{"id":7801,"date":"2016-03-07T20:03:37","date_gmt":"2016-03-08T01:03:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-4316-4428\/"},"modified":"2016-03-07T20:03:37","modified_gmt":"2016-03-08T01:03:37","slug":"estudio-biblico-de-genesis-4316-4428","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-genesis-4316-4428\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de G\u00e9nesis 43:16-44:28"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>G\u00e9nesis 43:16-44:28<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro programa anterior finalizaba con el viaje de los hermanos de Jos\u00e9 de regreso a Egipto, donde Sime\u00f3n hab\u00eda quedado como reh\u00e9n. Despu\u00e9s de escuchar el informe de sus hijos y, ante las exigencias de Jos\u00e9, el anciano Jacob no hab\u00eda tenido m\u00e1s remedio que permitir que Benjam\u00edn viajase con ellos en este nuevo viaje para buscar alimentos. As\u00ed que, cuando llegaron a Egipto,<\/p>\n<h3 class='estudio'>Los hermanos fueron recibidos en casa de Jos\u00e9<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 16 al 18;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando Jos\u00e9 vio a Benjam\u00edn con ellos, dijo al mayordomo de su casa: Haz entrar a estos hombres a casa, y mata un animal y prep\u00e1ralo, porque estos hombres comer\u00e1n conmigo al mediod\u00eda. El hombre hizo como Jos\u00e9 le dijo, y llev\u00f3 a los hombres a casa de Jos\u00e9. Y los hombres ten\u00edan miedo porque eran llevados a casa de Jos\u00e9 y dijeron: Por causa del dinero que fue devuelto en nuestros costales la primera vez hemos sido tra\u00eddos aqu\u00ed, para tener pretexto contra nosotros y caer sobre nosotros y tomarnos por esclavos con nuestros asnos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda un motivo evidente para que Jos\u00e9 les hubiese invitado a su casa, en vez de haberles recibido en una residencia oficial. Quer\u00eda hablar con ellos en la privacidad de su propia casa. Y el temor de los hermanos era comprensible. En su viaje anterior les hab\u00eda tratado con dureza y ahora, esa invitaci\u00f3n a su casa no presagiaba nada bueno. Claro que, en circunstancias normales, semejante invitaci\u00f3n hubiera sido un motivo de jactancia. \u00bfNo es cierto que nos sentir\u00edamos halagados si un jefe del gobierno nos invitase a comer en su residencia privada? Sin embargo, a aquellos hombres aquel privilegio no les trajo ninguna satisfacci\u00f3n. Ten\u00edan un complejo de culpa y cada cosa que les suced\u00eda les hac\u00eda sentir la realidad de esa culpabilidad por haber vendido a su hermano. El sentimiento de culpa impide que las personas puedan disfrutar de una sana alegr\u00eda, haci\u00e9ndoles sentir miserables. En medio de sus temores, empezaron a hacerse preguntas y a especular. \u00bfEstar\u00eda aquel gobernador de Egipto tramando de hacerles sus esclavos, a causa del dinero que hab\u00eda aparecido en sus costales cuando regresaban a Cana\u00e1n? \u00a1Pensar que ellos no hab\u00edan vacilado en convertir a su hermano Jos\u00e9 en un esclavo, cuando le vendieron a los Ismaelitas para el mercado de esclavos de Egipto!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos con el relato, leyendo los vers\u00edculos 19 al 24:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces se acercaron al mayordomo de la casa de Jos\u00e9, y le hablaron a la entrada de la casa, y dijeron: Oh se\u00f1or m\u00edo, ciertamente descendimos la primera vez para comprar alimentos; y sucedi\u00f3 que cuando llegamos a la posada, abrimos nuestros costales, y he aqu\u00ed, el dinero de cada uno estaba en la boca de su costal, todo nuestro dinero. As\u00ed que lo hemos vuelto a traer en nuestra mano. Tambi\u00e9n hemos tra\u00eddo otro dinero en nuestra mano para comprar alimentos; no sabemos qui\u00e9n puso nuestro dinero en nuestros costales. Y \u00e9l dijo: No os preocup\u00e9is, no