{"id":7933,"date":"2016-03-07T20:08:31","date_gmt":"2016-03-08T01:08:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-levitico-271-34\/"},"modified":"2016-03-07T20:08:31","modified_gmt":"2016-03-08T01:08:31","slug":"estudio-biblico-de-levitico-271-34","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-levitico-271-34\/","title":{"rendered":"Estudio b\u00edblico de Lev\u00edtico 27:1-34"},"content":{"rendered":"<h2 class='estudio'>Lev\u00edtico 27<\/h2>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tema: La dedicaci\u00f3n y devoci\u00f3n en cuanto a las promesas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al comenzar a leer este cap\u00edtulo uno se pregunta por qu\u00e9 se encuentra aqu\u00ed. Parece un ap\u00e9ndice o adici\u00f3n final al libro de Lev\u00edtico. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que hubo un prop\u00f3sito definido al colocar este cap\u00edtulo en \u00faltimo lugar. Con gran percepci\u00f3n espiritual, un estudioso de este libro observ\u00f3 que todo lo que ha precedido a este cap\u00edtulo era obligatorio, mientras que lo expuesto aqu\u00ed es voluntario. De hecho, el cap\u00edtulo constituye un final apropiado para un libro que trata el Tema de la adoraci\u00f3n. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De forma muy parecida, el cap\u00edtulo 21 de Juan sigue al cl\u00edmax del cap\u00edtulo 20. En el cap\u00edtulo 20, el Se\u00f1or resucitado mismo se revel\u00f3 a Sus disc\u00edpulos y les envi\u00f3 al mundo. Pero, El aun ten\u00eda un mensaje para Sim\u00f3n Pedro en el cap\u00edtulo 21: \u00abSi me amas, apacienta mis ovejas\u00bb. Esta era una tarea voluntaria, basada en el amor. Ese es el m\u00e9todo de Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una caracter\u00edstica notable de las promesas era su car\u00e1cter voluntario. Segu\u00edan a los mandamientos, ceremonias, y ritos. Eran la respuesta de un coraz\u00f3n agradecido. Sin embargo, es importante destacar que una vez que se hab\u00eda hecho una promesa a Dios, \u00e9sta deb\u00eda ser cumplida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La reacci\u00f3n natural de una persona salvada es mostrar su disponibilidad preguntando qu\u00e9 puede hacer por el Se\u00f1or, ya que El ha hecho tanto por ella. En la Biblia encontramos con frecuencia esta expresi\u00f3n. Por ejemplo, en el Salmo 116:12, \u00bfC\u00f3mo podr\u00e9 pagar al Se\u00f1or todo el bien que me ha hecho? Y San Pablo, escribiendo para los creyentes de su tiempo, dijo en Romanos 12:1,2, Por tanto, hermanos m\u00edos, os ruego por la misericordia de Dios que os present\u00e9is a vosotros mismos  como ofrenda viva, consagrada y agradable a Dios. Este es el verdadero culto que deb\u00e9is ofrecer. \u00a0No viv\u00e1is conforme a los criterios del tiempo presente; por el contrario, cambiad vuestra manera de pensar, para que as\u00ed cambie vuestra manera de vivir y llegu\u00e9is a conocer la voluntad de Dios, es decir, lo que es bueno, lo que le es grato, lo que es perfecto. Este no era un mandato, pues vemos que dijo \u00abOs ruego\u00bb. En su carta a Tito 2:11, escribi\u00f3: Porque la gracia de Dios se ha manifestado, trayendo salvaci\u00f3n a todos los hombres, ense\u00f1\u00e1ndonos, que negando la impiedad y los deseos mundanos, vivamos en este mundo sobria, justa y piadosamente. Y el profeta Miqueas 6:8, evidentemente ten\u00eda este cap\u00edtulo que hoy consideramos en sus pensamientos, cuando escribi\u00f3 lo siguiente: El te ha declarado, oh hombre, lo que es bueno. \u00bfY qu\u00e9 es lo que demanda el Se\u00f1or de ti, sino s\u00f3lo practicar la justicia, amar la misericordia, y andar humildemente con tu Dios? <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todo creyente normal desea hacer algo para Dios, prometi\u00e9ndole algo. El mayor problema es encontrar algo digno de prometer a Dios. \u00bfQu\u00e9 puede ofrecerle a Dios un pecador perdonado?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una vez que se promet\u00eda algo, se convert\u00eda en obligatorio. Dice Proverbios 20:25, Es peligroso que el hombre prometa algo a Dios y que despu\u00e9s reconsidere su promesa. Y Eclesiast\u00e9s 5:4-6, Cuando hagas una promesa a Dios, no tardes en cumplirla, porque a \u00e9l no le agradan los necios. Cumple lo que prometes, \u00a0pues vale m\u00e1s no prometer, que prometer y no cumplir.