{"id":7867,"date":"2016-03-07T20:06:04","date_gmt":"2016-03-08T01:06:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-exodo-201-17\/"},"modified":"2016-03-07T20:06:04","modified_gmt":"2016-03-08T01:06:04","slug":"estudio-biblico-de-exodo-201-17","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-exodo-201-17\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de \u00c9xodo 20:1-17"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Exodo 20:1-17<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro programa anterior, finaliz\u00e1bamos el cap\u00edtulo 19, despu\u00e9s de que el pueblo hubiese contemplado el majestuoso descenso de la presencia de Dios sobre el Monte Sina\u00ed. En este nuevo cap\u00edtulo que hoy comenzamos, considerado en su totalidad, incluye los siguientes<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">TemaS: Dios entreg\u00f3 los Diez Mandamientos; Dios prohibi\u00f3 la idolatr\u00eda; los efectos de la presencia de Dios en la gente; se presentaron las instrucciones sobre el altar.<\/p>\n<h3 class='estudio'>Observaciones<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed tenemos, pues la entrega de la Ley. Los Diez Mandamientos fueron presentados en primer lugar, aunque ellos son solo una parte de la ley. Tambi\u00e9n se incluyeron instrucciones con respecto al altar. La Ley y el altar se consideraban conjuntamente. Es que la Ley revelaba que el ser humano era un pecador que necesitaba un Salvador. Por lo tanto, ten\u00eda que haber un altar sobre el cual ofrecer el sacrificio, porque deb\u00eda realizarse un derramamiento de sangre por el pecado. Cuando en el cuarto de ba\u00f1o nos contemplamos en un espejo, que es una figura de la ley, vemos que hay un lavabo debajo del mismo. El espejo nos revela la suciedad, as\u00ed como la ley es el espejo que nos muestra nuestro pecado. Por eso resulta necesario tener al lavabo inmediatamente al lado. Este me recuerda un himno que dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay una fuente sin igual<br \/>\nQue mi Jes\u00fas abri\u00f3<br \/>\nY en ese puro manantial<br \/>\nMis culpas el borr\u00f3<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primer p\u00e1rrafo de este cap\u00edtulo describe <\/p>\n<h3 class='estudio'>La entrega de los diez mandamientos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que eran la primera parte de la Ley dada a Israel, constituyendo el c\u00f3digo moral. Leamos los vers\u00edculos 1 y 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY habl\u00f3 Dios todas estas palabras, diciendo: Yo soy el Se\u00f1or tu Dios, que te saqu\u00e9 de la tierra de Egipto, de la casa de servidumbre.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios les estaba recordando que les hab\u00eda sacado de las tierras de Egipto y que, en base a esa liberaci\u00f3n quer\u00eda darles su Ley. El pueblo hab\u00eda pedido la ley y Dios les complaci\u00f3 entreg\u00e1ndoles primeramente los Diez Mandamientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al leer los Diez Mandamientos, debemos mencionar ciertos aspectos. El primero se refiere a la \u00abnueva moralidad\u00bb. La llamada \u00abnueva moralidad\u00bb se remonta a tiempos anteriores a la entrega de la Ley. En efecto, surgi\u00f3 justamente en el Jard\u00edn del Ed\u00e9n, cuando el ser humano desobedeci\u00f3 a Dios. La nueva moralidad existi\u00f3 antes y despu\u00e9s del Diluvio. Por todo ello, debemos reconocer que en la actualidad estar\u00eda lejos de considerarse nueva, aunque nos guste considerarnos como pecadores refinados y sofisticados. La cruda realidad nos recuerda que somos pecadores en nuestro estado original, Los Diez Mandamientos colocan delante de nosotros las normas y el modelo de Dios. Nadie puede jugar con estos principios y eludir las consecuencias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el mundo cristiano con frecuencia se ha reprochado que aquellos que predican sobre la gracia de Dios,  no muestren un aprecio adecuado por la ley. Al contrario, cada predicador que ense\u00f1a la gracia de Dios con la verdadera perspectiva de la salvaci\u00f3n por la fe, comprende el elevado car\u00e1cter de la ley. El ap\u00f3stol Pablo enfrentaba este problema cuando en su carta a los Romanos 6:1,2, escribi\u00f3:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfQu\u00e9 diremos, entonces? \u00bfContinuaremos en pecado para que la gracia abunde? \u00a1De ning\u00fan modo! Nosotros, que hemos muerto al pecado, \u00bfc\u00f3mo viviremos a\u00fan en \u00e9l?