{"id":7918,"date":"2016-03-07T20:07:59","date_gmt":"2016-03-08T01:07:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-levitico-133-59\/"},"modified":"2016-03-07T20:07:59","modified_gmt":"2016-03-08T01:07:59","slug":"estudio-biblico-de-levitico-133-59","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-levitico-133-59\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Lev\u00edtico 13:3-59"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Lev\u00edtico 13:3-59<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que en nuestro programa anterior hab\u00edamos resaltado la importancia del simbolismo de la lepra como s\u00edmbolo del pecado y sus efectos sobre la vida, as\u00ed como el remedio para la salvaci\u00f3n de los seres humanos. El pueblo que viajaba por el desierto debi\u00f3 aprender la importancia de la pureza en la relaci\u00f3n con Dios. Continuamos considerando la primera secci\u00f3n de este cap\u00edtulo, que trataba sobre el diagn\u00f3stico de un caso nuevo de lepra. Leamos los vers\u00edculos 3 y 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY el sacerdote mirar\u00e1 la infecci\u00f3n en la piel del cuerpo; y si el pelo en la infecci\u00f3n se ha vuelto blanco, y la infecci\u00f3n parece m\u00e1s profunda que la piel de su cuerpo, es una infecci\u00f3n de lepra; cuando el sacerdote lo haya examinado lo declarar\u00e1 impuro. Pero si la mancha lustrosa es blanca en la piel de su cuerpo, y no parece ser m\u00e1s profunda que la piel, y el pelo en ella no se ha vuelto blanco, entonces el sacerdote aislar\u00e1 por siete d\u00edas al que tiene la infecci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente que no hab\u00eda ninguna precipitaci\u00f3n para emitir un juicio. De la misma manera, y en Su relaci\u00f3n con nosotros, Dios es lento para manifestar su enojo. Es muy paciente y ofrece todas las oportunidades al pecador. Dice el libro del \u00c9xodo 34:6 y 7: Entonces pas\u00f3 el Se\u00f1or por delante de \u00e9l y proclam\u00f3: El Se\u00f1or, el Se\u00f1or, Dios compasivo y clemente, lento para la ira y abundante en misericordia y verdad; el que guarda misericordia a millares, el que perdona la iniquidad, la transgresi\u00f3n y el pecado, y que no tendr\u00e1 por inocente al culpable; el que castiga la iniquidad de los padres sobre los hijos y sobre los hijos de los hijos hasta la tercera y cuarta generaci\u00f3n. Este vers\u00edculo es del Antiguo Testamento. Pero \u00bfqu\u00e9 dice el Nuevo testamento sobre la paciencia de Dios? La segunda carta de San Pedro 3:9, dice: El Se\u00f1or no se tarda en cumplir su promesa, seg\u00fan algunos entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El sacerdote manten\u00eda aislado al enfermo por 7 d\u00edas. Aunque pensaba que estaba ante un caso de lepra, era paciente con \u00e9l. Justamente as\u00ed Dios ha puesto al mundo en cuarentena por causa de la enfermedad del pecado. Dice San Pablo en Romanos 11:32, Porque Dios sujet\u00f3 a todos en desobediencia para mostrar misericordia a todos. Y en G\u00e1latas 3:22 escribi\u00f3: Pero, seg\u00fan dice la Escritura, todos son prisioneros del  pecado, para que la promesa que es por fe en Jesucristo fuera dada a todos los que creen. Dios no va a permitir que el ser humano llegue muy lejos en Su universo y quiere mostrar su misericordia sobre nosotros. Y contin\u00faa diciendo el vers\u00edculo 5:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAl s\u00e9ptimo d\u00eda el sacerdote lo examinar\u00e1, y si en su parecer la infecci\u00f3n no ha cambiado, y si la infecci\u00f3n no se ha extendido en la piel, entonces el sacerdote lo aislar\u00e1 por otros siete d\u00edas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Despu\u00e9s de 7 d\u00edas el sacerdote efectuaba otra inspecci\u00f3n y si a\u00fan quedaba alg\u00fan elemento de incertidumbre, el paciente era puesto en cuarentena por otros 7 d\u00edas. No habr\u00eda un diagn\u00f3stico precipitado, lo cual nos ense\u00f1a que no debi\u00e9ramos emitir juicios apresurados contra otros, dada la gravedad que implica presentar una acusaci\u00f3n falsa contra otro creyente. En su primera carta a Timoteo 5:19, Pablo le aconsej\u00f3: No admitas acusaci\u00f3n contra un anciano, a menos de que haya dos o tres testigos. Y tambi\u00e9n le advirti\u00f3 que en los \u00faltimos tiempos se incrementar\u00edan las falsas acusaciones. Leamos ahora el vers\u00edculo 6:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl sacerdote lo examinar\u00e1 de nuevo al s\u00e9ptimo d\u00eda; y si la infecci\u00f3n ha oscurecido, y la infecci\u00f3n no se ha extendido en la piel, entonces el sacerdote lo declarar\u00e1 limpio; es s\u00f3lo una irritaci\u00f3n. Y lavar\u00e1 sus vestidos y quedar\u00e1 limpio.