{"id":7845,"date":"2016-03-07T20:05:16","date_gmt":"2016-03-08T01:05:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-mateo-271-50\/"},"modified":"2016-03-07T20:05:16","modified_gmt":"2016-03-08T01:05:16","slug":"estudio-biblico-de-mateo-271-50","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-mateo-271-50\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Mateo 27:1-50"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Mateo 27:1-50<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tema: Acontecimientos que rodearon la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas; el Sanedr\u00edn entreg\u00f3 a Jes\u00fas a Pilato; arrepentimiento de Judas; juicio ante Pilato; liberaci\u00f3n de Barrab\u00e1s; crucifixi\u00f3n, muerte y entierro de Jes\u00fas; la tumba sellada y vigilada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este pasaje llegamos al hecho central del mensaje del Evangelio: la crucifixi\u00f3n de Cristo. Cuando el ap\u00f3stol Pablo defini\u00f3 el evangelio a los habitantes de Corinto, les dijo, en su primera carta 15:3; <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque yo os entregu\u00e9 en primer lugar lo mismo que recib\u00ed: que Cristo muri\u00f3 por nuestros pecados, conforme a las Escrituras\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es as\u00ed que tenemos ante nosotros el relato de este tremendo acontecimiento. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observaremos que Mateo no nos ofrece un informe de la crucifixi\u00f3n propiamente dicha. En realidad, ning\u00fan escritor de los Evangelios lo hace. Ellos simplemente nos cuentan lo que sucedi\u00f3 alrededor de la cruz. Se que algunos han descrito de manera gr\u00e1fica como los clavos penetraban en el cuerpo tembloroso, mientras brotaba la sangre, pero tal descripci\u00f3n es ajena al relato B\u00edblico. En el relato inspirado, parece como si Dios hubiese cubierto con un manto de oscuridad aquellas tres \u00faltimas horas de la vida de Jes\u00fas en la cruz, diciendo: \u00abEsto es algo que no pod\u00e9is contemplar, est\u00e1 m\u00e1s all\u00e1 de toda comprensi\u00f3n humana. El sufrimiento es insondable\u00bb. Fue como un trato entre el Padre en el cielo y el Hijo en la cruz. La cruz se convirti\u00f3 en un altar sobre el cual el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo, estaba siendo ofrecido.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La sencilla declaraci\u00f3n de Mateo fue: \u00aby le crucificaron\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cap\u00edtulo comienza en la ma\u00f1ana, despu\u00e9s de que Jes\u00fas fuera detenido en el jard\u00edn de Getseman\u00ed y conducido ante Caif\u00e1s y el Sanedr\u00edn, confrontado con las acusaciones de los falsos testigos, azotado y humillado, y luego de que Pedro negase conocerle. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comenzaremos nuestra lectura de hoy en el momento en que<\/p>\n<h3 class='estudio'>El sanedr\u00edn entreg\u00f3 a Jes\u00fas a Pilato<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 1 y 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando lleg\u00f3 la ma\u00f1ana, todos los principales sacerdotes y los ancianos del pueblo celebraron consejo contra Jes\u00fas para darle muerte. Y despu\u00e9s de atarle, le llevaron y le entregaron a Pilato, el gobernador.