{"id":7930,"date":"2016-03-07T20:08:25","date_gmt":"2016-03-08T01:08:25","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-levitico-241-23\/"},"modified":"2016-03-07T20:08:25","modified_gmt":"2016-03-08T01:08:25","slug":"estudio-biblico-de-levitico-241-23","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-levitico-241-23\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Lev\u00edtico 24:1-23"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Lev\u00edtico 24<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tema: Las l\u00e1mparas del candelabro, la mesa del pan de la presencia, la pena de muerte para el blasfemo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si lo comparamos con los anteriores, este cap\u00edtulo parece fuera de lugar. Los asuntos tratados en \u00e9l parecen no tener conexi\u00f3n. El aceite para las l\u00e1mparas y el pan para la mesa no parecen encajar entre la fiesta de los Tabern\u00e1culos, expuesta en Lev\u00edtico 23 y el A\u00f1o Sab\u00e1tico, explicado en el cap\u00edtulo 25. No obstante, \u00e9ste fue el m\u00e9todo utilizado por las Sagradas Escrituras en otra ocasi\u00f3n. Se trata de N\u00fameros 8:1-4, donde se encuentran las instrucciones para encender las l\u00e1mparas, que se inserta como una breve descripci\u00f3n entre los regalos de los jefes de las tribus y la secci\u00f3n de la purificaci\u00f3n y consagraci\u00f3n de los levitas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta transici\u00f3n que se hace en este cap\u00edtulo 24, de la explicaci\u00f3n del calendario festivo, que llegaba a su culminaci\u00f3n con la Fiesta de los Tabern\u00e1culos a la explicaci\u00f3n del mantenimiento de ciertos art\u00edculos del mobiliario de la tienda de reuni\u00f3n en este cap\u00edtulo 24, ilustra la fidelidad que siempre deben manifestar los creyentes (como sacerdotes del nuevo Testamento), tanto en la rutina de la vida diaria como en las experiencias espirituales m\u00e1s profundas. Uno de los prop\u00f3sitos de esta aparente digresi\u00f3n (antes de retomar los asuntos referentes al calendario santo en el pr\u00f3ximo cap\u00edtulo 25) era eliminar la noci\u00f3n de que la presencia de Dios se limitaba a las ocasiones especiales de culto, lo cual no era as\u00ed. Ya que los 2 muebles con su contenido, considerados aqu\u00ed en el cap\u00edtulo 24, estaban estrecha y esencialmente relacionados con la continua presencia de Dios, que habitaba en medio de Israel. Entre las grandes fiestas deb\u00eda mantenerse sin interrupci\u00f3n la comuni\u00f3n cotidiana y el compa\u00f1erismo con Dios en la tienda de reuni\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s creo que en el pasaje que hoy consideramos, en Lev\u00edtico 24, esta disposici\u00f3n del material nos ense\u00f1a otra lecci\u00f3n espiritual de grandes alcances y de suma importancia, ya que todo deb\u00eda ser hecho a la luz y gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo. Nuestro pasaje de hoy, ense\u00f1aba que la celebraci\u00f3n de las fiestas del calendario festivo (del cap\u00edtulo 23) y el cumplimiento de los a\u00f1os Sab\u00e1tico y del Jubileo (explicados en el cap\u00edtulo 25) deb\u00edan tener lugar a la luz del Esp\u00edritu Santo y en la fortaleza y poder de Cristo, prefigurados por el aceite de las l\u00e1mparas y el pan de la mesa. La necesidad de esa fuerza y del poder y la gu\u00eda del Esp\u00edritu Santo trascienden a la experiencia de los israelitas y pueden aplicarse a los creyentes de todos los tiempos, ante las grandes exigencias y situaciones de la vida, en que se hace evidente nuestra debilidad y desorientaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay algunas implicaciones pr\u00e1cticas que no debieran pasarse por alto. La gente ten\u00eda que proporcionar el aceite para el candelabro y la harina de gran calidad para el pan