{"id":7790,"date":"2016-03-07T20:03:09","date_gmt":"2016-03-08T01:03:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-341-31\/"},"modified":"2016-03-07T20:03:09","modified_gmt":"2016-03-08T01:03:09","slug":"estudio-biblico-de-genesis-341-31","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-341-31\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de G\u00e9nesis 34:1-31"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>G\u00e9nesis 34<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cap\u00edtulo anterior terminaba con la reconciliaci\u00f3n y despedida de Jacob y Esa\u00fa. Jacob prosigui\u00f3 su viaje hasta llegar a Siquem. All\u00ed, frente a la ciudad, acamp\u00f3 y compr\u00f3 la finca donde hab\u00eda plantado su tienda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A la luz de los hechos que ocurrir\u00edan, un esc\u00e1ndalo y un suceso tr\u00e1gico, podemos considerar que cometi\u00f3 un grave error al establecerse en aquel lugar. El cap\u00edtulo 34 nos relata que Dina, la hija de Jacob y Lea, fue deshonrada por Siquem, hijo de Hamor heveo.  Entonces, Sime\u00f3n y Lev\u00ed, hermanos carnales de Dina, vengaron ese acto matando a todos los habitantes de la ciudad de Hamor. Esa masacre no tuvo, por supuesto, ninguna justificaci\u00f3n y fue una mancha en el honor de la familia de Jacob. Y revela el hecho de que Jacob no se alej\u00f3 demasiado r\u00e1pido cuando dej\u00f3 la casa de Lab\u00e1n en la tierra de Har\u00e1n. Entendemos por qu\u00e9 Dios quer\u00eda que \u00e9l se fuese lejos de aquel entorno. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay dos asuntos en el libro del G\u00e9nesis de los que Dios se ocup\u00f3 de una forma especial. El primero tuvo que ver con la herencia. La herencia prometida a Abraham, luego a Isaac y ahora a Jacob. Dios quer\u00eda proteger la transmisi\u00f3n de dicha herencia y no le agradaba en absoluto que se realizasen matrimonios mixtos entre mujeres del pueblo de Dios y hombres pertenecientes a los pueblos paganos que viv\u00edan a su alrededor, y viceversa. El segundo asunto importante era el entorno del individuo, lo cual ten\u00eda relevancia especialmente en la vida de Jacob, que ten\u00eda una familia numerosa, pues adem\u00e1s de sus doce hijos ten\u00eda hijas. Este relato se concentra \u00fanicamente en su hija Dina, porque ella se vio implicada en los tr\u00e1gicos incidentes que hemos citado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay a\u00fan otro factor que debemos tener en cuenta para una comprensi\u00f3n adecuada del libro del G\u00e9nesis; se trata de los problemas familiares. Hubo conflictos y problemas en la familia de Abraham, as\u00ed como en la familia de Isaac. Esa\u00fa era el hijo favorito de Isaac y Jacob, el de Rebeca, lo cual hab\u00eda lugar a situaciones muy problem\u00e1ticas en la familia de Jacob.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed fue como el detenerse en su viaje qued\u00e1ndose en Siquem por un tiempo iba a causarles a Jacob y a su familia muy graves problemas y una gran tragedia. Este es, realmente, un cap\u00edtulo triste.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jacob (o Israel, como debi\u00e9ramos llamarle) hab\u00eda edificado un altar dedicado a Dios, dando as\u00ed un testimonio p\u00fablico de quien era para \u00e9l el Dios verdadero. Hubo un cambio indudable en su vida, pero su desarrollo y consolidaci\u00f3n fueron lentos. Y hay en ello una lecci\u00f3n para nosotros. En la conversi\u00f3n a Dios, El nos adopta como hijos en su familia, en la que podemos comprender las verdades divinas porque el Esp\u00edritu Santo es nuestro maestro, y   el sometimiento a su autoridad implica un cambio. Pero el alcanzar, como cristianos, una madurez y un crecimiento espiritual,  forma parte de un proceso lento. Se trata de un crecimiento en el conocimiento de Su Palabra y de Su Voluntad, un crecimiento en la fe y  en la comuni\u00f3n con El. Y todo ello de acuerdo con el ejemplo de Jesucristo. En ese proceso, puede sucedernos como