{"id":7919,"date":"2016-03-07T20:08:00","date_gmt":"2016-03-08T01:08:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-levitico-141-57\/"},"modified":"2016-03-07T20:08:00","modified_gmt":"2016-03-08T01:08:00","slug":"estudio-biblico-de-levitico-141-57","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-levitico-141-57\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Lev\u00edtico 14:1-57"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Lev\u00edtico 14<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tema: La limpieza o purificaci\u00f3n ceremonial de la lepra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuevamente insistimos en que en estos cap\u00edtulos no se presenta una cura para la lepra. Se trata de una limpieza ritual. En el cap\u00edtulo anterior vimos los detalles del diagn\u00f3stico de la lepra. Evidentemente hubo leprosos que se curaron por medio de los tratamientos de la \u00e9poca y algunos se sanaron de forma sobrenatural. Hoy sabemos que la lepra se puede curar. La Biblia nos la presenta para ense\u00f1arnos una gran lecci\u00f3n espiritual sobre el pecado y sus efectos en el ser humano. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este cap\u00edtulo arroja un rayo de luz y esperanza sobre la oscuridad de la condici\u00f3n del leproso. En \u00e9l se muestra la limpieza ceremonial que segu\u00eda a la cura de la enfermedad. Lo cual alude a la redenci\u00f3n del pecador. El ritual era completamente simb\u00f3lico, aunque hab\u00eda un valor terap\u00e9utico en la limpieza y purificaci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La caracter\u00edstica notable de este cap\u00edtulo es la ceremonia \u00fanica de purificaci\u00f3n y tratamiento de la plaga de la lepra en una casa. La casa era tratada como un leproso, obviamente, para enfatizar la idea del contagio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n y continuando bajo el t\u00edtulo general \u00abLa limpieza de la lepra\u00bb, que abarca los cap\u00edtulos 13 y 14, veremos de este cap\u00edtulo 14, un<\/p>\n<h3 class='estudio'>Bosquejo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. La purificaci\u00f3n ceremonial del leproso fuera del campamento, vv. 1-9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Dentro del campamento, vv. 10-32.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. La purificaci\u00f3n ceremonial de una casa donde hubo lepra, vv. 33-53.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. La ley ceremonial para la limpieza de la lepra y problemas cut\u00e1neos, vv. 54-57.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 1 al 3, que describen<\/p>\n<h3 class='estudio'>La purificaci\u00f3n del leproso fuera del campamento<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Se\u00f1or habl\u00f3 a Mois\u00e9s, diciendo: Esta ser\u00e1 la ley del leproso en los d\u00edas de su purificaci\u00f3n. Ser\u00e1 llevado al sacerdote, y el sacerdote saldr\u00e1 fuera del campamento. El sacerdote lo examinar\u00e1, y si la infecci\u00f3n ha sido sanada en el leproso\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este  ritual de purificaci\u00f3n ceremonial que segu\u00eda a la cura de la lepra, deb\u00eda ser seguido escrupulosamente. El enfermo hab\u00eda sido declarado leproso por el sacerdote. Ahora \u00e9ste deb\u00eda declararle purificado. El sacerdote deb\u00eda salir a entrevistarse con el leproso donde \u00e9ste se encontrase. El leproso no se habr\u00eda atrevido a presentarse ante la gente, porque lo ten\u00eda prohibido. Hab\u00eda sido expulsado de la sociedad. Por eso el sacerdote deb\u00eda ir a su encuentro. Recordemos la escena relatada en Lucas 17:12, del ministerio de Jes\u00fas: y al entrar en cierta aldea, le salieron al encuentro diez hombres leprosos, que se pararon a distancia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay aqu\u00ed