\u00a0No permitas que tus labios te hagan pecar, ni luego digas ante el enviado de Dios que lo hiciste por error. \u00bfPor qu\u00e9 hacer que Dios se enoje por lo que dices y destruya lo que has hecho? Por lo tanto, en medio de tantas pesadillas y de tantas palabras y cosas sin sentido, t\u00fa debes mostrar reverencia a Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hab\u00eda votos para prometer algo y otros de renuncia. Estaba el voto de Nazareo, descrito detalladamente en N\u00fameros 6. El voto m\u00e1s notable fue el de Jeft\u00e9, citado en Jueces 11:30, 31, que dice: Y Jeft\u00e9 le hizo esta promesa al Se\u00f1or: \u00abSi me das la victoria sobre los amonitas, \u00a0yo te ofrecer\u00e9 en holocausto a quien primero salga de mi casa a recibirme cuando yo regrese de la batalla.\u00bb Sabemos que Dios prohibi\u00f3 estrictamente los sacrificios humanos. Este texto original tambi\u00e9n puede traducirse . . .cuando yo vuelva en paz de los hijos de Am\u00f3n, ser\u00e1 del Se\u00f1or, o lo ofrecer\u00e9 como holocausto. Recordemos que fue la hija de Jeft\u00e9 la que sali\u00f3 corriendo a recibirle. El no sacrific\u00f3 a su hija pero la ofreci\u00f3 al Se\u00f1or. Esto se aclar\u00f3 en Jueces 11:39, 40, que dice: Despu\u00e9s de ese tiempo volvi\u00f3 a donde estaba su padre, y \u00e9l cumpli\u00f3 la promesa que hab\u00eda hecho al Se\u00f1or. La hija de Jeft\u00e9 muri\u00f3 sin haber tenido relaciones sexuales con ning\u00fan hombre.\u00a0Por eso es costumbre entre los israelitas que todos los a\u00f1os las j\u00f3venes vayan a llorar a la hija de Jeft\u00e9 durante cuatro d\u00edas. Para una mujer hebrea, esto era terrible. Ella fue dedicada totalmente al Se\u00f1or por su padre. Pero no la ofreci\u00f3 en sacrificio, mat\u00e1ndola. Hab\u00eda hecho una promesa muy dura pero, al menos, la cumpli\u00f3. Si una promesa no se cumpl\u00eda, la persona ten\u00eda que presentar una ofrenda por la culpa y una ofrenda por el pecado (Lev\u00edtico 5:4-6).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que si prometes algo a Dios, El te considerar\u00e1 responsable de que lo cumplas. Muchos cristianos hoy no est\u00e1n cumpliendo lo que prometen. Si no tienes intenci\u00f3n de cumplir una promesa hecha o si tomas a la ligera tus relaciones con Dios, ser\u00eda mejor que no hagas promesas apresuradas. Recuerda que Dios no te est\u00e1 pidiendo que hagas una promesa, pues esto es algo voluntario. Pero si as\u00ed lo haces, aseg\u00farate de cumplirlo. Dice el Deuteronomio 23:21-23, Cuando hag\u00e1is una promesa al Se\u00f1or vuestro Dios, no tard\u00e9is en cumplirla, pues tened por seguro que el Se\u00f1or vuestro Dios os pedir\u00e1 cuentas de ello, y ser\u00e9is culpables de pecado. \u00a0Si no hac\u00e9is ninguna promesa, no cometer\u00e9is ning\u00fan pecado; \u00a0pero si de una manera voluntaria hac\u00e9is una promesa al Se\u00f1or vuestro Dios, entonces deber\u00e9is cumplirla. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A continuaci\u00f3n, veremos de este cap\u00edtulo 27, un breve<\/p>\n<h3 class='estudio'>Bosquejo<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. Conmutaci\u00f3n de promesas sobre personas, vv. 1-8.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2. Conmutaci\u00f3n de promesas sobre animales, vv. 9-13.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. Conmutaci\u00f3n de promesas sobre casas, vv. 14, 15.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Conmutaci\u00f3n de promesas sobre la tierra, vv. 16-25.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Tres cosas que son del Se\u00f1or, aparte de una promesa, vv. 26-34.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 1 y 2, que tratan sobre la<\/p>\n<h3 class='estudio'>Conmutaci\u00f3n de promesas sobre personas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEl Se\u00f1or habl\u00f3 a Mois\u00e9s, diciendo: Habla a los hijos de Israel y diles: Cuando un hombre haga una promesa dif\u00edcil de cumplir, \u00e9l ser\u00e1 evaluado seg\u00fan tu valoraci\u00f3n de personas pertenecientes al Se\u00f1or.