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellos hab\u00edan presentado una acusaci\u00f3n contra Jes\u00fas y le llevaron a la corte suprema. Pensaron que ten\u00edan una causa que ser\u00eda admitida por un tribunal romano. Pilato ten\u00eda un palacio en Jerusal\u00e9n, aunque su cuartel general estaba en Cesarea, junto al Mar Mediterr\u00e1neo. Se encontraba en Jerusal\u00e9n en la \u00e9poca de la Pascua porque la ciudad era visitada por multitudes de jud\u00edos que hab\u00edan venido para la fiesta y en estas ocasiones generalmente se produc\u00edan alborotos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El relato ahora introduce a Judas. Leamos los vers\u00edculos 3 al 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Judas, el que le hab\u00eda entregado, viendo que Jes\u00fas hab\u00eda sido condenado, sinti\u00f3 remordimiento y devolvi\u00f3 las treinta piezas de plata a los principales sacerdotes y a los ancianos, diciendo: He pecado entregando sangre inocente. Pero ellos dijeron: A nosotros, \u00bfqu\u00e9? \u00a1All\u00e1 t\u00fa! Y \u00e9l, arrojando las piezas de plata en el santuario, se march\u00f3; y fue y se ahorc\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente que Jes\u00fas estaba all\u00ed cuando lleg\u00f3 Judas, en el momento en que los principales sacerdotes y los ancianos le llevaban por aquel lugar para presentarle ante Pilato. \u00bfPor qu\u00e9 no se volvi\u00f3 Judas al Se\u00f1or Jes\u00fas para pedirle perd\u00f3n? En vez de hacerlo as\u00ed, se dirigi\u00f3 a los l\u00edderes religiosos, quienes quiz\u00e1s le dijeron: \u00abHas terminado tu trabajo, ya tenemos a qui\u00e9n quer\u00edamos, y has cobrado tu parte. Ya no te necesitamos\u00bb. Y saliendo de la zona del templo, se ahorc\u00f3. Podr\u00eda haberse dirigido al Se\u00f1or Jes\u00fas, quien le habr\u00eda perdonado. Los vers\u00edculos 6 al 8 nos cuentan la reacci\u00f3n de los sacerdotes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY los principales sacerdotes tomaron las piezas de plata, y dijeron: No es l\u00edcito ponerlas en el tesoro del templo, puesto que es precio de sangre. Y despu\u00e9s de celebrar consejo, compraron con ellas el Campo del Alfarero para sepultura de los forasteros. Por eso ese campo se ha llamado Campo de Sangre hasta hoy.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que en una actitud de falsa piedad, no quisieron guardar las monedas en el cofre de las ofrendas del templo, porque era dinero manchado de sangre. En relaci\u00f3n con esto, tenemos ahora un notable cumplimiento de una profec\u00eda. Leamos los vers\u00edculos 9 y 10:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces se cumpli\u00f3 lo anunciado por medio del profeta Jerem\u00edas, cuando dijo: Y tomaron las treinta piezas de plata, el precio de aquel cuyo precio hab\u00eda sido fijado por los hijos de Israel; y las dieron por el Campo del Alfarero, como el Se\u00f1or me hab\u00eda ordenado.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Encontraremos que se alude a esta profec\u00eda en el libro del profeta Jerem\u00edas 18:1-4, y evidentemente citada del libro del profeta Zacar\u00edas 11:12,13. Se le atribuye a Jerem\u00edas sencillamente porque en los tiempos de Jes\u00fas, Jerem\u00edas era el primero de los libros de los profetas, y esa secci\u00f3n fue identificada por el nombre del primer libro. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Fue significativo que Jes\u00fas estuviese presente cuando Judas regres\u00f3 con sus monedas de plata. De hecho, Jes\u00fas se encaminaba hacia el momento de morir, incluso por Judas. El Se\u00f1or le hab\u00eda dado una oportunidad de volver a su lado en el jard\u00edn de Getseman\u00ed, dici\u00e9ndole, seg\u00fan otra versi\u00f3n, \u00abAmigo, \u00a1a lo que has venido!\u00bb A\u00fan en el \u00faltimo momento, Judas podr\u00eda haber cambiado su actitud hacia Jes\u00fas y habr\u00eda sido perdonado. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el vers\u00edculo 11, que inicia el p\u00e1rrafo en que <\/p>\n<h3 class='estudio'>Pilato interrog\u00f3 a Jes\u00fas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY Jes\u00fas compareci\u00f3 delante del gobernador, y \u00e9ste le interrog\u00f3, diciendo: \u00bfEres t\u00fa el Rey de los jud\u00edos? Y Jes\u00fas le dijo: T\u00fa lo dices.