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la infecci\u00f3n no se hab\u00eda extendido en 14 d\u00edas y el paciente hab\u00eda mejorado, era evidente que no se trataba de lepra y era declarado puro. Era una buena noticia para aquel hombre, que no tendr\u00eda que separarse de sus seres queridos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que el Se\u00f1or toc\u00f3 a un leproso que vino a El y le san\u00f3. Pero aun hay m\u00e1s, porque les dijo a los leprosos espirituales que sus pecados eran perdonados. El san\u00f3 la enfermedad f\u00edsica para demostrar que era un Salvador que pod\u00eda perdonar los pecados. Recordemos cuando los escribas y fariseos le preguntaron, ante otro caso de sanidad: \u00bf\u00bbQuien puede perdonar pecados sino solo Dios? Jes\u00fas le dijo entonces al paral\u00edtico que sus pecados hab\u00edan sido perdonados. Como registr\u00f3 Lucas 5:17-26, Pues para que sep\u00e1is que el Hijo del Hombre tiene autoridad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paral\u00edtico): A ti te digo: Lev\u00e1ntate, toma tu camilla y vete a tu casa. Es importante recordar que Jes\u00fas tiene la autoridad para hacer sanar y para perdonar. Volvamos a nuestro cap\u00edtulo de Lev\u00edtico y leamos los vers\u00edculos 7 y 8:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero si la infecci\u00f3n se extiende en la piel despu\u00e9s que \u00e9l se haya mostrado al sacerdote para su purificaci\u00f3n, volver\u00e1 a presentarse al sacerdote. Y el sacerdote lo examinar\u00e1, y si la infecci\u00f3n se ha extendido en la piel, entonces el sacerdote lo declarar\u00e1 impuro; es lepra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No habr\u00eda entonces otro examen. \u00bfDa Dios al ser humano otra oportunidad? Por supuesto, si es necesario, le ofrece m\u00faltiples oportunidades. En nuestro caso aqu\u00ed, la sentencia era espantosa, pues el enfermo era expulsado. Contrastemos esta situaci\u00f3n con la del hombre que, bajo observaci\u00f3n, estaba  esperando ser expulsado pero, al fin, era declarado sano y puro. A partir de aquel d\u00eda, ya no vivir\u00eda como un leproso. Estaba puro y vivir\u00eda como tal, lo cual es una gran lecci\u00f3n para nosotros. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Hay algunos que manifiestan haberse convertido a Cristo. Es como si por un tiempo pudiesen resistir un examen de sus vidas pero, finalmente, la tremenda enfermedad del pecado manifiesta sus s\u00edntomas y resulta evidente que tales personas se encuentran en estado de impureza. El ap\u00f3stol Juan habl\u00f3 de esto en su primera carta 2:19: Salieron de nosotros, pero en realidad no eran de nosotros, porque si hubieran sido de nosotros, habr\u00edan permanecido con nosotros; pero salieron, a fin de que se manifestara que no todos son de nosotros. Y Pedro, en su segunda carta 2:22, compara a estos que no hab\u00edan salido de su estado espiritual de lepra e impureza con el perro que vuelve a su v\u00f3mito y con la puerca reci\u00e9n ba\u00f1ada que vuelve a revolcarse en el lodo.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 9 al 11, que nos presenta el caso del<\/p>\n<h3 class='estudio'>Diagn\u00f3stico de un caso viejo de lepra<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando haya infecci\u00f3n de lepra en un hombre, ser\u00e1 tra\u00eddo al sacerdote. Entonces el sacerdote lo examinar\u00e1, y si hay hinchaz\u00f3n blanca en la piel, y el pelo se ha vuelto blanco, y hay carne viva en la hinchaz\u00f3n, es lepra cr\u00f3nica en la piel de su cuerpo, y el sacerdote lo declarar\u00e1 impuro; no lo aislar\u00e1, porque es impuro.