al ap\u00f3stol Pedro, que a veces tropezaba y otras ca\u00eda. Pero el continu\u00f3 desprendi\u00e9ndose de aquellas facetas de su car\u00e1cter que constitu\u00edan un estorbo, hasta que lleg\u00f3 una \u00e9poca en que se identific\u00f3 con Jesucristo hasta tal punto, que termin\u00f3 en una cruz, como su Se\u00f1or. Tenemos, pues, que reconocer que dicho crecimiento es lento en nuestras vidas y en los dem\u00e1s tambi\u00e9n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vamos, pues, a comenzar la lectura del p\u00e1rrafo en que<\/p>\n<h3 class='estudio'>Dina fue deshonrada por Siquem<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volvemos entonces al lugar en que se encontraban Jacob y su familia, acampados frente a Siquem. Dios habr\u00eda querido alejarle de aquel lugar y m\u00e1s le habr\u00eda valido continuar su viaje. Lejos estaba Jacob de imaginar el drama que se avecinaba. Leamos los vers\u00edculos 1 y 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY sali\u00f3 Dina, la hija de Lea, a quien \u00e9sta hab\u00eda dado a luz a Jacob, a visitar a las hijas de la tierra. Y cuando la vio Siquem, hijo de Hamor heveo, pr\u00edncipe de la tierra, se la llev\u00f3 y se acost\u00f3 con ella y la viol\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El acto de Siquem, al violar a Dina, fue no solo un ultraje contra la muchacha sino tambi\u00e9n un grave pecado ante Dios. Como podemos ver, ese tipo de violencia sexual no es solo un problema de nuestro tiempo pues ya se produc\u00eda en aquel entonces. Estos actos no eran episodios espor\u00e1dicos y, como veremos m\u00e1s adelante en nuestro estudio, se promulgaron leyes al respecto. Y el hecho de la violaci\u00f3n, no solo era un pecado  en aquella \u00e9poca, sino tambi\u00e9n hoy en d\u00eda. No puede encontrarse ninguna excusa ni atenuante para obligar por la fuerza a una persona a mantener relaciones sexuales. Se trata de una acci\u00f3n de horribles consecuencias, en la que las heridas f\u00edsicas son solo una parte, ya que afecta a la totalidad de la personalidad; a las emociones, pensamientos, sentimientos y sue\u00f1os. Y estos da\u00f1os alcanzan a los seres queridos y personas m\u00e1s vinculadas a la v\u00edctima.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo los vers\u00edculos 3 al 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY \u00e9l se prend\u00f3 de Dina, hija de Jacob, y am\u00f3 a la joven y le habl\u00f3 tiernamente. Entonces Siquem habl\u00f3 a su padre Hamor, diciendo: Cons\u00edgueme a esta muchacha por mujer. Y Jacob oy\u00f3 que Siquem hab\u00eda deshonrado a su hija Dina, pero sus hijos estaban con el ganado en el campo, y Jacob guard\u00f3 silencio hasta que ellos llegaran. Entonces Hamor, padre de Siquem, sali\u00f3 a donde Jacob para hablar con \u00e9l. Y los hijos de Jacob regresaron del campo al o\u00edrlo. Y aquellos hombres se entristecieron y se irritaron en gran manera porque Siquem hab\u00eda cometido una infamia en Israel acost\u00e1ndose con la hija de Jacob, pues tal cosa no debe hacerse. Pero Hamor habl\u00f3 con ellos, diciendo: El alma de mi hijo Siquem anhela a vuestra hija; os ruego que se la deis por mujer. Enlazaos con nosotros en matrimonios; dadnos vuestras hijas y tomad las nuestras para vosotros. As\u00ed morar\u00e9is con nosotros, y la tierra estar\u00e1 a vuestra disposici\u00f3n. Habitad y comerciad y adquirid propiedades en ella.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto, estamos de acuerdo que esto no debiera haber sucedido, pero ante este hecho irreversible es interesante observar que aquel joven se hab\u00eda enamorado de Dina y quer\u00eda casarse con ella. Aunque el matrimonio mixto era en s\u00ed mismo un error, parece que Dina deber\u00eda haber sido entregada como esposa a Siquem porque ello hubiera evitado un pecado mayor, de tr\u00e1gicas consecuencias. Cuando Hamor, el padre del muchacho, vino a \u00e9l, evidentemente aprobaba aquella uni\u00f3n y Jacob deber\u00eda haber cedido ya que era la mejor soluci\u00f3n dadas las circunstancias. Pero la forma en que luego se llev\u00f3 el asunto no fue, bajo ning\u00fan concepto, la mejor y Dios no la aprob\u00f3.  