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta promesa deb\u00eda referirse a algo particularmente valioso para el individuo. Recordemos que David nunca habr\u00eda ofrecido a Dios algo que le hubieran regalado. Ese fue el caso en 2 Samuel 24:24, cuando ante el ofrecimiento de un regalo respondi\u00f3: Te lo agradezco, pero he de pagarte el precio de todo lo que te compre, pues no presentar\u00e9 al Se\u00f1or mi Dios holocaustos que no me hayan costado nada. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo los vers\u00edculos 3 y 4:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi tu valoraci\u00f3n es de var\u00f3n de veinte hasta sesenta a\u00f1os, entonces tu valoraci\u00f3n ser\u00e1 de cincuenta monedas de plata, seg\u00fan el valor oficial del santuario. O si es de una mujer, tu valoraci\u00f3n ser\u00e1 de treinta monedas.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando una persona se dedicaba a Dios por medio de una promesa, no significaba que deb\u00eda servir en la tienda de reuni\u00f3n, que era el servicio peculiar de los Levitas. Podr\u00eda pagarse un precio de rescate a la persona que le relevar\u00eda de ese servicio. Eso era llamado el precio de la conmutaci\u00f3n de una persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un hombre entre los 20 y 60 a\u00f1os de edad ten\u00eda un valor mayor por la cantidad de trabajo que pod\u00eda realizar. El valor del trabajo parec\u00eda ser la norma de valoraci\u00f3n. Un hombre en la flor de la vida pod\u00eda efectuar el servicio m\u00e1s efectivo. Por la frase \u00abtu valoraci\u00f3n\u00bb quer\u00eda expresarse el valor vigente entre la gente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El valor laboral de una mujer ser\u00eda m\u00e1s bajo, pero lo importante era que una mujer pod\u00eda ser consagrada a Dios. Esto aclara que la hija de Jeft\u00e9 no fue ofrecida como un sacrificio humano, sino que permaneci\u00f3 sin casarse porque fue prometida a Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En 1 Samuel vemos que Ana trajo a su hijo peque\u00f1o al templo como una ofrenda de gratitud a Dios, como cumplimiento de su promesa. Hab\u00eda pedido a Dios un hijo y como El se lo concedi\u00f3, ella se lo dedic\u00f3 al Se\u00f1or, <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfTe has presentado alguna vez ante Dios? Si no lo has hecho, pi\u00e9nsalo seriamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos a continuaci\u00f3n los vers\u00edculos 5 al 8:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi es una persona de cinco hasta veinte a\u00f1os, entonces tu valoraci\u00f3n ser\u00e1 de veinte monedas para un var\u00f3n y de diez monedas para una mujer. Pero si son de un mes hasta cinco a\u00f1os, entonces tu valoraci\u00f3n ser\u00e1 de cinco monedas de plata para el var\u00f3n, y para la mujer tu valoraci\u00f3n ser\u00e1 de tres monedas de plata. Y si son de sesenta a\u00f1os o m\u00e1s, si es var\u00f3n, tu valoraci\u00f3n ser\u00e1 de quince monedas, y para la mujer, de diez monedas. Pero si es m\u00e1s pobre que tu valoraci\u00f3n, entonces ser\u00e1 llevado delante del sacerdote, y \u00e9ste lo valorar\u00e1; seg\u00fan los recursos del que hizo la promesa, el sacerdote lo valorar\u00e1.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos ver que la escala de valoraci\u00f3n estaba determinada por la edad y no por la posici\u00f3n social, las riquezas o el prestigio. Estaba basada en la capacidad de trabajo. Observemos la forma en que Dios hizo previsiones para que los m\u00e1s necesitados pudiesen participar en este servicio voluntario. Un precio justo y equitativo ser\u00eda fijado por el sacerdote de acuerdo con su capacidad de pago. Tal como veremos en el Nuevo Testamento, la humilde ofrenda de una viuda tiene m\u00e1s valor en el cielo que los regalos m\u00e1s valiosos de las personas m\u00e1s adineradas. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hay otra caracter\u00edstica notable sobre las promesas de personas. En los asuntos humanos, ordinariamente un hombre paga por el servicio de otro. En la ley de las promesas, el orden se invert\u00eda y una persona pagaba por servir a Dios. Es que servir a Dios constituye un privilegio. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 9 y 10, que tratan sobre la<\/p>\n<h3 class='estudio'>Conmutaci\u00f3n de promesas sobre animales<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abY si es un animal de los que se pueden presentar como ofrenda al Se\u00f1or, cualquiera de los tales que uno d\u00e9 al Se\u00f1or, ser\u00e1 sagrado. No lo reemplazar\u00e1 ni lo cambiar\u00e1, el bueno por el malo, o el malo por el bueno; pero si cambia un animal por otro animal, entonces ambos, el animal y su sustituto ser\u00e1n sagrados.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios prohib\u00eda una sustituci\u00f3n. Si una persona hab\u00eda prometido algo para Dios deb\u00eda seguir adelante con su prop\u00f3sito.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(En el libro del profeta Malaqu\u00edas 1:8, 13 y 14, encontramos la misma idea. Dice as\u00ed: Vosotros me ofend\u00e9is cuando pens\u00e1is que mi altar puede ser despreciado \u00a0y que no hay nada malo en ofrecerme animales ciegos, cojos o enfermos.\u00bb \u00a1Id, pues, y llev\u00e1dselos a vuestros gobernantes! \u00a1Ved si ellos os aceptan con gusto el regalo! \u00a0Dec\u00eds: \u00a1Ya estamos cansados de todo esto!?, y me despreci\u00e1is. Y todav\u00eda supon\u00e9is que voy a alegrarme cuando ven\u00eds a ofrecerme un animal robado o una res coja o enferma. \u00a0\u00a1Maldito sea el tramposo que me promete un animal sano de su reba\u00f1o y luego me sacrifica uno que tiene defecto! Yo soy el gran Rey, y soy temido entre las naciones. Esto dice el Se\u00f1or todopoderoso.)<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(Recordemos en el libro de los Hechos de los Ap\u00f3stoles el caso de Anan\u00edas y Safira, que dijeron que dar\u00edan al Se\u00f1or el dinero obtenido de la venta de una propiedad, pero no lo cumplieron. No ten\u00edan obligaci\u00f3n de haberle dado la totalidad de esa suma a Dios. Pedro les dijo que mientras era de ellos, podr\u00edan haber hecho lo que hubiesen querido con ese dinero, porque era una ofrenda voluntaria. Pero despu\u00e9s, trataron de  retener algo para ellos y mintieron al entregar a la iglesia solo una parte del total.) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Continuemos leyendo los vers\u00edculos 11 al 13:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSin embargo, si es alg\u00fan animal impuro de la clase que no se puede presentar como ofrenda al Se\u00f1or, entonces pondr\u00e1 el animal delante del sacerdote; y el sacerdote lo valorar\u00e1 como bueno o como malo; como t\u00fa, el sacerdote, lo valores, as\u00ed ser\u00e1. Pero si alguna vez \u00e9l lo quiere recuperar al animal, \u00e9l a\u00f1adir\u00e1 la quinta parte a tu valoraci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un animal impuro pod\u00eda ser comprometido por una promesa, pero no podr\u00eda ser ofrecido en sacrificio. El sacerdote valorar\u00eda al animal, el hombre pagar\u00eda el precio del rescate y a\u00f1adir\u00eda una quinta parte como una especie de multa por haber ofrecido un animal impuro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 14 y 15, que nos hablan de la<\/p>\n<h3 class='estudio'>Conmutaci\u00f3n de promesas sobre casas<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSi un hombre consagra su casa como cosa sagrada al Se\u00f1or, el sacerdote la valorar\u00e1 como buena o como mala; como el sacerdote la val\u00fae, as\u00ed ser\u00e1. Pero si el que la consagra quisiera redimir o rescatar su casa, a\u00f1adir\u00e1 a tu valoraci\u00f3n la quinta parte del valor de ella; y as\u00ed volver\u00e1 a ser suya.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La casa de un hombre era su m\u00e1s sagrada posesi\u00f3n material. Pod\u00eda comprometerla para el Se\u00f1or y continuar viviendo en su casa, comenzando a pagar una renta a Dios, que ser\u00eda el propietario. Si no continuaba pagando su alquiler, ten\u00eda que a\u00f1adir una quinta parte m\u00e1s del valor en que hab\u00eda sido calculada la casa, para poder recuperarla. Una vez m\u00e1s, esta parte a\u00f1adida era una especie de multa en reconocimiento del derecho de Dios como propietario.