tem\u00e1is. Vuestro Dios y el Dios de vuestro padre os ha dado ese tesoro en vuestros costales; yo recib\u00ed vuestro dinero. Entonces les sac\u00f3 a Sime\u00f3n. Despu\u00e9s el hombre llev\u00f3 a los hombres a casa de Jos\u00e9, y les dio agua y se lavaron los pies; y dio forraje a sus asnos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como vemos, comenzaron a disculparse, explicar y suplicar, apelando a aquel hombre. El era seguramente un funcionario que, aparentemente y a trav\u00e9s del testimonio de Jos\u00e9,  hab\u00eda llegado a conocer a Dios. Por Jos\u00e9, el mayordomo estaba tambi\u00e9n enterado, al menos en parte, de lo que estaba ocurriendo. Cuando les dijo: \u00abYo recib\u00ed vuestro dinero\u00bb, me imagino que los hermanos se habr\u00e1n asustado aun m\u00e1s. Aunque en esta ocasi\u00f3n fueron tratados como hu\u00e9spedes. Observemos, una vez m\u00e1s, la costumbre del lavamiento de los pies, que comentamos anteriormente en la vida de Abraham y luego, en la ciudad de Sodoma, en casa de Lot. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 25 y 26;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces prepararon el presente para la venida de Jos\u00e9 al mediod\u00eda; pues hab\u00edan o\u00eddo que iban a comer all\u00ed. Cuando Jos\u00e9 regres\u00f3 a casa, le trajeron el presente que ten\u00edan en su mano a la casa y se postraron ante \u00e9l en tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que el anciano Jacob les hab\u00eda pedido a sus hijos que le llevasen un regalo a quien llam\u00f3 \u00abaquel hombre\u00bb. Y al ver que, como en el viaje anterior,  se postraron ante \u00e9l en tierra, recordamos c\u00f3mo se estaban cumpliendo aquellos sue\u00f1os infantiles de Jos\u00e9. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el vers\u00edculo 27:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces \u00e9l les pregunt\u00f3 c\u00f3mo se encontraban, y dijo: \u00bfC\u00f3mo est\u00e1 vuestro anciano padre de quien me hablasteis? \u00bfVive todav\u00eda?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este fue un momento dram\u00e1tico. Jos\u00e9 estaba probablemente sentado, no necesariamente en un trono, pero s\u00ed en un lugar elevado cuando sus hermanos se postraron ante \u00e9l. En el momento en que se pusieron en pie, Jos\u00e9 les mir\u00f3 directamente a los ojos y ellos tambi\u00e9n le miraron. Despu\u00e9s de todo, aquel anciano era tambi\u00e9n su padre y se interes\u00f3 vivamente por \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 28 y 29<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY ellos dijeron: Tu siervo nuestro padre est\u00e1 bien; todav\u00eda vive. Y ellos se inclinaron en reverencia. Al alzar \u00e9l sus ojos y ver a su hermano Benjam\u00edn, hijo de su madre, dijo: \u00bfEs \u00e9ste vuestro hermano menor de quien me hablasteis? Y dijo: Dios te imparta su favor, hijo m\u00edo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que se inclinaron nuevamente ante \u00e9l. \u00a1Qui\u00e9n hubiera podido contemplar una fotograf\u00eda de esta escena! \u00bfVerdad? Benjam\u00edn tambi\u00e9n se inclin\u00f3 y Jos\u00e9 pudo verle bien. Era el hijo de su madre. Los otros eran sus hermanastros, pero \u00e9ste era su hermano carnal. En aquel instante, despu\u00e9s de bendecirle, Jos\u00e9 no pudo reprimir por m\u00e1s tiempo sus emociones y se vio obligado a retirarse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el vers\u00edculo 30:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY Jos\u00e9 se apresur\u00f3 a salir, pues se sinti\u00f3 profundamente conmovido a causa de su hermano y busc\u00f3 donde llorar; y entr\u00f3 en su aposento y llor\u00f3 all\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea que busc\u00f3 un lugar en sus habitaciones privadas, donde poder dar rienda suelta a sus emociones y llorar. Acababa de ver a su hermano Benjam\u00edn despu\u00e9s de unos 22 a\u00f1os. Jos\u00e9 tendr\u00eda alrededor de 40 a\u00f1os y su hermano menor era un hombre joven. Al fin, logr\u00f3 reponerse.