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si alguien piensa que puede continuar viviendo en el pecado y quebrantando los Diez Mandamientos a voluntad, entonces, esa persona no ha sido salvada por la gracia de Dios. Cuando eres realmente salvo, deseas agradar a Dios y hacer Su voluntad, la cual est\u00e1 revelada en los Diez Mandamientos. Por lo tanto, creo que todos aquellos que predican la gracia de Dios sienten respeto y reverencia por la ley de Dios. Como lo expresa adecuadamente el autor del Salmo 119:97,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00a1Cu\u00e1nto amo tu ley! Todo el d\u00eda es ella mi meditaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, \u00bfqu\u00e9 es la Ley? Alguien la ha definido como una transcripci\u00f3n de la mente de Dios. Esta es una definici\u00f3n defectuosa. La ley es la expresi\u00f3n de la mente de Dios en relaci\u00f3n a lo que el ser humano debiera ser. En la ley no hay gracia ni misericordia en absoluto. La ley es la expresi\u00f3n de la voluntad santa de Dios. El autor del Salmo 19:7, dijo:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLa ley del Se\u00f1or es perfecta, que restaura el alma;\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfEs la ley del Se\u00f1or justa, buena? Nuestras nociones de lo que es justo e injusto est\u00e1n influenciadas por nuestro medio ambiente o entorno y por el hecho de tener una naturaleza ca\u00edda. La ley es una revelaci\u00f3n de Dios. El ha trazado la l\u00ednea entre lo que est\u00e1 bien y lo que est\u00e1 mal. \u00bfC\u00f3mo sabemos lo que es bueno? Dios nos lo dice. La generaci\u00f3n actual, desea la libertad y algunos cuestionan mucho y de forma equivocada  lo que es justo. \u00bfPor qu\u00e9 es malo hacer tal o cual cosa? se preguntan muchos. Y hay quienes no se preocupan mucho del robo, la mentira, el adulterio y llegar\u00edan, incluso, a justificar la violencia y el asesinato. \u00a1Cuanta incoherencia e ignorancia hay sobre la ley! \u00bfPor qu\u00e9 est\u00e1 mal robar o mentir? Porque Dios lo ha dispuesto as\u00ed. Podr\u00eda alguien preguntar, \u00bfy esa disposici\u00f3n es buena para la humanidad? Por su puesto que lo es. Ser\u00eda maravilloso que el ser humano pudiese cumplir la ley. Pero no es as\u00ed. Las c\u00e1rceles, las cerraduras en las puertas, las garant\u00edas que deben firmarse a la hora de pedir un pr\u00e9stamo porque nadie conf\u00eda en nadie, constituyen testimonios de esa realidad. Hubo lejanos tiempos en que la palabra dada era considerada como un compromiso serio y fiable lo cual, evidentemente, ya es historia pasada. As\u00ed es que, las conductas humanas que hemos mencionado son malas porque Dios lo ha especificado as\u00ed. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley no se impone por s\u00ed misma. El Legislador debe tener el poder para ponerla en vigor. Dios mismo da fuerza a Sus leyes de forma  indiscutible y eficaz. Tomemos, por ejemplo, la ley de la gravitaci\u00f3n. Podemos escalar llegando tan alto como nos lo permitan nuestras fuerzas, y con tal que no nos soltemos, porque dicha ley est\u00e1 operando y no podemos modificar ni invertir esa fuerza. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Much\u00edsimas personas creen que pueden quebrantar los Diez Mandamientos y evitar las consecuencias. Resulta interesante considerar que una norma debe ser puesta en vigor para ser una ley. En el libro del profeta Ezequiel 18:4, dice que \u00abEl alma que peque, \u00e9sa morir\u00e1\u00bb. Esta norma tiene fuerza de ley y el que la quebrante, debe pagar la pena impuesta y ser castigado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay otro punto de vista que debe corregirse; es el de confundir la ley y la gracia coloc\u00e1ndolas en un solo sisTema, con lo cual se priva a la ley de su majestad y significado. No hay amor en la ley ni hay gracia en la ley. Cuando a la gracia se la mezcla con la ley, se la priva de la bondad de su car\u00e1cter gratuito y de su gloria. As\u00ed, la gracia es despojada de su maravilla, atractivo y del anhelo de ser pose\u00edda. Las necesidades del pecador no son satisfechas cuando la ley y la gracia son vinculadas de esta manera. La ley expone lo que el ser humano deber\u00eda ser. La gracia expone lo que Dios es. La majestad de la ley es una realidad que tenemos que reconocer.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley revela el  inmenso y profundo abismo que existe entre Dios y el ser humano. En su carta a los G\u00e1latas 4:21, el ap\u00f3stol Pablo formulaba la siguiente pregunta: Decidme, los que dese\u00e1is estar bajo la ley, \u00bfno o\u00eds a la ley? Ser\u00eda mejor escuchar lo que dice la ley, porque el ser humano ha sido pesado en las balanzas de los Diez Mandamientos y su peso ha resultado deficiente. Los seres humanos no pueden medirse rec\u00edprocamente. Ser\u00eda f\u00e1cil para un hombre situado sobre un monte decirle a otro que se encontrase en una colina baja \u00abYo estoy m\u00e1s alto que tu\u00bb. Pero aquel hombre, siempre estar\u00eda por debajo de alguien que, por ejemplo, hubiese llegado a la luna. Simplemente, ning\u00fan ser humano est\u00e1 a la altura de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley tambi\u00e9n revela la incapacidad del ser humano para tender un puente que le permita cruzar ese profundo abismo que le separa de Dios. La carta a los Romanos 3:19, nos dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAhora bien, sabemos que cuanto dice la ley, lo dice a los que est\u00e1n bajo la ley, para que toda boca se calle y todo el mundo sea hecho responsable ante Dios;\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y tambi\u00e9n dice el ap\u00f3stol Pablo en Romanos 8:3,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPues lo que la ley no pudo hacer, ya que era d\u00e9bil por causa de la naturaleza del hombre pecador, Dios lo hizo: enviando a su propio Hijo en condici\u00f3n semejante a la del hombre pecador y como sacrificio por el pecado, conden\u00f3 al pecado en la propia naturaleza humana.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es que el defecto no radica en la ley, sino en nosotros mismos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como ya hemos visto, la ley era como un espejo que revela al ser humano su condici\u00f3n pecaminosa. Mucha gente se contempla en el espejo y piensan que se encuentran bien. Esto me recuerda la antigua historia de hadas en la que la reina se puso frente a un espejo y le dijo: \u00abespejo, espejo que est\u00e1s en la pared, \u00bfquien es la m\u00e1s bella del reino? Ella esperaba que el espejo le respondiese que era ella, pero el espejo le dijo la verdad y resulta que no era ella, sino otra. Resulta interesante que muchas personas hoy se colocan frente al espejo de los Diez Mandamientos para formular la misma pregunta, para comprobar qui\u00e9n es la mejor. La diferencia estriba en que ellas contestan su propia pregunta diciendo, \u00absoy yo\u00bb, porque piensan que est\u00e1n cumpliendo la ley. El ser humano de nuestro tiempo necesita situarse frente a ese espejo y permitir que sea el espejo el que responda. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ley nunca convirti\u00f3 al ser humano en un pecador; sino que revel\u00f3 que ese ser era un pecador. La ley fue dada para traer a las personas a Cristo, como ya hemos dicho. Fue como nuestro ayo o custodio para llevarnos de la mano, gui\u00e1ndonos a la cruz para decirnos a cada uno: \u00abnecesitas un Salvador, porque eres un pecador.