00faltima vez que hab\u00eda estado cerca de su hermano, hac\u00eda unos 20 a\u00f1os, fue en su propia casa, cuando acababa de enga\u00f1ar a su padre Isaac haci\u00e9ndose pasar por Esa\u00fa para obtener la bendici\u00f3n de la primogenitura, Y hab\u00eda tenido que huir a causa de las amenazas de su hermano. As\u00ed que en esta ocasi\u00f3n Jacob no estaba en una posici\u00f3n como para buscar otro adversario. En consecuencia aquel hombre tom\u00f3 la iniciativa en la lucha, convirti\u00e9ndose en el agresor. Se trataba, como ya hemos opinado oportunamente, del \u00e1ngel del Se\u00f1or, es decir, de una aparici\u00f3n de Jesucristo en los tiempos del Antiguo Testamento, antes de su llegada a este mundo. Jacob hab\u00eda ofrecido una tenaz resistencia en aquel combate, hasta que el toque de Dios le paraliz\u00f3, Reconociendo, al fin, a su contrincante, Jacob se aferr\u00f3 a \u00c9l hasta que le bendijo. A partir de aquel encuentro, comenzaremos a ver un cambio en su vida y al seguir en este cap\u00edtulo 33 el desarrollo de su vida, nos parecer\u00e1 que estamos frente a un hombre nuevo. Es que, en realidad, era un hombre nuevo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comencemos, pues, nuestra lectura del cap\u00edtulo 33. El primer p\u00e1rrafo nos relata el momento en que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jacob se encontr\u00f3 con Esa\u00fa<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 1 al 3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY alzando Jacob los ojos mir\u00f3, y he aqu\u00ed, Esa\u00fa ven\u00eda y cuatrocientos hombres con \u00e9l. Entonces dividi\u00f3 a los ni\u00f1os entre Lea y Raquel y las dos siervas. Y puso a las siervas con sus hijos delante, y a Lea con sus hijos despu\u00e9s, y a Raquel con Jos\u00e9 en \u00faltimo lugar; y \u00e9l se les adelant\u00f3, y se inclin\u00f3 hasta el suelo siete veces hasta que lleg\u00f3 cerca de su hermano.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que para proteger a su familia, les separ\u00f3 del resto del grupo, pues aun no estaba claro si su hermano se acercaba a \u00e9l como amigo o enemigo. Este Jacob no rehuy\u00f3 el encuentro y, aunque no estaba en la plenitud de su fuerza f\u00edsica, ya que cojeaba, se adelant\u00f3  a todos ellos e inclin\u00e1ndose repetidas veces, lleg\u00f3 hasta donde Esa\u00fa se encontraba. La \u00fanica explicaci\u00f3n para su actitud valiente se encuentra en la fe controlando su conducta, fe nacida en su encuentro con Dios en Peniel. Leamos en los vers\u00edculos 4 al 7, lo que sucedi\u00f3 a continuaci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Esa\u00fa corri\u00f3 a su encuentro y lo abraz\u00f3, y ech\u00e1ndose sobre su cuello lo bes\u00f3, y lloraron. Y alz\u00f3 sus ojos y vio a las mujeres y a los ni\u00f1os, y dijo: \u00bfQui\u00e9nes son \u00e9stos que vienen contigo? Y \u00e9l respondi\u00f3: Son los hijos que Dios en su misericordia ha concedido a tu siervo. Entonces se acercaron las siervas con sus hijos, y se inclinaron. Lea tambi\u00e9n se acerc\u00f3 con sus hijos, y se inclinaron; y despu\u00e9s Jos\u00e9 se acerc\u00f3 con Raquel, y se inclinaron.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u00e9xito del encuentro super\u00f3 todas las expectativas de Jacob. Y no solo \u00e9ste hab\u00eda cambiado. La \u00faltima vez que  hab\u00edamos visto a Esa\u00fa  en nuestro relato, hab\u00eda jurado vengarse y  matar a su hermano. Es evidente que, con el paso de los a\u00f1os \u00e9l tambi\u00e9n hab\u00eda prosperado. Pero ello no explica realmente este nuevo sentimiento de afecto que ahora estaba expresando a Jacob. Solo Dios pod\u00eda haber logrado un cambio tan profundo en el coraz\u00f3n de Esa\u00fa. Y ambos lloraron, porque sin duda ten\u00edan muchos motivos para hacerlo. Luego, Jacob le present\u00f3 a toda su familia, reconociendo que hab\u00eda sido una provisi\u00f3n de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n tuvo lugar un di\u00e1logo interesante entre Esa\u00fa y Jacob. Leamos los vers\u00edculos 8 al 11:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY dijo Esa\u00fa: \u00bfQu\u00e9 te propones con toda esta muchedumbre que he encontrado? Y \u00e9l respondi\u00f3: Hallar gracia ante los ojos de mi