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el vers\u00edculo 31:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDespu\u00e9s se lav\u00f3 la cara y sali\u00f3, y control\u00e1ndose, dijo: Servid la comida.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed tenemos una imagen maravillosa de una escena que a\u00fan no se ha cumplido. El profeta Zacar\u00edas nos cuenta en su libro, que Jesucristo que alg\u00fan d\u00eda, se dar\u00e1 a conocer a sus hermanos (el pueblo de Israel). Ellos le preguntar\u00e1n sobre la heridas visibles en su cuerpo y que le fueron infligidas en la cruz; la herida de la lanza en su costado y las heridas de los clavos en sus manos. Entonces \u00e9l les responder\u00e1: son las que me han hecho en casa de mis amigos. Y ellos le reconocer\u00e1n y llorar\u00e1n.  El les ha provisto la salvaci\u00f3n, porque ha dado la vida por su redenci\u00f3n. Este evento tendr\u00e1 lugar cuando el Se\u00f1or Jes\u00fas regrese a la tierra. En ese momento se revelar\u00e1 a Sus hermanos, la naci\u00f3n de Israel. Habr\u00e1 un remanente que le conocer\u00e1. Pero muchos de Sus hermanos no creyeron el \u00c9l cuando vino al mundo por primera vez. Sin embargo, en aquel tiempo, le conocer\u00e1n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la misma manera, los hermanos de Jos\u00e9 fueron los que le hab\u00edan enviado a la esclavitud. Le vendieron, se libraron de \u00e9l. Pero, como vemos ahora en nuestro relato,  \u00e9l iba a presentarse ante ellos, d\u00e1ndose a conocer. Eso es precisamente lo que el Se\u00f1or Jesucristo har\u00e1 en un d\u00eda futuro. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez que Jos\u00e9 se hubo desahogado a solas, recuper\u00f3 el control de sus emociones, volvi\u00f3 junto a sus hermanos y les dijo: \u00a1Comamos!<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice el vers\u00edculo 32<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY le sirvieron a \u00e9l aparte, y a ellos aparte, y a los egipcios que com\u00edan con \u00e9l, tambi\u00e9n aparte; porque los egipcios no pod\u00edan comer con los hebreos, pues esto es abominaci\u00f3n para los egipcios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hubo varios detalles en aquella comida que los hermanos habr\u00edan advertido si no hubiesen estado tan asustados. El primero fue que Jos\u00e9 no comi\u00f3 con los egipcios, que comieron por su cuenta; es decir que Jos\u00e9 estuvo separado de ellos. Sus hermanos debieron pensar que esto se deb\u00eda a que, en aquel lugar, \u00e9l era el jefe. Tambi\u00e9n hubo otro detalle que observamos en el vers\u00edculo 33, que dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY los sentaron delante de \u00e9l, el primog\u00e9nito conforme a su primogenitura, y el m\u00e1s joven conforme a su juventud, y los hombres se miraban unos a otros con asombro.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Jos\u00e9 hab\u00eda dispuesto apropiadamente la colocaci\u00f3n de cada uno a la mesa. Asign\u00f3 a Rub\u00e9n su debido lugar, a Benjam\u00edn el suyo, y a los dem\u00e1s hermanos, cada uno su lugar, de acuerdo con sus respectivas edades. Es l\u00f3gico que se hubiesen mirado entre s\u00ed asombrados de que \u00e9l conociese tales detalles.  Continuemos leyendo el vers\u00edculo 34:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl les llev\u00f3 porciones de su propia mesa, pero la porci\u00f3n de Benjam\u00edn era cinco veces mayor que la de cualquiera de ellos. Bebieron, pues, y se alegraron con \u00e9l.