{"id":7878,"date":"2016-03-07T20:06:25","date_gmt":"2016-03-08T01:06:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-exodo-3226-3323\/"},"modified":"2016-03-07T20:06:25","modified_gmt":"2016-03-08T01:06:25","slug":"estudio-biblico-de-exodo-3226-3323","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-exodo-3226-3323\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de \u00c9xodo 32:26-33:23"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Exodo 32:26-33:23<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">En nuestro programa anterior el relato nos permiti\u00f3 examinar el grave incidente de la ca\u00edda de Israel en la idolatr\u00eda, adorando a un becerro de oro mientras Mois\u00e9s se encontraba en el Monte Sina\u00ed recibiendo la ley. Dios hab\u00eda hablado de destruir a aquel pueblo rebelde pero Mois\u00e9s intercedi\u00f3 a favor de los israelitas. Y al descender del monte, viendo la degradaci\u00f3n de la gente, rompi\u00f3 las tablas de la ley y destruy\u00f3 el becerro de oro. Dios iba a juzgar a su pueblo. Leamos los vers\u00edculos 26 al 28:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY Mois\u00e9s se puso de pie a la puerta del campamento, y dijo: El que est\u00e9 por el Se\u00f1or, venga a m\u00ed. Y se juntaron a \u00e9l todos los hijos de Lev\u00ed. Y \u00e9l les dijo: As\u00ed dice el Se\u00f1or, Dios de Israel: P\u00f3ngase cada uno la espada sobre el muslo, y pasad y repasad por el campamento de puerta en puerta, y matad cada uno a su hermano y a su amigo y a su vecino. Y los hijos de Lev\u00ed hicieron conforme a la palabra de Mois\u00e9s; y cayeron aquel d\u00eda unos tres mil hombres del pueblo\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este juicio fue grav\u00edsimo y extremo. Y en aquel contexto fue la forma de hacer frente a una abierta rebeli\u00f3n y a un gran pecado que marcar\u00eda el comienzo de la destrucci\u00f3n o disoluci\u00f3n de la naci\u00f3n, por medio de pr\u00e1cticas paganas que degradaban a la gente, destru\u00edan a las familias, atentaban contra los m\u00e1s elementales derechos humanos y al derecho a la vida. Dios hab\u00eda entregado a Mois\u00e9s un c\u00f3digo legal que proteg\u00eda todos esos derechos, elementales para que los integrantes de una sociedad pudiesen convivir en paz, respeto mutuo y libertad. Pero ahora, todo ese proyecto de desarrollo peligraba. Realmente Mois\u00e9s no ten\u00eda ninguna otra opci\u00f3n. Se encontraba como el cirujano ante un paciente enfermo de c\u00e1ncer, que sabe que para salvar al enfermo debe extirpar un tumor mutilando as\u00ed una parte de su cuerpo. Si la rebeli\u00f3n quedaba sin castigo, se hubiera extendido a toda la naci\u00f3n, causando su destrucci\u00f3n debido a los enemigos internos y externos. Tenemos que entender que el pecado, que es tambi\u00e9n una rebeli\u00f3n contra Dios consta de elementos destructivos que afectan al cuerpo, a la mente y a la totalidad del ser humano. La fuerza  de esos factores negativos va actuando progresivamente hasta conducir a las personas a una situaci\u00f3n de no retorno, irreversible, que conduce a la muerte f\u00edsica y espiritual. En aquel tr\u00e1gico incidente, el pueblo tuvo la oportunidad de arrepentirse del pecado cometido, de rectificar y reconocer a Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00edamos tomar aquel episodio como un ejemplo o ilustraci\u00f3n de c\u00f3mo act\u00faa Dios hoy. El ofrece gratuitamente la salvaci\u00f3n y la vida eterna. Los que la rechazan, son condenados a la muerte eterna, a la separaci\u00f3n eterna de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El p\u00e1rrafo siguiente, destaca <\/p>\n<h3 class='estudio'>La intercesi\u00f3n de Mois\u00e9s<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el vers\u00edculo 30:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY sucedi\u00f3 que al d\u00eda siguiente dijo Mois\u00e9s al pueblo: Vosotros hab\u00e9is cometido un gran pecado, y yo ahora voy a subir al Se\u00f1or, quiz\u00e1 pueda hacer expiaci\u00f3n por vuestro pecado.