de la mesa. Dios les convirti\u00f3 as\u00ed en participantes activos de la provisi\u00f3n y adoraci\u00f3n de la tienda de reuni\u00f3n. Por medio de alg\u00fan milagro, Dios podr\u00eda haber provisto el aceite y la harina, y haber hecho la mesa y el candelero. Sin embargo, El quiso que la gente participase en todo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la misma manera, hoy tambi\u00e9n aquellos que aman la Palabra de Dios debieran ocuparse en hacer llegar el mensaje a las personas. Dios les dijo a los israelitas en aquella ocasi\u00f3n que trajesen el aceite y la harina.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No debi\u00e9ramos dejar de resaltar la importancia del candelabro. Probablemente fue la figura m\u00e1s exacta y hermosa de Cristo en toda la tienda de reuni\u00f3n. Era de oro macizo, maravillosamente dise\u00f1ado con 7 brazos de ramas de almendro que sal\u00edan de un tronco principal. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solo Aar\u00f3n estaba encargado de que las l\u00e1mparas del candelabro continuasen encendidas (\u00c9xodo 30:7, 8). Es importante darnos cuenta de que hoy las l\u00e1mparas est\u00e1n a cargo de nuestro Gran Sumo Sacerdote. Jesucristo dijo que El era la luz del mundo. Despu\u00e9s de Su resurrecci\u00f3n y antes de partir de esta tierra, les dijo a los Suyos que ellos ten\u00edan que ser luces en el mundo. San Pablo utiliz\u00f3 la misma idea en Filipenses 2:15, cuando dijo que ellos estaban en medio de gente mala y perversa y brillaban como lumbreras en un mundo oscuro. En Apocalipsis 1 y 2, el Se\u00f1or Jesucristo, como nuestro Gran Sumo Sacerdote, se encuentra hoy en medio de los candelabros para mantenernos brillando. El derrama el aceite, que es la provisi\u00f3n del Esp\u00edritu Santo. El recorta las mechas de las l\u00e1mparas para que la luz arda con mayor brillo. Cuando una l\u00e1mpara se niega a brillar, El la aparta: \u00e9ste es el pecado de muerte que el ap\u00f3stol Juan mencionaba en su carta. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por lo tanto, la inserci\u00f3n de esta secci\u00f3n sobre el candelabro y la mesa del pan de la presencia, no est\u00e1 fuera de lugar. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El segundo incidente del libro de Lev\u00edtico se encuentra en este cap\u00edtulo. El hijo de una madre israelita y un padre egipcio blasfem\u00f3. Este fue un ejemplo m\u00e1s de las dificultades y problemas ocasionados por la multitud mixta que sali\u00f3 de Egipto con los israelitas. Hubo j\u00f3venes problem\u00e1ticos y alborotadores, que se corresponden con muchas personas llamadas cristianas, que se debaten entre el mundo, por una parte, y el servicio a Dios por la otra. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, presentar\u00e9, de este cap\u00edtulo 24, un breve<\/p>\n<h3 class='estudio'>Bosquejo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. El aceite de oliva para el candelabro de oro, vv. 1-4.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. La harina para la mesa del pan de la presencia, vv. 5-9.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. La pena capital para el pecado de blasfemia, vv. 10-23.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 1 y 2, que nos hablan sobre<\/p>\n<h3 class='estudio'>El aceite de oliva para el candelabro de oro<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces habl\u00f3 el Se\u00f1or a Mois\u00e9s, diciendo: Manda a los hijos de Israel que te traigan aceite puro de olivas machacadas para el alumbrado, para hacer arder la l\u00e1mpara continuamente.