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos a continuaci\u00f3n los vers\u00edculos 16 al 24, que hablan sobre la<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Conmutaci\u00f3n de promesas sobre la tierra<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abTambi\u00e9n, si un hombre consagra al Se\u00f1or parte de las tierras de su propiedad, entonces tu valoraci\u00f3n ser\u00e1 en proporci\u00f3n a la semilla que se necesite para ella: a raz\u00f3n de cincuenta monedas de plata por cada doscientos veinte litros de cebada. Si consagra su campo durante el a\u00f1o de jubileo, conforme a tu valoraci\u00f3n quedar\u00e1. Pero si consagra su campo despu\u00e9s del jubileo, entonces el sacerdote le calcular\u00e1 el precio en proporci\u00f3n a los a\u00f1os que quedan hasta el a\u00f1o de jubileo, y ser\u00e1 rebajado de tu valoraci\u00f3n. Y si el que lo consagra quiere recuperar el campo, le a\u00f1adir\u00e1 una quinta parte al precio de tu valoraci\u00f3n para que pase a su posesi\u00f3n. Pero si no quiere recuperar el campo, y se vende el campo a otro, ya no podr\u00e1 recuperarlo; y cuando quede libre en el jubileo, el campo ser\u00e1 consagrado al Se\u00f1or, como campo dedicado; ser\u00e1 para el sacerdote como posesi\u00f3n suya. Y si consagra al Se\u00f1or un campo que ha comprado, que no es parte del campo de su propiedad, entonces el sacerdote le calcular\u00e1 la cantidad de tu valoraci\u00f3n hasta el a\u00f1o de jubileo; y en ese d\u00eda dar\u00e1 tu valoraci\u00f3n como cosa consagrada al Se\u00f1or. En el a\u00f1o de jubileo el campo volver\u00e1 a aqu\u00e9l de quien lo compr\u00f3, a quien pertenece la propiedad real de la tierra.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este debe haber sido un sisTema bastante complicado. La tierra pod\u00eda ser dedicada a Dios aunque ya perteneciese a Dios. La tierra era valorada en base a su productividad y en relaci\u00f3n al A\u00f1o del Jubileo, momento en que toda tierra retornaba a su propietario original. (Se tomaba en cuenta si un hombre hab\u00eda dedicado la tierra al Se\u00f1or un poco antes del A\u00f1o del Jubileo, como un gesto de generosidad. De hecho, podr\u00eda haber sido un hombre muy ego\u00edsta. Nadie pod\u00eda dedicar a Dios un campo prestado. Porque Dios conoce el coraz\u00f3n humano) <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 26 y 27, que nos hablan sobre<\/p>\n<h3 class='estudio'>Tres cosas que son del Se\u00f1or, aparte de una promesa<\/h3>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSin embargo, el primog\u00e9nito o primera cr\u00eda de los animales, que por su primogenitura pertenece al Se\u00f1or, nadie puede consagrarlo; ya sea buey u oveja, es del Se\u00f1or. Pero si est\u00e1 entre los animales impuros, entonces lo rescatar\u00e1 conforme a tu valuaci\u00f3n, y a\u00f1adir\u00e1 sobre ella una quinta parte; pero si no es rescatado, ser\u00e1 vendido conforme a tu valuaci\u00f3n.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El primog\u00e9nito o primera cr\u00eda, tanto del hombre como de los animales, era reclamado por el Se\u00f1or y no pod\u00eda ser consagrado o dedicado a El por una promesa. Dios insisti\u00f3 en que Sus derechos fuesen reconocidos. Continuemos leyendo los vers\u00edculos 28 y 29:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abSin embargo, cualquier cosa dedicada que alguno separe para el Se\u00f1or de lo que posee, sea hombre o animal, o campos de su propiedad, no se vender\u00e1 ni se recuperar\u00e1. Toda cosa dedicada es sant\u00edsima al Se\u00f1or. Ninguna persona que haya sido dedicada para la destrucci\u00f3n ser\u00e1 recuperada; ciertamente se le dar\u00e1 muerte.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda clasificaci\u00f3n de cosas que no pod\u00edan ser dedicadas por una promesa afectaba a las que ya hab\u00eda sido comprometida para Dios por una promesa. En Josu\u00e9 6 y 7 podemos ver que la ciudad de Jeric\u00f3 hab\u00eda sido dedicada a Dios para su destrucci\u00f3n. Debido a que Ac\u00e1n tom\u00f3 para s\u00ed de aquello que Dios les hab\u00eda ordenado destruir, \u00e9l mismo fue destruido. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos los vers\u00edculos 30 al 33: <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abAs\u00ed pues, la d\u00e9cima parte de los productos de la tierra, tanto de las semilla de la tierra como de los frutos de los \u00e1rboles, es del Se\u00f1or; es cosa consagrada al Se\u00f1or. Y si un hombre quiere recuperar algo de esa d\u00e9cima parte, le a\u00f1adir\u00e1 a lo que vale,  la quinta parte. Uno de cada diez animales del ganado o del reba\u00f1o, o sea, de todo lo que pasa debajo del cayado, ser\u00e1 cosa consagrada al Se\u00f1or  como d\u00e9cima parte. No debe considerar si es bueno o malo, tampoco lo cambiar\u00e1; si lo cambia, tanto el animal como su sustituto ser\u00e1n sagrados. No podr\u00e1n ser recuperados.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tercera clase de cosas que ya pertenec\u00edan a Dios y no pod\u00edan ser comprometidas por una promesa se refer\u00eda a la d\u00e9cima parte. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Leamos, finalmente, el vers\u00edculo 34:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00abEstos son los mandamientos que el Se\u00f1or orden\u00f3 a Mois\u00e9s para los hijos de Israel en el monte Sina\u00ed.\u00bb<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este vers\u00edculo concluye el libro de Lev\u00edtico y resume su contenido. Tambi\u00e9n revela que el cap\u00edtulo 27 no es un ap\u00e9ndice sino una parte de la revelaci\u00f3n de Dios para el ser humano de la \u00e9poca de la Ley. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hemos visto que el \u00c9xodo conclu\u00eda con la construcci\u00f3n de la tienda de reuni\u00f3n. El Lev\u00edtico prosigue con las reglas  y mandamientos sobre la adoraci\u00f3n en dicha tienda. Por ello, este libro puede definirse como el gran libro de la adoraci\u00f3n. Su contenido incluye sacrificios, ritos y ceremonias, purificaciones, convocaciones, fiestas, d\u00edas santos y advertencias. Todo este ceremonial lit\u00fargico fue dado a los israelitas para ense\u00f1arles grandes verdades espirituales. Pero aquellas verdades se\u00f1alaban a la persona y obra redentora de Cristo y se aplican hoy al desarrollo espiritual de nosotros los creyentes, para que podamos vivir una vida que agrade a Dios. <\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El creyente puede estar hoy agradecido por la gracia y misericordia de Dios. Dice la carta de San Pablo a Tito 2:11-14, Dios nos ha mostrado su gracia, que trae la salvaci\u00f3n a toda la humanidad.\u00a0Esa gracia de Dios nos ense\u00f1a a dejar la maldad y los deseos mundanos y a llevar en este mundo una vida de moderaci\u00f3n, rectitud y devoci\u00f3n a Dios,\u00a0mientras esperamos el feliz cumplimiento de aquello que se nos ha prometido, el regreso glorioso de nuestro gran Dios y Salvador Jesucristo.\u00a0\u00c9l se entreg\u00f3 a la muerte por nosotros,  para salvarnos de toda maldad y limpiarnos totalmente, para que seamos suyos, deseosos de hacer el bien.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lev\u00edtico 27 Tema: La dedicaci\u00f3n y devoci\u00f3n en cuanto a las promesas. Al comenzar a leer este cap\u00edtulo uno se pregunta por qu\u00e9 se encuentra aqu\u00ed. Parece un ap\u00e9ndice o adici\u00f3n final al libro de Lev\u00edtico. Creo que hubo un prop\u00f3sito definido al colocar este cap\u00edtulo en \u00faltimo lugar. Con gran percepci\u00f3n espiritual, un estudioso &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/estudio-biblico-de-levitico-271-34\/\" class=\"more-link\">Continuar leyendo<span class=\"screen-reader-text\"> \u00abEstudio b\u00edblico de Lev\u00edtico 27:1-34\u00bb<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-7933","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-general"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7933","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7933"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7933\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermones\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}