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una expiaci\u00f3n cubr\u00eda el pecado. Esa fue la forma en que el pecado fue tratado antes de que Jesucristo viniera a la tierra y muriese en la cruz. Despu\u00e9s de la cruz, el pecado fue removido. Y ahora Mois\u00e9s expuso la cuarta raz\u00f3n para conducir a los israelitas a la tierra prometida. Leamos el vers\u00edculo 31:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces volvi\u00f3 Mois\u00e9s al Se\u00f1or y dijo: \u00a1Ay!, este pueblo ha cometido un gran pecado: se ha hecho un dios de oro.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es esto? Es una confesi\u00f3n. Si t\u00fa quieres tener una relaci\u00f3n con Dios tendr\u00e1s que estar de acuerdo con El en el problema del pecado. El pecado, como tal, debe ser confesado. Tampoco importa qui\u00e9n seas t\u00fa. Este era el pueblo elegido de Dios, los israelitas, y tuvieron que reconocer, por medio de Mois\u00e9s, que hab\u00edan cometido un gran pecado, rebel\u00e1ndose contra Dios, haci\u00e9ndose un \u00eddolo de oro y ador\u00e1ndolo. Y as\u00ed lo expres\u00f3 Mois\u00e9s ante Dios. Cuando confesamos nuestro pecado a Dios, lo exponemos detalladamente, dici\u00e9ndole a El en qu\u00e9 consisti\u00f3. Leamos el vers\u00edculo 32:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero ahora, si es tu voluntad, perdona su pecado, y si no, b\u00f3rrame del libro que has escrito.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es como si Mois\u00e9s hubiese dicho: \u00abYo ocupo mi lugar junto al pueblo. Me identifico con ellos y si t\u00fa tienes la intenci\u00f3n de eliminarlo, \u00a1elim\u00edname a m\u00ed tambi\u00e9n! Recordemos que Dios le hab\u00eda dicho a Mois\u00e9s que aun podr\u00eda cumplir con su pacto con Abraham, Isaac y Jacob, simplemente formando una nueva naci\u00f3n a partir de Mois\u00e9s. Pero, como hemos visto, Mois\u00e9s uni\u00f3 su destino al de los israelitas. Observemos que aquello que mueve el coraz\u00f3n de Dios, impulsa la mano de Dios. Leamos los vers\u00edculos 33 al 35:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY el Se\u00f1or dijo a Mois\u00e9s: Al que haya pecado contra m\u00ed, lo borrar\u00e9 de mi libro. Pero ahora ve, conduce al pueblo adonde te he dicho. He aqu\u00ed, mi \u00e1ngel ir\u00e1 delante de ti; mas el d\u00eda que yo los visite, los castigar\u00e9 por su pecado. Y el Se\u00f1or hiri\u00f3 al pueblo por lo que hicieron con el becerro que Aar\u00f3n hab\u00eda hecho.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios se ocupar\u00eda del pecado personalmente. Sin embargo, El conducir\u00eda a aquel pueblo a la tierra prometida. Aquellos que no hab\u00edan secundado la rebeli\u00f3n contra Dios cayendo en la idolatr\u00eda del becerro de oro, ser\u00edan guiados por el \u00e1ngel de Dios. Ahora bien, el Angel del Se\u00f1or en el Antiguo Testamento era la presencia visible de Dios: era el Cristo preencarnado, es decir, antes de su venida al mundo. Debido a la intercesi\u00f3n de Mois\u00e9s, Dios no hab\u00eda renunciado a Su pueblo. Este incidente debiera hacernos m\u00e1s conscientes de la gran importancia de la oraci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Llegamos entonces a<\/p>\n<h3 class='estudio'>Exodo 33:1-23<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tema: La presencia personal de Dios se apart\u00f3 del campamento; los israelitas murmuraron; el Se\u00f1or habl\u00f3 con Mois\u00e9s; y Mois\u00e9s dese\u00f3 ver la gloria del Se\u00f1or.