un paralelo maravilloso con la persona y actividades de nuestro Sumo Sacerdote y gran M\u00e9dico. El descendi\u00f3 de la gloria del cielo a esta tierra maldecida por el pecado donde el ser humano estaba sufriendo de la lepra espiritual del pecado. Es que nosotros no podemos entrar en la sociedad celestial mientras seamos leprosos. Fue toda una haza\u00f1a poder llegar hasta la luna, pero los que all\u00ed llegaron, no se libraron de su pecado. Fue necesario que el Se\u00f1or Jes\u00fas descendiese de la gloria celestial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha colocado mucho \u00e9nfasis sobre esto. El segundo cap\u00edtulo de la carta a los Hebreos, vv. 9, 10, 14, 16 y 17 nos hablan de ello: Vemos a Jes\u00fas, a qui\u00e9n por un poco de tiempo Dios hizo algo menor que los \u00e1ngeles. Dios, en su amor, quiso que para bien de todos muriera aquel que ahora, a causa de la muerte que sufri\u00f3, est\u00e1 coronado de gloria y honor. Todas las cosas existen para Dios y por la acci\u00f3n de Dios, que quiere que todos sus hijos tengan parte en su gloria. Por eso, Dios, por medio del sufrimiento, ten\u00eda que hacer perfecto a Jesucristo, el Salvador de ellos. As\u00ed como los hijos de una familia son de una misma carne y sangre, as\u00ed tambi\u00e9n Jes\u00fas fue de carne y sangre humanas para derrotar con su muerte al que ten\u00eda poder para matar, es decir, al diablo. Pues ciertamente no vino para ayudar a los \u00e1ngeles, sino a los descendientes de Abraham. Por eso ten\u00eda que ser hecho igual en todo a sus hermanos, para llegar a ser delante de Dios un sumo sacerdote fiel y compasivo, y para obtener el perd\u00f3n de los pecados de los hombres por medio del sacrificio. El vino de la gloria del cielo, descendiendo a la tierra, as\u00ed como el sacerdote ten\u00eda que ir a encontrarse con el leproso. Dice tambi\u00e9n la carta a los G\u00e1latas 4:4 y 5: Pero cuando se cumpli\u00f3 el tiempo, Dios envi\u00f3 a su Hijo, que naci\u00f3 de una mujer, sometido a la ley de Mois\u00e9s, para dar libertad a los que est\u00e1bamos bajo esa ley, para que Dios nos recibiera como a hijos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tenemos que enfatizar que El aun recorre todo el camino que le separa del pecador para sanarle de la plaga de su pecado.  Dice el Apocalipsis 3:20, He aqu\u00ed, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entrar\u00e9 a \u00e9l, y cenar\u00e9 con \u00e9l y \u00e9l conmigo. Dios ha declarado que el coraz\u00f3n humano es malo y, de esta manera, es Dios el que tiene que declararle limpio. Solamente El puede purificarlo. Dice 1 Juan 1:7, y la sangre de Jes\u00fas su Hijo nos  limpia de todo pecado. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora veamos qu\u00e9 hac\u00eda el sacerdote cuando se encontraba con el leproso. Leamos los vers\u00edculos 4 al 7:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abel sacerdote mandar\u00e1 tomar dos avecillas vivas y limpias, madera de cedro, un cord\u00f3n rojo e hisopo para el que ha de ser purificado. Despu\u00e9s el sacerdote mandar\u00e1 degollar una de las avecillas en una vasija de barro sobre agua corriente. En cuanto a la avecilla viva, la tomar\u00e1 junto con la madera de cedro, el cord\u00f3n rojo y el hisopo, y los mojar\u00e1 juntamente con la avecilla viva en la sangre del ave muerta sobre el agua corriente. Despu\u00e9s rociar\u00e1 siete veces al que ha de ser purificado de la lepra, lo declarar\u00e1 limpio, y soltar\u00e1 al ave viva en campo abierto.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta ceremonia era extra\u00f1a, m\u00e1s que ninguna otra. Todos los otros sacrificios deb\u00edan hacerse en el altar de la tienda de reuni\u00f3n y, posteriormente, en el Templo, por mandato de Dios. Esta era la \u00fanica excepci\u00f3n. Porque el leproso estaba excluido de la tienda de reuni\u00f3n, as\u00ed que era necesario que el sacerdote viniese a donde \u00e9l se encontraba. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El altar de bronce de los sacrificios se\u00f1alaba a la cruz de Cristo. Pero esa cruz ten\u00eda que estar aqu\u00ed en esta tierra. El tuvo que descender aqu\u00ed para encontrarse con nosotros en nuestra necesidad. Est\u00e1bamos excluidos de la presencia de Dios, \u00e9ramos extranjeros, est\u00e1bamos lejos de El, sin esperanza y sin Dios en el mundo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dos pajarillos limpios eran  utilizados en este sacrificio. Lo m\u00e1s probable es que fuesen palomas. Una era sacrificada para representar la muerte de Cristo. La otra que daba viva para representar a la resurrecci\u00f3n de Cristo. Estas son las 2 facetas del Evangelio. El ap\u00f3stol Pablo dijo en 1 Corintios 15:3 y 4: Porque yo os entregu\u00e9 en primer lugar lo mismo que recib\u00ed: que Cristo muri\u00f3 por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; que fue sepultado y que resucit\u00f3 al tercer d\u00eda, conforme a las Escrituras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s observemos que usaron madera de cedro. Creo que \u00e9ste es un s\u00edmbolo de la humanidad perfecta de Cristo. La madera era incorruptible. Ten\u00eda la utilidad pr\u00e1ctica de servir  de mango  a la brocha formada por un manojo de ramitas de hisopo, al cual estaban sujetas por un anillo o cord\u00f3n de tela roja. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tela roja era un s\u00edmbolo o se\u00f1al de la fe en la sangre. Esto nos recuerda que a Rahab, la mujer de Jeric\u00f3, se le pidi\u00f3 que colocase una cuerda roja de la ventana de su casa como evidencia de su fe en Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El hisopo era una planta que crec\u00eda sobre las rocas en lugares h\u00famedos y representa a la fe del individuo. Dijo David en el Salmo 51:7, Purif\u00edcame con hisopo, y ser\u00e9 limpio; l\u00e1vame, y ser\u00e9 m\u00e1s blanco que la nieve. Significa apropiarse de la aplicaci\u00f3n de la redenci\u00f3n provista por Cristo. Uno puede profesar exteriormente que cree que Jesucristo muri\u00f3 y resucit\u00f3. Pero esa no es la fe que salva. La pregunta es si te has apropiado de esa redenci\u00f3n o no. \u00bfHas depositado realmente tu confianza en El? Por otra parte, esto tambi\u00e9n implica la aplicaci\u00f3n de la muerte de Cristo y su sangre al pecado en la vida del creyente. Dice 1 Juan 1:7, si vivimos en la luz, como El est\u00e1 en la luz, tenemos comuni\u00f3n los unos con los otros, y la sangre de Jes\u00fas su Hijo nos limpia de todo pecado. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El recipiente de barro nos habla de la humanidad de Cristo. El asumi\u00f3 nuestra naturaleza humana. El ap\u00f3stol Pablo, en 2 Corintios 4:7 de llam\u00f3 a s\u00ed mismo un vaso de barro. El vaso de barro es el cuerpo que tenemos. El \u00e9nfasis est\u00e1 en nuestra debilidad y fragilidad. Dice la carta a los Hebreos 4:15, Pues nuestro sumo sacerdote puede compadecerse de nuestras debilidades, porque \u00e9l tambi\u00e9n estuvo sometido a las mismas pruebas que nosotros, s\u00f3lo que \u00e9l jam\u00e1s pec\u00f3. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El agua corriente, mencionada en un vers\u00edculo, es agua viva, recogida de un manantial o de una fuente. Esto nos habla de la Palabra de Dios, y del Esp\u00edritu de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El ritual es tan raro como hermoso. Uno de los pajarillos era sacrificado sobre un recipiente de barro, en el cual estaba el agua fresca. Esto representa a la muerte de Cristo, quien se ofreci\u00f3 por el Esp\u00edritu eterno. Dice nuevamente la carta a los Hebreos 9:14, \u00a1Cu\u00e1nto m\u00e1s poder tendr\u00e1 la sangre de Cristo! Pues Cristo, por medio del Esp\u00edritu eterno, se ofreci\u00f3 a s\u00ed mismo a Dios como sacrificio sin mancha, y su sangre limpia nuestra conciencia de las obras que llevan a la muerte, para que podamos servir al Dios viviente. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Era esencial tener estos 2 pajarillos para simbolizar el significado de la resurrecci\u00f3n. El pajarillo vivo era mojado con la sangre del pajarillo muerto para identificarlo con el pajarillo que hab\u00eda sido sacrificado. Luego el pajarillo vivo era dejado en libertad y se alejaba volando. Cristo fue entregado al sacrificio por nuestra maldad y fue resucitado para nuestra justificaci\u00f3n con Dios a fin de darnos la libertad para permanecer firmes en Cristo. La carta a los G\u00e1latas 5:1 dice, Para libertad fue que Cristo nos hizo libres; por tanto, permaneced firmes, y no os somet\u00e1is otra vez al yugo de esclavitud. Esto significa no enredarse ni complicarse otra vez con la religiosidad aparente, las normas, el ritualismo y el legalismo. Cristo ocup\u00f3 nuestro lugar muri\u00f3 nuestra muerte y pag\u00f3 nuestro castigo. Y resucit\u00f3 por nosotros. Si el muri\u00f3 por nosotros, es como si nosotros hubi\u00e9ramos muerto en el sentido que vivimos para El y no para nosotros mismos, como dec\u00eda San Pablo en 2 Corintios 5:14 y 15 y en un sentido espiritual, fuimos resucitados con El y nos encontramos con El ante la presencia de Dios, como expresa el mismo escritor en Efesios 1:1-6. Por todo ello, el creyente es libre como las aves que vuelan por el cielo, liberado, como ya dijimos, de ataduras de religiosidad, ritualismo y legalismo. Y, parad\u00f3jicamente, el creyente es ahora un siervo del Se\u00f1or Jesucristo, sujeto a Su Voluntad y forma de vida. Como dijo El mismo en Juan 14:15, Si me am\u00e1is, obedecer\u00e9is mis mandamientos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dice el vers\u00edculo que despu\u00e9s \u00abrociar\u00e1 siete veces al que ha de ser purificado de la lepra\u00bb. Siete es el n\u00famero de lo completo, lo perfecto y la finalidad. Esta acci\u00f3n solucionaba para siempre la duda de si el paciente hab\u00eda sido purificado o no. En realidad, en el mundo hay 2 clases de personas: los leprosos y los leprosos purificados. Es decir, los pecadores perdidos, y los pecadores perdonados. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El agua fresca y la sangre se reun\u00edan en esta ceremonia. El Evangelista Juan en 19:34 y 35, fue lo bastante cuidadoso como para observar que cuando Cristo muri\u00f3 y el soldado hiri\u00f3 Su costado con una lanza, sali\u00f3 de \u00e9l sangre y agua. A\u00f1os m\u00e1s tarde, Juan en su primera carta 5:6, repetir\u00eda el hecho de que la primera venida de Jesucristo quedar\u00eda se\u00f1alada con agua y sangre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los gn\u00f3sticos del tiempo de Juan ense\u00f1aron que Jesucristo no era Dios, pero que Dios vino sobre El en Su bautismo (aqu\u00ed tenemos el agua) y se apart\u00f3 de El en la cruz (y aqu\u00ed tenemos la sangre). Juan insisti\u00f3 que Jesucristo era Dios desde el mismo momento en que se encarn\u00f3 en la tierra y en que era Dios en la cruz cuando derram\u00f3 Su sangre. Y dijo en su citada carta 5:8: el Esp\u00edritu, el agua y la sangre, y los tres concuerdan. La ceremonia y ofrenda a favor del leproso confirmaban e ilustraban esa gran verdad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo los vers\u00edculos 8 y 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abLuego el que ha de ser purificado lavar\u00e1 su ropa, se rasurar\u00e1 todo el cabello, se ba\u00f1ar\u00e1 en agua y quedar\u00e1 limpio. Despu\u00e9s podr\u00e1 entrar al campamento, pero por siete d\u00edas permanecer\u00e1 fuera de su tienda. Y suceder\u00e1 que en el s\u00e9ptimo d\u00eda se rasurar\u00e1 todo el cabello: se rasurar\u00e1 la cabeza, la barba y las cejas; todo su cabello. Entonces lavar\u00e1 su ropa y se lavar\u00e1 el cuerpo en agua, y quedar\u00e1 limpio.