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los dirigentes religiosos quer\u00edan librarse de Jes\u00fas por lo que hab\u00edan considerado una blasfemia. Recordemos que cuando el sumo sacerdote le puso bajo juramento y le pregunt\u00f3 si era el Cristo, el Hijo de Dios, Jes\u00fas hab\u00eda respondido afirmativamente. Y adem\u00e1s, hab\u00eda declarado: \u00abDesde ahora ver\u00e9is al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder, y viniendo sobre las nubes del cielo\u00bb. Para los l\u00edderes religiosos aquello hab\u00eda sido una blasfemia y por aquella acusaci\u00f3n, le habr\u00edan apedreado. Pero Roma no permit\u00eda a los jud\u00edos que ejecutasen la pena de muerte. As\u00ed que tuvieron que entregar a Jes\u00fas a Pilato con una acusaci\u00f3n presentable ante un tribunal romano. Una acusaci\u00f3n de traici\u00f3n entrar\u00eda en el \u00e1mbito jur\u00eddico del tribunal y entonces, Jes\u00fas ser\u00eda acusado de afirmar que era el Rey de los Jud\u00edos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La respuesta de Jes\u00fas ante esta acusaci\u00f3n fue: \u00abTu lo dices\u00bb. Leamos los vers\u00edculos 12 al 14:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY al ser acusado por los principales sacerdotes y los ancianos, nada respondi\u00f3. Entonces Pilato le dijo: \u00bfNo oyes cu\u00e1ntas cosas testifican contra ti? Y Jes\u00fas no le respondi\u00f3 ni a una sola pregunta, por lo que el gobernador estaba muy asombrado.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ellos presentaron acusaciones falsas contra El, el Se\u00f1or no se preocup\u00f3 de responderlas. Es que El era el Cordero de Dios y como antiguamente hab\u00eda predicho en su libro el profeta Isa\u00edas 53:7, permaneci\u00f3 sin abrir su boca,  como una oveja delante de sus trasquiladores.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo los vers\u00edculos 15 y 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAhora bien, en cada fiesta, el gobernador acostumbraba soltar un preso al pueblo, el que ellos quisieran. Y ten\u00edan entonces un preso famoso, llamado Barrab\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras los otros escritores de los Evangelios a\u00f1adieron detalles a este episodio, Mateo no nos ofreci\u00f3 las escenas secundarias que tuvieron lugar, sino que describi\u00f3 escuetamente los hechos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evidentemente Pilato consider\u00f3 que los l\u00edderes religiosos no ten\u00edan base para solicitar la pena de muerte. Jes\u00fas no hab\u00eda incitado a la rebeli\u00f3n contra Roma, como otros hab\u00edan hecho. Por lo tanto, ten\u00eda un problema en sus manos. Quer\u00eda complacer a dichos dirigentes para mantener la paz en Jerusal\u00e9n, pero pens\u00f3 que no pod\u00eda, arbitrariamente, sentenciar a muerte a Jes\u00fas. As\u00ed que encontr\u00f3 una soluci\u00f3n al dilema. Ya que era su costumbre poner en libertad a un prisionero durante la fiesta de la Pascua, ofrecer\u00eda a la multitud la opci\u00f3n de elegir entre Jes\u00fas o un famoso preso llamado Barrab\u00e1s, culpable de asesinato, robo y traici\u00f3n. Y as\u00ed lo hizo. Leamos los vers\u00edculos 17 y 18: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPor lo cual, cuando ellos se reunieron, Pilato les dijo: \u00bfA qui\u00e9n quer\u00e9is que os suelte: a Barrab\u00e1s o a Jes\u00fas, llamado el Cristo? Porque \u00e9l sab\u00eda que le hab\u00edan entregado por envidia.