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ser un caso cr\u00f3nico de lepra, ya no era necesario mantenerle en observaci\u00f3n. As\u00ed tambi\u00e9n hay pecadores endurecidos, insensibilizados, que est\u00e1n esclavizados por un pecado concreto: pueden ser casos de drogas, alcohol u otros delitos en los que reinciden. Y solo un remedio sobrenatural puede liberarles. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Aquel flamante miembro de una iglesia que en realidad no ha sido salvado, no cree sufrir de una lepra espiritual y se resiente cuando le dicen que es un pecador perdido. Pero un pecador perdido es m\u00e1s f\u00e1cil de alcanzar con el mensaje del Evangelio, porque sabe que tiene esa lepra). Continuemos leyendo los vers\u00edculos 12 al 17:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY si la lepra brota y se extiende en la piel, y la lepra cubre toda la piel del que ten\u00eda la infecci\u00f3n, desde su cabeza hasta sus pies . . . entonces el sacerdote mirar\u00e1. . . y  declarar\u00e1 limpio al que ten\u00eda la infecci\u00f3n; se ha vuelto toda blanca y \u00e9l es limpio. Pero cuando aparezca en \u00e9l carne viva, ser\u00e1 impuro . . . . . .  es lepra. Mas si la carne viva cambia nuevamente y se vuelve blanca . . . el sacerdote declarar\u00e1 limpio al que ten\u00eda la infecci\u00f3n; limpio es.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed tenemos otro aspecto de una vieja lepra. Aunque todo el cuerpo estuviese cubierto, no se trataba necesariamente de un caso incurable. La frase clave expresa que si la carne se volv\u00eda blanca, el paciente era declarado puro. Esto parece indicar claramente que ning\u00fan pecador es espiritualmente incurable. Esto puede haber sido lo que quiso decir el profeta Isa\u00edas 1:5 y 18, cuando escribi\u00f3: \u00bfD\u00f3nde m\u00e1s ser\u00e9is castigados? \u00bfContinuar\u00e9is en rebeli\u00f3n? Toda cabeza est\u00e1 enferma, y todo coraz\u00f3n desfallecido. Y ahora, viene la gran invitaci\u00f3n del M\u00e9dico divino. Venid ahora, y razonemos, dice el Se\u00f1or, aunque vuestros pecados sean como el rojo m\u00e1s vivo, como la nieve ser\u00e1n emblanquecidos; aunque sean como tela te\u00f1ida de p\u00farpura, como blanca lana quedar\u00e1n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observemos que la verdadera se\u00f1al y s\u00edntoma de la lepra era la carne viva. La Biblia tiene mucho que decir sobre la carne, incluso sobre la naturaleza humana o carnal del creyente. Recorrer\u00e9 r\u00e1pidamente algunos pasajes B\u00edblicos: G\u00e9nesis 6:12 dice: toda carne hab\u00eda corrompido su camino sobre la tierra. Juan 6:63: la carne para nada aprovecha. El ap\u00f3stol Pablo dijo de s\u00ed mismo en Romanos 7:18, Porque yo s\u00e9 que en m\u00ed, es decir, en mi carne, no habita nada bueno; 1 Corintios 1:29 y 15:50, que nadie se jacte delante de Dios. La carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios. Efesios 2:3, satisfaciendo los deseos de la carne y de la mente, y \u00e9ramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los dem\u00e1s. Filipenses 3:3, adoramos en el Esp\u00edritu de Dios y nos gloriamos en Cristo Jes\u00fas, no poniendo la confianza en la carne, (y Judas 23, a otros, salvad, arrebat\u00e1ndolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por la carne.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es evidente que en estos pasajes, la carne viva es la vieja naturaleza humana dominada por sus deseos y pasiones, que fue juzgada en la cruz. Cuando se manifiesta en un creyente, Dios tiene que juzgarla. Esa naturaleza humana nunca puede agradar a Dios. Solo lo que el Esp\u00edritu Santo produce en la vida del creyente resulta aceptable para Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 18 al 23, referentes a otra situaci\u00f3n:<\/p>\n<h3 class='estudio'>Diagn\u00f3stico de la lepra por \u00falcera o quemadura<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando el cuerpo tenga una \u00falcera en su piel, y se sane, y en el lugar de la \u00falcera haya hinchaz\u00f3n blanca, o una mancha lustrosa, blanca rojiza, ser\u00e1 mostrada al sacerdote, y el sacerdote la examinar\u00e1, y he aqu\u00ed, si parece estar a un nivel m\u00e1s bajo que la piel y su pelo se ha vuelto blanco, el sacerdote lo declarar\u00e1 impuro; es infecci\u00f3n de lepra, ha brotado en la \u00falcera. Pero si el sacerdote la examina, y he aqu\u00ed, no hay pelos blancos en ella, y no est\u00e1 a nivel m\u00e1s bajo que la piel y se ha oscurecido, el sacerdote lo aislar\u00e1 por siete d\u00edas; y si se extiende en la piel, el sacerdote lo declarar\u00e1 impuro: es infecci\u00f3n. Pero si la mancha lustrosa permanece en su lugar y no se extiende, es s\u00f3lo la cicatriz de la \u00falcera; el sacerdote lo declarar\u00e1 limpio.