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La gente deb\u00eda proveer el aceite de oliva y, ya que las 7 l\u00e1mparas ard\u00edan continuamente, tanto de d\u00eda como de noche, \u00e9ste era un asunto importante. Esta ocupaci\u00f3n dio a cada israelita, as\u00ed como a la tribu de Lev\u00ed, un inter\u00e9s especial en el servicio de la tienda de reuni\u00f3n. El aceite de oliva deb\u00eda ser puro, libre de hojas e impurezas. El fruto no deb\u00eda ser exprimido sino golpeado, para obtener aceite de la m\u00e1xima pureza. Ten\u00edan que utilizar el mejor m\u00e9todo, porque el aceite nos habla del Esp\u00edritu Santo. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 3 y 4: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abFuera del velo que est\u00e1 junto al arca del pacto, en la tienda de reuni\u00f3n, Aar\u00f3n las dispondr\u00e1 para que ardan desde el anochecer hasta la ma\u00f1ana delante del Se\u00f1or continuamente; ser\u00e1 estatuto permanente que pasar\u00e1 de padres a hijos. Mantendr\u00e1 las l\u00e1mparas en orden en el candelabro de oro puro, continuamente delante del Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mientras la tienda de reuni\u00f3n estuviese instalada, las l\u00e1mparas tendr\u00edan que mantenerse encendidas continuamente lo que, evidentemente no podr\u00edan hacer cuando viajasen por el desierto. Como ya hemos observado, solo Aar\u00f3n controlaba el uso y servicio del candelabro. Dice \u00c9xodo 30:7 y 8, Y Aar\u00f3n quemar\u00e1 incienso arom\u00e1tico sobre \u00e9l; lo quemar\u00e1 cada ma\u00f1ana al preparar las l\u00e1mparas. Y cuando Aar\u00f3n prepare las l\u00e1mparas al atardecer, quemar\u00e1 incienso. Habr\u00e1 incienso perpetuo delante del Se\u00f1or por todas vuestras generaciones. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos lo que hemos dicho del Se\u00f1or Jesucristo, caminando en medio de los 7 candelabros como nuestro Gran Sumo Sacerdote. El se mueve en nuestros corazones, en nuestras vidas. A veces El tiene que apagar alguna l\u00e1mpara que est\u00e1 despidiendo humo en vez de luz.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 5-7, que nos hablan sobre<\/p>\n<h3 class='estudio'>La harina para la mesa del pan de la presencia<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTomar\u00e1s de la mejor harina y con ella cocer\u00e1s doce tortas, de cuatro kilos y medio cada una. Y las colocar\u00e1s en dos hileras, seis en cada hilera, sobre la mesa de oro puro que est\u00e1 delante del Se\u00f1or. Y en cada hilera pondr\u00e1s incienso puro, que le servir\u00e1 al pan como ofrenda de memorial, quemada en honor  del Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya vimos que la harina y el aceite fueron provistos por la gente. As\u00ed como el aceite nos habla del Esp\u00edritu Santo, el pan se\u00f1ala a Cristo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La harina de calidad estaba obtenida del trigo. El incienso era una sustancia natural considerada un presente del pueblo. El pan, pues, nos habla de Cristo y el incienso de la maravillosa fragancia de Su humanidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo los vers\u00edculos 8 y 9:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abCada d\u00eda de reposo, continuamente, esto se pondr\u00e1 en orden delante del Se\u00f1or; es un pacto eterno para los hijos de Israel. Y ser\u00e1 para Aar\u00f3n y para sus descendientes, y lo comer\u00e1n en un lugar santo; porque lo tendr\u00e1 como cosa muy sagrada de las ofrendas quemadas en honor al Se\u00f1or, por derecho permanente.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pan quedar\u00eda sobre la mesa por una semana. Ser\u00eda cambiado el S\u00e1bado, y el pan viejo ser\u00eda comido por Aar\u00f3n y sus hijos, y siempre en el Lugar Santo. Cuando muchos a\u00f1os despu\u00e9s el rey David y sus soldados se encontraron en una situaci\u00f3n de necesidad desesperada, el sacerdote Ahimelec les dar\u00eda parte del pan sagrado para comer; el incidente est\u00e1 relatado en 1 Samuel 21:4-6. Nuestro Se\u00f1or mencion\u00f3 este incidente cuando sus disc\u00edpulos fueron criticados por arrancar espigas y comer los granos en el d\u00eda S\u00e1bado (Mateo 12:3, 4).