se\u00f1or. Pero Esa\u00fa dijo: Tengo bastante, hermano m\u00edo; sea tuyo lo que es tuyo. Mas Jacob respondi\u00f3: No, te ruego que si ahora he hallado gracia ante tus ojos, tomes el presente de mi mano, porque veo tu rostro como uno ve el rostro de Dios, y favorablemente me has recibido. Acepta, te ruego, el presente que se te ha tra\u00eddo, pues Dios me ha favorecido, y porque yo tengo mucho. Y le insisti\u00f3, y \u00e9l lo acept\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La estrategia de Jacob hab\u00eda resultado innecesaria no solo por el cambio experimentado por Esa\u00fa sino porque \u00e9l mismo reconoci\u00f3 su buena situaci\u00f3n econ\u00f3mica. Y as\u00ed contemplamos esta escena incre\u00edble en otras \u00e9pocas, en que cada uno de ellos trataba de obtener algo del otro. Este era especialmente el caso de Jacob, quien  ahora revela su nuevo car\u00e1cter  rog\u00e1ndole a su hermano insistentemente que acepte sus regalos. Su gesto no es solo de cortes\u00eda sino de alegr\u00eda por la acogida dispensada por su hermano, a la vez que expresa su reconocimiento por todo lo que Dios le ha dado. El desprenderse de aquellos bienes materiales no significaba nada para Jacob, en comparaci\u00f3n con la bendici\u00f3n que acababa de recibir en su encuentro con Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto nos recuerda el caso de Zaqueo, en el Nuevo Testamento que hab\u00eda sido una persona muy apegada a los bienes materiales. Cuando el Se\u00f1or le llam\u00f3 para que descendiese del \u00e1rbol al que se hab\u00eda subido para poder verle, y entr\u00f3 con \u00e9l en su casa, a Zaqueo ya le hab\u00eda sucedido algo y ya no era el mismo que hab\u00eda subido al \u00e1rbol. Le dijo al Se\u00f1or que ya no trabajar\u00eda m\u00e1s como recaudador de impuestos, ocupaci\u00f3n que hab\u00eda desempe\u00f1ado deshonestamente al cobrar excesivamente, robando as\u00ed a la gente. Quiso no solo devolver lo cobrado indebidamente sino restituirlo cuadruplicado, adem\u00e1s de ofrecer a los pobres la mitad de sus bienes. Un tremendo cambio hab\u00eda tenido lugar en su encuentro con Jes\u00fas.  <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo a nuestro relato, diremos que result\u00f3 ciertamente notable la transformaci\u00f3n experimentada por Jacob, el mismo a quien recordamos, al principio de su historia, negociando y tratando de obtener de su hermano Esa\u00fa el derecho a la primogenitura, a cambio de un guiso de lentejas. Ahora, en su nueva \u00e9poca, ofrec\u00eda a su hermano ganado lanar y vacuno, a cambio de nada. Esa\u00fa, finalmente, acept\u00f3. En aquella tierra, rechazar un regalo que se ofrec\u00eda con insistencia, hubiera sido considerado como un insulto. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos el relato de este encuentro, leyendo los vers\u00edculos 12 al 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Esa\u00fa dijo: Pong\u00e1monos en marcha y v\u00e1monos; yo ir\u00e9 delante de ti. Pero \u00e9l le dijo: Mi se\u00f1or sabe que los ni\u00f1os son tiernos, y que debo cuidar de las ovejas y las vacas que est\u00e1n criando. Si los apuramos mucho, en un solo d\u00eda todos los reba\u00f1os morir\u00e1n. Adel\u00e1ntese ahora mi se\u00f1or a su siervo; y yo avanzar\u00e9 sin prisa, al paso del ganado que va delante de m\u00ed, y al paso de los ni\u00f1os, hasta que llegue a mi se\u00f1or en Seir. Y Esa\u00fa dijo: Perm\u00edteme dejarte parte de la gente que est\u00e1 conmigo. Pero \u00e9l dijo: \u00bfPara qu\u00e9? Halle yo gracia ante los ojos de mi se\u00f1or. Aquel mismo d\u00eda regres\u00f3 Esa\u00fa por su camino a Seir\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En aquellos tiempos, viajar sin protecci\u00f3n pod\u00eda resultar peligroso, ante la incertidumbre sobre c\u00f3mo reaccionar\u00edan los habitantes de aquella regi\u00f3n ante una caravana que inclu\u00eda a tantas personas y ganado. Esa\u00fa se ofreci\u00f3 a acompa\u00f1arle y protegerle en el viaje hasta su destino. Jacob no quiso incomodar a su hermano y quiz\u00e1s se dio cuenta de que, despu\u00e9s de todo lo que Dios hab\u00eda hecho por \u00e9l, no necesitaba otra protecci\u00f3n que la de Dios mismo. Esa\u00fa entonces insisti\u00f3 en dejarle al menos un grupo de apoyo, pero