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos ahora a la exposici\u00f3n de<\/p>\n<h3 class='estudio'>Los diez mandamientos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que, est\u00e1n clasificados en 2 divisiones principales. Una parte trata la relaci\u00f3n del hombre con Dios y la otra, la relaci\u00f3n del hombre con sus semejantes. Leamos el vers\u00edculo 3;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo tendr\u00e1s otros dioses delante de m\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios estaba condenando al polite\u00edsmo o creencia en m\u00e1s de un dios. No hay ning\u00fan mandamiento contra el ate\u00edsmo &#8211; que en esa \u00e9poca no ten\u00eda adeptos dada la cercan\u00eda hist\u00f3rica con la creaci\u00f3n y la revelaci\u00f3n original de Dios. Los ateos comenzaron a aparecer en los d\u00edas del rey David, y se les llam\u00f3 necios, como dec\u00eda el Salmo 53:2, El necio ha dicho en su coraz\u00f3n: No hay Dios. En la actualidad, un ateo puede ser una persona de un alto nivel cultural o intelectual, pero Dios, le calificar\u00eda de otra manera. En nuestro tiempo hay muchos ateos porque ya nos encontramos inmensamente lejos de nuestros or\u00edgenes en la historia y los seres humanos no est\u00e1n dispuestos a aceptar la revelaci\u00f3n de Dios en Su Palabra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios le dijo a Israel: \u00abNo tendr\u00e1s otros dioses delante de m\u00ed\u00bb. Dios le dio estas instrucciones a aquel pueblo de esta manera, porque en aquellos d\u00edas al ser humano le era sumamente dif\u00edcil mantener un equilibrio, porque el adorar a muchos dioses gozaba de popularidad. Hoy en d\u00eda, sin embargo, lo que resulta popular es no adorar a ning\u00fan dios. Realmente, el p\u00e9ndulo se ha desplazado hasta el otro extremo. El detalle que es importante observar en este vers\u00edculo es el hecho de que Dios condena al polite\u00edsmo. El ap\u00f3stol Pablo desarrolla este Tema en su ya citada carta a los Romanos 1:21 al 25, donde dice:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPues aunque conoc\u00edan a Dios, no le honraron como a Dios ni le dieron gracias, sino que se hicieron vanos en sus razonamientos y su necio coraz\u00f3n fue entenebrecido. Profesando ser sabios, se volvieron necios, y cambiaron la gloria del Dios incorruptible por una imagen en forma de hombre corruptible, de aves, de cuadr\u00fapedos y de reptiles. Por consiguiente, Dios los entreg\u00f3 a la impureza en la lujuria de sus corazones, de modo que deshonraron entre s\u00ed sus propios cuerpos; porque cambiaron la verdad de Dios por la mentira, y adoraron y sirvieron a la criatura en lugar del Creador, que es bendito por los siglos. Am\u00e9n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos nuestra lectura con los vers\u00edculos 4 y 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo te har\u00e1s \u00eddolo, ni semejanza alguna de lo que est\u00e1 arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra. No los adorar\u00e1s ni los servir\u00e1s; porque yo, el Se\u00f1or tu Dios, soy Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generaci\u00f3n de los que me aborrecen\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunas podr\u00edan pensar que este pasaje no podr\u00eda aplicarse a nosotros hoy. Recordemos que la carta a los Colosenses 3:5 dice que \u00abla avaricia . . . es idolatr\u00eda\u00bb Todo aquello a lo que t\u00fa te entregas de forma incondicional o desenfrenadamente, se convierte en tu dios. Este segundo mandamiento proh\u00edbe el culto a las im\u00e1genes y tiene un significado bastante amplio porque incluye toda tentativa de representar a Dios y a sus criaturas como objeto de culto. El es un Dios que nos ama y celoso; por lo tanto requiere nuestro culto y adoraci\u00f3n de manera exclusiva. La ley de Dios proh\u00edbe de modo categ\u00f3rico y solemne hacer representaciones de seres humanos, animales, o astros del cielo o de la tierra, para inclinarse o postrarse ante ellas con el objeto de rendirles culto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tambi\u00e9n debemos aclarar que el pecado de la idolatr\u00eda no se manifiesta necesariamente de una forma exterior, porque los \u00eddolos pueden encontrarse instalados en nuestro propio coraz\u00f3n. No en vano los ap\u00f3stoles pronunciaron