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Estos detalles tambi\u00e9n son extra\u00f1os. La ceremonia y el sacrificio hab\u00edan concluido denotando que el leproso hab\u00eda sido purificado y aceptado. Pero entonces, antes de regresar a la sociedad, este ritual adicional mostraba que su vieja vida hab\u00eda terminado y que comenzaba una nueva.  Las ropas representaban su h\u00e1bito de vida, su estilo de vida. El afeitarse totalmente el cabello de su cuerpo enfatizaba el cambio radical y revolucionario que hab\u00eda tenido lugar en su vida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando un creyente viene a Cristo, se va a producir un cambio. El apartarse de una vida centrada en la vieja naturaleza carnal ser\u00e1 esencial para una vida coherente delante del mundo. El Se\u00f1or Jes\u00fas, hablando de los suyos, en Mateo 7:16, dijo: Por sus frutos los conocer\u00e9is. Esa es la prueba de autenticidad para los suyos. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nuevamente, los 7 d\u00edas indicaban un ciclo completo de prueba e inspecci\u00f3n. Eran una prueba antes de reintegrarse a la sociedad. Al finalizar ese per\u00edodo, se lavaba todo \u00e9l. El hijo de Dios necesita una limpieza continua. El Se\u00f1or les dijo a los suyos, en Juan 15:3, Vosotros ya est\u00e1is limpios por la palabra que os he hablado. Y orando por ellos, dijo en el 17:17, Santif\u00edcalos en la verdad; tu palabra es verdad. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para el creyente, los 7 d\u00edas, el tiempo completo de la prueba, es el per\u00edodo en que Dios lleva a cabo y completa la peregrinaci\u00f3n terrenal de Su iglesia, para presentarla como una iglesia pura, perfecta, como expresa Efesios 5:25-27. Durante ese tiempo el creyente est\u00e1 en el proceso de ser santificado por la obra del Esp\u00edritu Santo. Y este aspecto pr\u00e1ctico se ver\u00e1 en su crecimiento espiritual diario, en el desarrollo de su fe y en su vida cotidiana. La santidad es para la vida espiritual lo que la salud es para el cuerpo f\u00edsico. Leamos el vers\u00edculo 10, que presenta el Tema de<\/p>\n<h3 class='estudio'>La purificaci\u00f3n ceremonial del leproso dentro del campamento<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEn el octavo d\u00eda tomar\u00e1 dos corderos sin defecto, una cordera de un a\u00f1o sin defecto, seis kilos y medio de la mejor harina amasada con aceite como ofrenda de cereal y la tercera parte de un litro de aceite;\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El leproso purificado estaba ya en condiciones de reintegrarse a la congregaci\u00f3n del Se\u00f1or. Pero al hacerlo, deb\u00eda ocupar su lugar junto a los dem\u00e1s israelitas y presentar la ofrenda que cada miembro de la comunidad tra\u00eda al Se\u00f1or. Presentar\u00eda 2 corderos, una cordera, harina y aceite. Ello indicaba su plena aceptaci\u00f3n del leproso purificado. Leamos ahora los vers\u00edculos 11 al 20:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00aby el sacerdote que lo declare limpio, presentar\u00e1 delante del Se\u00f1or al hombre que ha de ser purificado, con las ofrendas, a la entrada de la tienda de reuni\u00f3n. Entonces el sacerdote tomar\u00e1 uno de los corderos y lo traer\u00e1 como ofrenda por la culpa, con el aceite, y los presentar\u00e1 como ofrenda mecida delante del Se\u00f1or. Enseguida degollar\u00e1 el cordero en el lugar donde deg\u00fcellan la ofrenda por el pecado y el holocausto, en el lugar del santuario, porque la ofrenda por la culpa, lo mismo que la ofrenda por el pecado, pertenece al sacerdote; es cosa sant\u00edsima. Entonces el sacerdote tomar\u00e1 de la sangre de la ofrenda por la