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pan y la luz nos hablan de Cristo, quien dijo en Juan 6:51: Yo soy el pan vivo que descendi\u00f3 del cielo; si alguno come de este pan, vivir\u00e1 para siempre; y el pan que yo tambi\u00e9n dar\u00e9 por la vida del mundo es mi propio cuerpo. Adem\u00e1s, dijo Jes\u00fas en Juan 8:12, Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andar\u00e1 en tinieblas, sino que tendr\u00e1 la luz de la vida. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Necesitamos alimentarnos  de El para vivir y servirle. Y todo lo que hagamos para El debe ser hecho bajo su luz, guiados por el Esp\u00edritu Santo. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El pr\u00f3ximo p\u00e1rrafo,  se refiere a<\/p>\n<h3 class='estudio'>La pena capital para el pecado de blasfemia<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solamente hay 2 incidentes registrados en el libro de Lev\u00edtico. Uno fue el de Nadab y Abi\u00fa, ya examinado en el cap\u00edtulo 10: Y ahora llegamos a \u00e9ste, que parece enteramente fuera de lugar, entre las instrucciones aqu\u00ed presentadas. Pero tenemos que reconocer que Dios estaba ense\u00f1ando una gran lecci\u00f3n sobre la blasfemia. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La inclusi\u00f3n de este grave incidente constituye igualmente un recordatorio de que la legislaci\u00f3n incluida en el libro de Lev\u00edtico fue dada en un contexto hist\u00f3rico determinado con el prop\u00f3sito de satisfacer las exigencias de situaciones hist\u00f3ricas espec\u00edficas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 10?12:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl hijo de una mujer israelita, cuya madre se llamaba Selomit, hija de Dibri, de la tribu de Dan, cuyo padre era egipcio, sali\u00f3 entre los hijos de Israel; y el hijo de la israelita y un hombre de Israel lucharon en el campamento. Y el hijo de la israelita ofendi\u00f3 y maldijo el Nombre del Se\u00f1or. Entonces lo llevaron a Mois\u00e9s. Y lo pusieron en la c\u00e1rcel, hasta que se les aclarara la palabra del Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El joven que blasfem\u00f3 era el hijo mestizo de una israelita y un egipcio. Ya hemos le\u00eddo que, junto con los israelitas sali\u00f3 de Egipto una gran multitud de personas de muy diversa procedencia (\u00c9xodo 12:28). Y veremos que ese numeroso grupo provocar\u00eda problemas en el campamento; murmurar\u00edan, se quejar\u00edan y causar\u00edan divisiones. Dice N\u00fameros 11:4, Entre los israelitas se hab\u00eda mezclado gente de toda clase, que solo pensaba en comer. Y los israelitas, dej\u00e1ndose llevar por ellos, se pusieron a llorar y a decir: \u00ab\u00a1Ojal\u00e1 tuvi\u00e9ramos carne para comer! <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al ver los problemas que se produjeron, comprendemos las razones por las que Dios le dijo a Su pueblo que no deb\u00edan tener lugar matrimonios mixtos entre creyentes y no creyentes. Esto no tiene nada que ver con aspectos f\u00edsicos o raciales. Es una distinci\u00f3n de car\u00e1cter espiritual entre aquellos que son hijos de Dios, y aquellos que no lo son. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este joven mestizo se vio ante un gran problema. Ten\u00eda que tomar una decisi\u00f3n sobre si adoptaba el modo de vida de su padre, o el de su madre. Quiz\u00e1s el problema consist\u00eda en que nunca hab\u00eda adoptado una decisi\u00f3n definitiva al respecto. Posiblemente en un principio se inclin\u00f3 por una opci\u00f3n, pero en su mente siempre reaparecer\u00eda el mismo dilema. Ese habr\u00e1 sido el problema de muchos en aquella multitud mixta. Para ellos hab\u00eda sido una decisi\u00f3n dif\u00edcil dejar Egipto y, ante las situaciones cr\u00edticas, sus pensamientos volver\u00edan a aquel pa\u00eds y ser\u00edan los primeros en protestar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">As\u00ed fue que aquel joven se implic\u00f3 en una pelea. Podemos entender la situaci\u00f3n que dio origen al conflicto. El no ten\u00eda una posici\u00f3n en la tribu de Dan, a la que pertenec\u00eda su madre, pero ten\u00eda acceso al campamento de Israel. Una vez iniciada la pelea, pronunci\u00f3 un insulto que afectaba gravemente al honor y respecto debidos a Dios, maldiciendo el nombre del Se\u00f1or, un nombre tan sagrado para el pueblo que ni siquiera se atrev\u00edan a pronunciarlo. Y que se trataba, sin duda, del tetragrama o conjunto de 4 consonantes del nombre del Dios de Israel, Y H V H, pronunciado \u00abYahveh\u00bb o \u00abJehov\u00e1\u00bb. Sin embargo, aquel joven no solo se atrevi\u00f3 a pronunciarlo, sino tambi\u00e9n a deshonrarlo en p\u00fablico. Como muchas personas en la actualidad, que lo utilizan para reforzar un insulto que exterioriza muy elocuentemente lo que hay en su mente y coraz\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta fue una de las 4 instancias en que Mois\u00e9s tuvo que esperar a recibir m\u00e1s revelaci\u00f3n divina antes de manejar correctamente una situaci\u00f3n dada. Las otras 3 situaciones se encuentran registradas en N\u00fameros cap\u00edtulos 9, 15 y 27. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos nuestra lectura con los vers\u00edculos 13-16.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEntonces habl\u00f3 el Se\u00f1or a Mois\u00e9s, diciendo: Saca fuera del campamento al que maldijo, y que todos los que lo oyeron pongan las manos sobre su cabeza, y que toda la congregaci\u00f3n lo apedree. Y hablar\u00e1s a los hijos de Israel, diciendo: Si alguien maldice al Se\u00f1or su Dios, tendr\u00e1 que cargar con su pecado. Adem\u00e1s, el que blasfeme el nombre del Se\u00f1or, ciertamente ha de morir; toda la congregaci\u00f3n ciertamente lo apedrear\u00e1. Tanto el extranjero como el nativo, cuando blasfeme el Nombre del Se\u00f1or, ha de morir.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed vemos que Dios anunci\u00f3 su veredicto de culpabilidad y el castigo fue la muerte por lapidaci\u00f3n. La gravedad de aquel pecado estaba en proporci\u00f3n con el castigo infligido por Dios. Todos los que hab\u00edan escuchado la blasfemia tuvieron que colocar sus manos sobre la cabeza del joven, significando con ese gesto que la culpa era asignada \u00fanicamente a aquel hombre. El castigo establecido por Dios para estos casos deb\u00eda aplicarse tanto a los israelitas como a los habitantes pertenecientes a otros pueblos. Porque los extranjeros que viv\u00edan en Israel y que por ello disfrutaban de ciertas bendiciones del pacto que Dios hab\u00eda establecido con Su pueblo, no pod\u00edan repudiar al autor del pacto. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos ahora los vers\u00edculos 17 al 22:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi un hombre quita la vida a cualquier ser humano, ciertamente ha de morir. Y el que quite la vida a un animal lo restituir\u00e1, vida por vida. Si un hombre hiere a su pr\u00f3jimo, seg\u00fan hizo, as\u00ed se le har\u00e1: fractura por fractura, ojo por ojo, diente por diente; seg\u00fan la lesi\u00f3n que haya hecho a otro, as\u00ed se le har\u00e1. El que mate un animal, lo restituir\u00e1, pero el que mate a un hombre, ha de morir. Habr\u00e1 una misma ley para vosotros; ser\u00e1 tanto para el extranjero como para el nativo, porque yo soy el Se\u00f1or vuestro Dios.