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos vers\u00edculos dan los detalles del examen de una \u00falcera, que ten\u00eda que ser observada por el sacerdote ante la posibilidad de que estuviese comenzando la lepra. Es como si una llaga se convirtiese en tejido canceroso. Segu\u00edan el mismo procedimiento del caso nuevo de lepra. Si hab\u00eda pelo blanco en la \u00falcera, que penetraba m\u00e1s debajo de la piel, era un problema profundamente arraigado. Los 7 d\u00edas de inspecci\u00f3n permit\u00edan al sacerdote determinar que curso seguir\u00eda la \u00falcera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Siempre existe el problema de pecados viejos que se propagan y se convierten en malignos. Con frecuencia, un nuevo convertido a Cristo habla de liberaci\u00f3n de un mal h\u00e1bito y despu\u00e9s, a\u00f1os m\u00e1s tarde esa vieja herida se reabre otra vez. Suele suceder. Puede que la persona en tal situaci\u00f3n no haya sido realmente salva durante todo ese proceso o quiz\u00e1s, s\u00ed ha sido genuinamente salva, pero el problema es que ha reaparecido su vieja naturaleza humana. Estos casos deber\u00edan ser examinados cuidadosamente, evitando as\u00ed emitir una opini\u00f3n superficial,<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo los vers\u00edculos 24 al 28:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAsimismo, si el cuerpo sufre en su piel una quemadura de fuego, y la carne viva de la quemadura se vuelve una mancha lustrosa, blanca rojiza o s\u00f3lo blanca, entonces el sacerdote la examinar\u00e1. Y si el pelo en la mancha lustrosa se ha vuelto blanco, y la mancha parece estar m\u00e1s profunda que la piel, es lepra; ha brotado en la quemadura. Por tanto, el sacerdote lo declarar\u00e1 impuro; es infecci\u00f3n de lepra. Pero si el sacerdote la examina, y he aqu\u00ed, no hay pelo blanco en la mancha lustrosa y no est\u00e1 m\u00e1s profunda que la piel, pero est\u00e1 oscura, entonces el sacerdote lo aislar\u00e1 por siete d\u00edas. Al s\u00e9ptimo d\u00eda el sacerdote lo examinar\u00e1. Si se ha extendido en la piel, el sacerdote lo declarar\u00e1 impuro; es infecci\u00f3n de lepra. Pero si la mancha lustrosa permanece en su lugar y no se ha extendido en la piel, sino que est\u00e1 oscura, es la hinchaz\u00f3n de la quemadura; y el sacerdote lo declarar\u00e1 limpio, pues es s\u00f3lo la cicatriz de la quemadura.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se describe el caso en que la lepra proven\u00eda de una quemadura. Pero la quemadura no era una identificaci\u00f3n definitiva. Podr\u00eda haber sido causada por un objeto caliente, o podr\u00eda ser el resultado de una infecci\u00f3n con fiebre. Pero exist\u00eda la posibilidad de que se estuviese desarrollando una lepra. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto parece confirmar lo que nos ense\u00f1a la Biblia en el sentido de que la naturaleza humana o carnal tiene que ser objeto de una cuidadosa observaci\u00f3n, porque puede llegar a dar se\u00f1ales de vida de una manera alarmante. Dec\u00eda San Pablo en Romanos 6:19, As\u00ed como antes entregasteis vuestro cuerpo al servicio de la impureza y la maldad para hacer el mal, entregad tambi\u00e9n ahora vuestro cuerpo al servicio de una vida de justicia, para vuestra santificaci\u00f3n. Y el ap\u00f3stol describi\u00f3 as\u00ed su propio problema, en 1 Corintios 9:27, Castigo mi cuerpo y lo obligo a obedecerme, para no quedar yo mismo descalificado despu\u00e9s de haber ense\u00f1ado a otros. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 29 y 30, sobre el Tema del<\/p>\n<h3 class='estudio'>Diagn\u00f3stico de lepra localizada en la cabeza o barba<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi un hombre o una mujer tiene una infecci\u00f3n en la cabeza o en la barba, el sacerdote le examinar\u00e1 la infecci\u00f3n, y si parece estar m\u00e1s profunda que la piel y hay en ella pelo fino amarillento, entonces el sacerdote lo declarar\u00e1 impuro; es ti\u00f1a, es lepra de la cabeza o de la barba.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lepra pod\u00eda manifestarse en los lugares m\u00e1s improbables. Si permanec\u00eda escondida bajo el pelo de la cabeza o de la barba, no ser\u00eda descubierta por un tiempo. Por ello deb\u00edan observarse especialmente esas zonas. En estos casos se usaban las mismas t\u00e9cnicas de detecci\u00f3n de la lepra que en los casos de otras \u00e1reas afectadas. El color amarillento del pelo indicaba que la infecci\u00f3n estaba bajo la epidermis y era lepra. Dicen los vers\u00edculos 31 al 37:\t<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPero si el sacerdote examina la infecci\u00f3n de la ti\u00f1a, y he aqu\u00ed, no parece ser m\u00e1s profunda que la piel y no hay en ella pelo negro, el sacerdote aislar\u00e1 por siete d\u00edas  a la persona con la infecci\u00f3n de la ti\u00f1a. Al s\u00e9ptimo d\u00eda el sacerdote examinar\u00e1 la infecci\u00f3n, y si la ti\u00f1a no se ha extendido, ni ha crecido en ella pelo amarillento, ni la ti\u00f1a parece ser m\u00e1s profunda que la piel, entonces se rasurar\u00e1, pero no rasurar\u00e1 la parte con ti\u00f1a; y el sacerdote aislar\u00e1 al que tiene la ti\u00f1a por otros siete d\u00edas. Al s\u00e9ptimo d\u00eda el sacerdote examinar\u00e1 la ti\u00f1a, y si \u00e9sta no se ha extendido en la piel y no parece estar m\u00e1s profunda que la piel, el sacerdote lo declarar\u00e1 limpio; entonces lavar\u00e1 sus vestidos y quedar\u00e1 limpio. Pero si la ti\u00f1a se extiende en la piel despu\u00e9s de su purificaci\u00f3n, el sacerdote lo examinar\u00e1, y si la ti\u00f1a se ha extendido en la piel, el sacerdote no tiene que buscar pelo amarillento; es impuro. Mas si en su parecer la ti\u00f1a ha permanecido igual y ha crecido pelo negro en ella, la ti\u00f1a ha sanado; es limpio, y el sacerdote lo declarar\u00e1 limpio.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed, otra vez, el caso examinado podr\u00eda no ser de lepra y se requer\u00eda tiempo y un examen cuidadoso antes de emitir un diagn\u00f3stico. Se habla de 7 d\u00edas y, en caso necesario, de otros 7. Si la lesi\u00f3n se propagase posteriormente, el sacerdote aun pod\u00eda declarar al paciente impuro. Y si el pelo crec\u00eda negro en la lesi\u00f3n, ser\u00eda puro. Veamos los vers\u00edculos 38 al 44.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCuando un hombre o una mujer tenga manchas lustrosas en la piel de su cuerpo, manchas blancas lustrosas, el sacerdote las examinar\u00e1, y si las manchas lustrosas en la piel de su cuerpo son de color blanquecino, es eczema que ha brotado en la piel; la persona es limpia. Si un hombre pierde el pelo de la cabeza, es calvo, pero limpio. Y si su cabeza pierde el pelo por delante y por los lados, es calvo en la frente; es limpio. Pero si en la calva de la cabeza o de la frente aparece una infecci\u00f3n blanca rojiza, es lepra que brota en la calva de su cabeza o en la calva de su frente. Entonces el sacerdote lo examinar\u00e1; y si la hinchaz\u00f3n de la infecci\u00f3n es blanca rojiza en la calva de la cabeza o en la calva de la frente, como la apariencia de la lepra en la piel del cuerpo, es un leproso, es impuro. El sacerdote ciertamente lo declarar\u00e1 impuro; su infecci\u00f3n est\u00e1 en su cabeza.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">O sea que las pecas no equival\u00edan a la lepra, ni tampoco la calvicie. Leamos ahora el vers\u00edculo 45, que comienza a hablar de<\/p>\n<h3 class='estudio'>Las ropas de los leprosos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn cuanto al leproso que tenga la infecci\u00f3n, sus vestidos estar\u00e1n rasgados, el cabello de su cabeza estar\u00e1 descubierto, se cubrir\u00e1 el bozo y gritar\u00e1: \u00a1Impuro. Impuro!