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pilato pens\u00f3 que la multitud pedir\u00eda seguramente que Jes\u00fas fuese puesto en libertad y que Barrab\u00e1s fuese crucificado, ya que el contraste entre El y Barrab\u00e1s era tan evidente. Era un pol\u00edtico h\u00e1bil y pens\u00f3 que este gesto conducir\u00eda a una salida feliz para esta situaci\u00f3n. Pero hubo otra intervenci\u00f3n. Leamos el vers\u00edculo 19:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY estando \u00e9l sentado en el tribunal, su mujer le mand\u00f3 aviso, diciendo: No tengas nada que ver con ese justo, porque hoy he sufrido mucho en sue\u00f1os por causa de El.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s la mujer de Pilato era muy supersticiosa, o estaba vinculada a una secta o religi\u00f3n de misterios, y puede que ese impulso haya tenido un origen sat\u00e1nico. Yo no creo que esa advertencia haya venido de parte de Dios. Si ella hubiera sido una mujer justa habr\u00eda averiguado y descubierto m\u00e1s detalles sobre Jes\u00fas. Sin embargo, no lo hizo as\u00ed. O sea que debi\u00f3 ser  una mujer simplemente supersticiosa que le pidi\u00f3 a su marido que no tuviese nada que ver con Jes\u00fas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo, entonces, sobre la reacci\u00f3n p\u00fablica que se produjo, leyendo los vers\u00edculos 20 y 21:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero los principales sacerdotes y los ancianos persuadieron a las multitudes que pidieran a Barrab\u00e1s y que dieran muerte a Jes\u00fas. Y respondiendo, el gobernador les dijo: \u00bfA cu\u00e1l de los dos quer\u00e9is que os suelte? Y ellos respondieron: A Barrab\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evidentemente los dirigentes religiosos tambi\u00e9n eran pol\u00edticos inteligentes e influenciaron a la multitud haciendo circular el rumor de que pidiesen la libertad de Barrab\u00e1s y la muerte de Jes\u00fas. Y Pilato se sorprendi\u00f3. Nunca habr\u00eda imaginado cu\u00e1n bajo pod\u00eda llegar la gente impulsada por el fanatismo religioso. Leamos el vers\u00edculo 22:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPilato les dijo: \u00bfQu\u00e9 har\u00e9 entonces con Jes\u00fas, llamado el Cristo? Todos dijeron: \u00a1Sea crucificado!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00a1Resulta dif\u00edcil imaginar a un juez romano pregunt\u00e1ndole a una multitud sobre qu\u00e9 deb\u00eda hacer con un prisionero! Pilato era el juez y \u00e9l deb\u00eda haber tomado la decisi\u00f3n. El Evangelio seg\u00fan Juan nos relata que Pilato condujo a Jes\u00fas a su residencia oficial y le interrog\u00f3 en privado. Sin embargo, Jes\u00fas no se defendi\u00f3. Leamos los vers\u00edculos 23<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY Pilato dijo: \u00bfPor qu\u00e9? \u00bfQu\u00e9 mal ha hecho? Pero ellos gritaban a\u00fan m\u00e1s, diciendo: \u00a1Sea crucificado! Y viendo Pilato que no consegu\u00eda nada, sino que m\u00e1s bien se estaba formando un tumulto, tom\u00f3 agua y se lav\u00f3 las manos delante de la multitud, diciendo: Soy inocente de la sangre de este justo; \u00a1all\u00e1 vosotros! Y respondiendo todo el pueblo, dijo: \u00a1Caiga su sangre sobre nosotros y sobre nuestros hijos! Entonces les solt\u00f3 a Barrab\u00e1s, pero a Jes\u00fas, despu\u00e9s de hacerle azotar, le entreg\u00f3 para que fuera crucificado.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aunque Pilato se lav\u00f3 las manos simbolizando as\u00ed su deseo de exculparse por llevar a la muerte a un inocente, no pudo evitar la amarga iron\u00eda de que el credo m\u00e1s antiguo de la iglesia recordase que Jes\u00fas fue crucificado bajo Poncio Pilato. Por mucho que lavase sus manos, ya quedaban manchadas de sangre, porque su decisi\u00f3n de liberar a Barrab\u00e1s constituy\u00f3 su propio rechazo a Jes\u00fas. Y la declaraci\u00f3n de la muchedumbre aceptando su responsabilidad, desgraciadamente, se har\u00eda realidad en la historia de ese pueblo. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 27 al 32:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces los soldados del gobernador llevaron a Jes\u00fas al Pretorio, y reunieron alrededor de El a toda la cohorte romana. Y desnud\u00e1ndole, le pusieron encima un manto de escarlata. Y tejiendo una corona de espinas, se la pusieron sobre su cabeza, y una ca\u00f1a en su mano derecha; y arrodill\u00e1ndose delante de El, le hac\u00edan burla, diciendo: \u00a1Salve, Rey de los jud\u00edos! Y escupi\u00e9ndole, tomaban la ca\u00f1a y le golpeaban en la cabeza. Despu\u00e9s de haberse burlado de El, le quitaron el manto, le pusieron sus ropas y le llevaron para crucificarle. Y cuando sal\u00edan, hallaron a un hombre de Cirene llamado Sim\u00f3n, al cual obligaron a que llevara la cruz.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que los soldados aprovecharon esta ocasi\u00f3n para divertirse antes de crucificar a Jes\u00fas, posiblemente con un juego romano que sol\u00edan aplicar a los prisioneros. Los soldados mostraban sus pu\u00f1os al prisionero y luego le vendaban los ojos y todos, menos uno de ellos, le golpeaban lo m\u00e1s duramente posible. Despu\u00e9s, le quitaban la venda de los ojos y si a\u00fan estaba consciente, ten\u00eda que adivinar cual de los soldados no le hab\u00eda golpeado. Obviamente, el prisionero nunca pod\u00eda acertar. Y el juego continuaba hasta que \u00e9ste quedaba pr\u00e1cticamente irreconocible. Creo que el Se\u00f1or fue castigado de tal manera que se hicieron realidad las palabras del libro del profeta Isa\u00edas 52:14: \u00abas\u00ed fue desfigurada su apariencia m\u00e1s que la de cualquier hombre, y su aspecto m\u00e1s que el de los hijos de los hombres\u00bb.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y as\u00ed fue que, despu\u00e9s de haber sufrido tan despreciable humillaci\u00f3n y tremendo sufrimiento por parte de los soldados, debi\u00f3 quedar demasiado debilitado como para poder llevar Su cruz. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora el vers\u00edculo 33, que comienza el relato de<\/p>\n<h3 class='estudio'>La crucifixi\u00f3n<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando llegaron a un lugar llamado G\u00f3lgota, que significa Lugar de la Calavera\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El lugar podr\u00eda ser identificado como el Calvario de Gordon, as\u00ed llamado recordando al general que lo investig\u00f3 y localiz\u00f3 como el escenario del G\u00f3lgota. Despu\u00e9s del transcurso del tiempo y de todos los acontecimientos que tuvieron lugar en la ciudad de Jerusal\u00e9n, que debieron modificar el relieve del terreno, se hace dif\u00edcil emitir un juicio y m\u00e1s bien han surgido conjeturas. Pero el lugar escogido por Gordon parece ser el m\u00e1s cercano a la descripci\u00f3n B\u00edblica, porque all\u00ed se encuentra una formaci\u00f3n rocosa que se parece a una calavera. Continuemos con el vers\u00edculo 34:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00able dieron a beber vino mezclado con hiel; pero despu\u00e9s de probarlo, no lo quiso beber.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este es un cumplimiento del Salmo 69:21, que dice: \u00abY por comida me dieron hiel, y para mi sed me dieron a beber vinagre\u00bb. Tambi\u00e9n es significativo el vers\u00edculo 35, de nuestro cap\u00edtulo de hoy, que dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY habi\u00e9ndole crucificado, se repartieron sus vestidos, echando suertes\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta profec\u00eda proviene del Salmo 22, que presenta una imagen gr\u00e1fica de la muerte por crucifixi\u00f3n; en su vers\u00edculo 18 dice; \u00abReparten mis vestidos entre s\u00ed, y sobre mi ropa echan suertes\u00bb. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La descripci\u00f3n de nuestra escena contin\u00faa y dice el vers\u00edculo 36:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby sentados, le custodiaban all\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En mi opini\u00f3n, es aqu\u00ed donde podemos ver a la humanidad alcanzando su nivel m\u00e1s bajo. No necesitamos ir a las zonas donde se concentran los peores delincuentes ni a ciertas c\u00e1rceles, para ver al ser humano en su condici\u00f3n m\u00e1s deplorable. Le podemos contemplar en este pasaje, sentado, mirando lo que estaba sucediendo. Personalmente creo que en aquella multitud se encontraba Saulo de Tarso, quien m\u00e1s tarde escribir\u00eda en su primera carta a Timoteo, v. 15, describi\u00e9ndose a s\u00ed mismo como el primero de los pecadores. Creo que ten\u00eda sobrados motivos para calificarse de esa manera. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo los vers\u00edculos 37 al 40:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY pusieron sobre su cabeza la acusaci\u00f3n contra El, que dec\u00eda: ESTE ES JESUS, EL REY DE LOS JUDIOS. Entonces fueron crucificados con El dos ladrones, uno a la derecha y otro a la izquierda. Los que pasaban le injuriaban, meneando la cabeza y diciendo: T\u00fa que destruyes el templo y en tres d\u00edas lo reedificas, s\u00e1lvate a ti mismo, si eres el Hijo de Dios, y desciende de la cruz.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos que pon\u00edan en duda que fuese el Hijo de Dios. No ten\u00edan la menor idea de que al ser El realmente el Hijo de Dios, no descender\u00eda de la cruz. En aquel momento no ten\u00eda que probar su deidad de esa manera, porque estaba muriendo por los pecados del mundo. Los vers\u00edculos 41 al 44 dicen:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abDe igual manera, tambi\u00e9n los principales sacerdotes, junto con los escribas y los ancianos, burl\u00e1ndose de El, dec\u00edan: A otros salv\u00f3; a s\u00ed mismo no puede salvarse. Rey de Israel es; que baje ahora de la cruz, y creeremos en El. En Dios confia; que le libre ahora si El le quiere; porque ha dicho: Yo soy el Hijo de Dios. En la misma forma le injuriaban tambi\u00e9n los ladrones que hab\u00edan sido crucificados con El.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00eda haberse esperado que, despu\u00e9s de haber conseguido crucificarle, se retirar\u00edan, dej\u00e1ndole morir en paz. Pero no fue as\u00ed, porque permanecieron all\u00ed burl\u00e1ndose de El. E incluso, sin quererlo, pronunciaron una frase correcta: \u00aba otros salv\u00f3; a s\u00ed mismo no puede salvarse.\u00bb Si El iba a salvarte a ti y a m\u00ed, ten\u00eda que morir en aquella cruz. Si El hubiese descendido de la cruz, t\u00fa y yo hubi\u00e9semos tenido que pagar las consecuencias de nuestros pecados porque lo merecemos, al ser pecadores. Cristo estaba ocupando all\u00ed nuestro lugar. De la misma forma que estaba en la cruz en lugar de Barrab\u00e1s, estaba ocupando tambi\u00e9n nuestro lugar. Y la afirmaci\u00f3n de los l\u00edderes religiosos de que creer\u00edan si hubiese descendido de la cruz, era seguramente falsa. Pero queda claro que la multitud entendi\u00f3 que Jes\u00fas hab\u00eda reivindicado su deidad. Y con respecto a los ladrones crucificados junto a El, el Evangelio de Lucas registr\u00f3 m\u00e1s detalles de la discusi\u00f3n entre ellos y de c\u00f3mo uno de ellos crey\u00f3 en Jes\u00fas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY desde el mediod\u00eda hubo oscuridad sobre toda la tierra hasta las tres de la tarde. Y esa misma hora, Jes\u00fas exclam\u00f3 a gran voz, diciendo: Eli, Eli, \u00bflema sabactani? Es decir: Dios mio, Dios mio, \u00bfpor que me has abandonado? Algunos de los que estaban all\u00ed, al o\u00edrlo, dec\u00edan: Este llama a El\u00edas. Y al instante, uno de ellos corri\u00f3, y tomando una esponja, la empap\u00f3 en vinagre, y poni\u00e9ndola en una ca\u00f1a, le dio a beber. Pero los otros dijeron: Deja, veamos si El\u00edas viene a salvarle. Entonces Jes\u00fas, clamando otra vez a gran voz, exhal\u00f3 el esp\u00edritu.