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Prestemos tambi\u00e9n atenci\u00f3n al hecho de que \u00e9l mismo sirvi\u00f3 sus platos. Y, una vez m\u00e1s, no pudo evitar demostrar su afecto por su hermano Benjam\u00edn, a qui\u00e9n sirvi\u00f3 una porci\u00f3n cinco veces mayor que la de los otros. Este muchacho hab\u00eda pasado por una \u00e9poca de hambre y \u00e9sa era su primera comida decente despu\u00e9s de mucho tiempo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En fin, que aquella fue una alegre comida. Y que maravilloso ser\u00e1 aquel d\u00eda en que Aquel, de quien Jos\u00e9 es figura, venga, se presente y se revele ante sus hermanos.<\/p>\n<h3 class='estudio'>G\u00e9nesis 44<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos encontramos nuevamente con un cap\u00edtulo maravilloso y dram\u00e1tico. Jos\u00e9 ten\u00eda una intenci\u00f3n oculta cuando envi\u00f3 a sus hermanos con los alimentos. El quer\u00eda comprobar  cu\u00e1l era la relaci\u00f3n y el afecto que sus hermanos ten\u00edan por Benjam\u00edn y por su padre. Recordemos que sus propios hermanos le hab\u00edan vendido a \u00e9l como a un esclavo. \u00bfHabr\u00edan cambiado? \u00bfEstar\u00edan dispuestos a permitir que Benjam\u00edn se convirtiese en un esclavo para salvarse ellos? Necesitaba esclarecer estas dudas antes de darse a conocer. La prueba que \u00e9l iba a utilizar le dar\u00eda la certeza absoluta de que sus hermanos no repetir\u00edan el episodio que \u00e9l hab\u00eda sufrido por causa de ellos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro pr\u00f3ximo programa veremos que Jud\u00e1 actuar\u00eda como el portavoz del grupo y en ese gesto,  nos qued\u00f3 una hermosa imagen. El estuvo dispuesto a ocupar el lugar de Benjam\u00edn y su elocuente defensa de \u00e9ste joven constituye uno de los pasajes m\u00e1s emocionantes de la Biblia. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los primeros 5 vers\u00edculos de este cap\u00edtulo 44, en los que se nos cuenta c\u00f3mo<\/p>\n<h3 class='estudio'>Jos\u00e9 envi\u00f3 a sus hermanos de regreso a su casa<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Jos\u00e9 orden\u00f3 al mayordomo de su casa, diciendo: Llena de alimento los costales de los hombres, todo lo que puedan llevar, y pon el dinero de cada uno de ellos en la boca de su costal. Y mi copa, la copa de plata, ponla en la boca del costal del menor, con el dinero de su grano. Y \u00e9l hizo conforme a lo que hab\u00eda dicho Jos\u00e9. Al rayar el alba, fueron despedidos los hombres con sus asnos. Cuando hab\u00edan salido ellos de la ciudad, y no estaban muy lejos, Jos\u00e9 dijo al mayordomo de su casa: Lev\u00e1ntate, sigue a esos hombres; y cuando los alcances, diles: \u00bfPor qu\u00e9 hab\u00e9is pagado mal por bien? \u00bfNo es esta la copa en que bebe mi se\u00f1or, y que de hecho usa para adivinar? Obrasteis mal en lo que hicisteis.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En resumen, Jos\u00e9 les despidi\u00f3 y sus hermanos partieron, pensando que todo iba a ir bien. \u00bfQui\u00e9n se iba a imaginar que hab\u00eda una copa en el costal de Benjam\u00edn? Pero el mayordomo de Jos\u00e9, oportunamente instruido, les sigui\u00f3 y cuando el grupo aun no se hab\u00eda alejado mucho, les alcanz\u00f3 y acus\u00f3 de haberse llevado la copa que pertenec\u00eda a Jos\u00e9. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 6 y 7: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed que los alcanz\u00f3, les dijo estas palabras. Y ellos le dijeron: \u00bfPor qu\u00e9 habla mi se\u00f1or de esta manera? Lejos est\u00e9 de tus siervos hacer tal cosa.