<\/p>\n<h3 class='estudio'>El pueblo israelita continu\u00f3 su viaje<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 1 y 2:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el Se\u00f1or dijo a Mois\u00e9s: Anda, sube de aqu\u00ed, t\u00fa y el pueblo que has sacado de la tierra de Egipto, a la tierra de la cual jur\u00e9 a Abraham, a Isaac y a Jacob, diciendo: A tu descendencia la dar\u00e9. Y enviar\u00e9 un \u00e1ngel delante de ti, y echar\u00e9 fuera al cananeo, al amorreo, al heteo, al ferezeo, al heveo y al jebuseo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios estaba preparando a los israelitas para entrar en la tierra prometida a los patriarcas. Les veremos reanudar su marcha en el libro de N\u00fameros. Porque el libro de Lev\u00edtico es una continuaci\u00f3n de las instrucciones relacionadas con el servicio y ritual del tabern\u00e1culo, que solo estaban comenzando a construir seg\u00fan el relato del libro de \u00c9xodo. Leamos los vers\u00edculos 3 y 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSube a una tierra que mana leche y miel; pues yo no subir\u00e9 en medio de ti, oh Israel, no sea que te destruya en el camino, porque eres un pueblo de dura cerviz. Cuando el pueblo oy\u00f3 esta mala noticia, hicieron duelo, y ninguno de ellos se puso sus atav\u00edos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aquellas joyas, como ya hemos dicho, eran paganas. Los pendientes en las orejas, por ejemplo, demostraban el hecho de que aun estaban adorando a los dioses falsos de Egipto. Dice el vers\u00edculo 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPorque el Se\u00f1or hab\u00eda dicho a Mois\u00e9s: Di a los hijos de Israel: Sois un pueblo de dura cerviz; si por un momento yo me presentara en medio de ti, te destruir\u00eda. Ahora pues, qu\u00edtate tus atav\u00edos, para que yo sepa qu\u00e9 he de hacer contigo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta era la tercera vez que Dios hab\u00eda calificado a Israel como un pueblo obstinado y terco. Una vez m\u00e1s podemos comprobar que Dios no hab\u00eda venido a salvar y a liberar  aquel pueblo porque ellos fuesen superiores. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios les pidi\u00f3 que quitasen de en medio toda se\u00f1al de que fuesen paganos y se definiesen p\u00fablicamente como pueblo de Dios. Yo personalmente creo que \u00e9sta es la raz\u00f3n por la cual el bautismo (me refiero al bautismo por agua) era tan importante para los cristianos de la iglesia primitiva. Era una evidencia de que una persona hab\u00eda dejado su antigua vida y se identificaba p\u00fablicamente con su nueva vida. El bautismo en la actualidad tambi\u00e9n ofrece la oportunidad de dar el mismo testimonio. Como resultado de la advertencia de Dios, dice el vers\u00edculo 6:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY a partir del monte Horeb los hijos de Israel se despojaron de sus atav\u00edos.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos el vers\u00edculo 7, que nos relata que<\/p>\n<h3 class='estudio'>El tabern\u00e1culo fue instalado fuera del campamento<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY acostumbraba Mois\u00e9s tomar la tienda, y la levantaba fuera del campamento a buena distancia de \u00e9l, y la llam\u00f3 la tienda de reuni\u00f3n. Y suced\u00eda que todo el que buscaba al Se\u00f1or sal\u00eda a la tienda de reuni\u00f3n, que estaba fuera del campamento.