Jacob, sinti\u00e9ndose seguro, no lo consider\u00f3 necesario. Despu\u00e9s de todo, a quien hab\u00eda realmente temido era a Esa\u00fa y a su venganza. Ahora, como ese temor ya no exist\u00eda, no consider\u00f3 conveniente retener a Esa\u00fa y a sus  acompa\u00f1antes viajando con la lentitud propia de un grupo en el cual se encontraban ni\u00f1os y muchos animales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa\u00fa regres\u00f3, pues, a su casa. Volveremos a encontrarle en ocasi\u00f3n de los funerales de Isaac, su padre, cuando estudiemos el cap\u00edtulo 35. En aquella \u00e9poca, Esa\u00fa viv\u00eda en Seir, en la zona sur de Cana\u00e1n, en el valle de Ed\u00f3m. Despu\u00e9s de la muerte de su padre se traslad\u00f3 al Monte de Seir, que posteriormente Dios le entreg\u00f3 en posesi\u00f3n, como especifica el libro del Deuteronomio, cap\u00edtulo 2:5. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los vers\u00edculos finales de este cap\u00edtulo, nos cuentan que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jacob viaj\u00f3 a Siquem<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 17 al 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY Jacob sigui\u00f3 hasta Sucot, y se edific\u00f3 una casa, e hizo cobertizos para su ganado; por eso al lugar se le puso el nombre de Sucot. Y Jacob lleg\u00f3 sin novedad a la ciudad de Siquem, que est\u00e1 en la tierra de Cana\u00e1n, cuando vino de Pad\u00e1n-aram, y acamp\u00f3 frente a la ciudad. Compr\u00f3 la parcela de campo donde hab\u00eda plantado su tienda de mano de los hijos de Hamor, padre de Siquem, por cien monedas, y levant\u00f3 all\u00ed un altar, y lo llam\u00f3: El-Elohe-Israel\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resumamos los eventos m\u00e1s recientes en la vida de Jacob. Dios le hab\u00eda bendecido mientras trabajaba para Lab\u00e1n, a pesar del proceder enga\u00f1oso de su t\u00edo. Despu\u00e9s, Dios hab\u00eda intervenido ante Lab\u00e1n cuando persegu\u00eda a Jacob, para que no le causase da\u00f1o y, adem\u00e1s, hab\u00eda preparado el coraz\u00f3n de su hermano Esa\u00fa para que le recibiese amistosamente. Ahora, Jacob ten\u00eda paz en ambos frentes. Esa\u00fa no hab\u00eda querido, en un principio, recibir los regalos de su hermano porque \u00e9l mismo viv\u00eda en la abundancia. Finalmente los hab\u00eda aceptado ante su insistencia, y por cortes\u00eda. Y ambos hermanos parecieron generosos y sinceros en su reconciliaci\u00f3n. Considerando que Esa\u00fa era ya muy rico y, de todos modos, nunca hab\u00eda dado mayor valor al derecho de primogenitura, no hubo ninguna raz\u00f3n por la que no pudiera reconciliarse con su hermano gemelo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que podemos afirmar que el sol hab\u00eda comenzado a brillar sobre la vida de Jacob. Lab\u00e1n hab\u00eda sido aplacado y con Esa\u00fa se hab\u00eda reconciliado. Y todo este proceso hab\u00eda estado controlado por Dios. Si Jacob hubiera sido abandonado a su propia codicia y astucia, habr\u00eda encontrado la muerte de forma violenta. Antes de no mucho tiempo, Jacob iba a dirigir una mirada hacia atr\u00e1s, a su propia vida y al hacerlo as\u00ed, iba a comprobar que la mano de Dios hab\u00eda estado guiando los eventos de su vida, por lo cual le dar\u00eda a Dios la gloria y la honra. Sin embargo, el mal que en ciertos momentos hab\u00eda sembrado, deb\u00eda aun producir una cosecha abundante, con la aparici\u00f3n de resultados negativos, derivados de su comportamiento en el pasado. Para este hombre, se avecinaban problemas. Pero aun aprender\u00eda a apreciar m\u00e1s la gracia de Dios, que de modo soberano le guiar\u00eda a \u00e9l y su familia. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacob construy\u00f3 aqu\u00ed un altar, tal como lo hac\u00eda su abuelo Abraham, que acostumbraba a construir altares dondequiera que llegaba. En este caso de Jacob, la hermosa caracter\u00edstica de su actitud fue que identificase su nuevo nombre con el nombre de Dios. Le llamo \u00abEl-Elohe-Israel\u00bb, que significa \u00abDios, el Dios de Israel\u00bb. De esa manera reconoc\u00eda que el Se\u00f1or le hab\u00eda guiado a lo largo de todo el camino de regreso a la tierra. Esto indica el crecimiento real de un hombre que estaba apenas empezando a caminar con Dios. Este hombre se dirig\u00eda hacia Betel, pero a\u00fan no hab\u00eda llegado all\u00ed. Primeramente viaj\u00f3 a Sucot. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este programa dedicado al cap\u00edtulo 33 del libro del G\u00e9nesis, hemos dirigido una mirada retrospectiva a la vida de Jacob, uno de los personajes m\u00e1s notables del Antiguo Testamento. En medio de sus incidencias y relaciones humanas, caracterizadas por la premeditaci\u00f3n, el ejercicio de su ingenio frente al de los dem\u00e1s, la astucia y la ocultaci\u00f3n, se destacan especialmente sus encuentros con Dios y su influencia en la formaci\u00f3n de su car\u00e1cter y personalidad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A lo largo de nuestra vida tienen lugar numerosos encuentros que pueden llegar a alterar algunos h\u00e1bitos y costumbres, o a producir, incluso, modificaciones parciales en nuestra conducta, por vernos obligados a adaptarnos a nuevas situaciones de convivencia, de ocupaciones profesionales o por tener que afrontar alg\u00fan  cambio de residencia. Adem\u00e1s, el enfrentar experiencias como el sufrimiento, la cercan\u00eda de la muerte en nuestro \u00e1mbito \u00edntimo y la sensibilidad ante las injusticias, contribuyen a atemperar y a  controlar, en mayor o menor medida, las reacciones espont\u00e1neas de nuestro car\u00e1cter. Pero ninguna experiencia meramente humana puede producir un cambio decisivo o trascendental en la vida de un ser humano, que pueda compararse a las grandes consecuencias de un encuentro con Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La biograf\u00eda de este personaje, Jacob, nos ha permitido comprobar la importancia capital de la acci\u00f3n de Dios en el transcurso de su vida. Y como hemos destacado oportunamente, tuvo que cosechar lo que hab\u00eda sembrado y enfrentarse con las consecuencias de sus errores. Pero tambi\u00e9n hemos visto que la influencia de la Palabra, la Presencia misma de Dios, y Su provisi\u00f3n abundante para \u00e9l y su familia en tiempos de necesidad, fue limpiando los elementos negativos que estaban dem\u00e1s en la vida del patriarca y fue tambi\u00e9n reconstruyendo, restaurando las relaciones destruidas y sustituyendo las ambiciones humanas por otros afectos y por nuevos sentimientos de ilusi\u00f3n y esperanza. Y fue interesante ver como las facetas m\u00e1s caracter\u00edsticas de su personalidad continuaron activas hasta una etapa avanzada de su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con todo, creo que Dios permiti\u00f3 que conoci\u00e9semos su prolongada trayectoria vital para constatar c\u00f3mo act\u00faa el Se\u00f1or con los caracteres m\u00e1s conflictivos y rebeldes, y c\u00f3mo les utiliza para ser testigos ante el mundo, a pesar de s\u00ed mismos, logrando una progresiva transformaci\u00f3n de un car\u00e1cter centrado en las conveniencias materiales, el ego\u00edsmo y la ambici\u00f3n, permiti\u00e9ndole alcanzar placer en el cumplimiento de la Voluntad de Dios y un aprecio por los valores espirituales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalizamos nuestro programa de hoy, leyendo las antiguas y sabias palabras del libro de los Proverbios, que establecen un gran contraste, una gran diferencia entre la existencia humana de dos tipos opuestos de personas, cuyas vidas veremos retratadas en las p\u00e1ginas de las Sagradas Escrituras y, con frecuencia, reflejadas en la vida real, en nuestro tiempo y en nuestra sociedad. Dice el escritor del citado libro de los Proverbios, en el 4:19 y 18:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl camino de los imp\u00edos es como las tinieblas, no saben en qu\u00e9 tropiezan. Mas la senda de los justos es como la luz de la aurora, que va aumentando en resplandor hasta que es pleno d\u00eda.\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>G\u00e9nesis 33 En el cap\u00edtulo anterior, el relato B\u00edblico nos llev\u00f3 a examinar el encuentro entre Dios y Jacob, que fue el momento culminante en la vida de Jacob. Durante aquella noche, un hombre luch\u00f3 con \u00e9l. M\u00e1s exactamente, fue el hombre el que luch\u00f3 y no Jacob. 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