culpa, y la pondr\u00e1 el sacerdote sobre el l\u00f3bulo de la oreja derecha del que ha de ser purificado, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho. El sacerdote tomar\u00e1 tambi\u00e9n del aceite, y lo derramar\u00e1 en la palma de su mano izquierda; despu\u00e9s el sacerdote mojar\u00e1 el dedo de su mano derecha en el aceite que est\u00e1 en la palma de su mano izquierda, y con el dedo rociar\u00e1 del aceite siete veces delante del Se\u00f1or. Y de lo que quede del aceite que est\u00e1 en su mano, el sacerdote pondr\u00e1 un poco sobre el l\u00f3bulo de la oreja derecha del que se ha de purificar, sobre el pulgar de su mano derecha y sobre el pulgar de su pie derecho, encima de la sangre de la ofrenda por la culpa; y lo que quede del aceite que est\u00e1 en la mano del sacerdote, lo pondr\u00e1 sobre la cabeza del que ha de ser purificado. As\u00ed el sacerdote har\u00e1 expiaci\u00f3n para el perd\u00f3n de su pecado delante del Se\u00f1or. Despu\u00e9s el sacerdote ofrecer\u00e1 el sacrificio por el pecado y har\u00e1 expiaci\u00f3n por el que se ha de purificar. Y despu\u00e9s, sacrificar\u00e1 el  animal que se va a ofrecer en holocausto. Y el sacerdote ofrecer\u00e1 sobre el altar el holocausto y la ofrenda de cereal. As\u00ed obtendr\u00e1 el sacerdote el perd\u00f3n de esa persona, y quedar\u00e1 purificada.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El cordero de la ofrenda por la culpa le recordar\u00eda al israelita que aun era un pecador necesitado de la purificaci\u00f3n de la sangre de Cristo aplicada por el Esp\u00edritu Santo a su vida. El otro cordero era para una ofrenda por el pecado, porque el leproso purificado aun ten\u00eda su naturaleza pecaminosa. La cordera sacrificada era para un holocausto que presentaba a la persona de Cristo tal como Dios le ve\u00eda. La harina amasada con aceite hablaba de la ofrenda de cereal que expon\u00eda la belleza de la humanidad de Cristo. La sangre colocada  en el l\u00f3bulo de la oreja derecha indicaba que \u00e9l  podr\u00eda entonces escuchar la voz del hijo de Dios diciendo: \u00abTu fe te ha salvado\u00bb. La sangre en el pulgar derecho indicaba que ya pod\u00eda servir al Se\u00f1or con las manos limpias. La sangre en el pulgar de su pie derecho indicaba que el leproso purificado pod\u00eda entonces caminar o vivir en los caminos de Dios. Y el aceite sobre su cabeza le distingu\u00eda como dedicado totalmente a Dios. Y as\u00ed, todas estas ofrendas hablaban de Cristo, por medio del cual el leproso purificado era aceptado en la presencia de Dios, junto al resto de la comunidad. Sin embargo, estaba all\u00ed como un pecador que necesitaba una limpieza constante ante Dios. (En Juan 13:8, Pedro protest\u00f3 porque el Se\u00f1or iba a lavarle los pies. Y Jes\u00fas le respondi\u00f3 que si no le lavaba, no tendr\u00eda compa\u00f1erismo con El como uno de los suyos.) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los vers\u00edculos 21 al 32 explican la ofrenda prevista para el caso en que el leproso purificado fuese pobre. El proceso era el mismo que el que se acaba de describir, solo que las 2 t\u00f3rtolas (o los 2 pichones) ocupaban el lugar de los corderos en las ofrendas por el pecado y el holocausto, y se reduc\u00eda la cantidad de harina. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 33 al 36, que inician el Tema de<\/p>\n<h3 class='estudio'>La purificaci\u00f3n ceremonial de una casa donde hubo lepra<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abHabl\u00f3 tambi\u00e9n el Se\u00f1or a Mois\u00e9s y a Aar\u00f3n, diciendo: Cuando entr\u00e9is en la tierra de Cana\u00e1n, que os doy en posesi\u00f3n, y ponga yo una plaga de lepra sobre una casa en la tierra de vuestra posesi\u00f3n, el due\u00f1o de la casa ir\u00e1 y le avisar\u00e1 al sacerdote: Algo as\u00ed como la plaga de la lepra ha aparecido en mi casa. El sacerdote entonces ordenar\u00e1 que desocupen la casa antes de que \u00e9l entre para examinar la plaga, a fin de que nada se contamine en la casa; y despu\u00e9s el sacerdote entrar\u00e1 y examinar\u00e1 la casa.