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando el tabern\u00e1culo estaba siendo construido, Mois\u00e9s lo instal\u00f3 fuera del campamento del pueblo. En aquel momento, era \u00fanicamente una tienda de reuni\u00f3n. Posiblemente solo consist\u00eda en una gran tienda de campa\u00f1a o, quiz\u00e1s, era solamente el cerco exterior que despu\u00e9s rodear\u00eda el tabern\u00e1culo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo los vers\u00edculos 8 y 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY suced\u00eda que cuando Mois\u00e9s sal\u00eda a la tienda, todo el pueblo se levantaba y permanec\u00eda de pie, cada uno a la entrada de su tienda, y segu\u00eda con la vista a Mois\u00e9s hasta que \u00e9l entraba en la tienda. Y cuando Mois\u00e9s entraba en la tienda, la columna de nube descend\u00eda y permanec\u00eda a la entrada de la tienda, y el Se\u00f1or hablaba con Mois\u00e9s.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed podr\u00eda surgir la pregunta: \u00bfHa visto alguien a Dios? El evangelio seg\u00fan Juan 1:18 nos dice que ning\u00fan ser humano ha visto jam\u00e1s a Dios. Y el mismo Evangelio en 14:9 nos revela que aquellos que han visto a Jesucristo, han visto ya a Dios el Padre. El Se\u00f1or Jesucristo es la revelaci\u00f3n de Dios oculta en un cuerpo humano. En el Antiguo Testamento, uno de sus nombres era el \u00ab\u00e1ngel del Se\u00f1or\u00bb. Y fue aquel \u00e1ngel del Se\u00f1or el que convers\u00f3 con Mois\u00e9s. Leamos la primera parte del vers\u00edculo 11:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY acostumbraba hablar el Se\u00f1or con Mois\u00e9s cara a cara, como habla un hombre con su amigo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed que, como los amigos hablan entre s\u00ed, cara a cara, Dios y Mois\u00e9s hablaban. Sin embargo, Mois\u00e9s no vio a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo la segunda parte de este mismo vers\u00edculo 11:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando Mois\u00e9s regresaba al campamento, su joven ayudante Josu\u00e9, hijo de Nun, no se apartaba de la tienda.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez m\u00e1s, se menciona a Josu\u00e9. El era el hombre que Dios estaba preparando para ser el sucesor de Mois\u00e9s. En aquel tiempo, no creo que nadie en el pueblo sospechase nada sobre esa elecci\u00f3n, pero cuando lleguemos al libro de Josu\u00e9, veremos que \u00e9l era, quiz\u00e1s, la persona m\u00e1s improbable de todas para suceder a Mois\u00e9s. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuaremos con nuestro estudio leyendo los vers\u00edculos 12 y 13, que dan comienzo a <\/p>\n<h3 class='estudio'>La oraci\u00f3n de Mois\u00e9s y la respuesta del Se\u00f1or<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY Mois\u00e9s dijo al Se\u00f1or: Mira, t\u00fa me dices: Haz subir a este pueblo; pero t\u00fa no me has declarado a qui\u00e9n enviar\u00e1s conmigo. Adem\u00e1s has dicho: Te he conocido por tu nombre, y tambi\u00e9n has hallado gracia ante mis ojos. Ahora pues, si he hallado gracia ante tus ojos, te ruego que me hagas conocer tus caminos para que yo te conozca y halle gracia ante tus ojos. Considera tambi\u00e9n que esta naci\u00f3n es tu pueblo.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s le estaba pidiendo a Dios lo mismo que el ap\u00f3stol Pablo en su carta a los Filipenses 3:10, que ped\u00eda conocer al Se\u00f1or. Es tambi\u00e9n lo mismo que Felipe, uno de sus disc\u00edpulos, le dijo a Jes\u00fas en el Evangelio de Juan 14:8 Se\u00f1or, mu\u00e9stranos al Padre, y nos basta. Yo creo que cada verdadero hijo de Dios tiene un deseo sincero de conocerle. Y los vers\u00edculos 14 y 15 a\u00f1aden:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY El respondi\u00f3: Mi presencia ir\u00e1 contigo, y yo te dar\u00e9 descanso. Entonces le dijo Mois\u00e9s: Si tu presencia no va con nosotros, no