Observemos, leyendo los vers\u00edculos 11 y 12, que el padre de Siquem ofreci\u00f3 las correspondientes compensaciones econ\u00f3micas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDijo tambi\u00e9n Siquem al padre y a los hermanos de ella: Si hallo gracia ante vuestros ojos, os dar\u00e9 lo que me dig\u00e1is. Pedidme cuanta dote y presentes quer\u00e1is y os dar\u00e9 conforme a lo que me dig\u00e1is, pero dadme a la joven por mujer.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es el momento en que Jacob deber\u00eda haber intervenido, dada la inconveniencia de iniciar una etapa de relaci\u00f3n \u00edntima con el pueblo de aquella tierra. El deb\u00eda haber asumido el liderazgo de su familia y lo primero que deber\u00eda haber hecho era evitar que sus hijos enga\u00f1asen a Hamor y a Siquem. Sin embargo, sus hijos tomaron la iniciativa. Leamos los vers\u00edculos 13 al 17:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero los hijos de Jacob respondieron a Siquem y a su padre Hamor con enga\u00f1o, y les hablaron, porque Siquem hab\u00eda deshonrado a su hermana Dina. Y les dijeron: No podemos hacer tal cosa, dar nuestra hermana a un hombre no circuncidado, pues para nosotros eso es una deshonra. S\u00f3lo con esta condici\u00f3n os complaceremos: si os hac\u00e9is como nosotros, circuncid\u00e1ndose cada uno de vuestros varones; entonces s\u00ed os daremos nuestras hijas, y tomaremos vuestras hijas para nosotros, y moraremos con vosotros y seremos un solo pueblo. Pero si no nos escuch\u00e1is, y no os circuncid\u00e1is, entonces tomaremos a nuestra hija y nos iremos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que me desagrada de esta actitud, adem\u00e1s, es que la violaci\u00f3n, el verdadero motivo de la deshonra, o sea el pecado verdaderamente censurable es pasado por alto y los hijos de Jacob basaron su reproche en las reglas que Dios hab\u00eda establecido sobre los matrimonios con hombres no circuncidados y, por lo tanto, fingieron acceder a las peticiones de Hamor con la condici\u00f3n de que todos los hombres del pueblo se sometiesen al rito de la circuncisi\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos con nuestra lectura, con la respuesta a la propuesta de los hijos de Jacob. Leamos los vers\u00edculos 18 al 24:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY sus palabras parecieron razonables a Hamor y a Siquem, hijo de Hamor. El joven, pues, no tard\u00f3 en hacerlo porque estaba enamorado de la hija de Jacob. Y \u00e9l era el m\u00e1s respetado de toda la casa de su padre. Entonces Hamor y su hijo Siquem vinieron a la puerta de su ciudad, y hablaron a los hombres de la ciudad, diciendo: Estos hombres est\u00e1n en paz con nosotros; dejadles, pues, morar en la tierra y comerciar en ella, porque ved, la tierra es bastante amplia para ellos. Tomemos para nosotros a sus hijas por mujeres y d\u00e9mosles nuestras hijas. M\u00e1s s\u00f3lo con esta condici\u00f3n consentir\u00e1n ellos en morar con nosotros para que seamos un solo pueblo: que se circuncide todo var\u00f3n entre nosotros, como ellos est\u00e1n circuncidados. \u00bfNo ser\u00e1n nuestros su ganado y sus propiedades y todos sus animales? Consintamos s\u00f3lo en esto, y morar\u00e1n con nosotros. Y escucharon a Hamor y a su hijo Siquem todos los que sal\u00edan por la puerta de la ciudad, y fue circuncidado todo var\u00f3n: todos los que sal\u00edan por la puerta de la ciudad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las motivaciones que animaban a Hamor y a Siquem eran diversas. Hamor ten\u00eda inter\u00e9s de apropiarse,  gracias a este matrimonio y a la progresiva integraci\u00f3n entre la familia de Jacob y su propio pueblo, de las riquezas que Jacob pose\u00eda.  