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es dif\u00edcil explicar a qu\u00e9 tipo de plaga se refer\u00eda. Quiz\u00e1s se trataba de hongos o de alg\u00fan tipo de putrefacci\u00f3n en los materiales de la casa. El sacerdote examinar\u00eda las manchas, volviendo a inspeccionarlas a los 7 d\u00edas para ver si la plaga se extend\u00eda. La lecci\u00f3n es que vivimos en un mundo contaminado por el pecado, en la vieja casa de nuestro cuerpo que, espiritualmente hablando, se ha contaminado con la plaga del pecado. Hab\u00eda 3 fases en la ceremonia de purificaci\u00f3n. 1), la casa era abandonada por sus ocupantes y el mobiliario retirado. 2) El sacerdote la inspeccionaba y la cerraba por 7 d\u00edas, antes de efectuar otro examen. 3) Si entonces encontraba alguna se\u00f1al de lepra, remov\u00eda el yeso de la parte afectada y las piedras manchadas.  Los procedimientos del diagn\u00f3stico, tratamiento y limpieza de casas permanentes eran similares a los que se segu\u00edan con personas o prendas, incluyendo los per\u00edodos de cuarentena (v. 38). En su tratamiento, las partes infectadas de la casa eran quitadas y reemplazadas (vv. 39 al 42). Si la plaga volviese, la casa entera deb\u00eda ser destruida (vv. 43 al 45). Pero si el tratamiento ten\u00eda \u00e9xito, la casa era purificada con el ritual de las 2 aves, similar al que se efectuaba por una persona curada (vv. 48 al 53). Alg\u00fan d\u00eda Dios demoler\u00e1 esta tierra contaminada, la purificar\u00e1 y establecer\u00e1 una nueva tierra libre de la plaga del pecado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Finalmente, los vers\u00edculos 54 al 57, nos hablan sobre<\/p>\n<h3 class='estudio'>La ley ceremonial para la limpieza de la lepra y problemas cut\u00e1neos<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEsta es la ley acerca de toda infecci\u00f3n de lepra, o de ti\u00f1a; y para la ropa o la casa con lepra, para una hinchaz\u00f3n, una erupci\u00f3n o una mancha blanca lustrosa, para ense\u00f1ar cu\u00e1ndo son impuras y cu\u00e1ndo son limpias. Esta es la ley sobre la lepra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos un \u00e9nfasis sobre la aplicaci\u00f3n de la citada ley. Observemos que el prop\u00f3sito principal del ritual era ense\u00f1ar. La gran lecci\u00f3n espiritual es que t\u00fa y yo padecemos de una lepra espiritual. En nuestro estado de impureza, no ser\u00edamos admitidos en el cielo a menos que entr\u00e1semos con Jesucristo. Estimado amigo, \u00bfen qu\u00e9 condici\u00f3n te encuentras? \u00bfEres como el leproso que acudi\u00f3 a Jes\u00fas y fue limpio, o no?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lev\u00edtico 14 Tema: La limpieza o purificaci\u00f3n ceremonial de la lepra. Nuevamente insistimos en que en estos cap\u00edtulos no se presenta una cura para la lepra. Se trata de una limpieza ritual. En el cap\u00edtulo anterior vimos los detalles del diagn\u00f3stico de la lepra. Evidentemente hubo leprosos que se curaron por medio de los tratamientos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-levitico-141-57\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Lev\u00edtico 14:1-57\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7919","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7919","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7919"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7919\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7919"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7919"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7919"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}