nos hagas partir de aqu\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente que Mois\u00e9s necesitaba la presencia de Dios junto a El. Sab\u00eda que no podr\u00eda llevar a cabo su gran misi\u00f3n por sus propios medios y fuerzas. Contin\u00faa diciendo el vers\u00edculo 16:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00ab\u00bfPues en qu\u00e9 se conocer\u00e1 que he hallado gracia ante tus ojos, yo y tu pueblo? \u00bfNo es acaso en que t\u00fa vayas con nosotros, para que nosotros, yo y tu pueblo, nos distingamos de todos los dem\u00e1s pueblos que est\u00e1n sobre la faz de la tierra?\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es importante observar que Dios convirti\u00f3 a los israelitas en un pueblo peculiar por una raz\u00f3n bien definida. En la actualidad, la iglesia es tambi\u00e9n un pueblo peculiar. Esto significa ser un pueblo para Dios. No quiere decir, por supuesto, que dicho pueblo tenga que estar formado por personas raras o exc\u00e9ntricas. Pero el di\u00e1logo contin\u00faa. Leamos el vers\u00edculo 17:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY el Se\u00f1or dijo a Mois\u00e9s: Tambi\u00e9n har\u00e9 esto que has hablado, por cuanto has hallado gracia ante mis ojos y te he conocido por tu nombre.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mois\u00e9s realmente estaba llegando a tener una relaci\u00f3n muy \u00edntima con Dios. Ante esa declaraci\u00f3n, nos dice el vers\u00edculo 18:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces Mois\u00e9s dijo: Te ruego que me muestres tu gloria.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estas palabras nos confirman que Mois\u00e9s no pod\u00eda realmente ver a Dios cara a cara. Dice el vers\u00edculo 19:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY El respondi\u00f3: Yo har\u00e9 pasar toda mi bondad delante de ti, y proclamar\u00e9 el nombre del Se\u00f1or delante de ti; y tendr\u00e9 misericordia del que tendr\u00e9 misericordia, y tendr\u00e9 compasi\u00f3n de quien tendr\u00e9 compasi\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed destacamos que, en el Nuevo Testamento el ap\u00f3stol Pablo hizo referencia a este vers\u00edculo en su carta a los Romanos 9:15, cuando escribi\u00f3: Tendr\u00e9 misericordia del que yo tenga misericordia, y tendr\u00e9 compasi\u00f3n del que yo tenga compasi\u00f3n. Leamos tambi\u00e9n el vers\u00edculo 20, porque Dios continu\u00f3 dici\u00e9ndole:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY a\u00f1adi\u00f3: No puedes ver mi rostro; porque nadie puede verme, y vivir.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Otra vez se nos confirma el hecho de que no podemos contemplar el rostro de Dios, no podemos verle cara a cara. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los vers\u00edculos 21 al 23 culminan este di\u00e1logo entre Dios y Mois\u00e9s. Para finalizar nuestro estudio de hoy, leamos los vers\u00edculos 21 al 23:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces el Se\u00f1or dijo: He aqu\u00ed, hay un lugar junto a m\u00ed, y t\u00fa estar\u00e1s sobre la pe\u00f1a; y suceder\u00e1 que al pasar mi gloria, te pondr\u00e9 en una hendidura de la pe\u00f1a y te cubrir\u00e9 con mi mano hasta que yo haya pasado. Despu\u00e9s apartar\u00e9 mi mano y ver\u00e1s mis espaldas; pero no se ver\u00e1 mi rostro.