\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vemos aqu\u00ed la triste condici\u00f3n del leproso, que pod\u00eda transmitir su enfermedad por el contacto f\u00edsico. Incluso sus ropas pod\u00edan propagar la infecci\u00f3n. As\u00ed tambi\u00e9n el pecador, propaga su pecado por donde vaya, porque \u00e9ste es contagioso y podr\u00eda afectar a otros. Para finalizar, leamos desde el vers\u00edculo 46 hasta el 59:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abPermanecer\u00e1 impuro todos los d\u00edas que tenga la infecci\u00f3n. Vivir\u00e1 solo; su morada estar\u00e1 fuera del campamento. Cuando un vestido tenga una mancha de lepra, sea un vestido de lana o de lino, sea en la urdimbre o en la trama, de lino o de lana, en cuero o en cualquier art\u00edculo hecho de cuero, si la mancha en el vestido o en el cuero . . . es verdosa o rojiza, es mancha de lepra y le ser\u00e1 mostrada al sacerdote. Entonces el sacerdote examinar\u00e1 la mancha, y aislar\u00e1 el art\u00edculo con marca por siete d\u00edas. Al s\u00e9ptimo d\u00eda examinar\u00e1 la mancha; si se ha extendido en el vestido . . . la mancha es una lepra maligna, es impura. Quemar\u00e1, pues, el vestido . . . en el cual aparezca la mancha, porque es una lepra maligna; en el fuego ser\u00e1 quemado. Pero si el sacerdote la examina, y la mancha no se ha extendido en el vestido . . . entonces el sacerdote les ordenar\u00e1 lavar aquello donde aparezca la mancha, y lo aislar\u00e1 por otros siete d\u00edas. Despu\u00e9s que el art\u00edculo con la mancha haya sido lavado, el sacerdote lo examinar\u00e1 otra vez, y si la mancha no ha cambiado de aspecto, aun cuando no se haya extendido, es impuro; en el fuego lo quemar\u00e1s, ya sea que la corrosi\u00f3n lo haya ra\u00eddo por el derecho o el rev\u00e9s. Entonces el sacerdote lo examinar\u00e1, y si la mancha se ha oscurecido despu\u00e9s de haber sido lavada, la arrancar\u00e1 del vestido o del cuero . . . y si aparece otra vez en el vestido, es una erupci\u00f3n; el art\u00edculo con la marca ser\u00e1 quemado en el fuego. El vestido . . . o cualquier art\u00edculo de cuero del cual se haya quitado la mancha despu\u00e9s de haberlo lavado, ser\u00e1 lavado por segunda vez y quedar\u00e1 limpio. Esta es la ley para la mancha de lepra en un vestido de lana o de lino, o en cualquier art\u00edculo de cuero, para declararlo limpio o impuro.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La calidad de las ropas no hac\u00eda ninguna diferencia porque pod\u00edan resultar afectadas tanto las de mejor calidad como las m\u00e1s vulgares. La lecci\u00f3n es la siguiente. La justicia del ser humano, desde el punto de vista de Dios, equivale al valor de los trapos sucios. Todo lo que un pecador haga o toque queda contaminado por el pecado. Vemos aqu\u00ed que incluso las ropas de aquellos con infecciones menores deb\u00edan ser lavadas. Este pasaje nos ha ofrecido una sorprendente visi\u00f3n de la propagaci\u00f3n de una infecci\u00f3n. Todos nosotros estamos tambi\u00e9n en un estado de impureza, y necesitamos una limpieza espiritual. Y solo Dios tiene el remedio para le enfermedad del pecado.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lev\u00edtico 13:3-59 Recordemos que en nuestro programa anterior hab\u00edamos resaltado la importancia del simbolismo de la lepra como s\u00edmbolo del pecado y sus efectos sobre la vida, as\u00ed como el remedio para la salvaci\u00f3n de los seres humanos. El pueblo que viajaba por el desierto debi\u00f3 aprender la importancia de la pureza en la relaci\u00f3n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-levitico-133-59\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Lev\u00edtico 13:3-59\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7918","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7918","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7918"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7918\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7918"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7918"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7918"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}