advertencias en tal sentido. Por ejemplo, al ap\u00f3stol Juan en su primera carta 5:21 dijo: Hijos, guardaos de los \u00eddolos. Y el ap\u00f3stol Pablo en su primera carta a los Corintios 10:14, dijo: Por tanto, amados m\u00edos, huid de la idolatr\u00eda. Muchos no adorar\u00edan a Baco, el dios del vino de las antiguas fiestas romanas y griegas de la antig\u00fcedad, pero adoran a la botella justamente de la misma manera, cayendo en el alcoholismo. Otros adoran a Afrodita, diosa del sexo. Otros al dinero. Cualquier cosa a la que entregues tu tiempo, tu coraz\u00f3n y tu propia alma, se convierte en tu dios, en tu \u00eddolo. Y Dios dijo que no deber\u00edamos tener otros dioses fuera de El. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo el tercer mandamiento, en el vers\u00edculo 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo tomar\u00e1s el nombre del Se\u00f1or tu Dios en vano, porque el Se\u00f1or no tendr\u00e1 por inocente al que tome su nombre en vano.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Utilizar el nombre del Se\u00f1or en vano equivale a una blasfemia, lo cual es muy corriente en nuestros tiempos. Pero el mandamiento de Dios nunca ha cambiado. Su nombre no pod\u00eda ser usado en vano porque el es Dios y es Santo. Como ejemplo, vemos que no estaba prohibido pronunciar un solemne juramento, pero s\u00ed cometer perjurio, como nos lo recuerda el libro del Lev\u00edtico 19:12,  Y no jurar\u00e9is en falso por mi nombre, profanando as\u00ed el nombre de tu Dios; yo soy el Se\u00f1or. Muchas personas son incapaces de expresarse sin blasfemar lo cual, adem\u00e1s de estar contra la ley de Dios, evidencia una alarmante falta de vocabulario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora el cuarto mandamiento, en los vers\u00edculos 8 al 11:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAcu\u00e9rdate del d\u00eda de reposo para santificarlo. Seis d\u00edas trabajar\u00e1s y har\u00e1s toda tu obra, mas el s\u00e9ptimo d\u00eda es d\u00eda de reposo para el Se\u00f1or t\u00fa Dios; no har\u00e1s en \u00e9l obra alguna, t\u00fa, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que est\u00e1 contigo. Porque en seis d\u00edas hizo el Se\u00f1or los cielos y la tierra, el mar y todo lo que en ellos hay, y repos\u00f3 en el s\u00e9ptimo d\u00eda; por tanto, el Se\u00f1or bendijo el d\u00eda de reposo y lo santific\u00f3.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El d\u00eda del s\u00e1bado fue dado a la naci\u00f3n de Israel en una forma muy excepcional. Era un pacto, una se\u00f1al entre Dios y los israelitas. Veremos esto m\u00e1s adelante, en \u00c9xodo 31:13-17. En mi opini\u00f3n, el d\u00eda exacto no es importante. Despu\u00e9s de todo, con los cambios de calendario que han tenido lugar no podemos tener una absoluta seguridad de que nuestro s\u00e9ptimo d\u00eda equivale o no al s\u00e1bado. Nosotros guardamos el que consideramos como el primer d\u00eda de la semana porque el Se\u00f1or resucit\u00f3 de los muertos en ese d\u00eda. Como hemos adelantado, este Tema ser\u00e1 tratado con mayor detalle en un programa futuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos ahora a la secci\u00f3n de los mandamientos que trata sobre la relaci\u00f3n del ser humano con sus semejantes. Y comienza con la familia. Leamos el vers\u00edculo 12:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHonra a tu padre y a tu madre, para que tus d\u00edas sean prolongados en la tierra que el Se\u00f1or tu Dios te da.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El padre y la madre merec\u00edan el honor de sus hijos. M\u00e1s adelante hablaremos m\u00e1s sobre este cuarto mandamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el vers\u00edculo 13, para considerar el sexto mandamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo matar\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este mandamiento no fue dado a una naci\u00f3n sino a un individuo. Un hombre jam\u00e1s deber\u00eda matar u otro. Se est\u00e1 hablando del asesinato y el Se\u00f1or dir\u00eda que este impulso criminal proven\u00eda del enojo, de la ira. Las Escrituras incluso nos exhortan a no enojarnos con nuestro hermano. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el vers\u00edculo 14, para el s\u00e9ptimo mandamiento:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo cometer\u00e1s adulterio.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vivimos en una \u00e9poca de permisividad en el \u00e1rea de las relaciones sexuales. La ley de Dios afirma claramente que el adulterio es el sexo practicado fuera del matrimonio y este mandamiento permanece vigente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el vers\u00edculo 15, para el octavo mandamiento:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo hurtar\u00e1s.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Tema aqu\u00ed es que si a uno se le permitiese cometer adulterio, entonces tambi\u00e9n deber\u00eda permit\u00edrsele robar, matar, etc. Las disposiciones de este conjunto de instrucciones, no pueden separarse arbitrariamente para atribuirles diferentes grados de vigencia. Si se consiente una de las pr\u00e1cticas, entonces las dem\u00e1s debieran ser consentidas tambi\u00e9n. Y si una esta mal, luego todas las dem\u00e1s lo est\u00e1n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El vers\u00edculo 16 nos detalla el noveno mandamiento:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo dar\u00e1s falso testimonio contra tu pr\u00f3jimo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El propagar falso testimonio contra tu pr\u00f3jimo equivale a mentir. Y el vers\u00edculo 17 nos ofrece el d\u00e9cimo mandamiento:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abNo codiciar\u00e1s la casa de tu pr\u00f3jimo; no codiciar\u00e1s la mujer de tu pr\u00f3jimo, ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni nada que sea de tu pr\u00f3jimo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La avaricia, de acuerdo con la carta de San Pablo a los Colosenses 3:5, es idolatr\u00eda. Este es una de los grandes pecados en la actualidad. Dios condena el asesinato, el adulterio, el robo, el dar falso testimonio y la codicia. M\u00e1s adelante en nuestro estudio tendremos ocasi\u00f3n de considerar los Diez Mandamientos de una manera diferente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Quiz\u00e1s tenga para nosotros mucho valor el saber qu\u00e9 piensan los dem\u00e1s de nosotros. Y la opini\u00f3n de ciertas personas nos afecta. \u00bfNo ocultamos, por ello, algunas facetas de nuestra personalidad? Y pensar que Dios puede ver cada rinc\u00f3n de nuestra vida \u00bfAlguna vez nos hemos preguntado qu\u00e9 piensa Dios de nosotros? Hemos dicho anteriormente que la ley es ese espejo donde el ser humano puede contemplarse y comprobar su estado de pecado y la distancia que le separa de Dios. Recordemos que la imagen reflejada destaca nuestra impotencia y debilidad para acercarnos a Dios. Pero tambi\u00e9n, por la fe, nos hace dirigir nuestra mirada a Cristo en la cruz, muriendo en nuestro lugar, reconcili\u00e1ndonos con Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exodo 20:1-17 En nuestro programa anterior, finaliz\u00e1bamos el cap\u00edtulo 19, despu\u00e9s de que el pueblo hubiese contemplado el majestuoso descenso de la presencia de Dios sobre el Monte Sina\u00ed. En este nuevo cap\u00edtulo que hoy comenzamos, considerado en su totalidad, incluye los siguientes TemaS: Dios entreg\u00f3 los Diez Mandamientos; Dios prohibi\u00f3 la idolatr\u00eda; los efectos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-exodo-201-17\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de \u00c9xodo 20:1-17\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7867","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7867","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7867"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7867\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7867"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7867"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7867"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}