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos que el mayordomo les dijo que Jos\u00e9 usaba esa copa para beber y adivinar. Recordemos que Jos\u00e9 era un profeta, y que era capaz de predecir el futuro. Sabemos que, en efecto, as\u00ed era porque interpret\u00f3 los sue\u00f1os del panadero y el copero de Fara\u00f3n. Puede que hubiese utilizado la copa o, quiz\u00e1s, eso era parte de la treta que hab\u00eda planeado. Tenemos que entender que su don de profec\u00eda fue una capacidad que Dios le hab\u00eda dado a \u00e9l, y que as\u00ed suced\u00eda en la \u00e9poca en que aun no exist\u00eda una revelaci\u00f3n divina escrita. No se trataba de un m\u00e9todo de adivinaci\u00f3n ni de predicci\u00f3n como, por ejemplo, el hor\u00f3scopo. El recurrir a tales sisTemas, y la confianza que se deposita en ellos en la actualidad,  revela la triste condici\u00f3n de muchas personas, su desorientaci\u00f3n e inseguridad. En cualquier caso, no hab\u00eda ning\u00fan m\u00e9rito en aquella copa. Jos\u00e9 ten\u00eda un don que proven\u00eda de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Veamos la reacci\u00f3n de los hermanos de Jos\u00e9, leamos los vers\u00edculos 8 y 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHe aqu\u00ed, el dinero que encontramos en la boca de nuestros costales, te lo volvimos a traer de la tierra de Cana\u00e1n. \u00bfC\u00f3mo, pues, hab\u00edamos de robar de la casa de tu se\u00f1or plata u oro? Aquel de tus siervos que sea hallado con ella, que muera, y tambi\u00e9n nosotros entonces seremos esclavos de mi se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea que todos ten\u00edan la absoluta seguridad de que ninguno de ellos ten\u00eda la copa. Y entonces surgieron las complicaciones, porque al fin, <\/p>\n<h3 class='estudio'>La copa fue hallada en el costal de Benjam\u00edn<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 10 al 13;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY \u00e9l dijo: Sea ahora tambi\u00e9n conforme a vuestras palabras; aquel que sea hallado con ella ser\u00e1 mi esclavo, y los dem\u00e1s de vosotros ser\u00e9is inocentes. Ellos se dieron prisa; cada uno baj\u00f3 su costal a tierra, y cada cual abri\u00f3 su costal. Y \u00e9l registr\u00f3, comenzando con el mayor y acabando con el menor; y la copa fue hallada en el costal de Benjam\u00edn Entonces ellos rasgaron sus vestidos, y despu\u00e9s de cargar cada uno su asno, regresaron a la ciudad.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como hemos le\u00eddo en el vers\u00edculo 2, Jos\u00e9 hab\u00eda pedido al mayordomo que colocase la copa en el costal de Benjam\u00edn. Imaginemos la desesperaci\u00f3n  de los hermanos, que habiendo supuestamente perdido a Jos\u00e9, ahora no quisieron arriesgarse a perder a Benjam\u00edn y regresaron con \u00e9l, despu\u00e9s de haber rasgado sus vestidos, gesto com\u00fan en aquellos tiempos para expresar intenso dolor y angustia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos el pasaje de G\u00e9nesis 37:34. Porque esa misma reacci\u00f3n de rasgar sus vestidos, la hab\u00edan provocado ellos mismos cuando enga\u00f1aron a su padre Jacob, en el momento en que le  mostraron la t\u00fanica ensangrentada de Jos\u00e9 y \u00e9l, al reconocerla, lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que su amado hijo Jos\u00e9 hab\u00eda muerto despedazado por una fiera. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Terminamos, pues, nuestro programa de hoy. En nuestro pr\u00f3ximo encuentro veremos el desenlace de esta apasionante historia. Solo nos resta considerar que, as\u00ed como Jacob tuvo que enfrentarse a las consecuencias de sus acciones, as\u00ed tambi\u00e9n sus hijos, como hemos visto en el relato de sus experiencias desde que llegaron a Egipto en busca de alimentos y culminando en esta \u00faltima escena de tanto desconcierto y desesperaci\u00f3n.  Porque el Dios que ama, es aquel que tambi\u00e9n ejerce la disciplina y castiga, como el padre a sus hijos. Y como es un Dios de amor, completa su obra, perdonando y restaurando.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>G\u00e9nesis 43:16-44:28 Nuestro programa anterior finalizaba con el viaje de los hermanos de Jos\u00e9 de regreso a Egipto, donde Sime\u00f3n hab\u00eda quedado como reh\u00e9n. 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