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed se estableci\u00f3 la que es conocida como la \u00abley del tali\u00f3n\u00bb: ojo por ojo, diente por diente, que indicaba que el castigo deb\u00eda ser medido o establecido en base a la ofensa hecha. En este pasaje tambi\u00e9n podemos ver que Dios provey\u00f3 protecci\u00f3n para la propiedad privada de las personas. Excepto en el caso de homicidio, la restituci\u00f3n impuesta deb\u00eda entenderse en t\u00e9rminos de una compensaci\u00f3n equivalente. El castigo se efectuaba literalmente y la citada ley se aplicaba indistintamente a los israelitas y a los extranjeros. Y contin\u00faa diciendo el vers\u00edculo 23:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abMois\u00e9s entonces habl\u00f3 a los hijos de Israel, y ellos sacaron fuera del campamento al que hab\u00eda maldecido, y lo apedrearon. Los hijos de Israel hicieron tal como el Se\u00f1or hab\u00eda mandado a Mois\u00e9s.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La lecci\u00f3n moral o espiritual que se desprende de este incidente es que el car\u00e1cter sagrado del nombre de Dios deb\u00eda ser protegido, porque la blasfemia era un delito de gran envergadura. De la misma manera, la vida humana deb\u00eda ser protegida. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios actu\u00f3 con justicia en todas Sus relaciones con los seres humanos. Uno de los profetas declar\u00f3 lo siguiente: \u00abEl alma que peque, morir\u00e1\u00bb. Pero ante esa declaraci\u00f3n de condena, y en esta \u00e9poca en que opera la gracia y misericordia de Dios, proclamamos que Cristo sufri\u00f3 nuestra sentencia de muerte. Dijo el profeta Isa\u00edas 53:4-6: Y sin embargo, \u00e9l estaba cargado con nuestros sufrimientos, estaba soportando nuestros propios dolores. Nosotros pensamos que Dios lo hab\u00eda herido, que le hab\u00eda castigado y humillado. Pero fue traspasado a causa de nuestra rebeld\u00eda, fue atormentado a causa de nuestras maldades; el castigo que sufri\u00f3 nos trajo la paz, y por sus heridas alcanzamos la salud. Todos nosotros nos perdimos como ovejas siguiendo cada cual su propio camino, pero el Se\u00f1or carg\u00f3 sobre \u00e9l la maldad de todos nosotros.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hoy hemos considerado aquellos muebles de la tienda de reuni\u00f3n: el candelabro de oro, la luz de sus l\u00e1mparas, y la mesa del pan de la presencia. Quisiera terminar enfatizando las declaraciones de Jes\u00fas, que fue el cumplimiento prof\u00e9tico de aquella luz y de aquel pan, palabras que ya hemos citado en relaci\u00f3n con las grandes verdades espirituales que cada ser humano puede escuchar hoy y recibirlas de una manera personal. Jes\u00fas dijo: Yo soy el pan vivo que descendi\u00f3 del cielo; si alguno come de este pan, vivir\u00e1 para siempre; Y adem\u00e1s expres\u00f3 lo siguiente: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andar\u00e1 en tinieblas, sino que tendr\u00e1 la luz de la vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lev\u00edtico 24 Tema: Las l\u00e1mparas del candelabro, la mesa del pan de la presencia, la pena de muerte para el blasfemo. Si lo comparamos con los anteriores, este cap\u00edtulo parece fuera de lugar. Los asuntos tratados en \u00e9l parecen no tener conexi\u00f3n. El aceite para las l\u00e1mparas y el pan para la mesa no parecen &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-levitico-241-23\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Lev\u00edtico 24:1-23\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7930","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7930","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7930"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7930\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7930"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7930"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7930"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}