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuestro Se\u00f1or fue puesto en la cruz a las 9 de la ma\u00f1ana. A las 12, es decir, al mediod\u00eda,  el hombre hab\u00eda hecho todo lo que pudo hacer contra el Hijo de Dios. Entonces, a la hora del mediod\u00eda se produjo una gran oscuridad y la cruz se convirti\u00f3 en un altar sobre el cual fue ofrecido el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo. Y se oy\u00f3 la tremenda pregunta, cuya respuesta se encuentra en el Salmo 22, que se inicia con esas mismas palabras: \u00abDios m\u00edo, Dios m\u00edo, \u00bfpor qu\u00e9 me has abandonado? \u00bfpor qu\u00e9 est\u00e1s tan lejos de mi salvaci\u00f3n y de las palabras de mi clamor?\u00bb La respuesta se encuentra en el vers\u00edculo 3: \u00abPorque tu eres santo\u00bb. Cuando mi pecado fue colocado sobre Jes\u00fas, Dios tuvo que apartarse. Nuestro Salvador ten\u00eda que ser ejecutado si iba a quitar mi pecado y el tuyo. En las siguientes palabras que hemos le\u00eddo, que detallan que alguien le ofreci\u00f3 vinagre para beber,  se cumpli\u00f3 nuevamente la profec\u00eda del Salmo 69:21, que hemos citado anteriormente al comentar el vers\u00edculo 34. Y finalmente, observemos c\u00f3mo muri\u00f3. El entreg\u00f3 Su esp\u00edritu. Muchos habremos observado en la prolongada agon\u00eda de un moribundo el estertor de la muerte, la respiraci\u00f3n jadeante; como si estuviese luchando por conservar la vida. En cambio Jes\u00fas, exhal\u00f3 su esp\u00edritu voluntariamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No existen palabras humanas persuasivas, ni una elocuencia tan elaborada como para convencer al ser humano de su condici\u00f3n y estado de pecado, rebeli\u00f3n y perdici\u00f3n. Mi estimado oyente, la Palabra de Dios declara que solo Su Esp\u00edritu puede hacerlo, y lograr que al contemplar esta escena del Salvador en la cruz, puedas sentir lo que tan adecuadamente expres\u00f3 el poeta Mariano San Le\u00f3n en la letra de esta canci\u00f3n:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00a1Amor insondable y amor soberano,<br \/>\nNo puedo del le\u00f1o mi vista apartar!<br \/>\n\u00a1All\u00ed me revelas mi culpa y tu gracia!<br \/>\nAll\u00ed has sellado mi gloria y mi paz!\u00bb<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Mateo 27:1-50 Tema: Acontecimientos que rodearon la crucifixi\u00f3n de Jes\u00fas; el Sanedr\u00edn entreg\u00f3 a Jes\u00fas a Pilato; arrepentimiento de Judas; juicio ante Pilato; liberaci\u00f3n de Barrab\u00e1s; crucifixi\u00f3n, muerte y entierro de Jes\u00fas; la tumba sellada y vigilada. En este pasaje llegamos al hecho central del mensaje del Evangelio: la crucifixi\u00f3n de Cristo. Cuando el ap\u00f3stol &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-mateo-271-50\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Mateo 27:1-50\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7845","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7845","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7845"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7845\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7845"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7845"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7845"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}