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este pasaje nos est\u00e1 hablando sobre la gloria como una representaci\u00f3n de Dios. El Se\u00f1or Jes\u00fas dijo que cuando El viniese por segunda vez a esta tierra, se ver\u00eda en el cielo la se\u00f1al del Hijo del Hombre. Las palabras quedaron registradas en el Evangelio seg\u00fan Mateo 24:30, Entonces aparecer\u00e1 en el cielo la se\u00f1al del Hijo del Hombre; y entonces todas las tribus de la tierra har\u00e1n duelo, y ver\u00e1n al Hijo del Hombre que viene sobre las nubes del cielo con poder y gran gloria. Yo creo que esa se\u00f1al en el cielo es la gloria que se menciona aqu\u00ed en este cap\u00edtulo 33 del \u00c9xodo, vers\u00edculos 22 y 23. Cuando Cristo asumi\u00f3 su naturaleza f\u00edsica, es decir, su cuerpo humano, su gloria no estaba reflejada en ese cuerpo. En su humanidad, El asumi\u00f3 un lugar humilde y renunci\u00f3 a Su gloria. Pero todav\u00eda era Dios y por ese motivo, pudo decir: \u00abEl que me ha visto a m\u00ed, ha visto al Padre\u00bb, como respuesta a la pregunta que le formul\u00f3 Felipe, en el pasaje que citamos anteriormente en este programa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nosotros no veremos a Dios. Veremos al Se\u00f1or Jesucristo y el tendr\u00e1 una forma humana, porque \u00e9sa es la forma que asumi\u00f3 aqu\u00ed en la tierra. En la actualidad, El tiene un cuerpo glorificado y alg\u00fan d\u00eda futuro, cuando dejemos este mundo, seremos como El, tal como lo expresa el Ap\u00f3stol Juan en su primera carta 3:2, que dice: Amados, ahora somos hijos de Dios y a\u00fan no se ha manifestado lo que habremos de ser. Pero sabemos que cuando El aparezca, seremos semejantes a El porque le veremos como El es. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta es la expectativa y la esperanza de los creyentes que, despu\u00e9s de haber recibido a Jesucristo como su Salvador personal, tienen una relaci\u00f3n personal con Dios y viven por la fe. Esta era tambi\u00e9n la forma en que Mois\u00e9s iba a vivir a partir de los momentos descriptos en el relato B\u00edblico. El supo que la presencia de Dios tendr\u00eda que acompa\u00f1arle. De otra manera, el resultado de su misi\u00f3n acabar\u00eda siendo un fracaso. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y, \u00bfqu\u00e9 diremos de nosotros en el d\u00eda de hoy? \u00bfAcaso no necesitamos la compa\u00f1\u00eda, gu\u00eda y fortaleza que solo Dios nos puede dar? Seguramente somos conscientes de que, frente a los problemas que tenemos que enfrentar en nuestra vida diaria, las presiones que debemos soportar y las situaciones conflictivas en nuestro trato con los dem\u00e1s, necesitamos la presencia de Dios. \u00bfY qu\u00e9 diremos de nuestros propios conflictos, nuestra aceptaci\u00f3n del pasado y del presente, los interrogantes de nuestra vida, las dudas sobre el prop\u00f3sito de nuestra existencia y la ansiedad por el futuro? Aunque no le podamos ver, indudablemente necesitamos sentir a Dios muy pr\u00f3ximo, muy cercano, a nuestro lado, como un compa\u00f1ero, como un amigo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Exodo 32:26-33:23 En nuestro programa anterior el relato nos permiti\u00f3 examinar el grave incidente de la ca\u00edda de Israel en la idolatr\u00eda, adorando a un becerro de oro mientras Mois\u00e9s se encontraba en el Monte Sina\u00ed recibiendo la ley. Dios hab\u00eda hablado de destruir a aquel pueblo rebelde pero Mois\u00e9s intercedi\u00f3 a favor de los &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-exodo-3226-3323\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de \u00c9xodo 32:26-33:23\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7878","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7878","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7878"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7878\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7878"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7878"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7878"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}