Por su parte, Siquem, que estaba enamorado de Dina, solo deseaba casarse con ella, lo cual en aquel momento, parec\u00eda la mejor soluci\u00f3n. Fue as\u00ed que las razones de los hijos de Jacob convencieron a los habitantes de la ciudad, que se circuncidasen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El practicar el rito de la circuncisi\u00f3n en personas que no ten\u00edan un conocimiento del significado de ese acto indicativo del pacto y de la relaci\u00f3n de Dios con su pueblo, fue un gran error. El \u00faltimo p\u00e1rrafo de este cap\u00edtulo nos relata c\u00f3mo<\/p>\n<h3 class='estudio'>Sime\u00f3n y Lev\u00ed mataron a los hombres de Hamor<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero sucedi\u00f3 que al tercer d\u00eda, cuando estaban con m\u00e1s dolor, dos hijos de Jacob, Sime\u00f3n y Lev\u00ed, hermanos de Dina, tomaron cada uno su espada y entraron en la ciudad, que estaba desprevenida, y mataron a todo var\u00f3n. Y mataron a Hamor y a su hijo Siquem a filo de espada, y tomaron a Dina de la casa de Siquem, y salieron. Despu\u00e9s los hijos de Jacob vinieron sobre los muertos y saquearon la ciudad, porque ellos hab\u00edan deshonrado a su hermana. Y se llevaron sus ovejas, sus vacas y sus asnos, y lo que hab\u00eda en la ciudad y lo que hab\u00eda en el campo; y se llevaron cautivos a todos sus peque\u00f1os y a sus mujeres, y saquearon todos sus bienes y todo lo que hab\u00eda en las casas. Entonces Jacob dijo a Sime\u00f3n y a Lev\u00ed: Me hab\u00e9is tra\u00eddo dificultades, haci\u00e9ndome odioso entre los habitantes del pa\u00eds, entre los cananeos y los ferezeos; y como mis hombres son pocos, ellos se juntar\u00e1n contra m\u00ed y me atacar\u00e1n, y ser\u00e9 destruido yo y mi casa. Pero ellos dijeron: \u00bfHab\u00eda de tratar \u00e9l a nuestra hermana como a una ramera?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed tenemos la conclusi\u00f3n y el desenlace del enga\u00f1o planeado por Sime\u00f3n y Lev\u00ed, hermanos carnales de Dina, impulsados por la pasi\u00f3n de la venganza, que les llev\u00f3 demasiado lejos, a cometer un crimen horrible. Ni la violaci\u00f3n, ni el intento de Hamor de apropiarse de las grandes riquezas que Jacob hab\u00eda acumulado en Har\u00e1n pod\u00edan, de ninguna manera, justificar la acci\u00f3n malvada y brutal de Sime\u00f3n y Lev\u00ed. Realmente, la convivencia entre aquellos pueblos resultaba imposible. Luego se a\u00f1adieron a la masacre los otros hijos de Jacob, lo cual tambi\u00e9n revela la existencia de codicia en la familia de Jacob, lo cual era censurable, especialmente por lo que habr\u00edan podido aprender en la casa de Lab\u00e1n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cabe observar aqu\u00ed un detalle importante en el car\u00e1cter de Jacob, quien revela que hab\u00eda una  faceta profundamente err\u00f3nea en su actitud. El reproch\u00f3 a Sime\u00f3n y Lev\u00ed que hubiesen manchado su reputaci\u00f3n con una mala imagen ante los pobladores de aquella tierra, pero no les reprendi\u00f3 por el tremendo pecado que acababan de cometer. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A veces nosotros tambi\u00e9n podemos caer en esa actitud, al tener una perspectiva equivocada del pecado, de la transgresi\u00f3n, en relaci\u00f3n con nuestras acciones. Ya que pensamos m\u00e1s bien en los efectos o consecuencias que una acci\u00f3n u omisi\u00f3n nuestra vaya a provocar y nos preocupa m\u00e1s lo que otros vayan a pensar de nosotros que la acci\u00f3n en s\u00ed. Si este comportamiento es ya, de por s\u00ed, equivocado, es aun m\u00e1s censurable si es un cristiano el que lo adopta. La  motivaci\u00f3n que debe impulsar a un cristiano es dar testimonio del Evangelio, y de todo lo que el Se\u00f1or ha hecho en su vida y puede tambi\u00e9n llevar a cabo en la de otros que est\u00e9n dispuestos a aceptarle como su Salvador personal. Cuando descuida esta responsabilidad por no comprometerse, por no alterar la tranquilidad de su vida o por no arriesgarse a experimentar un rechazo social, est\u00e1 renegando a manifestar el car\u00e1cter e identidad cristiana y la esencia misma de la obra de Dios en el ser humano. Es justo decir que una vida coherente, sin elementos dudosos ni ambig\u00fcedades ante las demandas de la Palabra de Dios para el individuo y la sociedad, constituye el mejor testimonio y la mejor expresi\u00f3n de su fe que un cristiano puede dar. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Volviendo a nuestro relato y a los hijos de Jacob, naturalmente, ellos trataron de justificarse, aduciendo la defensa de la honra de su hermana y de su familia. Por m\u00e1s que comprendamos sus sentimientos fraternales, su dolor y verg\u00fcenza por la deshonra y desgracia que hab\u00eda ca\u00eddo sobre toda la familia, reiteramos que no hay excusa posible para el acto terrible que cometieron. Si quer\u00edan obrar con justicia, deb\u00edan haber refrenado su necesidad de una venganza in\u00fatil,  permitiendo que Siquem se explicase o, incluso, se disculpase, y luego permitir que se casase con su hermana. No era lo correcto, bajo ning\u00fan concepto, pero en aquellas circunstancias hubiera sido lo mejor y, por supuesto, preferible a desencadenar la matanza de los habitantes de la ciudad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos igualmente entender que aquellos j\u00f3venes de la \u00e9poca del Antiguo Testamento, no ten\u00edan el conocimiento de la revelaci\u00f3n que llegar\u00eda siglos m\u00e1s tarde con Jesucristo y el Evangelio. Sus mentes carec\u00edan del control de cualquier impulso que no fuesen sus propios sentimientos o pasiones. El ap\u00f3stol Pablo, en su carta a los Romanos, cap\u00edtulo 12:19-21, nos resume la actitud que Dios espera de los creyentes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAmados, nunca os vengu\u00e9is vosotros mismos, sino dad lugar a la ira de Dios, porque escrito est\u00e1: M\u00eda es la venganza, yo pagar\u00e9, dice el Se\u00f1or. Pero si tu enemigo tiene hambre, dale de comer, y si tiene sed, dale de beber, porque haciendo esto, carbones encendidos amontonar\u00e1s sobre su cabeza. No seas vencido por el mal, sino vence con el bien el mal.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para un cristiano, este pasaje B\u00edblico establece la norma a seguir. En el mismo instante en que intentamos recurrir a la venganza, implica que ya no estamos viviendo por la fe. Es como si estuvi\u00e9semos admitiendo que no confiamos en que Dios va a actuar. El principio expuesto por el ap\u00f3stol, se opone a la forma natural de actuar del ser humano, que busca imponer su propia justicia y la venganza, y en la que el perd\u00f3n no surge como algo espont\u00e1neo y normal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es as\u00ed que, despu\u00e9s de haber visto esta escena de hace miles de a\u00f1os, en la que Jacob, a pesar de haber entrado en una nueva etapa de renovaci\u00f3n, segu\u00eda cosechando las consecuencias de sus malas acciones del pasado, la Palabra de Dios nos invita, desde el Evangelio, a someter nuestras convicciones, instintos y emociones al control de Su Voluntad.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>G\u00e9nesis 34 El cap\u00edtulo anterior terminaba con la reconciliaci\u00f3n y despedida de Jacob y Esa\u00fa. Jacob prosigui\u00f3 su viaje hasta llegar a Siquem. All\u00ed, frente a la ciudad, acamp\u00f3 y compr\u00f3 la finca donde hab\u00eda plantado su tienda. A la luz de los hechos que ocurrir\u00edan, un esc\u00e1ndalo y un suceso tr\u00e1gico, podemos considerar que &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-341-31\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de G\u00e9nesis 34:1-31\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7790","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7790","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7790"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7790\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7790"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7790"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7790"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}